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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La industria manufacturera colombiana frente a la trinidad marshalliana, 1992-2007]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Cities are undoubtedly the space par excellence for the development of human activities, although their formation is due to historical and even fortuitous factors, their development and growth and therefore their success is closely tied to the forces of agglomeration. This paper focuses on the micro foundations that drive the agglomeration process more specifically the famous Marshallian Trinity; this paper finds evidence of the importance of these forces as sources of industrial agglomeration.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4"><b>La industria manufacturera colombiana frente a la trinidad marshalliana, 1992-2007</b></font></p>     <p align="center"><font size="3"><b>Colombian manufacturing ind&uuml;stry against the marshallian trinity, 1992 - 2007</b></font></p>     <p><b>Jaime E. Jim&eacute;nez Vizca&iacute;no*</b></p>     <p>Economista de la Universidad del Norte. Auxiliar de investigaci&oacute;n en el Observatorio Inmobiliario del Instituto de Estudios Econ&oacute;micos del Caribe de la Universidad del Norte. Barranquilla-Colombia    <br> El autor agradece los comentarios de los economistas Jairo Parada, Nestor Garza y Omar Campo.</p>      <p><b>Fecha de recepci&oacute;n:</b> agosto de 2011    <br>  <b>Fecha de aceptaci&oacute;n:</b> septiembre de 2011</p> <hr>      <p><b>RESUMEN</b></p>     <p>Las ciudades son sin lugar a dudas el espacio por excelencia para el desarrollo de las actividades humanas, si bien su formaci&oacute;n obedece a factores hist&oacute;ricos e incluso fortuitos, su desarrollo y crecimiento y por ende su &eacute;xito est&aacute; estrechamente ligado a las fuerzas de aglomeraci&oacute;n. Este documento se concentra en el estudio de las fuerzas o fuentes que dirigen la aglomeraci&oacute;n m&aacute;s espec&iacute;ficamente la famosa Trinidad Marshalliana, en este documento se encuentra evidencia de la importancia que tienen esta fuerzas como fuentes de la aglomeraci&oacute;n industrial.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Palabras clave:</b> Ciudades, aglomeraci&oacute;n industrial, externalidades de aglomeraci&oacute;n, fuentes de aglomeraci&oacute;n.</p> <hr>     <p><b>ABSTRACT</b></p>     <p>Cities are undoubtedly the space par excellence for the development of human activities, although their formation is due to historical and even fortuitous factors, their development and growth and therefore their success is closely tied to the forces of agglomeration. This paper focuses on the micro foundations that drive the agglomeration process more specifically the famous Marshallian Trinity; this paper finds evidence of the importance of these forces as sources of industrial agglomeration.</p>     <p><b>Keywords:</b> Cities, industrial agglomeration, agglomeration externalities, sources of agglomeration.</p> <hr>       <p><b>1. INTRODUCCION</b></p>     <p>Las fuerzas de aglomeraci&oacute;n, migraci&oacute;n, divisi&oacute;n y especializaci&oacute;n del trabajo constituyen los principales determinantes de la formaci&oacute;n y desarrollo de las ciudades. La ciudad es el lugar por excelencia para el desarrollo de las actividades econ&oacute;micas, lo cual se evidencia claramente cuando analizamos la distribuci&oacute;n de las mismas en el espacio, la principal caracter&iacute;stica es su alto grado de concentraci&oacute;n. Por esta raz&oacute;n, la ciudad se ha constituido en un campo de estudio importante para la ciencia econ&oacute;mica.</p>     <p>A lo largo de la historia, varios autores se han interesado en estudiar los factores que conducen a la concentraci&oacute;n de las actividades productivas, es decir, que llevan a las firmas a tomar la decisi&oacute;n de localizarse en un determinado lugar del espacio. Dentro de este grupo de autores podemos destacar el trabajo de Alfred Marshall, el cual con su libro <i>Principios de econom&iacute;a </i>(Marshall, 1969 &#91;1890&#93;) puede considerarse como el pionero de la idea de las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n como el factor determinante en el proceso de concentraci&oacute;n de las actividades econ&oacute;micas.</p>     <p>Por otro lado, encontramos a Weber (1929 &#91;1909&#93;), con su teor&iacute;a de la localizaci&oacute;n de las firmas, seg&uacute;n la cual esta depende del peso relativo de cada uno de los factores de producci&oacute;n sobre su funci&oacute;n de costos, lo cual da cabida a la existencia de otras variables que puedan afectar las decisiones de localizaci&oacute;n de las firmas por v&iacute;as distintas a las econom&iacute;as externas.</p>     <p>En &uacute;ltimo lugar, pero no menos importante, resulta necesario destacar el trabajo de Krugman (1992), quien ha desarrollado el n&uacute;cleo de lo que hoy en d&iacute;a se conoce como la nueva geograf&iacute;a econ&oacute;mica, la cual establece un marco de modelaci&oacute;n para el estudio de los fen&oacute;menos relacionados con la organizaci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica, basado en la estructura de competencia imperfecta y en los rendimientos crecientes.</p>     <p>A partir de lo anterior, el objetivo de este trabajo es determinar las fuentes que originan las llamadas econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n y la importancia relativa de cada una de estas fuentes para los sectores de la industria manufacturera colombiana durante el per&iacute;odo 1992-2007. La respuesta a este interrogante resulta de vital importancia para fomentar de forma adecuada la localizaci&oacute;n de las firmas y de sus actividades productivas, aspecto que se ha convertido desde los inicios de la revoluci&oacute;n industrial en uno de los principales objetivos de las ciudades. En este trabajo se tomar&aacute; como punto de partida la propuesta de Marshall, pero sin dejar a un lado otros factores, tales como los costos laborales, el costo de la tierra, el tama&ntilde;o del mercado y las ventajas naturales, los cuales, seg&uacute;n la teor&iacute;a econ&oacute;mica, tienen efectos sobre la concentraci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El presente documento se encuentra dividido en seis secciones, incluyendo esta introducci&oacute;n: una revisi&oacute;n de la literatura referente al tema de la localizaci&oacute;n industrial y las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n; una serie de elementos te&oacute;ricos para explicar la trinidad marshalliana; una descripci&oacute;n de la industria manufacturera colombiana, en la que se mostrar&aacute; el comportamiento de las variables m&aacute;s relevantes dentro del per&iacute;odo de estudio 1992-2007; la quinta secci&oacute;n, por su parte se compone de una descripci&oacute;n de los datos, la metodolog&iacute;a y los modelos a estimar y en la sexta se presentar&aacute;n los resultados de las estimaciones y se expondr&aacute;n las principales limitaciones y conclusiones derivadas de este trabajo.</p>       <p>2.  REVISION DE LA LITERATURA</p>     <p>El estudio de la localizaci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica en el espacio se remonta a las aproximaciones realizadas por Von Th&uuml;nen, Christaller y Losch. En primer lugar, Von Thunen (1966 &#91;1826&#93;) combin&oacute; los costos de transportes y las rentas para construir un modelo te&oacute;rico de la localizaci&oacute;n de las actividades en el espacio a partir de una jerarqu&iacute;a basada en la distancia con respecto a un mercado central, dando origen a una organizaci&oacute;n caracterizada por una serie de c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos ligados a distintos niveles de rentas. Por su parte, los economistas Christaller (1966 &#91;1933&#93;) y L&oacute;sch (1940) desarrollaron lo que se conoce como la teor&iacute;a de los lugares centrales, en la que partiendo de la existencia de econom&iacute;as de escala, costos de transporte e introduciendo algunos conceptos geom&eacute;tricos para el an&aacute;lisis de las &aacute;reas de mercado, pusieron de manifiesto que, incluso bajo condiciones espaciales completamente homog&eacute;neas, la aglomeraci&oacute;n de las actividades econ&oacute;micas tiene sentido.</p>     <p>El pionero de la idea de las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n fue Alfred Marshall, quien en su libro <i>Principios de econom&iacute;a </i>(Marshall, 1969 &#91;1890&#93;) propon&iacute;a que los costos medios de las firmas experimentaban un descenso a medida que se incrementaba el nivel de producci&oacute;n al interior de su industria o el nivel de producci&oacute;n de la ciudad que aloja su establecimiento productivo.</p>     <p>En la teor&iacute;a econ&oacute;mica existe una clasificaci&oacute;n del fen&oacute;meno de las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n bajo el criterio de quienes comparten el efecto positivo de las externalidades de aglomeraci&oacute;n. De esta forma, los descensos en los costos medios compartidos por todas las firmas al interior de una misma industria se denominan econom&iacute;as de localizaci&oacute;n; mientras que los descensos en los costos medios compartidos por las firmas de una ciudad, independientemente de la industria a la que pertenezcan, son denominados econom&iacute;as de urbanizaci&oacute;n. Resulta necesario destacar que estas &uacute;ltimas fueron propuestas por Jacobs (1969).</p>     <p>Por otro lado, Alfred Weber (1929 &#91;1909&#93;) desarroll&oacute; una teor&iacute;a basada en la minimizaci&oacute;n de costos de la firma. Seg&uacute;n su tesis, las firmas decidir&aacute;n localizarse en el punto que les permita minimizar sus costos totales, por lo que valorar&aacute;n cada una de las posibles localizaciones con base en el peso relativo de cada uno de los factores productivos dentro de su funci&oacute;n de costos. De esta forma, aquellas firmas en las que el costo de transporte de los bienes finales tenga un peso preponderante en su funci&oacute;n de costos tender&aacute;n a orientarse hacia los mercados finales, mientras que aquellas en las que alg&uacute;n insumo espec&iacute;fico tenga el mayor peso sobre los costos de la firma tender&aacute;n a orientarse hacia ese insumo.</p>     <p>Para fomentar adecuadamente la aglomeraci&oacute;n industrial se debe conocer primero sus fuentes de origen y la importancia relativa de cada una de estas. Marshall propuso como fuentes de la aglomeraci&oacute;n a las econom&iacute;as de escala en la provisi&oacute;n de insumos intermedios, el mercado de trabajo conjunto y la &oacute;smosis tecnol&oacute;gica, las cuales son conocidas ampliamente en la literatura bajo el nombre de trinidad mar-shalliana.</p>     <p>Paul Krugman (1992) ha desarrollado el n&uacute;cleo de lo que hoy en d&iacute;a se conoce como la nueva geograf&iacute;a econ&oacute;mica, la cual establece un marco de modelaci&oacute;n para el estudio de los fen&oacute;menos relacionados con la organizaci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica basados en la estructura de competencia imperfecta y en los rendimientos crecientes. En su propuesta, Krugman (1992) esboza un modelo de centro periferia en el que la interacci&oacute;n entre los costos de transporte, los rendimientos crecientes y la demanda dan origen a la aglomeraci&oacute;n de las actividades econ&oacute;micas en el espacio.</p>     <p>El tema de las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n ha recobrado inter&eacute;s en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, dando origen a una serie de trabajos emp&iacute;ricos, los cuales vali&eacute;ndose de herramientas econo-m&eacute;tricas han intentado poner a prueba la teor&iacute;a referente a las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n y a la localizaci&oacute;n industrial. Un primer trabajo para mencionar ser&iacute;a el de Rosenthal &amp; Stran-ge (2004), denominado <i>The Micro-Empirics of Agglomeration Economies. </i>En este documento los autores eval&uacute;an la distribuci&oacute;n de las industrias del software, las alfombras y vin&iacute;cola. Encuentran que efectivamente estas industrias est&aacute;n altamente concentradas. Los resultados del trabajo de Rosenthal &amp; Strange (2004) indican que las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n, tanto de localizaci&oacute;n como las econom&iacute;as de urbanizaci&oacute;n, tienen un efecto positivo sobre la productividad. No obstante, el efecto de las econom&iacute;as de localizaci&oacute;n es m&aacute;s notable.</p>     <p>Siguiendo la misma l&iacute;nea, Duranton &amp; Puga (2003) estudian los fundamentos microecon&oacute;micos de la teor&iacute;a de las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n. En ese trabajo se abordan principalmente los mecanismos de <i>sharing, </i>que se refieren a la relaci&oacute;n entre los productores de bienes intermedios y los productores de bienes finales, el mecanismo del <i>matching, </i>sobre las interacciones en el mercado de trabajo, y el mecanismo del <i>learning, </i>que es el aprendizaje.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por otro lado, Henderson (2002) analiza el efecto de las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n de localizaci&oacute;n y urbanizaci&oacute;n, y el efecto de las externalidades din&aacute;micas tipo MAR (Marshall-Arrow-Romer) y tipo Jacobs sobre la productividad de las industrias de maquinaria y las de alta tecnolog&iacute;a, discrimina, adem&aacute;s, entre las firmas que operan desde varios establecimientos, las cuales fueron llamadas corporativas, y las firmas que operan desde un &uacute;nico establecimiento, conocidas como no afiliadas. Henderson encontr&oacute; que las firmas no afiliadas son m&aacute;s sensibles a las econom&iacute;as de localizaci&oacute;n (tienden a concentrarse m&aacute;s espacialmente con otras firmas del sector) que las firmas corporativas. Destaca que la industria de la alta tecnolog&iacute;a responde mejor a las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n que la industria de la maquinaria, sin embargo, en su trabajo no se encuentra evidencia de la existencia de econom&iacute;as de urbanizaci&oacute;n o de externalidades din&aacute;micas.</p>     <p>Otros autores se concentran exclusivamente en el efecto de alguna de las fuentes de aglomeraci&oacute;n propuestas por Marshall, por ejemplo Audretsch, Lehmann y Warning (2005) abordan los <i>spillovers </i>de conocimiento. Estudian el efecto de estos sobre las decisiones de localizaci&oacute;n de las firmas, haciendo especial &eacute;nfasis en el caso de los desbordamientos de conocimiento generados por las universidades.</p>     <p>Devereux, Griffith y Simpson ( 2007) analizan la interacci&oacute;n entre las externalidades de aglomeraci&oacute;n y las estrategias gubernamentales para atraer firmas basadas en los incentivos fiscales. Los autores se concentran principalmente en el caso del esquema de la RSA (Asistencia Regional Selectiva). Sus resultados mostraron que las firmas de una misma industria tienden a localizarse en las regiones donde este sector industrial se encuentra aglomerado. Este efecto resulta ser ampliamente mayor al de los subsidios, que si bien tienen un efecto positivo sobre la elecci&oacute;n de la localizaci&oacute;n, este es muy peque&ntilde;o.</p>       <p>Para el caso colombiano es destacable la obra de Daniel Toro Gonz&aacute;lez, de quien es posible resaltar dos trabajos, el primero de ellos del 2004 analiza el papel que juegan los determinantes cl&aacute;sicos como las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n, los costos de los factores, el tama&ntilde;o del mercado local, la calificaci&oacute;n de la mano de obra y los impuestos en las decisiones de localizaci&oacute;n de las firmas manufactureras en Colombia en el per&iacute;odo 1990-1999. En un trabajo posterior Toro Gonz&aacute;lez (2005) aborda los factores determinantes en las decisiones de localizaci&oacute;n de las firmas, tales como los costos laborales, el costo de la tierra, los impuestos y la aglomeraci&oacute;n medida por el &iacute;ndice de Herfindahl-Hirschman durante la d&eacute;cada de los noventa en la ciudad de Cartagena y en las principales &aacute;reas metropolitanas del pa&iacute;s.</p>     <p>En ambos trabajos las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n se erigen como el principal determinante de las decisiones de localizaci&oacute;n de las firmas. Toro argumenta que las estrategias de promoci&oacute;n de la industrializaci&oacute;n basadas en incentivos tributarios deben replantearse, puesto que los impuestos no resultan muy determinantes.</p>     <p>Otro trabajo a tener en cuenta en el &aacute;mbito nacional es el de Maldonado &amp; Tamayo (2006), en el que se analiza la concentraci&oacute;n industrial en la ciudad de Bogot&aacute; desde la perspectiva de la geograf&iacute;a cuantitativa. Se emplea la metodolog&iacute;a desarrollada por Duranton y Overman (2005), que consiste en la construcci&oacute;n de funciones de densidad para cada sector industrial a partir de las distancia entre cada posible emparejamiento de establecimientos productivos dentro de la industria respectiva. La principal conclusi&oacute;n de este trabajo es que las industrias localizadas en la ciudad de Bogot&aacute; tienden a concentrarse.</p>       <p>Un &uacute;ltimo documento para mencionar es de Campo (2008). El autor estudia el efecto de las externalidades din&aacute;micas de aglomeraci&oacute;n sobre el desempe&ntilde;o de la industria manufacturera colombiana. Su principal conclusi&oacute;n es que el an&aacute;lisis de las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n no debe limitarse a un solo per&iacute;odo del tiempo, puesto que las estructuras econ&oacute;micas reaccionan a los cambios de coyuntura.</p>     <p>En el presente art&iacute;culo se busca profundizar la investigaci&oacute;n referente a las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n en el caso colombiano, espec&iacute;ficamente en el &aacute;rea de las fuentes de aglomeraci&oacute;n o micro fundamentos de la aglomeraci&oacute;n, la cual hasta el momento no ha sido estudiada en el contexto colombiano. Ello convertir&iacute;a a este trabajo en el pionero en esta l&iacute;nea de investigaci&oacute;n.</p>     <p>3.  ELEMENTOS TE&Oacute;RICOS PARA EXPLICAR LAS FUENTES DE AGLOMERACI&Oacute;N</p>     <p>Antes de evaluar emp&iacute;ricamente el papel de la trinidad mar-shalliana como fuente de la aglomeraci&oacute;n industrial, resulta necesario exponer los mecanismos por medio de los cuales estos elementos pueden inducir la aglomeraci&oacute;n industrial.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>3.1. Mercado de trabajo conjunto</p>     <p>Es una de las fuentes propuestas por Marshall para el fen&oacute;meno de las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n. El argumento del autor sobre el mercado de trabajo conjunto se basa en dos hechos; en primer lugar, las empresas, a lo largo de su vida, experimentan choques productivos, los cuales pueden ser positivos o negativos y se ven acompa&ntilde;ados por incrementos en la demanda por trabajo y recortes de personal, respectivamente. Marshall propone que la correlaci&oacute;n de estos choques no es perfecta entre las firmas, por lo que mientras una experimenta un choque negativo otra puede estar viviendo un choque productivo positivo.</p>     <p>En segundo lugar, propone que firmas de diferentes segmentos de la industria pueden demandar trabajadores con caracter&iacute;sticas similares, lo cual posibilita cierta movilidad entre los empleados de diferentes sectores industriales, sin que esto implique costos de adaptaci&oacute;n demasiado altos.</p>     <p>Los dos hechos presentados anteriormente influencian a las empresas y a los trabajadores a aglomerarse, ya que de esta forma pueden minimizar el riesgo en una situaci&oacute;n de incertidumbre representada por la posibilidad de enfrentar un choque productivo positivo o negativo. Por un lado, las empresas que se encuentran en medio de un choque productivo positivo aumentan la probabilidad de encontrar, en un per&iacute;odo relativamente r&aacute;pido, los trabajadores que necesitan para aumentar su producci&oacute;n, los cuales podr&iacute;an provenir de firmas que experimentan choques productivos negativos. La otra cara de la moneda est&aacute; representada por los trabajadores de las empresas que se encuentran en medio de un choque productivo negativo, los cuales aumentan sus probabilidades de encontrar un trabajo r&aacute;pidamente en caso de ser despedidos en un recorte de personal.</p>     <p>En s&iacute;ntesis, la existencia de un mercado de trabajo conjunto permite disminuir el costo de b&uacute;squeda tanto para las empresas como para los trabajadores, lo cual se convierte en un incentivo a la aglomeraci&oacute;n de empresas y trabajadores en un punto determinado.</p>       <p>Algunos autores m&aacute;s recientes como Duranton &amp; Puga (2003) llevan su an&aacute;lisis m&aacute;s all&aacute; del papel del mercado de trabajo conjunto como un facilitador del encuentro entre firmas y trabajadores. Introducen en el an&aacute;lisis del mercado de trabajo conjunto el mecanismo del <i>matching, </i>el cual no es m&aacute;s que las interacciones que se dan al interior del mercado del trabajo. Estas pueden dar como resultados emparejamientos positivos entre los trabajadores, en los cuales las habilidades productivas de los mismos se incrementan al emparejarse con otros trabajadores que les resulten complementarios.</p>     <p>Para Duranton &amp; Puga (2003) el mercado del trabajo conjunto es un medio en el cual se aumentan las probabilidades de que un trabajador logre explotar de una mejor forma sus capacidades productivas mediante su interacci&oacute;n con otros trabajadores que le resulten complementarios. Ello se debe a que cuando el n&uacute;mero de firmas y de trabajadores aumenta se incrementa la probabilidad de que un trabajador promedio encuentre otro trabajador que potencie sus habilidades.</p>     <p>Otros autores como Anderson, Burgess &amp; Lane (2007) analizaron las bondades de la aglomeraci&oacute;n sobre el mercado laboral desde la perspectiva del <i>matching, </i>considerando la complementariedad entre los trabajadores y las firmas como un posible generador de la prima en productividad que experimentan las &aacute;reas urbanas. El argumento de los autores se basa en dos relaciones, la primera es la de complementa-riedad entre los trabajadores y las empresas, y por otro lado est&aacute; la relaci&oacute;n entre el grado de selectividad en el <i>matching </i>y el grado de dispersi&oacute;n que presentan las firmas y los trabajadores.</p>     <p>Los resultados del trabajo de Anderson, Burgess &amp; Lane (2007) sugieren que efectivamente las relaciones de complementariedad entre empresas y trabajadores juegan un rol importante en la conformaci&oacute;n de las ganancias en materia de productividad en las ciudades, de igual forma exponen que el grado de dispersi&oacute;n de trabajadores y firmas influye en el <i>matching. </i>Este es m&aacute;s efectivo en mercados m&aacute;s densos.</p>     <p>Las propuestas de estos autores resaltan una nueva bondad resultante de la conformaci&oacute;n de un mercado de trabajo conjunto, la cual provee incentivos adicionales a las empresas y a los trabajadores para aglomerarse.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Varios autores han intentado comprobar emp&iacute;ricamente la tesis del mercado del trabajo conjunto, entre estos se pueden destacar a Overman &amp; Puga (2009), los cuales midieron la importancia del mercado del trabajo conjunto tomando como punto de referencia las fluctuaciones en materia de empleo de cada firma con respecto a su sector. Encontraron que las firmas que presentaban las mayores fluctuaciones eran tambi&eacute;n las que se encontraban m&aacute;s concentradas espacialmente, lo cual coincide con la tesis de Marshall.</p>     <p>3.2. Insumos intermedios</p>     <p>Para Marshall la existencia de las econom&iacute;as de escala en la provisi&oacute;n de insumos intermedios se convierte en un poderoso incentivo para aglomerarse. La l&iacute;nea l&oacute;gica es la siguiente: cuando las firmas de alg&uacute;n segmento de la industria se aglomeran en un punto, conforman un mercado lo suficientemente grande para que otra firma se encargue de la producci&oacute;n de sus insumos intermedios y experimente econom&iacute;as de escala, lo cual les permitir&iacute;a a las firmas adquirir sus insumos intermedios a un costo inferior al que se enfrentar&iacute;a si emprendieran la producci&oacute;n de estos insumos de manera aut&oacute;noma.</p>       <p>De esta forma las firmas encontrar&iacute;an m&aacute;s atractivas aquellas ubicaciones que les permitan aprovechar las econom&iacute;as de escala en el aprovisionamiento de los insumos intermedios. Cabe aclarar que estas econom&iacute;as de escala no solo se limitan a la fase productiva de los insumos, sino que tambi&eacute;n se presentan en las etapas de distribuci&oacute;n de los mismos, dadas las econom&iacute;as de escala en el transporte, por lo que incluso en el caso de que los insumos no le sean comprados a un productor local la firma encontrar&iacute;a m&aacute;s ventajoso localizarse cerca de otras firmas del mismo sector.</p>     <p>Holmes (1999) encontr&oacute; evidencia de que los sectores industriales m&aacute;s concentrados compran la mayor parte de sus insumos productivos a proveedores localizados en ciudades donde estos sectores se encuentran altamente concentrados con respecto al resto del pa&iacute;s. Este documento ha sido citado por Rosenthal &amp; Strange en <i>Evidence of the Nature and Sources of Agglomeration Economies </i>(2003) como la evidencia emp&iacute;rica m&aacute;s importante a favor de la tesis del <i>input sharing. </i>Paul Krug-man (1992) ilustra las bondades del <i>input sharing </i>realizando una analog&iacute;a con su modelo de centro periferia, en el que las firmas interact&uacute;an entre s&iacute; en un mercado en el que sus productos son vendidos como bienes finales y como insumos intermedios a otras firmas.</p>     <p>3.3. Osmosis tecnol&oacute;gica</p>     <p>La &oacute;smosis tecnol&oacute;gica, popularmente conocida como <i>knowled-ge spillovers, </i>es la &uacute;ltima de las tres fuentes de aglomeraci&oacute;n propuestas por Marshall. Si bien resulta innegable el papel que esta jug&oacute; en la conformaci&oacute;n de centros de alta tecnolog&iacute;a como el Silicon Valey (EEUU), el Route 128 (EEUU), el HITEC City (India) y el Sao Carlos (Brasil), su naturaleza intangible ha dificultado la medici&oacute;n de sus efectos.</p>     <p>La tesis de la &oacute;smosis tecnol&oacute;gica propone que las ideas son transmitidas y aceptadas de una forma m&aacute;s r&aacute;pida y eficiente cuando las firmas se encuentran m&aacute;s cerca. Lo cual constituir&iacute;a un poderoso incentivo para que las firmas se aglomeren en un punto. Si bien los llamados <i>spillovers </i>han ganado notoriedad como causa de la concentraci&oacute;n industrial a partir del &eacute;xito experimentado por emplazamientos como los mencionados anteriormente, un hecho clave a tener en cuenta es que la concentraci&oacute;n industrial es un fen&oacute;meno que no se limita a las industrias de alta tecnolog&iacute;a, lo cual pone de manifiesto que si bien la &oacute;smosis tecnol&oacute;gica puede ser un causante de la aglomeraci&oacute;n para algunos sectores industriales, no necesariamente es la &uacute;nica fuente de la concentraci&oacute;n de estas industrias.</p>     <p>Dentro de la literatura acerca del tema se puede destacar el trabajo de Audretsh &amp; Feldman (2003), en el cual se analizan la dimensi&oacute;n espacial de la innovaci&oacute;n y los distintos factores que conducen a la concentraci&oacute;n industrial. Los resultados de ese trabajo revelan que la actividad de innovaci&oacute;n tiende a concentrarse m&aacute;s en aquellas industrias en las que el conocimiento juega un rol preponderante.</p>     <p>A la hora de afrontar este tema es necesario aclarar que si bien la transmisi&oacute;n de conocimiento tiene una inherente naturaleza no rival, tambi&eacute;n es cierto que la transferencia de conocimiento suele ser m&aacute;s eficiente cuando esta se da de forma directa, persona a persona. En resumidas cuentas, la transmisi&oacute;n de conocimiento e innovaciones no tiene que estar limitada por alg&uacute;n tipo de frontera geogr&aacute;fica para que la aglomeraci&oacute;n sea provechosa.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No obstante, la principal ventaja que confiere la aglomeraci&oacute;n de las actividades es la conformaci&oacute;n de un ambiente propicio para la innovaci&oacute;n, difusi&oacute;n y adaptaci&oacute;n. Cuando se juntan individuos con intereses comunes y que se dedican a actividades similares, los costos de comunicaci&oacute;n bajan notoriamente y dan como resultado una difusi&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida y eficiente de las ideas.</p>     <p>Otro documento a tener en cuenta es <i>University Spillovers and New Firms Location </i>de Audretsch, Lehmann &amp; Warning (2005). El trabajo se concentra en el efecto de los desbordamientos de conocimiento generados por las universidades sobre las decisiones de localizaci&oacute;n de las firmas.</p>     <p>Este documento ya fue mencionado anteriormente en la secci&oacute;n de revisi&oacute;n de la literatura.</p>     <p>4. Situaci&oacute;n de la industria manufacturera colombiana, 1992-2007</p>      <p>4.1. An&aacute;lisis hist&oacute;rico</p>     <p>Para entender la industria manufacturera colombiana de nuestros d&iacute;as es necesario mirar hacia atr&aacute;s para revisar las condiciones estructurales del sector industrial antes y despu&eacute;s de la apertura econ&oacute;mica de principios de los noventa. En primer lugar, es necesario analizar los efectos de las pol&iacute;ticas proteccionistas desarrolladas en el seno del modelo de industrializaci&oacute;n por sustituci&oacute;n de importaciones que adopt&oacute; la naci&oacute;n en los a&ntilde;os cuarenta.</p>     <p>Uno de los principales resultados de las pol&iacute;ticas de sustituci&oacute;n de importaciones adoptadas en el pa&iacute;s fue la concentraci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica en el centro, en lo que hoy en d&iacute;a es conocido como el &quot;tri&aacute;ngulo de oro&quot;, al interior del cual se localizan los principales centros industriales de la naci&oacute;n: Bogot&aacute;, Medell&iacute;n y Cali. La conformaci&oacute;n del tri&aacute;ngulo de oro se vio acompa&ntilde;ada de la marginaci&oacute;n de las regiones perif&eacute;ricas de los beneficios derivados del desarrollo industrial, por la existencia de un sesgo antiexportador (Lotero, 2007). Con la llegada de los noventa se adelantaron una serie de reformas de tipo aperturista, las cuales fueron consideradas como la herramienta clave que permitir&iacute;a eliminar el sesgo antiexportador erigido por las pol&iacute;ticas proteccionistas y con esto corregir las distorsiones generadas en los mercados de bienes y factores. Sin embargo, las expectativas generadas por la apertura econ&oacute;mica no se alcanzaron y si analizamos el proceso a profundidad no encontraremos alguna variaci&oacute;n significativa en la concentraci&oacute;n de la actividad industrial (Lotero, 2007).</p>     <p>Lotero propone que la organizaci&oacute;n espacial de la producci&oacute;n industrial en Colombia se encuentra regida por un modelo de centro-periferia que plantea dos comportamientos b&aacute;sicos. En primer lugar, las industrias intensivas en trabajo se tender&aacute;n a orientar a los mercados dom&eacute;sticos, por lo que se localizar&aacute;n en las regiones m&aacute;s desarrolladas, como &quot;el tri&aacute;ngulo de oro&quot;, para aprovechar las externalidades que centros como estos ofrecen. En segundo lugar, las industrias intensivas en capital se orientar&aacute;n hacia los mercados extranjeros, por lo que tender&aacute;n a ubicarse en las regiones perif&eacute;ricas o menos diversificadas, para el caso colombiano la Costa Caribe (Cartagena y Barranquilla). Este comportamiento espacial obedece a factores geogr&aacute;ficos, a la distribuci&oacute;n de los factores de producci&oacute;n y a aspectos econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos.</p>     <p>Los pobres resultados de la reforma aperturista no resultaron del todo inesperados, pues una de las caracter&iacute;sticas de los modelos de centro periferia es que una vez que un centro se consolida tiende a mantenerse en el tiempo, puesto que goza de ciertas condiciones que le confieren una ventaja significativa con respecto a otras localizaciones. Por lo que lo m&aacute;s natural es que un centro como el &quot;tri&aacute;ngulo de oro&quot; tienda a mantenerse en el tiempo, al igual que otros como el &quot;cintur&oacute;n industrial del nordeste&quot; (Krugman, 1992).</p>     <p>Dadas las condiciones de desigualdad desde las que se part&iacute;a, un cambio estructural en el patr&oacute;n de localizaci&oacute;n de las industrias demandaba cambios estructurales en materia institucional, de infraestructura, de organizaci&oacute;n empresarial, de diferenciaci&oacute;n del producto, de encadenamientos productivos. Las regiones perif&eacute;ricas como el Caribe y el Pac&iacute;fico colombiano carecen de estas condiciones, lo cual llev&oacute; a que la apertura tuviera un resultado contradictorio. En efecto, las industrias menos favorecidas con la reforma aperturista fueron las localizadas en los departamentos pertenecientes a las regiones perif&eacute;ricas, en las cuales parad&oacute;jicamente se encuentran los principales puertos mar&iacute;timos del pa&iacute;s. Las regiones oriental y central, que se encontraban mejor preparadas para la apertura, lograron sacar partido de la reforma. Su din&aacute;mica industrial se fortaleci&oacute; y el &quot;tri&aacute;ngulo de oro&quot; se consolid&oacute; a&uacute;n m&aacute;s como centro del pa&iacute;s (Lotero, 2007).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>4.2. An&aacute;lisis descriptivo</p>     <p>Con el fin de conocer las principales caracter&iacute;sticas del sector y su organizaci&oacute;n espacial en las principales &aacute;reas metropolitanas, se presenta a continuaci&oacute;n un an&aacute;lisis comparativo en el que se muestran, a grandes rasgos, las principales tendencias de localizaci&oacute;n de la actividad manufacturera colombiana. Constituye una radiograf&iacute;a de la actualidad del sector. El estudio se realiz&oacute; usando desagregaci&oacute;n CIIU (Clasificaci&oacute;n Internacional Industrial Uniforme) a tres d&iacute;gitos, y la informaci&oacute;n fue deflactada con base en los precios del a&ntilde;o 2008. Los datos utilizados fueron obtenidos de la Encuesta Anual Manufacturera (EAM), realizada por el Departamento Administrativo Nacional de Estad&iacute;stica (DANE).</p>     <p align="center"><A name="t1"></A><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f01.jpg"></p>       <p>La industria manufacturera colombiana se caracteriza por estar altamente concentrada, las ciudades que conforman el llamado tri&aacute;ngulo de oro acogieron en el a&ntilde;o 2007 aproximadamente el 70% de los establecimientos manufactureros. Si analizamos las participaciones de las &aacute;reas metropolitanas sobre el n&uacute;mero total de establecimientos manufactureros del pa&iacute;s, podemos notar que si bien la jerarqu&iacute;a no cambia durante el per&iacute;odo de estudio (el escalaf&oacute;n de ciudades con respecto a su participaci&oacute;n no cambia) s&iacute; se presentan variaciones en la concentraci&oacute;n de la actividad manufacturera, ya que el principal centro industrial de la naci&oacute;n (Bogot&aacute;) gan&oacute; participaci&oacute;n durante el per&iacute;odo de estudio, pasando de alojar al 35,7% de los establecimientos en el a&ntilde;o 1992 a albergar el 41,4% en el 2007.</p>     <p>Como corolario del caso de Bogot&aacute; se encuentran ciudades como Barranquilla y Bucaramanga, las cuales cedieron espacio durante el per&iacute;odo de estudio, pasando de alojar cerca del 6% de los establecimientos manufactureros a albergar cerca del 4%. Si analizamos las participaciones de las &aacute;reas metropolitanas sobre otras variables de inter&eacute;s, en este caso el empleo, el escenario no cambia mucho, nuevamente las ciudades que conforman el &quot;tri&aacute;ngulo de oro&quot; concentran la mayor parte del empleo nacional y representan conjuntamente en el a&ntilde;o 2007 nuevamente cerca del 70% del empleo. Adem&aacute;s, Bogot&aacute; experimenta un incremento sustancial y sostenido durante el per&iacute;odo 1992-2007, aumentando su participaci&oacute;n en casi seis puntos porcentuales.</p>      <p align="center"><a name="t2"></a><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f02.jpg"></p>     <p>Nuevamente Barranquilla experimenta un descenso en su participaci&oacute;n, lo cual es una muestra m&aacute;s del proceso de desindustrializaci&oacute;n que experimenta la ciudad. La categor&iacute;a resto del pa&iacute;s experimenta un abrupto descenso en el a&ntilde;o 2005, el cual no se debe a la inclusi&oacute;n de C&uacute;cuta como &aacute;rea metropolitana, ya que incluso si sumamos la participaci&oacute;n de esta ciudad, la disminuci&oacute;n en la participaci&oacute;n de la categor&iacute;a resto del pa&iacute;s sigue siendo de alrededor de siete puntos porcentuales. Este comportamiento tambi&eacute;n se present&oacute; con respecto al n&uacute;mero de establecimientos, lo cual puede evidenciarse en la <a href="#t1">tabla 1</a>.</p>     <p>En cuanto a la producci&oacute;n bruta, el comportamiento sigue siendo similar al presentado en el empleo y en el n&uacute;mero de establecimientos, pero existen ciertas diferencias que son destacables. En primer lugar, la participaci&oacute;n conjunta del &quot;tri&aacute;ngulo de oro&quot; sobre la producci&oacute;n es menor a la presentada en el empleo y el n&uacute;mero de establecimientos. En este caso la participaci&oacute;n en el a&ntilde;o 2007 es de alrededor del 54%. En segundo lugar, en el caso de la producci&oacute;n s&iacute; es posible experimentar cambios en la jerarqu&iacute;a, el a&ntilde;o 2000 estuvo marcado por el ascenso de Cartagena sobre Barranquilla como el principal centro industrial de la regi&oacute;n Caribe con respecto a la producci&oacute;n bruta industrial, posici&oacute;n que mantuvo hasta el final del per&iacute;odo de estudio, aumentando inclusive su participaci&oacute;n sobre la producci&oacute;n nacional.</p>     <p>Igualmente para el per&iacute;odo de estudio, Bogot&aacute; increment&oacute; su participaci&oacute;n sobre la producci&oacute;n nacional tras repuntar en el a&ntilde;o 2005, despu&eacute;s de una perdida de participaci&oacute;n paulatina que se extendi&oacute; desde 1998 hasta el 2004. Este comportamiento puede explicarse por los efectos de la crisis de finales de los noventa, la cual golpe&oacute; con mayor fuerza a la capital del pa&iacute;s.</p>       <p align="center"><a name="t3"></a><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f03.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el <a href="#g1">gr&aacute;fico 1</a> se resume el comportamiento de la producci&oacute;n industrial bruta nacional en t&eacute;rminos de crecimiento durante el per&iacute;odo de estudio, la serie presenta crecimiento positivo durante la mayor parte del per&iacute;odo y crecimiento negativo a finales de la d&eacute;cada de los noventa. La cima de la serie se registra en el a&ntilde;o 1999 durante la crisis de finales de los noventa, cuando el producto se contrajo en cerca del 7%. Con la llegada del nuevo siglo la industria manufacturera se recuper&oacute; r&aacute;pidamente de la contracci&oacute;n experimentada y alcanz&oacute; su mayor crecimiento en t&eacute;rminos de producto dentro del per&iacute;odo de estudio en el a&ntilde;o 2000, cuando la producci&oacute;n creci&oacute; en cerca de un 15%.</p>     <p align="center"><a name="g1"></a><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f04.jpg"></p>     <p>Si analizamos la participaci&oacute;n de los distintos sectores industriales sobre la producci&oacute;n nacional, podemos notar que los sectores que m&aacute;s contribuyeron a la segunda se encuentran altamente concentrados. En el a&ntilde;o 2007 el sector que m&aacute;s contribuy&oacute; a la producci&oacute;n industrial nacional fue el de fabricaci&oacute;n de productos refinados del petr&oacute;leo, el cual represent&oacute; el 15%. La producci&oacute;n de este sector estuvo distribuida entre Cartagena, que contribuy&oacute; con cerca del 25%, y la categor&iacute;a resto del pa&iacute;s, la cual aport&oacute; cerca del 75% de la producci&oacute;n.</p>       <p>Si bien es predecible que la producci&oacute;n de este sector industrial se distribuya de esa forma, puesto que las principales refiner&iacute;as del pa&iacute;s se encuentran localizadas en Cartagena (Mamonal) y en Barrancabermeja (municipio incluido dentro de resto del pa&iacute;s), es importante destacar que la concentraci&oacute;n de la producci&oacute;n no es un fen&oacute;meno exclusivo de este sector.</p>     <p>El de elaboraci&oacute;n de bebidas, que contribuye con cerca del 6% de la producci&oacute;n nacional, tambi&eacute;n se encuentra altamente concentrado a nivel espacial, puesto que alrededor del 44% de suproducci&oacute;n proviene de establecimientos de la capital del pa&iacute;s, lo cual representa m&aacute;s del doble de la participaci&oacute;n de la segunda ciudad en este rengl&oacute;n productivo, Medell&iacute;n, la cual concentra cerca del 17% de la producci&oacute;n de este sector. El comportamiento descrito anteriormente se evidencia sobre otras variables de importancia, tales como el empleo y el n&uacute;mero de establecimientos, lo cual pone de manifiesto la naturaleza concentradora de la industria manufacturera colombiana.</p>     <p>En el <a href="#g2">gr&aacute;fico 2</a> se resume el comportamiento del crecimiento del empleo durante el per&iacute;odo de estudio. Al igual que la producci&oacute;n, el empleo registra su punto m&iacute;nimo en 1999, mientras que su punto m&aacute;ximo es alcanzado en el a&ntilde;o 2004, lo cual permite apreciar que la recuperaci&oacute;n del empleo es m&aacute;s lenta que la recuperaci&oacute;n en la producci&oacute;n.</p>      <p align="center"><a name="g2"></a><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f05.jpg"></p>     <p>Autores como Rend&oacute;n Acevedo y Nieto Alem&aacute;n (2009) consideran que la llegada de la crisis de finales de los noventa precipit&oacute; ajustes en la estructura de costos por parte de las firmas y conglomerados, los cuales tuvieron como principal objetivo eliminar los &uacute;ltimos rezagos del modelo de sustituci&oacute;n de importaciones.</p>     <p>La situacion del empleo industrial se agrav&oacute; aun m&aacute;s con la modernizacion de los sectores intesivos en mano de obra (calzado, vestuario y textiles), los cuales tuvieron que adaptarse a la apertura, que demandaba una modernizacion tecnol&oacute;gica y organizacional de la producci&oacute;n, en aras de aumentar la competividad de la produccion nacional. La industria del pa&iacute;s experiment&oacute; una recomposici&oacute;n en la estructura laboral, comenz&oacute; a reemplazar trabajo no calificado con empleo calificado, lo cual se tradujo en un aumento de las tasas de desempleo (Maldonado Atencio, 2010).</p>     <p>La recomposici&oacute;n en la demanda laboral en la industria nacional se vio acompa&ntilde;ada por una reducci&oacute;n significativa en empleo, que no es m&aacute;s que una consecuencia de los procesos de racionalizaci&oacute;n y restructuraci&oacute;n de la producci&oacute;n, que involucran incrementos en la productividad laboral, reducci&oacute;n de costos y el paso de una estructura caracterizada por la integraci&oacute;n vertical a una estructura basada en la sub-contrataci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Con el nuevo siglo, la industria manufacturera entr&oacute; en una fase de recuperaci&oacute;n, que es evidente en la mejor&iacute;a registrada en indicadores como la producci&oacute;n y el empleo. Entre los factores que resultaron determinantes en esta fase de recuperaci&oacute;n podemos mencionar las mejoras en los t&eacute;rminos de intercambio, la disminuci&oacute;n de las tasas de inter&eacute;s, la estabilidad en el tipo de cambio, la recuperaci&oacute;n de la inversi&oacute;n privada y el incremento en la demanda externa (Maldonado Atencio, 2010).</p>     <p>De igual forma, es posible evidenciar una gran volatilidad en el empleo a lo largo del per&iacute;odo de estudio, lo cual pone de manifiesto una de las condiciones b&aacute;sicas para que la conformaci&oacute;n de un mercado conjunto de trabajo sea atractiva para los trabajadores, como es la presencia de un alto nivel de in-certidumbre sobre el comportamiento del empleo. Tal y como fue explicado en secciones anteriores, uno de los motores que impulsa la aglomeraci&oacute;n de trabajadores y firmas es la minimi-zaci&oacute;n del riesgo en una situaci&oacute;n de incertidumbre, que viene representada por la posibilidad de enfrentar un choque productivo positivo o negativo, lo cual se traduce para los empleados y empleadores en una necesidad constante de encontrar nuevos empleos (choque negativo) o encontrar nuevos trabajadores (choque positivo). Entre m&aacute;s vol&aacute;til sean la producci&oacute;n y el empleo, la conformaci&oacute;n de un mercado de trabajo conjunto para firmas y empleados ser&aacute; m&aacute;s atractiva.</p>     <p>El <a href="#g3">gr&aacute;fico 3</a> muestra el cambio en el n&uacute;mero de establecimientos industriales en el &aacute;mbito nacional, alcanza su m&iacute;nimo durante el a&ntilde;o 1999, cuando desaparecieron m&aacute;s de cuatrocientos establecimientos productivos. Al igual que el empleo, la recuperaci&oacute;n del n&uacute;mero de establecimientos es m&aacute;s lenta que la recuperaci&oacute;n en el producto. En el gr&aacute;fico anterior es posible establecer varias fases de expansi&oacute;n y contracci&oacute;n en el n&uacute;mero de establecimientos productivos, las m&aacute;s notables son la contracci&oacute;n registrada en la segunda mitad de los noventa y la fase de recuperaci&oacute;n de la primera mitad del nuevo siglo, las cuales son atribuibles al ciclo econ&oacute;mico.</p>     <p align="center"><a name="g3"></a><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f06.jpg"></p>      <p>5.  DATOS, Metodolog&iacute;a Y MODELOS A ESTIMAR</p>     <p>La mayor&iacute;a de los datos proviene de la Encuesta Anual Manufacturera realizada por el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estad&iacute;stica). De igual forma se utiliza informaci&oacute;n de las series de poblaci&oacute;n presentadas por esta misma instituci&oacute;n. Las otras dos fuentes de informaci&oacute;n son el Sistema Nacional de Informaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n Superior y los sitios web de los municipios incluidos en el estudio. Para el presente documento los datos se encuentran divididos en cuatro subper&iacute;odos.</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f07.jpg"></p>     <p>La divisi&oacute;n de la informaci&oacute;n obedeci&oacute; al cambio de metodolog&iacute;a en la conformaci&oacute;n de los sectores dentro de la Encuesta Anual Manufacturera (EAM), los cuales impidieron hacer comparables la clasificaci&oacute;n sectorial de los noventa con la clasificaci&oacute;n sectorial del nuevo siglo; por otro lado, dado que algunos de los sectores m&aacute;s din&aacute;micos de cada una de las &aacute;reas metropolitanas desaparec&iacute;an y reaparec&iacute;an constantemente durante el per&iacute;odo de estudio, fue necesario dividir los datos de los noventa y los del nuevo siglo en dos per&iacute;odos de cuatro a&ntilde;os, respectivamente, dando origen a los cuatro subper&iacute;odos descritos anteriormente. Por otro lado, al dividir los datos de esa manera es posible evaluar el comportamiento de las variables de inter&eacute;s bajo distintos escenarios, lo cual enriquece el an&aacute;lisis de los resultados.</p>     <p>Datos: en el siguiente apartado se presentar&aacute;n, a grandes rasgos, las principales variables a analizar, as&iacute; como los distintos indicadores que se emplear&aacute;n en los modelos econom&eacute;-tricos.</p>     <p>Concentraci&oacute;n: mide cu&aacute;n concentrada se encuentra una actividad industrial en determinada &aacute;rea metropolitana, entre m&aacute;s alto sea el valor de este coeficiente, mayor ser&aacute; la concentraci&oacute;n del sector industrial <i>i </i>en el &aacute;rea metropolitana <i>j </i>en el a&ntilde;o t.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f08.jpg"></p>     <p>Siendo los sub&iacute;ndices <i>i </i>(sector), <i>j </i>(ciudad), <i>t </i>(a&ntilde;o), y la variable <i>Y </i>producci&oacute;n. Cuando no se encuentre presente el sub&iacute;ndice <i>j </i>la informaci&oacute;n corresponde a un total nacional.</p>     <p>Competencia: mide cu&aacute;n competitivo es un sector industrial dentro de un &aacute;rea metropolitana, igual que el indicador de concentraci&oacute;n, entre m&aacute;s alto sea el valor del indicador de competencia, m&aacute;s competitivo ser&aacute; el sector <i>j </i>dentro del &aacute;rea metropolitana <i>j </i>en el a&ntilde;o <i>t.</i></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f09.jpg"></p>     <p>Siendo los sub&iacute;ndices <i>i </i>(sector), <i>j </i>(ciudad), <i>t </i>(a&ntilde;o), y las variables <i>E </i>(Establecimientos) y <i>L </i>(Empleados). Cuando no se encuentre presente el sub&iacute;ndice j, la informaci&oacute;n corresponde a un total nacional.</p>     <p>Diversi caci&oacute;n: busca medir cu&aacute;n diversa es un &aacute;rea metropolitana en t&eacute;rminos de producci&oacute;n. Es necesario resaltar que la lectura de este indicador es distinta a los dem&aacute;s, en este caso, entre m&aacute;s alto sea el valor de este indicador, menos diversa es el &aacute;rea metropolitana, y entre m&aacute;s bajo sea el valor del indicador, m&aacute;s diversa es el a&eacute;rea metropolitana.</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f10.jpg"></p>     <p>Donde el denominador es la sumatoria de los cinco sectores m&aacute;s grandes en el &aacute;rea metropolitana en t&eacute;rminos de producci&oacute;n.</p>     <p>Mercado de trabajo conjunto: esta variable ser&aacute; aproximada por la densidad del empleo en cada una de las &aacute;reas metropolitanas analizadas en la EAM. Se utilizar&aacute; como <i>proxy </i>la densidad del trabajo por establecimiento:</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f11.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este indicador muestra cu&aacute;ntos trabajadores se encontrar&iacute;an disponibles para cada establecimiento manufacturero si el empleo se distribuyera de forma uniforme entre los distintos establecimientos del sector.</p>        <p>Mercado de insumos intermedios: para esta variable se utilizar&aacute; el consumo intermedio como proporci&oacute;n de la producci&oacute;n bruta.</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f12.jpg"></p>     <p>Este indicador es una aproximaci&oacute;n al &iacute;ndice empleado por Holmes (1999) en su trabajo denominado <i>Localization Of Industry AndVertical Disintegration, </i>en el que utiliz&oacute; como <i>proxy </i>el consumo intermedio como proporci&oacute;n de las ventas.</p>     <p>Distancia al puerto: esta ser&aacute; una variable de control de la ventaja natural que representa ser un puerto o localizarse cerca a uno. Para esta variable se utilizar&aacute; la distancia de cada &aacute;rea metropolitana con respecto al puerto m&aacute;s cercano.</p>     <p>distancia a Bogot&aacute;: esta ser&aacute; una variable de control de las fuerzas centr&iacute;petas de la capital del pa&iacute;s, la cual es el centro econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de la naci&oacute;n. Para esta variable se utilizar&aacute; la distancia de cada &aacute;rea metropolitana con respecto a Bogot&aacute;.</p>     <p>precio del suelo: esta variable ser&aacute; aproximada con el logaritmo de la densidad poblacional en cada &aacute;rea metropolitana. La encuesta no proporciona la informaci&oacute;n referente a la densidad poblacional de las ciudades, pero esta pudo ser construida a partir de otras fuentes (series de poblaci&oacute;n del DANE y sitios web de municipios).</p>     <p>&uuml;ostos laborales: se emplear&aacute; el logaritmo del salario promedio por trabajador, en esta variable tambi&eacute;n se tendr&aacute;n en cuenta las prestaciones sociales, puesto que estas tambi&eacute;n representan un costo laboral para las empresas.</p>       <p>Tama&ntilde;o del mercado: esta variable se aproximar&aacute; como el logaritmo del PIB per c&aacute;pita departamental.</p>     <p>Ratio de salarios vs. el pago al resto de factores: esta variable se obtendr&aacute; como el resultado de la diferencia entre el valor agregado y los costos laborales definidos previamente, divididos entre los salarios. De aqu&iacute; en adelante se denotar&aacute; simplemente como K-L.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Empleo: esta variable se definir&aacute; como el empleo total en cada &aacute;rea metropolitana para determinado sector.</p>     <p>producci&oacute;n: se definir&aacute; como la producci&oacute;n total en cada &aacute;rea metropolitana para determinado sector.</p>     <p>5.1. Metodolog&iacute;a</p>     <p>Para alcanzar los objetivos de esta investigaci&oacute;n es necesario estimar dos modelos econom&eacute;tricos. Con el fin de dar respuesta al principal interrogante de este trabajo, el cual se refiere a la importancia de las fuentes de aglomeraci&oacute;n propuestas por Marshall, se utilizar&aacute; la metodolog&iacute;a propuesta Rosenthal &amp; Strange (2003), que consiste, a grandes rasgos, en realizar una regresi&oacute;n de alg&uacute;n coeficiente de concentraci&oacute;n con respecto a variables <i>proxy </i>que recojan el efecto de las fuentes propuestas por Marshall (mercado de trabajo conjunto, provisi&oacute;n de insumos intermedios y &oacute;smosis tecnol&oacute;gica), controlado adem&aacute;s por otras variables que seg&uacute;n la teor&iacute;a tienen efecto sobre las decisiones de localizaci&oacute;n de las firmas por v&iacute;as distintas a las externalidades, tales como los costos labores, el costo de la tierra, el tama&ntilde;o del mercado y las ventajas naturales.</p>     <p>Sin embargo, antes de entrar a comprobar la importancia de las fuentes de aglomeraci&oacute;n propuestas por Marshall es necesario ratificar la importancia de las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n, para este fin se estimar&aacute; otro modelo econom&eacute;-trico en el que se regresar&aacute; la productividad de cada &aacute;rea metropolitana con respecto a las variables de concentraci&oacute;n, diversificaci&oacute;n y competencia. De igual forma se tendr&aacute; como control la producci&oacute;n (Q) de cada una de las &aacute;reas metropolitanas para el sector en cuesti&oacute;n y los respectivos salarios (W).</p>     <p>Puesto que el efecto de las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n tiene un rezago en el tiempo (la aglomeraci&oacute;n presentada en el presente tiene efectos sobre la productividad de las firmas y las decisiones de localizaci&oacute;n en futuro), se tomar&aacute; como variable dependiente para este modelo el crecimiento de la productividad en su forma logar&iacute;tmica, el cual se encuentra definido como:</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f13.jpg"></p>     <p>en donde VA representa el valor agregado.</p>     <p>En este documento se calcular&aacute;n las tasas de crecimiento con una longitud de cuatro a&ntilde;os, es decir, se tomar&aacute; el crecimiento del &uacute;ltimo a&ntilde;o con respecto al primer a&ntilde;o de cada subper&iacute;odo, lo cual no deja con una tasa de crecimiento para cada subper&iacute;odo. Aquello es equivalente a contar con un corte transversal para cada subper&iacute;odo y un total de cuatro cortes transversales para el per&iacute;odo de estudio.</p>     <p>Las variables explicativas en este modelo ser&aacute;n los respectivos valores de los indicadores en el a&ntilde;o inicial del subpe-r&iacute;odo, por ejemplo para el primero se tendr&aacute; como variable dependiente el crecimiento en su forma logar&iacute;tmica del valor agregado de 1995 con respecto a 1992, y como variables explicativas los valores de los indicadores de concentraci&oacute;n, competencia y diversificaci&oacute;n para 1992.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>5.2. modelos a estimar</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f14.jpg"></p>     <p>Este primer modelo se estimar&aacute; con el objetivo de mostrar que efectivamente las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n tienen un efecto positivo sobre la productividad. Ratificando la importancia de las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n, este modelo constituye un paso previo para dar respuesta a nuestro principal interrogante, puesto que es necesario conocer de qu&eacute; forma se manifiestan las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n (econom&iacute;as de localizaci&oacute;n o econom&iacute;as de urbanizaci&oacute;n) antes de profundizar en las fuentes que les dan origen.</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f15.jpg"></p>     <p>El segundo modelo se estimar&aacute; con el objetivo de verificar el efecto de las fuentes de aglomeraci&oacute;n propuestas por Mar-shall sobre el fen&oacute;meno de la aglomeraci&oacute;n industrial, permiti&eacute;ndonos alcanzar el objetivo final de este trabajo, que es determinar las fuentes que originan las llamadas econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n y la importancia relativa de cada una de estas.</p>     <p>6. RESULTADOS</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f16.jpg"></p>      <p>En la tabla anterior se resumen los resultados para el primer modelo en cada uno de los subper&iacute;odos de tiempo definidos. La variable Concsq es el cuadrado del coeficiente de concentraci&oacute;n. Su inclusi&oacute;n se hace con el objetivo de analizar el efecto que tiene la concentraci&oacute;n cuando alcanza valores excesivos, en otras palabras, con esta variable se busca evidenciar la existencia de deseconom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n.</p>     <p>Las variables LncQ y LncWages son el crecimiento en su forma logar&iacute;tmica del producto y los salarios, respectivamente. La inclusi&oacute;n de estas variables tiene como objetivo controlar mediante estos dos factores que se encuentran estrechamente relacionados con el crecimiento del valor agregado. La relaci&oacute;n entre el crecimiento de la producci&oacute;n y el crecimiento del valor agregado resulta obvia, puesto que en la Encuesta Anual Manufacturera el valor agregado se define como la diferencia entre la producci&oacute;n bruta y el consumo intermedio; por otro lado, la relaci&oacute;n entre el crecimiento de los salarios y el crecimiento del valor agregado es m&aacute;s intuitiva, ya que el crecimiento de los salarios es considerado como una medida indirecta de los cambios en la productividad de los trabajadores.</p>     <p>Uno de los principales problemas en este tipo de trabajos es el de la <i>hetercedasticidad, </i>que se encuentra claramente latente en cualquier tipo de modelo que emplee informaci&oacute;n proveniente de distintas ciudades. Por esta raz&oacute;n, antes de realizar las estimaciones correspondientes se llevaron a cabo pruebas estad&iacute;sticas para evaluar la existencia de <i>heterocedasti-cidad </i>y se decidi&oacute; finalmente realizar las estimaciones siguiendo el m&eacute;todo de m&iacute;nimos cuadrados ponderados, con el cual se busca precisamente paliar la presencia de <i>heterocedasticidad.</i></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los resultados para este primer modelo ilustran que las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n tienen un efecto positivo y significativo sobre la productividad de las ciudades, que es medida por el crecimiento del valor agregado. De igual forma, los resultados revelan que para el caso colombiano el efecto de las econom&iacute;as de localizaci&oacute;n es el dominante, puesto que la variable de concentraci&oacute;n resulta significativa en tres de los cuatro subper&iacute;odos de estudio. Cabe destacar que en el subper&iacute;odo 1992-1995, el &uacute;nico en el cual la concentraci&oacute;n industrial no resulta significativa, la diversificaci&oacute;n muestra un coeficiente positivo y significativo. Si analizamos la forma en que se lee dicho indicador (entre m&aacute;s bajo sea el valor mayor diversidad) apuntar&iacute;a a que en este caso las econom&iacute;as de localizaci&oacute;n tambi&eacute;n resultan dominantes, puesto que menos diversificaci&oacute;n equivale a m&aacute;s concentraci&oacute;n y especiali-zaci&oacute;n.</p>     <p>De igual forma, no es posible tipificar las externalidades de aglomeraci&oacute;n como Tipo MAR<a name="n1"></a><a href="#n_1"><sup>1</sup></a> o Como Tipo Porter<a name="n2"></a><a href="#n_2"><sup>2</sup></a>, ya que el coeficiente de la competencia nunca resulta significativo, por otro lado, los resultados no apoyan la presencia de econom&iacute;as de urbanizaci&oacute;n ni de su versi&oacute;n din&aacute;mica, las ex-ternalidades Tipo Jacobs<a name="n3"></a><a href="#n_3"><sup>3</sup></a>.</p>     <p>Para el segundo modelo se realizaron estimaciones por m&iacute;nimos cuadrados generalizados para datos de panel (MCGDP) y por m&iacute;nimos cuadrados ponderados siguiendo una estructura de combinaciones de corte transversal (MCP). La raz&oacute;n por la cual se hicieron dos estimaciones radica en el hecho de que si bien los datos se encuentran organizados en una estructura de panel, el per&iacute;odo de tiempo dentro de cada subgrupo es demasiado corto (solo cuatro a&ntilde;os), lo cual limita los alcances de un an&aacute;lisis de este tipo.</p>     <p>La estimaci&oacute;n por m&iacute;nimos cuadrados ponderados siguiendo una estructura de corte transversal proporciona un marco de referencia para comparar los resultados obtenidos por la estimaci&oacute;n de m&iacute;nimos cuadrado generalizados para datos de panel. En &uacute;ltimo lugar, pero no menos importante, la elecci&oacute;n de estas dos metodolog&iacute;as estuvo influenciada por la presencia de <i>heterocedasticidad.</i></p>     <p>A continuaci&oacute;n se presentar&aacute;n los resultados de las estimaciones para el segundo modelo, el cual fue dividido en modelo 2.1. (estimado por MCGDP) y modelo 2.2. (estimado por MCP).</p>       <p>modelo 2.1. MOGDp</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f17.jpg"></p>     <p>En la tabla anterior se resumen los resultados del modelo estimado por MCGDP para cada uno de los subper&iacute;odos de estudio. Los resultados para este modelo nos muestran que tanto el mercado de trabajo conjunto como los insumos intermedios resultaron significativos respectivamente en la mayor parte de los subper&iacute;odos. Lo anterior representa una importante evidencia del rol que estos microfundamentos juegan como fuentes de la aglomeraci&oacute;n industrial.</p>     <p>Para el caso de los salarios, su coeficiente fue positivo en la totalidad de subper&iacute;odos de estudio. Este resultado se encuentra en contraposici&oacute;n con lo propuesto en la teor&iacute;a de Weber (1929 &#91;1909&#93;), seg&uacute;n la cual las firmas buscan minimizar sus costos cuando eligen su ubicaci&oacute;n, por lo que es de esperarse que unos salarios bajos se conviertan en un elemento importante para atraer a las firmas.</p>     <p>No obstante, el comportamiento de la variable salarios no es del todo inesperado, puesto que, tal y como se explic&oacute; anteriormente, los salarios reflejan la productividad de los trabajadores, por lo que tiene sentido que las firmas tiendan a concentrarse en aquellas ciudades donde se encuentren trabajadores m&aacute;s productivos, de igual forma algunos trabajos como el de Krashinsky (2011) han comprobado la existencia de una relaci&oacute;n positiva entre la aglomeraci&oacute;n urbana y los salarios, lo cual es conocido como la prima urbana o prima por aglomeraci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por otro lado, la importancia de los salarios dentro de las decisiones de localizaci&oacute;n de las firmas se ve mitigada en aquellas industrias con una alta relaci&oacute;n capital-trabajo, es decir, en aquellas industrias que son intensivas en capital y no en trabajo. Por esta raz&oacute;n se decidi&oacute; incluir dentro de las estimaciones la variable K-L, que si bien no es propiamente una medida de la relaci&oacute;n capital trabajo s&iacute; constituye una medida de la relaci&oacute;n entre el trabajo y los otros factores productivos dentro de cada uno de los sectores industriales. Esta variable tom&oacute; un signo positivo para todo el per&iacute;odo de estudio y adem&aacute;s result&oacute; significativa la mayor parte del tiempo. Lo cual indica que por lo menos para el caso colombiano las industrias intensivas en capital tienden a concentrarse m&aacute;s.</p>     <p>La densidad del trabajo por establecimiento, que fue utilizada como una <i>proxy </i>del mercado de trabajo conjunto, result&oacute; significativa para todos los subper&iacute;odos de estudio, a excepci&oacute;n del 1996-1999, y el signo fue el esperado en la totalidad del per&iacute;odo. Estos resultados son consecuentes con los hallazgos realizados en otros trabajos emp&iacute;ricos, en los cuales el mercado de trabajo conjunto se erigi&oacute; como la variable de la trinidad marshalliana m&aacute;s determinante.</p>     <p>En el subper&iacute;odo 2000-2003 el mercado del trabajo conjunto vuelve a ser significativo, estos resultados pueden estar relacionados con los efectos de la crisis de finales de los noventa en la cual se destruyeron muchos empleos, incrementando la incertidumbre en el mercado laboral. Esta &uacute;ltima es una precondici&oacute;n b&aacute;sica para que se encuben los beneficios del mercado de trabajo conjunto como minimizador del riesgo, lo cual se reflej&oacute; m&aacute;s adelante en los primeros a&ntilde;os del siglo XXI, cuando las precondiciones ya estaban dadas.</p>     <p>El consumo intermedio present&oacute; el signo positivo esperado y fue la &uacute;nica variable que result&oacute; significativa durante la totalidad del per&iacute;odo de estudio. Los costos de transporte juegan un rol importante en los esquemas de centro periferia, pues si no son extremamente elevados la decisi&oacute;n de las firmas productoras de insumos intermedios es establecer sus plantas productivas en donde se localice la mayor parte de su demanda, la cual viene representada por otras firmas industriales que a su vez tienden a concentrarse en las ciudades.</p>       <p>Si los costos de transporte son muy bajos, la producci&oacute;n se concentrar&aacute; a&uacute;n m&aacute;s, pero la ca&iacute;da de los mismos permitir&aacute; obtener los insumos a un bajo costo independientemente de la localizaci&oacute;n, lo cual llevar&iacute;a a cierta convergencia en los precios de los insumos para el centro y la periferia (Krugman, 1992).</p>     <p>Si bien la geograf&iacute;a colombiana es bastante accidentada, esta no se traduce en unos costos de transporte demasiado elevados que no permitan la concentraci&oacute;n de la producci&oacute;n. De igual forma, el escenario colombiano no es precisamente el de unos costos de transporte lo suficientemente bajos para que la localizaci&oacute;n carezca de importancia.</p>     <p>Teniendo en cuenta las caracter&iacute;sticas de la geograf&iacute;a colombiana, podr&iacute;amos argumentar que los costos de transporte en el pa&iacute;s se encuentran en el rango donde las externalida-des de aglomeraci&oacute;n resultan m&aacute;s importantes, por lo que los resultados son consecuentes con este escenario.</p>     <p>La densidad poblacional, empleada en este caso como <i>pro-xy </i>de los costos del suelo, presenta un comportamiento consecuente con el esperado, puesto que tiene un signo negativo y resulta significativa en el per&iacute;odo de estudio, tal y como lo predice la teor&iacute;a de Weber. No obstante, estos resultados deben analizarse con mesura, ya que esta no es una medida muy depurada del costo del suelo.</p>     <p>El PIB per c&aacute;pita departamental incluido en las estimaciones como control del tama&ntilde;o del mercado mostr&oacute; un signo negativo durante el per&iacute;odo de estudio, lo cual si bien a primera instancia puede parecer extra&ntilde;o, tiene su explicaci&oacute;n en el hecho de que los departamentos con el PIB per c&aacute;pita m&aacute;s elevado alojan a las ciudades m&aacute;s grandes de la naci&oacute;n, las cuales precisamente por el hecho de ser m&aacute;s extensas gozan de lo que podr&iacute;amos llamar una diversidad concentradora.</p>     <p>Esta consiste en que las ciudades m&aacute;s grandes del pa&iacute;s concentran gran parte de la producci&oacute;n de los sectores industriales m&aacute;s din&aacute;micos, lo cual se traduce en una distribuci&oacute;n menos desigual de la producci&oacute;n industrial entre los sectores industriales al interior de la urbe. Esta diversidad concentradora puede ser el origen de la relaci&oacute;n negativa entre PIB per c&aacute;pita y concentraci&oacute;n, encontrada en las estimaciones.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Adem&aacute;s, si tenemos en cuenta las tendencias del modelo de centro periferia descritas por Lotero (2007), se puede dar otra lectura al comportamiento de la variable K-L, puesto que es posible que las actividades intensivas en mano de obra se encuentren m&aacute;s concentradas de lo que los resultados aparentan, y esta concentraci&oacute;n puede estar siendo disimulada por la diversidad concentradora de las ciudades m&aacute;s grandes.</p>     <p>Las distancias a los puertos presentaron el signo esperado y resultaron significativas en la estimaci&oacute;n por datos de panel para los &uacute;ltimos dos subper&iacute;odos. La distancia a Bogot&aacute; es importante en los mismos subper&iacute;odos.</p>       <p>Modelo 2.2. MOp</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a03f18.jpg"></p>     <p>En la tabla anterior se presentan los resultados para la estimaci&oacute;n por MCP siguiendo una estructura de combinaciones de corte transversal. Los resultados no difieren mucho de los obtenidos por la estimaci&oacute;n para datos de panel, pues tanto el mercado de trabajo conjunto como los insumos intermedios resultaron significativos respectivamente en la mayor parte de los subper&iacute;odos. El per&iacute;odo de la crisis de finales de los noventa es el &uacute;nico en el que estas variables no resultaron significativas. Cabe destacar que los resultados en este rango de tiempo fueron bastante pobres, ya que ninguna de las dos estimaciones present&oacute; significancia global para ese per&iacute;odo.</p>     <p>Los salarios destacaron en tres de los subper&iacute;odos en la estimaci&oacute;n por combinaciones de corte transversal, presentando un signo positivo. La densidad del trabajo por firma result&oacute; significativa para todos los subper&iacute;odos de estudio, a excepci&oacute;n del per&iacute;odo 1996-1999, el cual, tal y como fue mencionado anteriormente, no present&oacute; significancia global para ese per&iacute;odo en ninguna de las estimaciones. El PIB per c&aacute;pita departamental result&oacute; significativo &uacute;nicamente para el primer y tercer subper&iacute;odo, para los cuales present&oacute; un signo negativo. Los subper&iacute;odos restantes tuvieron sendos signos positivos, pero no fueron significativos.</p>     <p>La principal diferencia entre las estimaciones se present&oacute; en las variables geogr&aacute;ficas de distancia. Mientras que las distancias a los puertos no resultaron significativas en ninguno de los subper&iacute;odos, la distancia a Bogot&aacute; destac&oacute; nuevamente en los dos &uacute;ltimos subper&iacute;odos, lo cual sugiere que la atracci&oacute;n de Bogot&aacute; como principal centro urbano y centro de poder de la naci&oacute;n es m&aacute;s poderosa que la atracci&oacute;n de los puertos. Este resultado tiene importantes implicaciones, ya que pone de manifiesto que la ventaja natural de los puertos no es suficiente para contrarrestar las fuerzas centr&iacute;petas de la capital, por lo que no se puede esperar que el desarrollo industrial en las ciudades portuarias surja de manera espont&aacute;nea como respuesta a un entorno menos adverso.</p>     <p>Se realizaron estimaciones incluyendo la proporci&oacute;n de graduados con respecto a la poblaci&oacute;n y la proporci&oacute;n de los graduados de postgrados sobre el total de graduados como <i>proxies </i>de los <i>spillovers </i>generados por las universidades, sin embargo, estas variables no resultaron significativas y los resultados de las estimaciones no cambiaron mucho con respecto a los resultados ilustrados anteriormente.</p>     <p>7. CONCLUSIONES</p>     <p>Las ciudades son, sin lugar a dudas, el espacio por excelencia para las actividades humanas, pero ante todo son una anomal&iacute;a, un lugar donde la poblaci&oacute;n y las actividades econ&oacute;micas se concentran por encima de la media. El evento que desencadena la aparici&oacute;n de las ciudades es generalmente hist&oacute;rico, pero son las externalidades de aglomeraci&oacute;n las que dirigen el proceso de crecimiento de las mismas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Estas &uacute;ltimas pueden manifestarse de diversas formas, pero no debemos perder de vista que la concentraci&oacute;n o la diversificaci&oacute;n no son las causas del &eacute;xito de las ciudades, sino el resultado de unas fuerzas ulteriores.</p>     <p>Este documento se concentr&oacute; en el estudio de las fuerzas de aglomeraci&oacute;n, m&aacute;s espec&iacute;ficamente la llamada &quot;trinidad marshalliana&quot;. Los resultados obtenidos en este trabajo constituyen una evidencia de la importancia que tienen estas fuerzas como fuentes de la aglomeraci&oacute;n industrial.</p>       <p>La inclusi&oacute;n de algunas variables geogr&aacute;ficas, como las distancias con respecto a los puertos y la distancia con respecto a Bogot&aacute;, enriquecen el an&aacute;lisis y sugieren que el efecto de atracci&oacute;n de la capital prima sobre la ventaja natural de los puertos. El an&aacute;lisis de las otras variables que pueden inducir a la aglomeraci&oacute;n por v&iacute;as distintas a las externalidades sugiere la presencia de una prima salarial urbana.</p>     <p>En conclusi&oacute;n, la industria manufacturera colombiana no es ajena a las externalidades de aglomeraci&oacute;n y, a su vez, dos de los elementos de la &quot;trinidad marshalliana&quot;, el mercado de trabajo conjunto y los mercados de insumos intermedios, se erigen como fuentes de la aglomeraci&oacute;n industrial.</p>     <p>Seg&uacute;n lo expresado anteriormente, para impulsar el desarrollo industrial en las regiones perif&eacute;ricas no basta &uacute;nicamente con establecer un ambiente favorable (reformas de corte aperturista), puesto que las fuerzas de aglomeraci&oacute;n de las que goza el centro contrarrestar&iacute;an estos incentivos. En otras palabras, esto equivale a intentar nadar contra la corriente, ya que las fuerzas centr&iacute;petas de aglomeraci&oacute;n impedir&aacute;n la desconcentraci&oacute;n de la producci&oacute;n y el desarrollo industrial de la periferia.</p>     <p>Solo cuando la periferia logre alcanzar un tama&ntilde;o que le permita desarrollar sus propias fuerzas de atracci&oacute;n se encontrar&aacute; en condiciones de generar su propio crecimiento y emprender su camino a la consolidaci&oacute;n. Este es un recorrido largo que requiere la coordinaci&oacute;n en varias &aacute;reas como la pol&iacute;tica industrial, la cual debe promover la expansi&oacute;n de las firmas existentes e incentivar la formaci&oacute;n de nuevas empresas dentro de la regi&oacute;n.</p>     <p>An&aacute;logamente, resulta necesario el establecimiento de pol&iacute;ticas regionales que permitan el mejoramiento de la comunicaci&oacute;n al interior de las regiones y permita el surgimiento de v&iacute;nculos m&aacute;s fuertes entre las firmas, los gobiernos locales y los consumidores. Estos nexos son necesarios para la coordinaci&oacute;n efectiva de los esfuerzos individuales (Lobby), la promoci&oacute;n efectiva de sus productos y la integraci&oacute;n de los mercados regionales; factores que de concretarse se traducir&iacute;an en un aumento de la competitividad de la regi&oacute;n.</p>     <p>8. Limitaciones</p>     <p>Si bien este trabajo es importante como una primera aproximaci&oacute;n a los microfundamentos de la aglomeraci&oacute;n, no se pueden dejar a un lado algunas limitaciones presentes en el mismo, que deben ser tenidas en cuenta a la hora de analizar los resultados hallados.</p>     <p>Es importante resaltar las limitaciones referentes al tama&ntilde;o de la muestra. Mientras algunos de los trabajos m&aacute;s importantes en esta &aacute;rea se realizan con informaci&oacute;n detallada sobre un gran n&uacute;mero de ciudades e incluso algunas investigaciones realizadas para los Estados Unidos cuentan con informaci&oacute;n para distintos niveles geogr&aacute;ficos, este documento cont&oacute; con informaci&oacute;n para ocho ciudades, lo cual claramente no permite obtener un tama&ntilde;o de muestra muy grande.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una segunda limitaci&oacute;n es el grado de detalle de la informaci&oacute;n, que solo se encontr&oacute; disponible a nivel de sector, cuando lo ideal hubiera sido contar con informaci&oacute;n a nivel de firma. De igual forma, la informaci&oacute;n disponible para las distintas &aacute;reas metropolitanas no permiti&oacute; construir medidas muy depuradas para el precio del suelo y el tama&ntilde;o del mercado.</p>       <p>Por otro lado, la informaci&oacute;n disponible en el pa&iacute;s para las distintas &aacute;reas metropolitanas no fue suficiente para evaluar los <i>spillovers </i>de conocimiento, los cuales son un elemento de la trinidad marshalliana. Si bien se intent&oacute; evaluar los generados por las universidades, la informaci&oacute;n disponible en el sistema general de la educaci&oacute;n superior tambi&eacute;n es muy limitada.</p>     <p>Con este trabajo se deja la puerta abierta para futuras contribuciones en esta &aacute;rea. La b&uacute;squeda de aproximaciones m&aacute;s precisas y medidas m&aacute;s depuradas es el principal reto que deber&aacute;n enfrentar quienes decidan ahondar en el tema.</p> <hr>     <p><a name="n_1"></a><a href="#n1"><sup>1</sup></a> MAR (Marshall-Arrow-Romer): son externalidades de aglomeraci&oacute;n compartidas por firmas de una misma industria, que se desarrollan en ambientes oligopol&iacute;sticos. Pertenecen al campo de las externalidades din&aacute;micas y se manifiestan cuando las econom&iacute;as de localizaci&oacute;n son potenciadas por una estructura de mercado oligop&oacute;lica.</p>     <p><a name="n_2"></a><a href="#n2"><sup>2</sup></a> Tipo Porter: son externalidades de aglomeraci&oacute;n compartidas por firmas de una misma industria que se desarrollan en ambientes competitivos. Pertenecen al campo de las externalidades din&aacute;micas y se manifiestan cuando las econom&iacute;as de localizaci&oacute;n son potenciadas por una estructura de mercado competitiva.</p>     <p><a name="n_3"></a><a href="#n3"><sup>3</sup></a> Tipo Jacobs: son externalidades de aglomeraci&oacute;n compartidas por firmas de una misma ciudad independientemente del sector industrial del que provengan. Pertenecen al campo de las externalidades din&aacute;micas y se manifiestan cuando las econom&iacute;as de urbanizaci&oacute;n son potenciadas por una estructura de mercado competitiva.</p> <HR>     <p><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b></p>     <!-- ref --><p>Anderson, F., Burgess, S., &amp; Lane, J. I. (2007). Cities, Mathcing and the Productivity Gains of Agglomeration. <i>Journal of Urban Economics, </i>112-128.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000190&pid=S2011-2106201100020000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Audretsch, D. B., Lehmann, E. &amp; Warning, S. (2005). <i>University Spillovers and New Firms Location. </i>Jena.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000192&pid=S2011-2106201100020000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Audretsh, D. B., &amp; Feldman, M. P. (2003). <i>Knowledge Spillovers and</i> <i>The Geography of Innovation.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000194&pid=S2011-2106201100020000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </i></p>     <!-- ref --><p>Campo, O. (2008). <i>Impacto de las externalidades din&aacute;micas de</i> <i>aglomeraci&oacute;n en el sector industrial colombiano 1992-2003.</i> Barranquilla: Documentos IEEC 28-Universidad del Norte.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000196&pid=S2011-2106201100020000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Christaller, W. (1966 &#91;1933&#93;). <i>Central Places in Southern Germany.</i> Jena: Prentice Hall.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000198&pid=S2011-2106201100020000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Cohen, J. P. &amp; Morrison, C. J. (2004). <i>Agglomeration Economies and</i> <i>Industry Location Decisions: The Impacts of Spatial and Industrial</i> <i>Spillovers.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000200&pid=S2011-2106201100020000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></p>     <!-- ref --><p>Cuervo, L. &amp; Gonz&aacute;lez, J. (1998). <i>Industria y ciudades en la era de la mundializaci&oacute;n: un enfoque socio espacial. </i>Bogot&aacute;: Tercer Mundo, Colciencias, Cider.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000202&pid=S2011-2106201100020000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Devereux, M. P., Griffith, R. &amp; Simpson, H. (2007). <i>Firm Location Decisions, Regional Grants and Agglomeration Externalities. </i>Oxford: Centre for Business Taxation, University of Oxford and Institute for Fiscal.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000204&pid=S2011-2106201100020000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Duranton, G. &amp; Puga, D. (2003). Micro-Foundations of Urban Agglomeration Economies. En J. V. Thisse, <i>Handbook of Regional and Urban Economics, 4, </i>2063-2117, North-Holland, Amsterdam.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000206&pid=S2011-2106201100020000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Duranton, G. &amp; Overman, H. G. (2005). Testing for localization using Micro-Geographic data. <i>Review of economics studies, 72 (4), </i>1077-1106.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000208&pid=S2011-2106201100020000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Echavarr&iacute;a, J. J. &amp; Villamizar, M. (2006). El proceso colombiano de desindustrializaci&oacute;n. <i>Borradores de Econom&iacute;a, 361. </i>Bogot&aacute;: Banco de la Rep&uacute;blica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000210&pid=S2011-2106201100020000300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Fern&aacute;ndez Redondo, M. &amp; Mir&aacute;s Araujo, J. (2008). <i>Pol&iacute;tica regional y</i> <i>localizacion industrial en Galicia. </i>Coru&ntilde;a: Universidad de Coru&ntilde;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000212&pid=S2011-2106201100020000300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Ge, Y. (2008). <i>Globalization and Industry Agglomeration in China.</i> Beijing: University of International Business.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000214&pid=S2011-2106201100020000300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Henderson, J. V (2002). <i>Marshall's Scale Economics. </i>Providence, RI&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000216&pid=S2011-2106201100020000300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Holmes, T. J. (1999). Localization Of Industry And Vertical Disintegration. <i>MITPress, 81(2), </i>314-325.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000217&pid=S2011-2106201100020000300015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Jacobs, J. (1969). <i>The Economy of Cities. </i>New York:Vintage.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000219&pid=S2011-2106201100020000300016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Krashinsky, H. (2011). Urban agglomeration, wages and selection: Evidence from samples of siblings. <i>Labor economics. Vol.18, </i>pp. 79 - 92.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000221&pid=S2011-2106201100020000300017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Krugman, P. (1992). <i>Geograf&iacute;a y comercio. </i>Barcelona: Antoni Bosch.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000223&pid=S2011-2106201100020000300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>L&oacute;sch, A. (1940). <i>Die Raumliche Ordnung derWirtschaft. </i>Jena.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000225&pid=S2011-2106201100020000300019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Lotero, J. C. (2007). <i>Industria y regi&oacute;n en Colombia: desarrollo espacial,</i> <i>productividad y competitividad comercial durante la apertura de los</i> <i>noventa. </i>Medell&iacute;n: Centro de Investigaciones Econ&oacute;micas-Universidad de Antioquia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000227&pid=S2011-2106201100020000300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Lu, J., &amp; Zhigang, T. (2006). <i>Determinants of Industrial Agglomeration:</i> <i>Recent Evidence from China. </i>Beijing: Tsinghua University.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000229&pid=S2011-2106201100020000300021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Maldonado Atencio, A.A. (2010). <i>La evolucion del crecimiento industrial</i> <i>y transformacion productiva en Colombia 1970-2005: patrones y</i> <i>determinantes. </i>Bogota: Universidad Nacional de Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000231&pid=S2011-2106201100020000300022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Maldonado, N. &amp; Tamayo, A. C. (2006). <i>Localizaci&oacute;n industrial:</i> <i>una aproximaci&oacute;n emp&iacute;rica a los hechos estilizados de Bogot&aacute;.</i> Bogot&aacute;: Tercer Simposio Internacional y Primer Congreso Iberoamericano de Microeconom&iacute;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000233&pid=S2011-2106201100020000300023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Marshall, A. (1969 &#91;1890&#93;). <i>Principies of Economics </i>(Novena ed.).London: Macmillan.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000235&pid=S2011-2106201100020000300024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>O'Sullivan, A. (2003). <i>Urban Economics. </i>Boston: McGraw-Hill.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000237&pid=S2011-2106201100020000300025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Rend&oacute;n Acevedo, J. A. &amp; Nieto Alem&aacute;n, P. A. (2009). <i>Comportamiento</i> <i>sectorial de la industria manufacturera en Colombia 1980-2005, un</i> <i>an&aacute;lisis a partir de datos de panei. </i>Cali.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000239&pid=S2011-2106201100020000300026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Rosenthal, S. S. &amp; Strange,W. C. (2003). Evidence of the Nature and Sources of Agglomeration Economies. En J. V. Thisse, <i>Handbook</i> <i>of Regional and Urban Economics, 4.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000241&pid=S2011-2106201100020000300027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </i></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Rosenthal, S. S. &amp; Strange, W. C. (2001). <i>The Determinats of</i> <i>Agglomeration.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000243&pid=S2011-2106201100020000300028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></p>     <!-- ref --><p>Rosenthal, S. S. &amp; Strange, W C. (2004). <i>The Micro-Empirics of</i> <i>Agglomeration Economies.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000245&pid=S2011-2106201100020000300029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </i></p>     <!-- ref --><p>Strange,W C. (2008). <i>Aggiomeratio Research in theAge of Disaggregation.</i> Toronto: University of Toronto.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000247&pid=S2011-2106201100020000300030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Toro Gonz&aacute;lez, D. (2005). <i>Competitividady iocaiizacion de empresas:ia</i> <i>experiencia de Cartagena frente a ia evidencia colombiana de ios a&ntilde;os</i> <i>noventa. </i>Series de estudio sobre la competitividad de Cartagena. Cartagena de Indias: Observatorio del Caribe Colombiano, C&aacute;mara de Comercio de Cartagena y Universidad Tecnol&oacute;gica de Bol&iacute;var.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000249&pid=S2011-2106201100020000300031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Toro Gonz&aacute;lez, D. (2004). Localizaci&oacute;n de la industria manufacturera en Colombia 1990-1999. <i>Econom&iacute;a y Regi&oacute;n 1 </i>(2).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000251&pid=S2011-2106201100020000300032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Von Th&uuml;nen, J. H. (1966 &#91;1826&#93;). <i>Der Isoiierte Staat in Beziehung auf Landwirtschaft und Nationaioekonomie. </i>(C. M. Wartenberg, Trad.) Jena: Pergamon Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000253&pid=S2011-2106201100020000300033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Weber, A. (1929 &#91;1909&#93;). <i>Theory of the Location of Industries. </i>Chicago: University of Chicago Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000255&pid=S2011-2106201100020000300034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Yemail, S. (2000). <i>La demanda local como determinante de la localizaci&oacute;n</i> <i>de la industria en Colombia: entre la historia y los modelos emp&iacute;ricos.</i> Trabajo de Grado: Universidad Javeriana.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000257&pid=S2011-2106201100020000300035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>  </font>      ]]></body><back>
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<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
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<surname><![CDATA[Anderson]]></surname>
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<surname><![CDATA[Burgess]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
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<surname><![CDATA[Lane]]></surname>
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<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cities, Mathcing and the Productivity Gains of Agglomeration]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Urban Economics]]></source>
<year>2007</year>
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