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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>    <br>CONVERSACI&Oacute;N CON CHUCHO BEJARANO</b></p></font>     <p>    <br></p> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b>DIALOGUE WITH CHUCHO BEJARANO</b></p>     <p>    <br>    <br></p>     <p><i>Antonio Hern&aacute;ndez Gamarra</i></p> <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="right">    <br>     <i>Pobre consuelo para Consuelo y para tus amigos,</i>     <br>     <i>en quienes simbolizo a Homero.</i></p> </blockquote>     <p align="justify">    <br>&iexcl;Hola maestro! Quiubo?</p>     <p align="justify">Una porci&oacute;n, cercana, de tus amigos m&aacute;s cercanos ha venido a conversar contigo, aqu&iacute; en la C&aacute;tedra Anc&iacute;zar. Lo haremos, como en muchos otros lugares y circunstancias, singlando a la deriva, no en orden cronol&oacute;gico ni l&oacute;gico, en sin orden, como Beremundo el Lelo.</p>     <p align="justify">Hablemos de la teor&iacute;a econ&oacute;mica, de sus abstracciones, de sus progresos, de sus logros, de su manifiesta insignificancia en muchas ocasiones, de la relevancia del pensamiento abstracto como m&eacute;todo para construir una mejor sociedad colombiana.</p>     <p align="justify">De la ciencia como organizaci&oacute;n institucional, de la investigaci&oacute;n, de la ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a, de la organizaci&oacute;n curricular, de los aspectos pedag&oacute;gicos, de nuestras frustraciones en este campo y de nuestras alegr&iacute;as al ver el ascenso intelectual de los disc&iacute;pulos. De la econom&iacute;a como profesi&oacute;n, de la fase superior del rebusque que fue como de com&uacute;n acuerdo decidimos bautizar a la consultor&iacute;a.</p>     <p align="justify">De nuestra historia antigua y de la reciente; en todo caso vistas con ojos nuevos. Porque al fin y al cabo lo que hay que hacer es una nueva historia. Lo que tenemos que escribir son unos nuevos Cuadernos Colombianos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">De la teor&iacute;a econ&oacute;mica de la agricultura. De la protecci&oacute;n y de la competitividad agropecuaria. De sus instituciones, entendidas, a lo North, no como entidades sino como reglas para la conducta.</p>     <p align="justify">Ahora es tiempo de cambiar de tercio. Conversemos de la pol&iacute;tica nacional. De nuestros agonizantes partidos pol&iacute;ticos. De la precariedad intelectual y moral de muchos de sus dirigentes. Aterricemos en el Tolima para mirarnos en el espejo de Echand&iacute;a o en el de Palacio Rudas y de paso repudiar el odioso clientelismo o lo que es lo mismo los partidillos que, como dec&iacute;a Unamuno, llevan motes caprichosos y no se distinguen unos de otros sino por el caudillejo o caciquillo, a quienes siguen taifas puramente personales organizadas para el disfrute de los cargos p&uacute;blicos. Partidillos que all&iacute;, en tu tierra del Tolima, como en toda Colombia, se han ido apoderando de los espacios de reflexi&oacute;n. Qu&eacute; distinta tu postura encaminada a postular, tambi&eacute;n con Unamuno, que la pol&iacute;tica es una envolvente de todo problema p&uacute;blico.</p>     <p align="justify">Hablemos del desarrollo rural y de la paz. De nuestras esperanzas en las conversaciones de Caracas. De nuestro optimismo y de nuestra frustraci&oacute;n. De la necesidad de alejarnos de los eufemismos, de las inconsistencias, de los misterios y, sobre todo, de combatir las amenazas que en todo momento se ciernen sobre quienes luchan por la paz en el pa&iacute;s.</p>     <p align="justify">Sobre esto seguramente echar&aacute;s tu parrafada. Dir&aacute;s: “Ser&aacute; preciso admitir que pese a la abrumadora realidad cotidiana nutrida de hechos de violencia de todo orden, lo cierto es que entendemos poco de esa violencia y lo poco que entendemos no lo entendemos bien. Una parte de las razones de nuestra limitada comprensi&oacute;n est&aacute; en la desorientaci&oacute;n de las ciencias sociales seg&uacute;n la forma como se practican en Colombia. La sociolog&iacute;a, la econom&iacute;a, las ciencias pol&iacute;ticas, parecieran a menudo dar rodeos para evitar enfrentar explicaciones rigurosas de estos fen&oacute;menos, cuando no es que asumen de manera acr&iacute;tica como verdades bien sabidas, afirmaciones que hacen carrera, sin mayor sustento emp&iacute;rico y que se apoyan las m&aacute;s de las veces en una mala lectura de cifras”. Aunque te qued&oacute; un poco larga, &iexcl;qu&eacute; buena la parrafada Chucho!</p>     <p align="justify">Parlemos del arduo camino por recorrer a la hora de reencontrar la concordia nacional y crear un espacio en donde quepamos todos y en donde el derecho a disentir reflexivamente sea, despu&eacute;s de una digna subsistencia, el m&aacute;s preciado de nuestros derechos. As&iacute; de tierno, as&iacute; de simple, as&iacute; de profundo.</p>     <p align="justify">De nuestras discrepancias sobre el pasado gobierno y de tu indeclinable prop&oacute;sito de buscar salida democr&aacute;tica, <i>y &uacute;nicamente democr&aacute;tica</i>, a lo que juzgabas una situaci&oacute;n pol&iacute;tica no sostenible. Qu&eacute; bueno es respetar nuestras diferencias y saber que t&uacute; de conspirador nada tuviste.</p>     <p align="justify">De la mejor educaci&oacute;n a que con tes&oacute;n se han hecho acreedores nuestros hijos y de lo esperanzador que ello resulta para nuestros agobios del presente.</p>     <p align="justify">De la falta de paradigmas en nuestra academia; de la ausencia de canales de comunicaci&oacute;n entre los cient&iacute;ficos sociales; de la carencia de jerarqu&iacute;as intelectuales que funjan como tales en la escala del prestigio acad&eacute;mico al desempe&ntilde;ar el papel de arquetipos para los nuevos cient&iacute;ficos y para dirimir orientaciones, juicios y reconocimientos.</p>     <p align="justify">Y ahora otra digresi&oacute;n en esta conversaci&oacute;n que ya va para largo. &iquest;C&oacute;mo llegaste a creer t&uacute;, irreverente y libre pensador, que pod&iacute;as ser un vocero gremial si a la mayor&iacute;a de estos cuerpos s&oacute;lo ha parecido importarles, a lo largo de muchos decenios, la preservaci&oacute;n de sus rentas? Ya s&eacute;, dir&aacute;s que de eso no se trata; que ese no es el problema, y expondr&aacute;s tus razones para se&ntilde;alar que all&iacute; la pedagog&iacute;a tambi&eacute;n tiene un papel qu&eacute; cumplir en la b&uacute;squeda de la concordia y en la superaci&oacute;n de la desigualdad social. Pero nosotros te responderemos que un esc&eacute;ptico pensador como t&uacute;, siempre buscando soluciones m&aacute;s esperanzadoras que interesadas, mal pod&iacute;as fungir como el representante de sectores que en toda circunstancia de tiempo, modo y lugar suelen juzgar como leg&iacute;timos sus intereses.</p>     <p align="justify">Dif&iacute;cil para ti que siempre fuiste enemigo de la capilla acad&eacute;mica y del gueto pol&iacute;tico y que a la presunta falta de compromiso militante respond&iacute;as con cuatro imprecaciones contra el simplismo y un sinn&uacute;mero de iron&iacute;as contra los simplistas. Te acuerdas de cuando despachaste a un contrincante dici&eacute;ndole que &eacute;l era el &uacute;nico colombiano insecuestrable porque en caso de producirse el insuceso el delito ser&iacute;a calificado de abigeato.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Burl&eacute;monos un poco ahora de nuestro manzanillismo que floreci&oacute; con ocasi&oacute;n de la lucha por la decanatura de la Facultad para instituir un r&eacute;gimen meritocr&aacute;tico, semi-mon&aacute;rquico y semihereditario, mediante el cual C&eacute;sar, Luis B., t&uacute; y Homero rigieron los destinos acad&eacute;micos de nuestra Facultad. Y que tambi&eacute;n asom&oacute; las orejas cuando quisimos ser los dirigentes de la Asociaci&oacute;n de Exalumnos con ocasi&oacute;n del c&aacute;lido, caluroso y acalorado encuentro que tuvo lugar en Melgar a principios de los a&ntilde;os 80, en donde entre las mil ideas que nos unieron fue notable el que todos empez&aacute;ramos nuestras intervenciones con un verso como gu&iacute;a, como aqu&iacute; lo ha hecho hoy Consuelo Corredor.</p>     <p align="justify">Embarqu&eacute;monos en la importancia de la historiograf&iacute;a y hablemos un poco del alero que te brind&oacute; la Fundaci&oacute;n de Investigaciones Econ&oacute;micas y Sociales –FINES– para ese prop&oacute;sito.</p>     <p align="justify">Deteng&aacute;monos por un rato en el esfuerzo intelectual que signific&oacute; para nosotros vincularnos al fortalecimiento de la Facultad de Econom&iacute;a en la Universidad Externado de Colombia, que tambi&eacute;n fue tu casa durante largos a&ntilde;os, y hablemos del perfil y el car&aacute;cter que debe tener la nueva <i>Revista de Econom&iacute;a Institucional</i>, a la cual le has dedicado tus &uacute;ltimos desvelos.</p>     <p align="justify">Bueno, Chucho, ya van como cuatro fugaces horas de carreta. Apunta de tinto, porque hoy te rehusaste a tomarte una copa de cognac, ajenjo o vino. Todo porque en tus propias palabras tienes el temor a estrenar tu voluntad err&aacute;til en ocasiones como esta y porque ahora andas convencido de que eres experto en las enfermedades coronarias, porque necesitas ejercitarte sanamente y porque es imprescindible que recuperemos la figura. Optimista, con visos de humor, hasta en eso.</p>     <p align="justify">Para vengarte de esta peque&ntilde;a pulla y sacarte el clavo nos retar&aacute;s a que vayamos a danzar salsa al Goce Pagano. Tienes una rara y graciosa manera de pronunciar conjuntamente la salsa con el danzar y el goce con lo pagano. Sugerir&aacute;s que vayamos acompa&ntilde;ados de algunas nenas, lo cual es s&oacute;lo fantas&iacute;a porque tu est&aacute;s indisolublemente unido a Consuelito. Pero adem&aacute;s, Luis B., Homero o C&eacute;sar te dir&aacute;n en riposta que ya no son los tiempos de la Academia Remington Camargo, y t&uacute;, para salir airoso del trance, dir&aacute;s que entonces m&aacute;s bien nos vayamos a o&iacute;r boleros.</p>     <p align="justify">Pero como esta conversaci&oacute;n gir&oacute; es de locos, es hora de ocuparnos de asuntos a&uacute;n m&aacute;s mundanos. Cu&aacute;n lejos los tiempos de nuestra residencia en Gorgona, que para los m&aacute;s j&oacute;venes aqu&iacute; presentes puede sonar a presidio o a isla ecol&oacute;gica, y que para nosotros era la morada de unos estudiantes pobres en la cual encontr&aacute;bamos el reposo luego del estudio, de la farra juvenil, de discutir la consigna pol&iacute;tica o de hacer el trabajo artesanal en screen o en el mime&oacute;grafo para defender nuestro pensamiento.</p>     <p align="justify">Uno de estos d&iacute;as nos vamos a poner a conversar sobre la teor&iacute;a de la acumulaci&oacute;n originaria del capital por la v&iacute;a de la indemnizaci&oacute;n, la cual esbozaste con motivo de tu despido como Profesor de la Tadeo. Haciendo uso de lo concreto del pensamiento y de su referente emp&iacute;rico, burla burl&aacute;ndote de los althusserianos parlanchines, fue por ese medio, despu&eacute;s de todo, que acumulaste la cuota inicial de tu primer apartamento y, como sueles decir, iniciaste tu infatigable carrera como peque&ntilde;o propietario y gran deudor.</p>     <p align="justify">Bueno, maestro, ahora s&iacute; hasta luego. Nos vamos a lo de siempre: a combatir la sinraz&oacute;n, a estudiar, a investigar, a ense&ntilde;ar y a seguir predicando con la palabra como escolta, como me dijo ayer Consuelo que le hab&iacute;as contestado en alguna ocasi&oacute;n en que se sinti&oacute; tentada a comentarte que te cuidaras de las balas de los asesinos.</p>     <p align="justify">Para poner t&eacute;rmino a esta conversa, aqu&iacute; muy entre nos, me so&ntilde;&eacute; que no estabas con nosotros y que la Universidad Nacional us&oacute; anoche la luz como palabra para obligarte a que te estrenaras el flux de Ministro. De Ministro de la Paz.</p>     <p align="justify">S&oacute;lo que muy en alto he de decir que la palabra no detiene las balas asesinas y que en ocasiones, como hoy, s&oacute;lo nos sirve para llorar de la tristeza.</p> </font>     ]]></body>
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