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<journal-title><![CDATA[Colombian Journal of Anestesiology]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Perspectivas futuras de los programas de anestesiología en Colombia]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Comité de Educación-SCARE  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana"size="2">      <p align="right"><b>INVESTIGACI&Oacute;N EN EDUCACI&Oacute;N EN SALUD</b></p>     <p align="center">&nbsp;</p> <font size="4">      <center>       <p><b>Perspectivas futuras de los programas de   anestesiolog&iacute;a en Colombia</b></p>       <p>&nbsp;</p> </center> </font></font>      <p><font face="Verdana"size="2"> <b>Gustavo Reyes Duque<sup>1</sup></b> </font></p>     <p><font face="Verdana"size="2"> MD Anestesi&oacute;logo de la Universidad de Caldas-Coordinador del Comit&eacute; de Educaci&oacute;n-SCARE.</font></p> <font face="Verdana"size="2">  <hr size="1"> </font>     <p><font size="3" face="Verdana"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p> <font face="Verdana"size="2">     <p>La transici&oacute;n de un sistema de asistencia p&uacute;blica   en salud a otro de seguridad social, las nuevas   pol&iacute;ticas de calidad del ministerio de educaci&oacute;n   y los nuevos paradigmas educativos exigen un replanteamiento   en nuestros programas para encontrar   el equilibrio necesario que facilite la formaci&oacute;n   de un anestesi&oacute;logo que corresponda a un pa&iacute;s   moderno. Adem&aacute;s, la sociedad moderna se caracteriza   por los cambios r&aacute;pidos; porque las condiciones   de actuaci&oacute;n cambian antes de que las formas   de actuar se consolidan en unos h&aacute;bitos y en una   rutina determinada; es decir, las condiciones de   acci&oacute;n y las estrategias dise&ntilde;adas para responder   a ellas se envejecen con rapidez y son obsoletas   antes que los agentes tengan siquiera la opci&oacute;n de conocerlas adecuadamente.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   No obstante, a pesar de lo anterior, los programas   contin&uacute;an enquistados y siguen guiados por   sus apegos y por sus compromisos. Los programas   y sus l&iacute;deres naturales se ven acuciados por el problema   de la identidad donde el modelo no encaja   con las realidades del sector. Su indolencia no es,   en realidad, elegida; es de natura, porque se sabe   que es f&aacute;cil y natural que la mentalidad de una   persona cambie durante los primeros a&ntilde;os de vida   pero este cambio se va haciendo m&aacute;s dif&iacute;cil a medida   que pasan los a&ntilde;os porque desarrollamos unos   puntos de vista y unas opiniones muy s&oacute;lidas y resistentes   al cambio.</p>     <p>   En La mayor&iacute;a de programas, esta resistencia   se manifiesta por una disociaci&oacute;n entre la ret&oacute;rica obligada por los est&aacute;ndares de calidad definidos por   la norma y la praxis de los programas. Es decir, la   informaci&oacute;n registrada en los documentos corresponde   en alto grado a las nuevas exigencias pero   estas son fielmente imitadas sin una reflexi&oacute;n   epistemol&oacute;gica, para entregar la informaci&oacute;n al   MEN y evitar las presiones desestabilizadoras;   mientras se mantiene un apego desmesurado al   pasado y en el mundo pr&aacute;ctico las cosas siguen funcionando   igual. En la <a href="#(fig1)">figura 1</a> se muestra la posible   disociaci&oacute;n entre lo que se informa al ministerio y   lo que se encuentra en las evaluaciones con respecto   a los est&aacute;ndares de calidad exigidos.</p>     <p>        <center>     <a name="(fig1)"><img src="img/revistas/rca/v35n4/v35n4a02fig1.gif"></a>    </center> </p>     <p>   Otros, tratan de confiar en el modelo, pero lo acomodan   extrapolando las experiencias del pasado,   dado que su contenido ideacional est&aacute; muy arraigado   y estas trasformaciones no se someten a debates   y reflexiones en las comunidades acad&eacute;micas   y con los pares externos.</p>     <p>   Este informe pretende mostrar algunas situaciones   problema relevantes identificadas por el   autor como par evaluador y describe algunos puntos   de vista que pueden marcar el futuro venidero   o que deben abordarse con sentido cr&iacute;tico y con construcci&oacute;n   colectiva porque la educaci&oacute;n es demasiado   importante para dejarla solo en manos del ense&ntilde;ante,   del estudiante, del consejo superior de una   universidad, del ministerio de educaci&oacute;n, de la comunidad   neuro-cient&iacute;fica o de cualquier otra persona   o grupo concreto. A fin de cuentas, las decisiones   sobre educaci&oacute;n son decisiones sobre objetivos   y valores; y estas decisiones corresponden al   conjunto de la comunidad.</p>     <p><b>&iquest;Cuales han sido las orientaciones curriculares predominantes en los programas?</b></p>     <p>  En el pasado y a&uacute;n en el presente, muchos programas   centran las reformas curriculares en criterios   o concepciones, que sin bien son parte de un   todo y no se deben de desconocer, son abordadas   como &uacute;nico modelo o estrategia de reforma.</p>     <p>  El modelo predominante para las orientaciones   curriculares de los programas de anestesiolog&iacute;a en   el pa&iacute;s es aquel que visualiza la estructura   curricular solo como un plan de estudios.</p>     <p>   Este criterio obliga solo a quitar o incluir rotaciones,   o sencillamente a cambiarles sus intensidades   horarias, la secuencia de estas y sus contenidos. Este   modelo se fundamenta en los nuevos desarrollos cient&iacute;ficos,   en nuevas t&eacute;cnicas anest&eacute;sicas o en posiciones   dominantes de l&iacute;deres acad&eacute;micos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   En este escenario, los estudiantes entran y salen   del laberinto y deben de cursar todas las rotaciones   con los mismos objetivos y estrategias   metodol&oacute;gicas. As&iacute; mismo, las reuniones de la comunidad   acad&eacute;mica se centran en decidir en relaci&oacute;n   con los contenidos y su duraci&oacute;n sin una visi&oacute;n   de las formas de aprendizaje, de las estrategias   did&aacute;cticas adecuadas y de los resultados esperados   seg&uacute;n el perfil deseado de los futuros profesionales   y de la individualidad de los estudiantes.</p>     <p>   Dentro de esta concepci&oacute;n, se definen criterios   para administrar el tiempo para el desarrollo de la   carrera, las horas de pr&aacute;ctica, los espacios y la distribuci&oacute;n   de docentes. Se presume que el logro de   las competencias depende de la proporci&oacute;n que el   estudiante se exponga a los casos problema y a las   competencias cognitivas desarrollas. En esencia,   en las comunidades m&eacute;dicas se presupone que &ldquo;a   mayor exposici&oacute;n al caso problema hay mayor probabilidad   de acercarse al nivel adecuado de la competencia   deseada para la practica profesional&rdquo;. Por   lo anterior, las comunidades m&eacute;dicas han establecido   que la exposici&oacute;n a estas pr&aacute;cticas por un tiempo   determinado (medido por rotaciones en semanas)   o la realizaci&oacute;n y/o resoluci&oacute;n de un n&uacute;mero   de casos en un hospital donde exista una demanda   alta de servicios, aumenta en alto grado la probabilidad   de alcanzar los resultados esperados para el   adecuado desempe&ntilde;o profesional. Estos criterios   est&aacute;n establecidos seg&uacute;n la experiencia de expertos   en educaci&oacute;n, seg&uacute;n presiones de sociedades   cient&iacute;ficas o en casos escasos, por estudios reportados   en la literatura.</p>     <p>  C&oacute;mo los conocimientos cada d&iacute;a son mayores,   y los profesores desarrollan sus apetencias o se forman   en subcampos de la especialidad, cada profesor   intenta ense&ntilde;ar la m&aacute;xima cantidad de contenidos   en tiempos demasiado limitados y terminan   promoviendo la adquisici&oacute;n del conocimiento de   manera extensiva y no intensiva, sin penetrar en   los objetos propios de la especializaci&oacute;n hasta llegar   al dominio experto de los fundamentos, principios,   teor&iacute;as, comprensiones y marcos explicativos   particulares del campo profesional, disciplinar,   interdisciplinar o transdisciplinar que son pertinentes   para una formaci&oacute;n adecuada.   Esta presi&oacute;n siempre da como resultado la prolongaci&oacute;n   de los tiempos de formaci&oacute;n, o en ocasiones   a nuevas especialidades surgidas de nuestro campo de conocimientos.</p>     <p>La concepci&oacute;n de curr&iacute;culo como plan de estudios   corresponde a la caracterizaci&oacute;n de los campos   profesionales: Las profesiones se caracterizan   por tener un campo de conocimientos claramente   definido, altamente desarrollado, especializado y   te&oacute;rico; con dedicaci&oacute;n plena a un campo especializado   de trabajo; control de los procesos de formaci&oacute;n   y cuyo centro es la vocaci&oacute;n de servicio y no   con la vocaci&oacute;n acad&eacute;mica. En este contexto, la justificaci&oacute;n   de la formaci&oacute;n debe orientarse a que el   especialista, como experto que va a se en un &aacute;mbito   particular de la competencia, debe ser controlado   en sus formas de ejercer, por sus profesores, que   tienen el conocimiento y que conocen el c&oacute;digo de &eacute;tica que regula la profesi&oacute;n de base.</p>     <p>   La concepci&oacute;n de curr&iacute;culo como plan de estudios   refleja los estigmas predominantes del desarrollo   de los programas. La educaci&oacute;n es basada m&aacute;s   en el hacer o en la asistencia, las exigencias de   calidad de los programas en el pasado eran presionada   m&aacute;s por la sociedad cient&iacute;fica que agrupa la   profesi&oacute;n y no por el gobierno, la formaci&oacute;n se fundamenta   en su mayor&iacute;a, con acompa&ntilde;amiento de   profesores con vocaci&oacute;n de servicio y muy pocos con   vocaci&oacute;n docente sin formaci&oacute;n pedag&oacute;gica y con   salario m&aacute;s emocional que financiero.</p>     <p>   Adem&aacute;s, el gran porcentaje de la formaci&oacute;n se   dejaba al azar; donde el infeliz estudiante se ve inevitablemente   forzado a echar mano de sus propios   recursos para recoger al azar y por casualidad, de   aqu&iacute; o de all&aacute;, fragmentos desorganizados del conocimiento,   as&iacute; como fragmentos de m&eacute;todos no validados   por las investigaciones cient&iacute;ficas. Y cuando   el estudiante se convert&iacute;a en un profesional, como   no pose&iacute;a la educaci&oacute;n y la instrucci&oacute;n necesarias,   caminaba torpemente en la oscuridad, siguiendo   caminos costosos y cerrados y echando mano en   ocasiones de la educaci&oacute;n continua o del apoyo de   compa&ntilde;eros formados con igual esquema.</p>     <p>   Estos estigmas establecen paradojas o contradicciones   irresolubles entre los que prefieren el   aprendizaje en amplitud y no en profundidad, entre   la acumulaci&oacute;n y la construcci&oacute;n de conocimientos,   entre la ense&ntilde;anza uniforme y la ense&ntilde;anza   de acuerdo a las condiciones individuales de los   estudiantes, entre la educaci&oacute;n que ignora o fusiona   las disciplinas y una educaci&oacute;n que destaca el   dominio de las mismas, entre una educaci&oacute;n que   minimiza o critica la evaluaci&oacute;n de los programas   y otra que se basa en ella, entre una educaci&oacute;n   basada en el que ense&ntilde;a y una educaci&oacute;n basada   en el que aprende, entre unos niveles de exigencia   relativos y matizados y unos niveles elevados y   universales. En la <a href="#(fig2)">figura 2</a> se muestran los diferentes   niveles de exigencia.</p>     <p>        <center>     <a name="(fig2)"><img src="img/revistas/rca/v35n4/v35n4a02fig2.gif"></a>    </center> </p>     <p>   El modelo basado en &ldquo;Plan de estudios&rdquo; evidencia   una visi&oacute;n demasiado restringida sobre el desarrollo   curricular y est&aacute; ajena y distante de la gran   misi&oacute;n asignada por la sociedad a la educaci&oacute;n   superior: &ldquo;Educar para lo superior en lo superior&rdquo;.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   En resumen; se puede decir que las pr&aacute;cticas   actuales no funcionan debidamente dado que las   condiciones del mundo han cambiado de una forma   sustancial y la educaci&oacute;n sigue siendo b&aacute;sicamente   una preparaci&oacute;n para el mundo del pasado   en lugar de ser una preparaci&oacute;n para el mundo del   futuro.</p>     <p>   <b>&iquest;Qu&eacute; nos exige el entorno?, &iquest;Cu&aacute;les son   las tendencias actuales?, &iquest;a qui&eacute;n   debemos responder?</b></p>     <p>   Los programas de anestesiolog&iacute;a deben responder   a las exigencias que le hacen la sociedad, el   estado, las instituciones prestadoras de servicios   de salud y la familia entre otros.</p>     <p>   La sociedad le exige a los programas que formen   profesionales &iacute;ntegros que resuelvan los problemas   de salud con pertinencia; es decir, con seguridad y   oportunidad y que sus pr&aacute;cticas trasciendan de la   utilizaci&oacute;n del conocimiento a la generaci&oacute;n de este.</p>     <p>   Con respecto a la integralidad de la formaci&oacute;n,   los procesos de formaci&oacute;n en los programas no pueden   agotarse en la acumulaci&oacute;n de conocimientos   focales y en el desarrollo de destrezas t&eacute;cnicas en el &aacute;rea espec&iacute;fica de la anestesia. Si bien el desarrollo   de competencias cognitivas y psicomotoras,   son muy importantes, dada la naturaleza de estos   programas; se requieren de otras competencias   socio-afectivas y &eacute;ticas, y de una complejizaci&oacute;n   del concepto de competencia cognitiva que supere   el nivel de formaci&oacute;n y el adiestramiento. Se necesita   de una propuesta curricular m&aacute;s formativa   que informativa, para que se superen las propuestas   profesionalizantes, y que la propuesta curricular   facilite una propuesta de aprendizaje que logre que   el estudiante no solo domine el arte en cuesti&oacute;n,   sino que tenga la posibilidad de crecer como persona   en todas sus dimensiones. Con respecto a este   tipo de formaci&oacute;n Gardner escribe: &ldquo;La educaci&oacute;n   para todo ser humano deber&iacute;a explorar con cierta   profundidad un conjunto de logros humanos fundamentales   que incluyan lo verdadero, lo bello y lo   bueno. Necesitamos de una educaci&oacute;n que est&eacute;   profundamente enraizada en dos consideraciones   o dos anclajes: lo que se sabe de la condici&oacute;n humana   en sus aspectos intemporales y lo que se sabe   de las presiones, los retos y las oportunidades del   panorama contempor&aacute;neo (y venidero). En este sentido,   el agrega; las dos metas principales de la educaci&oacute;n   a lo largo del tiempo y el espacio son el   modelado de roles adultos y la transmisi&oacute;n de valores   culturales&rdquo;.</p>     <p>   Con respecto a la investigaci&oacute;n o la generaci&oacute;n   de conocimiento se debe partir de las intensiones   de formaci&oacute;n en una especializaci&oacute;n para definir   si los programas de anestesiolog&iacute;a deben involucrar   y realizar investigaci&oacute;n como est&aacute; definido en   los programas de maestr&iacute;as y doctorados.</p>     <p>   La organizaci&oacute;n de los postgrados se da alrededor   de dos ejes que definen, en primera instancia   la intencionalidad de cada uno de los niveles de   formaci&oacute;n, ya sean especializaciones, maestr&iacute;as y   doctorados. Esos ejes son: por un parte, el ejercicio   profesional o &ldquo;vocaci&oacute;n de servicio&rdquo;; y por otra, la   producci&oacute;n y circulaci&oacute;n del conocimiento o &ldquo;vocaci&oacute;n   acad&eacute;mica&rdquo;. En el sentido estricto, todo programa   debe tener claras las relaciones con algunos   de estos dos polos: las especializaciones profesionales,   con el primero de ellos, y las maestr&iacute;as y   doctorados, con el segundo, dado que la generaci&oacute;n   del conocimiento es m&aacute;s propio de las disciplinas   que de las profesiones.</p>     <p>  Las disciplinas implican un cuerpo de conocimientos   con fronteras delimitadas, un lenguaje   espec&iacute;fico, unas teor&iacute;as y unas t&eacute;cnicas propias, y   la v&iacute;a privilegiada para su construcci&oacute;n y desarrollo   es la investigaci&oacute;n; mientras que las profesiones   constituyen la re-contextualizaci&oacute;n de las disciplinas   en grandes unidades que operan tanto en   el campo intelectual de las disciplinas como en el   campo de las pr&aacute;cticas o de su ejercicio. Una profesi&oacute;n   est&aacute; constituida por varias disciplinas que   aportan a esta sus conceptos, m&eacute;todos, procedimientos,   epistemolog&iacute;as y t&eacute;rminos a la organizaci&oacute;n   y formaci&oacute;n de un determinado campo de pr&aacute;cticas.   Las profesiones ponen &eacute;nfasis en la prestaci&oacute;n   de servicios a trav&eacute;s del ejercicio profesional,   desarrollando una vocaci&oacute;n de servicio social, y su   profundizaci&oacute;n se da a trav&eacute;s de las especializaciones   profesionales, en las que se estudian los fundamentos   de las pr&aacute;cticas y se validan las aplicaciones   de los conocimientos generados en las disciplinas.</p>     <p>   En este sentido, los programas de especializaci&oacute;n   no deber&iacute;an tener exigencias altas con respecto   a la generaci&oacute;n del conocimiento en su formaci&oacute;n   y los programas de maestr&iacute;as o doctorado   no deber&iacute;an considerar campos de trabajo o de vocaci&oacute;n   de servicio.</p>     <p>   Pero la diferenciaci&oacute;n entre las profesiones,   como campos de pr&aacute;ctica, y las disciplinas como   campos del conocimiento, se est&aacute;n haciendo cada   vez m&aacute;s compleja. Los lenguajes, las teor&iacute;as y los   m&eacute;todos de las profesiones son usados como instancias   de validaci&oacute;n de las disciplinas; a su vez,   los lenguajes, teor&iacute;as y m&eacute;todos de las disciplinas   son aplicados para re-significar los ejercicios profesionales.   Las fronteras entre lo uno y lo otro son   cada vez m&aacute;s difusas. Por ejemplo, el punto de partida   de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fico-disciplinar no es   siempre la teor&iacute;a; en algunos casos, &eacute;sta tiene su   origen en la puesta en escena del conocimiento en   escenarios ocupacionales. De la misma manera,   muchos problemas que dan origen a procesos de   investigaci&oacute;n aplicada en &aacute;mbitos ocupacionales   parten de planteamientos te&oacute;ricos desarrollados en   las disciplinas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  Adem&aacute;s, aunque las disciplinas sugieren en primera   instancia que se dedican a campos de conocimiento,   tambi&eacute;n son campos de trabajo o campos   de pr&aacute;ctica; dentro de los cuales la investigaci&oacute;n   es uno de ellos; que se constituye en el m&aacute;s importante,   en cuanto orienta el desarrollo mismo de las   disciplinas, al vincularlas indisolublemente con el   conocimiento.</p>     <p>   Los escenarios de pr&aacute;ctica de disciplinas y profesiones   tambi&eacute;n empiezan a tener l&iacute;mites difusos.   Los trabajadores de las disciplinas privilegian   la investigaci&oacute;n como su campo de acci&oacute;n, pero hay   desplazamiento hacia pr&aacute;cticas profesionales o de   servicio social, a su vez las profesiones privilegian   los escenarios de practica propios del ejercicio profesional, pero hay desplazamientos claros hacia   pr&aacute;cticas propiamente disciplinares como la participaci&oacute;n   en comunidades acad&eacute;micas para el desarrollo   de investigaci&oacute;n.</p>     <p>   En particular, el concepto de profesi&oacute;n se ha ido   construyendo social e hist&oacute;ricamente, de una manera   compleja. Este concepto ha vinculado a la base   del trabajo profesional, el desarrollo de la ciencia y   la tecnolog&iacute;a; es decir, las profesiones como la medicina   y la anestesia, vistas como saberes pr&aacute;cticos,   tambi&eacute;n deber ser capaces de explicar el qu&eacute; y   el c&oacute;mo de los fen&oacute;menos y de la intervenci&oacute;n de   ellos, por la base cient&iacute;fica de sus fundamentos.</p>     <p>   Por lo anterior, hoy se enfatiza en la necesidad   te&oacute;rica de las profesiones, constituida desde procesos   de investigaci&oacute;n y en su car&aacute;cter especializado.   Por esto, las profesiones se pueden definir como: &ldquo;aquel   conjunto de actividades espec&iacute;ficas que fundamentadas   en conocimientos cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos, se aplican   a la resoluci&oacute;n de problemas sociales&rdquo;.</p>     <p>   Esta complejizaci&oacute;n de los contextos ocupacionales   por el desarrollo del conocimiento cient&iacute;fico   y de la tecnolog&iacute;a demanda de las profesiones la   especializaci&oacute;n de saberes que, si bien tienen un   tronco com&uacute;n en las profesiones, van constituyendo   campos nuevos de conocimiento y de practicas   m&aacute;s restrictivas y exige en consecuencia, en los   programas de anestesia unos campos de actuaci&oacute;n   m&aacute;s restringidos que el de la profesi&oacute;n que le dio   origen (la medicina).</p>     <p>   Por lo anterior, los anestesi&oacute;logos deben recibir   una formaci&oacute;n altamente calificada para aplicar los   fundamentos conceptuales y metodol&oacute;gicos, en forma   profunda y pertinente a su profesi&oacute;n, como formaci&oacute;n   previa, para la resoluci&oacute;n de problemas en   contexto espec&iacute;ficos de actuaci&oacute;n profesional. Esto   se logra a trav&eacute;s de la investigaci&oacute;n, la sistematizaci&oacute;n,   la innovaci&oacute;n y la difusi&oacute;n del conocimiento,   que permite configurar un campo delimitado de   conocimientos, de problemas y de m&eacute;todos para   resolverlos.</p>     <p>   Estas se&ntilde;ales obligan a implementar la investigaci&oacute;n   en los postgrados de anestesia. La investigaci&oacute;n   en las especializaciones debe tener por objeto   la apropiaci&oacute;n de m&eacute;todos del conocimiento   para la soluci&oacute;n de problemas sociales relacionados   con la puesta en escena durante el ejercicio   profesional. Ello implica reconocer que &laquo;para volver   un problema acad&eacute;mico una determinada necesidad   social es necesario un proceso de traducci&oacute;n:   traducci&oacute;n del lenguaje de la academia al de los   intereses y necesidades sociales, traducci&oacute;n de   intereses sociales en intereses acad&eacute;micos, traducci&oacute;n   de saberes en t&eacute;cnicas y procedimientos,   traducci&oacute;n de significados te&oacute;ricos en significados   sociales.</p>     <p>  En este contexto, los estudiantes ingresan al programa,   por un lado, para perfeccionar y profundizar   competencias del ejercicio profesional y, por otro,   para que desarrollen otras competencias relacionadas   con la naturaleza del conocimiento que abordan.</p>     <p>   Para que este escenario sea posible, se necesita   que los profesores de las especializaciones sean   expertos en el dominio conceptual y ejercicio profesional   del &aacute;rea profesional; es decir, que sean formados   en la vocaci&oacute;n de servicio, y adem&aacute;s que   sean expertos en investigaci&oacute;n y en pedagog&iacute;a; es   decir, que est&eacute;n formados para la vocaci&oacute;n acad&eacute;mica.   Adem&aacute;s, exige que en los programas est&eacute;n   respaldados por grupos de investigaci&oacute;n y l&iacute;neas de   investigaci&oacute;n que garanticen la discusi&oacute;n conceptual   y la ubicaci&oacute;n de los desarrollos en el referente   general de conocimientos para construir tradici&oacute;n   acad&eacute;mica.</p>     <p>   Definidas as&iacute; las cosas, el grupo de profesores y   la existencia de grupos y l&iacute;neas de investigaci&oacute;n   son el soporte de interacci&oacute;n del estudiante, donde   puede relacionarse con la investigaci&oacute;n aplicada   de diversas maneras, participando en algunas de   las etapas de un proyecto en marcha liderado por   profesores, realizando un sub-proyecto en el marco   de proyectos m&aacute;s amplios, desarrollando un proyecto   en su propio contexto de actuaci&oacute;n profesional,   entre otros.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   De ah&iacute; que, para el logro de los anteriores requerimientos   se necesita que el programa cuente   con un grupo de profesores de naturaleza mixta para   el apoyo de los procesos acad&eacute;micos. Se trata de   colectivos conformados por docentes de planta de la   instituci&oacute;n con tradici&oacute;n investigativa y en pedagog&iacute;a   y docentes invitados, ad honoren o por convenios   que puedan aportar la experiencia calificada   construida a partir del ejercicio profesional, seg&uacute;n   los requerimientos del programa.</p>     <p>   Esta situaci&oacute;n asegura que, la actividad docente   se articule no s&oacute;lo en la docencia, sino a la actividad   investigativa, por tanto, hay focalizaci&oacute;n de   esfuerzos acad&eacute;micos y canalizaci&oacute;n y aprovechamiento   de recursos financieros. Adem&aacute;s, permite   que el programa defina en un futuro varias rutas   de formaci&oacute;n en el campo de especializaci&oacute;n, de   acuerdo a los deseos del estudiante. Estas rutas se   muestran en la <a href="#(fig3)">figura 3</a>.</p>     <p>        <center>     <a name="(fig3)"><img src="img/revistas/rca/v35n4/v35n4a02fig3.gif"></a>    </center> </p>     <p>   El estado, en la actualidad exige el cumplimiento   de los est&aacute;ndares de calidad en respuesta a los nuevos paradigmas educativos extra&iacute;dos del mundo   acad&eacute;mico. Estos est&aacute;ndares son: Denominaci&oacute;n   acad&eacute;mica del programa, justificaci&oacute;n del programa,   fundamentaci&oacute;n curricular, actividades acad&eacute;micas,   fortalecimiento de la investigaci&oacute;n, proyecci&oacute;n   social, selecci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de estudiantes,   evaluaci&oacute;n de estudiantes, recursos docentes,   Infraestructura, medios y ayudas educativas, escenarios   de pr&aacute;ctica, estructura acad&eacute;mico&ndash;administrativa,   autoevaluaci&oacute;n, egresados, bienestar   universitario, publicidad de los programas de especializaci&oacute;n   m&eacute;dicas y quir&uacute;rgicas.</p>     <p>   En nuestro pa&iacute;s existen tensiones con respecto   a la coordinaci&oacute;n de las normas entre las comunidades   acad&eacute;micas y el estado. Es decir, como lo plantea   Burton Clark el cuestionamiento existe en la   relaci&oacute;n educaci&oacute;n-econom&iacute;a-sociedad. Desde este   modelo de an&aacute;lisis, se reconocen tres tipos de agentes:   La coordinaci&oacute;n del sistema educativo superior,   con el reconocimiento de agentes entre los   que se encuentran lo acad&eacute;mico, la burocracia estatal,   y el mercado, llevando a tres tipos ideales de   coordinaci&oacute;n. El autor dise&ntilde;a un modelo triangular   donde cada v&eacute;rtice supone el predominio de una   forma de coordinaci&oacute;n y un bajo componente de las   otras dos. En el momento actual, y desde esta perspectiva   la educaci&oacute;n superior en nuestro pa&iacute;s est&aacute;   regulada desde la burocracia estatal, el mercado y   en menor grado lo acad&eacute;mico.</p>     <p>   Este modelo tambi&eacute;n permite situar situaciones   intermedias donde los acad&eacute;micos, el mercado y el   estado cumplen un rol importante.   Por ejemplo, la comunidad acad&eacute;mica de anestesiolog&iacute;a   ha influido en la coordinaci&oacute;n de los programas   porque esta tiene un n&uacute;cleo fuertemente   dotado de recursos de poder, que Clark llama &ldquo;oligarqu&iacute;as   acad&eacute;micas&rdquo;. Este modelo ha sido en ocasiones   fragmentario, en ocasiones por una autoridad   experta o corporativa, guiados por el conocimiento   o por intereses posicionales de los actores.</p>     <p>   Las tendencias actuales exigen que los programas   se estructuren seg&uacute;n los est&aacute;ndares de calidad   impuestos por la norma, pero concebidos desde   posiciones cr&iacute;ticas, conceptuales y con nuevos   modelos que exigen una deconstrucci&oacute;n de lo ya   vivido y un renacer de nuevos principios que respondan   las exigencias actuales.</p>     <p>Este escenario solo es posible si se realizan   alianzas para asegurar la calidad a trav&eacute;s de intercambio   de profesores (unos con vocaci&oacute;n acad&eacute;mica,   otros con vocaci&oacute;n de servicio), sistema de   referenciaci&oacute;n y encuentros conceptuales entre   varios programas. En este contexto, los programas   deben humanizar la formaci&oacute;n, utilizar pedagog&iacute;as   activas, buscar un equilibrio para fomentar la formaci&oacute;n integral e incorporar la investigaci&oacute;n en las comunidades que ofrecen los programas.</p>     <p>Finalmente, las tareas pendientes que tiene la   Sociedad Colombiana de Anestesiolog&iacute;a y Reanimaci&oacute;n   para intervenir en este proceso son: Realizar   una consenso para definir el perfil com&uacute;n del anestesi&oacute;logo   para el pa&iacute;s, continuar apoyando los seminarios   de educaci&oacute;n como espacios de reflexi&oacute;n y de   preparaci&oacute;n para el cambio, involucrar dentro del an&aacute;lisis de sus aspectos gremiales la situaci&oacute;n laboral de los anestesi&oacute;logos educadores y realizar alianzas con el estado para fomentar el funcionamiento del observatorio del recurso humano en salud.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   La SCARE, como l&iacute;der de la comunidad acad&eacute;mica   debe intervenir como actor asesor en el ciclo de   formaci&oacute;n y como actor principal en el ciclo de desempe&ntilde;o   profesional de los anestesi&oacute;logos como se   muestra en la <a href="#(fig4)">figura 4</a>.</p>     <p>        <center>     <a name="(fig4)"><img src="img/revistas/rca/v35n4/v35n4a02fig4.gif"></a>    </center> </p> </font>     <p><font size="3" face="Verdana"><b>LECTURAS RECOMENDADAS</b></font></p> <font face="Verdana"size="2">     <!-- ref --><p>   1. Alvarado, Sara Victoria. Serie Calidad de la Educaci&oacute;n   Superior Nro. 5: Especializaciones- Diagn&oacute;stico, conceptualizaci&oacute;n   y lineamientos de pol&iacute;tica. Icfes. Ministerio   de Educaci&oacute;n Nacional. P&aacute;g. 78. 2002.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000067&pid=S0120-3347200700040000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Clark, Burton, The Higher Education System. Academic   Organization in Cross-National Perspective; University of   California Press, 1983, cap. 5.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000068&pid=S0120-3347200700040000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Ospina, Julio Enrique. Perspectivas curriculares de   educaci&oacute;n m&eacute;dica para el siglo XXI. Ascofame. Bogot&aacute;   D.C. 1995.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000069&pid=S0120-3347200700040000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Gardner, Howard. Mentes flexibles: el arte y la ciencia   de saber cambiar nuestra opini&oacute;n y la de los dem&aacute;s. Ed.   Paid&oacute;s. Barcelona 2004.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000070&pid=S0120-3347200700040000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Gardner, Howard. La educaci&oacute;n de Mente y el conocimiento   de las disciplinas. Ed. Paid&oacute;s. Barcelona 2000.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000071&pid=S0120-3347200700040000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. Bauman, Zygmunt. Vida L&iacute;quida. Ed. Paid&oacute;s. Barcelona   2005.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000072&pid=S0120-3347200700040000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Ministerio de Protecci&oacute;n Social. Universidad de Antioquia.   Oferta y demanda de recursos humanos en salud   en Colombia. Ed. Scripto ltda. Colecci&oacute;n Pars. Bogot&aacute;   2007.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000073&pid=S0120-3347200700040000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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