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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[INDIANIZACIÓN COMO PROCESO Y COMO DISCURSO EN CHIAPAS, MÉXICO]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[THIS ESSAY IS AN EFFORT TO UNDERSTAND A SOCIAL PROCESS IN WHICH THE MAYA indians of central Chiapas, Mexico, show their territorial, demographic, labor and politic advancement throw the discourse of their leaders. This is about an ethnic movement that integrate both dimensions of globalization process: the cultural homogenization and heterogenization of the world. The perspective adopted attempt to integrate the discourse analysis from a flexible and embracement viewpoint of the cultural production with the analysis of the regional indianization process like a complex interethnic system, in the meluccian sense of system. The principal objective is to explain with detail how the indigenous leaders use discourse -to persuade their followers and to the others- constructing a identity discourse based on meaningful past, organized in and for the politic present.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <font size="2" face="verdana"> </font>     <p align="center"><font size="4" face="verdana"><b>INDIANIZACI&Oacute;N COMO PROCESO Y COMO DISCURSO EN CHIAPAS, M&Eacute;XICO</b></font></p> <font size="2" face="verdana">     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b>A LEJANDRO  G ARC&Iacute;A  G UERRERO</b>    <br> ESTUDIANTE DEL DOCTORADO EN CIENCIAS SOCIALES DE LA UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA, M&Eacute;XICO    <br> <a href="mailto:agarcia_gro@yahoo.com.mx" target="_blank">agarcia_gro@yahoo.com.mx</a></p> <hr size="1">     <p align="center"><b>Resumen</b></p>     <p align="justify">ESTE ENSAYO   BUSCA COMPRENDER UN PROCESO SOCIAL EN EL QUE LOS ind&iacute;genas   mayas del centro de Chiapas, M&eacute;xico, muestran su avance territorial,   demogr&aacute;fico, laboral y pol&iacute;tico por medio del discurso de sus l&iacute;deres. Se trata   de un movimiento &eacute;tnico que integra las dos dimensiones del proceso de   globalizaci&oacute;n: la homogeneizaci&oacute;n y la heterogeneizaci&oacute;n cultural mundial. La   perspectiva adoptada integra el an&aacute;lisis del discurso desde un punto de vista   flexible y comprensivo de la producci&oacute;n cultural con el an&aacute;lisis del proceso de   indianizaci&oacute;n regional como un sistema inter&eacute;tnico complejo, en el sentido   melucciano de sistema. El objetivo principal es explicar c&oacute;mo los l&iacute;deres   ind&iacute;genas utilizan el discurso –para persuadir a sus huestes y a los otros–   construyendo uno de identidad basado en un pasado significativo ordenado en y   para el presente pol&iacute;tico.</p>     <p align="justify"><b>Palabras clave</b>: ind&iacute;genas maya, Chiapas,   movimiento ind&iacute;gena, pol&iacute;tica y discurso &eacute;tnico.</p> <hr size="1">     <p align="center"><b>Abstract</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">THIS ESSAY IS AN EFFORT TO UNDERSTAND A SOCIAL PROCESS IN WHICH   THE MAYA indians of central Chiapas,     Mexico, show their territorial, demographic, labor and politic advancement     throw the discourse of their leaders. This is about an ethnic movement that     integrate both dimensions of globalization process: the cultural homogenization     and heterogenization of the world. The perspective adopted attempt to integrate     the discourse analysis from a flexible and embracement viewpoint of the     cultural production with the analysis of the regional indianization process like     a complex interethnic system, in the meluccian sense of system. The principal     objective is to explain with detail how the indigenous leaders use discourse     –to persuade their followers and to the others– constructing a identity     discourse based on meaningful past, organized in and for the politic present.</p>     <p align="justify"><b>Key words</b>: Maya, indians, Chiapas, indigenous movements, political and ethnic   discourse.</p> <hr size="1"> </font>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><b><font size="3">INTRODUCCI&Oacute;N</font></b><a href="#*" name="s*"><sup>*</sup></a></font></p> <font size="2" face="verdana">     <p align="justify">EXISTEN PROCESOS   SOCIALES PARA CUYA OBSERVACI&Oacute;N NO SE NECESITA de una   preparaci&oacute;n profesional, pues casi todas las personas tienen la capacidad y la   necesidad de entenderlos o, al menos, de preguntarse por sus causas. Esta   verdad suele pasarse por alto en el proceso de una investigaci&oacute;n minuciosa.   &iquest;Cu&aacute;ntas veces se ha considerado a los individuos como sujetos influenciables e   incapaces de racionalizar su actuar? Parad&oacute;jicamente, este problema tiene su   ra&iacute;z, por un lado, en el hecho de considerar a los individuos como productores   de sus circunstancias y no como parte de un complejo social y natural multicausal,   y, por otro, en considerar a los sujetos estudiados incapaces de comprender los   procesos sociales que viven, o al menos como menos capaces que quienes los   estudian.</p>     <p align="justify">Entre la ola de   estudios sobre Chiapas, surgidos luego del levantamiento zapatista, se   manifiesta con persistencia el enfoque que podemos llamar del <i>observador atribuidor</i>, en la medida en   que la mayor parte de los estudiosos tienden persuasivamente a atribuir las   acciones de los actores a disposiciones personales estables<a href="#pie1" name="spie1"><sup>1</sup></a>. En la mayor&iacute;a de los estudios sobre los problemas de los   indios persiste la visi&oacute;n de los ind&iacute;genas como sujetos de opresi&oacute;n y rechazo, mientras   a los mestizos se les impone el car&aacute;cter de opresores y racistas, fen&oacute;meno que   tiene un claro sentido persuasivo, pues los analistas saben que su p&uacute;blico lector   acepta con m&aacute;s facilidad esta perspectiva que cualquiera m&aacute;s imparcial. Es cierto   que hay elementos observables para plantear que las relaciones &eacute;tnicas est&aacute;n siempre   desniveladas; sin embargo, se establece de entrada una barrera que limita la   observaci&oacute;n desprejuiciada de las razones por las que los actores act&uacute;an en   general de una u otra forma.</p>     <p align="justify">Una perspectiva   que intente eliminar por completo la barrera de los prejuicios y las   valoraciones parece condenada a la incomunicaci&oacute;n; no obstante, si los   supuestos del enfoque se hacen expl&iacute;citos es m&aacute;s probable que sea convincente.   Este texto trata de mostrar que el reciente proceso de indianizaci&oacute;n de San   Crist&oacute;bal de Las Casas –proceso social observado por la mayor&iacute;a de los habitantes   de San Crist&oacute;bal y por investigadores mexicanos y extranjeros–, puede   comprenderse mejor si consideramos las causas regionales del proceso en general   y las razones de sujetos particulares involucrados el mismo<a href="#pie2" name="spie2"><sup>2</sup></a>. Como se ver&aacute; en este caso, el discurso de los ind&iacute;genas se&ntilde;ala   la direcci&oacute;n y los l&iacute;mites del proceso al mismo tiempo que de su visi&oacute;n del   mundo, de su historia y de su identidad.</p>     <p align="justify">El supuesto   b&aacute;sico de este an&aacute;lisis es que por medio del discurso de l&iacute;deres sociales y de   las causas generales del proceso de indianizaci&oacute;n es posible tener una visi&oacute;n   activa y comprensiva de todo el proceso social y en particular de las   tendencias en el mantenimiento o la ruptura de lo que Melucci (1991) llama &quot;los l&iacute;mites de compatibilidad del sistema&quot;, en este   caso inter&eacute;tnico.</p> </font>     <p align="justify"><font size="3" face="verdana"><b>EL CONTEXTO REGIONAL: LAS CAUSAS DE LA INDIANIZACI&Oacute;N</b></font></p> <font size="2" face="verdana">     <p align="justify">DETR&Aacute;S DEL M&Aacute;S   RECIENTE PROCESO DE EXPANSI&Oacute;N DE LOS PUEBLOS ind&iacute;genas   en Los Altos de Chiapas hay tres grandes causas<a href="#pie3" name="spie3"><sup>3</sup></a>: la crisis ecol&oacute;gica, notoria desde mediados de los a&ntilde;os 1980, los sistemas de producci&oacute;n han llegado a los l&iacute;mites naturales   marcados por una resiliencia expandida por medio de la intensificaci&oacute;n del   trabajo, de la reducci&oacute;n de los periodos de descanso de la tierra, del mayor uso   de agroqu&iacute;micos y de la orientaci&oacute;n hacia el cultivo de productos comerciales y   no de autoabasto, y, desde  luego, por el incremento en las tasas de emigraci&oacute;n   m&aacute;s all&aacute; de la regi&oacute;n. La escasa profundidad de los suelos, as&iacute; como la   susceptibilidad a la erosi&oacute;n son dos factores que han acelerado la llegada al   umbral de los rendimientos m&aacute;ximos posibles bajo las condiciones actuales –aun considerando   primero a las unidades de producci&oacute;n con mayores recursos–.</p>     <p align="justify">La causa   ecol&oacute;gica no se explica sin su conexi&oacute;n al problema demogr&aacute;fico ni a la crisis   de autoridad en los sistemas sociales ind&iacute;genas. La crisis demogr&aacute;fica se   manifiesta en la imposibilidad de reducir las tasas de natalidad, porque a   pesar de las crisis econ&oacute;micas recurrentes en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os, las   parejas ind&iacute;genas han recibido incentivos suficientes por parte del estado para   mantener familias con m&aacute;s de cinco hijos en promedio, a pesar de las altas   tasas de mortalidad y de los programas de control natal (Salvatierra et al<i>., </i>1994)<a href="#pie4" name="spie4"><sup>4</sup></a>. La estrategia familiar para acceder a nuevas tierras est&aacute; muy   ligada a los sistemas de herencia por peque&ntilde;as parcelas, lo cual lleva a la   b&uacute;squeda en diferentes &aacute;reas para completar los terrenos suficientes para su   reproducci&oacute;n econ&oacute;mica (S&aacute;nchez et al.<i>, </i>1998).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El crecimiento   de la poblaci&oacute;n en los municipios de Los Altos no es un fen&oacute;meno que explique,   por s&iacute; solo, el proceso de ocupaci&oacute;n legal e ilegal de nuevas tierras. La   historia chiapaneca muestra avances y retrocesos de los grupos ind&iacute;genas sobre   distintos territorios, estudiados y documentados para periodos distintos,   incluso desde los mayas cl&aacute;sicos (G&oacute;mez, 1987; Lee, 1989; Wasserstrom, 1989). El m&aacute;s   reciente proceso de ocupaci&oacute;n de tierras en Chiapas por parte de los grupos   ind&iacute;genas comenz&oacute; en los a&ntilde;os 1970, luego de que   el reparto agrario no fue eficaz ante la escasez de tierras f&eacute;rtiles, el   crecimiento demogr&aacute;fico y la organizaci&oacute;n de los demandantes de tierras,   empujados por grupos mestizos radicales, evangelizadores nacionales y   extranjeros, y por las mismas instituciones del estado, entre las que destac&oacute;   el Instituto Nacional Indigenista, que favoreci&oacute; el conocimiento de las leyes y   los derechos constitucionales entre estos ind&iacute;genas.</p>     <p align="justify">Gossen (1999) ha definido la ocupaci&oacute;n m&aacute;s reciente de las tierras marginales   de Chiapas como &quot;una di&aacute;spora maya moderna&quot;. Los ind&iacute;genas de Los Altos han   participado en este proceso, pero no s&oacute;lo dentro de Los Altos sino en otras   regiones de Chiapas. La avanzada de los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os se ha llevado a cabo   sobre las tierras de mestizos, y esa es su caracter&iacute;stica principal; curiosamente,   el territorio alte&ntilde;o no aparece entre las zonas m&aacute;s ocupadas luego del   levantamiento armado de 1994, como puede verse en el mapa 1.</p>     <p align="center"><b><a href="img/revistas/rcan/v38/v38a06f01.jpg" target="_blank">MAPA 1</a></b>    <br>   <b>SUPERFICIE OCUPADA ILEGALMENTE EN CHIAPAS, 1994-1998</b></p>     <p align="justify">Aunque en la   geograf&iacute;a sea un proceso marginal, la di&aacute;spora de tzotziles y tzeltales como   pr&aacute;ctica de la etnicidad es una movilizaci&oacute;n poderosa: ya logr&oacute; indianizar por   completo municipios donde minor&iacute;as de mestizos hab&iacute;an mantenido un poder econ&oacute;mico   importante, especialmente en las dos ciudades mestizas de la regi&oacute;n, sobre todo   en San Crist&oacute;bal, donde los grupos ind&iacute;genas tzotziles y tzeltales siguen   extendiendo su presencia animados por las condiciones de inestabilidad pol&iacute;tica   regional (v&eacute;ase el mapa 2).</p>     <p align="center"><b><a href="img/revistas/rcan/v38/v38a06f02.jpg" target="_blank">MAPA 2</a></b>    <br>   <b>INDIANIZACI&Oacute;N DEMOGR&Aacute;FICA DE LOS ALTOS DE CHIAPAS, 1970-2000</b></p>     <p align="justify">Sin embargo, la   crisis pol&iacute;tica no debe entenderse s&oacute;lo como un problema de la ciudad de San   Crist&oacute;bal, sino como de toda la regi&oacute;n y el estado<a href="#pie5" name="spie5"><sup>5</sup></a>. En la regi&oacute;n, los sistemas tradicionales de gobierno fueron   tambi&eacute;n trastocados por la crisis ecol&oacute;gica y demogr&aacute;fica, las nuevas   generaciones se separan r&aacute;pidamente de las obligaciones del sistema de cargos y   del tradicionalismo cat&oacute;lico ind&iacute;gena, con lo que el &aacute;mbito pol&iacute;tico se expande   por medio de una mayor actividad de los partidos pol&iacute;ticos y de las   organizaciones no gubernamentales de diversa &iacute;ndole.</p> </font>     <p align="justify"><font size="3" face="verdana"><b>EL CONTEXTO ORGANIZATIVO Y LOS L&Iacute;DERES</b></font></p> <font size="2" face="verdana">     <p align="justify">EN UN INTENTO   POR COMPRENDER EL PROCESO DE INDIANIZACI&Oacute;N COMO un todo   organizado, se parte del supuesto de que los l&iacute;deres de las organizaciones   sociales involucradas pueden brindar informaci&oacute;n sustancial sobre la tendencia   del proceso en general. El panorama de las organizaciones sociales en Chiapas   es complejo por lo cambiante. Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo   (Ecosur, 1995) se&ntilde;al&oacute; que a fines de 1995 en todo Chiapas exist&iacute;an 2.134 organizaciones –ONG, gubernamentales de base y coyunturales–, de las cuales la   mayor parte eran Sociedades de Solidaridad Social y <i>membretes </i>del gobierno, como las   Unidades Agr&iacute;colas Industriales de la Mujer. En Los Altos se concentra el grupo   m&aacute;s activo y sobresaliente de ONG promotoras de servicios sociales, destac&aacute;ndose el hecho de que son   organizaciones impulsadas por mestizos para promover el desarrollo social,   productivo y ecol&oacute;gico de las comunidades ind&iacute;genas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La mayor parte   de las organizaciones ind&iacute;genas surgieron en la d&eacute;cada de 1980, motivadas por esfuerzos de t&eacute;cnicos o pol&iacute;ticos mestizos. Las   organizaciones nacidas luego del levantamiento zapatista tomaron un car&aacute;cter   m&aacute;s agresivo en cuanto a su configuraci&oacute;n &eacute;tnica, lo que permite hacer una   comparaci&oacute;n generacional de los l&iacute;deres seg&uacute;n su ubicaci&oacute;n en el complejo panorama   de organizaciones sociales. En la b&uacute;squeda de una sistematizaci&oacute;n que   permitiese la selecci&oacute;n de una muestra diversa, se eligieron nueve l&iacute;deres   ind&iacute;genas y nueve mestizos, repartidos equitativamente de acuerdo con el campo   de acci&oacute;n de su organizaci&oacute;n, ya fuese de colonos, gremial o pol&iacute;tica –u otra–.   Aqu&iacute; s&oacute;lo se presentar&aacute; el resultado de algunas entrevistas con l&iacute;deres ind&iacute;genas,   en la medida en que con ellos se logr&oacute; tener m&aacute;s de una entrevista grabada y sistem&aacute;tica<a href="#pie6" name="spie6"><sup>6</sup></a>.</p>     <p align="justify">Como se ver&aacute;, se   trata de analizar en detalle algunos elementos de las entrevistas que conectan   directamente con las causas generales del proceso de indianizaci&oacute;n. El estudio   del discurso actual de los l&iacute;deres de las organizaciones permite observar la   amplitud del fen&oacute;meno en el tiempo vivido por los sujetos, desde que llegaron a   San Crist&oacute;bal –despu&eacute;s de 1973–, y luego c&oacute;mo   las argumentaciones se destemporalizan o se temporalizan seg&uacute;n las necesidades de   comprensi&oacute;n y explicaci&oacute;n de los hechos. Este manejo del tiempo en los   argumentos no es propio de alg&uacute;n grupo &eacute;tnico sino parte de estrategias   discursivas que los hablantes llevan a cabo con la idea de persuadir, de ser   convincentes y, sobre todo, de reflejar una identidad espec&iacute;fica<a href="#pie7" name="spie7"><sup>7</sup></a>.</p> </font>     <p align="justify"><font size="3" face="verdana"><b>EL AN&Aacute;LISIS DEL DISCURSO</b></font></p> <font size="2" face="verdana">     <p align="justify">EN EL MATERIAL   QUE SIGUE SE HA PRIVILEGIADO una t&eacute;cnica de an&aacute;lisis del   discurso que se compone con diferentes perspectivas, pero cuyo principal   presupuesto es que todo discurso permite la observancia de s&iacute;mbolos<a href="#pie8" name="spie8"><sup>8</sup></a>, tanto en el plano del <i>c&oacute;mo se dice </i>–gram&aacute;tica y sintaxis– como en <i>lo que     se dice </i>–estructura y figuras– y en <i>lo que       no se dice </i>–presupuestos e impl&iacute;citos–. Como todo an&aacute;lisis discursivo, este   tiene como cerradura interpretativa el l&iacute;mite establecido por el contexto   objetivo de significaci&oacute;n –siguiendo a Shutz– y la intenci&oacute;n de discurso   cient&iacute;fico, por lo que no debe interpretarse como un intento de denostar o   apoyar pol&iacute;ticamente a los sujetos bajo estudio.</p>     <p align="justify"><b>Figuras y tropos</b></p>     <p align="justify">LAS FIGURAS Y   LOS TROPOS SON LA PARTE fundamental en <i>lo que s&iacute; se     dice </i>en el discurso. Entre los dirigentes ind&iacute;genas maduros, los   discursos tienden a seguir una funci&oacute;n argumental m&aacute;s que una simplemente descriptiva,   puesto que se privilegia una intencionalidad narrativa de los tipos 2 y 3; al decir de Carrithers (1992) la intencionalidad de tipo 3 es cuando el narrador &quot;piensa que los actores piensan sobre lo   que &eacute;l piensa&quot;; por su lado, en el tipo 2 la <i>lectura de mente </i>del narrador es que   &quot;piensa que los otros piensan algo&quot;<a href="#pie9" name="spie9"><sup>9</sup></a>.</p>     <p align="justify">En una   entrevista con el dirigente chamula Domingo L&oacute;pez &Aacute;ngel, al hablar sobre la   relaci&oacute;n de los mestizos de San Crist&oacute;bal con los ind&iacute;genas que han llegado a   la ciudad desde los a&ntilde;os 1970 muestra las intencionalidades y refleja lo que es necesario para   dar l&oacute;gica a su argumentaci&oacute;n:</p>     <blockquote>       <p  align="justify">A. Oye, ya por     &uacute;ltimo, yo quiero saber tu opini&oacute;n sobre c&oacute;mo ve Domingo L&oacute;pez &Aacute;ngel el trato     que le dan los mestizos de San Crist&oacute;bal a los ind&iacute;genas que han llegado a     vivir aqu&iacute;.</p>       <p  align="justify">D. Bueno,     nosotros sabemos de su maltrato, pero nosotros venimos aqu&iacute; a vivir en San     Crist&oacute;bal sin querer, y los mestizos hab&iacute;an pensado que quisimos venir, &#91;pero&#93;     era por las circunstancias que el gobierno permiti&oacute;, bien (++) un d&iacute;a Pablo Ram&iacute;rez y Jorge       Ochoa estaban reunidos en un caf&eacute;, dijeron ellos, &quot;cometimos el error de       aceptar la expulsi&oacute;n &#91;de los ind&iacute;genas de sus comunidades&#93;, porque ahora los ind&iacute;genas       van reconociendo su tierra, aunque ellos lo compraron c&oacute;mo los vamos a sacar       otra vez, ya no podemos sacarlos&quot; &#91;...&#93;</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El entrevistado   hace alusi&oacute;n a lo que dijeron <i>otros</i>, aplicando una intencionalidad de tipo 3 en el primer caso, cuando los dos <i>coletos</i><a href="#pie10" name="spie10"><sup>10</sup></a> &quot;reconocen&quot; que han cometido un error al hacer que los ind&iacute;genas   &quot;reconozcan&quot; su tierra, favoreciendo as&iacute; las expulsiones de protestantes de San   Juan Chamula –y es lectura de mente porque es imposible ver a un ind&iacute;gena muy   cerca de dos mestizos que hablan as&iacute; de los ind&iacute;genas–.</p>     <p align="justify">En otro   fragmento la intencionalidad es de tipo 2, pues el entrevistado trata de poner s&oacute;lo en boca de los otros   afirmaciones f&aacute;cticas a manera de preguntas que faciliten aclarar su posici&oacute;n   respecto al problema de las invasiones. Al parecer la representaci&oacute;n del   problema de las ocupaciones ind&iacute;genas de la ciudad mestiza de San Crist&oacute;bal   tiene que pasar por un modelo mutualista como el que propone Carrithers. En este   caso, la historia es tratada como un discurso pol&iacute;tico que permite hacer justas   las demandas de los ind&iacute;genas actuales, oscureciendo o borrando ret&oacute;ricamente   los procesos sociales entre la conquista espa&ntilde;ola y los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os.</p>     <blockquote>       <p  align="justify">A. Hace un     tiempo entrevist&eacute; a un muchacho que es regidor ind&iacute;gena por parte del PRD aqu&iacute; en la presidencia, y yo le preguntaba, &quot;&iquest;Oye y que piensas       de los l&iacute;deres que dirigen a los ocupantes de tierras, como los de Moxviquil?       –Pues yo creo que son corruptos y hay que encarcelarlos&quot;. A m&iacute; me sorprende       mucho porque eso mismo me ha dicho un se&ntilde;or que su mam&aacute; es due&ntilde;a de un terreno       donde est&aacute; la colonia Primero de Enero &#91;predio ocupado ilegalmente por los ind&iacute;genas&#93;.       Lo mismo, o sea que parec&iacute;a que estaba escuchando igual al ind&iacute;gena y al       mestizo acusando a los...</p>       <p  align="justify">D. S&iacute;, y a m&iacute; me     preguntaron &quot;–&iquest;Est&aacute;s de acuerdo con los invasores Domingo o no est&aacute;s de acuerdo     con los invasores?&quot;. Yo le digo, y &quot;yo no estoy de acuerdo con los invasores.     –&iquest;Est&aacute;s de acuerdo que salgan los invasores? S&iacute; les digo pero es muy grande.     Pero tenemos que hablar de invasor desde mil cuatrocientos noventa y dos, es     grande. Todo. &iquest;Cu&aacute;ndo van a principiar? Empiecen, y yo les voy ayudar como vamos     a hablar contra los invasores. –No pues no nos interesa&quot; &#91;risas&#93;.</p> </blockquote>     <p align="justify">Por otro lado,   la funci&oacute;n narrativa del discurso de Domingo se entrevera para reforzar sus   argumentos. El receptor en este caso funciona como alguien que no entiende qu&eacute; es   &quot;perder y recuperar algo&quot; y a quien se le debe dar, incluso, una explicaci&oacute;n gr&aacute;fica   de ese proceso. El uso de la primera persona tiene una intenci&oacute;n importante,   trata de hacer entender al escucha que el fen&oacute;meno es l&oacute;gico, natural, por lo   que las recientes ocupaciones ilegales de tierras de mestizos no son m&aacute;s que   parte de un mero tr&aacute;mite hist&oacute;rico de larga duraci&oacute;n, que, explicado en primera   persona resulta m&aacute;s que simple<a href="#pie11" name="spie11"><sup>11</sup></a>. Comprimir la historia en una narraci&oacute;n personalizada parece   favorecer la idea de que el pensamiento narrativo es m&aacute;s poderoso que el   argumental, en la idea de convencer a otros:</p>     <blockquote>       <p  align="justify">A. Bueno, vamos     a pararle ah&iacute; &#91;apago la grabadora, pero como Domingo sigue la prendo de nuevo&#93;.</p>       <p  align="justify">D. Un d&iacute;a, este     me llama L&oacute;pez Moreno &#91;el gobernador del estado&#93;, me llama Pablo Salazar     Mendiguch&iacute;a, cuando era secretario de gobierno, y me dicen: &quot;Domingo L&oacute;pez     &Aacute;ngel, &iquest;d&oacute;nde dice en la <i>Biblia </i>que podemos invadir?, si t&uacute; me encuentras un texto b&iacute;blico que       diga que podemos invadir te vamos apoyar&quot;. –Anda, digo, qu&eacute; bonita pregunta. Piensas       que yo no conozco la <i>Biblia</i>, piensas que yo no conozco la ley, pero ya un poquito conozco.         Invasor, invadir &iquest;qu&eacute; debemos entender qu&eacute; cosa es invadir? Nosotros te aseguro         que no somos invasores, no estamos invadiendo lo que no es de nosotros, &iquest;qu&eacute;       estamos invadiendo? Este reloj –le digo &#91;se quita su reloj de la mano izquierda         y lo pone sobre la mesa&#93;, este reloj, me lo llevan para all&aacute; &#91;lo aleja un         poco&#93;, me quedo con la cartera, y este reloj alg&uacute;n d&iacute;a voy a encontrar, –y le         digo, ese es mi reloj &#91;recoge el reloj de la mesa&#93;, &iquest;qu&eacute; van a decir?, &iquest;que         estoy robando? Estoy quitando lo que no es suyo, los compa&ntilde;eros no son         invasores, est&aacute;n reconociendo lo que es de ellos &#91;risas&#93;.</p> </blockquote>     <p align="justify">Dentro de la   estrategia argumental resumida hasta aqu&iacute;, pueden distinguirse otras   estrategias de manipulaci&oacute;n, principalmente la formulaci&oacute;n extremista, la asignaci&oacute;n   de categor&iacute;a y el manejo del inter&eacute;s<a href="#pie12" name="spie12"><sup>12</sup></a>.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">A lo largo de la   entrevista con L&oacute;pez &Aacute;ngel hay muchas <i>formulaciones     extremistas</i>; en los extractos que presento aqu&iacute; hay dos, expresadas   claramente. La primera intervenci&oacute;n de Domingo dice:</p>     <blockquote>       <p  align="justify">&#91;...&#93; nosotros     sabemos de su maltrato, pero nosotros venimos aqu&iacute; a vivir en San Crist&oacute;bal sin     querer &#91;...&#93;</p> </blockquote>     <p align="justify">Con el <i>nosotros </i>se refiere a todos los ind&iacute;genas   expulsados de las comunidades de Los Altos por todas las razones. Se trata de   un dispositivo que pretende dar fuerza a la conducta de un conjunto de personas   &eacute;tnicamente agrupables en el discurso, pero nunca en la pr&aacute;ctica o al menos no   en el sentido extremo que Domingo maneja. Otro ejemplo es cuando se refiere a   un periodo hist&oacute;rico:</p>     <blockquote>       <p  align="justify">&iquest;Est&aacute;s de     acuerdo que salgan los invasores? S&iacute; les digo pero es muy grande. Pero tenemos     que hablar de invasor desde mil cuatrocientos noventa y dos, es grande. Todo.     &iquest;Cu&aacute;ndo van a principiar? Empiecen, y yo les voy ayudar como vamos a hablar     contra los invasores.</p> </blockquote>     <p align="justify">El &quot;todo&quot; se   refiere a ese periodo hist&oacute;rico que empieza con la conquista espa&ntilde;ola hasta   nuestros d&iacute;as, incluyendo todas las acciones de los europeos, criollos y mestizos   para con los nativos, lo cual obviamente es extremo. El emisor expresa un   sentir pol&iacute;tico que intenta capturar la historia como causa de una conducta colectiva   actual.</p>     <p align="justify">La <i>asignaci&oacute;n de categor&iacute;a </i>se presenta   constantemente cuando se hace referencia a ind&iacute;genas y mestizos; en la primera   intervenci&oacute;n de Domingo puesta en este extracto puede apreciarse que hay una   lectura de mente y una intencionalidad que se refuerza con la asignaci&oacute;n de la   categor&iacute;a <i>mestizos </i>a las personas que habitan   la ciudad de San Crist&oacute;bal:</p>     <blockquote>       <p  align="justify">&#91;...&#93; nosotros     venimos aqu&iacute; a vivir en San Crist&oacute;bal sin querer, y los mestizos hab&iacute;an pensado     quisimos venir, &#91;...&#93;</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Aunque el   espa&ntilde;ol de Domingo puede no ser claro para quien no ha vivido en la regi&oacute;n, &eacute;l   est&aacute; se&ntilde;alando que entre los mestizos existe la idea de que los ind&iacute;genas   tienen la intenci&oacute;n clara y firme de invadir la ciudad, lo que lleva a pensar   que la categor&iacute;a <i>mestizo </i>usada por Domingo, refleja a   un tipo de sujeto temeroso ante lo que para &eacute;l es el &quot;justo avance territorial   hist&oacute;rico ind&iacute;gena&quot;.</p>     <p align="justify">Sobre <i>manejo del inter&eacute;s </i>existe un   ejemplo –tal vez muy burdo– en el que el entrevistado quiere provocar en el   escucha lo que &eacute;l desea como su futuro pol&iacute;tico, es decir, la presidencia municipal   de San Crist&oacute;bal, y esto es as&iacute; porque en el conjunto de la entrevista la   trayectoria de Domingo va en esa direcci&oacute;n, o al menos &eacute;l trata de demostrar   que es capaz de eso; de ah&iacute; tambi&eacute;n que sus ejemplos incluyan a personajes de   muy alto rango en la vida pol&iacute;tica del estado de Chiapas.</p>     <blockquote>       <p  align="justify">A. Entonces la     cosa es como muy muy grande, de repente San Crist&oacute;bal parece que ya es de los     ind&iacute;genas.</p>       <p  align="justify">D. As&iacute; es, es de     nosotros de por s&iacute;, nom&aacute;s falta que llegue el verdadero que debe gobernar.</p> </blockquote>     <p align="justify">Al buscar un uso   sistem&aacute;tico de la <i>met&aacute;fora </i>en la entrevista con Sebasti&aacute;n   Gonz&aacute;lez, dirigente de la Organizaci&oacute;n de M&eacute;dicos Ind&iacute;genas del Estado de   Chiapas (OMIECH), se encontr&oacute; la met&aacute;fora de la guerra –enfrentada a la idea del   plebiscito y el consenso– para explicar la b&uacute;squeda de candidatos ind&iacute;genas para   los puestos de elecci&oacute;n popular, mientras la armon&iacute;a en las relaciones entre   ind&iacute;genas y mestizos se equipara con un baile:</p>     <blockquote>       <p  align="justify">A. Pero tambi&eacute;n     hay como divisi&oacute;n &#91;entre los ind&iacute;genas&#93; y, y algunos tienen su candidato por un     partido, otros por otro...</p>       <p  align="justify">S. S&iacute;, es una     equivocaci&oacute;n, porque aparentemente que van a hablar al PRD &#91;Partido de la Revoluci&oacute;n Democr&aacute;tica&#93;, pues &#39;es que yo quiero todo       mi ayuntamiento porque s&oacute;lo es mi candidato, es m&iacute;o&#39;. Pero eso no se vale,       porque estamos hablando de <i>combatimientos</i>, de ayuntamientos, que toca primer regidor que toca el s&iacute;ndico         municipal que toca si, si hay tres cuatro partidos que toca el cuarto regidor.         Eso creo que se llama equidad, de ser ayuntamiento tradicional, compartido,         equitativo, &iquest;no? Porque si yo no voy <i>abanderar </i>porque soy del PRD, soy el presidente municipal, y al PAN que le toque el s&iacute;ndico municipal. Lo que pasa es que creo que           no han entrado en razonamientos, internos, lo que hacen <i>desde arriba </i>pues eso es lo que             van a hacer, pues aqu&iacute; no vamos a <i>recibir               instrucciones </i>de nadie, por eso tambi&eacute;n tenemos raz&oacute;n, tenemos pensamiento &#91;++&#93; de opinar como queremos a                 nuestra autoridad municipal, nuestro costumbre tradicional, porque antes no <i>recib&iacute;amos orden</i>, que si vamos a                   nombrar a fulano de tal, a mengano de tal para ser presidente municipal &iquest;no?                   Eso, los partidos pol&iacute;ticos <i>nos vinieron a                     romper</i>, pr&aacute;cticamente el <i>reglamento                       interno </i>en los municipios (++) y la <i>autoridad </i>a trav&eacute;s de plebiscitos. Hasta ah&iacute; <i>se acab&oacute; </i>ya <i>el que gan&oacute; lo gan&oacute;</i>, hasta                         all&iacute; est&aacute; fulano de tal, sac&oacute; tantos votos, pero, pr&aacute;cticamente quedar&iacute;a como                         un primer regidor o como s&iacute;ndico municipal, o sea <i>no hay divisi&oacute;n</i>, y ora no es                           as&iacute;, fue al rev&eacute;s &iquest;no? Porque hay otro cabr&oacute;n que <i>te dicta el orden hasta arriba</i>, &#39;as&iacute; lo vas a hacer, aqu&iacute; est&aacute; tu <i>reglamento&#39;</i>, pero a                             nosotros los ind&iacute;genas &#91;nos dicen&#93;, &#39;a bueno que lo registren su candidato,                             est&aacute; bien <i>que le toque la cabeza</i>, que sea                               presidente municipal&#39;, pero el otro partido al que le toca s&iacute;ndico municipal                               &#91;no est&aacute; de acuerdo&#93;, y vamos en el consenso, &iquest;Tamos de acuerdo o no? Pero hay                               varios consensos que si estamos entrando en la raz&oacute;n, entre ind&iacute;genas, no entre                               gente mestizos, pero <i>no todo ni en contra</i>, sino que est&aacute;n equivocados porque no nos pueden llevar en sus                                 proyectos de ellos, lo que piensan hacer ellos, porque tambi&eacute;n tenemos nuestro                                 propio proyecto, en el futuro, para fortalecer a nuestras comunidades, de hecho                                 que s&iacute; ya nos entendemos, ya tenemos comunicaci&oacute;n, ya podemos razonar y los                                 mestizos nos pueden dar el <i>asesoramiento</i>, eso tambi&eacute;n se puede compartir, pero para que nos salgamos al <i>baile </i>los dos no nos vamos a                                   entender, y <i>tus pasos </i>nunca los voy a                                     poder ni cambiar con otros partidos, lo que pasa es que, hay gentes que, tienen                                     nom&aacute;s inter&eacute;s en ser funcionarios, <i>sin bases</i>, sin explicaci&oacute;n, sin raz&oacute;n.</p> </blockquote>     <p align="justify">La sistematicidad   de la met&aacute;fora, es decir, la pol&iacute;tica como batalla militar, es contrarrestada   por un argumento igualitario y racional &#39;propio de las comunidades ind&iacute;genas&#39;,   seg&uacute;n el declarante<a href="#pie13" name="spie13"><sup>13</sup></a>. Un elemento que comprueba esta met&aacute;fora es que entre los hechos   que arroja la indagaci&oacute;n de la formaci&oacute;n del entrevistado como dirigente ind&iacute;gena,   se encuentra su experiencia negada como militar:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p  align="justify">S. Aprend&iacute; a     escribir un poco y a leer un poquito en las pr&aacute;cticas y ya que regres&eacute; a Tapachula     y me qued&eacute; trabajando en Tuxtla Guti&eacute;rrez, yo trabaj&eacute; tres a&ntilde;os en Tapachula,     de ah&iacute; trabaj&eacute; casi a&ntilde;o y medio en Tuxtla <i>yo fue un a&ntilde;o de militar, pr&aacute;cticamente que no me gust&oacute; </i>y me pas&eacute; casi nueve meses en palacio de gobierno &#91;...&#93;</p> </blockquote>     <p align="justify">Independientemente   de la prueba, la met&aacute;fora se sostiene por s&iacute; sola y nos advierte, nada m&aacute;s, que   el hablante tiene una visi&oacute;n negativa de la pol&iacute;tica, puesto que como en la   guerra, convierte a los sujetos en personas sin raz&oacute;n, impositivas, ambiciosas y,   sobre todo, violentas.</p>     <p align="justify">La <i>iron&iacute;a</i><a href="#pie14" name="spie14"><sup>14</sup></a> es otra figura ret&oacute;rica –un tropo–, que se encuentra de manera   recurrente en el discurso ind&iacute;gena. Por lo regular, cumple una funci&oacute;n l&uacute;dica;   sin embargo, y para nuestros prop&oacute;sitos, las iron&iacute;as que se presentan enseguida   refuerzan nuestra idea de que el discurso ind&iacute;gena tiende a recuperar el pasado   para reforzar su identidad &eacute;tnica en el presente.</p>     <p align="justify">Aunque la iron&iacute;a   tiene tambi&eacute;n como funci&oacute;n principal fortalecer el lazo social, haciendo jocoso   el intercambio verbal, puede llevar igualmente a malos entendidos, pues se basa   en decir una cosa para significar otra de manera sarc&aacute;stica. Ejemplos de iron&iacute;a   aparecieron constantemente en la entrevista con L&oacute;pez &Aacute;ngel:</p>     <blockquote>       <p  align="justify">Bueno, entonces     ya hab&iacute;a all&iacute; el Acci&oacute;n Nacional, pero no hab&iacute;amos entendido que hab&iacute;a el PAN &iquest;qu&eacute; es el PAN? Entonces de all&iacute;, nosotros dec&iacute;amos, nos pregunt&aacute;bamos: &quot;&iquest;Qu&eacute;     partido tenemos? No tenemos partido&quot;. &quot;&iquest;T&uacute; eres del PAN? –Nos dicen&quot;. &quot;No. Yo soy gente, el pan se come. Yo no soy, yo     no soy &#91;risas m&iacute;as&#93; pan yo soy gente, no me puedo comer&quot;.</p> </blockquote>     <p align="justify">Domingo se   divierte con el doble sentido de la palabra <i>pan </i>y es ir&oacute;nico porque trata de demostrar otra cosa muy diferente con   esto: que el Partido Acci&oacute;n Nacional (PAN) nunca tuvo mucha importancia entre los ind&iacute;genas expulsados del   municipio de Chamula. Este juego –amargo para los panistas seguramente– es   parte tambi&eacute;n de un juego m&aacute;s serio sobre el cual los ind&iacute;genas trabajan   cotidianamente: se trata de la ignorancia. Los ind&iacute;genas juegan con esta   clasificaci&oacute;n externa –de los mestizos– y &quot;se hacen pasar por ignorantes&quot;   cuando es necesario –tal como lo hace el antrop&oacute;logo al preguntar cuestiones   obvias a los sujetos–. Pero siendo campesinos con una larga herencia cultural, sus   saberes son tan complejos en su vida diaria como la de cualquier otro ser   humano. Por otro lado, el hablante sabe que con mi risa su iron&iacute;a ha surtido   uno de los efectos deseados.</p>     <blockquote>       <p  align="justify">&quot;&iquest;C&oacute;mo lo ve     Roberto Albores Guill&eacute;n como gobernador que acaba de tomar posesi&oacute;n?&quot;. &quot;Yo lo     veo el Roberto muy bien, es un encargado de despacho de parte de Ernesto     Zedillo, no tiene autoridad moral para gobernar al pueblo de Chiapas&quot;.</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Al decir &quot;muy   bien&quot; Domingo ironiza sobre el desempe&ntilde;o del gobernador de Chiapas, a quien la   oposici&oacute;n acusaba de ser &quot;el sustituto del sustituto&quot;, es decir, un segundo gobernador   interino, luego de la renuncia del pri&iacute;sta Robledo Rinc&oacute;n. Sin embargo, esto   puede ser ejemplo tambi&eacute;n de una <i>hip&eacute;rbole</i>, pues se est&aacute; maximizando el desempe&ntilde;o de una persona a quien   muchos acusaban de ser menor en el ejercicio de gobierno de Chiapas, ya que era   el presidente Zedillo quien decid&iacute;a las principales acciones ante los problemas   del estado. Lo que no puede negarse es que hay un fuerte sarcasmo al decir &quot;muy   bien&quot; y luego hacer la cr&iacute;tica.</p>     <p align="justify"><b>Presupuestos e impl&iacute;citos</b></p>     <p align="justify"><i>E</i>NTRE <i>LO QUE NO DICE EL DISCURSO </i>DESTACAN   LOS PRESUPUESTOS<a href="#pie15" name="spie15"><sup>15</sup></a>, las <i>implicaduras </i>y las premisas   que sostienen la estructura argumental. En la entrevista con Manuel Collazo   puede observarse el orden de estos elementos, que reflejan primero el contexto de   la comunicaci&oacute;n entre entrevistador y entrevistado y luego el contexto en el   que se ubican los sucesos referidos.</p>     <blockquote>       <p  align="justify">A: Bueno,     entonces, yo te quiero preguntar primero, c&oacute;mo es que vienes a vivir a San Crist&oacute;bal     &iquest;Qu&eacute; te trajo hasta ac&aacute;?</p>       <p  align="justify">M: En primer     lugar mi nombre es Manuel Collazo G&oacute;mez, como presidente de la Organizaci&oacute;n de     Pueblos Evang&eacute;licos de Los Altos de Chiapas en esa organizaci&oacute;n no es nada m&aacute;s     evang&eacute;licos sino estamos trabajando evang&eacute;licos y cat&oacute;licos nom&aacute;s por el nombre     pues ans&iacute; lo pusimos, es mayor la inmensa mayor&iacute;a que es evang&eacute;lico pero si     estamos trabajando conjuntamente cat&oacute;licos y evang&eacute;licos...</p>       <p  align="justify">A. Muy bien</p>       <p  align="justify">M: Aj&aacute; y sobre     las preguntas c&oacute;mo vine a vivir aqu&iacute; en este municipio de San Crist&oacute;bal, bueno     en primer lugar, nosotros nuestro municipio es el municipio de San Juan     Chamula...</p>       <p  align="justify">A. Ah, ya.</p>       <p  align="justify">M: y comunidad     es Milpoleta, aqu&iacute; nom&aacute;s cerquita, pegado a esta ciudad de San Crist&oacute;bal, pues     cuando nosotros cre&iacute;amos otra religi&oacute;n, entonces San Juan Chamula se molesta     por creer otra religi&oacute;n, entonces ah&iacute; donde nos expulsaron y venimos en San     Crist&oacute;bal</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p  align="justify">A.     &#91;interrumpiendo&#93; &iquest;A ti te golpearon los expulsadores?</p>       <p  align="justify">M: S&iacute;, siempre     nos golpearon y nos metieron a la c&aacute;rcel dos o tres veces, antonces nosotros     vimos pues de que no era necesario quedar ah&iacute; y adem&aacute;s no hab&iacute;a unidad no hab&iacute;a     fuerza, antonces tuvimos que venir a vivir aqu&iacute; en el municipio de San     Crist&oacute;bal. Compramos el terreno aqu&iacute; donde estamos viviendo, aqu&iacute; se llama     colonia El Para&iacute;so, aqu&iacute; es El Para&iacute;so. S&iacute; comprueba, ya llevamos casi     diecisiete a&ntilde;os viviendo aqu&iacute;, en este lugar. Pero la expulsi&oacute;n surge en mil     novecientos setenta y cuatro, la primera expulsi&oacute;n que expulsaron a los compa&ntilde;eros,     ya despu&eacute;s as&iacute; segu&iacute;an las expulsiones de San Juan Chamula, antonces se form&oacute;     esta colonia, y m&aacute;s colonias en este municipio de San Crist&oacute;bal, aqu&iacute; lo que es     Zona Norte digamos, que se conoc&iacute;a como Zona Norte y La Hormiga digamos. Hay     alrededor de treinta y cinco colonias, esas treinta y cinco colonias son de     nosotros que estamos trabajando coordinadamente en cualquier asunto, en cualquier     evento, pues nos entendemos por que siempre la ciudadan&iacute;a aqu&iacute; en San Crist&oacute;bal     bueno, de anteriormente cuando llegamos eran muy pocos, no eran colonias,     rentaban pues no pensaban que iba a crecer el &#91;n&uacute;mero de&#93; compa&ntilde;eros en esa     colonia. Aunque tambi&eacute;n el municipio de San Crist&oacute;bal tiene sus comunidades ind&iacute;genas     pero es comunidad rural que le dicen, entonces fuera del Perif&eacute;rico pues o sea     tiene ya setenta y seis comunidades ind&iacute;genas, pero ya ser&iacute;an m&aacute;s retirado.     Antonces a los mestizos bueno siempre se molestan aqu&iacute; porque ya estamos     viviendo en una ciudad, pues m&aacute;s que nada por el racismo, que es lo que nos ven     mal a los ind&iacute;genas, pero yo como presidente de esta organizaci&oacute;n siempre he     peleado el derecho pues o sea la igualdad de todos, nosotros no estamos en contra     de los mestizos sino que queremos vivir conjuntamente con ellos y luego, claro     que &#91;hay&#93; obst&aacute;culos en el camino, que no nos dejamos que nos molesten y que     nos privan el derecho, no pues tenemos que conquistar nuestro derecho.</p> </blockquote>     <p align="justify">El primer   presupuesto que aparece en las respuestas de Manuel se encuentra desde el   momento en que explica que su organizaci&oacute;n de evang&eacute;licos no incluye s&oacute;lo   evang&eacute;licos; ah&iacute; supone que estoy viendo a la organizaci&oacute;n como muy cerrada y,   por tanto, es necesario explicar que no lo es. Este presupuesto, que se   manifiesta desde la primera negaci&oacute;n, se liga a otro que <i>le lleva a pensar que yo pienso </i>que los evang&eacute;licos siempre est&aacute;n peleados con los cat&oacute;licos y   por ello tiene que explicar que est&aacute;n trabajando conjuntamente. En ambos casos   se delata el presupuesto, porque la pregunta no se dirige en ning&uacute;n momento a obtener   esa informaci&oacute;n –incluso si se consideran las palabras no grabadas y que   sirvieron para comenzar la entrevista–.</p>     <p align="justify">Un tercer   presupuesto se encuentra en su segunda intervenci&oacute;n, pues &eacute;l supone que yo no   s&eacute; que fue expulsado de Chamula y luego una serie de supuestos encadenados a   esto, como por ejemplo suponer que yo no s&eacute; que ah&iacute; es la colonia El Para&iacute;so.</p>     <p align="justify">En la &uacute;ltima   parte de su &uacute;ltima respuesta aparecen dos presupuestos del tipo de los dos   primeros. En el primero Manuel <i>piensa que yo     pienso </i>que los ind&iacute;genas quieren ocupar la ciudad sin importar la   situaci&oacute;n de los mestizos; por eso se&ntilde;ala que estos se molestan con ellos porque   son racistas, pero que los ind&iacute;genas s&oacute;lo quieren el trato de iguales con los   mestizos.</p>     <p align="justify">El &uacute;ltimo   presupuesto tiene que ver con <i>lo que Manuel     piensa que yo pienso de su pensamiento </i>sobre el asunto   del racismo, ya que todo lo dicho por &eacute;l hasta este punto est&aacute; en plural, llega   por fin al <i>yo </i>para se&ntilde;alar que siempre ha peleado por la igualdad de todos,   principio que parece salvar a cualquier declarante de la cr&iacute;tica; curiosamente,   si se toman en cuenta las acusaciones soterradas que le se&ntilde;alan como cacique,   el primer principio socavado es el de la igualdad.</p>     <p align="justify">Un tipo de <i>implicadura</i><a href="#pie16" name="spie16"><sup>16</sup></a> puede explicarse mejor si se trata de narrativas cerradas, es   decir, de discursos que se comportan como un relato completo, de principio a   fin, como un sistema tradicional de relatar en un determinado contexto, puede   notarse en la frase inicial:</p>     <blockquote>       <p  align="justify">&#91;...&#93; mi nombre     es Manuel Collazo G&oacute;mez, como presidente de la Organizaci&oacute;n de Pueblos     Evang&eacute;licos de Los Altos de Chiapas en esa organizaci&oacute;n&#91;...&#93;.</p> </blockquote>     <p align="justify">Esta frase   obliga a pensar que el entrevistado est&aacute; aleccionado o acostumbrado a presentar   discursos en los que comienza con estos t&eacute;rminos; la mayor evidencia de que   existe una narrativa preestablecida es que esta oraci&oacute;n no coincide con lo que   le precede –ni siquiera con la pregunta– ni con lo que le sigue, en sentido pragm&aacute;tico.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Otra <i>implicadura </i>muy interesante es &quot;San Juan   Chamula se molesta&quot;. Frase que trata de englobar a todos los habitantes de Chamula   –que se oponen a que los evang&eacute;licos permanezcan en el municipio–. Sin embargo,   puede ser una frase confusa, pues puede interpretarse como que el santo patr&oacute;n   de Chamula se molesta con quienes ya no son cat&oacute;licos, o como que es la   cabecera municipal donde se encuentran los caciques cat&oacute;licos tradicionalistas.</p>     <p align="justify">Finalmente, la <i>implicadura </i>sobre el racismo es central,   pues obliga a pensar en un fen&oacute;meno m&aacute;s complejo en la vida local. La frase   dice:</p>     <blockquote>       <p  align="justify">&#91;...&#93; los     mestizos bueno siempre se molestan aqu&iacute; porque ya estamos viviendo en una     ciudad pues m&aacute;s que nada por el racismo, que es lo que nos ven mal a los     ind&iacute;genas.</p> </blockquote>     <p align="justify">En el extracto   anterior los conceptos de ciudad, de ind&iacute;gena, de mestizo y de racismo tienen   un aparente sentido simple, que puede traducirse as&iacute;: &quot;los ind&iacute;genas somos mal   vistos en la ciudad por los mestizos, quienes ven as&iacute; porque son racistas&quot;. Sin   embargo, la idea de ciudad como espacio reservado a los mestizos es una <i>implicadura </i>que est&aacute; ligada a la   tradici&oacute;n cultural hist&oacute;rica local. Luego la idea de racismo se superpone a las   relaciones hist&oacute;ricas entre los mestizos y los ind&iacute;genas –que para estos   &uacute;ltimos han sido siempre de maltrato sobre ellos–, pues aparece como una   palabra nueva, puesta en boga sobre todo desde el levantamiento zapatista.</p>     <p align="justify">En todas las   entrevistas realizadas se encuentra una serie de <i>implicaduras</i>, en tal magnitud que puede   hablarse, por un lado, de una traducci&oacute;n de la &#39;castilla&#39; ind&iacute;gena al espa&ntilde;ol   del centro de M&eacute;xico; por otro se encuentra una serie de teor&iacute;as compartidas   respecto a la indianizaci&oacute;n de San Crist&oacute;bal, que tienen, por supuesto, otras   contrapuestas entre los j&oacute;venes ind&iacute;genas y, sobre todo, entre los mestizos nativos   de San Crist&oacute;bal. Este es el contexto en que se llevan a cabo las   contribuciones conversacionales<a href="#pie17" name="spie17"><sup>17</sup></a>.</p>     <p align="justify"><b>Estructuras argumentativas</b></p>     <p align="justify">SE HAN TOMADO   DOS FRAGMENTOS DE LA ENTREVISTA CON MANUEL Collazo, pues hay una continuidad tem&aacute;tica que sirve para analizar   las argumentaciones respecto al problema de la indianizaci&oacute;n de San Crist&oacute;bal.</p>     <p align="justify">De acuerdo con   Kuhn (1991), los sujetos elaboran teor&iacute;as causales para explicar un   fen&oacute;meno y sobre todo pueden expresar esas teor&iacute;as en situaciones de   entrevista; tales teor&iacute;as pueden clasificarse por temas o lo que ella llama <i>l&iacute;neas causales</i>. Estas l&iacute;neas   pueden comprender teor&iacute;as causales simples, es decir, puede haber muchos elementos   en la cadena causal pero lo importante es que el sujeto crea que todos los   elementos causales operan juntos y contribuyen al resultado. Tambi&eacute;n puede   haber teor&iacute;as multicausales con l&iacute;neas paralelas o con l&iacute;neas alternativas<a href="#pie18" name="spie18"><sup>18</sup></a>.</p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p  align="justify">Extracto 1</p>       <p  align="justify">A. ...y ahora en     las elecciones que va a haber de presidente municipal aqu&iacute;, &iquest;ustedes tienen     candidato o no tienen candidato?</p>       <p  align="justify">M. Pues f&iacute;jate,     ahorita hasta el momento estamos platicando con todas los bases y (pausa) pues     m&aacute;s que nada <i>tenemos un proyecto ind&iacute;gena</i>, el proyecto ind&iacute;gena es el que le canta al candidato del       partido, ah&iacute; vamos, digamos, si no pues nos abstengamos, <i>nos vamos a quedar as&iacute; sin votar</i>, si no, <i>si el candidato         no acata el proyecto ind&iacute;gena</i>.</p>       <p  align="justify">A. Lo que yo     digo es que la fuerza de los ind&iacute;genas en la ciudad ha crecido mucho...</p>       <p  align="justify">M. S&iacute;...</p>       <p  align="justify">A. Incluso     dentro del PRI...</p>       <p  align="justify">M. As&iacute; es.</p>       <p  align="justify">A. Ha tenido     mucha fuerza pero no ha tenido un candidato... Bueno, Domingo dice que &eacute;l es     candidato de un partido, pero no s&eacute; OPEACH cu&aacute;l es su candidato...</p>       <p  align="justify">M. Pues f&iacute;jate,     Domingo bueno, aunque es un candidato, pero lo mismo <i>nombrado por un mestizo, no se vale</i>, antonces, yo soy muy respetuoso hasta ese momento, a m&iacute; me       nombraron como un precandidato a la diputaci&oacute;n local porque no puedo ser &#91;++&#93; <i>me quer&iacute;an como candidato a         la presidencia aqu&iacute; en San Crist&oacute;bal, pero antonces no conviene a nosotros</i>, porque antonces estoy trabajando con los trece municipios, entonces <i>ser&iacute;a para cerrar nada m&aacute;s</i>, a nosotros nos gusta abrir m&aacute;s a trabajar a los diferentes           municipios, antonces el acuerdo que sacamos sobre el partido bueno <i>tenemos que platicar con un partido si acata el proyecto             ind&iacute;gena </i>como queremos entonces, no es que porque los mestizos estamos,               no, sino que <i>el proyecto ind&iacute;gena y el proyecto mestizo que se junten</i>, que trabajen juntos, en tanto el ayuntamiento y hacia el congreso,                 es la cosa que queremos, antonces pero hay unos partido y candidato tambi&eacute;n no                 acatan, antonces no podemos platicar pues, y <i>lo estamos dejando ah&iacute;, hasta donde acatan nuestros proyectos </i>y si vamos a entrarle que si no ya no, que ya se acab&oacute; el                   tiempo, nom&aacute;s el puro voto y sin que tenga el proyecto ind&iacute;gena tambi&eacute;n, porque                   digo <i>el proyecto ind&iacute;gena </i>bueno, es                     que la verdad &#91;hay&#93; <i>demasiados a&ntilde;os pues, m&aacute;s                       de quinientos a&ntilde;os </i>se vinieron donde casi no se                         sonaba que hay un ind&iacute;gena en el congreso, en el ayuntamiento, nada, pues o sea                         puro, aunque no, <i>en municipios ind&iacute;genas                           tambi&eacute;n a veces llegan a la presidencia municipal pero cuando da lo mismo                           caxlan</i><a href="#pie19" name="spie19"><sup>19</sup></a>, entonces no, <i>ese el proyecto                             ind&iacute;gena digamos es que tenga su propio derecho a participar bien en el                             Congreso, </i>y en el, &iquest;C&oacute;mo se llama? en el... municipal...</p> </blockquote>     <p align="justify">Para al menos   dos preguntas estrechamente relacionadas existen causas que el entrevistado ha   manifestado a manera de teor&iacute;as. La primera pregunta, &iquest;por qu&eacute; la OPEACH no tiene candidato a la presidencia de San Crist&oacute;bal?, hace que   el entrevistado ofrezca al menos dos l&iacute;neas causales: la primera alimentada por   una idea del pasado ind&iacute;gena como lo suficientemente ignominioso para reclamar   derechos en el presente ante los mestizos. Los candidatos mestizos no han   aceptado estas demandas y por eso deciden no apoyar a un candidato particular.   Esta l&iacute;nea forma una teor&iacute;a causal simple que incluye a la segunda l&iacute;nea, la   cual se&ntilde;ala que no todos los ind&iacute;genas siguen el proyecto ind&iacute;gena (v&eacute;ase el   diagrama de la p&aacute;gina 152).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>VER <a href="img/revistas/rcan/v38/v38a06f03.jpg" target="_blank">DIAGRAMA</a></b></p>     <blockquote>       <p  align="justify">Extracto 2</p>       <p  align="justify">A. Oye, ya para     terminar, pues no quiero quitarte mucho tiempo, t&uacute; c&oacute;mo crees que vaya a     resultar luego la situaci&oacute;n de San Crist&oacute;bal con el crecimiento de poblaci&oacute;n     ind&iacute;gena. &iquest;Crees que va a cambiar el gobierno?, &iquest;que va a perder el PRI? &iquest;C&oacute;mo ves el futuro? Eso es lo II que te iba a preguntar.</p>       <p  align="justify">M. II Bueno, s&iacute;.</p>       <p  align="justify">M. Del PRI bueno aqu&iacute; en San Crist&oacute;bal pues lo tenemos casi ya por acabado     totalmente, antonces, en primer lugar bueno, no s&oacute;lo los ind&iacute;genas, ya tambi&eacute;n     los mestizos o aunque <i>son mestizos digamos ya       acatan de acuerdo con los ind&iacute;genas</i>, o sea         pobres pues tambi&eacute;n, o sea, los que <i>son           racistas pues el uno por ciento en el centro nada m&aacute;s entonces, pero la inmensa           mayor&iacute;a est&aacute;n de acuerdo con el ind&iacute;gena, la pobreza digamos</i>, entonces y est&aacute;n &#91;a&#93;catando entonces y tenemos mucha gente             entre los colonos digamos tambi&eacute;n y todo, <i>tenemos mucha gente tambi&eacute;n y pues si necesitan el cambio </i>y todo antonces <i>se les da mi               nombre como precandidato </i>entonces y mucha                 gente me hablaba que est&aacute; bien y antonces yo quiero <i>un cambio</i>, si, <i>mi lucha </i>pues es <i>la igualdad</i>, la igualdad                   &#91;estoy&#93; diciendo que haya aqu&iacute; en San Crist&oacute;bal <i>un presidente municipal de que trabaje pues hacia el pueblo y                     que sea beneficio para el pueblo</i>, o sea siempre                       &#91;se&#93; ha escuchado en las noticias que la gente s&iacute; quiere <i>un cambio</i>. Entonces pues                         en este a&ntilde;o yo creo que <i>va a haber                           cambio </i>tambi&eacute;n aqu&iacute; en San Crist&oacute;bal pues no s&eacute; qui&eacute;n va a ganar el PAN o el PRD o otro partido, no s&eacute;, pero el PRI el ayuntamiento ya no lo va a poder ganar, cuando hablas de PRI la gente ya no quiere pues est&aacute;n muy cansados de eso, <i>porque es puras mentiras desde hace setenta a&ntilde;os</i>, el siete de agosto y el dos de diciembre, y cuando pasa el                             candidato aqu&iacute; &#91;nos dice&#93;, mira les voy a dar esto y nada, <i>igual igual igual </i>entonces ya, <i>ya no quieren ver un candidato as&iacute; del PRI, queremos ver cambio</i>, entonces ya <i>se va a cambiar                               y pues tambi&eacute;n los ind&iacute;genas tienen que crecer, </i>antonces y la mayor parte &#91;de la ciudad&#93; ya ves que pues <i>el centro estamos dejando ya muy cerrado, casi en todas partes                                 son ind&iacute;genas, todo, si lo tenemos ya casi cerradito</i>,</p>       <p  align="justify">A. II S&iacute;, eso estoy viendo.</p>       <p  align="justify">M. Falta tambi&eacute;n     all&aacute; en el otro mercado que es Merposur, <i>tambi&eacute;n all&iacute; compr&eacute; tres hect&aacute;reas y media y lo tengo lleno       tambi&eacute;n de ind&iacute;genas all&iacute;</i>. En esa parte</p>       <p  align="justify">A. Eso s&iacute; no s&eacute;,     es que no conozco muy bien pero, es una parte que est&aacute; entre el mercado de     Merposur, y Mercaltos as&iacute; &#91;hago el adem&aacute;n ubicando los mercados&#93;</p>       <p  align="justify">M. Es toda esta     gente...</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p  align="justify">A. &iquest;C&oacute;mo se     llama esa colonia?</p>       <p  align="justify">M. Se llama     colonia Montes Olivos, y hay una colonia tambi&eacute;n atr&aacute;s de all&iacute;, <i>donde invadieron tambi&eacute;n terreno</i>, donde ya tambi&eacute;n tienen m&aacute;s de seis a&ntilde;os viviendo, <i>ya no van a poder salir y van a quedar ya</i>.</p>       <p  align="justify">A. Hab&iacute;a unas     gentes aqu&iacute; en Moxviquil que sacaron, y que los acomodaron y yo pienso que es     por all&aacute;.</p>       <p  align="justify">M. Ah, ah nooo,     de Moxviquil se fueron rumbo a Chamula.</p>       <p  align="justify">A. Ah, de este     lado.</p>       <p  align="justify">M. S&iacute;, si     quieres ir a verlo, ah&iacute; est&aacute;n apenas haciendo sus casitas y todo, fueron como     unos, aproximadamente como <i>unos       trescientos cuatrocientos gente ah&iacute;.</i></p>       <p  align="justify">A. &iquest;T&uacute; crees que     va a seguir eso?, &iquest;llegando m&aacute;s gente ind&iacute;gena a vivir a San Crist&oacute;bal?</p>       <p  align="justify">M. S&iacute;, s&iacute;. Lo que     se mira ya horita de que ya estamos viviendo aqu&iacute; y m&aacute;s que nada San Crist&oacute;bal     pues &#91;++&#93; muy cerca en todo alrededor de       San Crist&oacute;bal digamos o sea <i>tan muy         cerquita los municipios &#91;ind&iacute;genas&#93; antonces a veces vienen a trasbajar aqu&iacute;         &#91;y&#93; quedan a vivir aqu&iacute;. Si ha crecido ya como cinco a&ntilde;os, no, como unos tres         a&ntilde;os, ya tres a&ntilde;os bastante colonias.</i></p>       <p  align="justify">A. Del noventa y     cuatro m&aacute;s o menos...</p>       <p  align="justify">M. Si de noventa     y cuatro y m&aacute;s todav&iacute;a. S&iacute;, si ha crecido mucho, <i>por eso los mestizos ya tienen temor pues ya m&aacute;s despu&eacute;s podemos       ganar la presidencia</i>. Pero eso s&iacute;, yo creo que <i>el pueblo va a determinar</i>, entonces nosotros<i>, no se trata         de que queremos correr a los mestizos, no, queremos trabajar juntos, queremos         gobernar juntos, queremos convivir juntos</i>, es lo que queremos &iquest;no? S&iacute; porque se trata de <i>caxlanes </i>y ind&iacute;genas,       &iquest;no? Es que <i>haya igualdad</i>, y tanto en el             ayuntamiento y <i>que gobiernen juntos pues, mestizo y </i>caxlan, si, entonces ah&iacute; se va ver pues, <i>no es que nada m&aacute;s los </i>caxlanes <i>saben gobernar</i>, es que es la               que est&aacute; pensando pero s&iacute; se deb&iacute;a de dar, s&iacute;.</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Para la segunda   pregunta, &iquest;va a cambiar el gobierno municipal con el crecimiento de la   poblaci&oacute;n ind&iacute;gena? Manuel ofrece tres l&iacute;neas causales que intentan responder   el problema, dos de ellas forman una teor&iacute;a causal simple. La primera l&iacute;nea   causal resalta el nuevo car&aacute;cter de las relaciones entre ind&iacute;genas y mestizos   y, sobre todo, el fortalecimiento de la identidad de los ind&iacute;genas. La segunda   profundiza en la fortaleza del proceso de ocupaci&oacute;n ind&iacute;gena de San Crist&oacute;bal,   y la tercera puede considerarse como l&iacute;nea paralela, es el discurso t&iacute;pico   contra el PRI sostenido en la idea de que el cambio –repetido cinco veces– es la   apuesta pol&iacute;tica entre la mayor&iacute;a de la gente (v&eacute;ase el diagrama en la p&aacute;gina 156).</p>     <p align="justify">Entre las   argumentaciones que fundamentan las teor&iacute;as causales de Manuel Collazo pueden   identificarse cinco premisas:</p>     <p align="justify">1. Los quinientos a&ntilde;os de opresi&oacute;n sobre los ind&iacute;genas les   permiten exigir su derecho a la igualdad y su derecho a participar como etnias   en el gobierno. </p>     <p align="justify">2. No se vale que los ind&iacute;genas sean desindianizados y sean manipulados.</p>     <p align="justify">3. La importancia creciente de los ind&iacute;genas en la ciudad ha reducido   el poder de los racistas y ha dejado al descubiertoque los ind&iacute;genas pueden   gobernarla.</p>     <p align="justify">4. La llegada permanente y el establecimiento masivo de ind&iacute;genas   en la ciudad la transforma en una ciudad de ind&iacute;genas.</p>     <p align="justify">5. Un pueblo enga&ntilde;ado por muchos a&ntilde;os necesita cambiar a sus   autoridades.</p>     <p align="justify">Solo la premisa 4<i>) </i>puede considerarse factual, el resto son de car&aacute;cter valorativo<a href="#pie20" name="spie20"><sup>20</sup></a>. La premisa 4<i>) </i>puede considerarse como un razonamiento de un hecho particular –observable   y medible–.</p>     <p align="justify">Entre las   premisas valorativas se encuentran las que pueden definirse como de valores   concretos, entre ellas la 1<i>)</i>, porque es un valor s&oacute;lo aceptable entre ind&iacute;genas –y algunos   indigenistas– y bajo las condiciones actuales. Lo mismo puede decirse de la   premisa 3<i>), </i>pues s&oacute;lo es aceptable en el contexto de San Crist&oacute;bal y entre   algunos sectores ind&iacute;genas e indigenistas. En cambio, de valores abstractos son   las premisas 2<i>) </i>y 5<i>)</i>; en el primer caso es un valor compartido por todas las   personas, ya que los ind&iacute;genas, como seres humanos, tienen derecho a decidir   por s&iacute; solos su identidad y su vida<a href="#pie21" name="spie21"><sup>21</sup></a>; en el segundo se trata de un valor justiciero que despu&eacute;s de John   Locke se convirti&oacute; en un valor indispensable de las sociedades modernas.</p>     <p align="center"><b>VER <a href="img/revistas/rcan/v38/v38a06f04.jpg" target="_blank">DIAGRAMA</a></b></p> </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="3" face="verdana"><b>VISIONES DEL MUNDO Y DE LA HISTORIA</b></font></p> <font size="2" face="verdana">     <p align="justify">ENTRE LOS   J&Oacute;VENES L&Iacute;DERES IND&Iacute;GENAS PUEDEN ENCONTRARSE CLAROS indicios discursivos que nos llevan a poner en duda la extensi&oacute;n   de las visiones expresadas por los ind&iacute;genas maduros. Jos&eacute; P&eacute;rez, un huixteco   de 26 a&ntilde;os, estudiante de econom&iacute;a y l&iacute;der de una colonia al sur de la   ciudad, plante&oacute; lo siguiente al pregunt&aacute;rsele su punto de vista respecto a los   valores ind&iacute;genas:</p>     <blockquote>       <p  align="justify">&#91;...&#93; yo creo     que tambi&eacute;n muchos de nosotros como ind&iacute;genas tenemos un pensamiento evolutivo,     que queremos conocer muchas cosas fuera de nuestro contexto o sea de lo     ind&iacute;gena (tal vez porque seamos muy ambiciosos), pero es cierto que aquellos     que est&aacute;n en un nivel de vida ya m&aacute;s o menos mejor que aquellos que s&oacute;lo del     campo viven, buscan recuperar y no quieren perder lo pasado seg&uacute;n ellos, pero &#91;la&#93;     realidad es otra, por que estas personas que buscan no perder el pasado creo     que son los que ya no saben mucho de su pasado y por lo tanto les dicen a     aquellos que todav&iacute;a s&iacute; saben, que no lo pierdan y que el hecho de estar en lo     tradicional es lo mejor, yo no creo as&iacute; sino m&aacute;s bien es como conjuntar todo     esto para hacer m&aacute;s ricos los conocimientos con las tradiciones y las cosas     nuevas &#91;...&#93;.</p> </blockquote>     <p align="justify">Puede afirmarse   con certeza que en este argumento la premisa fundamental es que frente a un   contexto pluricultural como el de San Crist&oacute;bal, lo m&aacute;s razonable es aprovechar   lo que cada individuo necesita. Est&aacute; l&oacute;gica argumental no est&aacute; muy lejos de lo   que en la vida diaria llevan a cabo muchos ind&iacute;genas para su sobrevivencia, lo   que es importante, pues los l&iacute;deres ind&iacute;genas maduros no lo reconocen as&iacute;. Sin   embargo, esta visi&oacute;n puede verse tambi&eacute;n como el camino m&aacute;s directo a la   ladinizaci&oacute;n, acusaci&oacute;n que se les aplica a l&iacute;deres pol&iacute;ticos ind&iacute;genas como V&iacute;ctor   Manuel M&eacute;ndez, un joven regidor de la alcald&iacute;a de San Crist&oacute;bal nacido en   Chanal:</p>     <blockquote>       <p  align="justify">&#91;...&#93; Yo creo     que los ind&iacute;genas debemos luchar por vivir en armon&iacute;a y no pasar por encima del     orden legal. Creo por eso que es necesario encarcelar a los l&iacute;deres corruptos.     Si seguimos as&iacute; va a llegar el momento en que seamos mal vistos.</p>       <p  align="justify">A. &iquest;En el tiempo     que has vivido en la ciudad, mientras estudiabas, hubo discriminaci&oacute;n de parte de     tus compa&ntilde;eros mestizos? &iquest;Estudiaste derecho?</p>       <p  align="justify">V. En mi caso yo     estudi&eacute; la licenciatura en contadur&iacute;a p&uacute;blica y nunca vi discriminaci&oacute;n de mis     compa&ntilde;eros mestizos, porque lo principal es respetar las reglas, pues en la     educaci&oacute;n no existe discriminaci&oacute;n legal.</p> </blockquote>     <p align="justify">El argumento   puede resumirse as&iacute;: los ind&iacute;genas ser&aacute;n respetados mientras respeten las   reglas mestizas. Tal argumentaci&oacute;n est&aacute; puesta sobre una valoraci&oacute;n extrema del   orden. Como en todos los discursos hay valores imperando, en &eacute;ste el valor <i>orden </i>tiene la funci&oacute;n principal como herramienta de persuasi&oacute;n. Como   podr&aacute; verse, hay una oposici&oacute;n discursiva entre los dos j&oacute;venes ind&iacute;genas: en   el primer caso impera el valor utilitario de las tradiciones y las cosas   nuevas; en el segundo el respeto a las reglas. En resumen, se enfrenta lo &uacute;til   contra lo legal.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Para concluir   puede se&ntilde;alarse que el resultado m&aacute;s importante de este an&aacute;lisis de los   discursos es que existe una concordancia generacional, una tendencia   discursiva, cuyo principal argumento conecta una revisi&oacute;n constante y   pragm&aacute;tica del proceso de indianizaci&oacute;n con las necesidades organizativas de   los l&iacute;deres de organizaciones ind&iacute;genas radicadas en San Crist&oacute;bal, y donde el   pasado ind&iacute;gena cumple un papel fundamental como recurso para sostener las   acciones discursivas e identitarias actuales. Sin embargo, este &uacute;ltimo   argumento –nunca homog&eacute;neo si se analizan los casos individuales–, tiene entre   los j&oacute;venes ind&iacute;genas tendencias divergentes y hasta opuestas. Lo mismo puede   decirse para el discurso de los mestizos que no se ha incluido aqu&iacute;, pues   existen visiones del proceso de indianizaci&oacute;n que son divergentes, aun cuando   tambi&eacute;n consecuentes con las argumentaciones ind&iacute;genas expuestas, las cuales   dependen de la posici&oacute;n de los sujetos en el panorama organizativo, en su trayectoria   vivida y en su pertenencia a determinado estrato generacional.</p> <hr size="1">     <p align="justify"><font size="3" face="verdana"><b>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><a href="#s*" name="*">*</a> El   autor agradece las revisiones puntuales de los cuatro lectores an&oacute;nimos de la <i>Revista Colombiana de Antropolog&iacute;a</i>,   as&iacute; como de Xochitl Leyva del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores   en Antropolog&iacute;a Social del Sureste, quien hizo comentarios clave a un primer borrador.</p>     <p align="justify"><a href="#spie1" name="pie1">1</a>. Esta   cr&iacute;tica al observador pasivo y <i>atribuidor </i>puede   encontrarse en Jones y Nisbett (1972). Un art&iacute;culo destacable   contra esta perspectiva es el de Jacorzynski (2000).</p>     <p align="justify"><a href="#spie2" name="pie2">2</a>. Esta   propuesta deriva de la sociolog&iacute;a interpretativa y se basa en los postulados de   la teor&iacute;a de sistemas sociales complejos de Luhmann y de la etnometodolog&iacute;a de   Garfinkel.</p>     <p align="justify"><a href="#spie3" name="pie3">3</a>. Se   considera la regi&oacute;n Los Altos de Chiapas la formada por quince municipios que   tienen como centro comercial, administrativo y educativo a la ciudad de San   Crist&oacute;bal de Las Casas, y por las condiciones eco-geogr&aacute;ficas que caracterizan   la vida productiva de las comunidades tzotziles y tzeltales mayormente pobladas   del centro de Chiapas.</p>     <p align="justify"><a href="#spie4" name="pie4">4</a>. Entre   los incentivos se encuentra una serie de programas de asistencia, que aun   cuando son necesarios no son parte de planes generales de abatimiento a la   pobreza sino instrumentos de subordinaci&oacute;n a las instancias de gobierno, y, en   todo caso, de un modelo de dominaci&oacute;n cultural desde los centros de decisi&oacute;n   pol&iacute;tica.</p>     <p align="justify"><a href="#spie5" name="pie5">5</a>. Este   proceso amplio ha sido visto por un importante grupo de estudiosos como parte   de un proyecto de autonom&iacute;a india, clarificado por el movimiento zapatista   sobre todo a partir de la Segunda declaraci&oacute;n de la Selva Lacandona. V&eacute;ase   Burguete (1999). Desde el punto de vista adoptado aqu&iacute;, esta visi&oacute;n es un claro   fen&oacute;meno de <i>performatividad, </i>en el sentido de   Bourdieu, es un intento de interpretaci&oacute;n que busca ser tambi&eacute;n la   interpretaci&oacute;n de los sujetos de estudio.</p>     <p align="justify"><a href="#spie6" name="pie6">6</a>. Algunos   estudios han intentado analizar el discurso de los principales actores   pol&iacute;ticos, particularmente el de Par&iacute;s (2000),   que estudia el racismo en San Crist&oacute;bal como un fen&oacute;meno fortalecido por la   elite pol&iacute;tica y econ&oacute;mica estatal; sin embargo, persiste en el estudio de las   relaciones basadas en la categor&iacute;a de raza, el ejercicio anal&iacute;tico tras la   barrera del <i>observador atribuidor</i>, el observador que   ejerce un punto de vista peyorativo anterior a la elecci&oacute;n de los datos, por lo   que puede dudarse de sus pretensiones objetivas.</p>     <p align="justify"><a href="#spie7" name="pie7">7</a>. La   identidad &eacute;tnica es un constructo social basado en valores establecidos como   fronteras de la conducta y referencia para asignar categor&iacute;as (Barth, 1976),   pero en la medida en que no rigen todo el actuar individual abren la   posibilidad de su cambio, por lo que puede afirmarse como Dupr&eacute;el que, como los   valores universales, los valores identitarios son &quot;&#91;...&#93; <i>medios de persuasi&oacute;n </i>que, desde un punto de   vista sociol&oacute;gico, <i>son eso y nada m&aacute;s que eso</i>; son, por as&iacute;   decirlo, herramientas espirituales las cuales pueden ser completamente   separadas del material al que dieron forma, como antes de que fueran usadas   permanecen intactas luego de su uso, disponibles para otras ocasiones&quot; (citado   por Perelman y Olbretchs-Titeca, 1969: 76. Esta como otras citas del ingl&eacute;s fueron traducidas por el   autor).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a href="#spie8" name="pie8">8</a>. La   b&uacute;squeda de sentido en los contenidos impl&iacute;citos del discurso viene en primera   instancia de la oposici&oacute;n al intelectualismo por parte de Ortega y Gasset (1940: 387) cuando se&ntilde;al&oacute; que &quot;El intelectualismo tend&iacute;a a considerar como   lo m&aacute;s eficiente en nuestra vida lo m&aacute;s consciente. Ahora vemos que la verdad   es lo contrario. La m&aacute;xima eficacia sobre nuestro comportamiento reside en las   implicaciones latentes de nuestra actividad intelectual, en todo aquello con   que contamos y en que, de puro contar con ello, no pensamos&quot;. En diferentes   teor&iacute;as se reduce la cultura a lo latente y susceptible de an&aacute;lisis simb&oacute;lico.   &iquest;C&oacute;mo naci&oacute; esto? Justo desde que el pensamiento herm&eacute;tico se expandi&oacute; durante   el esplendor de la <i>pax </i>romana &quot;...la verdad lleg&oacute; a identificarse con lo que no se dice   o lo que se dice oscuramente y debe ser entendido m&aacute;s all&aacute; o debajo de la   superficie de un texto&quot; (Eco, 1992: 30).   As&iacute; como Hegel separ&oacute; a los fen&oacute;menos de los no&uacute;menos, el pensamiento herm&eacute;tico   implant&oacute; &quot;el s&iacute;ndrome del secreto&quot;, lo esencial se volvi&oacute; una realidad   escondida para el desciframiento de los especialistas, realidad que resguarda   el poder b&aacute;sico de los cient&iacute;ficos. Luhmann (1988)   y Duranti (1997) han coincidido al verlo como un juego b&aacute;sico de la ciencia:   evidenciar y encubrir.</p>     <p align="justify"><a href="#spie9" name="pie9">9</a>. La   lectura de mente en palabras de Carrithers tiene que ver con una noci&oacute;n de   intencionalidad que &quot;&#91;...&#93; comienza con la premisa de que los animales como los   primates y los humanos se representan el mundo a s&iacute; mismos &#91;...&#93; esta   representaci&oacute;n es reflejada en formas comunes del habla &#91;...&#93; La clave es que   cuando la gente piensa acerca de otra gente, la piensa de cierta manera, como   teniendo pensamientos, planes, ambiciones y conocimiento como ellos mismos&quot;   (Carrithers, 1992: 59).</p>     <p align="justify"><a href="#spie10" name="pie10">10</a>. <i>Coleto </i>es el t&eacute;rmino con el que se identifican los nativos de San   Crist&oacute;bal, en general, mestizos.</p>     <p align="justify"><a href="#spie11" name="pie11">11</a>. &quot;Otra   forma de plantear esto es decir que los seres humanos perciben cualquier acci&oacute;n   com&uacute;n dentro de un desarrollo temporal extenso, y dentro de ese desarrollo   ellos perciben cualquier acci&oacute;n dada, no como una respuesta a las   circunstancias inmediatas o estados mentales comunes de un interlocutor o de   uno mismo, sino como parte de una historia desarrollada&quot;</p>     <p align="justify">(Carrithers, 1992: 82).</p>     <p align="justify"><a href="#spie12" name="pie12">12</a>. Los   casos extremos &quot;son maneras simples de referirse a un objeto o evento invocando   sus propiedades m&iacute;nimas o m&aacute;ximas. Por ejemplo, <i>nunca</i>, <i>siempre</i>, <i>completamente nuevo</i>, <i>todos </i>y dem&aacute;s&quot; (Hutchby y Wooffitt, 1998).   Los mismos autores se refieren a la asignaci&oacute;n de categor&iacute;a como aquellos   t&eacute;rminos que sirven para referirse y describir a la gente, por ejemplo: <i>hombre</i>, <i>mujer</i>, <i>esposo, punk</i>, <i>cat&oacute;lico</i>, <i>racista</i>, <i>ind&iacute;gena </i>y <i>mestizo</i> Lo importante est&aacute; en que la selecci&oacute;n y uso de tales   categor&iacute;as nunca es neutral. El manejo del inter&eacute;s es una estrategia discursiva   que permite al hablante obtener respuestas esperadas seg&uacute;n sus necesidades; por   ejemplo, los sujetos pueden decir con claridad su inter&eacute;s para evitar las   cr&iacute;ticas o dejan un espacio a prop&oacute;sito para que el escucha haga la cr&iacute;tica que   desean.Lo importante est&aacute; en que la selecci&oacute;n y uso de tales categor&iacute;as nunca   es neutral. El manejo del inter&eacute;s es una estrategia discursiva que permite al   hablante obtener respuestas esperadas seg&uacute;n sus necesidades; por ejemplo, los   sujetos pueden decir con claridad su inter&eacute;s para evitar las cr&iacute;ticas o dejan   un espacio a prop&oacute;sito para que el escucha haga la cr&iacute;tica que desean.</p>     <p align="justify"><a href="#spie13" name="pie13">13</a>. &quot;Los   conceptos que gobiernan nuestro pensamiento no son exactamente materia del   intelecto. Ellos tambi&eacute;n gobiernan nuestro funcionamiento cotidiano, bajo los   m&aacute;s mundanos detalles. Nuestros conceptos estructuran lo que percibimos, como   andamos por el mundo y como nos relacionamos con otros. Nuestro sistema   conceptual desempe&ntilde;a un rol central para definir nuestras realidades   cotidianas. Si estamos en lo correcto al sugerir que nuestro sistema conceptual   es ampliamente metaf&oacute;rico, entonces la manera en que pensamos, lo que   experimentamos y lo que hacemos todos los d&iacute;as es con mucho materia de   met&aacute;fora&quot; (Lakoff y Johnson, 1980: 3).</p>     <p align="justify"><a href="#spie14" name="pie14">14</a>. &quot;La   iron&iacute;a puede ser nuestra arma m&aacute;s poderosa en el habla cotidiana: un   dispositivo para ocultar nuestras verdaderas intenciones, evitando la   responsabilidad por lo que decimos o, para llevar el mundo o uno mismo de   adentro hacia fuera&quot; (Gibbs, 1994: 360).</p>     <p align="justify"><a href="#spie15" name="pie15">15</a>. La   presuposici&oacute;n pragm&aacute;tica es &quot;&#91;...&#93; definida en t&eacute;rminos de nociones que el   hablante asume ante lo que el escucha probablemente acepte sin confrontar.   &#91;...&#93; La noci&oacute;n de &#39;terreno com&uacute;n&#39; est&aacute; tambi&eacute;n contenida en tal   caracterizaci&oacute;n de la presuposici&oacute;n &#91;...&#93;&quot; (Brown y Yule, 1983: 29).</p>     <p align="justify"><a href="#spie16" name="pie16">16</a>. El   t&eacute;rmino <i>implicadura </i>es usado &quot;&#91;...&#93; para dar cuenta de   lo que un hablante puede implicar, sugerir o significar como distinto de lo que   el hablante literalmente dice. Hay <i>implicaduras     convencionales </i>las cuales son, de acuerdo con Grice, determinadas por &#39;el   significado convencional de las palabras usadas&#39; (1975: 44). &#91;...&#93; la noci&oacute;n de <i>implicadura     conversacional </i>se deriva de un principio general de conversaci&oacute;n m&aacute;s un n&uacute;mero   de m&aacute;ximas las cuales los hablantes normalmente obedecer&aacute;n. El principio   general es llamado <i>principio cooperativo</i>, &#91;el cual&#93; hace &#91;la&#93;   contribuci&oacute;n conversacional tal como se requiere, en el escenario en el que   ocurre, por el prop&oacute;sito aceptado o la direcci&oacute;n del intercambio hablado en el   cual &#91;se est&aacute;&#93; enganchado&quot; (Brown y Yule, 1983: 31). Las m&aacute;ximas de Grice (citado por Ta&ntilde;en, 1980/1991: 32) son: a) diga todo lo necesario y nada m&aacute;s, b) diga la verdad,   c) sea relevante y d) sea claro.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a href="#spie17" name="pie17">17</a>. De   acuerdo con Friedman (en Fisher, 1999),   la interpretaci&oacute;n hecha mediante s&iacute;mbolos clave o centrales no deber&iacute;a tener   por objetivo la comprensi&oacute;n de una cultura en su totalidad, sino la producci&oacute;n   cultural espec&iacute;fica. En t&eacute;rminos de innovaci&oacute;n cultural (versus continuidad   cultural) lo que se busca es explicar c&oacute;mo lo global y lo pasado son adaptados   a lo local y lo presente. En el mismo sentido, y en oposici&oacute;n a la visi&oacute;n de   Fisher (1999), el discurso ind&iacute;gena, a&uacute;n como l&oacute;gica cultural diferente a la   l&oacute;gica cultural racionalista y cristiana de occidente, no puede reducirse a   forma de expresi&oacute;n de resistencia pol&iacute;tica.</p>     <p align="justify"><a href="#spie18" name="pie18">18</a>. Para   Kuhn puede haber sujetos que expliquen la complejidad de algunos problemas y   utilicen causas alternativas recurriendo al uso del &#39;puede ser esto o aquello   o...&#39;. En cambio puede haber quienes simplemente se pierdan en su b&uacute;squeda de   las causas, por razones diversas.</p>     <p align="justify"><a href="#spie19" name="pie19">19</a>. T&eacute;rmino   tzotzil para referirse a los blancos, deformaci&oacute;n de la palabra castellano.</p>     <p align="justify"><a href="#spie20" name="pie20">20</a>. Los   hechos puestos como premisas son incontrovertibles, lo mismo que las verdades y   los presupuestos, todos son objetos de acuerdo de audiencias universales. Las   premisas valorativas, en cambio, se sujetan a acuerdos de audiencias limitadas   (v&eacute;ase Perelman y Olbrecht-Titeca, 1969).</p>     <p align="justify"><a href="#spie21" name="pie21">21</a>. Es   probable que este valor universal, visto como un derecho que se establece en   muchas legislaciones, no resulte claro en la pr&aacute;ctica del multiculturalismo -de   hecho, los conflictos &eacute;tnicos tienen que ver con c&oacute;mo se interpreta el precepto   en cada localidad-, pero como principio general sin duda es aceptado.</p> <hr size="1"> </font>     <p align="justify"><font size="3" face="verdana"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font></p> <font size="2" face="verdana"> </font>    <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="verdana">1. BARTH, FREDERIK. 1976. &quot;Introducci&oacute;n&quot;. En F. Barth (compilador). <i>Los grupos &eacute;tnicos y sus fronteras: la organizaci&oacute;n social de   las diferencias culturales</i>. Fondo de Cultura   Econ&oacute;mica. M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000189&pid=S0486-6525200200010000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <font size="2" face="verdana">    <!-- ref --><p align="justify">2.&nbsp;BROWN, GILLIAN Y YULE, GEORGE. 1983. <i>Discourse analysis</i>. Cambridge University Press. Cambridge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000191&pid=S0486-6525200200010000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify">3. BURGUETE, CAL Y MAYOR A. (coordinadores). 1999. <i>M&eacute;xico: experiencia de autonom&iacute;a ind&iacute;gena</i>. Editorial IWGIA. Documento 28. Guatemala.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000193&pid=S0486-6525200200010000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">4. CARRITHERS, MICHAEL. 1992. <i>Why humans have cultures?   Explaining anthropology and social diversity. </i>Oxford University Press. Oxford.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000195&pid=S0486-6525200200010000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">5. DURANTI, ALESSANDRO. 1997. 2000. <i>Linguistic anthropology. </i>Cambridge University Press. Nueva York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000197&pid=S0486-6525200200010000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">6. ECO, UMBERTO. 1992. <i>Interpretation and   overinterpretation</i>. Stefan Collini   (editor). Cambridge University Press. Cambridge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000199&pid=S0486-6525200200010000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">7. ECOSUR (EL COLEGIO DE LA FRONTERA SUR). 1995. &quot;Organizaciones de la sociedad civil en Chiapas&quot;. Divisi&oacute;n de   sistemas de producci&oacute;n. San Crist&oacute;bal de Las Casas, Chiapas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000201&pid=S0486-6525200200010000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify">8. FISHER, EDWARD F. 1999. &quot;Cultural logic and maya identity. Rethinking constructivism   and essentialism&quot;. <i>Current     Anthropology</i>. Volumen 40: 4.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000203&pid=S0486-6525200200010000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">9. GIBBS, RAYMOND W. 1994. <i>The poetics of mind:   figurative thought, language, and understanding</i>. Cambridge University Press. Nueva York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000205&pid=S0486-6525200200010000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">10. G&Oacute;MEZ POMPA, A. 1987. &quot;On mayan silviculture&quot;. <i>Mexican studies. </i>Volumen 3: 1.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000207&pid=S0486-6525200200010000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">11. GOSSEN, GARY H. 1999. <i>Telling maya tales. Tzotzil   identities in modern M&eacute;xico</i>. Routledge.   Nueva York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000209&pid=S0486-6525200200010000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">12. GRICE H. P. 1975. &quot;Logic and Conversation&quot;. William James Lectures, Harvard   University. Reproducido en Peter Cole y Jerry Morgan (compiladores). <i>Syntax and Semantics</i>. Volumen 3. <i>Speechs Acts. </i>Academic Press. Nueva York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000211&pid=S0486-6525200200010000600012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify">13. HUTCHBY, IAN Y WOOFFITT, ROBIN. 1998. <i>Conversation analysis: principles,   practices, and applications</i>. Polity Press. Cambridge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000213&pid=S0486-6525200200010000600013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">14. INSTITUTO NACIONAL DE ESTAD&Iacute;STICA, GEOGRAF&Iacute;A E INFORM&Aacute;TICA. 1970. <i>Censo general de poblaci&oacute;n y vivienda </i>1970<i>. Chiapas. </i>Inegi. M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000215&pid=S0486-6525200200010000600014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">15. –––––––– . 2000. <i>Censo general de poblaci&oacute;n y vivienda </i>2000<i>. Chiapas. </i>Inegi. M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000217&pid=S0486-6525200200010000600015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">16. JACORZYNSKI, W. R. 2000. &quot;En busca del para&iacute;so perdido: el &#39;otro&#39; en la mirada desde   Chiapas&quot;. <i>Estudios Sociol&oacute;gicos. </i>Volumen XVIII: 52. Enero-abril.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000219&pid=S0486-6525200200010000600016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">17. JONES, EDWARD Y NISBETT, RICHARD E. 1972. &quot;The actor and the observer:   divergent perceptions of the causes of behavior&quot;. En E. E. Jones et al. <i>Attribution: perceiving the causes of behavior</i>. General Learning Press. Morristown, N. J.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000221&pid=S0486-6525200200010000600017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify">18. KUHN, DEANNA. 1991. <i>The skills of argument</i>. Cambridge University Press. Nueva York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000223&pid=S0486-6525200200010000600018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">19. LAKOFF, GEORGE Y JOHNSON, MARK. 1980. <i>Metaphors we live by. </i>The University of Chicago Press. Chicago.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000225&pid=S0486-6525200200010000600019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">20. LEE, THOMAS A. 1989. &quot;La arqueolog&iacute;a de Los Altos de Chiapas. Un estudio   contextual&quot;. Revista <i>Mesoam&eacute;rica. </i>18.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000227&pid=S0486-6525200200010000600020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">21. LUHMANN, NIKLAS. 1988. &quot;Tradici&oacute;n y modernidad: las relaciones entre religi&oacute;n y   ciencia&quot;. En N. Luhmann. <i>Teor&iacute;a de los sistemas     sociales II (art&iacute;culos)</i>. Universidad   Iberoamericana/Biblioteca F. X. Clavijero. M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000229&pid=S0486-6525200200010000600021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">22. MELUCCI, ALBERTO. 1991. &quot;La acci&oacute;n colectiva como construcci&oacute;n social&quot;. <i>Estudios Sociol&oacute;gicos. </i>Volumen IX: 26.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000231&pid=S0486-6525200200010000600022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify">23. ORTEGA Y GASSET, JOS&Eacute;. 1940/1970. &quot;Ideas y creencias&quot;. <i>Obras completas</i>. Tomo V. Revista de Occidente. Madrid.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000233&pid=S0486-6525200200010000600023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">24. PAR&Iacute;S POMBO, MAR&Iacute;A DOLORES. 2000. &quot;Identidades excluyentes en San Crist&oacute;bal de Las Casas&quot;. <i>Nueva Antropolog&iacute;a. </i>58.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000235&pid=S0486-6525200200010000600024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">25. PERELMAN, CHA&Iuml;M Y OLBRETCHS-TITECA, LUCIE. 1969. <i>The new rethoric: a   treatise on argumentation</i>. University of Notre Dame Press. Notre Dame.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000237&pid=S0486-6525200200010000600025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">26. SALVATIERRA IZABA, BENITO et al. 1994. <i>Indicadores socioecon&oacute;micos e &iacute;ndices de marginaci&oacute;n en Chiapas. </i>Ecosur. Chiapas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000239&pid=S0486-6525200200010000600026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">27. S&Aacute;NCHEZ CARRILLO, OSCAR et al. 1998. &quot;Colonizaci&oacute;n india y procesos de apropiaci&oacute;n de la tierra en   una comunidad maya de Los Altos de Chiapas&quot;. En M. E. Reyes Ramos et al. (coordinadores). <i>Espacios disputados: transformaciones rurales en Chiapas</i>. UAMXochimilco/Ecosur/WAU/Cedla. M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000241&pid=S0486-6525200200010000600027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify">28. TANNEN, DEBORAH. 1991. <i>&iexcl;Yo no quise decir eso! </i>Editorial   Paid&oacute;s. M&eacute;xico (editado originalmente en ingl&eacute;s por Ballantine Books. Nueva   York. 1980).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000243&pid=S0486-6525200200010000600028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">29. VILLAFUERTE SOL&Iacute;S, DANIEL et al. 1999. <i>La tierra en Chiapas. Viejos problemas nuevos. </i>Plaza y Vald&eacute;s Editores. M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000245&pid=S0486-6525200200010000600029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p align="justify">30. WASSERSTROM, ROBERT. 1989. <i>Clase y sociedad en el centro de Chiapas. </i>Fondo de Cultura Econ&oacute;mica. M&eacute;xico (primera edici&oacute;n en ingl&eacute;s 1983).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000247&pid=S0486-6525200200010000600030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p> </font>      ]]></body><back>
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