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<journal-title><![CDATA[Revista de Economía Institucional]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[LA DISYUNTIVA DE LA DEUDA PÚBLICA: PAGAR O SISAR]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper contributes to the debate regarding national government debt. It asks if government should excise public debt through inflation or pay it as it was stipulated, and argues that, from an economic and social point of view, what is desirable is the just fulfillment of State obligations. First section describes the evolution of national government finances over the last ten years. Second section shows different simulations to analyze the determinants of interest payments. Final section examines proposals that seek to reduce public debt though monetary emission and discusses some of its possible consequences.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center">    <br><b>LA DISYUNTIVA DE LA DEUDA P&Uacute;BLICA: PAGAR O SISAR</b></p></font>     <p>    <br></p> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b>PUBLIC DEBT DISJUNCTIVE: PAY OR EXCISE</b></p>     <p>    <br>    <br></p>     <p><i>Antonio Hern&aacute;ndez Gamarra*</i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><i>Luis I. Lozano Espitia</i>     <br><i>Martha Misas Arango</i></p>     <p align="justify">* Los autores son respectivamente, miembro de la Junta Directiva, Jefe de Sector P&uacute;blico y Econometrista de la Unidad de Investigaci&oacute;n de la Subgerencia de Estudios Econ&oacute;micos del Banco de la Rep&uacute;blica. Los autores agradecen los comentarios de Sergio Clavijo, Leonardo Villar y Luis Bernardo Flores y, as&iacute; mismo, la colaboraci&oacute;n en la preparaci&oacute;n de las cifras a Miguel G&oacute;mez y N&eacute;stor Espinosa. Finalmente, el an&aacute;lisis y opiniones contenidos en este trabajo son de su exclusiva responsabilidad y no comprometen a la Junta Directiva del Banco de la Rep&uacute;blica.</p> <hr align="JUSTIFY">     <p align="justify"><b>RESUMEN</b></p>     <p align="justify">[Palabras clave: deuda p&uacute;blica, d&eacute;ficit fiscal, pol&iacute;tica monetaria, banco central, JEL: E52, E58, H62, H63]</p>     <p align="justify">Este trabajo contribuye al debate sobre la deuda del gobierno nacional. Pregunta si el gobierno debe sisar el pago de la deuda mediante m&aacute;s inflaci&oacute;n o pagarla seg&uacute;n lo estipulado, y argumenta que lo m&aacute;s deseable, desde un punto de vista econ&oacute;mico y social, es el cabal cumplimiento de las obligaciones del Estado. La primera secci&oacute;n describe la evoluci&oacute;n de las principales variables fiscales del gobierno nacional en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os. La segunda presenta varias simulaciones para analizar los factores que han determinado el acelerado crecimiento del pago de los intereses. La secci&oacute;n final examina las propuestas que buscan reducir la deuda mediante emisi&oacute;n monetaria y discute algunas de sus posibles consecuencias.</p>     <p align="justify"><b>ABSTRACT</b></p>     <p align="justify">[Key words: public debt, fiscal deficit, monetary policy, central bank, JEL: E52, E58, H62, H63]</p>     <p align="justify">This paper contributes to the debate regarding national government debt. It asks if government should excise public debt through inflation or pay it as it was stipulated, and argues that, from an economic and social point of view, what is desirable is the just fulfillment of State obligations. First section describes the evolution of national government finances over the last ten years. Second section shows different simulations to analyze the determinants of interest payments. Final section examines proposals that seek to reduce public debt though monetary emission and discusses some of its possible consequences.</p> <hr align="JUSTIFY">     <p align="justify"><b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>INTRODUCCI&Oacute;N</b></p>     <p align="justify">Para contribuir al debate acerca de si el gobierno nacional debe sisar el pago de la deuda p&uacute;blica o pagarla tal como la ha pactado, este trabajo argumenta que lo m&aacute;s deseable, desde un punto de vista econ&oacute;mico y social, es el cabal cumplimiento de sus obligaciones.</p>     <p align="justify">El camino para sisar la deuda es el de tasas de inflaci&oacute;n mayores a las esperadas por los agentes econ&oacute;micos<a href="#1" name="n1"><sup>1</sup></a>. Para pagarla, la v&iacute;a es una pol&iacute;tica macroecon&oacute;mica que lleve al equilibrio de las finanzas p&uacute;blicas a tasas de inter&eacute;s moderadas y estables.</p>     <p align="justify">Esa doble condici&oacute;n subraya que a la explicaci&oacute;n del pago de los intereses concurren, de un lado, la pol&iacute;tica fiscal y, de otro, la pol&iacute;tica monetaria. Y que para la claridad del debate sobre si la deuda debe pagarse o rescindirse parcialmente –y sobre todo para la b&uacute;squeda de las soluciones m&aacute;s apropiadas– es necesario cuantificar la incidencia que una y otra han tenido a lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</p>     <p align="justify">Este trabajo demuestra que el explosivo crecimiento del pago de los intereses de la deuda por parte del gobierno nacional es el resultado, en muy buena parte, del exceso de gasto p&uacute;blico, en relaci&oacute;n con los ingresos gubernamentales, y menos el producto de una pol&iacute;tica monetaria r&iacute;gida.</p>     <p align="justify">La deuda del sector p&uacute;blico incluye la del gobierno nacional, la de las entidades descentralizadas y la de los gobiernos territoriales. Para obtener el valor neto de esa deuda es necesario evitar las dobles contabilizaciones, lo cual resulta un trabajo particularmente dif&iacute;cil por la escasa disponibilidad de informaci&oacute;n estad&iacute;stica. Por esto<a href="#2" name="n2"><sup>2</sup></a> el trabajo restringe el an&aacute;lisis a la deuda del gobierno nacional central<a href="#3" name="n3"><sup>3</sup></a>, sin que ello le reste validez a las conclusiones.</p>     <p align="justify">Adem&aacute;s de esta introducci&oacute;n el trabajo consta de tres secciones. En la primera de ellas se analiza la evoluci&oacute;n de las variables que caracterizan el desenvolvimiento de las finanzas del gobierno nacional en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En la segunda, mediante distintas simulaciones, se pondera el peso que esas variables tienen como factor explicativo del valor de los intereses. Finalmente, en la tercera secci&oacute;n se hace un examen de las propuestas encaminadas a reducir la deuda por la v&iacute;a de la emisi&oacute;n y se ponen de presente algunas de las consecuencias que se derivar&iacute;an si se prosiguiese ese curso de acci&oacute;n.</p>     <p align="justify"><b>D&Eacute;FICIT, DEUDA, INTERESES</b></p>     <p align="justify">Cinco hechos fundamentales caracterizan el desenvolvimiento de las finanzas del gobierno nacional entre 1990 y 1999:</p>     <p align="justify">– Un creciente exceso de gastos sobre los ingresos y, por lo tanto, un d&eacute;ficit fiscal en constante aumento (<a href="#g1">Gr&aacute;fico 1</a>).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">– Un aumento de las necesidades de financiaci&oacute;n (<a href="#g2">Gr&aacute;fico 2</a>), no obstante la pol&iacute;tica expl&iacute;cita de financiar el desbalance fiscal de la naci&oacute;n con la venta de algunos activos, mediante su privatizaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">– Un acelerado incremento de la deuda del gobierno nacional, tanto interna como externa (<a href="#g3">Gr&aacute;fico 3</a>).</p>     <p align="justify">– Una tendencia creciente de la tasa de inter&eacute;s real (impl&iacute;cita<a href="#4" name="n4"><sup>4</sup></a>) pagada por el gobierno nacional por la deuda interna, una relativa estabilidad en la tasa externa (impl&iacute;cita) pagada por la deuda externa y una devaluaci&oacute;n creciente en el per&iacute;odo 1997-1999 (<a href="#g4">Gr&aacute;fico 4</a>), que afecta el valor en pesos de los intereses de esta &uacute;ltima.</p>     <p align="justify">- Un margen de maniobra para asignar el gasto, sin recurrir al d&eacute;ficit, cada vez menor (<a href="#g5">Gr&aacute;fico 5</a>).</p>     <p align="justify"><a name="g1"></a>Gr&aacute;fico 1     <br> D&eacute;ficit del Gobierno Nacional Central</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6g1.jpg"></p>     <p align="justify"><a name="g2"></a>Gr&aacute;fico 2     <br>Requerimientos de financiamiento total del Gobierno Central</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6g2.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="g3"></a>Gr&aacute;fico 3     <br>Deuda del Gobierno Nacional Central</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6g3.jpg"></p>     <p align="justify"><a name="g4"></a>Gr&aacute;fico 4     <br>Evoluci&oacute;n de las tasas de inter&eacute;s de la deuda del Gobierno Nacional</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6g4.jpg"></p>     <p align="justify"><a name="g5"></a>Gr&aacute;fico 5     <br>Gastos obligatorios del Gobierno Nacional     <br>(Como porcentaje de los ingresos corrientes)</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6g5.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="g6"></a>Gr&aacute;fico 6     <br>Ingresos y pagos totales del Gobierno Nacional</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6g6.jpg"></p>     <p align="justify">Respecto al primero de estos hechos es bien sabido que, pese a numerosos cambios en la legislaci&oacute;n<a href="#5" name="n5"><sup>5</sup></a>, los ingresos del gobierno nacional, que crecieron 2.4 puntos del PIB entre 1990 y 1995, se estancaron desde entonces alrededor del 12% del PIB, salvo el circunstancial incremento de 1999<a href="#6" name="n6"><sup>6</sup></a> (<a href="#g6">Gr&aacute;fico 6</a>). Al tiempo, el gasto total con relaci&oacute;n al PIB se duplic&oacute; entre 1990 y 1999 al pasar del 9.6% del PIB al 19.1% del PIB, seg&uacute;n se observa en dicho gr&aacute;fico.</p>     <p align="justify">Como resultado, el d&eacute;ficit fiscal del gobierno nacional, que en promedio fue inferior al 1.2% del PIB entre 1990 y 1995, se elev&oacute; a cerca del 4% del PIB en cada uno de los a&ntilde;os 96 y 97, alcanz&oacute; casi el 5% del PIB en 1998 y termin&oacute; cerca del 6% del PIB en 1999 (Anexo 1).</p>     <p align="justify">Como muestra el <a href="#c1">Cuadro 1</a>, durante algunos de estos a&ntilde;os el gobierno nacional recurri&oacute; de manera importante a la venta de algunos activos para financiar el gasto p&uacute;blico.</p>     <p align="justify"><a name="c1"></a>Cuadro 1     <br>Ingresos por privatizaciones y concesiones del Gobierno Nacional     <br>Miles de millones de pesos y porcentaje del PIB</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c1.jpg">     ]]></body>
<body><![CDATA[<br><font size="1">Fuente: CONFIS.</font></p>     <p align="justify">Pese al alivio que los ingresos por privatizaciones representaron para las necesidades de financiamiento, &eacute;stas se incrementaron en t&eacute;rminos nominales en cerca de diez veces entre 1990 y 1999, y se multiplicaron por casi 3.5 veces en relaci&oacute;n con el PIB en ese mismo per&iacute;odo, tal como se se&ntilde;ala en el <a href="#c2">cuadro 2</a>.</p>     <p align="justify">El financiamiento interno est&aacute; medido por el incremento en la deuda interna y por lo tanto equivale al d&eacute;ficit fiscal menos el financiamiento de &eacute;ste a trav&eacute;s de la venta de activos o las disminuciones de portafolio del gobierno. De manera an&aacute;loga se calcula el financiamiento externo.</p>     <p align="justify">En un per&iacute;odo fiscal dado, las necesidades de financiamiento est&aacute;n constituidas por la parte del d&eacute;ficit no financiado con la venta de activos o las disminuciones del portafolio, m&aacute;s las amortizaciones de la deuda (interna y externa). Pues si bien estas &uacute;ltimas no cuentan como gasto corriente ni incrementan el saldo de lo debido, constituyen compromisos de pago y deben ser financiadas con la contrataci&oacute;n de nuevas obligaciones. Como se evidencia de la informaci&oacute;n contenida en el <a href="#c2">cuadro 2</a>, las necesidades de financiamiento han sido crecientes debido tanto al aumento de las amortizaciones como al crecimiento del d&eacute;ficit fiscal no financiado por la venta de activos.</p>     <p align="justify"><a name="c2"></a>Cuadro 2     <br>Necesidades totales de financiamiento del Gobierno Central</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c2.jpg"></p>     <p align="justify">Como consecuencia de los d&eacute;ficits fiscales de la d&eacute;cada del 90, y de la forma como se financiaron los mismos, el saldo de la deuda del gobierno nacional pas&oacute; del 12% del PIB en 1990 al 17% del PIB en 1997. O sea, menos del 1% en promedio por a&ntilde;o en el incremento de la raz&oacute;n deuda a PIB. Durante 1998 y 1999 esa relaci&oacute;n se increment&oacute; en la aterradora tasa del 5.7% del PIB cada a&ntilde;o, pues a fines de 1999 la raz&oacute;n deuda a PIB ya alcanzaba el 28.4%.</p>     <p align="justify">Para decirlo de otro modo, entre 1990 y 1997 el gobierno nacional tard&oacute; siete a&ntilde;os para aumentar su deuda en un valor equivalente a la mitad de sus ingresos corrientes anuales, mientras que entre 1998 y 1999 el incremento super&oacute; el valor de sus ingresos corrientes durante este &uacute;ltimo a&ntilde;o. La explosi&oacute;n de la deuda es un fen&oacute;meno relativamente reciente y ello sin tomar en consideraci&oacute;n que las cifras de este an&aacute;lisis no incluyen el pagar&eacute; que emiti&oacute; el gobierno en 1999 para cuadrar el balance del Banco Agrario luego de la liquidaci&oacute;n de la Caja Agraria, ni la deuda a cargo del gobierno nacional como consecuencia de la privatizaci&oacute;n de CORELCA, ni los papeles emitidos por FOGAF&Iacute;N, para capitalizar la banca p&uacute;blica, que en estricto sentido es una obligaci&oacute;n del gobierno nacional.</p>     <p align="justify">En cuanto a su composici&oacute;n, el Anexo 2 muestra que la deuda interna ha venido ganando participaci&oacute;n como porcentaje de la deuda total ya que en 1992 representaba una quinta parte de la misma y en la actualidad constituye casi el 50%. Como tambi&eacute;n puede verse en el Anexo 2, la deuda externa en d&oacute;lares empez&oacute; a crecer r&aacute;pidamente a partir de 1997 y su valor en pesos se ha incrementado notoriamente, como consecuencia adem&aacute;s de la devaluaci&oacute;n de la moneda nacional.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="g7"></a>Gr&aacute;fico 7     <br>Composici&oacute;n de la deuda en bonos del Gobierno Nacional</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6g7.jpg"></p>     <p align="justify">Al tiempo que se sustituy&oacute; deuda externa por deuda interna, la estructura de esta &uacute;ltima sufri&oacute; una modificaci&oacute;n radical. En 1993, el 61% de la deuda interna correspond&iacute;a a TES B y el 39% restante a otro tipo de bonos<a href="#7" name="n7"><sup>7</sup></a>. En 1999, la participaci&oacute;n de estos &uacute;ltimos era insignificante, pues los TES B pasaron a representar el 94% del total de la deuda del gobierno nacional (<a href="#g7">Gr&aacute;fico 7</a>).</p>     <p align="justify">Durante el a&ntilde;o 2000 la deuda interna en TES continu&oacute; creciendo y en junio lleg&oacute; a 25.1 billones, de los cuales 16.5 billones estaban en poder de otras entidades del sector p&uacute;blico incluido el Banco de la Rep&uacute;blica, como se explica m&aacute;s adelante.</p>     <p align="justify">La modalidad de colocaci&oacute;n de los t&iacute;tulos TES B tambi&eacute;n ha cambiado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Entre 1995 y 1999 las colocaciones convenidas pasaron del 40% al 74%. Estas colocaciones se acuerdan con otras agencias del Sector P&uacute;blico, como el ISS, ECOPETROL, TELECOM, y sus tasas de rendimiento pueden ser fijas o variables. Las colocaciones forzosas, el 24% en 1995, desaparecieron en 1999. Las colocaciones por subasta se han mantenido alrededor del 23%, con un ligero aumento en 1999 (<a href="#g8">Gr&aacute;fico 8</a>).</p>     <p align="justify"><a name="g8"></a>Gr&aacute;fico 8     <br>T&iacute;tulos de Tesorer&iacute;a TES B</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6g8.jpg"></p>     <p align="justify">Al igual que la deuda interna, la deuda externa tambi&eacute;n se modific&oacute; de manera importante en su estructura. Los prestamistas privados, en particular la banca comercial y los tenedores de bonos, pasaron de poseer un 39% de la deuda externa colombiana en 1991, a tener el 61% de la misma en 1999. Cambio en la composici&oacute;n de la deuda que tiene enormes implicaciones hacia el futuro, como tambi&eacute;n se discutir&aacute; m&aacute;s adelante.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En cuanto a la evoluci&oacute;n de las tasas de inter&eacute;s, de la informaci&oacute;n contenida en el <a href="#c3">cuadro 3</a> se desprenden los siguientes hechos:</p>     <p align="justify">a. Un crecimiento sostenido, a partir de 1996, de la tasa efectiva real (la tasa impl&iacute;cita) pagada por la deuda interna.     <br>b. Un incremento, a partir de 1996, de la tasa real anual promedio de colocaci&oacute;n de TES.     <br>c. La relativa estabilidad de la tasa impl&iacute;cita pagada por la deuda externa, con lo cual el costo en pesos de &eacute;sta viene a quedar determinado principalmente por la variaci&oacute;n del tipo de cambio.     <br>d. Luego de la baja de 1995, un alza sostenida en la tasa promedia pagada por la nueva deuda externa contratada, como consecuencia del endurecimiento de las condiciones en los mercados internacionales, lo cual tambi&eacute;n se refleja en el alza de los <i>spreads</i>  de la deuda externa a partir de la crisis asi&aacute;tica y en particular luego de la moratoria de la deuda Rusa a mediados de 1998.</p>     <p align="justify"><a name="c3"></a>Cuadro 3     <br>Tasas de inter&eacute;s pagadas por el Gobierno Nacional</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c3.jpg">     <br><font size="1">1 Devaluaci&oacute;n anual fin de per&iacute;odo.     <br>2 Tasa de inter&eacute;s promedio pagada por la contrataci&oacute;n de la nueva deuda externa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En relaci&oacute;n con el margen de maniobra del gobierno para reducir sus gastos, es &uacute;til clasificar estos &uacute;ltimos entre aquellos que tienen un car&aacute;cter obligatorio y aquellos que son de naturaleza discrecional, pues esa clasificaci&oacute;n permite tener una idea clara de las restricciones que enfrenta el gobierno para ese prop&oacute;sito.</p>     <p align="justify">Los gastos obligatorios son los que se deben pagar en virtud de las disposiciones constitucionales y legales<a href="#8" name="n8"><sup>8</sup></a> o como producto de los compromisos ineludibles para honrar el servicio de la deuda p&uacute;blica por intereses y amortizaciones de capital.</p>     <p align="justify">Los gastos discrecionales, por su parte, son aquellos que desde el punto de vista normativo el gobierno y el congreso pueden fijar en la ley de presupuesto sin modificaciones legales previas, y por consiguiente son en teor&iacute;a los de m&aacute;s f&aacute;cil reducci&oacute;n.</p>     <p align="justify">Las cifras del <a href="#c4">cuadro 4</a> indican que durante 1999 el gobierno nacional debi&oacute; contratar deuda por un valor equivalente al 50.4% de sus ingresos corrientes para pagar las deudas anteriores (las amortizaciones), para cubrir sus gastos obligatorios.</p>     <p align="justify"><a name="c4"></a>Cuadro 4     <br> Inflexibilidad del gasto del Gobierno nacional como porcentaje de los ingresos corrientes</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c4.jpg"></p>     <p align="justify">La relaci&oacute;n entre gastos obligatorios e ingresos corrientes de la naci&oacute;n es un indicador de la inflexibilidad del gasto, por cuanto muestra el porcentaje de esos ingresos que est&aacute; preasignado. El porcentaje restante, es decir, la relaci&oacute;n entre pagos discrecionales e ingresos corrientes indica el margen de maniobra con que cuenta el gobierno para pagar sus funciones b&aacute;sicas, suponiendo que pueda financiar las amortizaciones de la deuda y que no incurra en d&eacute;ficit.</p>     <p align="justify">Sin considerar las amortizaciones, en 1992 los pagos obligatorios representaban el 55.4% de los ingresos corrientes de la naci&oacute;n. Desde entonces, esa raz&oacute;n se ha incrementado en forma manera creciente y sistem&aacute;tica hasta el punto que para 1999 los gastos obligatorios superaron el total de esos ingresos (100.7% de los mismos). As&iacute;, a&uacute;n si cesara en todas sus funciones el gobierno nacional tendr&iacute;a un d&eacute;ficit, lo cual se&ntilde;ala que aun antes de cubrir su funcionamiento, el gobierno nacional debe endeudarse para pagar parte de los gastos que le manda la Constituci&oacute;n y la ley.</p>     <p align="justify">Como se aprecia en el <a href="#c5">cuadro 5</a>, al escaso margen de maniobra del gobierno nacional para asignar su gasto contribuyen en orden de importancia las transferencias territoriales que crecieron 2.6% del PIB entre 1990 y 1999, el pago de los intereses que se increment&oacute; en 2.2 puntos del PIB en ese mismo per&iacute;odo, y el resto de las transferencias que lo hizo en 1.4% del PIB.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="c5"></a>Cuadro 5     <br>Inflexibilidad del gasto del gobierno nacional     <br>(Como porcentaje del PIB)</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c5.jpg"></p>     <p align="justify">Se puede decir entonces que no s&oacute;lo el proceso de descentralizaci&oacute;n fiscal, como tal, ha introducido rigideces en el manejo del gasto p&uacute;blico sino que a ello tambi&eacute;n han contribuido las reformas asociadas de la seguridad social y el muy din&aacute;mico incremento de los intereses de la deuda p&uacute;blica.</p>     <p align="justify">Hasta &eacute;pocas muy recientes pocos entendidos hab&iacute;an sugerido que para recuperar el margen de maniobra en la asignaci&oacute;n del gasto era preciso reducir el pago de los intereses <i>deus ex machina</i>, puesto que el debate se hab&iacute;a centrado bien en el examen del financiamiento del proceso de descentralizaci&oacute;n o bien en la reducci&oacute;n de las funciones y el tama&ntilde;o del gobierno central, mediante reducciones de lo que en este trabajo se llama el gasto discrecional.</p>     <p align="justify">En las &uacute;ltimas semanas algunos analistas vienen sugiriendo que el manejo fiscal debe propender por una rebaja sustancial del pago de los intereses mediante pol&iacute;ticas de emisi&oacute;n del Banco de la Rep&uacute;blica. La base de esa propuesta tiende a sustentarse en que la pol&iacute;tica monetaria ha aumentado el servicio de la deuda y, por ende, el gasto p&uacute;blico y el d&eacute;ficit fiscal.</p>     <p align="justify">La siguiente secci&oacute;n muestra que ese pretendido canal que va de la pol&iacute;tica monetaria a la pol&iacute;tica fiscal carece de sustento emp&iacute;rico en el caso colombiano. El an&aacute;lisis de los datos patentiza que el elemento que m&aacute;s pesa en la explicaci&oacute;n del pago de los intereses de la deuda es el nivel que &eacute;sta ha adquirido y no tanto el alza relativa de las tasas de inter&eacute;s. Dicho de otra manera, la lectura correcta es una que va del d&eacute;ficit a la deuda y luego al pago de los intereses y no al rev&eacute;s, como de un tiempo a esta parte, se viene pretendiendo.</p>     <p align="justify"><b>EXPLICACIONES DEL CRECIMIENTO DE LOS INTERESES</b></p>     <p align="justify">Como se vio en la secci&oacute;n anterior, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el gobierno nacional ha tenido notorias dificultades para manejar la pol&iacute;tica fiscal. Dificultades que han aumentado en la medida en que los faltantes de caja se han financiado con crecientes emisiones de deuda. Lo cual, conjuntamente con la elevaci&oacute;n de la tasa de inter&eacute;s pagada por el gobierno nacional, ha conducido a un pago creciente de intereses.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El <a href="#c6">cuadro 6</a> muestra la evoluci&oacute;n del pago de los intereses de la deuda del gobierno nacional en pesos corrientes y como porcentaje del PIB. Al tiempo que indica la importancia relativa de los intereses internos y externos dentro del total<a href="#9" name="n9"><sup>9</sup></a>.</p>     <p align="justify"><a name="c6"></a>Cuadro 6     <br> Evoluci&oacute;n del pago de intereses</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c6.jpg"></p>     <p align="justify">Como se puede observar, entre 1992 y 1999 el pago de intereses en t&eacute;rminos nominales se multiplic&oacute; por 12, en relaci&oacute;n con el PIB creci&oacute; en 2.2%, al tiempo que se dio una recomposici&oacute;n mediante la mayor significaci&oacute;n del pago de los intereses internos, lo cual solamente se vino a revertir, parcialmente, en 1999.</p>     <p align="justify">En esta secci&oacute;n, mediante tres tipos de simulaciones, se trata de contestar la pregunta sobre los factores que han determinado ese acelerado crecimiento en el pago de los intereses.</p>     <p align="justify">Las primeras de estas simulaciones muestran cu&aacute;l hubiese sido la evoluci&oacute;n del pago de los intereses si se hubiesen proseguido pol&iacute;ticas de endeudamiento del gobierno m&aacute;s moderadas que las observadas y las tasas de inter&eacute;s hubiesen sido iguales a las que efectivamente se pagaron. De esta manera, por contraste, se determina el papel que han jugado los d&eacute;ficits fiscales y el endeudamiento en el crecimiento del pago de los intereses.</p>     <p align="justify">En el segundo grupo de simulaciones se mantienen los d&eacute;ficits primarios y la acumulaci&oacute;n de deuda iguales a los que efectivamente se observaron y se simulan tasas de inter&eacute;s inferiores a las pagadas por el gobierno, de tal manera que sea factible discernir el peso que en el pago de los intereses tiene la tasa de inter&eacute;s.</p>     <p align="justify">El tercer grupo de simulaciones consiste en un ejercicio de descomposici&oacute;n contable del pago de los intereses como porcentaje del PIB, que es &uacute;til en la medida que le asigna a cada variable, que determina directamente esa raz&oacute;n, el peso que le corresponde.</p>     <p align="justify"><b>F<small>ACTORES QUE DETERMINAN EL PAGO DE LOS INTERESES</small></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Tautol&oacute;gicamente, los intereses que se pagan en una vigencia (<i>I<sub>t</sub></i>) son iguales al producto de la tasa de inter&eacute;s promedio ponderada pagada en esa vigencia y el saldo promedio de la deuda en ese mismo per&iacute;odo. Expresi&oacute;n que para simplificar puede aproximarse por el producto entre la tasa de inter&eacute;s promedio del respectivo per&iacute;odo (<i>r<sub>t</sub></i>) y el saldo de la deuda vigente al final del per&iacute;odo anterior (<i>D<sub>t</sub></i>).</p>     <p align="justify">Parte de esos pagos por intereses se efect&uacute;a por las acreencias internas y parte por las acreencias del exterior, en cuyo caso es necesario tener en consideraci&oacute;n la tasa de cambio (<i>TC</i>) para hacer las correspondientes adiciones.</p>     <p align="justify">De esta manera:</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e1.jpg"></p>     <p align="justify">donde el super&iacute;ndice denota lo correspondiente a los pagos (o deudas) internas o externas y el sub&iacute;ndice el per&iacute;odo de referencia.</p>     <p align="justify">Como por definici&oacute;n el saldo de la deuda en t–1 es igual al saldo de la deuda en t–2, m&aacute;s la parte del d&eacute;ficit primario financiado con deuda en t–1<a href="#10" name="n10"><sup>10</sup></a>, m&aacute;s el pago de los intereses financiado con nueva deuda en t–1, es posible obtener una f&oacute;rmula que muestre la acumulaci&oacute;n de la deuda como el resultado de una deuda inicial capitalizada y la acumulaci&oacute;n de los d&eacute;ficit primarios, tal como se hace en el Ap&eacute;ndice a este trabajo, del cual se deriva la siguiente expresi&oacute;n:</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e2.jpg"></p>     <p align="justify">donde <i>A</i>  es el d&eacute;ficit primario financiado con deuda interna en el per&iacute;odo t–1. <i>B</i>  es la sumatoria del valor capitalizado de los d&eacute;ficits primarios financiados con deuda interna entre el per&iacute;odo inicial (t<sub>o</sub>) que se escoja para el an&aacute;lisis y el per&iacute;odo t–2<a href="#11" name="n11"><sup>11</sup></a>. <i>C</i>  es el valor capitalizado de la deuda interna inicial entre el per&iacute;odo inicial y t–1<a href="#12" name="n12"><sup>12</sup></a>.</p>     <p align="justify">De manera similar se definen <i>D, E y F</i>,  solamente que referidas a la acumulaci&oacute;n de endeudamiento externo.</p>     <p align="justify">El <a href="#c7">cuadro 7</a> muestra la valoraci&oacute;n porcentual de los distintos factores incluidos en la ecuaci&oacute;n 2 cuando se parte de la deuda (interna y externa) acumulada a fines de 1993, de los d&eacute;ficit financiados con deuda (interna y externa) observados en cada per&iacute;odo y de las tasas de inter&eacute;s efectivamente pagadas por el gobierno nacional.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="c7"></a>Cuadro 7    <br>   Factores explicativos del pago observado de intereses     <br>Porcentajes</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c7.jpg"></p>     <p align="justify">Como se observa, muy poco se ahorra en el pago de los intereses, en cada per&iacute;odo, por el hecho de alcanzar un equilibrio fiscal en ese per&iacute;odo (las columnas A y D del <a href="#c7">cuadro 7</a> son de escasa significaci&oacute;n). En segundo lugar, el factor que se vuelve m&aacute;s relevante con el paso del tiempo es la deuda que se acumula por los d&eacute;ficits primarios (las columnas B y E son crecientes en el tiempo) y en tercer lugar la capitalizaci&oacute;n de la deuda inicial pierde relevancia progresivamente.</p>     <p align="justify"><b>Un escenario de prudencia financiera</b></p>     <p align="justify">La ecuaci&oacute;n (2) se puede utilizar para simular cu&aacute;l hubiese sido el pago de los intereses de acuerdo con la evoluci&oacute;n de cada uno de sus componentes, para lo cual es necesario dejar otros factores constantes a fin de aislar el efecto del factor bajo simulaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">Veamos entonces c&oacute;mo hubiera evolucionado el pago de los intereses si la relaci&oacute;n deuda a PIB se hubiese mantenido constante en el nivel que ten&iacute;a en 1993. Pero antes algunas observaciones.</p>     <p align="justify">Se toma como referencia 1993 por cuanto en dicho a&ntilde;o se present&oacute; un d&eacute;ficit de caja moderado (0.7% del PIB). De otra parte a partir de ese a&ntilde;o la Tesorer&iacute;a General de la Nacional inicia la captaci&oacute;n de recursos a tasas de inter&eacute;s de mercado mediante la colocaci&oacute;n de TES B.</p>     <p align="justify">Suponer que la relaci&oacute;n deuda PIB permanece constante equivale a que la deuda nominal crezca a una tasa igual a la de la inflaci&oacute;n m&aacute;s el crecimiento del PIB real, lo cual si bien es prudente no ata al gobierno al compromiso de gastar solamente sus ingresos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Al mantener constante la relaci&oacute;n deuda a PIB de 1993 para los a&ntilde;os siguientes se supone que el gobierno hace uso de los fondos prestables en una cuant&iacute;a acorde con el crecimiento de la econom&iacute;a y por ende no desplaza de manera significativa al sector privado al hacer uso de tales recursos.</p>     <p align="justify">La <a href="#g9">gr&aacute;fica 9</a> y el cuadro a ella adjunto muestran los resultados de esta primera simulaci&oacute;n. Si el gobierno hubiese mantenido la relaci&oacute;n deuda a PIB constante en el nivel de 1993 y hubiese pagado las tasas de inter&eacute;s que efectivamente pag&oacute; (tasas de inter&eacute;s impl&iacute;citas). Los intereses que hubiese pagado habr&iacute;an sido pr&aacute;cticamente iguales a los efectivamente pagados en 1995 y 1996, pero hubiesen sido menores a partir de 1997 y en especial en 1998 y 1999. En particular, en 1998 en vez de haberse gastado 2.9% del PIB por intereses el gobierno se habr&iacute;a gastado solamente 2.05% del PIB, con un ahorro fiscal en el pago de intereses de 0.85% del PIB, equivalente al 41% del pago total de intereses para ese a&ntilde;o. Y para 1999 el ahorro hubiese sido del 44%. En valores absolutos el ahorro de 1998 y 1999 en el pago de intereses hubiese sido de 3.4 billones de pesos, si habiendo pagado las mismas tasas de inter&eacute;s que pag&oacute; el gobierno nacional hubiese proseguido una pol&iacute;tica de endeudamiento consistente en mantener constante la relaci&oacute;n deuda a PIB igual a la que se ten&iacute;a en 1993.</p>     <p align="justify"><a name="g9"></a>Gr&aacute;fico 9     <br>Pago de intereses de la deuda del Gobierno Nacional     <br>Efectivos y simulados </p>     <p align="justify">  <img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6g9.jpg"> </p>     <p align="justify">Porcentaje del PIB</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c8.jpg"></p>     <p align="justify">No cabe duda, entonces, de cu&aacute;n costoso para el pago de los intereses ha sido la pol&iacute;tica de d&eacute;ficit y endeudamiento creciente, con independencia de las tasas de inter&eacute;s que efectivamente se pagaron.</p>     <p align="justify"><b>Efectos de un mayor endeudamiento</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Un escenario de mayor endeudamiento al simulado en el ac&aacute;pite anterior de esta secci&oacute;n, puede construirse a partir de suponer que la relaci&oacute;n deuda a PIB se incrementa en 1% cada a&ntilde;o a partir de 1993. Esto significa que la relaci&oacute;n Deuda a PIB habr&iacute;a llegado a 18,03% en 1999, lo cual implica un aumento de la deuda del 37% del increment&oacute; que efectivamente se registr&oacute;.</p>     <p align="justify">El <a href="#g10">gr&aacute;fico 10</a> y el cuadro a &eacute;l adjunto muestran que bajo este escenario, suponiendo que se hubiesen pagado tasas iguales a las efectivamente pagadas, los intereses simulados ser&iacute;an mayores a los intereses pagados hasta 1997. En 1998 el ahorro habr&iacute;a sido de 0.16% del PIB<a href="#13" name="n13"><sup>13</sup></a> y para 1999 ascender&iacute;an a 0.68% del PIB, menos de la mitad de lo simulado en el anterior escenario. As&iacute; y todo en 1999 el gobierno se hubiese ahorrado el 20% de los intereses que efectivamente pag&oacute;.</p>     <p align="justify"><a name="g10"></a>Gr&aacute;fico 10     <br>Pago de intereses de la deuda del Gobierno Nacional     <br>Efectivos y simulados</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6g10.jpg"></p>     <p align="justify">Porcentaje del PIB</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c9.jpg"></p>     <p align="justify">Lo que se desprende claramente de estos ejercicios es que el grueso del pago de los intereses es atribuible a la pol&iacute;tica fiscal de excesivo gasto y no tanto a la pol&iacute;tica monetaria y su efecto sobre la tasa de inter&eacute;s.</p>     <p align="justify">Y eso que estas simulaciones subestiman el efecto que el menor d&eacute;ficit fiscal tiene sobre en el pago de los intereses, v&iacute;a una menor tasa de inter&eacute;s. En la medida en que el d&eacute;ficit fiscal no se juzgue financieramente viable se dificultar&aacute; la consecuci&oacute;n de endeudamiento externo y se incrementar&aacute;n las expectativas de devaluaci&oacute;n. Lo cual aumentar&aacute; las tasas de inter&eacute;s de paridad y con ello la tasa de inter&eacute;s interna. De otra parte, las incertidumbres sobre el financiamiento externo del d&eacute;ficit aumentan la prima de riesgo pa&iacute;s y con ello la tasa de inter&eacute;s externa.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b>Efectos de la tasa de inter&eacute;s</b></p>     <p align="justify">El <a href="#g11">gr&aacute;fico 11</a> y el cuadro a &eacute;l adjunto muestran los intereses que efectivamente se pagaron en comparaci&oacute;n con los que se habr&iacute;an pagado, si la pol&iacute;tica fiscal hubiese sido la misma que se sigui&oacute; en cuanto a d&eacute;ficit, endeudamiento, financiamiento y la tasa impl&iacute;cita externa hubiese sido la efectivamente pagada, pero la tasa de inter&eacute;s impl&iacute;cita interna hubiese sido inferior en &frac14; a la tasa impl&iacute;cita efectivamente pagada cada a&ntilde;o. Este es un supuesto extremadamente fuerte puesto que equivale a suponer tasas de inter&eacute;s reales cercanas a cero para la mayor&iacute;a del per&iacute;odo de an&aacute;lisis, excepto en 1998 y 1999. Aun as&iacute;, como se desprende de la comparaci&oacute;n de los <a href="#g9">gr&aacute;ficos 9</a> y <a href="#g11">11</a> el ahorro fiscal hubiese sido mucho menor que de haber proseguido una pol&iacute;tica de endeudamiento fiscal prudente.</p>     <p align="justify"><a name="g11"></a>Gr&aacute;fico 11     <br>Pago de intereses de la deuda del Gobierno Nacional     <br>Efectivos y simulados</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6g11.jpg"></p>     <p align="justify">Porcentaje del PIB</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c10.jpg"></p>     <p align="justify">Y desde luego, esta &uacute;ltima simulaci&oacute;n sobreestima el ahorro, puesto que tasas de inter&eacute;s negativas generan mayores presiones de devaluaci&oacute;n y mayor costo del endeudamiento externo.</p>     <p align="justify">Una simulaci&oacute;n m&aacute;s realista es aquella que supondr&iacute;a que el gobierno pag&oacute; una tasa de inter&eacute;s, cada a&ntilde;o, igual al 5.5% en t&eacute;rminos reales. En este caso el efecto habr&iacute;a sido significativo en 1999, como puede verse en el <a href="#g12">gr&aacute;fico 12</a> y en el cuadro a &eacute;l adjunto. Una tasa del 5.5% real, se&ntilde;ala el hecho de que el gobierno deber&iacute;a captar a tasas menores a la de mercado, la cual seg&uacute;n la sabidur&iacute;a convencional ser&iacute;a del orden del 7%.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="g12"></a>Gr&aacute;fico 12     <br>Pago de intereses de la deuda del Gobierno Nacional     <br>Efectivos y simulados</p>     <p align="justify"><b> <img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6g12.jpg"></b></p>     <p align="justify">Porcentaje del PIB</p>     <p align="justify"><b><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c11.jpg"></b></p>     <p align="justify">Descomposici&oacute;n contable del pago de intereses</p>     <p align="justify">Para identificar los factores que han determinado en mayor grado el crecimiento del pago de los intereses de la deuda del gobierno, es &uacute;til aplicar la metodolog&iacute;a sugerida por J, Marshall y K. Schmidt-Hebbel seg&uacute;n la cual, el d&eacute;ficit fiscal de una entidad p&uacute;blica es ocasionado por la evoluci&oacute;n de las variables que definen sus ingresos y pagos y que se agrupan en aquellas que son de discreci&oacute;n de las autoridades econ&oacute;micas (<i>variables de pol&iacute;tica fiscal</i>), del entorno econ&oacute;mico del pa&iacute;s (<i>variables end&oacute;genas</i>) y del desempe&ntilde;o de la econom&iacute;a internacional (<i>variables externas</i>). En principio la t&eacute;cnica recomienda descomponer contablemente todas las partidas de ingresos y gastos, en relaci&oacute;n del producto nacional, que conforman el balance de caja de la entidad p&uacute;blica. No obstante, para efectos de este trabajo se puede aplicar parcialmente la metodolog&iacute;a, en el sentido de descomponer los rubros que nos interesan, esto es, el pago de intereses de la deuda interna y externa del gobierno nacional.</p>     <p align="justify">Para desarrollar el ejercicio se requiere la informaci&oacute;n sobre el comportamiento de las variables que definen el pago de intereses como proporci&oacute;n del producto nacional. En el caso de los intereses internos, el pago efectuado en el per&iacute;odo 1, <img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e3.jpg" align="absmiddle">, est&aacute; determinado por el saldo de la deuda (<i>D<sup>i</sup><sub>0</sub></i>), la tasa de inter&eacute;s (<i>r<sup>i</sup><sub>0</sub></i>) y el producto nacional en precios corrientes (<i>P<sup>i</sup><sub>l</sub></i><i>Y<sup>i</sup><sub>l</sub></i>), donde el sub&iacute;ndice corresponde al per&iacute;odo y el super&iacute;ndice al componente interno. Por su parte, el pago de intereses de la deuda externa, <img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e4.jpg" align="absmiddle">, tiene como variable adicional el tipo de cambio nominal (<i>TC<sub>1</sub></i>), que se puede sustituir por su definici&oacute;n, <img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e5.jpg" align="absmiddle">, para incluir los precios internos (<i>P<sub><sup>i</sup></sub></i>), los precios externos (<i>P<sup>e</sup></i>)  y el tipo de cambio real (<i>tcr</i>) como variables determinantes (en este caso el super&iacute;ndice denota el componente externo). N&oacute;tese que de acuerdo con la clasificaci&oacute;n sugerida por los autores, las tasa de inter&eacute;s interna, el producto nominal y la tasa de cambio real ser&iacute;an variables end&oacute;genas; la tasa de inter&eacute;s externa y los precios externos ser&iacute;an un variables externas; en tanto el saldo de la deuda interna y externa corresponder&iacute;an a variables de pol&iacute;tica fiscal.</p>     <p align="justify">La aplicaci&oacute;n de la t&eacute;cnica consiste en un procedimiento contable en el que la partida de gastos por intereses se descompone en sus determinantes directos.<a href="#14" name="n14"><sup>14</sup></a> La variaci&oacute;n en el tiempo de la raz&oacute;n pago por intereses internos a producto nacional se traduce en:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e6.jpg"></p>     <p align="justify">donde el punto sobre las variables denotan sus respectivas tasas de crecimiento. El &uacute;ltimo t&eacute;rmino <i>R</i>  constituye un residuo algebraico cuya aparici&oacute;n se debe a por lo menos dos razones: i) recoge los elementos de segundo orden en el crecimiento de las variables explicativas y ii) puede surgir por problemas de medici&oacute;n y de especificaci&oacute;n de las variables utilizadas en la descomposici&oacute;n. La descomposici&oacute;n de los intereses por deuda externa sigue los mismos lineamientos, s&oacute;lo que se incluye dentro de los factores explicativos la tasa de cambio real y la inflaci&oacute;n externa.</p>     <p align="justify">La anterior expresi&oacute;n nos dice que la variaci&oacute;n en el pago de intereses internos entre dos per&iacute;odos, expresados en t&eacute;rminos del producto nacional, tiene como determinantes directos el crecimiento de la tasa de inter&eacute;s, el crecimiento del saldo de la deuda interna, la inflaci&oacute;n y el crecimiento real de la econom&iacute;a. As&iacute; mismo un t&eacute;rmino residual que cierra el ejercicio contable, seg&uacute;n ya se ha explicado.</p>     <p align="justify">El <a href="#c8">cuadro 8</a> muestra los resultados de las descomposiciones descritas. La informaci&oacute;n que se utiliza es trimestral y el per&iacute;odo de an&aacute;lisis comienza en septiembre de 1994 y va hasta marzo del 2000. Se parte del tercer trimestre de 1994 cuando el saldo de la deuda del gobierno tuvo uno de los niveles m&aacute;s bajos de la d&eacute;cada (10,7% del PIB), y adem&aacute;s porque en este a&ntilde;o se acent&uacute;a el cambio de estrategia de endeudamiento del gobierno iniciado en el a&ntilde;o anterior, en el sentido de sustituir las obligaciones externas con recursos del mercado interno de capitales, captados mediante la emisi&oacute;n de los t&iacute;tulos Tes B (ver <a href="#g3">Gr&aacute;fico 3</a>). En total se tienen 23 trimestres cuya informaci&oacute;n se distribuyen en los tres subper&iacute;odos que muestra el cuadro.</p>     <p align="justify">Es evidente el ascenso del pago de intereses a lo largo del per&iacute;odo. En el bienio 1994-96 se pagaba trimestralmente en promedio 1,29% del PIB, de los cuales 0,84 puntos correspond&iacute;an a deuda interna y 0,45 puntos a compromisos externos. El costo de la deuda total se increment&oacute; a 2,38% del PIB en el bienio 1996-98 y luego a 3,15% del PIB en los &uacute;ltimos trimestres de la d&eacute;cada. De estas cifras se infiere que los intereses internos y externos se multiplicaron respectivamente por 2,6 y 2,1 veces entre el primer y el &uacute;ltimo per&iacute;odos de referencia, lo cual implica que al sustituirse la fuente prioritaria de financiamiento del d&eacute;ficit, en favor de los recursos internos, &eacute;stos resultaron un tanto m&aacute;s onerosos.</p>     <p align="justify"><a name="c8"></a>Cuadro 8     <br>Determinantes del pago de intereses del Gobierno Nacional     <br>Promedios trimestrales     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c12.jpg"></p>     <p align="justify">Al tiempo que aument&oacute; de manera sostenida la participaci&oacute;n de los intereses en el producto nacional durante todo el per&iacute;odo de an&aacute;lisis, se increment&oacute; igualmente la <i>variaci&oacute;n</i>  promedio de dicha raz&oacute;n. Para el caso de los intereses internos, la variaci&oacute;n promedio se incremento de 0,06 puntos del PIB registrada en el bienio 1994-96, a 0,11 y 0,24 puntos en los dos &uacute;ltimos per&iacute;odos. Una lectura sencilla de este &uacute;ltimo indicador nos dice que en promedio durante los &uacute;ltimos siete trimestres de an&aacute;lisis, la raz&oacute;n de intereses internos a PIB se increment&oacute; en 0,24 puntos del producto nacional. En cuanto a los intereses externos, n&oacute;tese que el incremento m&aacute;s notable del t&eacute;rmino llamado <i>variaci&oacute;n</i>  se da en los &uacute;ltimos dos per&iacute;odos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Lo relevante de este ejercicio consiste en identificar los factores que en mayor grado explican el crecimiento en el pago de intereses de la deuda, es decir, el t&eacute;rmino llamado <i>variaci&oacute;n</i>  de la ecuaci&oacute;n expuesta. Dentro de estos factores es indispensable evaluar de manera especial la contribuci&oacute;n del aumento del saldo de la deuda y de las tasas de inter&eacute;s, para dar respuesta a las afirmaciones de ciertos analistas seg&uacute;n las cuales la pol&iacute;tica monetaria de los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sido la responsable del crecimiento del pago de los intereses del gobierno. Como se deduce de las cifras presentadas en el <a href="#c8">cuadro 8</a>, estas afirmaciones carecen de fundamentos s&oacute;lidos y desv&iacute;an la atenci&oacute;n de las verdaderas causas del problema.</p>     <p align="justify">La descomposici&oacute;n de los intereses internos nos indica que, sin lugar a dudas, el factor determinante de su crecimiento en todos los per&iacute;odos ha sido la evoluci&oacute;n del saldo de la deuda y, en menor cuant&iacute;a, la tasa de inter&eacute;s, variable que recobra alguna importancia a finales de la d&eacute;cada. Para el primer per&iacute;odo, Sept/94 a Jun/96, el crecimiento del saldo explica el 100% del aumento del numerador (los 0,13 puntos del numerador son explicados totalmente por el saldo de la deuda), en tanto las fluctuaciones de las tasas de inter&eacute;s registradas en los trimestres se compensan, de manera que en promedio no explican en ning&uacute;n porcentaje el incremento de la raz&oacute;n intereses a PIB. Durante el segundo per&iacute;odo, Sept/96 a Jun/98, el saldo de la deuda reduce levemente su explicaci&oacute;n al 96%, mientras que los aumentos en la tasa de inter&eacute;s explican tan s&oacute;lo un 4% del comportamiento del numerador. N&oacute;tese que es marginal la contribuci&oacute;n de los tipos de inter&eacute;s al mayor costo de la deuda del bienio 1996-98, especialmente al tener en cuenta que durante 1998 se registr&oacute; un considerable aumento en el costo del dinero. La explicaci&oacute;n se debe a que si bien existe un leve impacto de las tasas de inter&eacute;s sobre el costo de la deuda, &eacute;ste se debe registrar con alg&uacute;n rezago (uno o dos a&ntilde;os en adelante), cuando se empiecen a vencer los cupones de los bonos emitidos. Este argumento debe ser v&aacute;lido en la direcci&oacute;n contraria, es decir, que el menor costo de la deuda debido a la ca&iacute;da en las tasas de inter&eacute;s, como la ocurrida a partir de 1999, se debe registrar despu&eacute;s del a&ntilde;o 2000.</p>     <p align="justify">El argumento anterior se recoge parcialmente con la evidencia presentada en el per&iacute;odo sep/98-mar/00. La tasa de inter&eacute;s incrementa su nivel de explicaci&oacute;n al 38% de la variaci&oacute;n del numerador, en tanto el crecimiento del saldo disminuye su explicaci&oacute;n al 62%, variable que de todas maneras sigue siendo predominante. Como caso especial vale la pena mencionar que la ca&iacute;da en la actividad econ&oacute;mica de los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os tambi&eacute;n repercuti&oacute; en que los intereses aumentaran su participaci&oacute;n en el producto nacional, pues a diferencia de todos los dem&aacute;s trimestres en el &uacute;ltimo per&iacute;odo esta variable est&aacute; precedida del signo positivo.</p>     <p align="justify">La evaluaci&oacute;n general de la descomposici&oacute;n del pago de los intereses externos confirma los determinantes esperados. De una parte, el saldo de la deuda predomina, especialmente despu&eacute;s de 1996, pues en el primer per&iacute;odo es evidente el alto costo de los pasivos externos del gobierno por las altas tasas externas. La otra variable que cobra importancia, especialmente a finales de la d&eacute;cada es la devaluaci&oacute;n real, que explica el 25% del cambio del numerador, justamente cuando el tipo de cambio se empieza a fijar a trav&eacute;s del mercado. N&oacute;tese que antes de 1998, cuando se manejaba con el sistema de bandas, la devaluaci&oacute;n real no ten&iacute;a ning&uacute;n poder de explicaci&oacute;n del crecimiento de los intereses externos del gobierno.</p>     <p align="justify">La gran s&iacute;ntesis de estos ejercicios es que el peso del pago de los intereses recae sobre la deuda y el ritmo acelerado de su acumulaci&oacute;n y no tanto sobre las tasas de inter&eacute;s y que por lo tanto asiste plena raz&oacute;n al exministro Abd&oacute;n Espinosa Valderrama cuando en reciente columna del diario <i>El Tiempo</i>  escribi&oacute;: “mal se podr&iacute;a ignorar las incertidumbres, azares y pesados costos a los cuales nos ha conducido la intrepidez de montar las cuentas externas e internas del pa&iacute;s sobre un endeudamiento sin tasa ni medida”.</p>     <p align="justify"><b>LA REDUCCI&Oacute;N DE LA DEUDA POR LA V&Iacute;A DE LA EMISI&Oacute;N</b></p>     <p align="justify">Con el loable prop&oacute;sito de acelerar el crecimiento de la econom&iacute;a y reducir el desempleo, varios observadores de la realidad econ&oacute;mica nacional han se&ntilde;alado en los &uacute;ltimos meses que el Banco de la Rep&uacute;blica (de aqu&iacute; en adelante el Banco) deber&iacute;a incrementar la emisi&oacute;n primaria de dinero m&aacute;s all&aacute; de lo establecido en el programa macroecon&oacute;mico.</p>     <p align="justify">Con ese fin en mente se ha propuesto que esa emisi&oacute;n adicional podr&iacute;a otorgarse al gobierno nacional para que &eacute;ste la dirija a la financiaci&oacute;n de un programa de obras p&uacute;blicas, a la reestructuraci&oacute;n de la deuda empresarial privada, a la reestructuraci&oacute;n de la deuda privada en general, a un seguro de desempleo, a la construcci&oacute;n de vivienda de inter&eacute;s social y, m&aacute;s recientemente, a aliviar el elevado costo de la deuda p&uacute;blica.</p>     <p align="justify">En lo cuantitativo, la suma de los montos sugeridos para los fines mencionados supera ampliamente a la base monetaria en circulaci&oacute;n. Por ello se ha propuesto, a rengl&oacute;n seguido, que parte o toda la emisi&oacute;n adicional sea recogida por el Banco mediante operaciones de mercado abierto para que la emisi&oacute;n adicional neta no produzca un crecimiento incontrolado de la base monetaria.</p>     <p align="justify">El otro componente de las propuestas es que la emisi&oacute;n para el gobierno se haga a tasas de inter&eacute;s nominales cercanas a cero.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En lo que sigue, y por la naturaleza de este trabajo, se analizan las implicaciones de las propuestas encaminadas a utilizar la emisi&oacute;n para aliviar la deuda p&uacute;blica a trav&eacute;s de un cr&eacute;dito del Banco al gobierno nacional, con cuyo producto este &uacute;ltimo recoger&iacute;a parte o toda la deuda p&uacute;blica (bonos TES) en circulaci&oacute;n. Aun cuando, desde luego, en el aspecto macroecon&oacute;mico las conclusiones generales son aplicables a una emisi&oacute;n excesiva de base monetaria cualquiera sea el prop&oacute;sito de la misma.</p>     <p align="justify">Veamos inicialmente el impacto financiero de la operaci&oacute;n y la manera c&oacute;mo ella modifica los balances y los estados de p&eacute;rdidas y ganancias de los agentes econ&oacute;micos involucrados en la operaci&oacute;n (que inicialmente son el Banco, la Tesorer&iacute;a General de la Naci&oacute;n y los propietarios de los TES).</p>     <p align="justify">En principio el Banco incrementa sus activos por el monto del cr&eacute;dito al gobierno y sus pasivos por los dep&oacute;sitos de la Tesorer&iacute;a General de la Naci&oacute;n (TGN), con los cuales esta &uacute;ltima retira de circulaci&oacute;n TES.</p>     <p align="justify">Como resultado de lo anterior la TGN tendr&aacute; menos TES en circulaci&oacute;n y en compensaci&oacute;n una deuda con el Banco con la diferencia de que, como esta &uacute;ltima tiene una tasa inferior a la de los TES, incurre en un menor costo por el pago de los intereses. Qu&eacute; har&iacute;a la TGN con ese ahorro es de vital importancia para efectos de analizar la propuesta. Pero por el momento dejemos las cosas all&iacute;.</p>     <p align="justify">El Banco tendr&aacute; la deuda del gobierno como un mayor activo de rendimiento nominal cercano a cero y un mayor pasivo<a href="#15" name="n15"><sup>15</sup></a> de costo marginal pr&aacute;cticamente nulo. De all&iacute; que su estado de p&eacute;rdidas y ganancias no se ver&aacute; afectado.</p>     <p align="justify">Los agentes econ&oacute;micos que antes ten&iacute;an en su poder los TES tendr&aacute;n ahora otros activos financieros (en principio dep&oacute;sitos en cuentas corrientes) y de manera instant&aacute;nea sacrificar&aacute;n los rendimientos de los TES, por lo cual incurrir&iacute;an en p&eacute;rdidas.</p>     <p align="justify">Los efectos econ&oacute;micos subsiguientes a esta recomposici&oacute;n de los balances depender&aacute;n de manera crucial de lo que hagan estos agentes econ&oacute;micos con su liquidez. Si decidieran quedarse con ella y no gastarla, con lo cual habr&iacute;an incrementado su demanda por dinero, el resultado ser&iacute;a que la Junta Directiva del Banco no se ver&iacute;a precisada a tomar decisiones adicionales. As&iacute; las cosas no se producir&aacute;n efectos sobre la tasa de inter&eacute;s, la demanda agregada o los precios. La mayor cantidad (real y nominal) de dinero en circulaci&oacute;n no producir&aacute; mayores utilidades para el Banco, ya que &eacute;ste se las ha trasladado a la Tesorer&iacute;a por la v&iacute;a de la tasa de inter&eacute;s cercana a cero.</p>     <p align="justify">En definitiva el ahorro de la Tesorer&iacute;a consistir&aacute; en la p&eacute;rdida que tienen los agentes propietarios de los TES por quedarse con activos financieros de rendimiento nulo. Obs&eacute;rvese que en ese caso la mayor emisi&oacute;n no tiene ning&uacute;n impacto sobre la actividad econ&oacute;mica y el empleo. Hay que conceder, sin embargo, que esta posibilidad, t&iacute;pica de una demanda por dinero absolutamente el&aacute;stica a la tasa de inter&eacute;s, es muy poco probable. Y que adem&aacute;s, como veremos m&aacute;s adelante, el ahorro para el sector p&uacute;blico, y no solo para el gobierno nacional, depender&aacute; de qui&eacute;nes sean los due&ntilde;os de los TES.</p>     <p align="justify">Supongamos ahora que los agentes econ&oacute;micos que vendieron TES a la TGN, a cambio de mayor liquidez, no quieren quedarse con esta &uacute;ltima porque no desean perder los intereses que recib&iacute;an. En ese caso, estar&iacute;an &aacute;vidos de comprar activos financieros, con lo cual aumentar&aacute; la demanda por ellos. Si los activos as&iacute; demandados est&aacute;n denominados en moneda extranjera, subir&aacute; la tasa de cambio y si est&aacute;n denominados en pesos subir&aacute; su precio y bajar&aacute; la tasa de inter&eacute;s.</p>     <p align="justify">Si, por las razones que se anotan m&aacute;s adelante, estos efectos se juzgan como indeseables la pol&iacute;tica monetaria tendr&aacute; que disponer de los instrumentos para recoger el exceso de base monetaria en circulaci&oacute;n, en relaci&oacute;n con la demanda por ella existente.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Si el tipo de cambio est&aacute; fijo, o es controlado parcialmente por las autoridades a trav&eacute;s de un esquema de banda cambiaria, la mayor demanda por activos externos llevar&aacute; a la venta de reservas internacionales y a una reducci&oacute;n de la base monetaria en circulaci&oacute;n, lo cual reducir&aacute; los ingresos del Banco. Lo cual tambi&eacute;n acontecer&aacute; si el Banco le vende a quienes antes ten&iacute;an los TES papeles por &eacute;l emitidos o TES que tiene en su portafolio.</p>     <p align="justify">Con un r&eacute;gimen de cambio flexible, como el que existe en Colombia, la mayor demanda de d&oacute;lares aumenta las tasas de cambio y de inter&eacute;s interna y, con ello, el costo de la deuda sin que haya una contracci&oacute;n monetaria. Esto lleva a que la contracci&oacute;n deba hacerse en su totalidad por medio de operaciones Repos en reversa o vendiendo TES en poder del Banco, en igualdad de condiciones financieras a las existentes antes de la operaci&oacute;n de emisi&oacute;n adicional,<a href="#16" name="n16"><sup>16</sup></a> o emitiendo sus propios t&iacute;tulos.<a href="#17" name="n17"><sup>17</sup></a> La contracci&oacute;n monetaria provocar&aacute; una reversi&oacute;n en la tendencia alcista del tipo de cambio y de la tasa de inter&eacute;s interna. Con lo cual, al extremo, no se presentar&aacute;n efectos en los agregados macroecon&oacute;micos porque la expansi&oacute;n monetaria inicial se esteriliza. Desde luego, el Banco deber&aacute; incurrir en el pago de los costos financieros necesarios para hacer la contracci&oacute;n.</p>     <p align="justify">Si as&iacute; se desarrolla la propuesta el resultado es que lo que se ahorra financieramente la Tesorer&iacute;a lo pierde el Banco, y por lo tanto en el siguiente per&iacute;odo presupuestal el gobierno tendr&aacute; unos menores ingresos pues las utilidades del Banco constituyen ingresos para el gobierno en los per&iacute;odos anuales subsiguientes a su causaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">Si el monto de la emisi&oacute;n es muy grande, dado que se supone que la tasa de inter&eacute;s nominal del cr&eacute;dito del Banco al gobierno es cercana a cero, el Banco podr&iacute;a no s&oacute;lo ver disminuidas sus utilidades sino incurrir en p&eacute;rdidas. Tales p&eacute;rdidas, en virtud de las normas legales hoy existentes, tendr&aacute;n que cubrirse en el pr&oacute;ximo ejercicio presupuestal. Todo concluye, hasta aqu&iacute;, en que la propuesta encaminada a financiar al gobierno con emisi&oacute;n monetaria se reduce a un simple anticipo de utilidades para disminuir contablemente el d&eacute;ficit fiscal y a nada m&aacute;s que eso.</p>     <p align="justify">Veamos ahora qu&eacute; har&iacute;a la TGN al ver disminuido el pago de los intereses de la deuda interna. Como en la actualidad el gobierno tiene un faltante de caja antes de pagar los intereses, el menor pago de estos &uacute;ltimos no le apalancar&aacute; ning&uacute;n gasto adicional<a href="#18" name="n18"><sup>18</sup></a>. Para incrementar el gasto habr&aacute; que contraer deudas con otros agentes internos o externos. Pero eso ser&iacute;a un contrasentido porque la disminuci&oacute;n inicial de los TES en poder de los agentes privados se compensar&iacute;a con esta nueva deuda y adem&aacute;s ya se han incrementado las obligaciones con el Banco, cuando se hab&iacute;a partido de que la propuesta se hace para reducir la deuda y no para incrementarla.</p>     <p align="justify">Ahora bien supongamos que se juzga deseable la elevaci&oacute;n de la tasa de cambio y la ca&iacute;da de la tasa de inter&eacute;s y que por lo tanto la emisi&oacute;n adicional se deja circulando en la econom&iacute;a<a href="#19" name="n19"><sup>19</sup></a>.</p>     <p align="justify">Una emisi&oacute;n incontrolada del tama&ntilde;o de la propuesta (5.0 billones para reducir la deuda interna, equivalente al 70% de la base monetaria en circulaci&oacute;n) si bien podr&iacute;a estimular la demanda agregada, y con ello, en el corto plazo, acelerar la reactivaci&oacute;n econ&oacute;mica, a la larga elevar&aacute; las expectativas de inflaci&oacute;n y devaluaci&oacute;n, factores que terminar&aacute;n por incrementar la tasa de inter&eacute;s interna con efectos adversos sobre el costo de la deuda.</p>     <p align="justify">La valoraci&oacute;n negativa que muy seguramente har&aacute;n los mercados internacionales de esa pol&iacute;tica repercutir&aacute; sobre la tasa de inter&eacute;s que se paga por la deuda externa (m&aacute;rgenes o <i>spreads</i>  de colocaci&oacute;n de la nueva deuda) y podr&iacute;a llevar a serias dificultades no solamente para financiar nuevo gasto del gobierno nacional en moneda extranjera, sino para contratar la deuda con la cual se deber&aacute;n pagar los vencimientos de las obligaciones en los pr&oacute;ximos dos o tres a&ntilde;os.</p>     <p align="justify">A este respecto, se suele arg&uuml;ir que, dado que el d&eacute;ficit en la cuenta corriente se ha situado en niveles cercanos al 1% del PIB, las necesidades de financiamiento externo han disminuido sensiblemente. Lo cual es cierto, pero no debe perderse de vista que las necesidades de ese financiamiento ser&aacute;n crecientes, al igual que el requerido para pagar los vencimientos de la deuda externa en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, como se indica en el <a href="#c9">cuadro 9</a> el cual evidencia que entre el 2000 y el 2002 se necesitan m&aacute;s de 11.000 millones de d&oacute;lares de financiamiento externo.</p>     <p align="justify"><a name="c9"></a>Cuadro 9    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Necesidades de financiamiento externo: sector p&uacute;blico no financiero 1     <br>(US$ millones y % de las reservas internacionales a junio de 2000)</p>     <p align="justify">  <img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c13.jpg"></p>     <p align="justify">De esta manera, a pesar de haberse moderado el desequilibrio en la cuenta corriente de la balanza de pagos, el acceso a los mercados internacionales sigue siendo de mucha importancia para la estabilidad cambiaria y para el control de la inflaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">Como lo ha se&ntilde;alado recientemente, la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica “la creciente participaci&oacute;n de los tenedores de bonos en la financiaci&oacute;n del d&eacute;ficit del gobierno nacional puede traducirse en una mayor dificultad en la proyecci&oacute;n del servicio futuro de la deuda externa por este concepto, como tambi&eacute;n en una mayor presi&oacute;n sobre la tasa de cambio ante la presencia de turbulencias en estos mercados como las que ocurrieron durante la d&eacute;cada de los noventa”<a href="#20" name="n20"><sup>20</sup></a>.</p>     <p align="justify">En resumen, ser&iacute;a bastante da&ntilde;ino para la estabilidad macroecon&oacute;mica despreciar la negativa incidencia de un cierre al cr&eacute;dito internacional, aparte de los efectos que ello tendr&iacute;a sobre una menor inversi&oacute;n extranjera directa y sus repercusiones adversas sobre la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y la competitividad de la econom&iacute;a. Todo ello sin tener en cuenta las malas se&ntilde;ales que recibir&iacute;a la comunidad internacional por el incumplimiento del acuerdo con el FMI.</p>     <p align="justify">De todo esto lo que se concluye es que una emisi&oacute;n desbordada, m&aacute;s all&aacute; de la prevista en la programaci&oacute;n macroecon&oacute;mica, tendr&iacute;a efectos poco deseables para la estabilidad y una m&aacute;s r&aacute;pida recuperaci&oacute;n de la econom&iacute;a colombiana.</p>     <p align="justify">Pero as&iacute; y todo, supongamos que se escoge ese camino porque, como dicen algunos coloquialmente, es mejor un poco m&aacute;s de inflaci&oacute;n y un poco menos de desempleo.</p>     <p align="justify">Existen tres canales para reducir la deuda p&uacute;blica por medio de la inflaci&oacute;n. El primero tiene que ver con el impacto del exceso de emisi&oacute;n en las tasas de inter&eacute;s, el segundo con el menor valor del saldo de la deuda p&uacute;blica y el tercero con el incremento en el se&ntilde;oreaje que capta el Banco en virtud de este &uacute;ltimo fen&oacute;meno.</p>     <p align="justify">Hemos se&ntilde;alado que cuando se toman en cuenta las expectativas de inflaci&oacute;n y devaluaci&oacute;n la tasa de inter&eacute;s en vez de bajar sube y, por lo tanto, no es por esta v&iacute;a que se reduce el costo del endeudamiento.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En cuanto al mayor se&ntilde;oreaje es bien sabido que a este impuesto tambi&eacute;n se le aplica el principio de Laffer y que por lo tanto inflaciones crecientes tienden a deteriorar el recaudo del mismo antes que a incrementarlo<a href="#21" name="n21"><sup>21</sup></a>, como puede verse en Posada (2000).</p>     <p align="justify">Quedamos pues en que el &uacute;nico efecto positivo para el gobierno, en detrimento de los poseedores de TES, lo producir&aacute; la reducci&oacute;n del valor de la deuda debido a la mayor inflaci&oacute;n. Pero aqu&iacute; hay que distinguir si la inflaci&oacute;n es anticipada o no.</p>     <p align="justify">Si la inflaci&oacute;n es anticipada, el efecto sobre las finanzas p&uacute;blicas ser&aacute; contrario al esperado porque los tenedores de deuda exigir&aacute;n menores plazos y mayores tasas de inter&eacute;s, y no permitir&aacute;n que se le rescinda parte del valor adeudado por el gobierno.</p>     <p align="justify">Si la inflaci&oacute;n no es anticipada la deuda del gobierno se reducir&aacute;, pero el impacto de ello sobre las finanzas p&uacute;blicas depender&aacute; de quienes sean sus tenedores. Como la mitad de la deuda est&aacute; en d&oacute;lares, su valor no se reduce por el hecho de que haya m&aacute;s inflaci&oacute;n interna. En cuanto a la deuda interna, como se deduce del <a href="#c10">cuadro 10</a>, la tenencia de TES equivale a dos terceras partes en poder del sector p&uacute;blico, cuando en este se incluye el Banco de la Rep&uacute;blica, de tal suerte que lo que se ahorrar&iacute;a el gobierno central lo perder&iacute;a el ISS, TELECOM, ECOPETROL, etc. Si ello es as&iacute;, y se juzga que las tasas de inter&eacute;s de los TES en poder de esas entidades es excesivo, en vez de provocar una mayor inflaci&oacute;n, m&aacute;s expectativas de devaluaci&oacute;n e inestabilidad macroecon&oacute;mica, lo mejor ser&iacute;a que el CONPES o el Consejo de Ministros determinen la renegociaci&oacute;n de las condiciones de esta deuda sin producir tantos traumatismos.</p>     <p align="justify"><a name="c10"></a>Cuadro 10     <br> Distribuci&oacute;n de las colocaciones de TES     <br>Miles de millones de pesos</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c14.jpg"></p>     <p align="justify">Desde luego, habr&iacute;a que tener sumo cuidado, no sea que por reducir el d&eacute;ficit del gobierno central se ponga en peligro, a&uacute;n m&aacute;s, la viabilidad del Seguro Social. O que los pensionados de este Instituto terminen pagando el desorden fiscal.</p>     <p align="justify">Un comentario adicional. Cuando razones como las de este trabajo convencen a los partidarios de la emisi&oacute;n excesiva, ellos suelen argumentar que para reducir los intereses de la deuda lo mejor ser&iacute;a entonces emitir las cantidades de base monetaria previstas en el programa macroecon&oacute;mico mediante la compra de TES primarios al gobierno y no mediante subastas en el mercado secundario.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Sin entrar en honduras, es claro que cuando entre noviembre y diciembre el Banco compre los TES en el mercado secundario empezar&aacute; a ganarse el rendimiento de ellos durante el tiempo que los mantenga en su poder. Rendimiento que el Banco le trasladar&aacute; al Gobierno cada marzo por la v&iacute;a del reparto de utilidades y que no obtendr&aacute; si los compra a tasas de inter&eacute;s nominales cercanas a cero en el mercado primario. De tal manera que esta otra propuesta es una variante del anticipo de las utilidades solamente que, hay que conceder, de menor cuant&iacute;a y de menor duraci&oacute;n en el tiempo.</p>     <p align="justify">Para volver al t&iacute;tulo de este trabajo el costo de no honrar la deuda del gobierno nacional es demasiado alto y sus beneficios m&iacute;nimos, por lo cual solamente queda como alternativa la b&uacute;squeda del equilibrio fiscal. Toda esta discusi&oacute;n se inici&oacute; porque hay quienes creen, de buena fe, que es factible incrementar inmoderadamente el crecimiento de la base monetaria sin mayores costos para la econom&iacute;a. Lo que se muestra en este trabajo es que eso no es posible; lo cual no niega una discusi&oacute;n sobre si, dado el r&aacute;pido crecimiento de la demanda por efectivo y la recomposici&oacute;n de los pasivos sujetos a encaje, es deseable incrementar la base monetaria m&aacute;s all&aacute; de lo originalmente planeado en el programa macroecon&oacute;mico de mediados de junio de 1999.</p>     <p align="justify">Como se se&ntilde;al&oacute; en el comunicado de prensa del viernes 11 de agosto, tomando esos factores en consideraci&oacute;n, al igual que los pron&oacute;sticos de la inflaci&oacute;n y el crecimiento de la econom&iacute;a, la Junta Directiva del Banco de la Rep&uacute;blica no est&aacute; afanada porque la base monetaria se haya situado por fuera de su corredor, o sea porque exista una emisi&oacute;n mayor de la prevista originalmente.</p>     <p align="justify">Pero desde luego una cosa es eso y otra tolerar crecimientos de la base monetaria del 70 y m&aacute;s por ciento, como ser&iacute;a el caso si se aceptasen las propuestas de emitir para reducir la deuda.</p>     <p align="justify"><b>ANEXO 1</b></p>     <p align="justify">Evoluci&oacute;n del d&eacute;ficit del gobierno central como porcentaje del PIB, 1990-1999</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c15.jpg"></p>     <p align="justify"><b>ANEXO 2</b></p>     <p align="justify">D&eacute;ficit del Gobierno Nacional Central y pago de intereses     <br>Millones de pesos y porcentaje del PIB</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6c16.jpg"></p>     <p align="justify"><b>AP&Eacute;NDICE</b></p>     <p align="justify"> <b>F<small>ORMULACI&Oacute;N RECURSIVA DE LOS INTERESES</small></b></p>     <p align="justify">La formulaci&oacute;n matem&aacute;tica utilizada en los ejercicios de simulaci&oacute;n parte de la desagregaci&oacute;n de los intereses en dos componentes. El primero asociado a los intereses internos y el segundo a los externos, as&iacute;:</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e7.jpg"></p>     <p align="justify">De tal forma que los componentes de (1) pueden ser expresados como se presenta en (2) y (3)</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e8.jpg"></p>     <p align="justify">donde los intereses se determinan como el producto entre la tasa de inter&eacute;s correspondiente (interna o externa) en (t), por el correspondiente saldo de la deuda en el per&iacute;odo inmediatamente anterior (t-1). Dado que los interese externos se definen en d&oacute;lares, se hace necesaria la consideraci&oacute;n de la tasa de cambio en el per&iacute;odo (t) en la ecuaci&oacute;n (3).</p>     <p align="justify">Las ecuaciones (2) y (3) pueden ser replanteadas a trav&eacute;s de las ecuaciones (4) y (5), en donde se reemplazan las deudas interna y externa en el per&iacute;odo (t-1) por las deudas correspondientes del per&iacute;odo (t-2), menos los ingresos m&aacute;s los gastos del gobierno (internos o externos) en el per&iacute;odo (t-1), es decir:</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e9.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">A su vez, los gastos del gobierno en el per&iacute;odo (t-1), <img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e12.jpg" align="absmiddle">, pueden ser expresados como la suma de los intereses m&aacute;s otros gastos, (internos o externos), en dicho per&iacute;odo. Es decir:</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e10.jpg"></p>     <p align="justify">De nuevo, los intereses pueden se vistos de acuerdo a lo presentado en las ecuaciones (2) y (3), hecho que permite la recursi&oacute;n matem&aacute;tica que conduce despu&eacute;s de un manejo algebraico a la siguiente formulaci&oacute;n general (8), v&aacute;lida para todo momento de an&aacute;lisis posterior o igual a dos per&iacute;odos adelante al saldo de la deuda inicial:</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e11.jpg"></p>     <p align="justify">Donde <i>D<sup>i</sup><sub>0</sub></i> y <i>D</i><i><sup>e</sup><sub>0 </sub></i>son los saldos interno y externo seleccionados como iniciales y <img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e13.jpg" align="absmiddle"> y <img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e14.jpg" align="absmiddle">, son los d&eacute;ficits primarios. El super&iacute;ndice n = n(t) es el horizonte correspondiente en cada momento del tiempo (t), necesario para garantizar el mismo saldo inicial a trav&eacute;s del per&iacute;odo de an&aacute;lisis. Es de se&ntilde;alar que, los d&eacute;ficits primarios, interno y externo, para un momento (j) se calculan a trav&eacute;s de la variaci&oacute;n en la deuda menos los intereses en dicho per&iacute;odo, es decir:</p>     <p align="justify"> <img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e15.jpg"></p>     <p align="justify">Por consiguiente, en la formulaci&oacute;n final (10) se tiene:</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e16.jpg"></p>     <p align="justify">Donde de acuerdo a lo presentado en el cuerpo del trabajo:</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e17.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Para el caso de la evaluaci&oacute;n de un per&iacute;odo adelante del saldo inicial se tiene:</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e18.jpg"></p>     <p align="justify">De esta forma, las ecuaciones (10) y (17) permiten llevar a cabo la descomposici&oacute;n en cualquier per&iacute;odo de an&aacute;lisis.</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v2n3/v2n3a6e19.jpg"></p>     <div align="justify"><b>    <br>   NOTAS AL PIE</b> </div>     <p align="justify"><a href="#n1" name="1">1</a>. Sisar tiene en este escrito el sentido del antiguo tributo que se cobraba sobre los comestibles acortando las medidas, lo cual es equivalente a pagar en t&eacute;rminos nominales el valor de un contrato cuando los precios se han elevado.</p>     <p align="justify"><a href="#n2" name="2">2</a>. Y por cuanto el gobierno nacional concentra el grueso de la deuda p&uacute;blica, interna y externa, y es el subsector p&uacute;blico de mayor ritmo de endeudamiento en el pasado reciente.</p>     <p align="justify"><a href="#n3" name="3">3</a>. Incluye la Rama Judicial, la Rama Legislativa, la Fiscal&iacute;a General de la Naci&oacute;n, la Procuradur&iacute;a General de la Naci&oacute;n, la Defensor&iacute;a del Pueblo, la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica, la Organizaci&oacute;n Electoral, la Presidencia de la Rep&uacute;blica, los Ministerios, los Departamentos Administrativos, los Establecimientos P&uacute;blicos y la Polic&iacute;a Nacional. Y excluye las Empresas Industriales y Comerciales del Estado, las sociedades de econom&iacute;a mixta, los gobiernos regionales (Departamentos y Municipios) y las empresas a ellos vinculadas.</p>     <p align="justify"><a href="#n4" name="4">4</a>. Definida como la relaci&oacute;n entre los intereses efectivamente pagados en un per&iacute;odo y el saldo de la deuda en el per&iacute;odo inmediatamente anterior.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a href="#n5" name="5">5</a>. En la d&eacute;cada de los noventa se aprobaron seis reformas tributarias.</p>     <p align="justify"><a href="#n6" name="6">6</a>. La relaci&oacute;n aumenta notablemente en este a&ntilde;o por la ca&iacute;da del PIB y por las mayores transferencias de utilidades que recibe el Gobierno del Banco de la Rep&uacute;blica.</p>     <p align="justify"><a href="#n7" name="7">7</a>. Especialmente los de la ley 55 de 1985, los del decreto 700 de 1992 y los bonos agrarios (Leyes 30/88 y 160/94).</p>     <p align="justify"><a href="#n8" name="8">8</a>. Por brevedad de aqu&iacute; en adelante llamaremos a este componente las transferencias, las cuales incluyen la participaci&oacute;n de los municipios en los ingresos corrientes de la naci&oacute;n, el situado fiscal, las transferencias para pensiones y las transferencias para la educaci&oacute;n superior.</p>     <p align="justify"><a href="#n9" name="9">9</a>. Se debe tener en cuenta que el pago de los intereses internos est&aacute; determinado por la tasa de inter&eacute;s nominal, que por definici&oacute;n incluye la tasa de inflaci&oacute;n. En cambio, en el componente externo la devaluaci&oacute;n nominal no afecta plenamente la contabilizaci&oacute;n de los intereses.</p>     <p align="justify"><a href="#n10" name="10">10</a>. Una parte del d&eacute;ficit primario se puede financiar con ventas de activos (privatizaciones) o con variaciones del portafolio financiero del gobierno.</p>     <p align="justify"><a href="#n11" name="11">11</a>. Y por lo tanto conjuga el efecto de la acumulaci&oacute;n de deuda por la v&iacute;a de los d&eacute;ficits primarios y de las tasas de inter&eacute;s.</p>     <p align="justify"><a href="#n12" name="12">12</a>. Y por lo tanto depende del valor de la deuda inicial y de las tasas de inter&eacute;s a que ella se capitaliza.</p>     <p align="justify"><a href="#n13" name="13">13</a>. Comparado con 0.84% del PIB de la simulaci&oacute;n anterior.</p>     <p align="justify"><a href="#n14" name="14">14</a>. Mayores detalles en Lozano I, y Melo L (1996): “El D&eacute;ficit del sector p&uacute;blico y la pol&iacute;tica fiscal en Colombia, 1985-1996” Borradores Semanales de Econom&iacute;a N&deg; 60, octubre, Banco de la Rep&uacute;blica.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a href="#n15" name="15">15</a>. El incremento en la base monetaria con la cual la TGN compr&oacute; los TES.</p>     <p align="justify"><a href="#n16" name="16">16</a>. En sentido estricto en iguales o mejores condiciones porque de lo contrario los agentes poseedores de los TES no se desprender&iacute;an de ellos. Si se argumenta que las condiciones de la deuda que reemplaza a los TES son m&aacute;s favorables para el gobierno el prepago no ser&iacute;a voluntario. Y Dios nos libre de tanta imaginaci&oacute;n.</p>     <p align="justify"><a href="#n17" name="17">17</a>. Esto requerir&iacute;a cambios en la legislaci&oacute;n por cuanto ahora el Banco s&oacute;lo puede hacer operaciones de mercado abierto con t&iacute;tulos de deuda p&uacute;blica.</p>     <p align="justify"><a href="#n18" name="18">18</a>. Si el gobierno tuviera super&aacute;vit primario y luego de la reducci&oacute;n de intereses se generara super&aacute;vit fiscal se podr&iacute;a generar un apalancamiento de gastos sin necesidad de nuevo endeudamiento o de nuevos impuestos.</p>     <p align="justify"><a href="#n19" name="19">19</a>. Los dos p&aacute;rrafos siguientes resumen de manera muy apretada la argumentaci&oacute;n contenida en el documento de la Junta Directiva del Banco de la Rep&uacute;blica “Emisi&oacute;n, Inflaci&oacute;n, Crecimiento” de agosto del 2000.</p>     <p align="justify"><a href="#n20" name="20">20</a>. La situaci&oacute;n de la deuda p&uacute;blica, 1999.</p>     <p align="justify"><a href="#n21" name="21">21</a>. Para mayores detalles, ver Posada (2000), Deuda p&uacute;blica y pol&iacute;tica fiscal y monetaria, mimeo, Banco de la Rep&uacute;blica.</p> </font>      ]]></body>
</article>
