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<journal-title><![CDATA[Pensamiento & Gestión]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Análisis del proceso de toma de decisiones financieras en las empresas de Barranquilla desde la perspectiva del desarrollo moral]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The main aim of this article is orientated towards the analysis of the results obtained in a research led to persons in charge of the financial decisions' capture in Barranquilla's different companies, starting from the existing theoretical foundations on the Moral Judgments enunciated by Lawrence Kohlberg, in order to know the variables and values that influence people during the decision process from a moral perspective.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4"><b>An&aacute;lisis del proceso de toma de decisiones financieras en las empresas de Barranquilla desde la perspectiva del desarrollo moral</b></font></p>     <p align="center"><b><font size="3">Analysis of the financial decision-making process in Barranquilla's enterprises from the moral development perspective</font></b></p>     <p><b>Alberto Mu&ntilde;oz Santiago</b>    <br>   <a href="mailto:amunoz@uninorte.edu.co"><i>amunoz@uninorte.edu.co</i></a></p>     <p>Administrador de empresas y especialista en Finanzas de la Universidad del Norte, Colombia. Mag&iacute;ster en Econom&iacute;a Empresarial del Instituto Centroamericano de Administraci&oacute;n de Empresas, Costa Rica. Docente-investigador, Escuela de Negocios. Universidad del Norte.     <br>     <i>Correspondencia: </i>Universidad del Norte, Km 5 v&iacute;a a Puerto Colombia, A.A. 1569, Barranquilla, Colombia.</p>     <p><b>Fecha de recepci&oacute;n:</b> Enero 2009     <br>     <b>Fecha de aprobaci&oacute;n: </b>Enero 2010</p> <hr>     <p><b>Resumen</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El objetivo principal de este art&iacute;culo es orientar el an&aacute;lisis de los resultados obtenidos en una investigaci&oacute;n dirigida al personal encargado de la toma de decisiones financieras en diferentes empresas de Barran-quilla, a partir de los fundamentos te&oacute;ricos que existen sobre los juicios morales enunciados por Lawrence Kohlberg, con el fin de conocer las variables y valores que influyen en esta gente durante el proceso de decisi&oacute;n, desde una perspectiva moral.</p>     <p><b>Palabras clave: </b><i>&Eacute;tica, desarrollo moral, dilema &eacute;tico, toma de decisiones.</i></p> <hr>     <p><b>Abstract</b></p>     <p>The main aim of this article is orientated towards the analysis of the results obtained in a research led to persons in charge of the financial decisions' capture in Barranquilla's different companies, starting from the existing theoretical foundations on the Moral Judgments enunciated by Lawrence Kohlberg, in order to know the variables and values that influence people during the decision process from a moral perspective.</p>     <p><b>Keywords: </b><i>Ethics, moral development, ethical dilemma, decisions making process.</i></p> <hr>     <p><b><font size="3">1.</font></b><font size="3"> <b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font><b></b></p>     <p>En el mundo de los negocios es cada vez m&aacute;s frecuente encontrar casos de corrupci&oacute;n empresarial, fen&oacute;meno que ha llevado a su fin a m&uacute;ltiples organizaciones y que principalmente se causa por la b&uacute;squeda de beneficio personal de los encargados de tomar decisiones trascendentales dentro de las compa&ntilde;&iacute;as.</p>     <p>Colombia no es caso aparte en esta tendencia, sino que, por el contrario, ha sido calificada a nivel mundial como uno de los tres pa&iacute;ses con mayor &iacute;ndice de corrupci&oacute;n; as&iacute;, ante esa b&uacute;squeda de beneficio personal, podr&iacute;a pensarse que es algo inherente al ser humano y que entre m&aacute;s poder obtiene una persona, esta tiende a actuar en provecho propio sin procurar primero el bienestar com&uacute;n.</p>     <p>Dentro del sector empresarial, el beneficio buscado inicialmente es el monetario, por lo que es interesante indagar acerca del grado de desarrollo moral que en las organizaciones tienen quienes toman decisiones relacionadas con dinero, espec&iacute;ficamente los contadores o los gerentes financieros.</p>     <p>Mediante la aplicaci&oacute;n de un instrumento este trabajo tiene como objetivo analizar la toma de decisiones en tres aspectos relacionados con el entorno de los encuestados: el campo familiar, el social y el laboral. La estructura desarrollada consiste inicialmente en la presentaci&oacute;n de un marco de referencia elaborado con base en las teor&iacute;as que sirvieron como punto de partida a la hora de realizar la herramienta de recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n. Posteriormente, se presentan los an&aacute;lisis correspondientes a los resultados arrojados por la investigaci&oacute;n con sus respectivas tablas y gr&aacute;ficos pertinentes y, finalmente, las consiguientes conclusiones.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><font size="3">2.</font></b><font size="3"> <b>REVISI&Oacute;N LITERARIA Y ANTECEDENTES</b></font><b></b></p>     <p>El prop&oacute;sito fundamental de cualquier empresa es el logro de utilidades por parte de sus propietarios, eso es innegable; lo evaluable o cuestionable es la manera como lo intentan.</p>     <p>Hoy el mundo entero se debate en una inmensa recesi&oacute;n, en tanto las personas y las empresas pueden optar por mecanismos no del todo &eacute;ticos para garantizar su permanencia en el mercado, m&aacute;xime cuando ahora se debate la conveniencia de continuar con el modelo neoliberal que impera como modelo econ&oacute;mico y donde se establece que el mercado es el que debe controlar todas las variables que afectan el precio de los diversos productos y servicios y la cantidad demandada de los mismos.</p>     <p>Sin duda estas circunstancias har&aacute;n que salgan a flote muchos y m&aacute;s grandes sucesos donde el desarrollo moral de quienes toman las decisiones sea puesto en duda.</p>     <p>Por lo tanto, es importante y de gran valor evaluar el perfil moral de las personas que toman las decisiones cuando se involucran los recursos monetarios, quiz&aacute;s el recurso m&aacute;s apreciado por parte de los gerentes y due&ntilde;os de empresas.</p>     <p>Seg&uacute;n Papalia, Wendkos y Duskin (2005), el modelo del desarrollo cognoscitivo sostiene que la gente desarrolla gradualmente su propio c&oacute;digo moral a medida que va alcanzando niveles de pensamiento cada vez m&aacute;s elevados. Tanto Piaget como Kohlberg describieron el crecimiento moral como un progreso que va de reglas impuestas externamente y regidas por las consecuencias f&iacute;sicas de un acto, a juicios m&aacute;s flexibles e internos que toman en cuenta las circunstancias. Este desarrollo es posible por el cambio que se da del egocentrismo a lo descentrado como capacidad de considerar las cosas desde m&aacute;s de un punto de vista- (Papalia, Wendkos &amp; Duskin, 2005, p. 466).</p>     <p>Para evaluar el desarrollo del razonamiento moral con el instrumento presentado es necesario comprender las caracter&iacute;sticas que distinguen a los seis estadios que conforman esta teor&iacute;a y los respectivos niveles a los que cada uno pertenecen.</p>     <p><b>2.1. Teor&iacute;a de los niveles y etapas del desarrollo moral de L. Kohlberg</b></p>     <p>Kohlberg (1969) defini&oacute; tres niveles de razonamiento moral que, a su vez, est&aacute;n divididos en dos etapas o estadios, los cuales se definen a continuaci&oacute;n:</p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>&bull;</b> <b>Nivel I. Moralidad preconvencional: </b>en esta etapa los motivos por los cuales se obedecen las reglas son la evasi&oacute;n del castigo o la consecuci&oacute;n de recompensas y el inter&eacute;s personal. Se act&uacute;a en funci&oacute;n de controles externos.</p>       <p><b>&bull;</b> <b>Nivel II. Moralidad convencional: </b>se anhela ser visto como &quot;bueno&quot;, agradar y complacer a los otros y mantener el orden social. Ante un dilema moral se tienen en cuenta las expectativas de la sociedad y sus leyes. Se observan patrones de otros que hasta cierto punto han sido interiorizados.</p>       <p><b>&bull;</b> <b>Nivel III. Moralidad posconvencional: </b>durante esta etapa las personas hacen sus propios juicios sobre lo que es correcto, equitativo y justo, ya que se reconocen los conflictos existentes entre las normas aceptadas socialmente. El control de la conducta es interno y los juicios se basan en principios personales que no est&aacute;n definidos por las leyes de la sociedad necesariamente (Papalia, Wendkos &amp; Duskin, 2005; Casado &amp; Garc&iacute;a, s. f.).</p> </blockquote>     <p>Cada uno de estos niveles de razonamiento moral se subdivide en dos estadios morales, que a su vez conforman los seis estadios del razonamiento moral:</p>     <p><b>Nivel I: moralidad preconvencional </b></p>     <p><b>Estadio 1: moralidad heter&oacute;noma</b></p>     <p>En este estadio las reglas son categor&iacute;as de conductas buena y mala, las cuales se generalizan y no admiten excepciones, ni consideraciones de necesidad o merecimiento. El castigo es visto como algo importante, pues se identifica con una mala acci&oacute;n; se busca evitarlo. As&iacute;, las personas son personas muy ortodoxas, egoc&eacute;ntricas y psicor&iacute;gidas. Adem&aacute;s de estar regidas por el respeto a la autoridad y por el temor al castigo, consideran las cosas buenas o malas sin ninguna justificaci&oacute;n, simplemente por que as&iacute; est&aacute;n establecidas y no admiten excepciones (Kohlberg, 1992).</p>     <p>Se genera un inter&eacute;s por las consecuencias y la forma f&iacute;sica de un acto, como, por ejemplo, el tama&ntilde;o de una mentira, y no por los motivos que la originan; esta etapa tambi&eacute;n es llamada realismo moral ingenuo (Kohlberg, 1992; Papalia, Wendkos &amp; Duskin, 2005).</p>     <p>En este estadio se intentan evitar los problemas y la perspectiva social es egoc&eacute;ntrica, no se reconocen que los intereses de los dem&aacute;s sean diferentes a los propios y tampoco se logra diferenciar varios puntos de vista sociomorales, por lo que se reduce al m&iacute;nimo o se niega la existencia del conflicto. En la aplicaci&oacute;n de juicios no se tiene en cuenta ninguna circunstancia de la situaci&oacute;n lo que conlleva a una unilateralidad a partir de la cual se define la justicia en funci&oacute;n de diferencias de poder o estatus. Se identifica el bien con la obediencia del d&eacute;bil al fuerte y con el castigo del fuerte al d&eacute;bil (Sep&uacute;lveda, s. f.).</p>     <p><b>Estadio 2: moralidad individualista, instrumental</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se caracteriza por una conciencia de los intereses propios y tambi&eacute;n de los intereses individuales, es decir, que a diferencia del estadio 1, se reconoce que existe m&aacute;s de una perspectiva sobre una situaci&oacute;n. Sin embargo, el objetivo propio de las personas ubicadas en este estadio es la consecuci&oacute;n de los intereses personales a fin de satisfacer sus deseos y necesidades a trav&eacute;s de la propia acci&oacute;n y a trav&eacute;s del intercambio de bienes y acciones con otros. Las acciones correctas o incorrectas no tienen valor: todo se explica en la b&uacute;squeda del bienestar personal exclusivo (Kohlberg, 1992).</p>     <p>Seg&uacute;n Gabriela Sep&uacute;lveda en su trabajo <i>Teor&iacute;as del desarrollo cognitivo y moral </i>en el estadio 2 est&aacute; bien seguir las normas solo cuando media el inmediato inter&eacute;s de alguien; se act&uacute;a para conseguir los propios intereses y se deja que los dem&aacute;s hagan lo mismo. Es correcto lo que es justo, lo que es un intercambio, un acuerdo, un trato. La acci&oacute;n est&aacute; motivada por el deseo del premio o beneficio, se ignoran las posibles reacciones de culpa y el castigo se ve de una forma pragm&aacute;tica (Sep&uacute;lveda, s. f., p. 30).</p>     <p>Cuando se presentan situaciones que suponen un dilema moral por los intereses en conflicto, este se resuelve tratando a aquellos de forma exactamente igual y/o a trav&eacute;s de intercambios simples.</p>     <p>El individuo se sujeta a las normas seg&uacute;n sus intereses y tambi&eacute;n tiene en cuenta lo que las dem&aacute;s personas puedan hacer por &eacute;l, por lo que se dice hay una perspectiva individualista concreta.</p>     <p><b>Nivel II: moralidad convencional</b></p>     <p><b>Estadio 3: moralidad de la normativa interpersonal</b></p>     <p>El inter&eacute;s en este estadio radica en mantener la aprobaci&oacute;n social y la confianza en s&iacute; mismo, lo cual se consigue a trav&eacute;s del cumplimiento de un conjunto de normas compartidas, que han sido creadas para la convivencia de las personas y que determinan un buen desempe&ntilde;o del rol. Dichas normas se sienten como obligatorias y mantienen la confianza, la lealtad y los cuidados entre los miembros del grupo (Kohlberg, 1992).</p>     <p>La raz&oacute;n para hacer el bien es ser una buena persona ante s&iacute; misma y ante los dem&aacute;s, por ello se cuida el mantenimiento de las normas, de tal manera que se mantengan buenas relaciones y una autoridad que conserve los estereotipos de buena conducta. Adem&aacute;s, la acci&oacute;n tambi&eacute;n est&aacute; motivada por la desaprobaci&oacute;n real o imaginaria de otras personas.</p>     <p>Los individuos en este estadio desean complacer y ayudar a los dem&aacute;s; tan es as&iacute; que son capaces de evaluar un acto seg&uacute;n el motivo y la persona que lo realiza, teniendo en cuenta las circunstancias. (Sep&uacute;lveda, s. f.; Papalia, Wendkos &amp; Duskin, 2005)</p>     <p>En este estadio se integran las diferentes perspectivas individuales en normas morales compartidas, que se espera cumplan todos (perspectiva de una tercera persona). Hay una marcada orientaci&oacute;n hacia los sentimientos y las relaciones interpersonales. Se tiene una perspectiva convencional simple, seg&uacute;n la cual lo importante es cumplir las expectativas de los dem&aacute;s, cumplir con lo que se espera, de forma algo estereotipada, del individuo que ocupa una determinada posici&oacute;n (&quot;un buen hijo&quot;, &quot;un buen amigo&quot;). Se basa en una coordinaci&oacute;n de la reciprocidad de segundo grado, que se refleja en la regla de oro: &quot;Haz a los dem&aacute;s lo que te gustar&iacute;a que te hicieran si estuvieras en su lugar&quot;.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Estadio 4: moralidad del sistema social</b></p>     <p>En esta etapa se desarrolla una nueva perspectiva como miembro de la sociedad, basada en la concepci&oacute;n de un sistema social conforme un conjunto de c&oacute;digos y procedimientos que son aplicados imparcialmente. Ahora las normas que se comparten de manera informal en el estadio 3 son garantizadas por una estructura social, que incluye instituciones formales y roles sociales que buscan en bienestar com&uacute;n.</p>     <p>Los juicios se hacen tomando como referencia instituciones legales y sociales, o morales y religiosas. Se obedece la ley aun sin estar de acuerdo con ella, pues esta busca el bienestar para la mayor&iacute;a de las personas seg&uacute;n normas de cooperaci&oacute;n y contribuci&oacute;n social (Kohlberg, 1992).</p>     <p>Las situaciones particulares se juzgan seg&uacute;n su funci&oacute;n en la sociedad como un todo. Adicionalmente hay una preocupaci&oacute;n por ser coherente e imparcial, al mismo tiempo que se sigue lo que indica la propia conciencia y se mantiene el respeto a s&iacute; mismo. Se cree que un acto no es correcto cuando este infringe una regla o lastima a los dem&aacute;s.</p>     <p><b>Nivel III: moralidad posconvencional</b></p>     <p><b>Estadio 5: moralidad de los derechos humanos y de bienestar social</b></p>     <p>Las personas que alcanzan este estadio logran reconocer que la gente tiene una diversidad de normas y valores, en su mayor&iacute;a relativos al grupo. Cabe anotar que valores como la vida y la libertad, que son derechos no relativos, deben mantenerse siempre sin importar la opini&oacute;n de la mayor&iacute;a. Se desarrolla en cada persona un sentimiento de compromiso, libremente adquirido, con la ley y el contrato social, con las leyes que buscan el bienestar y la protecci&oacute;n de los derechos de todos.</p>     <p>Estas leyes se basan en la consigna &quot;lo mejor posible para el mayor n&uacute;mero de gente&quot;.El actuar de las personas est&aacute; motivado por el respeto entre iguales y la comunidad, y adem&aacute;s est&aacute; basado en la raz&oacute;n y no en las emociones.</p>     <p>Se reconocen los derechos humanos universales, lo que conduce a concebir la defensa de los mismos como un deber universal. Se desarrolla una perspectiva aut&oacute;noma, independiente de la sociedad, y que se basa en principios que podr&iacute;an ser aceptados por cualquier agente moral racional. Las personas se preocupan por proteger o favorecer a las minor&iacute;as, a los menos aventajados y por el desarrollo del bienestar social. (Sep&uacute;lveda, s. f.).</p>     <p>Se act&uacute;a en funci&oacute;n de las consecuencias de sus actos sobre la sociedad, tienen en cuenta el punto de vista de cada individuo y reconocen la igualdad de las personas, miden las leyes seg&uacute;n el grado de protecci&oacute;n a los derechos. Se toma en cuenta el punto de vista de cada individuo involucrado en una situaci&oacute;n social, es decir, que cada uno es considerado y tenido en cuenta.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las personas piensan racionalmente, pues valoran la voluntad de la mayor&iacute;a y el bienestar de la sociedad. Estos valores se sustentan en la obediencia de la ley y si se llegase a presentar un conflicto entre una necesidad humana y la ley, se considera que en el largo plazo es mejor la observancia de la ley (Papalia, Wendkos &amp; Duskin, 2005).</p>     <p><b>Estadio 6: moralidad de principio(s) &eacute;tico(s) general(es), universalizable(s), reversible(s) y prescriptivo(s)</b></p>     <p>Este es el &uacute;ltimo estadio de la teor&iacute;a de razonamiento moral, que muy pocas personas logran desarrollar en tal grado de madurez moral.</p>     <p>En esta etapa las personas act&uacute;an de acuerdo a normas y principios &eacute;ticos autoconscientes que cada individuo ha interiorizado, y que se aplican a todas las personas y situaciones.</p>     <p>En este estadio el quebrantamiento de la ley es un acto aceptado siempre y cuando aquella afecte o interfiera alguno de estos principios universales como es, por ejemplo, la dignidad humana. Se toman en consideraci&oacute;n los intereses o puntos de vista de cada persona que se pueda ver involucrada o afectada por la decisi&oacute;n moral que se tome, especialmente la de los menos aventajados. Las personas son consideradas fines en s&iacute; mismas y no solo medios para alcanzar otros valores como la supervivencia y el bien de la sociedad. En t&eacute;rminos de justicia, es necesario mencionar que el castigo es considerado necesario para proteger el bienestar y los derechos de las v&iacute;ctimas reales o en potencia del delito, mas, sin embargo, no se basa en sufrimiento o la imposici&oacute;n de la muerte como forma de pago por la falta cometida. El ofensor se sigue considerando un ser humano con dignidad humana y debe ser respetado (Kohlberg, 1992).</p>     <p>Hay una firme creencia en la validez de los principios morales autoescogidos y el subsiguiente sentido de compromiso que conlleva a actuar de manera correcta, pues violar los propios principios ser&iacute;a autocondenarse.</p>     <p><b>2.2. Desarrollo moral en la gerencia</b></p>     <p>De acuerdo con Stephen Robbins y Mary Coulter se puede decir sobre el desarrollo moral en la gerencia que la actuaci&oacute;n con &eacute;tica o sin ella de su titular resulta de una interacci&oacute;n compleja entre la etapa de desarrollo moral del gerente y distintas variables moderadoras que incluyen: caracter&iacute;sticas individuales, el dise&ntilde;o estructural de la organizaci&oacute;n, la cultura de la misma y la intensidad del problema &eacute;tico. Las personas que carecen de un fuerte sentido moral son menos propensas a hacer cosas malas si se las restringe con reglas, pol&iacute;ticas, descripciones de puesto o normas culturales poderosas que desaprueben tales comportamientos. Individuos muy moralistas pueden corromperse por una estructura y cultura organizacional que permita o aliente pr&aacute;cticas carentes de &eacute;tica.</p>     <blockquote>       <p><b>&#9632;</b> <b>Etapa de desarrollo moral: </b>en cada etapa sucesiva, el juicio moral de un individuo se vuelve cada vez menos dependiente de las influencias externas.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>&#9632;</b> <b>Caracter&iacute;sticas individuales: </b>toda persona entra a una organizaci&oacute;n con una serie de valores firmemente establecidos. Estos valores representan convicciones b&aacute;sicas acerca del bien y del mal. Los gerentes de una organizaci&oacute;n con frecuencia tienen valores personales muy diferentes. Aun cuando los valores y la etapa de desarrollo moral puedan parecer similares, no lo son.</p> </blockquote>     <p>Hay dos variables de personalidad que influyen en las acciones de un individuo: la fuerza del ego y el <i>locus </i>de control. La <i>fuerza del ego </i>es una medida de personalidad de la fortaleza de las convicciones de una persona. Las personas que obtienen una alta calificaci&oacute;n en fuerza de ego podr&aacute;n resistir impulsos y seguir sus convicciones en mayor grado que aquellas que poseen una fuerza de ego baja. El <i>locus de control </i>es un atributo de personalidad que mide el grado en el que las personas creen que son due&ntilde;as de su propio destino. Las personas con un <i>locus </i>de control interno tal vez asuman la responsabilidad por sus consecuencias y depender&aacute;n de sus propios est&aacute;ndares del bien y del mal interno para guiar su comportamiento.</p>     <blockquote>       <blockquote>         <p><b>&#9632;</b> <b>Variables estructurales: </b>el dise&ntilde;o estructural de una organizaci&oacute;n ayuda a conformar el comportamiento &eacute;tico de sus gerentes. Los dise&ntilde;os estructurales que minimizan la ambig&uuml;edad y que continuamente recuerdan a los gerentes lo que es &eacute;tico, probablemente impulsar&aacute;n un comportamiento &eacute;tico.</p>         <p>Las reglas y reglamentos formales reducen la ambig&uuml;edad (descripciones de puesto y c&oacute;digos de &eacute;tica escritos). El comportamiento de los superiores es la influencia m&aacute;s fuerte en el comportamiento &eacute;tico o no &eacute;tico de un individuo.</p>         <p>Cuando los gerentes son evaluados solo por sus resultados, habr&aacute; una creciente presi&oacute;n para hacer &quot;lo que sea necesario&quot; para mostrar una buena imagen en las variables de resultados. Estrechamente relacionada con el sistema de evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o est&aacute; la forma como se asignan las recompensas.</p>         <p>Las estructuras tambi&eacute;n difieren en la cantidad de tiempo, competencia, costo y presiones similares establecidos entre los ocupantes del puesto. A mayor presi&oacute;n, es m&aacute;s probable que los gerentes lleguen a comprometer sus normas &eacute;ticas.</p>         <p><b>&#9632;</b> <b>La cultura de la organizaci&oacute;n: </b>el contenido y la fortaleza de la cultura de una organizaci&oacute;n tambi&eacute;n influyen en el comportamiento &eacute;tico. La cultura organizacional que con mayor probabilidad provoque normas &eacute;ticas altas, ser&aacute; aquella que tenga una calificaci&oacute;n alta en tolerancia a los riesgos, control y tolerancia a los conflictos. Los gerentes de una cultura como esa son alentados a ser emprendedores e innovadores.</p>   </blockquote>       <p>Una cultura organizacional fuerte ejercer&aacute; mayor influencia sobre los gerentes que una d&eacute;bil. Si la cultura es fuerte y apoya normas &eacute;ticas altas, debe tener una influencia muy poderosa y positiva sobre el comportamiento &eacute;tico de un gerente. En una cultura organizacional d&eacute;bil, sin embargo, es muy probable que los gerentes dependan de normas subculturales como una gu&iacute;a de comportamiento. Los grupos de trabajo y las normas departamentales ejercer&aacute;n una fuerte influencia en el comportamiento &eacute;tico de organizaciones que tienen una cultura general d&eacute;bil.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>&#9632; Intensidad del problema: </b>el comportamiento &eacute;tico de un gerente est&aacute; afectado por las caracter&iacute;sticas del problema &eacute;tico mismo:</p>       <p>&bull; &iquest;Qu&eacute; tan grande ser&aacute; el beneficio (da&ntilde;o) que se har&aacute; a los beneficiarios (v&iacute;ctimas) del acto?</p>       <p>&bull; &iquest;Qu&eacute; tanto consenso existe de que el acto es malo (bueno)?</p>       <p>&bull; &iquest;Cu&aacute;l es la probabilidad de que el acto se d&eacute; en realidad y de que cause el da&ntilde;o (o beneficio) previsto?</p>       <p>&bull; &iquest;Cu&aacute;l es el lapso entre el acto en cuesti&oacute;n y sus consecuencias esperadas?</p>       <p>&bull; &iquest;Qu&eacute; tan pr&oacute;ximas considera (social, psicol&oacute;gica o f&iacute;sicamente) a las v&iacute;ctimas (o beneficiarios)?</p>       <p>&bull; &iquest;Qu&eacute; tan grande es el efecto concentrado del acto en las personas afectadas?</p> </blockquote>     <p>Debemos esperar que los gerentes se comporten con mayor &eacute;tica cuando un problema moral les es importante, que cuando no lo es (Robbins &amp; Coulter, 1996, p. 50).</p>     <p><b><font size="3">3. METODOLOG&Iacute;A</font></b></p>     <p>Para alcanzar el objetivo principal de esta investigaci&oacute;n, entendido como el estudio de la toma de decisiones en las empresas barranquilleras desde una perspectiva moral, se acudi&oacute; a la teor&iacute;a de los <i>juicios morales </i>de Lawrence Kohlberg y con base en ella se elabor&oacute; un instrumento de estudio. La estructura de esta herramienta estuvo constituida por una serie de interrogantes elaborados con base en dicha teor&iacute;a; estos, a su vez, se ubicaron dentro de tres dilemas diferentes, elaborados de tal manera que cada uno de ellos correspondi&oacute; a un &aacute;mbito espec&iacute;fico de desarrollo del ser humano: familiar, social y profesional.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una vez constituidas las encuestas, se aplicaron a en 343 empresas de los distintos sectores en la ciudad de Barranquilla, espec&iacute;ficamente a dos de las personas responsables de la toma de decisiones financieras en las mismas, tales como contadores y gerentes financieros, entre otros; seguidamente se tabul&oacute; toda la informaci&oacute;n recopilada utilizando el programa estad&iacute;stico SPSS.</p>     <p>Adicionalmente fueron analizadas cada una de las preguntas que constitu&iacute;an los dilemas, y luego se les clasific&oacute; en los diferentes estadios morales, mediante una gu&iacute;a especialmente creada para ello, seg&uacute;n se muestra en el <a href="#a2">anexo 2</a>.</p>     <p>Con esta informaci&oacute;n se hizo un an&aacute;lisis de cada una de las encuestas obtenidas. Teniendo en cuenta que todos los interrogantes estaban enumerados, se ubic&oacute; a cada persona en un estadio diferente por dilema, de acuerdo a la respuesta dada en cada pregunta.</p>     <p>A continuaci&oacute;n se realiz&oacute; la sumatoria de los estadios en los que se ubicaron los encuestados en cada parte de los dilemas y, seg&uacute;n este resultado total, se observ&oacute; el estadio hacia cual tend&iacute;a la persona tanto a nivel general como particular, es decir, por cada dilema espec&iacute;fico; y considerando la cantidad que para la respectiva ubicaci&oacute;n requer&iacute;a cada estadio. As&iacute;, por ejemplo, para un individuo ubicarse en el estadio tres, de manera general, ha debido obtener, al momento de realizar la sumatoria de todos los estadios en los que se ubic&oacute; en cada parte de los dilemas, un resultado cercano o igual a 21. De igual forma, se procedi&oacute; para establecer un estadio por cada dilema; para ubicar a una persona en el estadio uno, en el primer dilema, por ejemplo, ha debido obtener un resultado cercano o igual a 3, y as&iacute; sucesivamente.</p>     <p>De esa manera se logr&oacute; ubicar la totalidad de las personas encuestadas en un estadio del juicio moral, lo que permit&iacute;a el an&aacute;lisis de su comportamiento en el interior de las empresas al momento de tomar las decisiones financieras desde una perspectiva moral, teniendo en cuenta las caracter&iacute;sticas definidas para cada estadio.</p>     <p><b><font size="3">4. RESULTADOS</font></b></p>     <p><b>4.1. Par&aacute;metros de selecci&oacute;n de estadios morales</b></p>     <p>Con base en los estudios de Jean Piaget y la divisi&oacute;n de los estadios morales hecha por Lawrence Kohlberg, se elabor&oacute; un instrumento de recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n compuesto por tres dilemas correspondientes a los &aacute;mbitos familiar, social y profesional. Cada uno de estos dilemas se estructur&oacute; con preguntas que contribuyeron a la identificaci&oacute;n de ciertas caracter&iacute;sticas pertenecientes a los estadios de desarrollo moral.</p>     <p><b>Descripci&oacute;n de la muestra</b></p>     <p>Al realizar esta investigaci&oacute;n se aplicaron 343 encuestas, en distintas empresas de la ciudad de Barranquilla que pertenecen a los sectores comercial, industrial y de servicios.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Inicialmente el instrumento estuvo dirigido a los contadores y gerentes financieros de estas compa&ntilde;&iacute;as; sin embargo, tambi&eacute;n fue aplicado a asistentes, administradores, auxiliares, entre otros trabajadores, todos ellos vinculados con el &aacute;rea financiera y relacionados con la toma de decisiones en la misma empresa.</p>     <p>La mayor parte de las personas encuestadas pertenecen al sexo masculino (65.3%), aunque cabe resaltar que las mujeres (34.7%) tienen un significativo grado de participaci&oacute;n en la toma de decisiones de tipo financiero, lo que demuestra la evoluci&oacute;n de este proceso y la vinculaci&oacute;n de la mujer en el campo laboral a trav&eacute;s de los a&ntilde;os.</p>     <p>&aacute;rea financiera, en la que el grupo m&aacute;s numeroso tiene entre 30 y 35 a&ntilde;os (16.9%); le sigue el grupo de 36 a 40 a&ntilde;os (14.9%) y, finalmente, est&aacute;n los menores de 30 a&ntilde;os (14.3%). Se observa, adem&aacute;s, que los menores de 55 a&ntilde;os tienen menos incidencia en la toma de decisiones (7.0%).</p>     <p>La muestra tambi&eacute;n reflej&oacute; que la mayor parte de los encuestados (90%) nacieron en la costa Caribe colombiana, principalmente en la ciudad de Barranquilla, de lo que se infiere un alto &iacute;ndice de selecci&oacute;n de profesionales nativos de la regi&oacute;n. Las personas restantes pertenecen a otros lugares de Colombia (8.9%), principalmente a la ciudad de Bogot&aacute;.</p>     <p>En cuanto a la profesi&oacute;n de las personas a quienes se les aplic&oacute; el instrumento, son contadores (49.9%) y administradores de empresas (23.6%) en su mayor&iacute;a. As&iacute; mismo son graduados en gran proporci&oacute;n de la Universidad Aut&oacute;noma del Caribe (33.2%), Universidad del Atl&aacute;ntico (18.7%) y Universidad del Norte (14.0%). Con ello se infiere que el personal encuestado es egresado principalmente de universidades de la ciudad de Barranquilla y se demuestra una gran inversi&oacute;n en educaci&oacute;n, pues la mayor parte de ellas son instituciones privadas sin dejar a un lado la universidad p&uacute;blica, que muestra un porcentaje significativo.</p>     <p>En cuanto a las empresas en las que se aplicaron las 343 encuestas, se encontr&oacute; que un 58.6% de ellas pertenecen al sector de servicios, lo que refleja la tendencia actual a la creaci&oacute;n y permanencia de organizaciones encaminadas hacia las prestaci&oacute;n de servicios. Seguidamente se encuentran las empresas del sector industrial con un 25.9%, reflejo de las ra&iacute;ces industriales propias de la ciudad, y, finalmente, las empresas comerciales con un 15.5% de participaci&oacute;n.</p>     <p>Con respecto a los cargos desempe&ntilde;ados por las personas encuestadas en cada una de estas empresas se encontr&oacute; un predominio de contadores (41.1%); le sigue un 40.8% de gerentes, cuya participaci&oacute;n corrobora el objetivo de esta investigaci&oacute;n, que es el estudio de la toma de decisiones financieras desde la perspectiva del desarrollo moral.</p>     <p>Cabe mencionar que en una menor proporci&oacute;n se ubicaron otros cargos que no dejan de estar relacionados con el &aacute;rea financiera de cada una de estas empresas.</p>     <p>Finalmente, el estudio encontr&oacute; que la mayor parte de las empresas manejan entre 11 y 50 empleados con un 40.8% y entre 1 y 10 empleados con un 34.1%; ello manifiesta que la muestra se desenvuelve entre las peque&ntilde;as y medianas empresas. De manera menos representativa el estudio arroj&oacute; que un 13.1% de las empresas manejan entre 101 y 500 empleados.</p>     <p><b>4.2. Ubicaci&oacute;n en los juicios morales por pregunta</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Luego de aplicar el instrumento a los encuestados, se procedi&oacute; a elaborar un an&aacute;lisis del valor de importancia por cada pregunta, seg&uacute;n el valor esperado por el total de individuos. Dichas tablas se presentan a continuaci&oacute;n:</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/pege/n28/n28a04i1.jpg"></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/pege/n28/n28a04i2.jpg"></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/pege/n28/n28a04i3.jpg"></p>     <p>Los resultados presentados en las tabulaciones anteriores corresponden a las derivaciones obtenidas de cada una de las respuestas dadas por los encuestados en los diferentes planteamientos. Estos fueron &uacute;tiles al momento de ubicar a cada persona en un estadio diferente, puesto que, considerando el grado de importancia dada por un individuo a un interrogante espec&iacute;fico, se pod&iacute;a establecer hacia qu&eacute; estadio tend&iacute;a dicha persona, si se tomaba como referencia la caracter&iacute;stica del cuestionamiento y su cercan&iacute;a a cierto estadio.</p>     <p>De esta manera los n&uacute;meros del 1 al 5 corresponden al grado de importancia dado a cada interrogante, donde el 1 MUCHISIMA importancia y 5 NINGUNA importancia, y entre este rango MUCHA, ALGUNA Y POCA importancia. Se puede inferir inicialmente que en el primer dilema, correspondiente al &aacute;mbito familiar, las personas ante situaciones en las que se ven involucrados miembros de la familia o personas muy cercanas a la misma, otorgan &quot;algo&quot; de importancia a los hechos que se presenten, es decir, el grado de relevancia concedido a los acontecimientos ocurridos en este contexto es m&iacute;nimo, y, por tanto, las decisiones que se puedan tomar al respecto no ser&aacute;n de gran trascendencia para el implicado. Aqu&iacute; se presenta un grado de importancia 3 en la mayor&iacute;a de los interrogantes.</p>     <p>Por otra parte, en el dilema dos, correspondiente al &aacute;mbito social, de manera similar al dilema anterior, se observa entre los resultados una tendencia a otorgar &quot;alguna&quot; importancia a los cuestionamientos que se pueden generar en las situaciones cotidianas que se desarrollan dentro de este ambiente, con lo cual es posible afirmar que este tipo de acontecimientos son poco trascendentes en la vida de las personas encuestadas.</p>     <p>Finalmente, siguiendo un mismo orden de ideas, en el dilema tres se observa una tendencia a conceder &quot;alguna&quot; importancia a los interrogantes planteados dentro del &aacute;mbito profesional. Sin embargo, cabe mencionar que a pesar de ser este grado de importancia el predominante, se observ&oacute; igualmente una tendencia hacia los grados 2 y 4, que equivalen a mucha y poca importancia, respectivamente. Si bien el hecho que predomine la m&iacute;nima relevancia de los sucesos ocurridos en el &aacute;mbito profesional en las personas significa que existe poca influencia por parte del contexto en las mismas, es posible considerar que esta condici&oacute;n var&iacute;a dependiendo la perspectiva mediante la cual se considere, ya sea por conveniencia personal o por otros factores que modifican las acciones realizadas por los individuos ante situaciones diversas.</p>     <p><b>4.3. Ubicaci&oacute;n en los juicios morales por dilema</b></p>     <p>Adicionalmente se elabor&oacute; un an&aacute;lisis del valor de importancia esperado por cada dilema en general, partiendo de los resultados obtenidos en las encuestas realizadas, que seguidamente se presentan:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="img/revistas/pege/n28/n28a04i4.jpg"></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/pege/n28/n28a04i5.jpg"></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/pege/n28/n28a04i6.jpg"></p>     <p>Teniendo en cuenta que el an&aacute;lisis inicial sobre la ubicaci&oacute;n en los juicios morales fue realizado con base en los resultados obtenidos por preguntas individualles, se considera adicionalmente una observaci&oacute;n de estos resultados desde un punto de vista general por dilema, que se obtiene de la ponderaci&oacute;n de los resultados obtenidos por preguntas individuales y que se analizan a continuaci&oacute;n.</p>     <p>En el dilema uno, de manera general, se obtuvo un porcentaje mayor en la categor&iacute;a much&iacute;sima, con un 28, 876%. Esto indica el predominio del primer grado de importancia al momento de analizar situaciones en un &aacute;mbito familiar, con lo cual se muestra la tendencia a pensar detalladamente las cosas y considerar todos los posibles puntos de vista que en un contexto se puede presentar.</p>     <p>As&iacute; mismo, se observa el predominio de este grado de importancia, tanto en el dilema dos como en el tres, correspondiente a los &aacute;mbitos social y profesional, respectivamente; desde una perspectiva global esto demuestra que en los diferentes &aacute;mbitos del desarrollo del ser humano, es posible encontrar diferentes reacciones ante los est&iacute;mulos generados por el medio. En este caso, por ejemplo, la muestra indica que en todos los ambientes las personas realizan de manera anal&iacute;tica un estudio sobre los sucesos que cotidianamente se pueden presentar, lo cual es s&iacute;mbolo de la influencia que puede generar el individuo al momento de tomar una decisi&oacute;n en cualquier contexto.</p>     <p>Finalmente, lo anterior permite establecer un perfil de acuerdo a las tendencias de cada persona, observadas por el grado de importancia que las mismas otorgan a cada planteamiento. Esto, a su vez, facilita el estudio de las caracter&iacute;sticas de cada uno seg&uacute;n el estadio en el que se ubique, y considera qu&eacute; aspectos tiene en cuenta la persona para actuar ante una situaci&oacute;n determinada y tomar las decisiones pertinentes.</p>     <p><b>4.4. Ubicaci&oacute;n de la muestra</b></p>     <p>Con los resultados obtenidos se elabor&oacute; una tabla de posiciones para las personas de cada estadio, ubicando el total de la muestra discriminada de manera individual seg&uacute;n su establecimiento.</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/pege/n28/n28a04i7.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Despu&eacute;s de realizar el an&aacute;lisis estad&iacute;stico de los resultados obtenidos a trav&eacute;s del instrumento aplicado, se encontr&oacute; en t&eacute;rminos generales que la mayor parte de esta muestra corresponde a individuos ubicados en el estadio 3 (41.3%), es decir, personas que toman sus decisiones con base en lo que puedan pensar las dem&aacute;s personas. Estos individuos se caracterizan por tomar las decisiones teniendo en cuenta las expectativas que puedan tener los dem&aacute;s sobre ellas mismas, procuran la aprobaci&oacute;n de sus actos y se preocupan por mantener buenas relaciones con los otros. Siendo as&iacute;, se infiere que en el ambiente de trabajo o al momento de interactuar en las empresas, hay una tendencia a considerar las perspectivas de otros, tales como superiores o colegas en general, al momento de tomar las decisiones.</p>     <p>Cabe destacar que en este an&aacute;lisis general tambi&eacute;n se observ&oacute; que el total de las personas tiene definido un estadio para la toma de decisiones, y que, adicionalmente, ninguno de los encuestados se encuentra en el estadio 6, lo que es coherente con la teor&iacute;a seg&uacute;n la cual son muy pocas las personas que alcanzan este grado de desarrollo moral. Es oportuno aclarar que de manera individual, ya sea por dilema familiar, social o profesional, es posible ubicar a las personas dentro de este estadio o como no definido, pero a nivel general no lo han alcanzado.</p>     <p>Igualmente se encontr&oacute; que la mayor parte de la muestra se ubica en los estadios 2, 3 y 4 con porcentajes de 33.4%, 41.4% y 13.7%, respectivamente; esto refleja que los motivos en la toma de decisiones se mueven entre los intereses personales, la aceptaci&oacute;n social y el bienestar com&uacute;n.</p>     <p><b>Dilema 1: </b>Toma de decisiones en el &aacute;mbito familiar</p>     <p>Asimismo se construy&oacute; una tabla para la posici&oacute;n correspondiente en el dilema 1, que seg&uacute;n los resultados arrojados permite una ubicaci&oacute;n individual.</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/pege/n28/n28a04i8.jpg"></p>     <p>En este ambiente la mayor&iacute;a de las personas toma decisiones bajo el estadio n&uacute;mero 2 (27.3%), es decir, siguen las normas solo si favorecen los propios intereses; los actos correctos o incorrectos carecen de valor, pues todo se fundamenta en la b&uacute;squeda del bienestar personal. Esto refleja que en el contexto familiar las decisiones son tomadas pensando individualmente, son ego&iacute;stas y egoc&eacute;ntricas, no tienen en cuenta el bienestar com&uacute;n de la familia ni los v&iacute;nculos afectivos, siempre y cuando prevalezca su conveniencia.</p>     <p>Tambi&eacute;n se encontr&oacute; un gran porcentaje de personas que toman decisiones seg&uacute;n los par&aacute;metros del estadio 3 (25.0%), movidas por el deseo de agradar, y por cumplir con lo que se espere de ellas; as&iacute; se demuestra que los individuos formados bajo el ideal de mirar lo socialmente establecido como correcto, no act&uacute;an por convicci&oacute;n, sino basados en &quot;el qu&eacute; dir&aacute;n&quot;.</p>     <p>Adicionalmente, en la toma de decisiones, el menor porcentaje corresponde al estadio n&uacute;mero 6 (3.5%), de lo que otra vez se infiere que es m&iacute;nimo el n&uacute;mero de personas capaces de alcanzar este nivel de desarrollo moral, en donde se acepta el quebrantamiento de la ley si esta atenta contra alg&uacute;n principio &eacute;tico, como el de la dignidad humana.</p>     <p>Siendo el dilema 1 el relacionado con la toma de decisiones en el &aacute;mbito familiar, se estudi&oacute; cada uno de sus componentes seg&uacute;n los resultados y se consideraron las perspectivas de los implicados y sus posibles reacciones.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el dilema 1.1, tomando la perspectiva de la ni&ntilde;a vendedora de dulces, se encontr&oacute; que la mayor&iacute;a de los encuestados se ubica en el estadio n&uacute;mero 2. Esto refleja que las personas solo consideran el bienestar personal; no tienen en cuenta buenas o malas acciones, sino simplemente las que sean beneficiosas para s&iacute; mismas. Es por ello que cuando se presentan situaciones en las que se ve afectado el individuo, se le da mucha m&aacute;s importancia a las consecuencias que tanto positivas como negativas le puedan traer a la persona emprender una acci&oacute;n y no tanto las consideraciones acerca de si es correcta o incorrecta.</p>     <p>Asimismo, en el dilema 1.2, situ&aacute;ndose en la perspectiva de la vecina, se encontr&oacute; que la mayor&iacute;a de los encuestados se ubica en el estadio n&uacute;mero 2. Siendo consecuentes con lo mencionado anteriormente, al momento de tomar una decisi&oacute;n o involucrarse en una situaci&oacute;n determinada, se tiene en cuenta solo las ventajas y/o desventajas que esta traiga para con la persona, m&aacute;s que el bienestar com&uacute;n o de sus allegados. Por tal motivo, en algunas ocasiones se abstienen de realizar ciertos actos o dejan pasar oportunidades, basados en el criterio del favor personal.</p>     <p>Por el contrario, en el dilema 1.3, coloc&aacute;ndose en la perspectiva del rector, se encontr&oacute; que la mayor&iacute;a de los encuestados se ubica en el estadio n&uacute;mero 4. Se observ&oacute; que en esta situaci&oacute;n se busca el bienestar para el mayor n&uacute;mero de personas, considerando la cooperaci&oacute;n y contribuci&oacute;n social. Se puede inferir que cuando la persona posee cierto grado de autoridad asociado a una mayor objetividad e imparcialidad, y si, adem&aacute;s, la decisi&oacute;n que toma no va a influir directamente en ella, adopta una posici&oacute;n diferente frente a las situaciones presentadas, por lo que predomina el bienestar colectivo basado en el cumplimiento de las normas establecidas para los mismos fines.</p>     <p><b>Dilema 2: </b>Toma de decisiones en el &aacute;mbito social</p>     <p>De igual forma, se prepar&oacute; una tabla para la ubicaci&oacute;n correspondiente al dilema 2, que toma en consideraci&oacute;n los resultados proyectados, consiguiendo una ubicaci&oacute;n individual.</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/pege/n28/n28a04i9.jpg"></p>     <p>En este campo la mayor parte de las personas toma decisiones seg&uacute;n las caracter&iacute;sticas del estadio 3 (23.0%), es decir, se deja llevar por los dem&aacute;s, las tendencias del momento, los medios masivos de comunicaci&oacute;n, y los valores de grupo; considera correcto lo que gusta y es aceptado por los otros. En consecuencia, no desarrollan un criterio propio ya que siempre est&aacute;n en funci&oacute;n de las expectativas que los dem&aacute;s tengan de ellos ni son tolerantes ante hechos o situaciones que no est&eacute;n dentro de las normas preestablecidas por el grupo al cual pertenecen.</p>     <p>Tambi&eacute;n se encontr&oacute; un porcentaje significativo ubicado en el estadio 2 (17.4%), donde predominan los argumentos de conveniencia personal y que satisfacen el propio inter&eacute;s. Esto significa que las personas no piensan en el bienestar com&uacute;n y muchas veces realizan actos que van en contra de la sociedad justificados en la consecuci&oacute;n de la prosperidad individual.</p>     <p>A diferencia del &aacute;mbito familiar, en el &aacute;mbito social la menor incidencia para la toma de decisiones corresponde a las personas que no tienen definido un estadio de desarrollo moral (9.0%), lo cual indica que en este contexto las personas tienen un perfil moral establecido e inclinan sus elecciones bajo los par&aacute;metros del mismo.</p>     <p>Dado que el dilema 2 se relaciona con la toma de decisiones en el &aacute;mbito social, se analiz&oacute; cada una de sus partes seg&uacute;n los resultados obtenidos y se tuvieron en cuenta las perspectivas de los involucrados y sus potenciales reacciones.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el dilema 2.1, que corresponde a la perspectiva personal donde se considera a las dem&aacute;s personas como iguales, se encontr&oacute; que la mayor&iacute;a de los encuestados se ubica en el estadio 3. Esto refleja que a la hora de tomar una decisi&oacute;n el individuo tiene en cuenta la aceptaci&oacute;n social seg&uacute;n los estereotipos de buena conducta. Por tanto, sus acciones estar&iacute;an orientadas hacia la b&uacute;squeda de mantener buenas relaciones con los dem&aacute;s y con las autoridades respectivas.</p>     <p>En el dilema 2.2, propio de la perspectiva personal que considera una motivaci&oacute;n para inclinarse hacia una alternativa, se encontr&oacute; que la mayor parte de las personas se ubic&oacute; en el estadio n&uacute;mero 2. A partir de ello es posible inferir que las decisiones tomadas por los individuos, en situaciones donde existen factores estimulantes, est&aacute;n encaminadas hacia la consecuci&oacute;n del beneficio propio, y, por lo tanto, la acci&oacute;n se considera justa si no afecta los intereses personales.</p>     <p><b>Dilema 3: </b>Toma de decisiones en el &aacute;mbito profesional</p>     <p>Finalmente, seg&uacute;n los resultados obtenidos y la ubicaci&oacute;n por persona correspondiente al dilema 3, se organiz&oacute; la tabla 10.</p>     <p>En el contexto profesional la mayor tendencia para la toma de decisiones est&aacute; orientada hacia la aprobaci&oacute;n de las dem&aacute;s personas, lo cual corresponde al estadio de desarrollo moral n&uacute;mero 3 (33.7%); esto indica una predisposici&oacute;n a actuar para satisfacer las percepciones de los dem&aacute;s, dejando a un lado las propias. Muchas veces se coh&iacute;ben de realizar innovaciones o dar rienda suelta a sus ideas porque sienten que no tendr&aacute;n la aceptaci&oacute;n de sus jefes o subalternos, con lo que pierden la oportunidad de impulsar nuevos y rentables proyectos.</p>     <p>Por otro lado, la minor&iacute;a de personas se ubico en el estadio n&uacute;mero 6 (1.5%), en el cual la justicia, la dignidad y los derechos humanos est&aacute;n por encima de las leyes, por lo que se concluye que en el &aacute;mbito laboral las personas no piensan en el bienestar com&uacute;n ni individual sino en seguir las pol&iacute;ticas establecidas por la empresa y cumplir con las expectativas de los otros.</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/pege/n28/n28a04i10.jpg"></p>     <p>Siendo el dilema 3 el relacionado con la toma de decisiones en el &aacute;mbito profesional, se examin&oacute; cada uno de sus fragmentos seg&uacute;n los resultados conseguidos y se tomaron las perspectivas de los implicados y sus posibles reacciones.</p>     <p>En el dilema 3.1, correspondiente a la perspectiva de realizar una acci&oacute;n cuyas consecuencias afecten a un ser allegado, se encontr&oacute; que la mayor parte de los encuestados se ubica en el estadio 3. Lo anterior corrobora las caracter&iacute;sticas previamente mencionadas para este estadio, seg&uacute;n las cuales los individuos toman decisiones considerando los resultados e interpretaciones que sus actos puedan tener en las dem&aacute;s personas.</p>     <p>En el dilema 3.2, correspondiente a la perspectiva en la que se presenta una soluci&oacute;n c&oacute;moda, mas no correcta, se encontr&oacute; que la mayor&iacute;a de las personas se ubicaron en el estadio n&uacute;mero 3. Este resultado demuestra que ante sucesos en los cuales existen alternativas poco correctas de soluci&oacute;n, la tendencia de los individuos est&aacute; dada a valorar las repercusiones de sus elecciones en el entorno y la aprobaci&oacute;n de las mismas por parte de las dem&aacute;s personas que hacen parte de &eacute;l. Es por ello que antes de realizar una acci&oacute;n incorrecta, se otorga preferencia al mantenimiento de las normas, si estas permiten que se preserve una buena convivencia.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><font size="3">CONCLUSIONES</font></b></p>     <p>Seg&uacute;n los resultados obtenidos se puede concluir que al momento de tomar las decisiones en las empresas y m&aacute;s a&uacute;n las relacionadas con el &aacute;rea financiera, las personas que tienen en este &aacute;mbito gran influencia y sobre quienes recae la trascendencia de dicha decisi&oacute;n, no se encuentran lo suficientemente desarrolladas en el &aacute;mbito moral.</p>     <p>Se puede llegar a esta afirmaci&oacute;n conforme al an&aacute;lisis realizado, el cual refleja que las decisiones son tomadas con base en el inter&eacute;s propio y en las expectativas que los dem&aacute;s tengan de la persona, lo que corresponde a los estadios 2 y 3 de moralidad de Kohlberg.</p>     <p>Adem&aacute;s, se encontr&oacute; que seg&uacute;n sea el &aacute;mbito de influencia las personas se enfocan en perspectivas diferentes al momento de tomar decisiones diferenciando los criterios familiares, sociales y laborales.</p>     <p>Por el contrario, no existe ning&uacute;n tipo de incompatibilidad sustancial al analizar variables en las empresas por tipo, es decir, sin importar si es una empresa comercial, industrial o de servicios; lo verdaderamente relevante son las variables de la persona en s&iacute; y no al sector al cual pertenezca.</p>     <p><b><font size="3">Referencias</font></b></p>     <!-- ref --><p>Kohlberg, L. (1992). <i>Psicolog&iacute;a del desarrollo moral. </i>Sevilla, Espa&ntilde;a: Descl&eacute;e de Brouwer S.A.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000169&pid=S1657-6276201000010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Papalia, D., Wendkos Olds S. &amp; Duskin Feldman, R. (2005). Desarrollo cognoscitivo en la adolescencia. <i>Psicolog&iacute;a del desarrollo de la infancia a la adolescencia. </i>(pp. 466-468) M&eacute;xico: McGraw-Hill.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000170&pid=S1657-6276201000010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>&Eacute;tica Gerencial. (s.f.). Recuperado el d&iacute;a octubre 19 de 2007 desde <a href="http://www.centroe.com.ar/contenido.php?i=94" target="_blank">http://www.centroe.com.ar/contenido.php?i=94</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000171&pid=S1657-6276201000010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Robbins S., Coulter M. Teor&iacute;as del Desarrollo Cognitivo y Moral. (s.f.).Recuperado el d&iacute;a 20 de noviembre de 2007 desde <a href="http://74.125.113.104//search?q=cache:8L9A5TDSbbQJ:www.plataforma.uchile.cl/fb/cursos_trans/etica/unidad1/tema%25204/doc/Unidad%2520cognitivo%2520y%2520moral.+GABRIELA+SEPULVEDA+RAMIREZ+TEORIA+DEL+DESARROLLO+COGNITIVO+Y+MORAL&hl=-es&ct=clnk&cd=l&gl=co&client=firefox-a" target="_blank">http://74.125.113.104//search?q=cache:8L9A5TDSbbQJ:www.plataforma.uchile.cl/fb/cursos_trans/etica/unidad1/tema%25204/doc/Unidad%2520cognitivo%2520y%2520moral.+GABRIELA+SEPULVEDA+RAMIREZ+TEORIA+DEL+DESARROLLO+COGNITIVO+Y+MORAL&amp;hl=-es&amp;ct=clnk&amp;cd=l&amp;gl=co&amp;client=firefox-a</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000172&pid=S1657-6276201000010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Sep&uacute;lveda Ram&iacute;rez, G. La evaluaci&oacute;n del razonamiento moral. <i>Desarrollando la empat&iacute;a y los derechos humanos. </i>(s. f.). Recuperado el d&iacute;a 16 de Septiembre de 2007 desde <a href="http://www.isftic.mepsyd.es/w3/recurso2/convivencia_escolar/2_4.htm" target="_blank">http://www.isftic.mepsyd.es/w3/recurso2/convivencia_escolar/2_4.htm</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000173&pid=S1657-6276201000010000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Las etapas del desarrollo moral de Kohlberg. <i>Psicolog&iacute;a Evolutiva: Las etapas del desarrollo. </i>(s. f.). Recuperado el d&iacute;a 23 de Junio de 2007 desde <a href="http://www.cepvi.com/articulos/desarrollo_moral.shtml" target="_blank">http://www.cepvi.com/articulos/desarrollo_moral.shtml</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000174&pid=S1657-6276201000010000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="center"><img src="img/revistas/pege/n28/n28a04i11.jpg"></p>     <p align="center"><a name="a2"><img src="img/revistas/pege/n28/n28a04i12.jpg"></a></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/pege/n28/n28a04i13.jpg"></p> </font>      ]]></body><back>
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