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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">      <p>       <center>         <p><font size="4"><b>El Hospital, una instituci&oacute;n social &uacute;nica</b></font>      </p>         <p><font size="3"><b>The Hospital, a unique social institution</b></font></p>   </center>      <p>       <center>     Jos&eacute; F&eacute;lix Pati&ntilde;o Restrepo MD, FACS (Hon), ACC (Hon)*    </center> </p>     <p>* Editor Revista Colombiana de Cirug&iacute;a.</p>     <p><b>Correspondencia</b>: Jos&eacute; F&eacute;lix Pati&ntilde;o Restrepo, MD.    Bogot&aacute;, D.C., Colombia. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:jfpatino@fsfb.org.co">jfpatino@fsfb.org.co</a></p>     <p>Fecha de recibo: Noviembre 15 de 2006. Fecha de aprobaci&oacute;n: Noviembre    17 de 2006.</p> <hr size=1>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El profesor Augustro Castro Berdugo, ilustre figura de la cirug&iacute;a colombiana,    pronunci&oacute; la Conferencia Rafael Casas Morales durante el acto inaugural    del XXXII Congreso Nacional Avances en Cirug&iacute;a de la Asociaci&oacute;n    Colombiana de Cirug&iacute;a. Su tema fue &quot;El Hospital San Juan de Dios    - Cuna de la cirug&iacute;a colombiana&quot;. Excelente el recuesto hist&oacute;rico    y la revisi&oacute;n biogr&aacute;fica de algunos de los personajes que enriquecieron    el conocimiento en el arte y la ciencia de la cirug&iacute;a, y que son paradigma    de la &eacute;tica y la deontolog&iacute;a quir&uacute;rgicas, entre ellos la    personalidad cimera de Rafael Casas Morales. A continuaci&oacute;n, en este    n&uacute;mero de la Revista Colombiana de Cirug&iacute;a, se reproduce la conferencia    del profesor Augusto Castro. </p>     <p>Estas notas editoriales se refieren a esa instituci&oacute;n singular y sin    par, verdaderamente &uacute;nica, en la estructura social, el Hospital, y en    especial el Hospital Universitario. </p>     <p>Desde la m&aacute;s remota antig&uuml;edad, no menos de 4.000 A.C., se levantaron    templos en honor de los dioses que ten&iacute;an el don de curar. Los templos    de Saturno, y m&aacute;s tarde los de Asclepio (Esculapio para los romanos)    en Asia Menor y en el mundo egeo, eran centros dedicados a la curaci&oacute;n    de enfermos mediante la te&uacute;rgia.<sup><a href="#1">1</a></sup> Fueron    famosos los Asklepion, como el de Epidauro, que no s&oacute;lo existieron en    Grecia continental y la regi&oacute;n del mar egeo, sino que tambi&eacute;n    tuvieron auge en Roma. </p>     <p>En la mitolog&iacute;a griega, Asclepio fue un h&eacute;roe que particip&oacute;    en la expedici&oacute;n de los Argonautas, pero luego se convirti&oacute; en    un gran m&eacute;dico, capaz de resucitar a los muertos, para m&aacute;s tarde    ser divinizado; fue el m&aacute;ximo exponente de las curaciones divinas, que    era la modalidad de importancia capital en el tratamiento m&eacute;dico antiguo,    hasta el surgimiento de las escuelas m&eacute;dicas de Cnido y de Cos que introdujeron    la medicina racional y cient&iacute;fica. A Asclepio se lo considera el fundador    de la medicina. A Hip&oacute;crates, m&aacute;ximo exponente de la escuela de    la isla de Cos, el padre de la medicina. </p>     <p>En la isla de Cos, con anterioridad a Hip&oacute;crates, se estructur&oacute;    un majestuoso y complejo sanatorio, a donde acud&iacute;an los enfermos para    curaciones por el dios: una medicina religiosa y m&aacute;gica. Cuando la medicina    se liber&oacute; de estas creencias para convertirse en disciplina cient&iacute;fica,    el sentido religioso vino a decaer, tal vez primero en Cnido, de donde se extendi&oacute;    a Cos, para continuar en la escuela m&eacute;dica del Museo (el lugar de las    musas) de Alejandr&iacute;a y finalmente, durante la temprana era romana imperial,    con Galeno en el siglo II D.C. Seg&uacute;n Ker&eacute;nyi,<sup><a href="#2">2</a></sup>    el periodo pre-epid&aacute;urico de Cos no fue irreligioso, sino que all&iacute;    se practicaba una forma diferente de religi&oacute;n, una religi&oacute;n no    del paciente sino del m&eacute;dico, quien jugaba el papel principal. Por ello,    en la cima de la medicina hipocr&aacute;tica en Cos no exist&iacute;a un Asklepion    sino un hospital estatal que prove&iacute;a tratamientos gratuitos. Y este fue    entonces, tal vez, el primer hospital que tuvo la humanidad. </p>     <p>En una reciente publicaci&oacute;n,<sup><a href="#3">3</a></sup> escrib&iacute;:</p>     <p>&quot;La historia de los hospitales se extiende a trav&eacute;s de los siglos.    El m&eacute;dico historiador Henry E. Sigerist en su obra cl&aacute;sica On    the Sociology of Medicine,<sup><a href="#4">4</a></sup> repasa esta fascinante    historia y anota c&oacute;mo hay dos factores que determinan la evoluci&oacute;n    de los hospitales: la sociedad por una parte, y la medicina por otra. </p>     <p>&quot;Seg&uacute;n este autor, hay tres periodos identificables en la evoluci&oacute;n    del hospital occidental: el primero comienza en la Edad Media temprana, aunque    s&iacute; existieron hospitales con anterioridad. En efecto, los ej&eacute;rcitos    romanos tuvieron hospitales militares bien dise&ntilde;ados, y tambi&eacute;n    los grandes terratenientes romanos mantuvieron valetudinaria<sup><a href="#5">5</a></sup>    para atender a los esclavos enfermos o heridos, puesto que perder un esclavo    significaba perder riqueza. Sin embargo, fue en la Edad Media cuando se constituyeron    instituciones asistenciales como resultado de la actitud humanitaria Cristiana    frente al enfermo. Pero no eran verdaderos hospitales en el sentido del moderno    hospital occidental, sino xenodochia, albergues para los pobres, los peregrinos    y los itinerantes, usualmente ubicados por fuera del recinto de las ciudades.    El segundo periodo en la historia de los hospitales se inicia en el siglo XIII    como resultado del crecimiento de las ciudades que vinieron a tener tanta riqueza    como para sostener ej&eacute;rcitos para su propia defensa e independencia pol&iacute;tica.    A partir de entonces se present&oacute; el fen&oacute;meno del crecimiento del    n&uacute;mero de hospitales en el mundo occidental, algunos fundados por la    Iglesia y otros por las autoridades civiles. Se dice que el modelo fue el Hospital    del Santo Spirito en Roma, construido por orden del papa Inocencio III. En Francia    se construyeron los H&ocirc;tel-Dieu, generalmente en la vecindad de las catedrales.    Pero a&uacute;n conservaban la caracter&iacute;stica de ser m&aacute;s bien    albergues o asilos para los enfermos indigentes o para los ancianos desamparados,    que verdaderos hospitales en el sentido moderno del t&eacute;rmino. En el Renacimiento    se observa ya una tendencia hacia mejorar la calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica    de los hospitales, que todav&iacute;a manten&iacute;an muy deficientes est&aacute;ndares    de limpieza e higiene. Seg&uacute;n Sigerist, a mediados del siglo XIX se inicia    un nuevo periodo en la historia de los hospitales. En tanto que en el pasado    la influencia fue fundamentalmente social, ahora el progreso de la medicina    se convierte en el factor que determina el cambio en el tipo de hospital. La    anestesia y la asepsia y la antisepsia abrieron nuevos y amplios horizontes    a la cirug&iacute;a, y los pacientes sometidos a operaciones mayores ya no pod&iacute;an    ser adecuadamente recuperados en sus hogares. Los m&eacute;todos de diagn&oacute;sticos,    cada vez m&aacute;s complejos, requirieron noveles equipos que s&oacute;lo pod&iacute;a    albergar el hospital. Las especialidades plantearon nuevas demandas y el ascenso    de la obstetricia trajo una nueva nota al hospital. </p>     <p>&quot;Como resultado de estos desarrollos, el car&aacute;cter del hospital    cambi&oacute; fundamentalmente. Dej&oacute; de ser un lugar que prove&iacute;a    alimento y albergue a los indigentes, una instituci&oacute;n en la cual la caridad    se extend&iacute;a con exclusividad a los pobres, el lugar tenebroso y temido    a donde la gente iba a morir, para convertirse en un centro m&eacute;dico al    cual pod&iacute;an acudir pacientes de todas las clases en busca de recuperaci&oacute;n    de su salud, un lugar en el cual pod&iacute;a llegar una nueva vida&quot;.<sup><a href="#4">4</a></sup></p>     <p>En Am&eacute;rica se crearon los primeros hospitales con el arribo de los conquistadores    espa&ntilde;oles. El m&aacute;s antiguo fue el Hospital de Jes&uacute;s, fundado    por Hern&aacute;n Cort&eacute;s (all&iacute; se encuentra su tumba) en la ciudad    de M&eacute;xico en 1524, que hoy contin&uacute;a prestando servicios en forma    activa y eficiente.<sup><a href="#6">6</a></sup> Pero seg&uacute;n el acad&eacute;mico    Juan Jacobo Mu&ntilde;oz Delgado, el primer el hospital de Am&eacute;rica se    fund&oacute; en la ciudad m&aacute;s antigua continental, Santa Mar&iacute;a    la Antigua del Dari&eacute;n, en lo que hoy es Colombia (fundada hacia fines    de 1509 o principios de 1510), hospital que vino a desaparecer con la desaparici&oacute;n    de dicha poblaci&oacute;n por el abandono de sus pobladores forzados por las    enfermedades, las plagas y terremotos que hicieron terribles estragos. El Hospital    de Santiago, de 50 camas, fue creado por c&eacute;dula real.<a href="#7"><sup>7</sup></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como lo relata el profesor Augusto Castro, en Santaf&eacute; de Bogot&aacute;    el Hospital de San Pedro fue fundado por al Arzobispo Fray Juan de los Barrios    y Toledo en 1564. En 1630 Felipe II autoriza a la orden de los Hospitalarios    de San Juan de Dios a hacerse cargo del Hospital de San Pedro, y en 1723 se    funda el Hospital de San Juan de Dios, inicialmente llamado Hospital de Jes&uacute;s,    Mar&iacute;a y Jos&eacute; (C&eacute;dula Real). El Hospital de San Pedro fue    demolido y la venta de los terrenos fue la base econ&oacute;mica para la construcci&oacute;n    del Hospital de San Juan de Dios por el arquitecto P&eacute;rez de Petres.<sup><a href="#8">8</a></sup></p>     <p>El Hospital de San Juan de Dios, escenario educativo principal de la Facultad    de Medicina de la Universidad Nacional, vino a ser el hospital emblem&aacute;tico    de Colombia, hasta su muerte por causa de diferentes conflictos y la incapacidad    y ninguna voluntad del gobierno para sacarlo adelante. Hoy permanece cerrado    y abandonado, despu&eacute;s de casi 450 a&ntilde;os de historia, con numerosos    muy valiosos equipos en su interior. La sociedad y la historia reclamar&aacute;n    y culpabilizar&aacute;n a los gobiernos que permitieron esta monstruosidad.</p>     <p>El Hospital es una entidad realmente &uacute;nica en la trama y en la estructura    de una sociedad. En su ambiente reina la vocaci&oacute;n de servicio, servicio    que se cumple centrado en el paciente, mediante una disciplina estricta de procesos    ordenados de car&aacute;cter interdisciplinario, en el marco de severa &eacute;tica    y deontolog&iacute;a. La meta del Hospital es la excelencia, con un sentido    de altruismo y humanitarismo. En el Hospital se crea conocimiento y se ense&ntilde;an    los valores supremos de la medicina. El Hospital es el eje de cualquier sistema    o servicio de salud, es un bien comunitario, una corporaci&oacute;n de servicio    p&uacute;blico. No existe una instituci&oacute;n similar en la sociedad. </p>     <p>En la escala de valores sociales, el Hospital universitario representa la c&uacute;spide    de un sistema de salud. Es doloroso, verdaderamente inaceptable e incomprensible,    ver la manera como se estableci&oacute; y se ha venido implementando el Sistema    General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) por la discutida Ley 100 de 1993.    Ello ha llevado a la red p&uacute;blica hospitalaria, especialmente a los Hospitales    Universitarios de Colombia, a una crisis sin antecedentes en la historia del    pa&iacute;s: varios de ellos se han visto obligados a clausurar sus puertas,    siendo el Hospital San Juan de Dios el m&aacute;s doloroso ejemplo; los dem&aacute;s    se debaten en medio de grandes dificultades econ&oacute;micas, al tiempo que    florecen y se multiplican cl&iacute;nicas y hospitales propiedad de los aseguradores,    verdaderos intermediarios financieros, gracias a una incontrolada &quot;integraci&oacute;n    vertical&quot; que les ha permitido copiosas inversiones con los dineros de    la salud, que son dineros p&uacute;blicos. El m&aacute;s reciente editorial    de Hospitalaria, &oacute;rgano de la Asociaci&oacute;n Colombiana de Cl&iacute;nicas    y Hospitales, se lee &quot;Esta inexplicable situaci&oacute;n ha permitido    en los &uacute;ltimos meses una verdadera avalancha de inversiones por parte    de las EPS en el sector hospitalario&quot; (...) la circular Externa de la    Superintendencia Nacional de Salud 026 del 9 de febrero de 2006 calific&oacute;    como ilegal e insegura la pr&aacute;ctica de emplear recursos de la UPC para    infraestructura...&quot;<sup><a href="#9">9</a></sup> </p>     <p>Por tradici&oacute;n y vocaci&oacute;n los Hospitales Universitarios han tenido    a su cargo la atenci&oacute;n de la poblaci&oacute;n de menores recursos econ&oacute;micos,    y seg&uacute;n lo establece la Ley 735, &quot;los Hospitales Universitarios    atender&aacute;n con preferencia a las personas no cubiertas por los reg&iacute;menes    establecidos...&quot; Pero en el actual precariamente controlado SGSSS    predomina la cultura del no pago, o del pago atrasado y con tarifas inequitativas,    por servicios ya prestados, lo cual significa una creciente cartera para estas    instituciones. Ahora funcionan como Empresas Sociales del Estado, y deben ser    autosuficientes, pero al no recibir los pagos en forma oportuna quedan calificadas    como ineficientes y son penalizadas por el sistema. Como lo afirma Eslava<sup><a href="#10">10</a></sup>,    &quot;... esta problem&aacute;tica en la que se ahogan los hospitales generales    se torna a&uacute;n m&aacute;s asfixiante para los Hospitales Universitarios    en la medida que a &eacute;stos se les exige, por un lado, mayores logros debido    a su condici&oacute;n de centros de docencia, asistencia e investigaci&oacute;n    y, por otro, iguales resultados financieros. Como quien dice, se les pide que    hagan mucho m&aacute;s con el mismo volumen de recursos. Esto se evidencia en    la falta de legislaci&oacute;n espec&iacute;fica que ha existido para los hospitales    universitarios, puesto que deben regularse por las mismas l&oacute;gicas de    mercado que las dem&aacute;s instituciones hospitalarias.&quot; </p>     <p>El Hospital Universitario es el que puede garantizar el mantenimiento de las    tecnolog&iacute;as de punta, pero, sobre todo, el enriquecimiento continuo del    capital intelectual y el mantenimiento de los valores &eacute;ticos de la medicina.    En el Hospital se trabaja con dedicaci&oacute;n, altruismo y sacrificio, y es    el sitio por excelencia donde su personal, altamente capacitado y motivado,    constituye su raz&oacute;n de ser y la esencia misma de su existir. Siendo una    &quot;empresa&quot; de car&aacute;cter social, no se lo puede comparar, y    mucho menos equiparar, con una empresa industrial o comercial. El Hospital,    en esta &eacute;poca donde todav&iacute;a predomina el neoliberalismo y en el    medio de competencia feroz que implant&oacute; la Ley 100 de 1993 al haber convertido    la atenci&oacute;n de la salud en un bien de mercado y el sistema de seguridad    social en salud en un negocio, requiere una s&oacute;lida estructura administrativa    y de gesti&oacute;n gerencial. Pero ello jam&aacute;s puede opacar su vocaci&oacute;n    social, llevar a olvidar el compromiso con su misi&oacute;n humanitaria, su    caracter&iacute;stica de instituci&oacute;n de servicio p&uacute;blico, su atenci&oacute;n    al mantenimiento de los m&aacute;s elevados est&aacute;ndares cient&iacute;ficos    y t&eacute;cnicos ni su obligaci&oacute;n de proteger y estimular a quienes    prestan los servicios de atenci&oacute;n al paciente, fundamentalmente las enfermeras    y los m&eacute;dicos. </p>     <p>&quot;El hospital universitario es una comunidad esencialmente acad&eacute;mica,    que trabajando en el marco de un estricto contexto &eacute;tico y deontol&oacute;gico,    est&aacute; dedicada al estudio y comprensi&oacute;n de las causas de la enfermedad,    a su prevenci&oacute;n y tratamiento. Es por excelencia la instituci&oacute;n    que genera y difunde el conocimiento m&eacute;dico para beneficio general. </p>     <p>&quot;En el Hospital Universitario se conjugan ciencia y medicina en forma    indisoluble. Es en el Hospital Universitario donde se observan con mayor rigor    los principios de la medicina como profesi&oacute;n y como ciencia, y es all&iacute;    donde la sociedad puede encontrar la excelencia en la atenci&oacute;n m&eacute;dica.  </p>     <p>&quot;Este el ascenso del hospital universitario, que hoy ocupa la c&uacute;spide    en la pir&aacute;mide de la atenci&oacute;n hospitalaria en los sistemas de    atenci&oacute;n de la salud. Por ello los ministerios de salud y los sistemas    de seguridad social en salud deben prestar la mayor atenci&oacute;n al hospital    universitario, como epicentro de cualquier sistema de salud.</p>     <p>&quot;Los Hospitales Universitarios han aportado un ambiente intelectual,    han generado conocimiento e innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y han creado    est&aacute;ndares de alta calidad que representan un valor enorme para la medicina    y para la sociedad. Son los baluartes de cualquier sistema de salud&quot;.<sup><a href="#3">3</a></sup></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>________________________</p>     <p><a name="1"></a>1 Diccionario Real Academia Espa&ntilde;ola. T&eacute;urgia:    especie de magia de los antiguos gentiles, mediante la cual pretend&iacute;an    tener comunicaci&oacute;n con sus divinidades y operar prodigios.    <br>   <a name="2"></a>2 Ker&eacute;nyi C. Asklepios. Archetypal Image of the Physicians&acute;s    Existence. London. Thames and Hudson, 1960.    <br>   <a name="3"></a>3 Pati&ntilde;o Restrepo JF. El verdadero hospital universitario.    Hospitalaria (Bogot&aacute;) 2006 A&ntilde;o 7 No 45: 4-9.     <br>   <a name="4"></a>4 Sigerist HE. On the Sociology of Medicine. New York. MD Publications    Inc, 1960.    <br>   <a name="5"></a>5 Valetudinario, ria (del lat. valetudinarius) adj. Med. Enfermizo,    delicado, de mala salud.    <br>   <a name="6"></a>6 Cervantes J. El Hospital de Jes&uacute;s de la Ciudad de M&eacute;xico.    Sesi&oacute;n Especial de la Academia Nacional de Medicina de Colombia de 14    de mayo de 1998.    <br>   <a name="7"></a>7 Mu&ntilde;oz JJ. El Primer Hospital de Am&eacute;rica y Otros    Trabajos. Imprenta Patri&oacute;tica del Instituto Caro y Cuervo. Santaf&eacute;    de Bogot&aacute;, 1995.    <br>   <a name="8"></a>8 De Francisco Zea A. El Hospital de San Juan de Dios de Bogot&aacute;.    Actual Enferm 1998; 1 (No. 3, sept): 31-36.    <br>   <a name="9"></a>9 Editorial. Crisis de decisiones: el caso de la &quot;integraci&oacute;n    vertical&quot;. Hospitalaria (Bogot&aacute;) 2006; A&ntilde;o 8 No 9: 2-3.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <a name="10"></a>10 Eslava JC. Hospital Universitario y crisis de hospitalaria    en Colombia. Gerencia y Pol&iacute;ticas de Salud 2002; No. 2.41- 48. </p> </font>       ]]></body>
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