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<publisher-name><![CDATA[Universidad Externado de Colombia]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[UNA CONCEPCIÓN PURAMENTE SOCIAL DEL VALOR Y EL TRABAJO PRODUCTIVO]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A STRICT SOCIAL CONCEPTION OF VALUE AND PRODUCTIVE LABOR]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Católica de Lovaina la Nueva  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article contributes to the theoretical debate of Marxists concepts of value and productive labor. It defines value as an indirect social labor and evaluates the traditional distinction between productive activities and circulation. Also, it questions the traditional concepts of intensive labor and criticizes the traditional notions of labor force value and its relationships to monetary salary. The review of the traditional approach allows the introduction of new conceptual distinctions that combine the advantages of accuracy and simplicity: the theoretical view becomes more precise and coherent, and the measurement of basic concepts could be much simpler.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[teoría del valor]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>    <br>UNA CONCEPCI&Oacute;N PURAMENTE SOCIAL DEL VALOR Y EL TRABAJO PRODUCTIVO</b></p></font>     <p>    <br></p> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b>A STRICT SOCIAL CONCEPTION OF VALUE AND PRODUCTIVE LABOR</b></p>     <p>    <br>    <br></p>     <p><i>Jacques Gouverneur</i>*</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> * Doctor en Derecho y Doctor en Econom&iacute;a, profesor em&eacute;rito de la Universidad Cat&oacute;lica de Lovaina la Nueva, Lovaina la Nueva, B&eacute;lgica, <a href="mailto:jmagouverneur@yahoo.fr">jmagouverneur@yahoo.fr</a> Fecha de recepci&oacute;n: 2 de abril de 2007, fecha de modificaci&oacute;n: 28 de mayo de 2007, fecha de aceptaci&oacute;n: 13 de julio de 2007.</p> <hr>     <p align="justify"><b>RESUMEN</b></p>     <p align="justify">[Palabras clave: teor&iacute;a del valor, trabajo productivo, plusval&iacute;a, capitalismo; JEL: B51]</p>     <p align="justify">Este ensayo es un aporte al debate sobre los conceptos de valor y trabajo productivo. Red efine el valor como trabajo indirectamente social y cuestiona la distinci&oacute;n usual entre actividades de producci&oacute;n y circulaci&oacute;n. Adem&aacute;s, replantea el concepto de trabajo calificado y critica la concepci&oacute;n tradicional del valor de la fuerza de trabajo y de su relaci&oacute;n con el salario monetario. Estas cr&iacute;ticas permiten introducir nuevas distinciones te&oacute;ricas que combinan las ventajas del rigor y la simplicidad: por una parte, hacen m&aacute;s preciso y coherente el enfoque te&oacute;rico marxista y, por otra, permiten una cuantificaci&oacute;n m&aacute;s sencilla de los conceptos b&aacute;sicos.</p>     <p align="justify"><b>ABSTRACT</b></p>     <p align="justify">[Key words: theory of value, productive labor, surplus value, capitalism; JEL: B51]</p>     <p align="justify">This article contributes to the theoretical debate of Marxists concepts of value and productive labor. It defines value as an indirect social labor and evaluates the traditional distinction between productive activities and circulation. Also, it questions the traditional concepts of intensive labor and criticizes the traditional notions of labor force value and its relationships to monetary salary. The review of the traditional approach allows the introduction of new conceptual distinctions that combine the advantages of accuracy and simplicity: the theoretical view becomes more precise and coherent, and the measurement of basic concepts could be much simpler.</p> <hr>     <p align="justify">    <br>El objetivo de este art&iacute;culo es contribuir al debate te&oacute;rico en torno a los conceptos marxistas de valor y trabajo productivo. En el plano cualitativo, se trata de saber cu&aacute;les son las actividades productivas. El trabajo productivo se puede entender en dos sentidos: en un sentido amplio, es el que crea valor e ingreso; en un sentido restringido, espec&iacute;fico del capitalismo, es el que crea plusvalor y plusval&iacute;a. En ambos sentidos, es siempre trabajo productor de mercanc&iacute;as. Aqu&iacute; surge un problema: &iquest;son acaso los servicios mercanc&iacute;as a igual t&iacute;tulo que los bienes? &iquest;Todas las actividades del sector mercantil contribuyen a la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as?</p>     <p align="justify">En el plano cuantitativo, se trata de saber si todas las actividades que se consideran productivas producen la misma cantidad de valor e ingreso (o de plusvalor y plusval&iacute;a). Aqu&iacute; el problema es el de las diferencias en la productividad del trabajo, o en su intensidad o calificaci&oacute;n: &iquest;no crea m&aacute;s valor el trabajo de un productor particular que dispone de una tecnolog&iacute;a m&aacute;s avanzada, mayor calificaci&oacute;n o intensidad, que el de otro productor que emplea una tecnolog&iacute;a menos avanzada, es menos calificado o menos intensivo?</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">A estos dos problemas, la tradici&oacute;n marxista dominante da respuestas que se basan, al menos parcialmente, en el contenido o en los aspectos concretos de las actividades. La calidad de trabajo productivo se suele negar a numerosas actividades inmateriales, entre ellas las de circulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n: se considera que, por su naturaleza, esas actividades no pertenecen a la esfera de la mercanc&iacute;a. Por otra parte, la concepci&oacute;n del trabajo abstracto como gasto de energ&iacute;a lleva a considerar que el trabajo m&aacute;s intensivo o calificado crea m&aacute;s valor que el trabajo promedio.</p>     <p align="justify">En cambio, este art&iacute;culo propone unas respuestas unificadas y totalmente independientes del contenido o de los aspectos concretos de las actividades. Para definir cu&aacute;les son las actividades productivas y para determinar la cantidad de valor que crea un trabajo productivo, se utiliza un criterio &uacute;nico: el de trabajo indirectamente social, o sea, trabajo que se considera socialmente &uacute;til a trav&eacute;s de la venta del producto. Este criterio nos lleva a criticar otra tradici&oacute;n marxista, que asimila la fuerza de trabajo a una mercanc&iacute;a y hace depender el salario de un “valor de la fuerza de trabajo” preestablecido.</p>     <p align="justify">La primera parte del art&iacute;culo presenta una clasificaci&oacute;n del trabajo en la sociedad capitalista y clarifica el concepto de trabajo indirectamente social; despu&eacute;s se defiende la idea de que el trabajo abstracto (el com&uacute;n denominador de las mercanc&iacute;as, la sustancia del valor) no es otra cosa que trabajo indirectamente social, y de ah&iacute; se deducen las concepciones de trabajo productivo en el plano cualitativo y cuantitativo. La segunda parte trata el trabajo productivo en t&eacute;rminos cualitativos, la tercera en t&eacute;rminos cuantitativos y la cuarta aborda el problema de las relaciones entre salario y valor de la fuerza de trabajo: las cr&iacute;ticas a las concepciones tradicionales permiten cada vez precisar el enfoque e introducir nuevas distinciones conceptuales. Por &uacute;ltimo, se subraya la pertinencia de estas concepciones en la teor&iacute;a econ&oacute;mica marxista y en el &aacute;mbito ideol&oacute;gico y sociopol&iacute;tico<a href="#1" name="n1"><sup>1</sup></a>.</p>     <p align="justify"><b>TRABAJO Y VALOR</b></p>     <p align="justify"><b>E<small>L TRABAJO EN LA SOCIEDAD CAPITALISTA</small></b></p>     <p align="justify">El <a href="#c1">cuadro 1</a> clasifica las actividades y unidades de producci&oacute;n de acuerdo con los dos criterios que tipifican la econom&iacute;a capitalista: producci&oacute;n mercantil (o no mercantil) y trabajo asalariado (o no asalariado).</p>     <p align="justify">Los rect&aacute;ngulos A y B cubren todas las empresas, que producen para el mercado. Sean capitalistas o no, busquen ganancias o no, todas subsisten, en principio, con la venta de sus productos. El trabajo suministrado dentro de ellas (por asalariados y capitalistas, o por independientes) es trabajo indirectamente social, es decir, trabajo cuya utilidad social s&oacute;lo se reconoce de manera indirecta, a trav&eacute;s de la venta de los productos en el mercado. El trabajo en las empresas es, al mismo tiempo, heter&oacute;nomo, es decir, trabajo cuya reproducci&oacute;n est&aacute; sometida a normas externas: las empresas est&aacute;n sometidas a las “leyes del mercado” (s&oacute;lo pueden sobrevivir si responden a la demanda de los compradores y si son competitivas en relaci&oacute;n con sus rivales).</p>     <p align="justify"><a name="c1"></a>Cuadro 1    <br> Clasificaci&oacute;n de las actividades y unidades de producci&oacute;n</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v9n17/v9n17a8c1.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El rect&aacute;ngulo C cubre las instituciones de inter&eacute;s p&uacute;blico, que producen bienes o servicios no mercantiles. Sean p&uacute;blicas o privadas, subsisten, no con las ventas, sino con financiamiento p&uacute;blico. El trabajo suministrado en ellas (por asalariados) es trabajo directamente social, cuya utilidad social es reconocida de manera directa por la autoridad p&uacute;blica que otorga el financiamiento. El trabajo en las instituciones es tambi&eacute;n heter&oacute;nomo, puesto que est&aacute;n sometidas a las decisiones de las autoridades p&uacute;blicas (s&oacute;lo pueden sobrevivir si se adecuan a los criterios de estas &uacute;ltimas, que toman en cuenta consideraciones muy diversas: la carga para las finanzas p&uacute;blicas, las necesidades sociales, los intereses partidistas o personales de los pol&iacute;ticos en el poder, etc.).</p>     <p align="justify">En la esfera no profesional (rect&aacute;ngulo D), los hogares y las organizaciones voluntarias subsisten, en principio, con trabajo impago y contribuciones voluntarias. El trabajo suministrado puede ser social (&uacute;til para personas distintas de los productores) o privado (&uacute;til s&oacute;lo para los productores). El trabajo es aut&oacute;nomo en la medida en que estas unidades de producci&oacute;n no est&eacute;n sujetas a las “leyes del mercado” ni a decisiones de autoridades p&uacute;blicas (pueden sobrevivir mientras se mantengan las contribuciones voluntarias).</p>     <p align="justify">El <a href="#c1">cuadro 1</a> no dice nada de la naturaleza de la producci&oacute;n. De hecho, la misma actividad, definida por la naturaleza del producto, puede aparecer en dos o m&aacute;s rect&aacute;ngulos, e incluso en todos ellos (es el caso de la ense&ntilde;anza y de la educaci&oacute;n). Una producci&oacute;n determinada tambi&eacute;n puede cambiar de un rubro o rect&aacute;ngulo a otro, de acuerdo con cambios en las decisiones pol&iacute;ticas (privatizaci&oacute;n de empresas p&uacute;blicas = cambio de A2 a A1).</p>     <p align="justify">Por otra parte, el cuadro supone que todo el trabajo realizado en la esfera profesional (rect&aacute;ngulos A,&nbsp; B,&nbsp; C) es trabajo profesional, y que todo el trabajo realizado en la esfera no profesional (rect&aacute;ngulo D) es trabajo gratuito. En realidad, se puede encontrar trabajo gratuito en distintos puntos de la esfera profesional (p. ej., el que suministran miembros de la familia en el peque&ntilde;o comercio minorista, trabajadores voluntarios en hospitales, etc.). A la inversa, es posible encontrar trabajo profesional en la esfera no profesional: tal es el caso de los asalariados que trabajan en organizaciones voluntarias (D1). Pero estas excepciones no afectan las caracter&iacute;sticas del trabajo realizado en las esferas respectivas. Sea gratuito o no, el trabajo realizado en la esfera profesional es heter&oacute;nomo, sujeto a la validaci&oacute;n del mercado (trabajo indirectamente social) o a la de las autoridades p&uacute;blicas (trabajo directamente social). Gratuito o no, el trabajo en una organizaci&oacute;n voluntaria es aut&oacute;nomo, en la medida en que no necesita ser validado ni por el mercado ni por las autoridades p&uacute;blicas.</p>     <p align="justify">El cuadro 1 supone tambi&eacute;n que cada unidad de producci&oacute;n s&oacute;lo tiene una fuente de ingresos o financiamiento que garantiza su subsistencia: las empresas mercantiles subsisten con el precio que pagan sus clientes, las instituciones operan con financiamiento p&uacute;blico, basado en exacciones obligatorias, los hogares –considerados como unidades de producci&oacute;n– operan con base en el trabajo impago de sus miembros, y las organizaciones voluntarias subsisten con contribuciones voluntarias (trabajo gratuito, suscripciones, donaciones). A menudo la realidad difiere de este esquema, ya que una misma unidad de producci&oacute;n puede tener distintas fuentes de ingreso en proporciones diferentes<a href="#2" name="n2"><sup>2</sup></a>. Las situaciones concretas son, pues, menos sencillas que las distinciones te&oacute;ricas: en particular, puede ser dif&iacute;cil, y aun imposible, trazar una l&iacute;nea divisoria n&iacute;tida entre la producci&oacute;n mercantil y la no mercantil<a href="#3" name="n3"><sup>3</sup></a>.</p>     <p align="justify"><b>E<small>L VALOR COMO TRABAJO INDIRECTAMENTE SOCIAL</small></b></p>     <p align="justify">Para que las mercanc&iacute;as se puedan intercambiar en el mercado, deben tener un com&uacute;n denominador: el trabajo de los productores, no el trabajo concreto sino el trabajo abstracto. El trabajo concreto es el trabajo considerado en sus aspectos materiales visibles y concretos: difiere de una mercanc&iacute;a a otra y de una categor&iacute;a de trabajadores a otra, es espec&iacute;fico para cada mercanc&iacute;a y cada categor&iacute;a de trabajadores. El trabajo abstracto es el trabajo considerado de manera general, al margen de sus aspectos espec&iacute;ficos. Este trabajo abstracto com&uacute;n a todas las mercanc&iacute;as se denomina valor. Podemos decir, por tanto –en forma muy sint&eacute;tica–, que el com&uacute;n denominador de las mercanc&iacute;as es su valor<a href="#4" name="n4"><sup>4</sup></a>.</p>     <p align="justify">Sin embargo, hay que precisar qu&eacute; se entiende por trabajo abstracto. Todos los autores concuerdan –al menos en principio– en que el trabajo abstracto prescinde de los aspectos materiales que constituyen el trabajo concreto y que difieren seg&uacute;n las mercanc&iacute;as y los trabajadores. A&ntilde;adimos que el trabajo abstracto debe prescindir tambi&eacute;n de una serie de aspectos sociales que diferencian a las empresas (independientes, capitalistas, p&uacute;blicas) y a los productores (independientes, capitalistas, ejecutivos, asalariados sin control del proceso de producci&oacute;n, etc.).</p>     <p align="justify">En nuestra opini&oacute;n, el trabajo abstracto es el trabajo cuando s&oacute;lo se considera uno de sus aspectos sociales (menos evidente, pero no por ello menos real): su caracter&iacute;stica de trabajo indirectamente social. Si el carpintero, el obrero metal&uacute;rgico, el empleado bancario, el ingeniero y el ejecutivo contribuyen a producir bienes y servicios que se venden en el mercado, todos realizan un trabajo indirectamente social: &eacute;ste es el com&uacute;n denominador verdadero de las mercanc&iacute;as.</p>     <p align="justify">Como el trabajo indirectamente social es el com&uacute;n denominador de las mercanc&iacute;as, &eacute;stas se pueden definir de manera precisa: las mercanc&iacute;as son los productos del trabajo indirectamente social. A la inversa, el valor tambi&eacute;n se puede definir de manera precisa: es el trabajo dedicado a producir una mercanc&iacute;a que luego se vende. Crear valor es, pues, realizar un trabajo indirectamente social, o sea participar en la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as que se venden en el mercado. De esta concepci&oacute;n del valor se derivan varias consecuencias.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En primer lugar, todo trabajo realizado en el sector mercantil crea valor, independientemente de las caracter&iacute;sticas sociales de las empresas y de los productores, de la naturaleza concreta de las mercanc&iacute;as vendidas y de las actividades involucradas. Las empresas pueden ser capitalistas, p&uacute;blicas o independientes; los productores pueden ser trabajadores asalariados, capitalistas o productores independientes. Las mercanc&iacute;as producidas pueden ser bienes o servicios. En cuanto a las actividades, pueden ser de car&aacute;cter t&eacute;cnico o administrativo, pueden ser m&aacute;s o menos manuales o intelectuales, se pueden realizar en cualquier secci&oacute;n de una empresa: producci&oacute;n, ventas, contabilidad, servicios generales (p. ej., en la industria automotriz: trat&aacute;ndose de creaci&oacute;n de valor, el trabajo de los capataces, contables y agentes comerciales no difiere del trabajo de los obreros de la cadena de producci&oacute;n; en todos los casos, se trata de trabajo efectuado por iniciativa del capitalista, y la venta de los autos es la que reconoce la iniciativa y la utilidad social del trabajo realizado). Por tanto, todos los trabajadores del sector mercantil participan en la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as y valor, y los procesos de producci&oacute;n de las empresas se deben entender en un sentido m&aacute;s amplio que el de la mera transformaci&oacute;n de insumos en productos.</p>     <p align="justify">En segundo lugar hay que subrayar que el valor implica producci&oacute;n y venta. La producci&oacute;n por s&iacute; misma no es suficiente: antes de vender la mercanc&iacute;a, el tiempo de trabajo que se gast&oacute; no cuenta como valor, sino como trabajo privado que a&uacute;n debe ser reconocido socialmente. La venta garantiza este reconocimiento social y transforma el trabajo privado incorporado en valor. Por tanto, aunque es correcto afirmar que “sin producci&oacute;n no hay valor”, es necesario a&ntilde;adir que “sin venta no hay valor”<a href="#5" name="n5"><sup>5</sup></a>.</p>     <p align="justify">En tercer lugar, todos los productores est&aacute;n en igualdad de condiciones en cuanto a la cantidad de valor que crea el trabajo presente. Recordemos la definici&oacute;n del valor: valor = trabajo abstracto = trabajo indirectamente social. Para que haya creaci&oacute;n de valor es necesario y suficiente que el trabajo sea indirectamente social, que contribuya a crear un producto que se vende en el mercado. No se toman en cuenta las caracter&iacute;sticas sociales espec&iacute;ficas de las empresas y de los productores ni las caracter&iacute;sticas concretas de las mercanc&iacute;as vendidas y de las actividades involucradas. Puesto que se abstraen las caracter&iacute;sticas concretas de las actividades, tambi&eacute;n se abstraen –entre otras cosas– el grado de mecanizaci&oacute;n, intensidad y calificaci&oacute;n del trabajo.</p>     <p align="justify">Por lo tanto, si los productos del trabajo se venden, podemos establecer que: 1 hora de trabajo de un trabajador = 1 hora de trabajo de cualquier otro trabajador = 1 hora de valor. Ni el grado de calificaci&oacute;n e intensidad del trabajo ni el grado de mecanizaci&oacute;n de la producci&oacute;n afectan la cantidad de valor creado por el trabajo presente.</p>     <p align="justify">Si bien es cierto que el grado de mecanizaci&oacute;n, calificaci&oacute;n e intensidad del trabajo incide en el valor de las mercanc&iacute;as, no influye en la cantidad de valor creado por el trabajo presente. Dos aclaraciones son necesarias:</p>     <p align="justify">1. Un trabajo m&aacute;s mecanizado o m&aacute;s intensivo trae consigo el uso de una cantidad mayor de medios de producci&oacute;n (m&aacute;quinas o materiales), mientras que un trabajo m&aacute;s calificado implica el uso de una cantidad mayor de “medios de formaci&oacute;n” (libros, revistas, etc.). En la medida en que estos medios de producci&oacute;n y de formaci&oacute;n sean comprados a otros productores (hip&oacute;tesis de una econom&iacute;a mercantil pura), 1 hora de trabajo m&aacute;s mecanizado, m&aacute;s intensivo o m&aacute;s calificado implica que se transfiere una cantidad mayor de trabajo pasado. Esto afecta la magnitud de valor de las mercanc&iacute;as producidas (la suma del valor pasado transferido y del valor nuevo creado), pero no significa que en 1 hora de trabajo m&aacute;s mecanizado o m&aacute;s intensivo o m&aacute;s calificado se cree una cantidad mayor de valor nuevo.</p>     <p align="justify">2. Asimismo, un trabajo m&aacute;s mecanizado, m&aacute;s intensivo o m&aacute;s calificado normalmente tiene una productividad m&aacute;s alta, es decir, una mayor producci&oacute;n de valores de uso por hora, con la disminuci&oacute;n consiguiente del valor por unidad de mercanc&iacute;a. Pero esto no significa de ning&uacute;n modo que se produzca m&aacute;s valor por hora de trabajo: 1 hora de trabajo indirectamente social siempre crea 1 hora de valor, sea cual sea la productividad del trabajo.</p>     <p align="justify"><b>EL DEBATE EN TORNO A LOS CONCEPTOS DE MERCANC&Iacute;A Y TRABAJO PRODUCTIVO</b></p>     <p align="justify">En sentido amplio (trabajo que crea valor e ingreso) y en sentido restringido (trabajo que crea plusvalor y plusval&iacute;a), el trabajo productivo es siempre trabajo productor de mercanc&iacute;as. De aqu&iacute; surge el problema: &iquest;son acaso los servicios mercanc&iacute;as a igual t&iacute;tulo que los bienes? &iquest;Contribuyen todas las actividades del sector mercantil a la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as?</p>     <p align="justify"><b>E<small>L ENFOQUE TRADICIONAL</small></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> <b>La exclusi&oacute;n de las actividades de circulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n</b></p>     <p align="justify">El an&aacute;lisis tradicional del trabajo productivo distingue entre actividades de producci&oacute;n y actividades de circulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n. La producci&oacute;n consiste en todas las operaciones t&eacute;cnicamente necesarias para elaborar un producto dado. Estas operaciones t&eacute;cnicas se definen en un sentido amplio: no s&oacute;lo incluyen la fabricaci&oacute;n del producto sino tambi&eacute;n su transporte, almacenamiento, mantenimiento, etc. La circulaci&oacute;n comprende todas las actividades que permiten transferir derechos de propiedad o de uso sobre los productos o el dinero, es decir, actividades necesarias debido a la forma mercantil de la producci&oacute;n: compra de medios de producci&oacute;n y fuerza de trabajo, venta de productos, pr&eacute;stamo de dinero. Estas actividades se realizan en secciones especializadas de empresas de producci&oacute;n (mercadeo, finanzas, etc.), o por empresas especializadas (en particular, en el comercio y la banca). Las actividades de supervisi&oacute;n son necesarias dada la naturaleza capitalista de la producci&oacute;n y su divisi&oacute;n en clases: su objetivo es garantizar la disciplina de los trabajadores en la empresa (trabajo realizado por capataces y ejecutivos).</p>     <p align="justify">De acuerdo con la visi&oacute;n tradicional, s&oacute;lo son productivas las actividades de producci&oacute;n (en el sector mercantil): s&oacute;lo &eacute;stas crean mercanc&iacute;as, valor e ingreso (y plusvalor y plusval&iacute;a, si el trabajo es asalariado). Las actividades de circulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n son improductivas: no crean mercanc&iacute;as, valor ni ingreso. En consecuencia, los ingresos de estas actividades, igual que los salarios del sector de la producci&oacute;n no mercantil, implican deducciones del ingreso creado total: tal es el caso de los salarios y las ganancias de las empresas comerciales y financieras, y tambi&eacute;n de los salarios que se pagan a los empleados que se dedican a las actividades de circulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n en las empresas de producci&oacute;n.</p>     <p align="justify">Las deducciones requeridas para financiar las actividades de circulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n, igual que las necesarias para financiar los bienes y servicios colectivos no mercantiles, afectan la tasa de ganancia y el potencial de acumulaci&oacute;n de los sectores productivos. Si la proporci&oacute;n de trabajadores dedicados a esas actividades aumenta, la econom&iacute;a se enfrenta a un l&iacute;mite de crecimiento.</p>     <p align="justify"><b>La exclusi&oacute;n de los servicios no mat</b><b>eriales</b></p>     <p align="justify">El an&aacute;lisis de la mercanc&iacute;a al inicio de <i>El capital</i> s&oacute;lo considera los bienes materiales. De manera similar, el an&aacute;lisis posterior del proceso de producci&oacute;n se centra en la fabricaci&oacute;n de bienes materiales. Aunque esta limitaci&oacute;n se puede explicar f&aacute;cilmente por el contexto hist&oacute;rico (los servicios mercantiles estaban poco desarrollados en el siglo XIX), muchos autores consideran que el concepto de mercanc&iacute;a, por naturaleza, se debe restringir a los bienes materiales y a los servicios relacionados directamente con los bienes materiales. De acuerdo con esos autores, el transporte y la reparaci&oacute;n de objetos son parte de la producci&oacute;n mercantil, mientras que el transporte de personas, los cuidados m&eacute;dicos y la educaci&oacute;n no son parte de ella.</p>     <p align="justify">En este enfoque, las actividades de producci&oacute;n no materiales son entonces improductivas: no crean mercanc&iacute;as, valor, ni ingreso. Los ingresos percibidos en estas actividades tambi&eacute;n implican deducciones del ingreso agregado que se crea en la producci&oacute;n mercantil material. Si la proporci&oacute;n de actividades no materiales aumenta, el crecimiento de la econom&iacute;a enfrenta l&iacute;mites adicionales.</p>     <p align="justify"><b>U<small>N ENFOQUE ALTERNATIVO</small></b></p>     <p align="justify"> <b>Principios</b></p>     <p align="justify">El enfoque tradicional que acabamos de resumir define la mercanc&iacute;a y, por tanto, el trabajo productivo teniendo en cuenta la naturaleza de las actividades involucradas. De acuerdo con sus defensores, el criterio del trabajo indirectamente social (trabajo humano validado por la venta en el mercado) no es suficiente para definir una mercanc&iacute;a: una condici&oacute;n adicional es que el trabajo se realice en actividades t&eacute;cnicas de producci&oacute;n (en oposici&oacute;n a las actividades de circulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n) o, incluso, en actividades t&eacute;cnicas de la producci&oacute;n material (en oposici&oacute;n a los servicios no materiales).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El punto de vista alternativo que se adopta en este texto define la mercanc&iacute;a, y por tanto el trabajo productivo, utilizando el criterio exclusivo de trabajo indirectamente social (que es a nuestro juicio el verdadero trabajo abstracto). Si una empresa –sin importar los bienes y servicios que produzca– consigue vender sus productos, todo el trabajo realizado en ella cuenta como trabajo indirectamente social y, por tanto, contribuye a la creaci&oacute;n de mercanc&iacute;as, de valor e ingreso (y de plusvalor y plusval&iacute;a si el trabajo es asalariado). Esta concepci&oacute;n se opone doblemente al enfoque tradicional.</p>     <p align="justify">Por una parte, los servicios se analizan aqu&iacute; de la misma manera que los bienes: son mercanc&iacute;as si se venden en el mercado. El contenido concreto de los servicios no es relevante, tampoco es importante su car&aacute;cter m&aacute;s o menos material o inmaterial: por ejemplo, una lecci&oacute;n de filosof&iacute;a es menos material que el transporte de acero, pero ambos servicios son mercanc&iacute;as si se venden. Y el trabajo que produce estos servicios es trabajo productivo.</p>     <p align="justify">Por otra parte, las actividades de circulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n en la esfera mercantil (no importa que se desarrollen en empresas especializadas o en empresas de producci&oacute;n en sentido restringido) constituyen tambi&eacute;n trabajo indirectamente social. Los trabajadores ocupados en esas actividades realizan, tambi&eacute;n, trabajo productivo.</p>     <p align="justify">Por tanto, todas las actividades de servicios, incluidas las de circulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n, contribuyen a crear el ingreso total de la econom&iacute;a. En s&iacute; mismo, el desarrollo de estas actividades no involucra deducciones del ingreso total ni impone un freno al crecimiento de la econom&iacute;a.</p>     <p align="justify"><b>Respuesta a dos objeciones</b></p>     <p align="justify">1. El enfoque alternativo que se defiende aqu&iacute; considera que los servicios mercantiles contribuyen a crear el ingreso total (y la plusval&iacute;a total si se producen con trabajo asalariado). &iquest;Esto significa que actividades como el comercio y las finanzas se pueden desarrollar indefinidamente, sin perjudicar al sistema capitalista?</p>     <p align="justify">La respuesta es negativa, pero no porque dichas actividades sean improductivas. Si una expansi&oacute;n excesiva de estas actividades es perjudicial para el sistema, ello se debe a que ninguna rama o actividad se puede ampliar sin tomar en cuenta los requerimientos de interdependencia general, las relaciones que mantiene con otras ramas (a las que compra o vende medios de producci&oacute;n) y, eventualmente, con los consumidores (a quienes vende medios de consumo).</p>     <p align="justify">2. La visi&oacute;n alternativa que aqu&iacute; se presenta elimina la distinci&oacute;n tradicional entre actividades de producci&oacute;n y de circulaci&oacute;n: ambas est&aacute;n incluidas en el concepto de trabajo indirectamente social (si los productos se venden). &iquest;Qu&eacute; queda entonces de la f&oacute;rmula D <font face="Symbol">&reg;</font> M<sub>0</sub> <font face="Symbol">&reg;</font> P <font face="Symbol">&reg;</font> M<sub>1</sub><sup>+</sup> <font face="Symbol">&reg;</font> D<sup>+</sup> y de la tesis de que el ingreso y la plusval&iacute;a se crean en la producci&oacute;n (P) y no en la circulaci&oacute;n (D <font face="Symbol">&reg;</font> M<sub>0</sub> y M<sub>1</sub><sup>+</sup> <font face="Symbol">&reg;</font> D<sup>+</sup>)?</p>     <p align="justify">En realidad, es necesario introducir una distinci&oacute;n entre actos de circulaci&oacute;n y actividades de circulaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">Los actos de circulaci&oacute;n son actos jur&iacute;dicos que transfieren derechos de propiedad o de uso sobre las mercanc&iacute;as o el dinero. Las transacciones D <font face="Symbol">&reg;</font> M<sub>0</sub> transfieren a la empresa el derecho de propiedad o de usar los medios de producci&oacute;n y la fuerza de trabajo (los vendedores de los medios de producci&oacute;n y los asalariados pasan simult&aacute;neamente a ser propietarios del dinero que les paga la empresa). Las transacciones M<sub>1</sub><sup>+</sup> <font face="Symbol">&reg;</font> D<sup>+</sup> transfieren al comprador o usuario el derecho de propiedad o de uso de un producto terminado (la empresa pasa simult&aacute;neamente a ser propietaria del dinero que le paga el comprador). Todas estas transferencias son actos instant&aacute;neos: tienen lugar en un momento definido, determinado por las partes o por la ley (p. ej., en el momento de firmar un contrato o de pagar el precio, etc.).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Aunque son actos instant&aacute;neos, las transferencias de derechos implican una cantidad variable de trabajo, de actividades diferentes: la compra de fuerza de trabajo (que se efect&uacute;a al firmar los contratos laborales) implica actividades como la organizaci&oacute;n del reclutamiento, la elaboraci&oacute;n de los contratos, el pago de los salarios, etc.; de manera similar, la venta de un producto terminado (que ocurre, p. ej., cuando se firma el contrato de compra) est&aacute; circundada por m&uacute;ltiples actividades como la publicidad, el establecimiento de las condiciones de venta, la elaboraci&oacute;n y el env&iacute;o de facturas, la concesi&oacute;n de cr&eacute;dito, la recuperaci&oacute;n de deudas, etc. Todas ellas son servicios de circulaci&oacute;n o actividades de circulaci&oacute;n y difieren de los actos de circulaci&oacute;n. Las actividades de circulaci&oacute;n se pueden definir como las actividades realizadas para efectuar la transferencia de derechos, o las actividades exigidas por los actos de circulaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">Una vez establecida la distinci&oacute;n entre actos de circulaci&oacute;n y actividades de circulaci&oacute;n, la tesis acerca de la fuente del ingreso y de la plusval&iacute;a sigue siendo v&aacute;lida. Los actos de circulaci&oacute;n (D&nbsp; <font face="Symbol">&reg;</font> &nbsp;M<sub>0</sub> o M<sub>1</sub><sup>+</sup> <font face="Symbol">&reg;</font> D<sup>+</sup>) no crean valor ni ingreso, plusvalor ni plusval&iacute;a: no hacen m&aacute;s que transferir derechos jur&iacute;dicos sobre mercanc&iacute;as (que incorporan cierta cantidad de valor) o sobre dinero (que simboliza cierto valor). Por el contrario, las actividades de circulaci&oacute;n contribuyen a crear valor e ingreso, plusvalor y plusval&iacute;a: se encuentran incluidas en el proceso de producci&oacute;n, definido en sentido amplio<a href="#6" name="n6"><sup>6</sup></a>.</p>     <p align="justify"><b>Relevancia de ambos conceptos de trabajo productivo</b></p>     <p align="justify">El concepto de trabajo productivo en sentido estricto (trabajo que crea plusvalor y plusval&iacute;a) tiene como finalidad determinar el potencial de ganancia y acumulaci&oacute;n en el sistema capitalista. &iquest;Esto significa que el concepto de trabajo productivo en sentido amplio (trabajo que crea valor e ingreso) carece de importancia para evaluar el potencial de ganancia y acumulaci&oacute;n? De ning&uacute;n modo, y ello por dos razones.</p>     <p align="justify">En primer lugar, en la medida en que una actividad (no asalariada) produce valor e ingreso, se autofinancia: no implica ninguna deducci&oacute;n de la plusval&iacute;a. Consideremos, por ejemplo, la actividad de los m&eacute;dicos en el sector privado: &iquest;su trabajo produce o no valor e ingreso? Si los produce, el ingreso de los m&eacute;dicos deriva del valor creado por su trabajo. Si no los produce, estos ingresos provienen de una deducci&oacute;n de los salarios y la plusval&iacute;a producidos en la sociedad como un todo: en este caso, reducen la ganancia disponible y las posibilidades de acumulaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">En segundo lugar, en la medida en que una actividad (no asalariada) produce valor e ingreso, puede aumentar la ganancia en forma indirecta y, por tanto, contribuir a financiar la acumulaci&oacute;n. En efecto, los productores no capitalistas se encuentran atrapados en los mecanismos de mercado y de transferencias de ingreso: si son menos eficientes o menos fuertes que sus competidores o clientes capitalistas, su trabajo (si es productivo en sentido amplio, es decir, dedicado a la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as) produce valor e ingreso, pero una parte de este ingreso se les escapar&aacute; y engrosar&aacute; la ganancia y el potencial de acumulaci&oacute;n capitalista<a href="#7" name="n7"><sup>7</sup></a>.</p>     <p align="justify"><b>Trabajo productivo y clases sociale</b><b>s</b></p>     <p align="justify">La distinci&oacute;n entre trabajo productivo e improductivo no involucra el menor juicio moral acerca de las actividades consideradas: un asalariado que trabaja en una f&aacute;brica de armamento realiza un trabajo productivo (si las armas se venden), los maestros de una escuela estatal realizan un trabajo improductivo (porque las lecciones no se venden). Esta distinci&oacute;n tampoco busca dividir a los asalariados en dos clases sociales cuyos intereses ser&iacute;an contradictorios (unos crean plusval&iacute;a mientras que otros subsisten con la plusval&iacute;a creada). Aqu&iacute; es importante subrayar dos puntos. Por una parte, los asalariados improductivos realizan un plustrabajo igual que los asalariados productivos. La duraci&oacute;n de su jornada laboral suele exceder al tiempo de trabajo necesario para producir sus medios de consumo. Si un trabajador del acero y un funcionario trabajan&nbsp;8 horas y ganan el mismo salario, que representa 3 horas de trabajo (trabajo necesario), ambos realizan un plustrabajo de 5 horas. Por otra parte, el sistema tiene inter&eacute;s en aumentar el plustrabajo de todos los trabajadores: aumentar el plustrabajo de los asalariados productivos es aumentar la creaci&oacute;n de plusval&iacute;a; incrementar el plustrabajo de los asalariados improductivos es reducir las deducciones de la plusval&iacute;a y, por tanto, aumentar la ganancia disponible.</p>     <p align="justify">Aunque son distintos desde el punto de vista de la creaci&oacute;n de plusval&iacute;a, los asalariados productivos y los improductivos no constituyen, sin embargo, dos clases opuestas. Comparten las siguientes caracter&iacute;sticas: est&aacute;n obligados a vender su fuerza de trabajo, llevan a cabo actividades que son consideradas indispensables (por los capitalistas o las autoridades p&uacute;blicas) y realizan un plustrabajo que beneficia al sistema.</p>     <p align="justify">Una observaci&oacute;n adicional a prop&oacute;sito de los capitalistas. Una vez se admite que la distinci&oacute;n entre trabajo productivo e improductivo no est&aacute; ligada a las clases sociales, se debe reconocer que el trabajo del capitalista es igualmente productivo: el trabajo de los capitalistas en la esfera mercantil contribuye a la creaci&oacute;n de valor e ingreso, igual que el trabajo de los productores asalariados o independientes. (Sin embargo, la contribuci&oacute;n de los capitalistas al ingreso total creado es muy limitada pues su trabajo es una parte min&uacute;scula del trabajo presente en el sector de producci&oacute;n mercantil).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b>EL DEBATE EN TORNO AL TRABAJO M&Aacute;S PRODUCTIVO, INTENSIVO O CALIFICADO</b></p>     <p align="justify">&iquest;Todas las actividades productivas producen la misma cantidad de valor e ingreso (de plusvalor y plusval&iacute;a en el caso de trabajo asalariado)? A este respecto, el problema es el de las diferencias en la productividad del trabajo, o en su intensidad o calificaci&oacute;n.</p>     <p align="justify"><b>E<small>L ENFOQUE TRADICIONAL</small></b></p>     <p align="justify"><b>La creaci&oacute;n de valor</b></p>     <p align="justify">Seg&uacute;n el enfoque tradicional, el trabajo m&aacute;s productivo es aquel que, sin requerir mayor gasto de energ&iacute;a de los trabajadores, produce m&aacute;s mercanc&iacute;as en un lapso de tiempo dado, por ejemplo, en una jornada de 8 horas. De acuerdo con esta definici&oacute;n, el trabajo es (o llega a ser) m&aacute;s productivo por causas independientes del esfuerzo de los trabajadores: la causa principal de las mejoras en la productividad del trabajo es la mecanizaci&oacute;n y el progreso t&eacute;cnico, pero otros factores pueden tener el mismo efecto, por ejemplo, una mejor organizaci&oacute;n. Por otra parte, el trabajo m&aacute;s intensivo o m&aacute;s calificado requiere mayor gasto de energ&iacute;a de los trabajadores: en el caso del trabajo m&aacute;s intensivo, el gasto adicional de energ&iacute;a se lleva a cabo al mismo tiempo que se realiza el trabajo; en el caso del trabajo m&aacute;s calificado, se efect&uacute;a antes de realizar la actividad laboral, cuando el trabajador (solo o, m&aacute;s a menudo, con ayuda del trabajo de otros) hace el esfuerzo para adquirir o mantener la calificaci&oacute;n necesaria.</p>     <p align="justify">1. Las mercanc&iacute;as se intercambian en proporci&oacute;n a su valor social unitario, es decir, en proporci&oacute;n a la cantidad de trabajo requerida bajo las condiciones medias de productividad, calificaci&oacute;n e intensidad prevalecientes. Las condiciones medias de productividad s&oacute;lo se pueden evaluar dentro de una determinada rama de producci&oacute;n. En cambio, las condiciones medias de calificaci&oacute;n e intensidad se deben evaluar en cada rama y a nivel de la econom&iacute;a en su conjunto.</p>     <p align="justify">El valor social unitario de las mercanc&iacute;as se determina, en primer lugar, por las condiciones medias de productividad, calificaci&oacute;n e intensidad prevalecientes en cada rama. Las mercanc&iacute;as no se pueden intercambiar en proporci&oacute;n al tiempo de trabajo resultante de la productividad de una empresa particular: si as&iacute; fuese, cada empresa buscar&iacute;a utilizar t&eacute;cnicas menos eficientes, que utilizan m&aacute;s tiempo de trabajo. En consecuencia –seg&uacute;n el enfoque tradicional– una hora de trabajo m&aacute;s productivo es un m&uacute;ltiplo de una hora de trabajo con la productividad promedio: el trabajo m&aacute;s productivo crea m&aacute;s valor social; a la inversa, una hora de trabajo menos productivo es una fracci&oacute;n de una hora de trabajo con la productividad media: crea menos valor social. El mismo argumento es v&aacute;lido para la intensidad del trabajo: si se suponen t&eacute;cnicas iguales, y si las mercanc&iacute;as se intercambiaran en proporci&oacute;n al tiempo de trabajo realizado por cada productor individual, &eacute;stos buscar&iacute;an trabajar lenta y desganadamente. En realidad, una hora de trabajo m&aacute;s intensivo implica un gasto mayor de energ&iacute;a y debe contar como un m&uacute;ltiplo de una hora de trabajo de intensidad media. De manera similar, el trabajo m&aacute;s calificado tambi&eacute;n implica mayor gasto de energ&iacute;a (durante el proceso de calificaci&oacute;n): para que los productores se interesen en adquirir las calificaciones necesarias, una hora de trabajo calificado (trabajo complejo) debe contar como un m&uacute;ltiplo de una hora de trabajo de calificaci&oacute;n media (trabajo simple).</p>     <p align="justify">El valor social de las mercanc&iacute;as se determina, en segundo lugar, por las condiciones medias de calificaci&oacute;n e intensidad prevalecientes en el conjunto de la econom&iacute;a. Supongamos que en cada rama los productores trabajan con el mismo grado de productividad, calificaci&oacute;n e intensidad, y que se requieren 15 horas para producir la mercanc&iacute;a B y 5 horas para producir la mercanc&iacute;a C. &iquest;Se intercambiar&aacute;n ambas mercanc&iacute;as en la relaci&oacute;n 1B = 3C? As&iacute; ser&aacute; s&oacute;lo si el grado de calificaci&oacute;n e intensidad es el mismo en ambas ramas. Si el trabajo es m&aacute;s exigente en la rama B (si es m&aacute;s intensivo o requiere mayor calificaci&oacute;n), la relaci&oacute;n de intercambio 1B = 3C trasladar&iacute;a productores de la rama B hacia la rama C. En consecuencia, el trabajo m&aacute;s intensivo o calificado de una rama particular debe contar como un m&uacute;ltiplo del trabajo de calificaci&oacute;n e intensidad media del conjunto de la econom&iacute;a: este trabajo crea m&aacute;s valor social que el trabajo promedio.</p>     <p align="justify">2. Lo anterior se refiere a las diferencias de productividad o de calificaci&oacute;n o intensidad entre distintas empresas o ramas. &iquest;Qu&eacute; se puede decir de un aumento en el grado medio de productividad, calificaci&oacute;n e intensidad en una rama, o en el grado medio de calificaci&oacute;n e intensidad en el conjunto de la econom&iacute;a? Las respuestas de <i>El capital</i> se refieren a un aumento de la productividad y de la intensidad: a) un aumento de la productividad media del trabajo en una rama provoca un aumento en la cantidad producida, pero no en el valor creado: dada la jornada laboral, el trabajo crear&aacute; mayor cantidad de mercanc&iacute;as, pero no m&aacute;s valor. En realidad, el aumento en la productividad reducir&aacute; el trabajo presente por unidad y el valor unitario de las mercanc&iacute;as (trabajo pasado y presente por unidad), y b) un aumento en la intensidad media del trabajo en el conjunto de la econom&iacute;a tambi&eacute;n provocar&aacute; un aumento en las cantidades producidas, pero no en el valor creado (aunque haya mayor gasto de energ&iacute;a). Como ocurre con el aumento de la productividad, se reducir&aacute; el valor unitario de las mercanc&iacute;as.</p>     <p align="justify"><b>El efecto sobre la tasa de plusval</b><b>&iacute;a</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">1. Si aumenta la productividad o la intensidad del trabajo en el conjunto de la econom&iacute;a (o al menos en las ramas que producen directa o indirectamente los medios de consumo de los asalariados), disminuye el valor unitario de esas mercanc&iacute;as. Si la jornada laboral y el salario real permanecen constantes, el trabajo necesario se reduce y la tasa de plusval&iacute;a aumenta: se trata de una producci&oacute;n de plusval&iacute;a relativa<a href="#8" name="n8"><sup>8</sup></a>.</p>     <p align="justify">2. Si la productividad o la intensidad del trabajo difieren entre las distintas empresas de una rama, el valor unitario individual de las mercanc&iacute;as producidas en las empresas m&aacute;s eficientes es menor que el valor social unitario. Al vender sus mercanc&iacute;as a un precio superior a su valor individual, estas empresas obtienen una plusval&iacute;a extraordinaria, que usualmente se considera como un caso de producci&oacute;n de plusval&iacute;a relativa: si se supone que la jornada laboral y el salario son iguales en todas las empresas, las m&aacute;s eficientes tienen una tasa de plusval&iacute;a m&aacute;s alta, debido a que el trabajo necesario de sus asalariados es menor. Sin embargo, esta plusval&iacute;a extraordinaria est&aacute; destinada a desaparecer, en la medida en que las empresas competidoras imitan los m&eacute;todos empleados por las innovadoras.</p>     <p align="justify"><b>U<small>N ENFOQUE ALTERNATIVO</small></b></p>     <p align="justify"><b>Comentarios cr&iacute;ticos al enfoque tradicional</b></p>     <p align="justify">1. Seg&uacute;n el enfoque tradicional, el com&uacute;n denominador de las mercanc&iacute;as y la sustancia del valor se encuentran en el gasto de energ&iacute;a (en abstracto, es decir, sin tomar en cuenta el tipo espec&iacute;fico de mercanc&iacute;a producida o el tipo de trabajo realizado). En la medida en que el trabajo m&aacute;s calificado o m&aacute;s intensivo implica mayor gasto de energ&iacute;a, crea m&aacute;s valor que el trabajo menos calificado o menos intensivo. Se pueden hacer tres observaciones:</p>     <p align="justify">a) Si la energ&iacute;a gastada es la que opera como com&uacute;n denominador, se deber&iacute;a especificar una unidad de medida para ella, al menos a nivel te&oacute;rico (aqu&iacute; no es relevante la dificultad pr&aacute;ctica de calcular el gasto de energ&iacute;a). Pero, &iquest;cu&aacute;l unidad com&uacute;n de medida se podr&iacute;a usar para comparar, por ejemplo, la energ&iacute;a que gasta un trabajador manual y la que gasta un trabajador intelectual? Estos dos tipos de energ&iacute;a son parte de las caracter&iacute;sticas materiales que definen el trabajo concreto que realiza cada tipo de trabajador; no son comparables entre s&iacute;.</p>     <p align="justify">b) Si la energ&iacute;a gastada es la sustancia del valor, parece l&oacute;gico considerar que un aumento en la intensidad media del trabajo es similar al aumento de la jornada laboral y concluir que en ambos casos se produce una plusval&iacute;a absoluta. Este es el punto de vista que adopta la mayor&iacute;a de los seguidores del enfoque tradicional; en <i>El capital</i>, por el contrario, un aumento general de la intensidad del trabajo no tiene efecto en la cantidad de valor creado<a href="#9" name="n9"><sup>9</sup></a>.</p>     <p align="justify">c) Si se considera un sistema capitalista, en vez de la producci&oacute;n mercantil simple, el gasto de energ&iacute;a no juega ning&uacute;n papel en la regulaci&oacute;n del intercambio mercantil. En un sistema de producci&oacute;n mercantil simple, las mercanc&iacute;as se intercambian como productos del trabajo. El equilibrio de los intercambios implica l&oacute;gicamente que el gasto de energ&iacute;a se tome en consideraci&oacute;n: si el valor social tomara en cuenta &uacute;nicamente el tiempo de trabajo e ignorara la calificaci&oacute;n y la intensidad espec&iacute;ficas de cada rama, los productores abandonar&iacute;an las ramas que requieren un trabajo m&aacute;s intensivo o calificado. Pero en un sistema capitalista las mercanc&iacute;as se intercambian como productos del capital. El equilibrio de los intercambios requiere que las distintas ramas obtengan la misma tasa de ganancia media: de otra forma, el capital saldr&aacute; de las ramas con una tasa de ganancia menor que el promedio. Pero esto no implica que el tiempo de trabajo se pondere por el grado de calificaci&oacute;n o intensidad de cada rama: el capital no saldr&aacute; de las ramas donde los asalariados deban realizar un trabajo m&aacute;s calificado o intensivo. (M&aacute;s bien, el problema ser&aacute; c&oacute;mo atraer asalariados a las ramas y ocupaciones que requieren trabajo m&aacute;s calificado o intensivo: de acuerdo con la relaci&oacute;n de fuerzas entre trabajadores y capitalistas, es posible –pero no seguro– que se tenga que pagar salarios m&aacute;s altos. Sin embargo, este problema concierne a los salarios y al valor de la fuerza de trabajo: es diferente del problema del valor social de las mercanc&iacute;as producidas en distintas ramas).</p>     <p align="justify">2. Al concebir la plusval&iacute;a extraordinaria como una forma de plusval&iacute;a relativa, Marx adopt&oacute; impl&iacute;citamente otra definici&oacute;n de trabajo necesario<a href="#10" name="n10"><sup>10</sup></a>, y abandon&oacute; la distinci&oacute;n entre plusval&iacute;a y ganancia a nivel de empresas (mientras que esa distinci&oacute;n desempe&ntilde;a un papel esencial a nivel de ramas de producci&oacute;n): supuso que la plusval&iacute;a creada en cada empresa es igual a la ganancia obtenida. As&iacute;, las tasas de plusval&iacute;a no son otra cosa que las relaciones ganancias/salarios, y difieren entre empresas dependiendo de la ganancia obtenida: aun cuando las condiciones de producci&oacute;n fueran id&eacute;nticas en las distintas empresas (salario, jornada laboral, calificaci&oacute;n e intensidad del trabajo iguales), los asalariados ser&iacute;an m&aacute;s (o menos) explotados si la empresa obtuviera una ganancia mayor (o menor); en el caso extremo de las empresas que no obtienen ganancia (como las empresas marginales que sobreviven gracias a subsidios), &iexcl;los asalariados no ser&iacute;an explotados<a href="#11" name="n11"><sup>11</sup></a>!</p>     <p align="justify"><b>Principios alternativo</b><b>s</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">1. En nuestra opini&oacute;n, el denominador com&uacute;n de las mercanc&iacute;as (el trabajo abstracto, el valor) debe abstraer todas las caracter&iacute;sticas concretas del trabajo, incluidos el grado de mecanizaci&oacute;n del proceso de producci&oacute;n y el grado de calificaci&oacute;n e intensidad del trabajo. Estas caracter&iacute;sticas concretas no pueden ser objeto de comparaci&oacute;n entre mercanc&iacute;as o productores. La &uacute;nica cosa comparable en todos estos casos es la extensi&oacute;n de la jornada laboral o, m&aacute;s precisamente, el tiempo durante el cual los trabajadores ponen su fuerza de trabajo a disposici&oacute;n de la empresa. Si dos trabajadores est&aacute;n a disposici&oacute;n de una empresa durante 8 horas y los bienes o servicios que contribuyen a producir encuentran un comprador en el mercado, ambos habr&aacute;n creado 8 horas de valor. Por tanto, la cantidad de valor creado es independiente de la productividad del trabajo, de la calificaci&oacute;n o intensidad. Esta cantidad depende de dos condiciones puramente sociales: el tiempo durante el cual el trabajador est&aacute; sujeto a la empresa, y la validaci&oacute;n en el mercado de los bienes o servicios producidos en la empresa. Si el tiempo de trabajo es igual, un trabajo m&aacute;s productivo, m&aacute;s intensivo o m&aacute;s calificado crea tanto valor e ingreso como el trabajo menos productivo, menos intensivo o menos calificado. Si el tiempo de trabajo y el salario son iguales, ambos tipos de trabajo crean la misma cantidad de plusvalor y plusval&iacute;a<a href="#12" name="n12"><sup>12</sup></a>.</p>     <p align="justify">2. El aumento en la intensidad del trabajo (o en la calificaci&oacute;n) es una manera de aumentar la productividad del trabajo, reduciendo el valor de las mercanc&iacute;as. Por tanto, se debe tratar de igual manera que otras causas de mejoramiento de la productividad (en particular, el desarrollo de la mecanizaci&oacute;n)<a href="#13" name="n13"><sup>13</sup></a>: a) Si se lleva a cabo en el conjunto de la econom&iacute;a (o, al menos, en las ramas que producen los medios de consumo de los asalariados), da lugar a la producci&oacute;n de plusval&iacute;a relativa, y b) Si ocurre en una empresa particular, &eacute;sta se beneficia de una plusval&iacute;a extraordinaria. Pero esta ganancia adicional no es creada por los asalariados empleados en la empresa m&aacute;s eficiente: surge de la redistribuci&oacute;n de la plusval&iacute;a creada en las empresas menos eficientes.</p>     <p align="justify">Este enfoque alternativo explica, igual que el enfoque tradicional, el inter&eacute;s de las empresas por aumentar la intensidad del trabajo. Adem&aacute;s, tiene la ventaja de eliminar las contradicciones inherentes a la interpretaci&oacute;n tradicional: el enfoque alternativo utiliza un concepto &uacute;nico de trabajo necesario; mantiene la distinci&oacute;n esencial entre ganancia y plusval&iacute;a, no s&oacute;lo entre ramas, sino tambi&eacute;n entre empresas; y permite explicar la existencia de explotaci&oacute;n en todas las empresas, incluidas las que no obtienen ganancias.</p>     <p align="justify"><b>Explotaci&oacute;n f&iacute;sica y explotaci&oacute;n econ&oacute;mica</b></p>     <p align="justify">En nuestra interpretaci&oacute;n, los asalariados que trabajan m&aacute;s intensivamente no realizan m&aacute;s trabajo que los que trabajan menos intensivamente; en el sector mercantil, los primeros no crean m&aacute;s valor o ingreso que los segundos; si la jornada laboral y el salario son iguales, la tasa de plustrabajo o de plusval&iacute;a es igual. Sin embargo, &iquest;no es evidente que los asalariados sometidos a un trabajo m&aacute;s intensivo son m&aacute;s explotados que los otros, que su tasa de plustrabajo es m&aacute;s alta? Para responder esta objeci&oacute;n, que se basa en el sentido com&uacute;n, hay que distinguir entre explotaci&oacute;n f&iacute;sica y explotaci&oacute;n econ&oacute;mica.</p>     <p align="justify">La explotaci&oacute;n econ&oacute;mica relaciona magnitudes econ&oacute;micas que son homog&eacute;neas y comparables: magnitudes monetarias (plusval&iacute;a, capital variable) u horas de trabajo abstracto (plustrabajo o plusvalor, trabajo necesario o valor de la fuerza de trabajo). Desde el punto de vista econ&oacute;mico, los asalariados son m&aacute;s explotados cuanto mayor sea la tasa de plusval&iacute;a o de plustrabajo. Los factores que afectan a esta tasa (pv&rsquo;) son la duraci&oacute;n del trabajo presente, el salario real y el valor promedio de los medios de consumo (MC):</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v9n17/v9n17a8e1.jpg"></p>     <p align="justify">La explotaci&oacute;n f&iacute;sica, en cambio, se refiere a elementos materiales que son heterog&eacute;neos y no comparables: la duraci&oacute;n, dificultad e intensidad del trabajo (que determinan el desgaste de la fuerza de trabajo y afectan de manera negativa las condiciones de vida de los asalariados) y el salario real obtenido como contrapartida (que influye de manera positiva en las posibilidades de recuperaci&oacute;n de la fuerza de trabajo y en las condiciones de vida de los asalariados). Desde el punto de vista f&iacute;sico, los asalariados son m&aacute;s explotados cuanto m&aacute;s largo, duro e intenso sea su trabajo y cuanto menor sea su nivel de consumo: en el caso extremo, quedan extenuados por el trabajo y, al mismo tiempo, hambrientos por los bajos salarios.</p>     <p align="justify">Los grados de explotaci&oacute;n econ&oacute;mica y de explotaci&oacute;n f&iacute;sica se pueden mover en el mismo sentido o en sentido opuesto. En el mismo sentido: un aumento de la jornada laboral o una reducci&oacute;n del salario real incrementa el grado de explotaci&oacute;n f&iacute;sica y la tasa de plusval&iacute;a o de plustrabajo. En sentido opuesto: un aumento del salario real acarrea una disminuci&oacute;n del grado de explotaci&oacute;n f&iacute;sica, pero puede ir acompa&ntilde;ado por un aumento de la tasa de plusval&iacute;a o de plustrabajo (si la reducci&oacute;n del valor por medio de consumo es mayor que el aumento del salario real); a la inversa, y en contra del sentido com&uacute;n, una mayor explotaci&oacute;n f&iacute;sica –en este caso una mayor intensidad del trabajo– no necesariamente implica una mayor explotaci&oacute;n econ&oacute;mica.</p>     <p align="justify">Desde un punto de vista sociopol&iacute;tico, los asalariados reaccionan en funci&oacute;n del grado de explotaci&oacute;n f&iacute;sica y no en funci&oacute;n del grado de explotaci&oacute;n econ&oacute;mica: experimentan la explotaci&oacute;n f&iacute;sica en forma inmediata y pueden ignorar totalmente su explotaci&oacute;n econ&oacute;mica.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b>EL SALARIO Y EL VALOR DE LA FUERZA DE TRABAJO</b></p>     <p align="justify"><b>E<small>L ENFOQUE TRADICIONAL</small></b></p>     <p align="justify">Como la fuerza de trabajo del asalariado se vende (se alquila) en el mercado de trabajo, es tradicional considerarla como una mercanc&iacute;a. Por consiguiente, igual que cualquier otra mercanc&iacute;a, tiene un valor; y de la misma manera que el precio de las mercanc&iacute;as est&aacute; determinado b&aacute;sicamente por su valor, el precio de la fuerza de trabajo (el salario) est&aacute; determinado b&aacute;sicamente por el valor de la fuerza de trabajo.</p>     <p align="justify">La visi&oacute;n tradicional define el valor de la fuerza de trabajo como el valor de los medios de consumo socialmente necesarios, es decir, como el valor de los medios de consumo que cubren las necesidades de los asalariados que se consideran normales en un pa&iacute;s y en un momento dados. Esta concepci&oacute;n implica que los medios de consumo socialmente necesarios se pueden determinar a priori. Una vez conocidos, as&iacute; como su valor promedio, es posible determinar el valor de la fuerza de trabajo; a partir de all&iacute; es posible derivar el salario de equilibrio, alrededor del cual fluct&uacute;a el salario efectivo (<a href="#c2">cuadro 2</a>).</p>     <p align="justify"><a name="c2"></a>Cuadro 2    <br> Relaciones entre el salario y el valor de la fuerza de trabajo</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v9n17/v9n17a8c2.jpg">    <br> <font size="1">"Nota: MC = medios de consumo; FT = fuerza de trabajo.</font></p>     <p align="justify">Siguiendo la l&oacute;gica de este enfoque, las diferencias de los salarios de equilibrio provienen de diferencias objetivas en el valor de la fuerza de trabajo definido a priori. As&iacute; se explican, por ejemplo, las diferencias de salarios entre trabajadores calificados (ingenieros, ejecutivos) y no calificados: los medios de consumo socialmente necesarios son mayores en el caso de los primeros, de modo que el valor de su fuerza de trabajo es superior, y sus salarios son l&oacute;gicamente m&aacute;s altos<a href="#14" name="n14"><sup>14</sup></a>.</p>     <p align="justify"><b>U<small>N ENFOQUE ALTERNATIVO</small></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b>Principios</b></p>     <p align="justify">En contraste con la visi&oacute;n tradicional, aqu&iacute; se considera que la fuerza de trabajo del asalariado no es una mercanc&iacute;a, debido a que no es el producto de un trabajo indirectamente social (que es la definici&oacute;n precisa de la mercanc&iacute;a). Por una parte, la fuerza de trabajo no es el resultado de un proceso de producci&oacute;n habitual, donde se conjugan medios de producci&oacute;n y fuerza de trabajo para producir una nueva mercanc&iacute;a, la fuerza de trabajo del asalariado<a href="#15" name="n15"><sup>15</sup></a>. Por otra parte, m&aacute;s fundamental, el trabajo que contribuye al desarrollo y la reproducci&oacute;n de la fuerza de trabajo no es trabajo indirectamente social, esto es, trabajo cuya utilidad social depende de la venta de la fuerza de trabajo: el trabajo en los hogares (crianza, cuidados sanitarios, etc.) o en el sector institucional (educaci&oacute;n) no necesita validaci&oacute;n del mercado; y el trabajo realizado en el sector mercantil para producir los medios de consumo necesarios ya fue validado cuando &eacute;stos se compraron.</p>     <p align="justify">Puesto que la fuerza de trabajo no es una mercanc&iacute;a, su precio no depende de un valor predeterminado y no existe un salario de equilibrio. El salario efectivo depende de la relaci&oacute;n de fuerzas en el mercado de trabajo y queda determinado entre dos l&iacute;mites: el l&iacute;mite inferior, dado por la necesidad de garantizar la reproducci&oacute;n f&iacute;sica de los asalariados; el l&iacute;mite superior, por la necesidad de garantizar una tasa de ganancia suficiente a las empresas. A su vez, el salario efectivo determina el poder adquisitivo de los asalariados, es decir, la cantidad de medios de consumo que pueden adquirir: de acuerdo con este enfoque, no es necesario definir a priori los medios de consumo socialmente necesarios. Al conocer los medios de consumo adquiridos y su valor unitario, se puede derivar el valor de la fuerza de trabajo, el valor de los medios que efectivamente compra el asalariado (<a href="#c2">cuadro 2</a>). En definitiva, no es el salario el que depende del valor de la fuerza de trabajo, es el valor de la fuerza de trabajo el que depende del salario<a href="#16" name="n16"><sup>16</sup></a>.</p>     <p align="justify">En este enfoque alternativo, las diferencias de salarios se explican por la relaci&oacute;n de fuerzas que enfrenta cada categor&iacute;a de trabajadores. Este principio se aplica a las diferencias de salarios entre hombres y mujeres, entre trabajadores nacionales e inmigrantes, entre distintas ocupaciones (ingenieros y trabajadores no calificados), entre ramas (energ&iacute;a e industria textil), entre regiones. Todas ellas se deben a las posiciones relativas de fortaleza o debilidad de los trabajadores involucrados. A su vez, estas posiciones dependen de factores como el poder pol&iacute;tico de los grupos en cuesti&oacute;n, el grado de sindicalizaci&oacute;n, la escasez o exceso de oferta de mano de obra, la rentabilidad de la empresa o rama, etc.<a href="#17" name="n17"><sup>17</sup></a>.</p>     <p align="justify"><b>Cr&iacute;tica de algunos enfoques</b><b>rivales</b></p>     <p align="justify">Las diferencias de salarios entre trabajadores calificados y no calificados se suelen explicar por factores supuestamente objetivos, que pasan por alto la relaci&oacute;n real de fuerzas prevaleciente.</p>     <p align="justify">1. Ya mencionamos una primera explicaci&oacute;n objetiva: el valor de la fuerza de trabajo es mayor en el caso de los trabajadores calificados porque es mayor la cantidad de medios de consumo socialmente necesarios para esta categor&iacute;a.</p>     <p align="justify">Este argumento s&oacute;lo es v&aacute;lido para un n&uacute;mero limitado de medios de consumo, los medios de calificaci&oacute;n (bienes y servicios necesarios para adquirir y mantener las calificaciones en cuesti&oacute;n) que debe adquirir el asalariado. El argumento no es v&aacute;lido para otros medios de calificaci&oacute;n que el asalariado obtiene gratuita o casi gratuitamente de las autoridades p&uacute;blicas o de la empresa. Y es irrelevante para los medios de consumo corrientes: si las necesidades de los ejecutivos e ingenieros son mayores que las de los trabajadores manuales, se debe s&oacute;lo a que los primeros disfrutan de una relaci&oacute;n de fuerzas m&aacute;s favorable en la sociedad, que los faculta para reclamar una definici&oacute;n m&aacute;s amplia de necesidades que otras categor&iacute;as.</p>     <p align="justify">De hecho, los mayores salarios de los ejecutivos e ingenieros se deben a su poder relativo frente a los empleadores (mientras que los trabajadores no calificados son relativamente d&eacute;biles). A su vez, esta relaci&oacute;n de fuerzas m&aacute;s favorable surge de su posici&oacute;n estrat&eacute;gica dentro de la empresa, del hecho de que a menudo realizan tareas t&iacute;picas de los empresarios (direcci&oacute;n, organizaci&oacute;n, innovaci&oacute;n, etc.) que les son delegadas; tambi&eacute;n de su escasez relativa que, adem&aacute;s, pueden tratar de mantener para proteger sus privilegios.</p>     <p align="justify">2. Una segunda explicaci&oacute;n se centra no en el valor de la fuerza de trabajo sino en el valor que esta crea: el trabajo calificado de los ejecutivos e ingenieros crear&iacute;a m&aacute;s valor que el trabajo no calificado de los trabajadores manuales, lo cual justificar&iacute;a que los primeros obtengan salarios m&aacute;s altos. Este argumento no se sostiene: en relaci&oacute;n con la creaci&oacute;n de valor e ingreso, todos los productores est&aacute;n en igualdad de condiciones.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">3. Tambi&eacute;n se aduce la falta de ingresos durante los a&ntilde;os empleados en la educaci&oacute;n, y la diferencia de responsabilidades. Pero los mayores salarios percibidos m&aacute;s que compensan la entrada tard&iacute;a en la vida profesional. En cuanto a las responsabilidades, no se aclara c&oacute;mo las responsabilidades de unos ser&iacute;an mayores que las de otros, y el argumento se puede revertir en muchos casos<a href="#18" name="n18"><sup>18</sup></a>.</p>     <p align="justify"><b>CONCLUSI&Oacute;N</b></p>     <p align="justify">El trabajo abstracto com&uacute;n a las distintas mercanc&iacute;as –la sustancia del valor– se define prescindiendo de todos los aspectos espec&iacute;ficos del trabajo: se abstraen los aspectos materiales variables del trabajo concreto (incluido el grado de mecanizaci&oacute;n, calificaci&oacute;n e intensidad del trabajo); se abstraen tambi&eacute;n las caracter&iacute;sticas sociales que var&iacute;an de acuerdo con las empresas (independientes, capitalistas, p&uacute;blicas) y los trabajadores (productores independientes, asalariados, capitalistas). El trabajo abstracto es el trabajo considerado en su aspecto exclusivo de trabajo indirectamente social.</p>     <p align="justify">Este enfoque radical del trabajo abstracto pone a todos los productores del sector mercantil en igualdad de condiciones, de dos maneras. Primera, todas las actividades de la esfera mercantil toman parte en la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as, de valor e ingreso (de plusvalor y plusval&iacute;a en el caso de trabajo asalariado). No se hace ninguna distinci&oacute;n entre bienes y servicios: en la medida en que se vendan, ambos son mercanc&iacute;as, y todos los trabajadores empleados en las empresas que los producen son productivos. Tampoco se hace la menor distinci&oacute;n entre actividades de producci&oacute;n, circulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n: las actividades de circulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n ubicadas en la esfera mercantil (no importa que se desarrollen en empresas especializadas o en empresas de producci&oacute;n en sentido restringido) constituyen tambi&eacute;n trabajo indirectamente social, y los trabajadores ocupados en esas actividades tambi&eacute;n realizan trabajo productivo.</p>     <p align="justify">Segunda, a condici&oacute;n de que los productos sean vendidos, las cantidades de valor e ingreso creadas son iguales en todos los casos: en 1 hora de trabajo (m&aacute;s precisamente: en 1 hora de sujeci&oacute;n a la empresa), cualquier productor del sector mercantil crea 1 hora de valor, sin importar la productividad, la intensidad y la calificaci&oacute;n del trabajo.</p>     <p align="justify">Por otra parte, al definir el trabajo abstracto como trabajo indirectamente social y la mercanc&iacute;a como producto del trabajo indirectamente social, se deduce que la fuerza de trabajo asalariada no es una mercanc&iacute;a y que el salario no es la expresi&oacute;n monetaria de un valor predeterminado de la fuerza de trabajo. Cualquier salario es el producto directo de una relaci&oacute;n de fuerzas; y es el salario el que, al determinar el poder de compra del trabajador, contribuye a determinar el valor de la fuerza de trabajo.</p>     <p align="justify">Cabe preguntar si estos puntos de vista te&oacute;ricos no afectan la esencia del an&aacute;lisis marxista del capitalismo. Considerar que es el salario el que contribuye a determinar el valor de la fuerza de trabajo (y no al rev&eacute;s) no afecta en nada el coraz&oacute;n del enfoque marxista: la teor&iacute;a de la plusval&iacute;a conserva toda su relevancia. Considerar que el trabajo m&aacute;s productivo, m&aacute;s intensivo o calificado no crea m&aacute;s valor e ingreso que cualquier otro trabajo, no afecta en nada la teor&iacute;a de la competencia: las empresas mantienen el inter&eacute;s en innovar, en crear una brecha entre el valor individual unitario y el valor social unitario de las mercanc&iacute;as (la menor creaci&oacute;n de plusval&iacute;a en esas empresas es compensada por una mayor transferencia de plusval&iacute;a). En cambio, considerar que todos los trabajadores del sector mercantil son productivos de valor e ingreso (de plusvalor y plusval&iacute;a en el caso de trabajadores asalariados) extiende el potencial de ganancia y acumulaci&oacute;n del sistema capitalista. Esto, sin embargo, no resuelve las contradicciones y problemas b&aacute;sicos del capitalismo, en particular la atrofia de los mercados como consecuencia de las pol&iacute;ticas neoliberales y de las crecientes desigualdades en la distribuci&oacute;n del ingreso total.</p>     <p align="justify">A pesar de que se justifican s&oacute;lo por razones de coherencia conceptual, estos puntos de vista tienen la ventaja adicional –un subproducto, se podr&iacute;a decir– de simplificar la teor&iacute;a y permitir una cuantificaci&oacute;n mucho m&aacute;s sencilla de varios conceptos b&aacute;sicos.</p>     <p align="justify">La teor&iacute;a se simplifica, en particular, debido a que las fronteras del trabajo productivo (de valor e ingreso) coinciden con las fronteras de la producci&oacute;n mercantil (lo que no significa que estas est&eacute;n delimitadas claramente). La teor&iacute;a se simplifica, tambi&eacute;n, debido a que no se necesita definir de antemano los medios de consumo socialmente necesarios y el valor de la fuerza de trabajo de los asalariados. Asimismo, la cuantificaci&oacute;n se simplifica debido a que la cantidad de valor creado ya no depende de la productividad, intensidad o calificaci&oacute;n del trabajo: s&oacute;lo depende de la duraci&oacute;n del trabajo, m&aacute;s precisamente, del tiempo durante el cual el productor est&aacute; sujeto a la empresa. Por tanto:</p>     <p align="justify">1. Resulta relativamente f&aacute;cil calcular la suma de los valores (?valores = n&uacute;mero de productores en el sector mercantil x tiempo de trabajo promedio) y, con ella, la magnitud del equivalente monetario del valor (E), que establece el v&iacute;nculo entre el espacio de los valores y el espacio de los precios e ingresos: E = ?precios/?valores = ?ingresos/?valores.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">2. Dada la magnitud de E, el valor de la fuerza de trabajo y el trabajo necesario (de un asalariado determinado o de un asalariado promedio) se obtienen dividiendo el salario monetario por la magnitud de E. Sustrayendo este trabajo necesario de la duraci&oacute;n del trabajo, se obtiene el plustrabajo (el plusvalor) y se puede calcular la tasa de plustrabajo o plusval&iacute;a correspondiente.</p>     <p align="justify">3. Multiplicando por E el valor o plusvalor creado (por un trabajador particular o en una empresa o rama), se obtiene el ingreso creado o la plusval&iacute;a creada. Si se comparan estos datos con el salario o la ganancia obtenida, se pueden ver de inmediato las transferencias de ingreso o plusval&iacute;a.</p>     <p align="justify">4. Dividiendo el precio de mercado por E, se obtiene el equivalente en trabajo del precio de mercado, una aproximaci&oacute;n al valor de la mercanc&iacute;a. Esta aproximaci&oacute;n es mejor si se considera el valor de un conjunto de mercanc&iacute;as (p. ej., el valor de la canasta que compra el asalariado) o la evoluci&oacute;n del valor durante un per&iacute;odo de tiempo (m&aacute;s que la medida del valor en un momento dado)<a href="#19" name="n19"><sup>19</sup></a>.</p>     <p align="justify">Los puntos de vista que se adoptan en el plano de la teor&iacute;a econ&oacute;mica tambi&eacute;n tienen impacto indirecto a nivel ideol&oacute;gico y sociopol&iacute;tico. Primero, establecen una igualdad fundamental entre todos los productores mercantiles en lo que se refiere a la creaci&oacute;n de valor e ingreso. Insertados en las relaciones mercantiles en cualquier rinc&oacute;n del planeta, el campesino, el obrero sin calificaci&oacute;n o el empleado subalterno crean, en el mismo lapso de tiempo, tanto valor e ingreso –ni m&aacute;s ni menos– como el cient&iacute;fico m&aacute;s experto o el gerente m&aacute;s exitoso. Las diferencias de ingresos de los unos y los otros se explican b&aacute;sicamente, no por una supuesta menor o mayor contribuci&oacute;n a la creaci&oacute;n del ingreso global, sino por relaciones de fuerza desiguales.</p>     <p align="justify">Adem&aacute;s, el enfoque adoptado desvincula completamente la cuesti&oacute;n del trabajo productivo y la de las clases sociales. Lejos de oponer asalariados productivos, asalariados improductivos y productores independientes, sugiere m&aacute;s bien una comunidad de intereses frente a los capitalistas:</p>     <p align="justify">1. Los asalariados de las instituciones de inter&eacute;s p&uacute;blico (rect&aacute;ngulo C del <a href="#c1">cuadro 1</a>) son explotados igual que los asalariados del sector mercantil, puesto que tambi&eacute;n suministran un plustrabajo que el sistema tiene inter&eacute;s en maximizar. Para unos y otros, el grado de explotaci&oacute;n econ&oacute;mica depende de la duraci&oacute;n del trabajo y del salario real obtenido (dada la productividad general y, por consiguiente, el valor por medio de consumo). Para unos y otros, el grado de explotaci&oacute;n f&iacute;sica depende de la duraci&oacute;n, la intensidad y la penalidad del trabajo (dado el salario real).</p>     <p align="justify">2. A diferencia de los asalariados, los productores independientes (rect&aacute;ngulo B del <a href="#c1">cuadro 1</a>) no sufren una explotaci&oacute;n directa en la producci&oacute;n. Pero si son menos eficientes o menos fuertes que sus competidores o clientes capitalistas, pierden, a trav&eacute;s de los mecanismos de mercado, parte del ingreso creado por su trabajo. Por tanto, tambi&eacute;n son explotados por el sistema. Igual que en el caso de los asalariados, el grado de explotaci&oacute;n econ&oacute;mica aumenta con la duraci&oacute;n del trabajo, y el grado de explotaci&oacute;n f&iacute;sica aumenta con la duraci&oacute;n, la intensidad y la penalidad del trabajo.</p>     <p align="justify"><b>    <br>  NOTAS AL PIE</b></p>     <p align="justify"><a href="#n1" name="1">1</a>. El art&iacute;culo se basa en los argumentos desarrollados en Gouverneur (2005) (ver caps. 1, 2 y 5, y los ap&eacute;ndices 5, 6 y 7).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a href="#n2" name="2">2</a>. Las empresas mercantiles pueden depender parcialmente de subsidios p&uacute;blicos (como los ferrocarriles) o de cotizaciones de los miembros (equipos de f&uacute;tbol), para no hablar de las rentas de la propiedad (muy importantes en el caso de las compa&ntilde;&iacute;as financieras). Las organizaciones voluntarias pueden vender servicios a sus miembros o a clientes externos; tambi&eacute;n pueden recibir subsidios p&uacute;blicos. Algunas instituciones requieren pagos individuales por servicios suministrados (cuotas para educaci&oacute;n, tasas de registro legal). Y la producci&oacute;n dom&eacute;stica tambi&eacute;n se puede beneficiar de subsidios p&uacute;blicos (salarios por trabajo dom&eacute;stico).</p>     <p align="justify"><a href="#n3" name="3">3</a>. Una guarder&iacute;a financiada en partes iguales por los padres y el gobierno local pertenece a la producci&oacute;n mercantil y a la no mercantil. Un centro educativo pertenece predominantemente a la producci&oacute;n no mercantil si es financiado principalmente con subsidios p&uacute;blicos, y predominantemente a la producci&oacute;n mercantil si es financiado en su mayor&iacute;a con cuotas privadas. Y as&iacute; en otros casos.</p>     <p align="justify"><a href="#n4" name="4">4</a>. Muchos autores distinguen entre valor y trabajo abstracto: el valor es una propiedad de las mercanc&iacute;as, la propiedad de intercambiarse entre s&iacute;; el trabajo abstracto es un tipo espec&iacute;fico de trabajo, el trabajo indirectamente social. Con esta terminolog&iacute;a podr&iacute;amos decir que las mercanc&iacute;as tienen valor debido a que su com&uacute;n denominador es el trabajo abstracto.</p>     <p align="justify"><a href="#n5" name="5">5</a>. Esta insistencia en el papel de la venta en el mercado constituye la diferencia entre el valor concebido como “trabajo indirectamente social” y el valor concebido como “trabajo incorporado” (independientemente de que la mercanc&iacute;a sea vendida).</p>     <p align="justify"><a href="#n6" name="6">6</a>. En mi opini&oacute;n, las ganancias del sector financiero (bancos, compa&ntilde;&iacute;as de seguros) tienen un origen triple: 1) la plusval&iacute;a creada por los empleados del sector (que se consideran trabajadores productivos); 2) las transferencias de plusval&iacute;a proveniente de otros sectores, siempre y cuando el sector financiero tenga un poder de mercado superior al promedio, y 3) las rentas financieras provenientes de la mera propiedad de activos financieros (las rentas financieras son comparables a la renta de la tierra, que se deriva de la mera propiedad de la tierra, independientemente de cualquier trabajo).</p>     <p align="justify"><a href="#n7" name="7">7</a>. Ver Gouverneur (2005, 151-157). En la medida en que los productores independientes ceden parte del ingreso que crean, se encuentran en una situaci&oacute;n an&aacute;loga a la de los asalariados: crean m&aacute;s ingreso del que obtienen, crean m&aacute;s valor del que consumen. Para enfatizar esta analog&iacute;a se puede hablar, en estos casos, de la “plusval&iacute;a”, el “plusvalor” y el “plustrabajo” de los productores independientes.</p>     <p align="justify"><a href="#n8" name="8">8</a>. Sin embargo, seg&uacute;n el enfoque tradicional, una mayor intensidad o calificaci&oacute;n del trabajo aumenta la cantidad de medios de consumo necesarios para la reproducci&oacute;n de los trabajadores: este efecto debe limitar la producci&oacute;n de plusval&iacute;a relativa.</p>     <p align="justify"><a href="#n9" name="9">9</a>. En el caso de un aumento general de la intensidad del trabajo, s&oacute;lo las diferencias internacionales afectan la cantidad de valor creado; ver Marx (1867, tomo I, vol. 2, 636-637).</p>     <p align="justify"><a href="#n10" name="10">10</a>. De acuerdo con la definici&oacute;n b&aacute;sica, el trabajo necesario es el tiempo de trabajo durante el cual el asalariado crea una cantidad de valor igual al valor de sus medios de consumo. En la nueva definici&oacute;n, el trabajo necesario es el tiempo de trabajo durante el cual el asalariado crea una cantidad de producto que rinde un ingreso neto igual a su salario: este trabajo necesario depende de la productividad del trabajo en la empresa y del precio de venta de la mercanc&iacute;a. Ver Gouverneur (2005, 336-337).</p>     <p align="justify"><a href="#n11" name="11">11</a>. 1. Cuando analiza la plusval&iacute;a extraordinaria (tomo I, vol. 2, cap. X, 384-387), Marx no tiene en cuenta la situaci&oacute;n de las empresas marginales: supone que todas las empresas de la rama est&aacute;n en igualdad de condiciones, excepto la m&aacute;s eficiente (en la que el valor individual unitario es menor que el valor social unitario). Cuando considera el conjunto de la jerarqu&iacute;a de valores individuales unitarios (tomo III, vol. 1, cap. X, 225-234), ya no tiene en cuenta el problema de la plusval&iacute;a extraordinaria, ni las diferencias en las tasas de plusval&iacute;a entre empresas, y 2. Los autores suelen ser renuentes a utilizar el concepto de valor individual y prefieren la expresi&oacute;n “tiempo de trabajo individual” (en contraste con el “tiempo de trabajo socialmente necesario” que determina el valor social). Pero el concepto de valor individual se justifica perfectamente: si una empresa consigue vender sus mercanc&iacute;as, el trabajo dedicado a producirlas es trabajo indirectamente social (y, por tanto, crea valor), independientemente del grado de productividad de la empresa. El concepto de valor individual aparece de manera expl&iacute;cita en el pasaje referido del tomo III de <i>El capital</i> (en el que se distingue del valor de mercado o valor social).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a href="#n12" name="12">12</a>. Estos principios se aplican a la producci&oacute;n de servicios, donde la simple espera del cliente puede implicar un consumo mayor o menor de tiempo. Consideremos, por ejemplo, la peluquer&iacute;a. Supongamos que el proceso de producci&oacute;n es id&eacute;ntico en todos los salones, que se emplea un asalariado durante 8 horas, y que cada cliente requiere 1 hora de trabajo presente (en aras de la simplicidad, se ignora el trabajo pasado). Supongamos que, en promedio, los salones reciben 6 clientes diarios: el valor social del servicio es de 1,33 horas (8h/6). Ahora bien, supongamos que un sal&oacute;n mejor ubicado atiende 8 clientes, mientras que uno marginal s&oacute;lo atiende 4: el valor diario creado por trabajador es de 8 horas en todos los salones, pero el valor individual unitario (por mercanc&iacute;a) es inferior al promedio en el mejor ubicado (8h/8 = 1h) y superior al promedio en el marginal (8h/4 = 2h). (Si el precio es el mismo para todos los competidores, se presentan las transferencias usuales de plusval&iacute;a: el primer sal&oacute;n obtiene una ganancia mayor que la plusval&iacute;a creada, en detrimento del sal&oacute;n marginal, donde la ganancia es menor que la plusval&iacute;a creada).</p>     <p align="justify"><a href="#n13" name="13">13</a>. En la pr&aacute;ctica, las diferencias en el grado de mecanizaci&oacute;n se suelen combinar con diferencias en la calificaci&oacute;n y en la intensidad del trabajo. De hecho, una tecnolog&iacute;a m&aacute;s avanzada requiere una mayor calificaci&oacute;n de los trabajadores (ingenieros, t&eacute;cnicos, etc.) responsables de planificaci&oacute;n, direcci&oacute;n y control del proceso de producci&oacute;n; esa tecnolog&iacute;a tambi&eacute;n hace posible incrementar la intensidad del trabajo de la masa de trabajadores, subordinados a la m&aacute;quina y a su ritmo. Pero estas diferencias paralelas en la tecnolog&iacute;a, la calificaci&oacute;n y la intensidad del trabajo no dan lugar a diferencias en la creaci&oacute;n de valor y plusval&iacute;a: s&oacute;lo afectan el ordenamiento de los valores individuales unitarios y, as&iacute;, la distribuci&oacute;n de la plusval&iacute;a creada.</p>     <p align="justify"><a href="#n14" name="14">14</a>. Seg&uacute;n el enfoque marxista tradicional, las diferencias en la intensidad del trabajo, as&iacute; como las diferencias de calificaci&oacute;n, implican diferencias objetivas en el valor de la fuerza de trabajo: un trabajo m&aacute;s intensivo supone un desgaste m&aacute;s r&aacute;pido de la fuerza de trabajo, que se debe compensar con medios de consumo adicionales (m&aacute;s alimentos para recuperar la energ&iacute;a gastada, sesiones de relajaci&oacute;n para eliminar el estr&eacute;s, etc.).</p>     <p align="justify"><a href="#n15" name="15">15</a>. La mayor&iacute;a de los “medios de producci&oacute;n” ser&iacute;a, en realidad, los medios de consumo que utiliza el asalariado. Pero, &iquest;se podr&iacute;a pensar en una t&eacute;cnica promedio de producci&oacute;n? &iquest;Hay alg&uacute;n mecanismo competitivo que penalice a los “productores” que utilizan “medios de producci&oacute;n” excesivos y premie a los que los economizan? &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el trabajo presente dedicado a producir la nueva mercanc&iacute;a (la fuerza de trabajo)? &iquest;Comer, leer, respirar y dormir ser&iacute;an partes constitutivas del trabajo presente? Y, &iquest;ser&iacute;a necesario economizar este trabajo presente?</p>     <p align="justify"><a href="#n16" name="16">16</a>. Como la fuerza de trabajo no es una mercanc&iacute;a, el concepto de valor de la fuerza de trabajo, hablando estrictamente, carece de sentido. El t&eacute;rmino se usa siguiendo el uso corriente. Pero, en contraste con el enfoque tradicional, se considera que el valor de la fuerza de trabajo es igual al valor de los medios de consumo adquiridos y depende, por tanto, del nivel salarial.</p>     <p align="justify"><a href="#n17" name="17">17</a>. En una sociedad en que las posiciones dominantes est&aacute;n pr&aacute;cticamente monopolizadas por hombres blancos educados, es f&aacute;cil justificar los salarios privilegiados de los educados o blancos u hombres por factores supuestamente objetivos que en realidad enmascaran la relaci&oacute;n real de fuerzas. La explicaci&oacute;n de las diferencias de salarios mediante diferencias en el valor de la fuerza de trabajo entra&ntilde;a el riesgo de ignorar o subestimar esta relaci&oacute;n de fuerzas.</p>     <p align="justify"><a href="#n18" name="18">18</a>. &iquest;C&oacute;mo se puede comparar la responsabilidad de un ingeniero que dise&ntilde;a una locomotora con la responsabilidad de los obreros que la construyen o la mantienen, o con la responsabilidad de los ferroviarios que la conducen? Por otra parte, si en lo referente al desarrollo del ni&ntilde;o “todo est&aacute; determinado a los 6 a&ntilde;os”, uno puede responder que la responsabilidad de la maestra del jard&iacute;n de infantes es infinitamente mayor que la del profesor universitario, lo que justificar&iacute;a una escala de ingresos inversa a la existente.</p>     <p align="justify"><a href="#n19" name="19">19</a>. a) El concepto m&aacute;s sint&eacute;tico y adecuado para estimar la productividad es el valor unitario de la mercanc&iacute;a porque tiene en cuenta el trabajo presente y tambi&eacute;n el trabajo pasado requerido para producir la mercanc&iacute;a. Por lo tanto, el valor unitario expresa a la vez la eficiencia con la cual los trabajadores han producido la mercanc&iacute;a en consideraci&oacute;n y la eficiencia con la cual se han producido y utilizado los medios de producci&oacute;n (este segundo aspecto se desconoce en las mediciones comunes de la productividad, que calculan la cantidad producida por trabajador o por hora de trabajo presente). La evoluci&oacute;n del valor unitario de los medios de consumo (que se calcula dividiendo los &iacute;ndices de precios al consumidor por E) refleja la evoluci&oacute;n de la productividad total del trabajo (presente + pasado) en el conjunto de la econom&iacute;a; b) Sobre la estimaci&oacute;n estad&iacute;stica de estos conceptos (E, valor por medio de consumo, trabajo necesario, tasa de plusval&iacute;a) y los diferentes conceptos de productividad, ver Gouverneur (1990 y 2005, cap. VIII, 250-253, y ap&eacute;ndices 3 y 4, 310-323), y c) Un m&eacute;todo aproximativo para estimar E se propone en Gouverneur (2005, 81-82). En ese m&eacute;todo –m&aacute;s sugerente– se utilizan datos del precio de la hora de trabajo facturada a los clientes. El precio de la hora facturada es, por supuesto, mayor que el salario por hora que pagan las empresas consideradas: la diferencia da una idea directa (aunque aproximada) de la realidad del plustrabajo. El contraste en los datos estad&iacute;sticos (abundantes sobre el salario por hora, ausentes sobre el precio de la hora facturada a los clientes) no sorprende ni es inocente: detr&aacute;s de la supuesta neutralidad de las estad&iacute;sticas, la ideolog&iacute;a dominante cumple su papel de ocultar la realidad.</p> <hr>     <p align="justify"><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></p>     <!-- ref --><p align="justify">1. Gouverneur, J. “Productive Labour, Price/Value Ratio and Rate of Surplus Value: Theoretical Viewpoints and Empirical Evidence”, <i>Cambridge Journal of Economics</i> 14, 1990, pp. 1-27.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000172&pid=S0124-5996200700020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">2. Gouverneur, J. <i>Los fundamentos de la econom&iacute;a capitalista. Una introducci&oacute;n al an&aacute;lisis econ&oacute;mico marxista del capitalismo contempor&aacute;neo</i>, Louvain-la-Neuve, Diffusion Universitaire Ciaco, 2005, disponible en <a href="http://www.i6doc.com" target="_blank">www.i6doc.com</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000173&pid=S0124-5996200700020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">3. Marx, K. <i>El capital</i>, 1867, M&eacute;xico, Siglo XXI, 1975.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000174&pid=S0124-5996200700020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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