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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p align="center"><font size="3"><b>Libertad, naturalismo y modelos    <br></b><i>Respuesta a Felipe De Brigard</i>    <br> </font></p>    <hr size="1"> </font>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La nota cr&iacute;tica que ha escrito De   Brigard sobre mi trabajo &quot;Las dificultades   del compatibilismo de Dennett&quot; se   basa m&aacute;s en supuestos y tesis que err&oacute;neamente   me atribuye, y en algunas cuestiones   secundarias a las que aludo, que en   los argumentos fundamentales que propongo   para discutir ciertos aspectos del   planteamiento del fil&oacute;sofo norteamericano.   Posiblemente, a De Brigard, dado que   parece que acepta la propuesta dennettiana   de que hay que acabar con la distinci&oacute;n   entre la realidad de ciertas cuestiones (la   conciencia, la libertad, etc.) y nuestro conocimiento   de ellas, le es indiferente lo   que yo piense (la realidad) y, en buena l&oacute;gica,   deduce que basta con centrarse en lo   que &eacute;l cree que yo pienso (su conocimiento).   En fin, es una de las consecuencias de   propugnar la supresi&oacute;n de los l&iacute;mites entre   epistemolog&iacute;a y ontolog&iacute;a. Esta contrarr&eacute;plica,   por tanto, estar&aacute; dedicada en   gran parte a deshacer los malentendidos y   las atribuciones err&oacute;neas que hay en el escrito   de De Brigard, y s&oacute;lo al final citar&eacute;   esos argumentos m&aacute;s fuertes a los que el cr&iacute;tico ni siquiera alude.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Quiero comenzar se&ntilde;alando que a   lo largo de mi escrito, de modo general,   yo no suelo utilizar un vocabulario   emotivo (&quot;le preocupan&quot;, &quot;su aversi&oacute;n&quot;,   &quot;le molesta&quot;, etc.), como continuamente   me atribuye De Brigard, ni suelo hacer   afirmaciones tan tajantes como las   que pone en mi boca. Lo primero porque   entiendo que la filosof&iacute;a est&aacute; basada   en la dial&eacute;ctica de las razones y no   en las fobias o filias personales (quiz&aacute;s   es De Brigard quien tiene esa idea de   la filosof&iacute;a y la proyecta en los dem&aacute;s).   Lo segundo porque pienso que la filosof&iacute;a,   adem&aacute;s de otras cosas, es una actividad   indagadora, cr&iacute;tica, en la que es   dif&iacute;cil sostener posturas definitivas, absolutas,   y siempre creo que se pueden   encontrar mejores razones en el di&aacute;logo   con los dem&aacute;s. M&aacute;s bien mi pretensi&oacute;n   es sugerir problemas que pueden   plantearse en torno a una cuesti&oacute;n, en   este caso, a partir de la propuesta de   Dennett acerca de la compatibilidad entre   determinismo y libertad. De hecho,   el tipo de expresiones que utilizo son:   &quot;algo semejante &#91;a la conciencia&#93; podr&iacute;a   ocurrir con la libertad&quot; (Guerrero 2007   100); &quot;eso &#91;que la ciencia pueda resolver   el problema del determinismo y la   libertad&#93; no est&aacute; nada claro&quot; (<i>ib&iacute;d</i>.); &quot;ese   modelo &#91;el mundo Vida de Conway&#93; dif&iacute;cilmente   se puede aceptar como un modelo de la vida real&quot; (<i>&iacute;d</i>. 101), etc.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Pero, lo que es m&aacute;s importante, en el   escrito de De Brigard, hay una serie de   afirmaciones, supuestos o concepciones   concretas que se me atribuyen y que yo   no hago ni sostengo en absoluto. En primer   lugar, dentro de mi discusi&oacute;n del naturalismo,   debe quedar totalmente claro   que lo que yo discuto son ciertos aspectos   de algunas formas del mismo, como   la de Dennett; no el naturalismo en general   ni todos los componentes del mismo,   como sugiere De Brigard. De hecho,   comienzo afirmando que el naturalismo   tiene muchas virtudes y cuando, a continuaci&oacute;n,   hablo de las deficiencias, est&aacute;   claro por el contexto que me refiero al de   Dennett u otros parecidos. Junto a esto y,   en gran parte como consecuencia de ello,   se me endosan una serie de tesis que de ning&uacute;n modo defiendo, a saber:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">1. Que tengo aversi&oacute;n a las explicaciones   cient&iacute;ficas del libre albedr&iacute;o, como   consecuencia de aceptar la vieja distinci&oacute;n   germana entre ciencias del esp&iacute;ritu   y ciencias naturales y que, en consecuencia,   mi concepci&oacute;n de las relaciones   entre filosof&iacute;a y ciencia es una concepci&oacute;n trasnochada.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">2. Que sostengo que todo naturalismo   deja de lado ciertas caracter&iacute;sticas humanas   que no encajan en el m&eacute;todo cient&iacute;fico,   como la conciencia, la subjetividad y la intencionalidad, porque son irreductibles.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">3. Que discuto a Dennett el que no   acepte que el indeterminismo de la mec&aacute;nica   cu&aacute;ntica afecte al nivel macrosc&oacute;pico   de la realidad y que, como   consecuencia de ello, acepto que ese indeterminismo   en el nivel macrosc&oacute;pico hace posible la libertad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">Examinar&eacute; una a una estas tres tesis.   Comencemos por la primera de ellas. Yo   no tengo ninguna aversi&oacute;n a las explicaciones   cient&iacute;ficas de cualquier cuesti&oacute;n,   incluidas la libertad o la conciencia. M&aacute;s   bien al contrario, pienso que la ciencia es   el conocimiento paradigm&aacute;tico de nuestra   &eacute;poca y que, por tanto, debe ser tenida   en cuenta de modo fundamental, tambi&eacute;n   por la filosof&iacute;a. Pero dicho esto, he de a&ntilde;adir   que la filosof&iacute;a y la ciencia son dos empresas   diferentes y que aquella no debe ir   a remolque de &eacute;sta, como piensan algunos   fil&oacute;sofos, que, con frecuencia, se han   refugiado bajo el t&eacute;rmino &quot;naturalismo&quot;.   Cuando digo que la filosof&iacute;a es una empresa   distinta de la ciencia, por supuesto,   me refiero a las ciencias de la naturaleza   y a las ciencias sociales, y no asimilo   ni remotamente la filosof&iacute;a a las ciencias   del esp&iacute;ritu. La filosof&iacute;a y la ciencia tienen   ambas en parte objetos distintos, m&eacute;todos   diferentes y finalidades diversas.<a href="#1" name="s1"><sup>1</sup></a> Evidentemente la filosof&iacute;a coincide con la   ciencia en su intento de darnos una explicaci&oacute;n   de la realidad, que nos sirva para   orientarnos en ella en nuestro vivir diario,   pero la filosof&iacute;a, adem&aacute;s de moverse en un nivel de abstracci&oacute;n y generalidad   mucho mayor que la ciencia, no se reduce   a la funci&oacute;n cognoscitiva, sino que tiene   otros componentes distintos de tipo valorativo,   cr&iacute;tico, etc. que van m&aacute;s all&aacute; de esa   dimensi&oacute;n cognoscitiva (cf. Hierro 12) y, por tanto, de la ciencia.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Pero una vez dicho esto, tambi&eacute;n creo   que la filosof&iacute;a mantiene con la ciencia   unas relaciones de cierta interdependencia   y de complementariedad arm&oacute;nica.   La filosof&iacute;a depende de las ciencias porque,   para dar una explicaci&oacute;n general de   la realidad y de los problemas que &eacute;sta   nos plantea, no lo puede hacer sin tener   en cuenta los conocimientos que aportan   las distintas ciencias. Por supuesto,   esto no significa que la filosof&iacute;a deba   asumir dichos conocimientos sin m&aacute;s.   Deber&aacute;, como es l&oacute;gico, someterlos a una   reflexi&oacute;n cr&iacute;tica e integrarlos en una explicaci&oacute;n   total. Tampoco pienso que la   filosof&iacute;a deba limitarse simplemente a   ser la suma de los conocimientos de todas   las ciencias. Esos conocimientos, una   vez sometidos a cr&iacute;tica racional, se deben   integrar, como dec&iacute;amos, en una visi&oacute;n   global, que debe ir m&aacute;s all&aacute; de la mera   suma de los conocimientos que aportan   las distintas ciencias. Ya he dicho que la   dimensi&oacute;n cognoscitiva no agota el saber filos&oacute;fico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La ciencia depende de la filosof&iacute;a, en   primer lugar, en el sentido de que para   realizar cualquier investigaci&oacute;n en un   campo concreto, se necesita partir de   una visi&oacute;n de conjunto de la realidad   que sirva como tel&oacute;n de fondo sobre el   qu&eacute; investigar. Y esa visi&oacute;n de conjunto   de la realidad la va a proporcionar la   filosof&iacute;a y, m&aacute;s en concreto, la metaf&iacute;sica.   Cualquier cient&iacute;fico, por ejemplo, necesita   partir de qu&eacute; es lo que va a tomar   como real, lo cual es un problema filos&oacute;fico.   De hecho, como apunta De Brigard,   cuando los fil&oacute;sofos no han sido capaces de proporcionar esa visi&oacute;n general, han   tenido que ser los propios cient&iacute;ficos los   que han elaborado la misma, haciendo   de fil&oacute;sofos. Hay, por tanto, en la dimensi&oacute;n   cognoscitiva una interacci&oacute;n mutua continua entre filosof&iacute;a y ciencia.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">En segundo lugar, la ciencia depende   de la filosof&iacute;a en cuanto que &eacute;sta tiene   entre sus funciones el proporcionar una   reflexi&oacute;n sobre el car&aacute;cter, el alcance, la   validez y los l&iacute;mites del conocimiento, y   la ciencia es precisamente el conocimiento   por excelencia de nuestra sociedad. La   filosof&iacute;a, y m&aacute;s en concreto, la epistemolog&iacute;a,   por tanto, tratar&aacute; de poner en claro   qu&eacute; puede conocer la ciencia, hasta d&oacute;nde   llega dicho conocimiento, si su metodolog&iacute;a   puede alcanzar a conocer lo que   realmente son las cosas o s&oacute;lo se queda   en ciertos aspectos, etc. De ah&iacute; que sea   una tarea leg&iacute;tima de la filosof&iacute;a cuestionar   el planteamiento naturalista y cualquier otro.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">En tercer lugar, la ciencia depende de la   filosof&iacute;a en cuanto que la &eacute;tica, que es una   parte fundamental de &eacute;sta, marca ciertos   l&iacute;mites a cualquier investigaci&oacute;n cient&iacute;fica o a cualquier aplicaci&oacute;n de sus resultados.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Las relaciones de complementariedad   consisten, pues, en que ambos saberes,   aun siendo distintos, se necesitan. No   s&oacute;lo es que no se puede hacer, como dec&iacute;amos,   filosof&iacute;a de espaldas a la ciencia,   ni se puede ser cient&iacute;fico sin tener una   visi&oacute;n de conjunto de la realidad, aunque sea t&aacute;cita, sino que, adem&aacute;s:</font></p> <font face="verdana" size="2">     <blockquote>&#91;L&#93;as investigaciones aisladas &#91;de las   ciencias&#93; tienen que integrarse en una &oacute;rbita   de significaci&oacute;n que las englobe, y aqu&iacute;   es donde entra de nuevo la filosof&iacute;a como   actividad humana que trasciende el dato   para buscar desde &eacute;l, pero fuera de &eacute;l, el   engarce con otros datos, pero sobre todo,   el ensamblaje con la vida humana concreta,   con sus obras, sus deseos y su horizonte de posibilidad. (Lled&oacute; 67)</blockquote> </font>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Por otra parte, parece necesario, si ambos   saberes tienen como funci&oacute;n ayudar   y orientar al hombre en su vida, que entre   ellos haya una cierta armon&iacute;a, esto   es, una cierta coherencia. En caso contrario,   vivir&iacute;amos de un modo esquizofr&eacute;nico,   en el que asumir&iacute;amos una   especie de doble verdad que nos llevar&iacute;a al desquiciamiento.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">A la vista de todo esto, no creo que   quepa decir que mi concepci&oacute;n de las relaciones   entre filosof&iacute;a y ciencia es simple   (poco intricada es lo que sugiere De Brigard).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Igualmente, cuando hablo del naturalismo,   como ya adelantaba antes, tampoco   me refiero a todas las formas del   mismo, sino s&oacute;lo a algunas que pretenden   convertirlo en dogma de fe en todos   los campos, aunque en alg&uacute;n momento   no haya sido todo lo preciso que deber&iacute;a   en mi manera de expresarme. Esa pretensi&oacute;n   cercenar&iacute;a la autonom&iacute;a de la filosof&iacute;a   para realizar su labor cr&iacute;tica, en la   que Dennett y yo coincidimos. Por tanto,   lo que quer&iacute;a exponer en mi trabajo   es mi duda de que algunos autores, y de   modo primordial Dennett, en aras de un   naturalismo o de un cientifismo muy de   moda en ciertos c&iacute;rculos, est&eacute;n dejando   fuera ciertos aspectos de esas cuestiones.   Resumiendo, pongo en cuesti&oacute;n (1) que la   adopci&oacute;n de una determinada metodolog&iacute;a   sea un dogma, que no se pueda discutir   por la propia ciencia y por la filosof&iacute;a;   y (2) que esa metodolog&iacute;a impida ocuparse   de ciertos aspectos de la realidad por   principio. En cualquier caso, eso no implica   ni un rechazo generalizado al naturalismo   ni a la ciencia, ni supone sostener   que la ciencia en el futuro no pueda evolucionar   y explicar ese tipo de cuestiones,   aunque ahora, a mi juicio, no lo haga y yo   considere que ese enfoque, entendido de   cierta forma, ponga obst&aacute;culos m&aacute;s que favorezca la reflexi&oacute;n sobre la cuesti&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">La segunda tesis que se me atribuye es   que (todo) el naturalismo deja fuera ciertas   caracter&iacute;sticas humanas. Pero eso no   es lo que yo digo. Yo he hablado de una   tendencia en el naturalismo a primar un   m&eacute;todo frente al objeto de estudio y a dejar   fuera ciertas caracter&iacute;sticas de ese objeto   que no encajan en el mismo. Lo cual   no significa que todas las formas de naturalismo   lo hagan. Por otra parte, yo no   niego que la pretensi&oacute;n de todos los naturalistas,   incluido Dennett, sea explicar   esas caracter&iacute;sticas. Lo que pongo en duda   es que logren realizar esa pretensi&oacute;n. Por   eso, el argumento de De Brigard de que el   naturalismo y el propio Dennett pretenden   explicar esas caracter&iacute;sticas no responde   a lo que yo planteo. Centr&aacute;ndonos   en Dennett, es cierto que su naturalismo   se propone explicar ciertas caracter&iacute;sticas   de la naturaleza humana, como la   conciencia o la libertad, y que ha escrito   gruesos y atractivos vol&uacute;menes sobre esos   temas. El problema es que, aunque continuamente   sugiere que ha explicado esas   cuestiones, los aspectos fenomenol&oacute;gicos   de la conciencia, por ejemplo, en la medida   en que no son accesibles desde un   planteamiento objetivo de tercera persona,   es decir, desde la heterofenomenolog&iacute;a,   se quedan fuera. Perm&iacute;taseme citar   un p&aacute;rrafo de <i>Dulces sue&ntilde;os</i>, la recopilaci&oacute;n   de sus trabajos m&aacute;s destacados de   los &uacute;ltimos a&ntilde;os sobre la conciencia, en el que se ve claramente lo que quiero decir:</font></p> <font face="verdana" size="2">     <blockquote>Siempre que se cumpla con este requisito   [de constatar cient&iacute;ficamente los resultados   de las experiencias subjetivas], los   resultados obtenidos de las investigaciones   &quot;en primera persona&quot; podr&aacute;n acomodarse   perfectamente dentro de la heterofenomenolog&iacute;a   &quot;en tercera persona&quot;. Los supuestos   descubrimientos que no cumplan con   ese requisito pueden servir de inspiraci&oacute;n,   gu&iacute;as o motivaci&oacute;n para una teor&iacute;a cient&iacute;fica,   pero no son datos; los datos son las   creencias que tengan los sujetos acerca de   ellos. As&iacute;, si un cient&iacute;fico se convence por   experiencia personal (en primera persona)   de la existencia de un rasgo de la conciencia   que debe ser explicado y encontrar   un lugar dentro de su teor&iacute;a, esa convicci&oacute;n   es en s&iacute; misma un dato interesante   que requiere explicaci&oacute;n por parte de   ese cient&iacute;fico o de otros, pero la ciencia no   puede dar por sentado que la convicci&oacute;n   es verdadera. No hay ciencia en primera   persona, as&iacute; que, si queremos tener una   ciencia de la conciencia, &eacute;sta tendr&aacute; que   ser una ciencia en tercera persona &#91;…&#93;. (Dennett 171)</blockquote> </font>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">El texto habla por s&iacute; mismo y me parece   que no necesita ning&uacute;n comentario.   Por otra parte, yo no tengo conciencia   de haber utilizado ning&uacute;n argumento <i>ad hominem</i>, como me acusa De   Brigard. Si no ha cambiado el concepto   de argumento <i>ad hominem</i> desde que   yo aprend&iacute; l&oacute;gica en mis a&ntilde;os de estudiante   universitario, un argumento de   esa clase era un argumento falaz en el   que, en vez de argumentar en contra de   las tesis que alguien defiende, se atacaba   a la persona en cuesti&oacute;n para quitarle   toda su fuerza a esas tesis. Pero yo no   he realizado en ning&uacute;n momento en mi   escrito un ataque personal a Dennett.   Seg&uacute;n De Brigard, mi falacia <i>ad hominem</i> consiste en que &quot;si la teor&iacute;a es cient&iacute;fica   entonces es incapaz de explicar un   problema del que, por motivos meramente   hist&oacute;ricos, la filosof&iacute;a se ha adue&ntilde;ado&quot;.   &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el ataque a Dennett   en este caso? A lo m&aacute;s, dicho argumento,   si fuera cierto que yo lo defendiera,   que no lo es, ser&iacute;a una petici&oacute;n de principio,   puesto que dar&iacute;a por supuesto lo   que se trata de demostrar, a saber, que   ciertas cuestiones s&oacute;lo son explicables   por la filosof&iacute;a y no por la ciencia, que es la cuesti&oacute;n que est&aacute; en discusi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Por todo lo dicho, no asumo que fen&oacute;menos   como la conciencia, la subjetividad   y la intencionalidad no puedan   encuadrarse dentro del marco explicativo   de la filosof&iacute;a naturalista. Como dec&iacute;a   antes, lo que sugiero es que algunas   maneras de entender esa filosof&iacute;a van   demasiado a remolque de la ciencia y   eso les lleva a considerar &uacute;nicamente lo   que encaja en la metodolog&iacute;a cient&iacute;fica,   con lo cual ciertos aspectos o ciertos hechos   que solemos aceptar como obvios,   no son tenidos en cuenta de hecho (aunque   lo sean de palabra) en la reflexi&oacute;n filos&oacute;fica,   sin ninguna explicaci&oacute;n. Por   supuesto, en la actualidad, una gran parte   de los fil&oacute;sofos que trabajan en filosof&iacute;a   de la mente adopta un planteamiento   naturalista. Pero no todos los naturalismos   son de la misma clase. El naturalismo   de Searle o de Strawson, por poner   dos ejemplos, tienen poco que ver con   el de Dennett. Yo no creo tampoco que   las explicaciones cient&iacute;ficas sean reduccionistas,   como me atribuye De Brigard.   Unas lo son y otras no. Habr&aacute; que verlo   en cada caso. Y aun admitiendo, como   sostiene De Brigard, que hoy d&iacute;a hay pocos   fil&oacute;sofos que consideran que la psicolog&iacute;a   se puede reducir a las neurociencias   y que la reducci&oacute;n no es el &uacute;nico camino   del naturalismo, eso no invalida mi   cr&iacute;tica a Dennett de que no explica ciertos   aspectos de los seres humanos, ni nos   dice por qu&eacute; debemos prescindir de los   mismos. Por tanto, yo no confundo anacr&oacute;nicamente,   como sugiere De Brigard,   una explicaci&oacute;n naturalista con una explicaci&oacute;n   reduccionista. Hay en De   Brigard una tendencia exagerada a generalizar   mis afirmaciones y a ir mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que yo digo en ellas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La tercera tesis que se me endosa es   que el indeterminismo de la mec&aacute;nica   cu&aacute;ntica implica la posibilidad de la libertad   en el nivel macrosc&oacute;pico. Yo no   sostengo semejante tesis. Estoy totalmente   de acuerdo con Dennett en que   ese indeterminismo en el nivel microf&iacute;sico,   no se traduce en indeterminismo   en el nivel macro. Eso es algo que no discute   casi nadie. Mi argumento era m&aacute;s   bien que el naturalismo dennettiano supone   una concepci&oacute;n del conocimiento,   y del modo de aproximaci&oacute;n a la realidad,   que le lleva de antemano a asumir   o rechazar t&aacute;citamente ciertas tesis, que   son las que se trata de discutir. As&iacute;, por   ejemplo, en el caso concreto de la libertad,   el naturalismo le lleva a aceptar de   antemano el determinismo; o, en el caso   de la conciencia, el naturalismo le lleva   a rechazar impl&iacute;citamente la conciencia   fenomenol&oacute;gica, con lo que su discusi&oacute;n   de la misma est&aacute; distorsionada   desde el principio. Para demostrar que   esto es as&iacute;, realizaba una cita del propio   Dennett (cita que no parece tal en mi art&iacute;culo,   puesto que el editor, al unificar el   texto, ha hecho desaparecer el sangrado   que hab&iacute;a y no ha puesto comillas)   en la que sosten&iacute;a que el indeterminismo   en el nivel microf&iacute;sico no se traduce   en determinismo en el nivel macro. Pero   mi pretensi&oacute;n en ning&uacute;n caso era que se   puede usar el indeterminismo de la f&iacute;sica   cu&aacute;ntica para probar la libertad en el nivel macrosc&oacute;pico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">En segundo lugar, De Brigard objeta   mi sugerencia de que el mundo de la   Vida de Conway no sea un modelo explicativo   adecuado para explicar la libertad.   Se&ntilde;ala que yo tendr&iacute;a que indicar   algunas caracter&iacute;sticas esenciales de la   vida real que no se den en el mundo de   la Vida. Pero lo que yo he hecho en mi   escrito es eso precisamente: he indicado   que Dennett no da criterios de identidad   que permitan hablar de que una configuraci&oacute;n   es la misma a lo largo del tiempo,   como ocurre en el mundo real con las   personas; he hablado de que ese modelo no tiene en cuenta la creatividad, como   reconoce el propio Dennett; he tratado   de mostrar que la evitabilidad de la que   habla el pensador norteamericano es enga&ntilde;osa,   porque se consigue a base de reprogramar   el mundo o por medio de la   intervenci&oacute;n &quot;milagrosa&quot; de los dioseshackers,   y, en otros apartados de mi trabajo,   he se&ntilde;alado que en dicho modelo no   hay lugar para poder obrar de otro modo.   Por todo esto, me parece que s&iacute; he se&ntilde;alado   una serie de caracter&iacute;sticas esenciales   diferenciadoras del modelo con respecto   a los hechos o fen&oacute;menos modelados.   De Brigard &uacute;nicamente considera los problemas   de la identidad y de la simplicidad   del modelo, pero los otros (el problema de   la creatividad, el problema de que la evitabilidad   es enga&ntilde;osa, el problema de no   poder obrar de otro modo), que personalmente   considero m&aacute;s importantes, los olvida.   El problema de la identidad, seg&uacute;n   De Brigard, se podr&iacute;a solucionar haciendo   que los cambios se produjeran gradualmente.   Tengo serias dudas de que   eso solucione el problema. Pero aun admitiendo   que fuera as&iacute;, en ese caso ya no   estar&iacute;amos hablando del mismo modelo,   esto es, del mundo Vida de Conway,   ya que la base de dicho modelo es la regla   de la f&iacute;sica de la vida, que no permite   lo que propone De Brigard. Por lo que   respecta a la simplicidad, De Brigard se&ntilde;ala   que la &eacute;sta es una virtud de las (&quot;buenas&quot;)   teor&iacute;as que permite extenderlas a   otros campos. Esto es totalmente cierto.   Sin embargo, lo que yo estoy sugiriendo,   es que la simplicidad de una teor&iacute;a no se   puede lograr a costa de dejar fuera caracter&iacute;sticas   esenciales, y eso es lo que, a mi   juicio, hace Dennett con el mundo Vida   de Conway, puesto que, como reconoce   el propio fil&oacute;sofo norteamericano, en el   modelo no hay nada parecido a la creatividad,   por ejemplo, que ser&iacute;a una caracter&iacute;stica   esencial (&quot;el exceso de simplicidad de nuestros modelos &mdash;dice&mdash; evita que   podamos modelar lo que m&aacute;s nos interesa,   como es la creatividad&quot;). Por tanto,   yo no critico la simplicidad de las teor&iacute;as,   sino su consecuci&oacute;n a costa de dejar fuera   del modelo caracter&iacute;sticas esenciales del fen&oacute;meno en cuesti&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Por &uacute;ltimo, De Brigard difiere de mi   manera de leer a Dennett cuando expongo   mis sospechas de que el fil&oacute;sofo   norteamericano trata de dar respuesta   a problemas ontol&oacute;gicos desde la epistemolog&iacute;a.   Por ejemplo, simplificando   la cuesti&oacute;n en exceso, dice que somos libres,   porque desconocemos lo que va a   ocurrir. Yo creo que hay que diferenciar   claramente entre lo que son cuestiones   ontol&oacute;gicas y cuestiones epistemol&oacute;gicas,   y pienso que una cosa es lo que nosotros   conocemos y otra muy distinta si la   realidad o los hechos son como nosotros   creemos que son. Lo real, a mi juicio,   no suele coincidir, al menos totalmente,   con nuestro conocimiento. A De Brigard   esta distinci&oacute;n, supuestamente siguiendo   a Dennett, le parece que no importa   ni debe importar, porque, en &uacute;ltimo   t&eacute;rmino, est&aacute; basada en la distinci&oacute;n entre   real y no real, que es una distinci&oacute;n   que Dennett trata de disolver. Si no entiendo   mal a De Brigard, y supuestamente   a Dennett, est&aacute; proponiendo algo as&iacute;   como que no hay una realidad objetiva,   independiente de nuestro conocimiento.   No tengo aqu&iacute; espacio suficiente para argumentar   en contra de una concepci&oacute;n   semejante y desarrollar los inconvenientes   de la misma. Pero s&iacute; quiero se&ntilde;alar   que del hecho de que tengamos que expresar   siempre los hechos en un sistema   conceptual (social) y desde los intereses   y perspectivas de cada uno, no se sigue   que no haya hechos, una realidad, que   es objetiva, independiente y previa a ese   sistema conceptual y a esas perspectivas e intereses de cada uno (<i>cf</i>. Boghossian).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Para terminar esta contrarr&eacute;plica,   quiero se&ntilde;alar que en mi escrito hay   otros argumentos mucho m&aacute;s importantes,   que no son recogidos en la cr&iacute;tica.   Algunos de ellos ya los he citado, como   el argumento de que la evitabilidad de   la que habla Dennett en su mundo determinista   es enga&ntilde;osa, o el argumento   de que Dennett entiende de manera distinta   a como se hace habitualmente &quot;podr&iacute;a   haber obrado de otro modo&quot;. Otros   se refieren a la supuesta compatibilidad   entre determinismo y sucesos sin causa,   a las consecuencias que tendr&iacute;a el que la   libertad s&oacute;lo exista desde la perspectiva   intencional o al epifenomenismo en   que podr&iacute;a caer Dennett con respecto   al yo y la libertad. El que De Brigard   ni siquiera cite estos argumentos lo interpreto   como que no ha encontrado   forma de rebatirlos. De ser as&iacute;, aun admitiendo   que en todo lo que me objeta   tuviera raz&oacute;n, cosa que creo haber demostrado   que no ocurre, esos argumentos   que no rebate por s&iacute; solos bastar&iacute;an   para poner en cuesti&oacute;n la teor&iacute;a de la libertad   de Dennett y, por otro lado, tendr&iacute;an,   cuando menos, la consecuencia   de que De Brigard no pueda descartar   de un plumazo todas mis objeciones al   planteamiento de Dennett, como hace en varias ocasiones.</font></p> <font face="verdana" size="2"> <hr size="1">     <p><a href="#s1" name="1"><sup>1</sup></a> A partir de aqu&iacute;, en mi exposici&oacute;n de las   relaciones entre filosof&iacute;a y ciencia, me   limito pr&aacute;cticamente a transcribir lo que   he escrito recientemente en Guerrero 2008.</p> <hr size="1">      <p><b>Bibliograf&iacute;a</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Boghossian, P.<i> Fear of Knowledge: Against   Relativism and Constructivism</i>.   Oxford: Oxford University Press, 2006.</p>     <p>Dennett, D. D<i>ulces sue&ntilde;os. Obst&aacute;culos   filos&oacute;ficos para una ciencia de la   conciencia</i>, Barba, J. y Jawerbaum, S., traductores. Buenos Aires: Katz, 2006.</p>     <p>Guerrero del Amo, J. A. &quot;Las dificultades   del compatibilismo de Dennett&quot;, <i>Th&eacute;mata</i>.   Revista de filosof&iacute;a 39 (2007): 97-103.</p>     <p>Guerrero del Amo, J. A. &quot;La funci&oacute;n de la   filosof&iacute;a en el conjunto de la cultura.   La relaci&oacute;n del saber filos&oacute;fico con el   saber cient&iacute;fico y otros saberes&quot;. <i>Saber     filos&oacute;fico, l&oacute;gica, filosof&iacute;a de la ciencia,     teor&iacute;a del conocimiento y est&eacute;tica</i>,   L&oacute;pez Molina, A. M., coordinador. Madrid: Editorial Cep, 2008. 57-71.</p>     <p>Hierro, J. <i>Principios de Filosof&iacute;a del Lenguaje</i>, vol. 1. Madrid: Alianza, 1980.</p>     <p>Lled&oacute;, E. <i>La filosof&iacute;a, hoy</i>. Barcelona: Salvat, gt, 1975.</p> </font>     <p align="right"><font size="2" face="verdana"><b>JOS&Eacute; ANTONIO GUERRERO DEL AMO</b>    <br> Universidad Complutense de Madrid    <br> <a href="mailto:jaguerro@psi.ucm.es"><i>jaguerro@psi.ucm.es</i></a></font></p>      ]]></body>
</article>
