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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[International environmental regulations that emerged from the Stockholm Declaration adopted in 1972 haven’t been able to reduce environmental pollution; rather, as observed in the most diverse specialized reports, the dangers to life on the planet are increasing. This is because environmental problems have been misunderstood, since the problem doesn’t consist in, as presented in Our Common Future, in technology itself, but in the development of the mode of production in the bourgeois society. However, this element is not critically analyzed in any of the speeches from multilateral agencies. Similarly, several technical regulations such as the Kyoto Protocol, in spite of being limited, have not been implemented because of the economic power of nations and because big companies prioritize their earnings over life.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">      <center><font face="verdana" size="3"><b>APORTE CR&Iacute;TICO AL AN&Aacute;LISIS DE LA NORMATIVIDAD AMBIENTAL    <br>    <br> CRITICAL CONTRIBUTION TO THE ANALYSIS OF ENVIRONMENTAL NORMATIVITY</b></font>     <p> Mar&iacute;a Helena Huertas<a href="#notas_">*</a>    <br> David V&aacute;squez Cardona<a href="#notas1">**</a> </p>     <p> <a name="notas_">*</a> Estudiante de Ingenier&iacute;a Ambiental Universidad de los Andes.    <br> <a name="notas1">**</a> Ingeniero Agr&oacute;nomo Universidad de Caldas.    <br> Integrantes del Centro de Investigaci&oacute;n de pensamiento latinoamericano Ra&iacute;z-al.    <br> <a href="mailto:dvsaudadeazul@gmail.com">dvsaudadeazul@gmail.com</a></p></center>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"> <i>todo progreso realizado en la agricultura capitalista,    <br> no es solamente progreso en el arte de esquilmara al obrero,    <br> sino tambi&eacute;n en el arte de esquilmar a la tierra    <br> ...la producci&oacute;n capitalista s&oacute;lo sabe desarrollar la t&eacute;cnica    <br> socavando al mismo tiempo las dos fuentes originaria    <br> de toda riqueza: la tierra y el hombre    <br>    <br> Carlos Marx. El Capital</i> </p>     <p> Manizales, 2008-10-30 (Rev. 2008-11-28) </p> <b>RESUMEN</b>     <p> La normatividad ambiental internacional, que surge desde la declaraci&oacute;n de Estocolmo en 1972, no ha logrado disminuir la contaminaci&oacute;n ambiental sino que, como se observa en los m&aacute;s diversos informes especializados sobre el tema, los peligros que enfrenta la vida en el planeta son cada vez m&aacute;s inminentes. Lo anterior se debe a una comprensi&oacute;n errada del problema, pues no consiste -como es presentado en Nuestro Futuro Com&uacute;n- en la tecnolog&iacute;a en s&iacute; misma, sino en el desarrollo del modo de producci&oacute;n que corresponde al modo de vida desarrollado en la sociedad burguesa; tema que no es analizado de manera cr&iacute;tica en ninguno de los discursos elaborados desde los organismos multilaterales. De igual forma, gran parte de las normas t&eacute;cnicas construidas como el tratado de Kyoto, a pesar de ser limitadas en sus alcances, no han logrado ser implementadas debido a que el poder econ&oacute;mico de las naciones y de los grandes consorcios define por prioridad sus ganancias por encima de la vida. </p> <b>PALABRAS CLAVE</b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Normatividad, tecnolog&iacute;a, producci&oacute;n, sociedad burguesa. </p> <b>ABSTRACT</b>     <p> International environmental regulations that emerged from the Stockholm Declaration adopted in 1972 haven’t been able to reduce environmental pollution; rather, as observed in the most diverse specialized reports, the dangers to life on the planet are increasing. This is because environmental problems have been misunderstood, since the problem doesn’t consist in, as presented in Our Common Future, in technology itself, but in the development of the mode of production in the bourgeois society. However, this element is not critically analyzed in any of the speeches from multilateral agencies. Similarly, several technical regulations such as the Kyoto Protocol, in spite of being limited, have not been implemented because of the economic power of nations and because big companies prioritize their earnings over life. </p> <b>KEY WORDS</b>     <p> Regulations, technology, production, bourgeois society. </p> <hr>    <br> <font face="verdana" size="3"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font>     <p> La crisis de la vida es el diagn&oacute;stico elaborado por los m&aacute;s diversos informes t&eacute;cnicos<a href="#pag1" name="pag1b"><sup>1</sup></a>, m&aacute;s no existe de parte de las organizaciones multilaterales y estatales -que elaboran muchos de los informes- una cr&iacute;tica radical que se sumerja en las ra&iacute;ces del problema. El prop&oacute;sito es exponer los motivos por los cuales las pol&iacute;ticas ambientales trazadas por la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas, a 35 a&ntilde;os de la declaraci&oacute;n de Estocolmo, no han cambiado en nada la crisis ambiental del planeta, por el contrario, los encuentros que se han venido realizando y las declaraciones de los mismos que van hasta Johannesburgo en el 2006, no han hecho m&aacute;s que reafirmar la agudizaci&oacute;n progresiva de la crisis hasta el punto de ver amenazada la vida en la tierra tal cual la conocemos. Nos preguntamos &iquest;la agudizaci&oacute;n de la crisis se debe a un error en el abordaje del an&aacute;lisis de las diversas declaraciones o se debe a un vac&iacute;o de poder para la ejecuci&oacute;n de las determinaciones? Para resolver la pregunta es necesario detenerse en las diversas declaraciones y encontrar el abordaje met&oacute;dico del problema, realizando un acercamiento a las determinaciones trazadas. </p> <font face="verdana" size="3"><b>EL CLUB DE ROMA</b></font>     <p> Un primer an&aacute;lisis que advirti&oacute; a la comunidad internacional sobre la crisis ambiental fue el presentado por el Club de Roma -asociaci&oacute;n privada compuesta por hombres de empresa, cient&iacute;ficos y participantes en la vida p&uacute;blica internacional- titulado <i>Los L&iacute;mites del Crecimiento</i> el cual estuvo a cargo del instituto de Tecnol&oacute;gico de Massachusetts y bajo la direcci&oacute;n de Dennis L. Meadows, en el cual, adem&aacute;s de presentar un panorama bastante gris, creen realizar un gran aporte metodol&oacute;gico por encontrar una manera de contrastar y medir las diversas variables que para ellos se interrelacionan en la problem&aacute;tica ambiental. La propuesta metodol&oacute;gica consist&iacute;a en el desarrollo de la modelaci&oacute;n de sistemas<a href="#pag2" name="pag2b"><sup>2</sup></a>, bajo la cual unas variables determinadas se pueden proyectar en el tiempo realizando unas hip&oacute;tesis bajo las que se predice el comportamiento de cada variable. Sobre esta herramienta, de manera inocente, se pretende alcanzar un an&aacute;lisis objetivo de la realidad y, por lo tanto, desarrollar una serie de consideraciones de acuerdo a la predicci&oacute;n lograda por el programa de modelaci&oacute;n. Meadows y sus acompa&ntilde;antes desconocen por completo que la formulaci&oacute;n de las hip&oacute;tesis bajo las cuales se proyectan las variables obedecen a su criterio y que, por lo tanto, la objetividad no est&aacute; dada por la herramienta de medici&oacute;n, sino por su capacidad para acercarse a la realidad del objeto, pues el sometimiento de la realidad del objeto a la experimentaci&oacute;n o a una herramienta de medici&oacute;n est&aacute; dada por la modelaci&oacute;n que realiza el sujeto. La postulaci&oacute;n que la contrastaci&oacute;n de los objetos a un modelo de experimentaci&oacute;n determina la objetividad y la verdad, obedece al materialismo mec&aacute;nico y al positivismo que privilegian la descripci&oacute;n, la cuantificaci&oacute;n y la predicci&oacute;n a la explicaci&oacute;n, a la ordenaci&oacute;n de la realidad por medio del concepto y la teor&iacute;a. </p>     <p> Al volver sobre el positivismo Meadows y su equipo, se olvidan de analizar cr&iacute;ticamente las premisas sobre las cuales elaboran las hip&oacute;tesis, es as&iacute; que afirman que el problema ambiental est&aacute; relacionado directamente con la sobrepoblaci&oacute;n<a href="#pag3" name="pag3b"><sup>3</sup></a>; para ellos hay una relaci&oacute;n directa entre el crecimiento econ&oacute;mico y el crecimiento poblacional, que son los variables sobre las que trazan la interacci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n, la producci&oacute;n de alimentos y el agotamiento de recursos naturales. En su an&aacute;lisis <i>"la poblaci&oacute;n no puede crecer sin alimentos, la producci&oacute;n de alimentos aumenta con el crecimiento de capital, el capital exige m&aacute;s recursos, los recursos desechados se convierten en contaminaci&oacute;n, la contaminaci&oacute;n interfiere en el crecimiento de la poblaci&oacute;n y de los alimentos"</i><a href="#pag4" name="pag4b"><sup>4</sup></a>. Lo anterior deja ver como su l&oacute;gica formal busca una secuencia de causas que de cuenta de de los factores producto de la contaminaci&oacute;n y sus repercusiones en la dem&aacute;s variables, m&aacute;s pese a sus esfuerzos no logran desencadenar el problema y presentarlo como un todo, por lo que terminan presentando como centro del problema el crecimiento poblacional. El desconocimiento de la historia y del desencadenamiento de los hechos a la hora de abordar el estudio es una de las grandes falencias cometidas por los integrantes del Instituto Tecnol&oacute;gico de Massachussets, si bien reconocen que el inicio del problema se presenta con la industrializaci&oacute;n, m&aacute;s no ponen en el centro de la discusi&oacute;n los modos de producci&oacute;n, que contienen la forma en la que el hombre se relaciona con la naturaleza y consigo mismo como especie. La relaci&oacute;n hombre naturaleza que se ve contenida en el modo de producci&oacute;n capitalista est&aacute; determinada por una actuar violento, que busca esquilmar paso a paso la vida natural en beneficio de los intereses privados bajo los cuales opera la sociedad burguesa, cuesti&oacute;n desentendida por el Club de Roma. </p>     <p> Los modos de producci&oacute;n capitalista que corresponden a la sociedad burguesa sustentan su ejercicio en romper los ciclos energ&eacute;ticos de los ecosistemas al construir paisajes modificados que extraen parte de la energ&iacute;a &uacute;til disponible de la naturaleza que luego se ve convertida energ&iacute;a que es entendida inmediatamente como un desecho, pues las mercanc&iacute;as cuando pierden su valor de uso son residuos indeseables debido a un pensamiento precario que no ve la necesidad de retribuirle a la tierra lo que le ha sido quitado, acelerando as&iacute; el proceso entr&oacute;pico natural de la energ&iacute;a, que la vida en los ecosistemas naturales busca bajo todas las formas aprovechar al m&aacute;ximo, evitando la disipaci&oacute;n de la energ&iacute;a a trav&eacute;s de la cadena tr&oacute;fica y conserv&aacute;ndola por medio de la gen&eacute;tica<a href="#pag5" name="pag5b"><sup>5</sup></a>. El quitarle y no restablecer lo tomado a la naturaleza, y el desarrollo de la extracci&oacute;n de materiales f&oacute;siles como combustibles, sin pensar en sus derivados, es el principal problema ambiental, lo que es desestimado en <i>"los l&iacute;mites del crecimiento"</i> debido a que dicho an&aacute;lisis carece de una comprensi&oacute;n te&oacute;rica, propia de la l&oacute;gica y el m&eacute;todo que devele el modo de producci&oacute;n, por lo cual se queda en una simple descripci&oacute;n de hechos y circunstancias propias del aparecer de los fen&oacute;menos. </p>     <p> Si bien la poblaci&oacute;n es un tema fundamental en el an&aacute;lisis ambiental, &eacute;sta no puede ser vista como una simple variable cuantitativa, puesto que las comunidades, las poblaciones humanas, son productoras de cultura y de vida, se apropian de los medios que los rodean de acuerdo a una conciencia que han elaborado del mundo a trav&eacute;s del conocimiento (ciencia en su forma m&aacute;s elaborada) y la t&eacute;cnica, siendo esa apropiaci&oacute;n que realizan del mundo la que determina los modos de producci&oacute;n, permitiendo a su vez la reproducci&oacute;n material como especie y define el relacionamiento con la vida y la naturaleza<a href="#pag6" name="pag6b"><sup>6</sup></a>. </p>     <p> Meses despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n <i>"los l&iacute;mites del crecimiento"</i>, en junio del mismo a&ntilde;o la Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas celebra en Estocolmo su primera reuni&oacute;n para analizar la crisis ambiental que vive el planeta, en la cual elabora una declaraci&oacute;n que busca ser una inspiraci&oacute;n para <i>"preservar y mejorar el medio humano"</i>. Lastimosamente el an&aacute;lisis se centra en el medio humano y no en la vida del planeta: <i>"Los dos aspectos del medio humano, el natural y el artificial, son esenciales para el bienestar del hombre y para el goce de los derechos humanos fundamentales, incluso el derecho a la vida misma"</i><a href="#pag7" name="pag7b"><sup>7</sup></a>. En esta perspectiva la tierra y los seres que en ella existen, tanto inertes como vivos, est&aacute;n al servicio del hombre, lo que deja ver la continuidad del pensamiento planteado por Bacon en el siglo XVII donde los hombres son amos de la naturaleza, dejando de ser su <i>cuerpo inorg&aacute;nico</i> del que dependen para no morir, para convertirse en su propiedad, en su medio. Al respecto nos se&ntilde;ala Bacon: <i>"pero si nos dej&aacute;semos guiar por ella en la invenci&oacute;n, podr&iacute;amos ser sus amos en la pr&aacute;ctica"</i><a href="#pag8" name="pag8b"><sup>8</sup></a>.  Lo anterior no es m&aacute;s que producto del divorcio hombre y naturaleza, obligado por el af&aacute;n de poder que se encuentra en la base del modelo civilizatorio de occidente donde se privilegia por encima del conocimiento y de la verdad, el <i>facto</i>, las herramientas para controlar el mundo natural asegurando el beneficio ego&iacute;sta que se encuentra en el seno de los valores de la sociedad burguesa. As&iacute;, el intelecto no busca conocer la naturaleza sino desarrollar las herramientas para dominarla, lo que hace inviable el camino donde la acci&oacute;n guiada por el pensar encuentre la pauta para la existencia com&uacute;n de la especie humana y de la vida natural. </p> <font face="verdana" size="3"><b>LOS PRINCIPIOS DE LA NORMATIVIDAD</b></font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Se anuncia en Estocolmo que el da&ntilde;o del <i>"medio humano"</i> es infligido por el mismo hombre dado sus avances en las ciencias y la tecnolog&iacute;a, sin por ello dejar de reconocer que dichos avances pueden llevar al hombre a superar las necesidades materiales como especie, textualmente se&ntilde;ala: <i>"Hoy en d&iacute;a, la capacidad del hombre de transformar lo que lo rodea, utilizada con discernimiento, puede llevar a todos los pueblos los beneficios del desarrollo y ofrecerles la oportunidad de ennoblecer sus existencia. Aplicado err&oacute;nea o imprudentemente, el mismo poder puede causar da&ntilde;os incalculables al ser humano y a su medio"</i><a href="#pag9" name="pag9b"><sup>9</sup></a>. La capacidad de discernimiento, el poder para transformar la naturaleza no es, seg&uacute;n lo expuesto el problema, sino el uso que se le da a dicha capacidad, lo que implica que son <i>los intereses, la voluntad</i> de los hombres, lo que nos puede conducir al deterioro de la vida o a su preservaci&oacute;n, el juicio expuesto indica por d&oacute;nde abordar el problema, pero no se continua en el documento dicho an&aacute;lisis. Sin embargo, el p&aacute;rrafo citado obvia que la capacidad de transformaci&oacute;n, adem&aacute;s de estar determinada por unos <i>intereses</i>, est&aacute; definida por el conocimiento que se tiene sobre el objeto, y si &eacute;ste es de car&aacute;cter parcial como lo implica el saber empirista que gu&iacute;a el mito de la ilustraci&oacute;n -donde lo importante no es el saber sino la conquista y la transformaci&oacute;n para un beneficio particular- las herramientas aplicadas para lograr el fin obvian las consecuencias. As&iacute;, los intereses y el conocimiento que privilegia el <i>facto</i> sobre la verdad son la esencia del problema que escapa al an&aacute;lisis de Estocolmo, es por eso que las propuestas esbozadas en los principios son limitadas y evaden la discusi&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica inmersas en el problema, evadiendo las relaciones de poder entre las naciones y los sectores industriales y financieros, planteando que el equilibrio natural puede convivir con la din&aacute;mica de acumulaci&oacute;n de capital propia de los modos de producci&oacute;n de la sociedad burguesa. </p>     <p> Luego de Estocolmo, las Naciones Unidas dan paso a la conformaci&oacute;n de un grupo de expertos en el tema conocido como la comisi&oacute;n Brundtland, el cual, reunido desde el a&ntilde;o 1983, logra elaborar en el transcurso de su ejercicio de an&aacute;lisis el documento <i>Nuestro Futuro Com&uacute;n</i>, publicado en el a&ntilde;o de 1987, donde se expone el concepto <i>desarrollo sostenible</i> que ha sido pionero en la construcci&oacute;n de las bases ambientales a nivel legislativo. El desarrollo sostenible afirma que se debe <i>"asegurar que la humanidad satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias"</i><a href="#pag10" name="pag10b"><sup>10</sup></a>. Propone que para lograr una sinton&iacute;a entre el modelo de desarrollo capitalista y el ambiente, es necesario que se conquisten soluciones tecnol&oacute;gicas ambientalmente viables para estimular la producci&oacute;n  (lo que evidencia la contradicci&oacute;n de su discurso, pues en dicho documento se expone en la presentaci&oacute;n del problema que el desarrollo conocido de las fuerzas productivas es un modelo inviable ambientalmente), dejando as&iacute; en manos de la ciencia y la tecnolog&iacute;a la soluci&oacute;n del problema ambiental, poniendo a la ciencia y a la tecnolog&iacute;a como las portadoras de soluciones es s&iacute; mismas, cuando, como ya se ha se&ntilde;alado, las construcciones que se dicen ser cient&iacute;ficas en el mito iluminista tienen de antemano la plena intenci&oacute;n de controlar, m&aacute;s no de conocer, lo que no garantiza la salida a la problem&aacute;tica generada, pues los logros no est&aacute;n basados en la conciencia de la realidad, sino en los desarrollos de la industria que son los que promueven las conquistas "cient&iacute;ficas" y t&eacute;cnicas funcionales al modo de producci&oacute;n. As&iacute;, a la ciencia anclada en el pensamiento positivista le es imposible conquistar la reconciliaci&oacute;n so&ntilde;ada en nuestro futuro com&uacute;n, en donde la <i>"ciencia se percibe como neutral, tanto desde el punto de vista pol&iacute;tico como desde el &eacute;tico"</i><a href="#pag11" name="pag11b"><sup>11</sup></a>. </p>     <p> El concepto de desarrollo sostenible mantiene la visi&oacute;n del hombre como sujeto que manipula la naturaleza a su favor para preservar la especie y generar mayor desarrollo, dejando pre-establecido que el estilo de vida al cual se encuentra sujeto el  hombre actualmente es sostenible de por s&iacute;<a href="#pag12" name="pag12b"><sup>12</sup></a>. </p>     <p> Contiene el informe una noci&oacute;n problem&aacute;tica de Am&eacute;rica latina, al mencionar que su desarrollo en el modelo de crecimiento actual genera mayor degradaci&oacute;n de los ecosistemas, destacando que los inadecuados usos de los recursos por partes de las poblaciones pobres -debido a su escasez de conocimientos- provocan un impacto negativo sobre el ambiente, con lo cual se oculta que los principales responsables del deterioro ambiental son los pa&iacute;ses del "Primer Mundo" quienes poseen la mayor cantidad de industrias y promueven la extracci&oacute;n de materias primas del Tercer Mundo a cualquier costo, dejando como consecuencia una deuda biol&oacute;gica, en la mayor&iacute;a de los casos, irrecuperable. </p>     <p> Las declaraciones de R&iacute;o en el a&ntilde;o 1992, titulada como <i>La Carta a la Tierra</i> y la declaraci&oacute;n de Johannesburgo del 2006, se centran sobre el mismo principio de <i>desarrollo sostenible</i> postulado en nuestro <i>Futuro Com&uacute;n</i>, raz&oacute;n por la cual, m&aacute;s all&aacute; de peque&ntilde;os avances en la construcci&oacute;n de acuerdos y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas a trav&eacute;s de la <i>Agenda 21</i>, definida en R&iacute;o,y expresiones de la forma en la que se agudiza la manifestaci&oacute;n de la crisis ambiental, no existe un cambio en el an&aacute;lisis ni en la construcci&oacute;n de soluciones, por lo que las propuestas son limitadas y sin la efectividad para transformar el panorama. </p> <font face="verdana" size="3"><b>NORMAS T&Eacute;CNICAS</b></font>     <p> Los protocolos t&eacute;cnicos, que surgen como propuestas pr&aacute;cticas para superar los efectos de la crisis, s&oacute;lo han logrado tener efectividad cuando comprometen a todos los pa&iacute;ses de las Naciones Unidas, el caso m&aacute;s representativo es el Protocolo de Montreal de 1987, que vincul&oacute; a todos los pa&iacute;ses del mundo y el cual prohibi&oacute; el uso de determinados gases (ej. CFC’s) causantes de la destrucci&oacute;n de la capa de ozono, independientemente de las implicaciones econ&oacute;micas que representara para las naciones el dejar de utilizar dichas sustancias. En cambio protocolos como el de Kyoto, que intentaba mitigar el calentamiento global, se ven restringidos por no vincular a todas las naciones en el mundo, como es el caso de pa&iacute;ses como China o India con econom&iacute;as en crecimiento -quienes no se encuentran obligados a formular ning&uacute;n tipo de pol&iacute;ticas que permitan reducir los gases de efecto invernadero- y pa&iacute;ses que como Estados Unidos, que no est&aacute;n dispuestos firmar el protocolo porque limitar&iacute;a su crecimiento econ&oacute;mico. El protocolo de Kyoto s&oacute;lo exige una reducci&oacute;n del 5% de emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a lo emitido en 1990, y ni as&iacute; es considerado por los pa&iacute;ses en menci&oacute;n. Adicionalmente, promueve los mecanismos de desarrollo limpio (MDL), los cuales consisten en promover que pa&iacute;ses en v&iacute;a de desarrollo establezcan tecnolog&iacute;as m&aacute;s limpias que permitan la reducci&oacute;n de di&oacute;xido de carbono (CO<sub>2</sub>). Estas reducciones luego son comercializadas como bonos de CO<sub>2</sub> a pa&iacute;ses desarrollos. Este tipo de soluciones evidencia c&oacute;mo se abordan los problemas ambientales desde una l&oacute;gica econ&oacute;mica que se materializan en soluciones t&eacute;cnicas dejando de lado la causa esencial del problema, que surge de la manera como nos relacionamos con la naturaleza<a href="#pag13" name="pag13b"><sup>13</sup></a>. Al igual que el protocolo de Kyoto, el protocolo de Cartagena sobre la seguridad de la biotecnolog&iacute;a, realizado en el 2000, convenio sobre la biodiversidad biol&oacute;gica, que pretende preservar la diversidad y la salud humana bas&aacute;ndose en el principio de la precauci&oacute;n, no ha podido entrar en vigor, debido a la no participaci&oacute;n de todas las naciones y de las multinacionales en el mismo. </p> <font face="verdana" size="3"><b>ELEMENTOS CR&Iacute;TICOS</b></font>     <p> En conclusi&oacute;n, los principales problemas ambientales son producto de la manera como cubrimos las necesidades b&aacute;sicas de sobrevivencia y de las necesidades creadas por un medio social y econ&oacute;mico que define gustos y determina elecciones de consumo. En general (excluyendo algunas naciones) las necesidades son enmarcadas dentro de un modelo de desarrollo cuyos fundamentos se encuentran en la capacidad de acumulaci&oacute;n de capital, dejando en manos del mercado el bienestar humano. Este modelo de desarrollo adicionalmente propone sacrificar el presente para tener un futuro mejor<a href="#pag14" name="pag14b"><sup>14</sup></a>(justificando la pobreza). A nivel ambiental es un absurdo pensar que la explotaci&oacute;n irracional de los recursos a corto plazo traer&aacute; beneficios a largo plazo, pues el degradar la naturaleza tendr&aacute; como consecuencia un desequilibrio ambiental que no s&oacute;lo nos vulnera como especie sino que atenta contra la vida en el planeta. </p>     <p> El actual modelo de desarrollo que nace dentro del marco de la modernizaci&oacute;n genera un modelo lineal, unidireccional, homog&eacute;neo y hegem&oacute;nico, el cual utiliza la naturaleza para someterla a la econom&iacute;a de mercado, conduci&eacute;ndola a la muerte. Las ideas de innovaci&oacute;n y progreso centradas en la acumulaci&oacute;n de capital reproducen el modelo capitalista que beneficia a un sector de la poblaci&oacute;n, sacrificando a los otros y al ambiente. Lo anterior nos motiva a transformar la visi&oacute;n de la Tierra como un capital que provee de manera gratuita (en t&eacute;rminos econ&oacute;micos) una serie de servicios a la especie humana,  y comprender que hacemos parte del  ciclo de la vida, donde la Tierra es el lugar de generaci&oacute;n de la vida, la cual nos nutre de sus riquezas para mantener la extraordinaria diversidad de la cual goza nuestro planeta, donde los seres humanos somos un eslab&oacute;n m&aacute;s y que hacemos parte del ciclo de vital. Este planteamiento nos exige un cambio en los patrones de consumo, que se traduce en un cambio en el estilo de vida. De esta manera es indispensable reevaluar las construcciones pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y el modelo capitalista, en donde el mercado an&aacute;rquico es quien determina la pauta dentro del modelo de desarrollo, lo que oculta los riesgos ambientales a los que nos encontramos expuestos. </p>     <p> Mientras los tratados ambientales no contemplen la crisis generada por el mercado, ser&aacute;n simples documentos de consulta para la elaboraci&oacute;n de normas aplicadas a los efectos del deterioro ambiental, que en muchos de los casos ni aplican por la ausencia de voluntad de los estados que m&aacute;s contaminan, raz&oacute;n por la cual no definen en lo m&aacute;s m&iacute;nimo la continuidad de la vida en el planeta. </p> <hr>    <br> <b>NOTAS</b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> <a href="#pag1b" name="pag1"><sup>1</sup></a> El reconocimiento de la crisis ambiental no es desconocida ni siquiera para la conciencia "ingenua". El merito no est&aacute; en describir el fen&oacute;meno y medirlo, sino en explicarlo y develar su devenir, lo que permite a la conciencia formada en la ciencia cr&iacute;tica la transformaci&oacute;n racional de lo real, reconciliando as&iacute; el pensamiento con la realidad, permitiendo al hombre encontrar su sentido en la tierra, su libertad.    <br> <a href="#pag2b" name="pag2"><sup>2</sup></a> Para el momento en el que es publicado el texto los l&iacute;mites del crecimiento era totalmente novedoso la modelaci&oacute;n de sistemas en una computadora, cuesti&oacute;n que hoy es ampliamente utilizada en los m&aacute;s diversos an&aacute;lisis de sistemas.    <br> <a href="#pag3b" name="pag3"><sup>3</sup></a> En los l&iacute;mites de crecimiento se pone en consideraci&oacute;n las siguientes variables: poblaci&oacute;n, producci&oacute;n de alimentos, contaminaci&oacute;n ambiental, industrializaci&oacute;n y agotamiento de recursos no renovables. Meadows, Dennis L. <i>Los l&iacute;mites del crecimiento</i>, trad. Cast. Loaeza Ma. Fondo de cultura econ&oacute;mica, Bogot&aacute;, 1976, p. 42.    <br> <a href="#pag4b" name="pag4"><sup>4</sup></a> <i>Op. cit.</i>, p. 115.    <br> <a href="#pag5b" name="pag5"><sup>5</sup></a> Las leyes de la termodin&aacute;mica hacen referencia a las normas de comportamiento de la energ&iacute;a, las cuales permiten entender el permanente cambio del todo en el universo. La segunda ley, la de la entrop&iacute;a, indica que la energ&iacute;a libre (ordenada, disponible), pasa a energ&iacute;a dependiente o disipada, la cual ya no puede ser utilizada. La energ&iacute;a disponible se va incrementando de manera permanente dentro de todo sistema, pues si no fuera as&iacute; una misma fuente de energ&iacute;a podr&iacute;a ser utilizada una y otra vez y no existir&iacute;a la escasez. A pesar de ello, los seres vivos se han ordenado de tal forma que pueden evitar la degradaci&oacute;n entr&oacute;pica de su propia  estructura. Pi&eacute;nsese por ejemplo en una ameba que ha resistido la labor destructiva durante casi dos mil millones de a&ntilde;os. Esto sucede aunque cualquier sistema vivo da lugar al aumento de la entrop&iacute;a dentro de un sistema  m&aacute;s r&aacute;pidamente que otra situaci&oacute;n. Al respecto ver Roegen, Georgescu. <i>La ley de la Entrop&iacute;a y los Procesos Econ&oacute;micos</i>, Fundaci&oacute;n Visor, Argentina, 1996, p. 50 y ss. Sin embargo, dentro de los ecosistemas por medio de la cadena tr&oacute;fica, la naturaleza evita el aceleramiento del proceso entr&oacute;pico, dado que todo residuo es fuente de alimento para miles de microorganismos que potencian la vida del suelo y con la fuente de energ&iacute;a primaria del planeta, el sol, permite que la vida se reproduzca  de manera permanente en la tierra.    <br> <a href="#pag6b" name="pag6"><sup>6</sup></a> El modelo sobre el que el Club de Roma desarrolla su propuesta se basa en los niveles de consumo de la sociedad norteamericana -la m&aacute;s alta del planeta- y en los modos de producci&oacute;n agr&iacute;cola de dicha sociedad, los cuales son ineficientes como lo demuestra el estudio de la Asociaci&oacute;n Internacional de Fitocultivadores, sobre la comparaci&oacute;n de policultivos tradicionales y los monocultivos industriales, en donde se muestra que en un sistema de policultivo pueden producirse 100 unidades de comida a partir de 5 unidades de <i>input</i>, mientras que en un sistema industrial requiere 300 unidades de <i>input</i>  para producir esas mismas 100 unidades. Con las 295 unidades de recursos desperdiciados podr&iacute;an haber producido 5.900 unidades de comida. ASSINSEL (Asociaci&oacute;n Internacional de Fitocultivadores), "Feeding the 8 Billion and Preserving the Planet". En Vandana, Shiva. <i>Cosecha robada, El secuestro del suministro mundial de alimentos</i>, Paidos, Espa&ntilde;a, 2003, p. 25.    <!-- ref --><br> <a href="#pag7b" name="pag7"><sup>7</sup></a> <i>Declaraci&oacute;n de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente</i>, Reunidas en  Estocolmo del 5 al 16 de Junio de 1972, p. 1.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000049&pid=S1909-2474200800020000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br> <a href="#pag8b" name="pag8"><sup>8</sup></a> Bacon, <i>In Praise of Knowledge, Miscellaneous Tracts upon Human Philosophy</i>, en <i>The Works of Francis Bacon</i>, a cargo de Basil Montagu, en el <i>concepto del Iluminismo</i> Horkheimer, M.; Adorno, W. Theodor. <i>Dial&eacute;ctica  de la ilustraci&oacute;n Fragmentos filos&oacute;ficos</i>, introducci&oacute;n y traducci&oacute;n: Juan Jos&eacute;, S&aacute;nchez. 3a. edici&oacute;n, Trotta, 1998, p. 6.    <br> <a href="#pag9b" name="pag9"><sup>9</sup></a> <i>Declaraci&oacute;n de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente</i>, Reunidas en Estocolmo del 5 al 16 de Junio de 1972, p.1y 2.    <br> <a href="#pag10b" name="pag10"><sup>10</sup></a> Informe Brundtland de las Naciones Unidas, <i>Nuestro Futuro Com&uacute;n</i>, 1987.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <a href="#pag11b" name="pag11"><sup>11</sup></a> Hissong, Robin (1996) <i>"Las Teor&iacute;as y las pr&aacute;cticas de desarrollo desde la perspectiva de la modernidad"</i>, Cuadernos Ocasionales 10, Centro Interdisciplinario de Estudios Regionales CIDER, Santa fe de Bogot&aacute;, p. 48.    <br> <a href="#pag12b" name="pag12"><sup>12</sup></a> Seg&uacute;n la Evaluaci&oacute;n de los Ecosistemas del Milenio del 2008 <i>"durante los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os, los humanos hemos cambiado la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas m&aacute;s r&aacute;pida y extensivamente que en cualquier per&iacute;odo comparable de la historia, principalmente para obtener alimentos, agua, madera, energ&iacute;a y fibras. La mayor parte de los servicios de los ecosistemas est&aacute;n siendo degradados o usados de manera no sostenible"</i>. Lo anterior coloca en evidencia que el cubrir nuestras necesidades ha conllevado a una insostenibildad ambiental, lo cual nos exige un cambio en nuestros patrones de consumo. En <i>M&eacute;todo y conclusiones de la Evaluaci&oacute;n de los Ecosistemas del Milenio</i>. Diapositiva No. 5. CBD, R&iacute;o Branco, Abril 2008.    <!-- ref --><br> <a href="#pag13b" name="pag13"><sup>13</sup></a> Comunidades ind&iacute;genas han propuesto como MDL la reforestaci&oacute;n evitada, soluci&oacute;n que no se ha tenido en cuenta dado que eso implica dejar de explotar zonas naturales que traen altos beneficios econ&oacute;micos a quienes extraen materia de la misma. <i>Foro y Dialogo de Saberes Cambio Clim&aacute;tico y Hoja de AYO-KOKHA</i>, 3<sup>er</sup> Festival Latinoamericano de Cine sobre Medio Ambiente, Septiembre 2008.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000055&pid=S1909-2474200800020000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br> <a href="#pag14b" name="pag14"><sup>14</sup></a> Sen, Amartya, <i>"Las Teor&iacute;as del Desarrollo Principios de Siglo XXI"</i>, en: Cuadernos de Econom&iacute;a v. XII, No. 29, Universidad Nacional de Colombia, Bogot&aacute;, 1998, p. 79. </p> <hr>    <br> <font face="verdana" size="3"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font>     <p> &bull; Declaraci&oacute;n de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente,  Reunidas en  Estocolmo del 5 al 16 de Junio de 1972.    <br> &bull; Foro y Dialogo de Saberes Cambio Clim&aacute;tico y Hoja de AYO-KOKHA, 3er Festival Latinoamericano de Cine sobre Medio Ambiente, Septiembre 2008.    <!-- ref --><br> &bull; Hissong, Robin. Las Teor&iacute;as y las pr&aacute;cticas de desarrollo desde la perspectiva de la modernidad, Cuadernos Ocasionales 10, Centro Interdisciplinario de Estudios Regionales CIDER, Bogot&aacute;, 1996.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000060&pid=S1909-2474200800020000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> &bull; Horkheimer, M.; Adorno, W. Theodor. Dial&eacute;ctica  de la ilustraci&oacute;n Fragmentos filos&oacute;ficos, introducci&oacute;n y traducci&oacute;n: Juan Jos&eacute;, S&aacute;nchez. 3a. edici&oacute;n, Trotta, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000061&pid=S1909-2474200800020000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> &bull; Informe Brundtland de las Naciones Unidas, Nuestro Futuro Com&uacute;n, 1987.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000062&pid=S1909-2474200800020000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> &bull; Meadows, Dennis L.  Los l&iacute;mites del crecimiento, trad. Cast. Loaeza Ma. 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Cosecha robada, El secuestro del suministro mundial de alimentos, Paidos, Espa&ntilde;a, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000067&pid=S1909-2474200800020000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> &bull; Naciones Unidas, Protocolo de Kyoto, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000068&pid=S1909-2474200800020000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> &bull; Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Protocolo de Montreal, 2000. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000069&pid=S1909-2474200800020000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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