<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0120-0062</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Ideas y Valores]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Ideas y Valores]]></abbrev-journal-title>
<issn>0120-0062</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, Departamento de Filosofía.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0120-00622007000200008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Salles, Ricardo. Los estoicos y el problema de la libertad. UNAM: Instituto de investigaciones filosóficas, 192p. (2006).]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[GÓMEZ ESPÍNDOLA]]></surname>
<given-names><![CDATA[LAURA LILIANA]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>56</volume>
<numero>134</numero>
<fpage>125</fpage>
<lpage>128</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0120-00622007000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0120-00622007000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0120-00622007000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p align="center"><font size="4"><b>Salles, Ricardo. Los estoicos y el problema    de la libertad. UNAM: Instituto de investigaciones filos&oacute;ficas, 192p.    (2006).</b></font></p>       <p> <b>LAURA LILIANA G&Oacute;MEZ ESP&Iacute;NDOLA</b>    <br>  UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA    <br>  <a href="mailto:llgomeze@unal.edu.co">llgomeze@unal.edu.co</a></p>      <p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p> Este libro constituye, sin lugar a dudas, un valios&iacute;simo aporte a nuestra    comprensi&oacute;n de la filosof&iacute;a estoica y, en particular, del tratamiento    que esta escuela hace del problema de la relaci&oacute;n entre el determinismo    y la responsabilidad moral. El autor del libro, Ricardo Salles, realiza un tratamiento    muy completo de los textos fuente que se ocupan de este problema y maneja una    bibliograf&iacute;a secundaria muy amplia, lo cual le permite desarrollar una    interpretaci&oacute;n muy satisfactoria de la postura estoica sobre este complejo    problema. Al mismo tiempo, resaltan en el libro una solidez argumentativa y    una claridad expositiva tales que hacen que esta obra est&eacute; dirigida y    sea de gran valor tanto para especialistas consagrados a este tema como para    lectores que hasta ahora comienzan a adentrarse en estos asuntos. Para finalizar    con esta caracterizaci&oacute;n general, hay que decir que el libro es la versi&oacute;n    en espa&ntilde;ol, con algunas peque&ntilde;as revisiones, de la obra The Stoics    on Determinism and Compatibilism, publicada por Ricardo Salles en la editorial    Ashgate en el a&ntilde;o 2005.</p>     <p> El libro est&aacute; dividido en dos partes. La primera est&aacute; dedicada    a mostrar los fundamentos te&oacute;ricos del determinismo estoico, y la segunda    se ocupa de mostrar cuatro teor&iacute;as compatibilistas que se complementan    entre s&iacute;, tres de ellas atribuidas por el autor a Crisipo, y una cuarta    perteneciente a Ep&iacute;cteto. Con la conjunci&oacute;n de estas dos partes,    el autor muestra c&oacute;mo la escuela estoica pretend&iacute;a defender que    la tesis de acuerdo con la cual todo lo que sucede en el mundo tiene lugar de    modo necesario es compatible con la tesis seg&uacute;n la cual es leg&iacute;timo    elogiar o censurar a los agentes por sus acciones.</p>     <p> En la primera parte del libro, el autor muestra que el determinismo estoico    est&aacute; fundamentado en dos tesis: (1) todo tiene una causa, y (2) toda    causa es suficiente para que se d&eacute; el efecto. Salles muestra que la primera    tesis sobre la que se fundamenta el determinismo estoico (todo tiene una causa)    est&aacute; fundamentada en el principio de bivalencia aplicado a proposiciones    sobre el futuro. El argumento estoico corre m&aacute;s o menos de la siguiente    manera: si hubiera sucesos sin causa, el principio de bivalencia no valdr&iacute;a    para proposiciones que se refieran al futuro. Pero toda proposici&oacute;n es    verdadera o falsa, y, en consecuencia, las proposiciones que se refieran al    futuro tambi&eacute;n son verdaderas o falsas. Por lo tanto, no hay eventos    sin causa, o todo tiene una causa.</p>     <p> Ahora bien, garantizar sin m&aacute;s que todo tiene una causa no es suficiente    para concluir que todos los sucesos del mundo tienen lugar de modo necesario.    Se requiere, adem&aacute;s, demostrar la segunda tesis, de acuerdo con la cual    toda causa es suficiente para que se d&eacute; el efecto, o, en otras palabras,    la relaci&oacute;n causal que hay entre la causa y el efecto es necesaria: siempre    que se d&eacute; la causa, se tiene que dar el efecto. De esta manera, si todo    tiene una causa, y la causa es suficiente para que se produzca el efecto, se    concluye que todo ocurre de modo necesario. La segunda tesis de este argumento,    de acuerdo con Salles, se sustenta en la doctrina del eterno retorno. Esta doctrina    sostiene que este ciclo c&oacute;smico ha ocurrido y ocurrir&aacute; incontables    veces de modo cualitativamente indiscernible, sin que sea posible introducir    una variaci&oacute;n, por peque&ntilde;a que sea, entre un ciclo c&oacute;smico    y otro. Una raz&oacute;n que se puede arg&uuml;ir para sostener la indiscernibilidad    entre un ciclo c&oacute;smico y otro, seg&uacute;n Salles, es que la racionalidad    de Dios lo lleva a crear un mundo siempre id&eacute;ntico: el mejor mundo posible.    Salles sostiene que la necesidad de las relaciones causales est&aacute; dada    precisamente por la indiscernibilidad transc&iacute;clica, pues esta indiscernibilidad    hace que haya siempre una regularidad consistente en que, en todos los ciclos    c&oacute;smicos, siempre que se d&eacute; la causa, se da tambi&eacute;n el    efecto, y, como no son posibles las variaciones, siempre que en un futuro se    d&eacute; la causa, necesariamente se dar&aacute; el efecto. De este modo, afirma    Salles, los estoicos recurrieron a la noci&oacute;n de regularidad para dar    cuenta de la necesidad causal.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> El argumento de Salles es muy interesante en este punto. Sin embargo, creo    que hay una objeci&oacute;n que se puede plantear a su propuesta. Uno podr&iacute;a    suponer que la regularidad transc&iacute;clica no es lo que da cuenta de la    necesidad de las relaciones causales, sino que, a la inversa, es la necesidad    de las relaciones causales lo que nos lleva a pensar que estas regularidades    transc&iacute;clicas tendr&aacute;n lugar. Dado que, podr&iacute;amos decir,    el final de cada ciclo c&oacute;smico es id&eacute;ntico al inicio del mismo    ciclo c&oacute;smico (todo ciclo inicia y termina en una gran conflagraci&oacute;n),    y dado que una causa produce necesariamente siempre el mismo efecto, el mismo    ciclo c&oacute;smico tiene que repetirse de manera indiscernible una y otra    vez. En este caso la teor&iacute;a del eterno retorno no servir&iacute;a para    demostrar que toda causa produce de manera suficiente el efecto, sino solamente    para indicar que los estoicos debieron haber sostenido esa tesis en la medida    en que ella es un presupuesto que est&aacute; a la base de la doctrina del eterno    retorno. Si &eacute;ste es el caso, se hace necesario indicar por otro medio    c&oacute;mo los estoicos defend&iacute;an la tesis seg&uacute;n la cual la causa    produce de manera suficiente su efecto. Una manera de lograr esto podr&iacute;a    ser afirmando que la segunda tesis es un corolario de la primera, tal como es    presentado por Alejandro de Afrodisia en De Fato 192, 21-25. En este pasaje    se afirma que los estoicos consideraban que era imposible que, siendo id&eacute;ntico    el conjunto de causas, un resultado que no se siguiera en una ocasi&oacute;n    se siguiera en otra, pues si esto sucediera habr&iacute;a un movimiento incausado.    En este caso, por hip&oacute;tesis, no habr&iacute;a ninguna causa que explicara    por qu&eacute; en una ocasi&oacute;n tuvo lugar el efecto y en la otra no, y    por tal raz&oacute;n la ocurrencia o la ausencia del evento carecer&iacute;a    de causa, lo cual va en contra de la tesis 1. En consecuencia, de acuerdo con    este reporte, suponer que una causa no produce siempre el mismo efecto implica    introducir un movimiento incausado; de ah&iacute; que, si sostenemos que no    hay movimientos incausados (tesis 1), debemos suponer como consecuencia que    una causa produce siempre el mismo efecto, o que lo produce de manera necesaria    (tesis 2).</p>     <p> Salles muestra detalladamente que el determinismo estoico basado en las tesis    1 y 2 se diferencia de entrada de otro tipo de determinismo, que &eacute;l llama    fatalismo trascendente, el cual es criticado por Arist&oacute;teles en el cap&iacute;tulo    9 de De interpretatione y presentado por Cicer&oacute;n en De Fato 28. El fatalismo    trascendente sostiene que los acontecimientos futuros suceder&aacute;n necesariamente,    sin importar lo que suceda en el presente. As&iacute;, si mi destino es convalecer    por una enfermedad, convalecer&eacute; sin importar si voy al m&eacute;dico    o no. De este modo, el fatalismo trascendente conduce a la inacci&oacute;n,    pues nuestras acciones se muestran causalmente irrelevantes frente al futuro    necesario. En contraste con esta tesis, muestra Salles, el determinismo estoico    sostiene que todo lo que est&aacute; determinado suceder&aacute; necesariamente,    pero no con independencia de lo que suceda previamente, sino en virtud de causas    suficientes previas y s&oacute;lo en la medida en que dichas causas se den.</p>     <p> En la segunda parte del libro, Salles se ocupa de cuatro teor&iacute;as compatibilistas    diferentes y complementarias. La primera de ellas (t1) se concibe como una r&eacute;plica    a la objeci&oacute;n externalista. De acuerdo con esta objeci&oacute;n, si todo    suceso o estado tiene su causa en algo previo, las cosas que determinan todo    lo que hacemos son en realidad factores externos a nosotros, y por ello no podemos    ser responsabilizados de lo que hacemos. Salles muestra c&oacute;mo Crisipo    respondi&oacute; a esta r&eacute;plica mediante una psicolog&iacute;a de las    acciones que muestra que, si bien es cierto que todo lo que sucede est&aacute;    determinado por causas previas, esto no implica que nuestras acciones sean meras    consecuencias de factores externos, y por ello podemos ser responsabilizados.    Esto se debe a que algunos de los factores previos que fungen como causas de    nuestras acciones no son externos, sino internos al agente. Esto es claro si    vemos que nuestras acciones no son producidas solamente por la causa externa    que las desencadena: un impresor, sino que hay una causa previa que las acompa&ntilde;a    y que es interna al agente: nuestra propia naturaleza, que es lo que determina    c&oacute;mo reaccionamos ante los est&iacute;mulos externos. Esta naturaleza,    a su vez, no es causada por el impresor externo que desencadena la acci&oacute;n,    y por ello diremos que la causa de esta acci&oacute;n no es meramente externa.    Salles presenta una objeci&oacute;n a esta respuesta de los estoicos, ampliando    as&iacute; la cr&iacute;tica externalista, que consiste en se&ntilde;alar que,    si bien mi naturaleza no est&aacute; determinada por el objeto externo que produjo    en m&iacute; la impresi&oacute;n, el que yo tenga cierta naturaleza s&iacute;    est&aacute; determinado por otros factores externos previos, como mi educaci&oacute;n    temprana. No obstante, Salles desarrolla una interesante respuesta que podr&iacute;an    dar los estoicos a esta objeci&oacute;n. Dice: del mismo modo que quien dot&oacute;    de forma cil&iacute;ndrica a un trozo de madera no le dio al cilindro su forma,    puesto que el cilindro no preexist&iacute;a a la adjudicaci&oacute;n de esta    forma, as&iacute; los factores externos no causaron que nosotros tuvi&eacute;ramos    la naturaleza que tenemos, pues nosotros no preexist&iacute;amos a la adjudicaci&oacute;n    de dicha naturaleza. Pese al nivel de elaboraci&oacute;n de esta argumentaci&oacute;n,    me queda la inquietud de si los estoicos estar&iacute;an interesados en llevar    tan lejos la cr&iacute;tica externalista, y me parece que, aun en caso de ser    as&iacute;, la respuesta que Salles propone no logra resolver la inquietud que    est&aacute; en el fondo de la objeci&oacute;n externalista ampliada. Si afirmar    que yo tengo cierta naturaleza debido a la influencia de factores externos constituye    una objeci&oacute;n al determinismo, tal como indica la cr&iacute;tica ampliada,    es porque se quiere concebir al agente como el origen de sus acciones, y no    como un mero eslab&oacute;n en una cadena causal que se prolonga incluso antes    de la existencia del agente hacia sus padres y sus educadores. Demostrar que    uno no preexist&iacute;a a la adjudicaci&oacute;n de esta naturaleza, seg&uacute;n    me parece, no sirve para evadir esta objeci&oacute;n. Sin embargo, creo que    los estoicos no estaban interesados en demostrar esto; por el contrario, ellos    intentaron demostrar que cada suceso del cosmos est&aacute; ligado a algo previo    en cuanto es su consecuencia.</p>     <p> La segunda teor&iacute;a compatibilista (t2) de la que se ocupa Salles intenta    mostrar cu&aacute;les son las condiciones suficientes bajo las cuales podemos    considerar responsable a un agente. Tras un an&aacute;lisis de los textos fuente,    Salles indica que, de acuerdo con los estoicos, para ser responsable de una    acci&oacute;n es suficiente que el agente haya actuado sobre la base de un impulso    acompa&ntilde;ado de una krisis, es decir, de una reflexi&oacute;n previa acerca    de si es apropiado o no realizar una cierta acci&oacute;n. Debido a esta reflexi&oacute;n,    el agente act&uacute;a fundamentado en unas razones que hacen que &eacute;l    considere que est&aacute; justificado actuar como de hecho act&uacute;a o que    su acci&oacute;n es correcta, y es esto lo que, de acuerdo con Salles, hace    posible que el agente sea responsabilizado.</p>     <p> Salles sostiene que, debido a que los estoicos se&ntilde;alaban estos rasgos    como condiciones suficientes para la responsabilidad, ellos sosten&iacute;an    que para ser responsables no se requiere, adem&aacute;s, que el agente tenga    la capacidad de realizar en ese preciso momento una acci&oacute;n diferente    de la que realiz&oacute;. Salles muestra la semejanza que tiene esta tesis estoica    con la postura defendida por Harry Frankfurt sobre este mismo tema, y con ello    muestra la actualidad y el valor filos&oacute;fico que pueden tener las doctrinas    estoicas dentro de los debates actuales.</p>     <p> La tercera teor&iacute;a compatibilista de la que se ocupa Salles (t3) pretende    demostrar que el determinismo es compatible con la capacidad espec&iacute;fica    de actuar de otra manera. Salles se&ntilde;ala que algunos int&eacute;rpretes    consideran que &eacute;sta es una tesis sobre la responsabilidad moral de acuerdo    con la cual s&oacute;lo son leg&iacute;timos los reproches y elogios cuando    tenemos posibilidades alternativas, y por ello es importante defender que el    determinismo no las anula, con el fin de sostener que &eacute;ste es compatible    con la responsabilidad moral. Los defensores de esta interpretaci&oacute;n,    a diferencia de Salles, sostendr&iacute;an que actuar bas&aacute;ndose en un    impulso fundamentado en una krisis no es una condici&oacute;n suficiente para    la responsabilidad moral, sino que se requiere siempre de la posibilidad de    actuar de otra manera. En oposici&oacute;n a esta interpretaci&oacute;n, Salles    considera que esta teor&iacute;a compatibilista no constituye una tesis acerca    de la responsabilidad moral, y que el hecho de que se defienda que el determinismo    es compatible con las posibilidades alternativas no implica que se considere    que la responsabilidad las requiere.</p>     <p> Salles sostiene, entonces, que el objetivo de esta teor&iacute;a no es a&ntilde;adir    una condici&oacute;n adicional para la responsabilidad moral, sino servir como    una estrategia argumentativa que se complementa con t3 para luchar en contra    del siguiente argumento incompatibilista de corte aristot&eacute;lico:</p>     <p> 1. El determinismo anula las posibilidades alternativas. (Int. 9, 19a 7-11    y 18-19)</p>     <p> 2. La responsabilidad supone las posibilidades alternativas. (EN 3.5 1113    67-8, EE 2.10 1226a 20-28)</p>     <p> ? El determinismo es incompatible con la responsabilidad moral.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> La tesis t3, de acuerdo con Salles, estar&iacute;a refutando la premisa 2    al mostrar que el estar basado en un impulso fundamentado en un krisis es una    condici&oacute;n suficiente para la responsabilidad moral, y que por ello la    responsabilidad no requiere posibilidades alternativas. La tesis t2 servir&iacute;a    para refutar la premisa 1, pues demuestra que el determinismo es compatible    con las posibilidades alternativas. Esta propuesta de Salles resulta muy novedosa.    Sin embargo, si los estoicos realmente consideraran que la responsabilidad no    requiere posibilidades alternativas, no ser&iacute;a f&aacute;cil comprender    para qu&eacute; ellos gastar&iacute;an tantos esfuerzos en refutar la tesis    1. Me parece plausible, distanci&aacute;ndome de Salles, que los estoicos consideraran    que la responsabilidad s&iacute; requiere posibilidades alternativas, y que    por ello fuera tan importante para ellos demostrar que el determinismo no las    anula. En este caso la tesis t3 no tendr&iacute;a la labor de refutar la premisa    2, pues &eacute;sta ser&iacute;a aceptada por los estoicos. Uno podr&iacute;a    suponer, m&aacute;s bien, que, al se&ntilde;alar como condici&oacute;n suficiente    para la responsabilidad el impulso fundamentado en una krisis, los estoicos    estar&iacute;an se&ntilde;alando, al mismo tiempo, que la responsabilidad s&iacute;    requiere posibilidades alternativas, y esto debido a que un examen cr&iacute;tico    de las impresiones para determinar si debo o no asentir a ellas parece suponer    que tengo la capacidad de asentir o no a ellas. A mi parecer, &eacute;ste es    un punto de la comprensi&oacute;n de la postura estoica que sigue abierto para    ulteriores investigaciones.</p>     <p> Finalmente, la cuarta teor&iacute;a compatibilista de la que se ocupa Salles    fue desarrollada por Ep&iacute;cteto como un complemento a la postura de Crisipo.    &Eacute;ste consideraba al impulso basado en una krisis una condici&oacute;n    suficiente para la responsabilidad, mas no una condici&oacute;n necesaria, ya    que hay casos en los que es leg&iacute;timo considerar responsable de sus acciones    a un agente, aun cuando haya actuado precipitadamente, sin realizar previamente    una krisis. La labor de Ep&iacute;cteto fue dar cuenta de por qu&eacute; es    l&iacute;cito responsabilizar a los agentes en estas ocasiones. &Eacute;l sosten&iacute;a    que la naturaleza tiene una fuerza normativa, es decir, que nosotros debemos    actuar en conformidad con nuestra naturaleza. Pero actuar precipitadamente va    en contra de la naturaleza propia de los humanos, de quienes es propio el realizar    un examen cr&iacute;tico antes de llevar a cabo las acciones. Dada la fuerza    normativa de la naturaleza, se debe evitar actuar precipitadamente, y por ello    se debe censurar este tipo de acciones.</p>     <p> Con el an&aacute;lisis de estas cuatro teor&iacute;as compatibilistas, Salles    logra mostrar de manera muy satisfactoria una visi&oacute;n de conjunto de la    postura estoica respecto al problema de si la responsabilidad es compatible    con el determinismo. &Eacute;l muestra de una manera loable qu&eacute; debemos    entender por determinismo en los estoicos y por qu&eacute; para ellos &eacute;ste    no anula la responsabilidad moral. &Eacute;ste es sin duda un libro de inmenso    valor filos&oacute;fico.</p>  </font>       ]]></body>
</article>
