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<publisher-name><![CDATA[Editorial Universidad del Norte]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Análisis de los determinantes de la transparencia fiscal: evidencia empírica para los municipios catalanes]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The quality of public institutions is an essential issue for the proper functioning of the accountability process. In this sense, fiscal transparency, in particular, the availability of complete budget information by the electorate is a key aspect. It is therefore essential to identify and to understand the determinants of fiscal transparency. With this aim, we create a measure of fiscal transparency from the annual reports of the Audit Office of Catalonia for the period 1997-2004 and for 680 municipalities. The main results indicate that the electoral competition positively affects the probability to be transparent, while the propensity to be transparent decreases with the size of the municipality and with the public debt.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4"><b>An&aacute;lisis de los determinantes de la transparencia fiscal: evidencia emp&iacute;rica para los municipios catalanes</b></font></p>     <p align="center"><font size="3"><b>Analysis of fiscal transparency determinants for catalan municipalities</b></font></p>     <p><b>Jos&eacute; Polo-Otero*</b></p>     <p>Economista de la Universidad de los Andes. Magister en econom&iacute;a de la Universidad de Barcelona (Espa&ntilde;a). Doctor (c) en Econom&iacute;a de la Universidad de Barcelona (Espa&ntilde;a). Actualmente, es profesor de tiempo completo en el programa de Econom&iacute;a de Universidad del Norte. Barranquilla-Colombia</p>      <p><b>Fecha de recepci&oacute;n:</b> junio de 2011    <br>  <b>Fecha de aceptaci&oacute;n:</b> septiembre de 2011</p> <hr>       <p><b>RESUMEN</b></p>     <p>La calidad de las instituciones p&uacute;blicas es un aspecto fundamental para el correcto funcionamiento del proceso de rendici&oacute;n de cuentas. En este sentido, la transparencia fiscal y, concretamente, la disponibilidad de informaci&oacute;n presupuestaria completa por parte del electorado es clave. Por ello, resulta fundamental conocer los determinantes de la transparencia. Para conseguirlo, utilizando los informes anuales de la Sindicatura de Cuentas de Catalu&ntilde;a (1997-2004), obtenemos una medida de transparencia fiscal para 680 municipios. En la propensi&oacute;n de ser transparente influye positivamente la competencia electoral, mientras que los municipios altamente endeudados y de mayor tama&ntilde;o tienden a ser menos transparentes.</p>     <p><b>Palabras clave:</b> Transparencia fiscal, competencia electoral, rendici&oacute;n de cuentas.</p> <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>ABSTRACT</b></p>     <p>The quality of public institutions is an essential issue for the proper functioning of the accountability process. In this sense, fiscal transparency, in particular, the availability of complete budget information by the electorate is a key aspect. It is therefore essential to identify and to understand the determinants of fiscal transparency. With this aim, we create a measure of fiscal transparency from the annual reports of the Audit Office of Catalonia for the period 1997-2004 and for 680 municipalities. The main results indicate that the electoral competition positively affects the probability to be transparent, while the propensity to be transparent decreases with the size of the municipality and with the public debt.</p>     <p><b>Keywords:</b> Fiscal transparency, electoral competition, accountability.</p> <hr>     <p><b>1. INTRODUCCI&Oacute;N</b></p>     <p>Desde la perspectiva del sector p&uacute;blico, la transparencia fiscal se ha convertido en uno de los temas de moda desde principios de la d&eacute;cada de los noventa. Tanto es as&iacute; que instituciones como la OCDE (&quot;OECD Best Practices for Budget Transparency&quot;) o como el FMI (&quot;IMF Fiscal Transparency Code&quot;) han establecido una serie de c&oacute;digos y principios sobre las buenas pr&aacute;cticas de la transparencia fiscal, los cuales deben servir de gu&iacute;a a pa&iacute;ses y gobiernos subcentrales, tanto en el momento de dise&ntilde;ar sus proyectos presupuestarios como durante todas las siguientes fases del propio proceso presupuestario. Sin duda, tal circunstancia se debe al amplio consenso existente respecto del hecho de que la transparencia es un importante requisito para una buena gesti&oacute;n p&uacute;blica (Kopits &amp; Craig, 1998), tal y como, por ejemplo, Alt <i>et al. </i>(2002), Alt y Lowry (2006), o Alt y Lassen (2006) han demostrado recientemente de forma emp&iacute;rica.</p>     <p>En su c&oacute;digo de buena conducta, el FMI establece cuatro pilares para garantizar la transparencia fiscal: I) asignaci&oacute;n clara de tareas y responsabilidades del sector p&uacute;blico dentro de la econom&iacute;a de mercado; II) procesos presupuestarios abiertos al p&uacute;blico en todas sus fases, desde la preparaci&oacute;n hasta la auditor&iacute;a; III) disponibilidad exhaustiva de informaci&oacute;n presupuestaria, f&aacute;cilmente entendible y puesta a disposici&oacute;n del p&uacute;blico dentro de unos plazos razonables y vinculantes; y, por &uacute;ltimo, IV) garant&iacute;as de integridad en la informaci&oacute;n, que garanticen la calidad de los datos y, en general, el cumplimiento de las disposiciones legales presupuestarias.</p>     <p>En la medida en que un pa&iacute;s o, dentro de un pa&iacute;s, cualquier gobierno subcentral -sujeto a sus especificidades institucionales- cumpliera con todos esos pilares, concluir&iacute;amos que ha alcanzado el nivel m&aacute;ximo de transparencia fiscal, lo cual, como ya dijimos, es una precondici&oacute;n para garantizar una buena gesti&oacute;n p&uacute;blica. En nuestro estudio, nos centraremos - por los motivos que m&aacute;s adelante justificaremos- en el tercer pilar: disponibilidad p&uacute;blica de informaci&oacute;n presupuestaria (v&eacute;ase <i>Manual de transparencia scal, </i>pp. 61 y ss., Fondo Monetario Internacional, 2007).</p>     <p>Obviamente, el objetivo de la transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n presupuestaria no tendr&iacute;a raz&oacute;n de ser en presencia de informaci&oacute;n sim&eacute;trica entre el poder pol&iacute;tico y los ciudadanos. Sin embargo, tal simetr&iacute;a en la informaci&oacute;n no se da habitual-mente en la pr&aacute;ctica. Por ejemplo, es razonable pensar que el pol&iacute;tico conoce exactamente el coste de un determinado proyecto de inversi&oacute;n, a diferencia de la ciudadan&iacute;a; o que, a diferencia de los ciudadanos, el pol&iacute;tico conoce mejor las habilidades de sus funcionarios para llevar a cabo ese determinado proyecto de inversi&oacute;n. Por todo ello, en ausencia de un trasvase de informaci&oacute;n adecuado hacia los ciudadanos -ya sea a trav&eacute;s de la publicidad de los contratos con agentes externos, de las memorias de modificaciones presupuestarias o, simplemente, de las liquidaciones presupuestarias- dif&iacute;cilmente podr&aacute; saber el ciudadano en qu&eacute; medida todo el dinero asignado a un determinado proyecto (o a la prestaci&oacute;n de un determinado servicio) es el estrictamente necesario o, en otro caso, se ha producido una apropiaci&oacute;n de rentas por parte del pol&iacute;tico (corrupci&oacute;n) o, simplemente, la gesti&oacute;n p&uacute;blica es ineficiente (v&eacute;ase la revisi&oacute;n de esta literatura por parte de Besley, cap&iacute;tulo 3, 2006).</p>     <p>Solo disponiendo de esa informaci&oacute;n -tal y como remarca el c&oacute;digo de buena conducta del FMI, en un formato entendible al m&aacute;ximo posible para el ciudadano medio y disponible dentro de unos plazos razonables- el proceso de rendici&oacute;n de cuentas funcionar&aacute; &oacute;ptimamente.</p>     <p>Obs&eacute;rvese que, dependiendo de la naturaleza y del contenido de la informaci&oacute;n presupuestaria, su provisi&oacute;n puede no llegar a ser del todo &uacute;til al ciudadano, puesto que este puede que no siempre disponga del conocimiento suficiente para interpretarla o, simplemente, le sea dif&iacute;cil contextualizarla. No obstante, en un contexto descentralizado, el ciudadano siempre tendr&aacute; un instrumento adicional que <i>a priori </i>le permitir&aacute; sacar el mayor provecho a la informaci&oacute;n presupuestaria recibida. En concreto nos referimos a la posibilidad de comparar la actuaci&oacute;n de su gobierno con la de otros de su entorno o con la de otros de caracter&iacute;sticas socio-econ&oacute;micas similares (Besley &amp; Case, 1995). Precisamente, como veremos m&aacute;s adelante, nuestra unidad de an&aacute;lisis es el nivel local de gobierno en Espa&ntilde;a.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la literatura existe un vac&iacute;o en la identificaci&oacute;n de los determinantes de la calidad de las instituciones p&uacute;blicas y, en concreto, del nivel de transparencia fiscal. Respecto de esta &uacute;ltima cuesti&oacute;n, una excepci&oacute;n es el trabajo de Alt <i>et al. </i>(2006). En ese estudio, llevado a cabo para un largo per&iacute;odo de tiempo sobre los Estados norteamericanos, estos autores concluyen que tanto factores pol&iacute;ticos (competencia electoral y polarizaci&oacute;n) como fiscales (nivel de endeudamiento) afectan la evoluci&oacute;n temporal y las diferencias entre Estados en los niveles de transparencia fiscal. Por otra parte, Santiago <i>et al. </i>(2010) proponen un estudio exploratorio de los determinantes de la transparencia fiscal para un conjunto de municipios espa&ntilde;oles y se&ntilde;alan que incrementos en el gasto p&uacute;blico total y en la poblaci&oacute;n mayor de 65 a&ntilde;os tienen efectos positivos sobre el nivel de transparencia, mientras que aumentos en el gasto p&uacute;blico en personal o en la poblaci&oacute;n total conducen a menores niveles de transparencia fiscal.</p>     <p>En consonancia con lo anterior, el conocimiento m&aacute;s profundo de tales factores determinantes puede generar mejores procesos de gesti&oacute;n presupuestaria y, en definitiva, un mejor proceso de rendici&oacute;n de cuentas. Por ejemplo, si se confirma la robustez de su resultado respecto de que a menor nivel de endeudamiento mayor es el nivel de transparencia fiscal, ser&iacute;a este un argumento adicional para restringir o, cuanto menos, estar m&aacute;s vigilante a&uacute;n respecto de los niveles de endeudamiento de los entes p&uacute;blicos.</p>     <p>Nuestro objetivo consiste en llevar a cabo un an&aacute;lisis similar al de Alt <i>et al. </i>(2006), pero para una muestra de municipios espa&ntilde;oles (680 catalanes para el per&iacute;odo 2001-2004), esto es, para el nivel m&aacute;s pr&oacute;ximo de gobierno a la ciudadan&iacute;a, mientras que ellos lo hicieron para un nivel intermedio. Adem&aacute;s, mediremos la transparencia de una manera totalmente diferente, y que creemos totalmente objetiva al no depender de los resultados de una encuesta, tal y como ellos lo hacen. Como hip&oacute;tesis de partida, identificamos el mismo conjunto de variables -pol&iacute;ticas y fiscales- potencialmente explicativas de las diferencias en el nivel de transparencia fiscal. Sin embargo, para cuantificar este &uacute;ltimo nos fijamos en la disponibilidad de informaci&oacute;n respecto de diversas cuentas y estados presupuestarios (desde la liquidaci&oacute;n presupuestaria al remanente de tesorer&iacute;a, pasando por la cuenta de resultados) por parte de la Sindicatura de Cuentas de Catalu&ntilde;a (SSC), que es el ente fiscalizador de las cuentas p&uacute;blicas en dicho territorio. Tal informaci&oacute;n se presenta a trav&eacute;s de informes anuales, los cuales son p&uacute;blicos y, por consiguiente, pueden ser consultados en Internet (<a href="http://www.sindicatura.org/web/guest/Corporacions_Locals" target="_blank">http://www.sindicatura.org/web/guest/Corporacions_Locals</a>)</p>     <p>En la medida en que un municipio no entregue parte de la informaci&oacute;n requerida o la suministre fuera de plazo, concluiremos que su nivel de transparencia es bajo (o nulo en la medida en que no facilite ninguno de los &iacute;tems requeridos por la SSC)<a name="n1"></a><a href="#n_1"><sup>1</sup></a>. Por su parte, Alt <i>et al. </i>(2006) miden el nivel de transparencia fiscal al contrastar en qu&eacute; medida los Estados norteamericanos cumplen o no con ciertos requisitos presupuestarios (entre otros, &iquest;son las previsiones de ingresos vinculantes?, &iquest;existen unas reglas contables a la hora de presentar el presupuesto?...). Tal contraste lo realizan enviando un cuestionario a los responsables presupuestarios de cada Estado.</p>     <p>Sin duda, el hecho de que tales requisitos est&eacute;n legalmente homogeneizados en Espa&ntilde;a<a name="n2"></a><a href="#n_2"><sup>2</sup></a> y las desventajas de utilizar una encuesta (Alt &amp; Lassen, 2006, p. 1414), hacen que hayamos optado por utilizar la informaci&oacute;n de que dispone la SSC<a name="n3"></a><a href="#n_3"><sup>3</sup></a>.</p>     <p>A pesar de las diferencias en la construcci&oacute;n de la variable end&oacute;gena y en el contexto institucional y econ&oacute;mico entre Espa&ntilde;a y los EEUU, los resultados que obtenemos vienen a corroborar los obtenidos por esos autores. Respecto de las variables pol&iacute;ticas, una mayor competencia electoral en el municipio genera mayor transparencia fiscal; mientras que respecto de las variables fiscales se confirma que cuanto menor es el nivel de endeudamiento mayor es tambi&eacute;n el nivel de transparencia fiscal.</p>     <p>Dada la heterogeneidad en el tama&ntilde;o de los municipios de la muestra -que, entre otras cuestiones, afecta el contenido de las competencias obligatorias de gasto-, tambi&eacute;n hemos intentando discernir c&oacute;mo var&iacute;a el nivel de transparencia seg&uacute;n el tramo poblacional. En general, obtenemos un resultado interesante: de manera lineal, <i>ceteris paribus, </i>el nivel informativo tiende a disminuir conforme aumenta el tama&ntilde;o del municipio. Este resultado parece indicar que el proceso de rendici&oacute;n de cuentas es m&aacute;s perfeccionado en los municipios peque&ntilde;os, lo cual -dejando de lado otros argumentos muy importantes, como la presencia de externalidades o la existencia de econom&iacute;as de escala en la provisi&oacute;n, entre otros- vendr&iacute;a a reforzar los argumentos a favor de la descentralizaci&oacute;n fiscal.</p>     <p>El resto del trabajo se estructura de la siguiente manera: en la siguiente secci&oacute;n se realiza una revisi&oacute;n de la literatura, haciendo &eacute;nfasis en la definici&oacute;n de transparencia fiscal y en sus determinantes. En la tercera secci&oacute;n se describe la especificaci&oacute;n emp&iacute;rica empleada para el an&aacute;lisis econom&eacute;trico de los determinantes de la transparencia fiscal, y se muestran los resultados de este. La cuarta secci&oacute;n concluye el tema.</p>     <p><b>2.   TRANSPARENCIA FISCAL: DEFINICI&Oacute;N Y DETERMINANTES</b></p>     <p><b>2.1. Definici&oacute;n</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hasta ahora hemos hablado sobre la transparencia fiscal sin definir previamente el concepto, pues parecer&iacute;a que no es necesario hacerlo. Sin embargo, existen matices interesantes sobre este concepto, que cabe establecer. Aunque no hay una &uacute;nica definici&oacute;n de la transparencia fiscal, aparecen dos aspectos comunes en todas las definiciones. El primero de estos hace referencia a la <u>creaci&oacute;n</u> de la informaci&oacute;n, es decir, a la producci&oacute;n de informes explicativos y justificativos de las decisiones tomadas o por tomar por parte del sector p&uacute;blico. Estos informes deben cumplir con una serie de requisitos, como una clara definici&oacute;n de los objetivos, la especificaci&oacute;n de las fuentes de ingresos y la justificaci&oacute;n de los gastos. El segundo aspecto hace referencia a la <u>transmisi&oacute;n</u> de la informaci&oacute;n. En este caso, la literatura coincide en que se debe buscar la mejor manera de hacer esta informaci&oacute;n p&uacute;blica y accesible, lo cual implica que se notifique a los interesados la publicaci&oacute;n de nuevos informes, y que el lenguaje de estos sea uniforme y entendible. Por consiguiente, no solo es necesaria la creaci&oacute;n de informaci&oacute;n sobre la actividad que lleva a cabo el sector p&uacute;blico, sino que adem&aacute;s debe ponerse al alcance de la ciudadan&iacute;a.</p>     <p>Una de las definiciones m&aacute;s citadas es la de Kopits y Craig (1998), que explica la transparencia como &quot;el grado de apertura del gobierno sobre sus funciones, las intenciones de la pol&iacute;tica fiscal, las cuentas del sector p&uacute;blico y las proyecciones. Esto implica un acceso oportuno a la informaci&oacute;n y que esta informaci&oacute;n sea confiable, comprehensiva, oportuna, entendible y comparable con la de otros &oacute;rganos de gobierno, de modo que el electorado pueda identificar la situaci&oacute;n financiera del gobierno, los costes y los beneficios de cada una de las actividades que este realiza, y tambi&eacute;n los impactos econ&oacute;micos y sociales que se derivan de estas actividades&quot; (p. 1). Si el electorado dispone de toda esta informaci&oacute;n, podr&aacute; observar la actuaci&oacute;n del ejecutivo y este poder le incentivar&aacute; a minimizar la extracci&oacute;n de rentas si quiere optar a la reelecci&oacute;n (Przeworski <i>et al., </i>1999).</p>     <p><b>2.2. Determinantes: teor&iacute;a y estimaci&oacute;n emp&iacute;rica</b></p>     <p>La importancia de los flujos de informaci&oacute;n en cuanto al funcionamiento de los mercados ha sido ampliamente estudiada por la literatura (Stigler, 1961; Stiglitz &amp; Weiss, 1981) y se ha encontrado que aumentos de la informaci&oacute;n transmitida reducen la magnitud de los problemas causados por la asimetr&iacute;a en la informaci&oacute;n, tal y como se plantea en los modelos principal-agente.</p>       <p>El estudio del problema de la informaci&oacute;n asim&eacute;trica entre el sector p&uacute;blico y el electorado parte de los trabajos de Barro (1973) y de Ferejohn (1986). Estos adaptan el modelo principal-agente al contexto de democracia representativa, en el que el electorado, o m&aacute;s concretamente el votante representativo (principal), no es capaz de observar sin esfuerzo las acciones del pol&iacute;tico electo (agente). Solo acaba observando el <i>&quot;outcome&quot;, </i>que depende del esfuerzo del pol&iacute;tico, pero tambi&eacute;n de <i>shocks </i>ex&oacute;genos. De esta manera, en el modelo de Ferejohn (1986) el agente decide el nivel de transparencia bajo la condici&oacute;n crucial de que cuanto mayor sea este nivel, m&aacute;s incentivado estar&aacute; el principal a participar en la financiaci&oacute;n del sector p&uacute;blico.</p>     <p>Sin embargo, si quiere salir reelegido, en ese caso deber&aacute; realizar un mayor esfuerzo, puesto que el votante podr&aacute; acabar infiriendo a qu&eacute; se debe el <i>&quot;outcome&quot; </i>final, si al nivel de esfuerzo del pol&iacute;tico y/o a <i>shocks </i>incontrolables. Por tanto, al pol&iacute;tico se le plantea un <i>&quot;trade-o &quot;: </i>si genera transparencia, podr&aacute; obtener una remuneraci&oacute;n acorde a la importante contribuci&oacute;n monetaria del electorado, pero si quiere optar a la reelecci&oacute;n, deber&aacute; realizar un esfuerzo severo; en cambio, si no genera transparencia, la contribuci&oacute;n ser&aacute; menor y podr&aacute; apropiarse de un determinado nivel de rentas cuando est&aacute; en el poder y optar a la reelecci&oacute;n sin llevar a cabo un esfuerzo importante, puesto que el electorado no sabr&aacute; a qu&eacute; se debe el <i>&quot;outcome&quot; </i>de su acci&oacute;n de gobierno.</p>     <p>A partir de esta primera generaci&oacute;n de modelos basados estrictamente en una situaci&oacute;n de riesgo moral han surgido otras aportaciones te&oacute;ricas, ya sea focalizando el problema de informaci&oacute;n asim&eacute;trica en uno de selecci&oacute;n adversa (Besley &amp; Pratt, 2006), o bien combinando de manera simult&aacute;nea las situaciones de riesgo moral y de selecci&oacute;n adversa (Austen-Smith &amp; Banks, 1989; Banks &amp; Sundaram, 1993; Besley &amp; Smart, 2006).</p>     <p>A partir de los modelos te&oacute;ricos anteriores, surgen de manera inmediata ciertas hip&oacute;tesis respecto de los determinantes del nivel de transparencia fiscal. Siguiendo el trabajo de Alt <i>et al. </i>(2006) podemos distinguir entre variables pol&iacute;ticas y fiscales:</p>     <p>(i) <i>Variables pol&iacute;ticas:</i></p>     <p><i>Color pol&iacute;tico del Ejecutivo. </i>De acuerdo con Ferejohn (1986), cuanto mayor sea el nivel de transparencia, mayor ser&aacute; la aportaci&oacute;n que estar&aacute; dispuesto a hacer el electorado para financiar el sector p&uacute;blico. Por tanto, esperar&iacute;amos que gobiernos de izquierda -favorables a aumentar el tama&ntilde;o del sector p&uacute;blico- produjeran mayores niveles de transparencia fiscal para aprovecharse entonces de la mayor predisposici&oacute;n de los ciudadanos ante aumentos en la presi&oacute;n fiscal.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>(i.2) <i>Competencia electoral. </i>Este no es un factor expl&iacute;citamente tenido en cuenta en Ferejohn (1986), pero s&iacute; en Alt y Lowry (2006). Estos autores demuestran que a no ser que la reelecci&oacute;n sea segura, lo cual interpretamos como baja competencia electoral, aumentar la transparencia fiscal siempre aumenta la probabilidad de reelecci&oacute;n. Por tanto, cuanto mayor sea la competencia electoral, mayor ser&aacute; el nivel de transparencia fiscal (ver tambi&eacute;n Alt <i>et al., </i>2006, p. 36). Por otra parte, en un trabajo m&aacute;s reciente, Benito y Bastida (2009) encuentran una relaci&oacute;n positiva y significativa entre el nivel de transparencia y la participaci&oacute;n pol&iacute;tica. Aunque estos autores no estiman un efecto causal entre estas dos variables,</p>      <p>(ii.2) <i>Presi&oacute;n scal. </i>Es previsible que la demanda de transparencia fiscal no sea la misma en funci&oacute;n del nivel de presi&oacute;n fiscal, de manera que esperar&iacute;amos que cuanto mayor fuese esa contribuci&oacute;n (en nuestro caso medida a trav&eacute;s del tipo impositivo del IBI), mayor fuese la demanda y, por tanto, el nivel de transparencia fiscal ofrecido por el poder ejecutivo.</p>     <p>Respecto de estas dos variables hay que tener en cuenta que la direcci&oacute;n de causalidad puede ser la inversa. Como demuestran Alt y Lassen (2006), un mayor nivel de transparencia fiscal genera menores niveles de endeudamiento, mientras que hemos comprobado del modelo de Ferejohn (1986) que el nivel de presi&oacute;n fiscal -incluyendo la deuda en la medida en que los electores la internalicen como &quot;impuestos futuros&quot;- que est&aacute; dispuesto a soportar la ciudadan&iacute;a depende, a su vez, del nivel de transparencia fiscal. Por tanto, la relaci&oacute;n de simultaneidad del grupo de variables fiscales debe ser tratada econom&eacute;tricamente para identificar la relaci&oacute;n de causalidad que efectivamente queremos estimar: de presi&oacute;n fiscal a transparencia.</p>     <p>Como ya se coment&oacute; en la introducci&oacute;n, la principal aportaci&oacute;n emp&iacute;rica en cuanto a la identificaci&oacute;n de los determinantes del nivel de transparencia fiscal se debe a Alt <i>et al. </i>(2006). Estos autores crean un indicador de transparencia fiscal a partir de una encuesta realizada a los cincuenta Estados norteamericanos para el per&iacute;odo 1972-2002. Esta encuesta incluye preguntas sobre cuatro caracter&iacute;sticas del presupuesto estatal. El primer grupo hace referencia al formato de presentaci&oacute;n. En concreto, se pretende inferir si el presupuesto es presentado en un documento &uacute;nico, si se utilizan los principios generales de contabilidad p&uacute;blica para explicar cada concepto de gasto, o si en la presentaci&oacute;n del presupuesto se utilizan indicadores de resultados esperados. El segundo grupo de variables hace referencia a la periodicidad con que se presentan los informes sobre el presupuesto, si se realizan previsiones futuras sobre el gasto y la frecuencia del ciclo presupuestario. El tercer grupo de variables se refiere a la participaci&oacute;n de agentes externos al gobierno en el momento de preparar los informes del gobierno, tanto en la repartici&oacute;n de responsabilidades sobre la ejecuci&oacute;n del gasto, como en el momento de revisar las cuentas de gasto del presupuesto. El &uacute;ltimo grupo de variables tiene en cuenta la capacidad del gobierno para realizar cambios en el presupuesto aprobado, en concreto, estableciendo si el presupuesto permite o no modificaciones y bajo qu&eacute; condiciones.</p>     <p>Los resultados que obtienen estos autores confirman la importancia de las variables fiscales y pol&iacute;ticas, aunque no todas ellas son estad&iacute;sticamente significativas. As&iacute;, respecto de las pol&iacute;ticas, el color del ejecutivo no tiene un impacto significativo, pero s&iacute; la competencia electoral -medida de diversas maneras- y con el signo positivo esperado. Por su parte, respecto de las variables fiscales, obtienen que a mayor nivel de endeudamiento, menor es el nivel de transparencia fiscal. De entre las variables de control, destaca el impacto positivo (negativo) de la poblaci&oacute;n mayor (en edad escolar), lo cual debe estar relacionado con la demanda diferencial de informaci&oacute;n por parte de cada uno de esos grupos poblacionales.</p>     <p><b>3. </b><b>An&aacute;lisis emp&iacute;rico</b></p>     <p>En este apartado se analizan los determinantes del nivel de transparencia fiscal en el &aacute;mbito municipal en Catalu&ntilde;a. Para ello, en primer lugar, se crea un &iacute;ndice de transparencia fiscal que aproxime la disposici&oacute;n del ejecutivo a mostrar informaci&oacute;n presupuestaria. A partir de este se estiman los determinantes de dicho nivel de transparencia.</p>     <p><b>3.1. Indice de transparencia fiscal en los municipios catalanes</b></p>     <p>Nuestro objetivo es disponer de una medida de la transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n presupuestaria de un gobierno municipal hacia la ciudadan&iacute;a en general. Como vimos en la secci&oacute;n 2.1., no es suficiente con disponer o haber elaborado la informaci&oacute;n, sino que adem&aacute;s esta tiene que ser transmitida dentro de unos plazos razonables y ser publicada para que est&eacute; al alcance de todas aquellas personas interesadas. Precisamente, los informes anuales de la Sindicatura de Cuentas de Catalu&ntilde;a (SCC)<a name="n4"></a><a href="#n_4"><sup>4</sup></a> nos permiten conocer si la informaci&oacute;n presupuestaria de un determinado municipio se ha transmitido en un plazo razonable y ha podido ser publicada para el conocimiento general de la ciudadan&iacute;a.</p>     <p>Antes de pasar a describir su contenido, y como ya avanzamos en la introducci&oacute;n, a priori, la utilizaci&oacute;n de esos informes es preferible a la realizaci&oacute;n de encuestas sobre los procedimientos presupuestarios. En primer lugar, en nuestro caso, esto es debido a que los procedimientos y obligaciones presupuestarias no difieren entre municipios en Espa&ntilde;a (vid., en todo caso, m&aacute;s adelante, la nota al pie 5). Y, adem&aacute;s, tal y como se&ntilde;alan Alt y Lassen (2006), dado que son los propios responsables quienes recibir&iacute;an el cuestionario, tendr&iacute;an un incentivo a responder favorablemente sobre las pr&aacute;cticas que llevan a cabo. Por estos y otros problemas, creemos que la alternativa por la que hemos optado es la m&aacute;s razonable para nuestro objetivo <i>(vid. </i>tambi&eacute;n nota al pie 3).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La Ley 6/1984, de 5 de marzo de la SCC, parcialmente modificada por la Ley 15/1991, de 4 de julio, en su art&iacute;culo 9 establece que: &laquo;1. Las corporaciones locales rendir&aacute;n las cuentas de cada ejercicio, directamente a la Sindicatura de Cuentas, antes del 15 de octubre del a&ntilde;o siguiente al del cierre del ejercicio. 2. La Sindicatura de Cuentas formar&aacute; y unir&aacute; la cuenta general de las corporaciones locales, que ser&aacute; conocida por el Parlamento&raquo;. A partir de la informaci&oacute;n recibida, la Sindicatura elabora un informe anual, de tal manera que, por ejemplo, el informe publicado en el a&ntilde;o 2008 (&uacute;ltimo disponible) contiene la informaci&oacute;n del ejercicio presupuestario 2005. La informaci&oacute;n requerida anualmente se centra en las siguientes cuentas y estados contables<a name="n5"></a><a href="#n_5"><sup>5</sup></a>:</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a04f01.jpg"></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a04f02.jpg"></p>        <p>La presentaci&oacute;n o no de la informaci&oacute;n presupuestaria de los ayuntamientos a la SCC pensamos que es una acertada aproximaci&oacute;n del nivel de transparencia fiscal, ya que si un gobierno local presenta todos los informes requeridos por la SCC en el plazo establecido, este ayuntamiento, con plena certeza podr&aacute; proveer informaci&oacute;n a los votantes y, por tanto, ser&aacute; transparente. Por el lado contrario, el hecho de que un municipio no entregue la informaci&oacute;n requerida por la SCC, o la presente fuera de plazo, querr&aacute; decir que ese ayuntamiento no tiene capacidad o disposici&oacute;n para presentar informaci&oacute;n, y por tanto, no ser&aacute; transparente. En otro caso, si tiene tal capacidad o disposici&oacute;n, &iquest;qu&eacute; raz&oacute;n deber&iacute;a haber para no transmitirla si est&aacute; obligado a ello?<a name="n6"></a><a href="#n_6"><sup>6</sup></a>.</p>     <p>A pesar de constituir una obligaci&oacute;n legal, no todos los ayuntamientos proveen de la informaci&oacute;n requerida a la SSC. De hecho, a ra&iacute;z de los casos de corrupci&oacute;n en Catalu&ntilde;a, en el &aacute;mbito municipal, destapados a finales de 2009, la Generalitat ha decidido penalizar -a trav&eacute;s de privarles de subvencio-nes<a name="n7"></a><a href="#n_7"><sup>7</sup></a>- a aquellos municipios que no env&iacute;en la documentaci&oacute;n presupuestaria requerida a la SSC<a name="n8"></a><a href="#n_8"><sup>8</sup></a>. Adem&aacute;s, existe la obligatoriedad desde noviembre de 2009 de que la p&aacute;gina Web de la SSC publique la relaci&oacute;n de ayuntamientos que no hayan cumplido con las obligaciones formales de suministrar tal informaci&oacute;n (Cuentas Anuales)<a name="n9"></a><a href="#n_9"><sup>9</sup></a>.</p>     <p>De todo este proceso iniciado por la Generalitat a finales de 2009 se reconoce que la dejaci&oacute;n de esas obligaciones formales es un incumplimiento de la transparencia en las finanzas p&uacute;blicas (la nota de prensa del correspondiente acuerdo de gobierno del 24 de noviembre de 2009 lleva el t&iacute;tulo de &quot;El gobierno impulsa medidas para favorecer la <u>transparencia </u>y un mejor gobierno&quot;; el subrayado es nuestro) y, adem&aacute;s, se constata que el porcentaje de municipios que incumplen con tales formalidades es creciente. De acuerdo con los datos del art&iacute;culo de prensa citado en la nota al pie 7, del 19 de noviembre, en 2005 fueron un 37% de municipios los que no cumplieron con esas obligaciones formales, mientras que en la actualidad las cifras de incumplimiento se aproximan ya al 50%. Como veremos, en 2004, &uacute;ltimo dato que hemos trabajado en nuestro estudio (v&eacute;ase <a href="#g2">gr&aacute;fico 2</a>), el porcentaje fue del 30,2%, y dentro de nuestra serie temporal analizada ya se observaba una ligera tendencia creciente (por ejemplo, en 1997, el porcentaje de incumplimiento fue del 27,9%). Por todo ello, siendo tales noticias posteriores a nuestros primeros an&aacute;lisis emp&iacute;ricos, no hacen sino confirmar la conveniencia de nuestra medida de transparencia.</p>     <p>Para construir el &iacute;ndice nos fijamos en qu&eacute; medida cada municipio ha cumplido con los requerimientos de la SSC. Si el municipio ha entregado toda la informaci&oacute;n, el &iacute;ndice construido alcanza su valor m&aacute;ximo (1), mientras que si no ha entregado ninguna o lo ha hecho fuera de plazo, el &iacute;ndice alcanza su valor m&iacute;nimo (0). El siguiente cuadro muestra un ejemplo de la informaci&oacute;n utilizada para calcular el &iacute;ndice de transparencia fiscal en el &aacute;mbito municipal. En el <a href="#c1">cuadro 1</a> se presentan los primeros quince municipios seg&uacute;n orden alfab&eacute;tico para el a&ntilde;o 2002.</p>       <p align="center"><a name="c1"></a><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a04f03.jpg"></p>     <p>Nota: Se han tomado los cinco municipios m&aacute;s peque&ntilde;os, cinco de tama&ntilde;o medio y los cinco m&aacute;s grandes, excluyendo a Barcelona. Notas: S= Informaci&oacute;n recibida dentro del plazo previsto N= Informaci&oacute;n no recibida. Los municipios de menos de 5.000 habitantes no est&aacute;n obligados a presentar el informe sobre el estado de la deuda.</p>     <p>Por tanto, seg&uacute;n el cuadro, en el a&ntilde;o 2002, por ejemplo, Abella de la Conca (188 habitantes) tendr&iacute;a el nivel m&aacute;ximo de transparencia, y lo contrario suceder&iacute;a con Albany&aacute; (110 habitantes). Aunque no es habitual, hay municipios (en el cuadro, Agramunt o Aiguafreda) que entregan una parte de la documentaci&oacute;n requerida. En esos casos, el valor del &iacute;ndice se sit&uacute;a entre 0 y 1, y se construye como una media aritm&eacute;tica simple (esto es, n&uacute;mero de &quot;S&quot; entre el total de &iacute;tems a entregar, que sabemos var&iacute;a seg&uacute;n el tama&ntilde;o del municipio)<a name="n10"></a><a href="#n_10"><sup>10</sup></a>.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el <A href="#g1">gr&aacute;fico 1</A> presentamos la distribuci&oacute;n de frecuencias del &iacute;ndice, donde se puede observar precisamente lo dicho justo en el anterior p&aacute;rrafo. En general, la distribuci&oacute;n es bi-modal, de manera que las frecuencias se concentran en los valores m&iacute;nimo (0) y m&aacute;ximo (1) del &iacute;ndice. En concreto, se pueden identificar tres tipos de municipios: el primero conformado por los que entregan pr&aacute;cticamente la totalidad de los informes, que incluye el 68% del total; el segundo conformado por los municipios que no entregan ning&uacute;n informe, y que representan el 18% del total de la muestra; mientras que un 14% entrega s&oacute;lo una parte de la documentaci&oacute;n requerida.</p>      <p align="center"><a name="g1"></a><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a04f04.jpg"></p>     <p>Teniendo en cuenta la distribuci&oacute;n del porcentaje de informes presentados, hemos optado por aproximar el &iacute;ndice de transparencia fiscal que utilizaremos en el an&aacute;lisis emp&iacute;rico mediante una variable dicot&oacute;mica, la cual toma el valor de 1 en el caso que un municipio presente por lo menos el 50% de los informes, y 0 en el caso contrario. El <a href="#g2">gr&aacute;fico 2</a> muestra la frecuencia del &iacute;ndice para cada uno de los a&ntilde;os analizados. La media del &iacute;ndice se sit&uacute;a alrededor de 0,7, no se observa apenas variabilidad a lo largo del tiempo (m&aacute;ximo=0,743 en 1998; y m&iacute;nimo=0,682 en 2003).</p>     <p align="center"><a name="g2"></a><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a04f05.jpg"></p>      <p>Nuestra variable end&oacute;gena -nivel de transparencia fiscal- la hemos calculado seg&uacute;n lo explicado en la anterior secci&oacute;n para el per&iacute;odo 1997-2004. Est&aacute; disponible para el conjunto de municipios catalanes. Sin embargo, el hecho de que no dispongamos de datos para todas las variables explicativas que queremos incluir en el an&aacute;lisis emp&iacute;rico, adem&aacute;s de dejar fuera del estudio la ciudad de Barcelona debido a sus caracter&iacute;sticas de capital y a la diferencia tan notoria en tama&ntilde;o respecto al resto de municipios catalanes, hace que la muestra se reduzca a 680 municipios (m&aacute;s del 70% del total) para el per&iacute;odo 2001-2004. En el <a href="#c2">cuadro 2</a> aparece el conjunto de variables utilizadas en el an&aacute;lisis.</p>       <p align="center"><a name="c2"></a><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a04f06.jpg"></p>     <p>La primera variable incluida es la <i>competencia electoral, </i>medida a trav&eacute;s de la desviaci&oacute;n est&aacute;ndar del porcentaje de votos por partido pol&iacute;tico en cada municipio en la &uacute;ltima contienda electoral. Por tanto, se trata de una medida de dispersi&oacute;n, tal que cuanto mayor sea la dispersi&oacute;n menor ser&aacute; la competencia electoral de un municipio. Por ejemplo, si en un determinado municipio hay cuatro partidos pol&iacute;ticos y cada uno de ellos obtiene el mismo porcentaje de votos, la desviaci&oacute;n est&aacute;ndar ser&aacute; igual a 0, mientras que si un &uacute;nico partido obtiene el 100% de los votos la desviaci&oacute;n ser&aacute; igual a 0,5. En definitiva, cuanto mayor sea la desviaci&oacute;n est&aacute;ndar, menor ser&aacute; la competencia electoral, y por tanto el signo estimado de esta variable debe interpretarse de manera inversa; es decir, un efecto marginal negativo -que es el signo esperado- implica un aumento en la probabilidad de aumentar el nivel de transparencia.</p>     <p>En segundo lugar hemos incluido el color pol&iacute;tico del Ejecutivo a trav&eacute;s de construir la variable dicot&oacute;mica <i>izquierda </i>que toma el valor 1 si el Ejecutivo es de izquierdas. El signo esperado es positivo. Respecto de las variables fiscales, incluimos el nivel de endeudamiento por habitante, esperando que el signo del estimador sea negativo.</p>     <p>El resto de variables son de control: la tasa de participaci&oacute;n electoral, el tama&ntilde;o de la poblaci&oacute;n y la poblaci&oacute;n mayor de 65 a&ntilde;os. Al respecto, es de esperar que cuanto mayor sea la participaci&oacute;n electoral en las &uacute;ltimas elecciones celebradas, mayor sea el nivel de transparencia fiscal, pues implica un mayor inter&eacute;s por parte de la ciudadan&iacute;a respecto de la acci&oacute;n p&uacute;blica; esperamos el mismo signo sobre el porcentaje de poblaci&oacute;n mayor de 65 a&ntilde;os. En cuanto al tama&ntilde;o de la poblaci&oacute;n, el signo esperado es ambiguo. Por un lado, esperar&iacute;amos que la proximidad entre el electorado y el poder pol&iacute;tico mejorara el proceso de rendici&oacute;n de cuentas (signo negativo). Sin embargo, tambi&eacute;n es posible que la dotaci&oacute;n administrativa de los municipios sea m&aacute;s deficiente en los de menor tama&ntilde;o, de manera que no puedan hacer frente, al menos a tiempo, a todas sus obligaciones presupuestarias formales (signo positivo).</p>     <p>Finalmente, a partir de las variables antes mencionadas estimamos los determinantes de la transparencia fiscal, utilizando un modelo <i>logit </i>con la siguiente especificaci&oacute;n:</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a04f07.jpg"></p>     <p>Donde <i>IT es </i>el &iacute;ndice de transparencia del municipio &quot;i&quot;, las <i>x </i>son las variables explicativas y de control de ese municipio, y <img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a04f09.jpg"> el coeficiente a estimar.</p>     <p><b>3.3. Resultados</b></p>     <p>Para la estimaci&oacute;n de los determinantes de transparencia fiscal utilizamos un modelo <i>logit </i>controlando los errores est&aacute;ndar por medio de <i>clusters<a name="n11"></a><a href="#n_11"><sup>11</sup></a></i>. Los resultados se muestran en el <a href="#c3">cuadro 3</a>. Este modelo permite calcular los efectos marginales de cada una de las variables sobre la probabilidad de ser transparente. De esta manera, a partir de los valores de los estimadores que aparecen en el <a href="#c3">cuadro 3</a>, se estimar&aacute;n los efectos sobre la probabilidad de aumentar o disminuir el nivel de transparencia fiscal, derivados de un aumento porcentual de las variables continuas, o del efecto de pasar de un nivel a otro en las variables dicot&oacute;micas.</p>      <p align="center"><a name="c3"></a><img src="img/revistas/ecoca/n8/n8a04f08.jpg"></p>       <p>De acuerdo con la teor&iacute;a (Alt &amp; Lowry, 2006) y los resultados obtenidos por Alt <i>et al. </i>(2006), obtenemos un efecto positivo de la competencia electoral sobre la probabilidad de ser transparente. En concreto, un aumento del 1% en la competencia aumenta en un 3,8% la probabilidad de que un municipio sea transparente. La otra variable pol&iacute;tica clave -el color pol&iacute;tico- no es estad&iacute;sticamente significativa y, adem&aacute;s, presenta el signo contrario al esperado (positivo). Recordemos que Alt <i>et al. </i>(2006) tampoco obtuvieron un impacto estad&iacute;sticamente significativo del color pol&iacute;tico<a name="n12"></a><a href="#n_12"><sup>12</sup></a>.</p>     <p>Sobre la principal variable fiscal podemos decir que el estimador es altamente significativo y negativo, esto es, cuanto mayor es el nivel de endeudamiento p.c., menor es el nivel de transparencia. Por tanto, parece que a los pol&iacute;ticos no les &quot;agrada&quot; transmitir informaci&oacute;n presupuestaria cuando el nivel de endeudamiento es elevado, lo cual contrasta con el modelo de Rogoff (1990) de se&ntilde;alizaci&oacute;n de las habilidades gestoras del pol&iacute;tico mediante la acumulaci&oacute;n de deuda. As&iacute;, un aumento del 1% en el nivel de deuda p.c. disminuye la probabilidad de ser transparente en un 0,004%. La variable tipo impositivo del IBI solo es estad&iacute;sticamente significativa al 90% en el modelo <i>cluster, </i>con el signo positivo esperado. Hemos llevado a cabo un test de Hausman<a name="n13"></a><a href="#n_13"><sup>13</sup></a> y se ha rechazado la hip&oacute;tesis de que ambas variables -tipo impositivo del IBI y nivel de endeudamiento p.c.- sean end&oacute;genas. Por tanto, el supuesto crucial de Ferejohn (1986) de que la contribuci&oacute;n de los ciudadanos depende del nivel de transparencia no se cumple, lo cual es coherente con el signo estad&iacute;sticamente no significativo de la variable <i>color pol&iacute;tico, </i>obtenido en nuestras regresiones y en el an&aacute;lisis llevado a cabo por Alt <i>et al. </i>(2006).</p>     <p>El porcentaje de poblaci&oacute;n mayor de 65 a&ntilde;os no tiene un impacto apreciable, mientras que el nivel de participaci&oacute;n electoral s&iacute; lo tiene y con el signo positivo esperado. Cuanto mayor es el nivel de participaci&oacute;n electoral -m&aacute;s inter&eacute;s por parte del electorado por la &quot;cosa&quot; p&uacute;blica y probablemente m&aacute;s esfuerzo pongan los votantes en escrutar la actividad de los pol&iacute;ticos- mayor es el nivel de transparencia. En concreto, un aumento de un 1% en la participaci&oacute;n electoral genera un aumento de un 0,94% en la probabilidad de que el gobierno local de un municipio sea transparente. Finalmente, la poblaci&oacute;n tiene un impacto lineal negativo sobre el nivel de transparencia fiscal: los municipios peque&ntilde;os, <i>ceteris paribus, </i>tienden a ser m&aacute;s transparentes.</p>     <p>En las &uacute;ltimas dos columnas del cuadro hemos llevado a cabo las mismas estimaciones econom&eacute;tricas, pero diferenciando por grupos de municipios. Por un lado, los menores de 5.000 habitantes, con funciones de gasto obligatorio b&aacute;sicas y, por el otro, los mayores de 5.000, los cuales tienen asignadas m&aacute;s competencias de gasto, lo que en principio deber&iacute;a estimular la demanda de informaci&oacute;n presupuestaria, pero en los cuales la distancia entre ciudadano-pol&iacute;tico es mayor y, por tanto, el proceso de rendici&oacute;n de cuentas puede que funcione relativamente peor. Adem&aacute;s, la dotaci&oacute;n administrativa probablemente difiere por tama&ntilde;o de municipios, de tal manera que los m&aacute;s peque&ntilde;os pueden llegar a tener problemas para cumplir, o hacerlo dentro de los plazos legalmente establecidos, con las obligaciones formales requeridas por la SCC.</p>     <p>Al analizar los resultados seg&uacute;n el grupo de municipios, observamos que los que se relacionan con las principales variables (competencia electoral, izquierda o endeudamiento p.c.) se mantienen y, por tanto, no solo son robustos con relaci&oacute;n a los obtenidos para el caso de los EEUU por Alt <i>et al. </i>(2006) sino que, adem&aacute;s, no dependen del tama&ntilde;o de poblaci&oacute;n. Sin embargo, s&iacute; parece que la relaci&oacute;n entre poblaci&oacute;n y transparencia fiscal es totalmente asim&eacute;trica a un lado y otro del umbral (ex&oacute;geno) de 5.000 habitantes. Para los municipios m&aacute;s peque&ntilde;os, aumentar la poblaci&oacute;n es beneficioso; mientras que para los grandes (a partir de 5.000 habitantes), los aumentos en el tama&ntilde;o de la poblaci&oacute;n no hacen sino incrementar los problemas de transparencia fiscal. Es aventurado intentar ofrecer una explicaci&oacute;n a este comportamiento asim&eacute;trico. No obstante, dado que las ventajas de &quot;ser peque&ntilde;o&quot; contin&uacute;an para todo el rango de municipios de menos de 5.000 habitantes, pudiera ser que para ese grupo aumentar el tama&ntilde;o poblacional solo le confiera ventajas en t&eacute;rminos de dotaci&oacute;n administrativa para cumplir con los requisitos demandados por la SSC y ninguna desventaja apreciable con relaci&oacute;n al proceso de rendici&oacute;n de cuentas dependiente de la distancia entre elector y pol&iacute;tico.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>4. </b><b>Conclusiones</b></p>     <p>El objetivo de este trabajo ha sido identificar los factores pol&iacute;ticos, socioecon&oacute;micos y fiscales que determinan el nivel de transparencia fiscal en el &aacute;mbito municipal. Sin duda, se trata de un an&aacute;lisis novedoso para el caso espa&ntilde;ol. Los resultados obtenidos muestran que tanto las variables pol&iacute;ticas como las fiscales afectan el nivel de transparencia. Este resultado se mantiene a trav&eacute;s de distintas especificaciones y definiciones de cada una de las variables y m&eacute;todos de estimaci&oacute;n.</p>     <p>Los resultados obtenidos son coherentes con los se&ntilde;alados por Alt <i>et al. </i>(2006), a pesar de las diferencias institucionales y socioecon&oacute;micas entre Espa&ntilde;a y el pa&iacute;s que analizan esos autores, los EEUU. El hecho de haber identificado de manera robusta esas variables a la hora de explicar la transparencia nos indica que hay otros r&eacute;ditos a la hora de promover la competencia electoral o al ser vigilante respecto de la acumulaci&oacute;n del endeudamiento en el sector p&uacute;blico. En cualquier caso, estos resultados deber&iacute;an corroborarse utilizando otras bases de datos (v&eacute;ase, por ejemplo, la nota al pie 3) y/o intentando explotar la variaci&oacute;n temporal en los niveles de transparencia fiscal.</p> <hr>     <p><a name="n_1"></a><a href="#n1"><sup>1</sup></a> Garc&iacute;a y L&oacute;pez-Casasnovas (2006) tambi&eacute;n han utilizado los informes de la SSC, en su caso, para medir el efecto de la falta de informaci&oacute;n financiera (en su terminolog&iacute;a, "ilusi&oacute;n financiera") sobre el nivel de gasto p&uacute;blico y sobre la sostenibilidad en la prestaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos locales en el largo plazo.</p>     <p><a name="n_2"></a><a href="#n2"><sup>2</sup></a> Seg&uacute;n la Orden de 17 de julio de 1990, del Ministerio de Econom&iacute;a y Hacienda, por la cual se aprueba la Instrucci&oacute;n de Contabilidad para la Administraci&oacute;n Local (ICAL). Para los ejercicios presupuestarios posteriores a 2006, seg&uacute;n la Orden de 23 de noviembre de 2004. Obviamente, en la pr&aacute;ctica, pueden haber interpretaciones y aplicaciones distintas de tales instrucciones por parte de los municipios, pero no disponemos de datos que puedan avalar tales diferencias entre municipios.</p>     <p><a name="n_3"></a><a href="#n3"><sup>3</sup></a> La organizaci&oacute;n no gubernamental "Transparency International Espa&ntilde;a" (www.transparencia.org.es) tambi&eacute;n ha calculado -para los a&ntilde;os 2008 y 2009– un &iacute;ndice de transparencia, b&aacute;sicamente de naturaleza fiscal, y para los 110 mayores ayuntamientos espa&ntilde;oles. Sin duda, en el futuro esta ser&aacute; una base de datos a explotar para llevar a cabo estudios similares al nuestro. No obstante, tiene como limitaci&oacute;n importante el hecho de que no se puede hacer un an&aacute;lisis por tramos de poblaci&oacute;n y, adem&aacute;s, por el momento, tampoco permite explotar la variaci&oacute;n temporal.</p>     <p><a name="n_4"></a><a href="#n4"><sup>4</sup></a> La SSC es el organismo fiscalizador externo de las cuentas y de la gesti&oacute;n econ&oacute;mica del sector p&uacute;blico de Catalu&ntilde;a (www.sindicatura.cat/web/ guest/La_Sindicatura).</p>     <p><a name="n_5"></a><a href="#n5"><sup>5</sup></a> Seg&uacute;n la orden de 17 de julio de 1990 del Ministerio de Econom&iacute;a y Hacienda, los municipios con una poblaci&oacute;n inferior a 5.000 habitantes est&aacute;n sujetos a un tratamiento especial simplificado en lo que hace referencia a la regulaci&oacute;n contable, de tal manera que no est&aacute;n obligados a presentar informes sobre el estado de la deuda. Por consiguiente, el porcentaje de informes entregados para estos municipios se calcula sin tener en cuenta esta variable. La orden de 23 de noviembre, que modifica la anterior, tambi&eacute;n tiene en cuenta el importe del presupuesto a la hora de establecer ese tratamiento simplificado a partir del ejercicio de 2006.</p>     <p><a name="n_6"></a><a href="#n6"><sup>6</sup></a> Otra medida de transparencia fiscal podr&iacute;a consistir en verificar si entre la aprobaci&oacute;n inicial del presupuesto y la definitiva los ayuntamientos hacen una exposici&oacute;n p&uacute;blica de la inicial y si efectivamente la publican en el Bolet&iacute;n Oficial de la Provincia. No obstante, tambi&eacute;n se trata de una obligaci&oacute;n legal (RDL 2/2004, de 5 de marzo, Ley Reguladora de las Haciendas Locales, art. 169) y, por tanto, en ese sentido no supondr&iacute;a una mejora respecto del &iacute;ndice que hemos construido.</p>     <p><a name="n_7"></a><a href="#n7"><sup>7</sup></a> V&eacute;ase Resoluci&oacute;n GAP/547/2009, de distribuci&oacute;n a los municipios de Catalu&ntilde;a de la participaci&oacute;n en los ingresos de la Generalitat integrada en el Fondo de Cooperaci&oacute;n Local de Catalu&ntilde;a, a&ntilde;o 2009, apartado 3.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="n_8"></a><a href="#n8"><sup>8</sup></a> V&eacute;ase, entre otros, los art&iacute;culos de prensa "Montilla va a meter en vereda a los municipios que burlen la Sindicatura" (19/11/2009) y "El Govern multar&aacute; a quien eluda el control de la Sindicatura de Comptes" (13/11/2009), ambos publicados en La Vanguardia.</p>     <p><a name="n_9"></a><a href="#n9"><sup>9</sup></a> V&eacute;ase <a href="http://premsa.gencat.cat/pres_fsvp/AppJava/notapremsavw/detall.do?id=16598&amp;idioma=0," target="_blank">premsa.gencat.cat/pres_fsvp/AppJava/notapremsavw/detall.do?id=16598&amp;idioma=0</a>, donde consta el acuerdo de gobierno en que se aprob&oacute; tal medida (24/11/2009).</p>     <p><a name="n_10"></a><a href="#n10"><sup>10</sup></a> El &iacute;ndice de transparencia de cada municipio para cada a&ntilde;o as&iacute; elaborado se encuentra a disposici&oacute;n del lector interesado.</p>     <p><a name="n_11"></a><a href="#n11"><sup>11</sup></a> Debido al n&uacute;mero reducido de municipios que est&aacute;n presentes en el per&iacute;odo considerado y a la alta correlaci&oacute;n intertemporal no es aconsejable utilizar un modelo de panel de datos. Sin embargo, se han estimado los resultados por este m&eacute;todo y en la mayor&iacute;a de veces son consistentes con el modelo te&oacute;rico y con las estimaciones realizadas a partir del pool de datos.</p>     <p><a name="n_12"></a><a href="#n12"><sup>12</sup></a> La correlaci&oacute;n entre esta variable y el tipo impositivo del IBI es de apenas el 5% y respecto del nivel de deuda p.c. es del 7%. Por tanto, este resultado parece robusto con relaci&oacute;n a posibles problemas de multicolinealidad.     <p><a name="n_13"></a><a href="#n13"><sup>13</sup></a> Para resolver el tema de la posible endogeneidad de las variables fiscales, hemos realizado las estimaciones utilizando retrasos tanto en el tipo impositivo como en el nivel de deuda p.c., sin embargo, la diferencia entre los coeficientes estimados en ambos modelos es cercana a 0.</p> <HR>     <p><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b></p>     <!-- ref --><p>Alt, J. &amp; D. D. Lassen. (2006). &quot;Fiscal Transparency, Political Parties, and Debt in OECD countries&quot;, <i>European Economic Review, 50, </i>1403-1439.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S2011-2106201100020000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Alt, J. &amp; R. Lowry. (2006). &quot;Transparency and Accountability in US States: Taking Ferejohn's Model to Data&quot;, trabajo presentado en la conferencia anual <i>The Midwest Political Science Association, Palmer House Hilton, Chicago, Illinois.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000102&pid=S2011-2106201100020000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></p>     <!-- ref --><p>Alt, J., D. D. Lassen &amp; S. Rose. (2006). &quot;The Causes of Fiscal Transparency: Evidence from the American States.&quot; <i>IMF </i><i>Sta Papers, 53, </i>30-57.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S2011-2106201100020000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Alt, J., D. D. Lassen &amp; D. Skilling. (2002). &quot;Fiscal Transparency, Gubernatorial Popularity, and the Scale of Government: Evidence from the States.&quot; <i>State Politics and Policy Quarterly, 2, </i>230-250.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000106&pid=S2011-2106201100020000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Austen-Smith, D. &amp; J. Banks. (1989). &quot;Electoral Accountability and Incumbency&quot;, en P. Ordeshook (ed.), <i>Models of Strategic Choice in</i> <i>Politics, </i>University of Michigan Press, Ann Arbor.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000108&pid=S2011-2106201100020000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Banks, J. &amp; R. Sundaram. (1993). &quot;Adverse Selection and Moral Hazard in a Repeated Elections Model&quot;, <i>Political Economy'.</i> <i>Institutions, Competition, and     Representation: Proceedings of the</i> <i>Seventh International Symposium in Economic Theory and Econometrics.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000110&pid=S2011-2106201100020000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </i></p>     <!-- ref --><p>Barro, R. (1973). &quot;The Control of Politicians: An Economic Model.&quot; <i>Public choice, 14, </i>19-42.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S2011-2106201100020000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Benito, B. &amp; Bastida, F. J. (2009). &quot;Budget Transparency, Fiscal Performance, and Political Turnout: An International Approach&quot;, <i>Public Administration Review, 69 </i>(3), 403-417.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S2011-2106201100020000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Besley, T. (2006). <i>Principled Agents? The Political Economy of Good</i> <i>Government. </i>Oxford: Oxford University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S2011-2106201100020000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Besley, T. &amp; A. Prat. (2006). &quot;Handcuffs for the Grabbing Hand? Media Capture and Government Accountability&quot;, <i>American</i> <i>Economic Review, 96, </i>720-736.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S2011-2106201100020000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Besley, T. &amp; M. Smart. (2006). &quot;Fiscal Restraints and Voter Welfare&quot;, <i>Journal of Public Economics, 91, </i>755-773.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S2011-2106201100020000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Besley, T. &amp; A.C. Case. (1995). &quot;Incumbent Behavior: Vote-Seeking, Tax-Setting, and Yardstick Competition&quot;, <i>American Economic</i> <i>Review, 85, </i>25-45.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S2011-2106201100020000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Ferejohn, J. (1986). &quot;Incumbent Performance and Electoral Control&quot;, <i>Public choice, 50, </i>5-25.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S2011-2106201100020000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p> Fondo Monetario Internacional. (2007). <i>Manual de Transparencia</i><i> Fiscal, </i>Departamento de Finanzas P&uacute;blicas. Washington: FMI.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S2011-2106201100020000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Garc&iacute;a, E. &amp; G. L&oacute;pez-Casasnovas. (2006). &quot;The Effects of Poor Financial Information Systems on Public Expenditure on the Long-term Sustainability of Local Public Services. Empirical Evidence from the Catalan Municipalities&quot;, <i>Urban Public Economics</i> <i>Review, 5, </i>25-49.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S2011-2106201100020000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Kopits, G. &amp; J. Craig. (1998). &quot;Transparency in Government Operations&quot;, <i>IMF </i><i>Occasional Paper, 158.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S2011-2106201100020000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></p>     <!-- ref --><p>Przeworski, A., S.C. Stokes &amp; B. Manin. (1999). <i>Democracy, Accountability, and Representation, </i>Cambridge Studies in the Theory of Democracy. Cambridge: Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S2011-2106201100020000400017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Rogoff, K. (1990). &quot;Equilibrium Political Budget Cycles&quot;, <i>American Economic Review, 80, </i>21-36.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S2011-2106201100020000400018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Santiago, A., F. Reyes &amp; J. Caama&ntilde;o. (2010). &quot;Budget Transparency in Local Government: Empirical Analysis on a Sample of 33 Galician Municipalities&quot;, XVII Encuentro de Econom&iacute;a P&uacute;blica, Murcia, 4 y 5 de febrero de 2010. <a href="http://www.um.es/dp-hacienda/eep2010/comunicaciones/eep2010-65.pdf" target="_blank">http://www.um.es/dp-hacienda/eep2010/comunicaciones/eep2010-65.pdf</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S2011-2106201100020000400019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Stigler, G. (1961). &quot;The Economics of Information&quot;, <i>Journal of Political Economy, 69, </i>213-225.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S2011-2106201100020000400020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Stiglitz, J. &amp; A. Weiss. (1981). &quot;Credit Rationing in Markets with Imperfect information&quot;, <i>American Economic Review, 71, </i>393-410.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S2011-2106201100020000400021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>  </font>      ]]></body><back>
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