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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ansiedad y creación]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Academia Superior de Artes de Bogotá  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The author, as an artist, seeks to approach the relationship between pieces of art and anxiety. What are the motivations, the creative impulse that moves the artist? Through his personal experience and examples from other artists the author offers an original vision about art, anxiety and creation.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">       <p align=right>Epistemolog&iacute;a, filosof&iacute;a de la mente y bio&eacute;tica</p>        <p>&nbsp; </p>     <p><b>      <center>       <p><font size="4">Ansiedad y creaci&oacute;n</font></p> </center> </b></p> <b>         <p>&nbsp; </p>     <center>       <p><font size="3">Anxiety and creation</font></p>       <p>&nbsp; </p> </center> </b>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Marcos Roda</b>     <br>  Artista, pintor, fot&oacute;grafo y profesor de la Academia Superior    de Artes de Bogot&aacute; (ASAB).  <hr size="1">     <p> <b>Resumen</b></p>     <p> El autor, como artista, busca acercarse a la relaci&oacute;n entre las obras    de arte y la ansiedad.   &iquest;Cu&aacute;les son las motivaciones?, &iquest;cu&aacute;l es el impulso    creador que mueve al artista? A trav&eacute;s de   su experiencia personal y de ejemplos de otros artistas, el autor nos ofrece    una visi&oacute;n original   sobre el arte, la ansiedad y la creaci&oacute;n.</p>     <p><b>Palabras clave:</b> ansiedad, creatividad, arte.</p> <hr size="1">     <p> <b>Abstract</b></p>     <p> The author, as an artist, seeks to approach the relationship between pieces    of art and anxiety.   What are the motivations, the creative impulse that moves the artist? Through    his personal   experience and examples from other artists the author offers an original vision    about art,   anxiety and creation.</p>     <p> <b>Key words:</b> Anxiety, creativeness, art.</p> <hr size="1">     <p> En esta oportunidad voy a tratar   de explicar, desde la perspectiva   de un artista y como profesor de   dibujo, lo que significan las sensaciones   de un artista frente al acto   creador. Creo que aquella persona   que pretende hacerse artista, lo   hace porque tiene una necesidad interna   de decir cosas y una cierta   habilidad para expresarlas, sea   como m&uacute;sico, dibujante, pintor, escritor,   bailar&iacute;n, actor o cineasta. </p>     <p>Com o profesor universitario de   dibujo y grabado me he encontrado   con una verdad ya muy dicha, pero   poco asimilada: no se puede ense&ntilde;ar   a hacer arte. Se puede ayudar   a despertar lo que los alumnos llevan   adentro, se pueden dar herramientas   y aportar experiencias que   indiquen atajos a ciertos caminos;   pero el que no tiene esa necesidad,   esa voluntad de crear, no hay forma   de ense&ntilde;arle nada. Hay un proceso   maravilloso en la ense&ntilde;anza del dibujo   que consiste en hacer comprender   al estudiante que tiene que   dibujar el modelo que tiene enfrente,   no la imagen mental. Hay que   ense&ntilde;ar a dibujar con el lado derecho   del cerebro. En el momento en   que los estudiantes empiezan a dibujar   as&iacute;, ya no hay marcha atr&aacute;s.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es como cuando se aprende a montar   en bicicleta. </p>     <p>Sin embargo, hay un porcentaje   de alumnos que nunca logra aprender   a representar un modelo en un   plano bidimensional. Eso no necesariamente   quiere decir que no puedan   ser buenos artistas, s&oacute;lo que carecen   de eso que se necesita para dibujar   bien. Con la creatividad sucede lo   mismo. Una de las premisas del arte   es la continua innovaci&oacute;n. El artista   es un fuera de la ley por definici&oacute;n,   un prestidigitador que debe sacar   algo distinto del sombrero en cada   acto. Eso, esa habilidad y esa necesidad,   no la tiene todo el mundo y   no se puede transmitir, porque est&aacute;   ligada a lo m&aacute;s profundo de la psiquis   de cada cual, pero en ese terreno   no me voy a meter, porque no es   mi especialidad. </p>     <p>En mi experiencia como pintor   he hecho sobre todo acuarelas.Acuarelas de paisajes que se nutren   de exploraciones fotogr&aacute;ficas. Pensando   en el porqu&eacute; de pintar paisajes,   creo que la respuesta est&aacute; en que   siento que hago una especie de catarsis   en el proceso de pintarlos, al   entender como interact&uacute;an los colores   y las formas en la naturaleza. Es   como volver a crear la naturaleza,   pero haciendo hincapi&eacute; en los aspectos   que a uno le han producido placer   est&eacute;tico, o moral, si se quiere. Tal   vez uno hace ese proceso para compartirlo   con los dem&aacute;s, pero en general   es durante &eacute;ste cuando cobra   sentido el acto creativo. </p>     <p>Un artista profesional, uno que   trata de vivir o vive de su arte, acaba   d&aacute;ndose cuenta de que lo &uacute;nico que   produce obras de calidad es la investigaci&oacute;n   y el trabajo. Investigaci&oacute;n   y trabajo fustigados por la que yo llamar&iacute;a   ansiedad-voluntad, porque los   artistas sin esa espuela se dedican   a reproducir la formula del &eacute;xito,   pierden el placer de crear y ganan   dinero, aunque, posiblemente, deben   sufrir por saber que se repiten sin   placer. Son much&iacute;simos los ejemplos   de artistas que vivieron toda su vida   trabajando sin parar con o sin reconocimiento   social. &Eacute;sos son los buenos,   los acepte o no la sociedad. Son   buenos porque para ellos lo importante,   a lo largo de la vida, fue ese   goce cat&aacute;rtico que pudieron lograr   mientras creaban. </p>     <p>Algunos lograron ese goce y fueron   reconocidos y pr&oacute;speros, como   Rubens, y es evidente el placer de   pintar que emanan los cuadros de   Rubens. Al pobre Van Gogh le pas&oacute;   lo contrario, no vendi&oacute; casi nada a   lo largo de su vida, pero no se puede   negar el goce, adem&aacute;s de la angustia   que emanan sus pinturas, un goce   y una angustia que hoy valen   millones, como si esa espectacular   exacerbaci&oacute;n de los contrarios cotizara   m&aacute;s en el mercado. </p>     <p>Creo que si un artista no goza,   no se eleva al crear, no tiene nada   que transmitir. Parte de esa elevaci&oacute;n,   de ese trance, de ese goce, est&aacute;   en el desvanecimiento moment&aacute;neo   de la ansiedad, que se logra luego   de trabajar mucho en una obra. Pero,   adem&aacute;s de esa ansiedad, propia   de la duda y la inseguridad, est&aacute; la   angustia existencial, que de cierta manera es el motor de la creatividad.Es    como si al crear algo se lograra   un lapso de placer que aliviara moment&aacute;neamente   la angustia de vivir. </p>     <p>Juan Rulfo, el escritor mexicano,   s&oacute;lo escribi&oacute; dos libros. En 1955   abandon&oacute; definitivamente la literatura.Sin embargo, como fot&oacute;grafo   continu&oacute; la b&uacute;squeda que para &eacute;l   ya hab&iacute;a agotado escribiendo. Despu&eacute;s   de varias d&eacute;cadas, hoy su obra   fotogr&aacute;fica es tan importante como   la escrita. Y cuando uno mira sus   fotos, entiende que est&aacute; hablando   del mismo tema que el de El llano   en llamas o el de Pedro P&aacute;ramo. &iquest;Lo   que movi&oacute; a Rulfo a ese cambio de   herramienta creativa fue la autocr&iacute;tica,   la ansiedad ante la hoja en   blanco? &iquest;Tal vez la &iacute;ntima seguridad   de haber agotado el manantial de   lo que ten&iacute;a para decir en literatura? </p>     <p>De todos modos, la decisi&oacute;n que   tom&oacute; fue valiente y rara. Con ella   dej&oacute; una obra m&uacute;ltiple para entender   el alma del mexicano y la de   todos los seres humanos. Julio Paredes,   escritor colombiano, buen   amigo m&iacute;o, public&oacute; hace poco una   novela titulada La celda sumergida,   cuyo tema es la crisis creativa de   un joven arquitecto que quiere hacer   la casa ideal, la obra perfecta.Este arquitecto es un mar de dudas   en lo que ata&ntilde;e a todas las cosas de   su vida personal y sentimental, y la   novela, con iron&iacute;a, da a entender   que en la b&uacute;squeda de esa obra perfecta   el protagonista quiere poner   en orden todo lo que de otra manera   no puede controlar. </p>     <p>Julio Paredes escribe con una   f&eacute;rrea voluntad, pese a lo poco que   le produce econ&oacute;micamente. A veces   me habla del sufrimiento al que est&aacute;   abocado por la vocaci&oacute;n literaria.   Sus cuentos y novelas giran todos   en un mismo &aacute;mbito, construido   con recuerdos de su vida y la de los   seres que se cruzaron en ella. Sin   embargo, pretende dotar esos recuerdos   y vivencias del vuelo y de   la universalidad de la gran literatura,   pretende hacer arte. Julio es un   lector erudito y un conocedor amoroso   de la m&uacute;sica. Creo que puedo   decir que goza profundamente al   escribir, a pesar de lo que sufre   cuando piensa sobre lo que ha escrito   o lo que le falta por escribir, precisamente   porque conoce qu&eacute;   tan hondo hay que llegar para producir   una obra de arte. </p>     <p>Julio Cort&aacute;zar escribi&oacute; una novela   inspirada en la vida del m&iacute;tico   saxofonista Charlie Parker, llamado   The Bird, por su fuerza mel&oacute;dica,   creador del bebop y uno de los primeros   en introducir la m&uacute;sica latina   al universo del jazz. El personaje de El perseguidor se llama Johnny Carter   y lo que persigue a lo largo del   relato, que es el largo de su vida, es   algo que no logra asir cuando toca   el saxof&oacute;n. Johnny siente que a veces   el tiempo se congela, y para &eacute;l puede   pasar un a&ntilde;o mientras toca una pieza   de diez minutos. Las drogas y la   m&uacute;sica lo van sumergiendo en esa   b&uacute;squeda imposible del dominio del   tiempo y lo llevan a la locura y la   muerte. Charlie Parker fue, en su   momento, el saxofonista m&aacute;s avanzado t&eacute;cnicamente en el mundo    del   jazz, fue uno de los mas inspirados,   y goz&oacute; de gran fama. Sin embargo,   al final de su carrera, en medio de   conciertos en los que estaba tocando   maravillosamente, romp&iacute;a el saxo   y abandonaba la sala para desaparecer   de los escenarios por temporadas   cada vez mas largas de depresi&oacute;n. &iquest;Lo que impuls&oacute; a Cortazar    a   escribir sobre el malogrado Parker   fue la b&uacute;squeda de respuestas a su   propia angustia creativa? Imagino   que s&iacute;, y m&aacute;s si nos acordamos que   su novela Rayuela es toda ella una   gran angustiada b&uacute;squeda de respuestas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Paul Gauguin, Paul C&eacute;zanne y   Francis Bacon son algunos pintores   que llegaron al arte ya mayores y desde   profesiones diversas. Los tres influyeron   de manera incuestionable en   la historia de la pintura, inyectando   una visi&oacute;n nueva, vital, profundamente   distinta del arte de pintar, cada   cual a su manera y en su momento,   como si esa vocaci&oacute;n tard&iacute;a surgiera   avasalladora e incuestionable, de   manera que no hab&iacute;a m&aacute;s remedio   que aceptarla. Lo que ten&iacute;an que decir   implicaba renunciaci&oacute;n y, eventualmente   dolor, aunque, me imagino,   tambi&eacute;n mucho placer. </p>     <p>En el caso de Francis Bacon esa   vocaci&oacute;n tard&iacute;a parec&iacute;a obedecer a   una necesidad tan fuerte como las   ansias de vomitar, y lo que sali&oacute; de   su pincel fue uno de los actos de catarsis   a trav&eacute;s del arte m&aacute;s violentos   y descarnados. Si uno se pregunta   para qu&eacute; sirve el arte o qu&eacute; es arte,   se mete en camisa de once varas. Yo   no soy un conocedor de lo que dice   la filosof&iacute;a, pero en mi carrera como   artista y como docente he tenido que   hacerme y que responder para los   estudiantes esa pregunta muchas   veces. Uno de los conceptos en uso   es el de que el artista le da una nueva   dimensi&oacute;n a lo que est&aacute; trabajando. Eso quiere decir que el artista   hace visible la imagen que trabaja,   entre otras muchas. </p>     <p>As&iacute;, para poner un ejemplo, <i>La   Gioconda</i> no es s&oacute;lo el retrato de una   se&ntilde;ora del siglo XV, sino un retrato   entre los retratos: algo inquietante,   distinto, que hace que la gente vaya   en muchedumbre a apretujarse alrededor   de ella, como si transmitiera   alg&uacute;n efluvio milagroso. Sin embargo,   Leonardo da Vinci nunca lo consider&oacute;   una obra terminada, una obra   satisfactoria y nunca la entreg&oacute; al   que se la hab&iacute;a encargado. De hecho,   Leonardo dej&oacute; muchas de las pocas   obras que hizo, sin terminar. Como   si pusiera tan en alto la perfecci&oacute;n   art&iacute;stica que se considerara incapaz   de alcanzarla, a pesar de la gran   aceptaci&oacute;n que tuvieron sus obras. </p>     <p><i>Las Meninas,</i> de Vel&aacute;squez, no   son el retrato de la hija del rey y sus   sirvientes. No son un autorretrato.   Aparentemente el pintor se par&oacute;   frente a un espejo, con los modelos   posando a su lado, y as&iacute; la pintura   es, al mismo tiempo, un espejo en el   que se refleja toda la escena, incluida   la parte de atr&aacute;s del lienzo donde   est&aacute; pintada, y, al fondo de la sala,   otro espejo donde se reflejan el rey y   la reina, en un juego t&iacute;pico del barroco.Las Meninas fueron hechas,seg&uacute;n    algunos historiadores, para   ocupar completamente una pared   del despacho de verano del rey y convertirse   en un espejismo, en un juego   &oacute;ptico, que recibiera a los cercanos   del rey y acompa&ntilde;ara al mismo   monarca en sus momentos m&aacute;s &iacute;ntimos.Eso dice mucho de la maestr&iacute;a   de Vel&aacute;squez y de la admiraci&oacute;n   que por &eacute;l sent&iacute;a Felipe IV. Vel&aacute;squez   sab&iacute;a que era capaz de pintar la realidad   de la manera m&aacute;s real, pero   no era el alarde de realismo lo que lo   mov&iacute;a a pintar. Al incluirse en Las   Meninas, as&iacute; como al incluir a la enana,   al perro y a los reyes mirando   desde otro espejo, lo que logra es darle   una nueva dimensi&oacute;n a una escena   cotidiana del palacio, haciendo   visible ese cuadro entre los cuadros. </p>     <p>Es m&aacute;s, esa visibilidad le muestra   a cada espectador algo distinto,   no necesariamente lo que Vel&aacute;squez   quer&iacute;a mostrar. Es indudable, entonces,   que esa escena cotidiana,   perpetuamente congelada en el   tiempo, construida pincelada a pincelada   por el pintor, transmite o permite   evocar muchas m&aacute;s cosas de   las que en su momento permiti&oacute; el   grupito de personas y un perro, que   se reun&iacute;an a posar en un sal&oacute;n de   palacio o lo que hubiera transmitido   un simple retrato de la infanta.Finalmente, esa intenci&oacute;n de Vel&aacute;squez   de hacer visible su retrato de   la infanta demuestra que en &eacute;l hab&iacute;a   esa compulsi&oacute;n creadora que no   se conforma con llenar los requisitos   de un buen trabajo artesanal,   sino que pretende trascender y abrir   otras dimensiones a la mirada, a la   l&oacute;gica, a la vida misma. </p>     <p>El poeta Fernando Pessoa era   ayudante de contador de una firma   de Lisboa que comerciaba telas. La   oficina quedaba en la Calle de los   Doradores. Durante la jornada de   trabajo llenaba un gran libro de   cuentas frente a una ventana con   amplia vista sobre los techos de la   ciudad, el r&iacute;o Tajo y la bah&iacute;a llena   de barcos y veleros. Pessoa era un   solitario, nunca vivi&oacute; con una mujer,   aunque mantuvo un noviazgo   plat&oacute;nico durante muchos a&ntilde;os.Hablaba y escrib&iacute;a en franc&eacute;s    e ingl&eacute;s,   pero no conoci&oacute; ni Inglaterra   ni Francia. Su mundo se circunscrib&iacute;a   a unas pocas calles alrededor   de la pensi&oacute;n en la que viv&iacute;a, la   oficina en la que trabajaba y los   caf&eacute;s y restaurantes en los que hablaba   de literatura con otros escritores   y poetas. Cuando su trabajo   terminaba, Pessoa escrib&iacute;a poemas.Escrib&iacute;a con distintos seud&oacute;nimos   y personalidades (a eso se le llama   heter&oacute;nimo). Cada heter&oacute;nimo ten&iacute;a   una vida distinta, as&iacute; el uno era sofisticado,   profesional, angl&oacute;filo y de   derecha; mientras que otro era un   campesino, casi analfabeta y otro,   ingeniero, viv&iacute;a en &Aacute;frica. </p>     <p>Escribi&oacute; amparado en m&aacute;s de   cinco personalidades distintas, cada   una de ellas con un estilo literario   definido, como quien vive varias vidas. </p>     <p>Pessoa fue conocido en su tiempo,   y alternaba con intelectuales,   publicaba en revistas y sus opiniones   ten&iacute;an influencia en el medio literario   portugu&eacute;s. Sin embargo, no fue   sino hasta varios a&ntilde;os despu&eacute;s de   su muerte cuando empez&oacute; a ser reconocido fuera de su pa&iacute;s como   una de las grandes figuras de la literatura   universal. Un libro que trabaj&oacute;   casi a lo largo de toda su vida y   qued&oacute; sin publicar cuando muri&oacute; fue   el Libro del desasosiego. Voy citar el   principio y el final de uno de los poemas   ah&iacute; incluidos para concentrarme   en la fuerza de su significado. </p> <ul>Cuando naci&oacute; la generaci&oacute;n a la que pertenezco,   encontr&oacute; al mundo desprovisto   de apoyos para el que tuviera cerebro, y   al mismo tiempo coraz&oacute;n. El trabajo destructivo   de las generaciones anteriores   hab&iacute;a hecho que el mundo para el que   nacimos no tuviese seguridad en el orden   religioso, apoyo que ofrecernos en el orden   moral, tranquilidad que darnos en el   orden pol&iacute;tico. </p>     <p>[&#8230;] Nacimos ya en plena angustia metaf&iacute;sica,   en plena angustia moral, en pleno   desasosiego pol&iacute;tico. En la vida de hoy, el   mundo s&oacute;lo pertenece a los est&uacute;pidos, a   los insensibles y a los agitados. El derecho   a vivir y a triunfar se conquista hoy   con los mismos procedimientos con que   se conquista el internamiento en un manicomio:   la incapacidad de pensar, la   amoralidad y la hiperexcitaci&oacute;n.     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El siguiente poema, del mismo   Libro del desasosiego, lo transcribo   completo: </p> <ul>Encaro serenamente, sin nada m&aacute;s que   lo que en el alma represente una sonrisa,   el encerr&aacute;rseme siempre la vida en esta   Calle de los Doradores, en esta oficina,   en esta atm&oacute;sfera de esta gente. Tener lo   que me d&eacute; para comer y beber, y donde   vivir, y el poco espacio libre en el tiempo   para so&ntilde;ar, escribir-dormir, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s puedo   yo pedir a los dioses o esperar del   destino? </p>     <p>He tenido grandes ambiciones y sue&ntilde;os   dilatados, pero tambi&eacute;n los tuvo el cargador   o la modistilla, porque sue&ntilde;os los tiene   todo el mundo: lo que nos diferencia es la   fuerza de conseguirse o el destino de   conseguirse con nosotros. En sue&ntilde;os soy   igual al cargador y a la modistilla. S&oacute;lo me   diferencia de ellos el saber escribir. S&iacute;, es   un acto, una realidad m&iacute;a que me diferencia   de ellos. En el alma soy su igual. Bien   s&eacute; que hay islas del sur y grandes amores   cosmopolitas, y si yo tuviese el mundo   en la mano, lo cambiar&iacute;a, estoy seguro,   por un billete para la Calle de los Doradores. </p>     <p>Tal vez mi destino sea eternamente   ser contable, y la poes&iacute;a o la literatura una   mariposa que, par&aacute;ndoseme en la cabeza,   me torne tanto m&aacute;s rid&iacute;culo cuanto   mayor sea su propia belleza. Sentir&eacute; a&ntilde;oranzas   de Moreira, &iquest;pero qu&eacute; son las   a&ntilde;oranzas ante las grandes ascensiones?   S&eacute; bien que el d&iacute;a que sea contable de la   Casa Vasques y Cia. ser&aacute; uno de los grandes   d&iacute;as de mi vida. Lo s&eacute; con una   anticipaci&oacute;n amarga e ir&oacute;nica, pero lo s&eacute;   con la ventaja intelectual de la   certidumbre.    </ul>     <p>   En todos los anteriores ejemplos   pretendo mostrar que lo que   mueve a los artistas a crear es una   necesidad insoslayable, y que el proceso   alqu&iacute;mico de la creaci&oacute;n transforma   ansiedad, dolor o angustia en   placer y paz. Moment&aacute;neamente.</p> </font>      ]]></body>
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