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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article explores several territorial dynamics, based on their symbolic and social importance. It asks for the role the sacred plays in the construction of the territory and the ways in which, from this starting point, a set of associations and belongings to a determined group is created. To this end, the work studies several places that are considered sacred inside Gotshezhi, a Wiwa village located in the lower river basin of the Guachaca river, in the northeast of the Sierra Nevada of Santa Martha.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p align="center"><font size="4"><b>sitios sagrados y territorio wiwa</b></font></p>     <p> <b>Erich Mauricio Cordoba Ponce</b></p>     <p>Universidad del Magdalena (Colombia) <a href="mailto:erichmcp@yahoo.es">erichmcp@yahoo.es</a> </p>     <p align="center"> Recibido: Septiembre 15 de 2005 Aceptado: 10 de noviembre de    2005</p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p> <b>Resumen</b></p>     <p> El trabajo que a continuaci&oacute;n se presenta explora algunas din&aacute;micas    territoriales a partir de su importancia en t&eacute;rminos de lo simb&oacute;lico    y lo social, indagando por el papel que cumple lo sagrado en la construcci&oacute;n    del territorio, y la forma como desde aqu&iacute; se genera un conjunto de adscripciones    y pertenencias aun grupo determinado. Para esto, tomo como referentes algunos    lugares considerados como sagrados dentro de Gotshezhi, un pueblo wiwa ubicado    en la cuenca media baja del r&iacute;o Guachaca, al nororiente de la Sierra    Nevada de Santa Marta.</p>     <p> <b>Palabras clave</b>: territorio y sitios sagrados wiwa.</p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> <b>Abstract</b></p>     <p> This article explores several territorial dynamics, based on their symbolic    and social importance. It asks for the role the sacred plays in the construction    of the territory and the ways in which, from this starting point, a set of associations    and belongings to a determined group is created. To this end, the work studies    several places that are considered sacred inside Gotshezhi, a Wiwa village located    in the lower river basin of the Guachaca river, in the northeast of the Sierra    Nevada of Santa Martha.</p>     <p> <b>Key words</b>: Territory, wiwa sacred places.</p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p><font size="3"><b>Algunos lugares</b></font></p>     <p> Los wiwa constituyen uno de los cuatro grupos ind&iacute;genas que habitan    la Sierra Nevada de Santa Marta y, como tal, han estado sujetos desde la llegada    de los espa&ntilde;oles a una serie de cambios pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos    que han tenido un fuerte impacto sobre su estructura social. Sin embargo, estos    cambios han servido como referentes para autoidentificarse y al mismo tiempo    diferenciarse de los dem&aacute;s grupos ind&iacute;genas serranos, elaborando    diversas estrategias para sobrevivir y mantenerse a trav&eacute;s del tiempo.    Hablar de los wiwa de la cuenca del r&iacute;o Guachaca, permite dar cuenta    de una lucha social por el reconocimiento en busca de una autonom&iacute;a territorial    basada en un derecho ancestral, que legitima diversas formas de convivir e interactuar    con la naturaleza. Sin embargo, esta din&aacute;mica no es reciente, ni tampoco    exclusiva de los wiwa, ya que tambi&eacute;n los otros tres grupos ind&iacute;genas    que habitan la Sierra Nevada de Santa Marta han estado involucrados hist&oacute;ricamente    en este proceso de lucha pol&iacute;tica por el reconocimiento de sus derechos.</p>     <p> Entre los wiwa, la construcci&oacute;n del territorio est&aacute; atravesada    por lo sagrado y por el movimiento entre distintos lugares, que van desde peque&ntilde;os    recorridos dentro de un mismo pueblo, hasta las parcelas aleda&ntilde;as a &eacute;ste;    as&iacute; como tambi&eacute;n, a trav&eacute;s del desplazamiento frecuente    hacia los pueblos vecinos, como kemakumake ubicado en la parte media de la cuenca    entre los 600 y 800 m.s.n.m.</p>     <p> La construcci&oacute;n del territorio implica no s&oacute;lo caminarlo sino    tambi&eacute;n pensarlo, de ah&iacute; que dentro de lo que se considera territorio    propio entre los wiwa, se encuentren lugares no s&oacute;lo desconocidos sino    sobre los que no se ha ejercido ning&uacute;n tipo de acci&oacute;n cultural    ni jurisdicci&oacute;n.</p>     <p> La producci&oacute;n del territorio se lleva a cabo a trav&eacute;s de tres    procesos distintos pero relacionados entre s&iacute;. Por un lado, la percepci&oacute;n    que se tiene de &eacute;l, entendiendo este proceso como un</p>     <p> &laquo;conjunto de im&aacute;genes, representaciones e ideas que un grupo    humano tiene del espacio vivido. Se origina en las formas de uso y de apropiaci&oacute;n    dadas en relaci&oacute;n dial&eacute;ctica con la din&aacute;mica interna de    la colectividad, la cultura interiorizada, la pertenec&iacute;a socio territorial,    las relaciones que se tiene con otras regiones y con la sociedad global [&#8230;]    paralelamente, las percepciones del territorio de una forma interactiva contribuyen    a la estructuraci&oacute;n objetiva del espacio&raquo; (Vargas 1999:155).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por otro lado, a trav&eacute;s de su apropiaci&oacute;n y de la distribuci&oacute;n    de los espacios que efect&uacute;a el mamo mediante la consulta a serankua a    trav&eacute;s del zhatukua<sup><a href="#1" name="s1">1</a></sup> o adivinaci&oacute;n.    Y, en tercer lugar, mediante la vivencia que se lleva a cabo a trav&eacute;s    de los recorridos por los distintos trayectos para ir de un lugar a otro, as&iacute;    como tambi&eacute;n por las diversas actividades que realizan sobre &eacute;l,    como por ejemplo, cultivar la tierra.</p>     <p> Dentro la visi&oacute;n wiwa del territorio, uno de los elementos m&aacute;s    importantes es el de los sitios sagrados, los cuales, establecen un comportamiento    social y un sistema de relaciones desde donde se construye y se reconstruye    la tradici&oacute;n. Estos sitios se encuentran distribuidos por todo el territorio,    y su poder e importancia radican en que Serankua,<sup><a href="#2" name="s2">2</a></sup>    en tiempos antiguos deposit&oacute; un elemento y un guardi&aacute;n due&ntilde;o    de cada cosa que existe en la Sierra Nevada y en el mundo. Estos lugares, se    encuentran conectados a trav&eacute;s de la l&iacute;nea negra<sup><a href="#3" name="s3">3</a></sup>,    la cual demarca, y al mismo tiempo posibilita representar una parte del territorio    sobre el cual hoy en d&iacute;a no se maneja ning&uacute;n tipo de dominio.    De aqu&iacute; que la Sierra, sea representada como una integralidad entre sus    partes. Sin embargo, dentro de los procesos de construcci&oacute;n del territorio,    la l&iacute;nea negra no s&oacute;lo interconecta los distintos puntos sagrados    de la Sierra Nevada y la que logra su integralidad en t&eacute;rminos culturales,    sino que existen tambi&eacute;n una sucesi&oacute;n de pr&aacute;cticas y territorialidades    unidas y ordenadas a trav&eacute;s de lo sagrado entre los pueblos de cada cuenca,    desde donde se construye el territorio y las im&aacute;genes que lo sustentan.    Todo esto, es el resultado de unos microprocesos, es decir unidades m&aacute;s    peque&ntilde;as de formaci&oacute;n social de un individuo al interior de un    grupo, desde los que se teje una aceptaci&oacute;n colectiva de lo sagrado.    Este proceso articula, asegura y fortalece un sistema de representaci&oacute;n    m&aacute;s amplio, en donde los sitios sagrados reactivan constantemente estas    territorialidades. En otras palabras, es lo sagrado lo que reproduce las formas    m&aacute;s espec&iacute;ficas de territorialidad, adjunt&aacute;ndolas a un    sistema macro de representaci&oacute;n territorial. Esto permite pensar, que    la Sierra Nevada no es homog&eacute;nea territorialmente hablando, porque para    serlo es necesaria la existencia de una serie de lugares que fragmentan el territorio,    haciendo unos lugares m&aacute;s importantes que otros, en el sentido de que    intervienen m&aacute;s activamente en la construcci&oacute;n de tales im&aacute;genes.    De ah&iacute; que los sitos sagrados, son los pilares que sostienen y reproducen    constantemente las im&aacute;genes que construyen el territorio. Esto impone    la necesidad de considerar una serie de microterritorios o, m&aacute;s espec&iacute;ficamente,    de unas microterritorialidades relacionales que se imbrican constantemente y    que surgen de la interacci&oacute;n entre la vida dom&eacute;stica de la gente    y su entorno. La construcci&oacute;n del territorio no depende s&oacute;lo de    la relaci&oacute;n emp&iacute;rica con &eacute;l, en sus distintas modalidades,    sea a trav&eacute;s de las actividades econ&oacute;micas o sociales, sino que    tambi&eacute;n resulta de la posici&oacute;n que asuma el sujeto que lo imagina    con respecto al resto de las representaciones diferenciadas con las que interact&uacute;a.    La forma como se asume el territorio entre los wiwa, obedece a un proceso hist&oacute;rico,    en el que el espacio sagrado se transforma en un texto codificado que s&oacute;lo    los mamo pueden leer. Sin embargo, este texto no se lee entre l&iacute;neas    y p&aacute;rrafos porque de hecho no posee letras ni palabras, sino que se lee    a trav&eacute;s de lugares y objetos distribuidos por toda la geograf&iacute;a    serrana que sirven tambi&eacute;n como marcas desde donde se retroalimentan    las im&aacute;genes que construyen el territorio. En este sentido, el sitio    sagrado establece un v&iacute;nculo con seres que se encuentran en un pasado    determinado, en un tiempo y espacio que no corresponden al actual, pero que,    sin embargo, es el que posibilita su existencia y su entendimiento, moldeando    el comportamiento de los sujetos a trav&eacute;s de procesos simb&oacute;licos    de socializaci&oacute;n. En dichos procesos el mamo juega un papel fundamental,    al ser el &uacute;nico que, a trav&eacute;s de rituales espec&iacute;ficos,    puede traspasar los dos mundos, en el que el sitio sagrado pasa a ser la frontera    y la entrada al mismo tiempo. Estos espacios transcurren simult&aacute;neamente    en el tiempo, y siempre que se hace referencia a la ley de Serankua se hace    un viaje hasta al pasado, hasta el momento en que ocurrieron los hechos. El    sitio sagrado es un lugar de encuentro entre dos mundos diferentes que interact&uacute;an    entre s&iacute; y que se legitiman el uno al otro de manera rec&iacute;proca    y constante. Es decir, el tiempo de hoy, el presente, es el producto y el efecto    de un mundo antiguo, espiritual, el cual encuentra su raz&oacute;n de ser gracias    a la existencia del otro.</p>     <p> <font size="3"><b>La unguma y la ushui</b></font></p>     <p> El principio de organizaci&oacute;n de cada pueblo serrano est&aacute; determinado    por lo sagrado, a trav&eacute;s de dos centros de interacci&oacute;n: la Unguma    (la casa para los hombres) y la Ushui (la casa para las mujeres). Desde &eacute;stos    se distribuyen el resto de las casas, de tal manera que se forman en algunos    pueblos, como en el caso de kemakumake, una serie de anillos que se traducen    en distintos niveles territoriales y que corresponden a la forma como la gente    percibe su espacio. Cada persona posee una cartograf&iacute;a mental, donde    registra y ordena su espacio, creando una serie de niveles territoriales de    acuerdo no s&oacute;lo con sus usos sino, tambi&eacute;n, con la relaci&oacute;n    que tiene con dichos espacios, con el entorno en general y con otros lugares    que pueden estar ubicados fuera del macizo serrano. De acuerdo con esto, pueden    existir personas que dentro de su modelo de representaci&oacute;n espacial ubiquen    a Guachaca<sup><a href="#4" name="s4">4</a></sup> como uno de los elementos    &iacute;ntegros de tal plano, como otras que no lo incluyan; lo cual no implica    que una representaci&oacute;n de este tipo sea mejor o peor que otra, porque    abarque o no otro tipo de espacios. Lo importante aqu&iacute;, es que detr&aacute;s    de toda esta compleja red de im&aacute;genes existe un patr&oacute;n centrado    en su relaci&oacute;n con lo sagrado y en los distintos procesos que este implica    en t&eacute;rminos de lo social. Es decir; el principio de organizaci&oacute;n    antes mencionado, obedece a la importancia espiritual que tiene la Unguma y    la Ushui para la conformaci&oacute;n de un pueblo. De ah&iacute; que ninguno    se pueda construir sin antes haber levantado estos dos centros, ya que es a    trav&eacute;s de ellos donde se prepara el terreno en lo espiritual<sup><a href="#5" name="s5">5</a></sup>.    S&oacute;lo hasta que se termine el proceso espiritual se pueden empezar a construir    las distintas casas y edificaciones que har&aacute;n parte del pueblo.</p>     <p> &laquo;Lo primero que se hizo fue la Unguma. El mamo llega ah&iacute; y despu&eacute;s    espiritualmente comienza a hacer el pueblo. Despu&eacute;s se construye una    casa reuni&oacute;n. No se puede construir casa diferente si no la Unguma, porque    si es as&iacute; no hay fuerza. Primero hay que hacer el pueblo en espiritual&raquo;    (Jos&eacute; Manuel Moscote Kemakumaque. Marzo del 2005).</p>     <p> Estos dos centros constituyen un referente territorial que sintetiza una visi&oacute;n    del mundo, al tiempo que act&uacute;a directamente sobre el comportamiento social    al generar un escenario en donde se expresa y se interpone el consejo como herramienta    primordial para el cumplimiento de las leyes de Serankua.</p>     <p> &laquo;Esta es la Unguma en donde nos reunimos los hombres a recibir consejo    de los mayores, de las autoridades, nosotros como j&oacute;venes tenemos que    estar reuniendo en esta Unguma cada fin de semana a recibir consejo y mucho    m&aacute;s. Si no la cultura puede ir desapareciendo Tambi&eacute;n esta la    Ushui que es de las mujeres, para las mujeres. &iquest;Para qu&eacute; sirve?    Tambi&eacute;n se re&uacute;nen las mujeres y las j&oacute;venes a recibir consejo    en comportamiento, la conducta, las normas, tiene que recibir esto, tienen que    aprender, &iquest;Qui&eacute;n aplica esto? Las mayores, la mujer del mamo,    la mujer del comisario, ellas son las responsables de reunir a la gente y darles    consejos&raquo; (Emilio Gil. Gotshezhi, Febrero 2005).</p>     <p> Tanto la Unguma como la Ushui significan uni&oacute;n, acuerdo, paz y tranquilidad    entre las distintas personas, y esto se expresa a trav&eacute;s de su construcci&oacute;n    para la cual se usan diferentes troncos que, a pesar de que son tra&iacute;dos    desde distintos lugares y son de m&uacute;ltiples formas y tama&ntilde;os, se    juntan para un mismo fin y funci&oacute;n: la de mantener vivo el di&aacute;logo    como forma de transmisi&oacute;n del conocimiento.</p>     <p> Esta disposici&oacute;n geogr&aacute;fica de las casas a partir de los centros    sagrados, hace parte de un patr&oacute;n m&aacute;s amplio de organizaci&oacute;n    del mundo, de la Sierra Nevada y de los elementos que la componen. Esto parte    del hecho de que la organizaci&oacute;n de las cosas est&aacute; determinada    por un eje/centro desde donde todo comienza, y que simboliza el origen, desde    donde se tiene el poder para manejar el resto de las cosas que existen, estableciendo    jerarqu&iacute;as a trav&eacute;s de lugares que oscilan entre lo sagrado y    lo no sagrado. A pesar de que la Sierra Nevada, en general, sea considerada    como un espacio sagrado, existen distintos puntos geogr&aacute;ficos que son    considerados de mayor valor que otros, como los sitios sagrados, por ejemplo.</p>     <p> &laquo;para el hombre religioso el espacio no es homog&eacute;neo; presenta    rupturas, escisiones: Hay porciones de espacio cualitativamente diferentes a    las otras [&#8230;] Es la ruptura del espacio la que permite la constituci&oacute;n    del mundo, pues es dicha ruptura la que descubre el punto fijo, el eje central    de la orientaci&oacute;n futura. Desde el momento en que lo sagrado se manifiesta    en una hierofan&iacute;a cualquiera no s&oacute;lo se da una ruptura en la homogeneidad    del espacio, sino tambi&eacute;n la revelaci&oacute;n de una realidad absoluta,    que se opone a la no-realidad de la inmensa extensi&oacute;n circundante&raquo;    (Eliade, 1999:21-22).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Teniendo en cuenta sus usos y significados, los niveles as&iacute; establecidos    var&iacute;an entre personas, desde unidades micro como la casa, pasando por    el pueblo, las parcelas hasta la Sierra Nevada. Algunas mujeres por ejemplo,    con las que se trabaj&oacute; en Gotshezhi<sup><a href="#6" name="s6">6</a></sup>    por ejemplo, dentro de su concepci&oacute;n del espacio est&aacute;n m&aacute;s    relacionadas a la casa y a la cocina. Otras por ejemplo, incluyen el puesto    de salud y el r&iacute;o dentro de este sistema de clasificaciones, como lugares    con mucha relevancia para llevar a cabo las actividades cotidianas. Dentro de    la elaboraci&oacute;n de algunos mapas mentales<sup><a href="#7" name="s7">7</a></sup>    todas las personas parten de un eje/centro para poder representar el resto del    pueblo.</p>     <p> De aqu&iacute; en adelante la gente, por lo general, ubica lugares dentro    del mapa de acuerdo con el uso que les da; raz&oacute;n por la cual la mayor&iacute;a    de las personas que registraron su mapa mental, concuerda en ubicar la choza    que cada cual posee as&iacute; como tambi&eacute;n algunos de los caminos utilizados    para llegar a &eacute;sta. Otro elemento que predomina, a trav&eacute;s de los    diversos mapas elaborados, es el r&iacute;o y su trayecto desde las partes altas.    Algunos registraron otros segmentos del pueblo como la escuela, el puesto de    salud y, otros, han asimilado un poco m&aacute;s las actividades que se desarrollan    dentro de la cancha de microf&uacute;tbol y siempre lo referencian al hablar    sobre el pueblo.</p>     <p> <font size="3"><b>Gagaka &laquo;La loma&raquo;</b></font></p>     <p> La Gagaka o &laquo;la loma&raquo;, como le suelen decir algunos ind&iacute;genas,    es otro de los sitios m&aacute;s importantes dentro del pueblo y se encuentra    tambi&eacute;n relacionado con lo sagrado. Echavarria (1993:76) menciona este    punto, indicando que la loma &laquo;es uno de los sitios de poder del mama.    Esta ubicado a la intemperie, normalmente definido por la presencia de una sillas    de piedra, llamadas atinkuna (d) en las cuales se sientan los mama a adivinar    y a confesar&raquo;. La loma es el lugar de reflexi&oacute;n y de interacci&oacute;n    m&aacute;s &iacute;ntimo. No es un lugar escogido arbitrariamente por el mamo,    sino que siempre ha estado ah&iacute; desde mucho antes que el pueblo en material    surgiera. El mamo s&oacute;lo lo descubre a trav&eacute;s del Zhatukua o adivinaci&oacute;n    y surge paralelamente a la fundaci&oacute;n del pueblo en espiritual. En cada    pueblo existe una loma o Gagaka, y puede variar seg&uacute;n las condiciones    topogr&aacute;ficas del lugar o de la misma acci&oacute;n que la gente ejerza    sobre &eacute;l, como en el caso de Gotshezhi donde sobre el lugar se construy&oacute;    un peque&ntilde;o techo con palma y una bancas alrededor de la silla del mamo.</p>     <p> Gagaka es el sitio donde el mamo siempre se sienta a hacer pagamento en espiritual    o para hacer confesar a la persona que lo consulta.</p>     <p> &laquo;donde hace consulta, como decir donde va a hacer el matrimonio o el    entierro, es donde se conversa con zhatukua. Uno consulta para cualquier trabajo,    si es una siembrita, o si es un viaje que uno va a ser todo eso lo hace con    el mamo&raquo; (Emilio Gil. Tolezhi 2005).</p>     <p> Gagaka es el punto m&aacute;s cercano que tienen las personas para comunicarse    con serankua, es decir que constituye un lugar con un fuerte contenido simb&oacute;lico    y espiritual, as&iacute; como tambi&eacute;n un sitio de gran importancia en    t&eacute;rminos de referencia territorial para todas las personas. Las actividades    m&aacute;s frecuentes que se efect&uacute;an en la loma est&aacute;n relacionadas    con la consulta de los sue&ntilde;os y con la demanda de consejos sobre una    tarea importante que el consultante desea realizar.</p>     <p> &laquo;El Zhatukua es un poder que los mamos siempre hemos tenido consultar    con serankua con la naturaleza, por medio del zhatukua uno se comunica o se    consulta. Por ejemplo se muri&oacute; aqu&iacute; eso tiene que consultar con    el Zhatukua y de ah&iacute; se decide donde tiene que ser enterrado, si es en    Kalabangaga por ejemplo. Puede ser en cualquier lugar pero consultado con el    zhatukua&raquo; (Emilio Gil. Tolezhi 2005).</p>     <p> Gagaka tambi&eacute;n sirve como un espacio social, en donde el mamo se re&uacute;ne    para dialogar con otros mamos, que en algunas ocasiones se invitan para pedirles    alg&uacute;n tipo de asesor&iacute;as sobre alguna actividad que se vaya a emprender.    En este sentido, la loma se convierte tambi&eacute;n en un espacio de encuentro,    de intercambio de ideas y de conocimientos.</p>     <p> A pesar de que la Gagaka, la Unguma y la Ushui, son considerados lugares sagrados,    hay que mencionar que a diferencia de los dem&aacute;s sitios sagrados externos    al pueblo, en estos puntos no se efect&uacute;an las tradicionales pr&aacute;cticas    del Zhavi o pagamento porque la funci&oacute;n que les dej&oacute; serankua    no fue esta, sino la de permitir la interacci&oacute;n y el di&aacute;logo entre    las personas. Esto no implica que no existe ninguna diferencia entre la Unguma    y la Ushui con relaci&oacute;n a Gagaka, porque de hecho existen unas diferencias    muy marcadas, ya que en la loma se llevan a cabo ciertas pr&aacute;cticas como    la adivinaci&oacute;n que no se efect&uacute;an en la Unguma ni en la Ushui.    As&iacute; mismo, en Gagaka, a diferencia de las dos casas sagradas, se admite    el acceso tanto de mujeres como de hombres al mismo tiempo, permitiendo una    interacci&oacute;n m&aacute;s abierta, mientras ellas elaboran las mochilas    y ellos utilizan el Dumburu (poporo).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>La roza</b></font></p>     <p> Cultivar es uno de los mecanismos m&aacute;s esenciales de apropiaci&oacute;n    sobre un territorio, as&iacute; como tambi&eacute;n es una de las formas m&aacute;s    directas de relacionarse con el entorno y con los distintos elementos que lo    componen. &laquo;Cultivar es convivir con la tierra, transformarla, pero bajo    los c&oacute;digos que regulan los intercambios entre &eacute;sta y los hombres&raquo;    (Pinz&oacute;n y Garay, s/d). La din&aacute;mica social de los wiwa est&aacute;    determinada por el constante movimiento entre distintos puntos. Estos trayectos    se realizan com&uacute;nmente del pueblo hasta las parcelas o la roza, como    normalmente se le llama.</p>     <p> &laquo;Los wiwa del Guachaca no viajan de un lado al otro por una &uacute;nica    raz&oacute;n. Es una interrelaci&oacute;n de factores socio-culturales y ambientales    que generan movimiento a lo largo de la cuenca del Guachaca. La sociedad wiwa    es movimiento. El intercambio es la base de la sociedad y para que exista intercambio    es necesario que la gente viaje de un lugar a otro. Los wiwa son una sociedad    din&aacute;mica. Est&aacute;n constantemente intercambiando cosechas, bienes    materiales y bienes espirituales con los due&ntilde;os de la naturaleza&raquo;    (Villegas 1999:2).</p>     <p> Algunos cultivos est&aacute;n ubicados s&oacute;lo a 20 o 30 minutos del pueblo    por lo que los hombres, muchas veces acompa&ntilde;ados de sus mujeres y de    sus hijos m&aacute;s peque&ntilde;o, salen desde muy temprano y regresan antes    del anochecer a eso de las 4 o 5 de la tarde. Otros cultivos en cambio, est&aacute;n    ubicados m&aacute;s arriba cerca de kemakumaque, para lo cual, la gente tiene    que trasladarse durante varias horas y establecerse algunos d&iacute;as en sus    tierras para atender los cultivos.</p>     <p> Cuando una persona siembra no s&oacute;lo esta llevando a cabo una actividad    con fines alimenticios, sino que tambi&eacute;n esta produciendo territorio    y ejerciendo un sentido de propiedad y dominio sobre &eacute;ste. Cuando se    dan las siembras colectivas, los hombres van acompa&ntilde;ados de sus mujeres,    quienes en sus cabezas cargan las mochilas con las semillas de los productos    a sembrar. El hombre s&oacute;lo se encarga de abrir peque&ntilde;os orificios    por todo el terreno con una herramienta llamada cavador y luego va introduciendo    las semillas de la malanga, el guineo o pl&aacute;tano. Sin embargo, antes de    efectuar este proceso el terreno hay que limpiarlo o quemarlo en partes donde    no sea posible hacer una limpieza efectiva. Todas estas actividades, el tumbar,    quemar y sembrar tienen que ser consultadas antes, y se le debe hacer un trabajo    espiritual y ritual. Para esto, hay que pedirle permiso al mamo antes, quien    consulta a trav&eacute;s del Zhatukua donde se debe abrir el monte. Luego el    mamo ordena la b&uacute;squeda de tributos para entreg&aacute;rselos a Kalashe    (due&ntilde;o de los &aacute;rboles). Cada proceso de la siembra tiene un lugar    espec&iacute;fico para realizar la entrega de los distintos tributos. As&iacute;,    para poder quemar, hay que pedir permiso primero, por lo que el mamo va a un    lugar espec&iacute;fico para poder quemar, entreg&aacute;ndole tributos al due&ntilde;o    del fuego. Despu&eacute;s de haber quemado, hay que dirigirse a otro sitio para    que la semilla no se seque y el cultivo permanezca en buenas condiciones; y,    luego, cuando se da la cosecha, se va a otro sitio para bautizar y curar la    cosecha.</p>     <p> Todo lo anterior nos sirve para argumentar que todos los aspectos de la vida    wiwa se encuentran atravesados por lo sagrado, desde donde se configura una    visi&oacute;n del mundo y una determinada forma de relacionarse con las dem&aacute;s    personas y con su entorno. Es lo sagrado lo que posibilita la existencia de    los padres de las cosas y su comunicaci&oacute;n con ellos, as&iacute; mismo,    es a partir de aqu&iacute; donde las personas pueden tener cierto control de    la naturaleza y utilizarla de acuerdo con sus necesidades alimenticias y econ&oacute;micas.    La relaci&oacute;n con el territorio es m&uacute;ltiple, sin embargo, el v&iacute;nculo    con lo sagrado le antecede y es el que regula las distintas formas de acceder    a &eacute;l, de ah&iacute; que los sitios sagrados se conviertan en el veh&iacute;culo    por medio del cual se expresan un conjunto de pr&aacute;cticas rituales, las    cuales establecen un comportamiento social y un sistema de relaciones desde    donde se construye y se reconstruye la tradici&oacute;n. La construcci&oacute;n    territorial entre los wiwa esta determinada por distintos elementos entre los    que se encuentra una serie de pr&aacute;cticas rituales en lugares espec&iacute;ficos    dentro del territorio como los sitios sagrados, y a trav&eacute;s de las interacciones    cotidianas en ciertos lugares dentro de un pueblo como el caso de la inguma,    la Ushui y Gagaka por ejemplo, y a trav&eacute;s de las interacciones cotidianas    fuera del pueblo durante los recorridos hasta las parcelas y otras poblaciones.    Estos desplazamientos tambi&eacute;n construyen territorio, ya que implican    un conocimiento descodificado, tanto hist&oacute;rico como cultural, en el que    se afianza la territorialidad redefiniendo constantemente las im&aacute;genes    bajo las cuales se reconstruye el territorio y la forma c&oacute;mo la gente    se relaciona con el mismo.</p>     <p> Los sitios sagrados constituyen un espacio de representaci&oacute;n y, a su    vez, una representaci&oacute;n del espacio dado a trav&eacute;s de la tradici&oacute;n,    en donde confluyen toda una serie de pr&aacute;cticas que reafirman una imagen    territorial, la cual se construye y se reconstruye como un componente esencial    para edificar su realidad social. As&iacute; mismo, reactivan la memoria colectiva    a trav&eacute;s de una practica localizada de intercambio, producto de un v&iacute;nculo    hist&oacute;rico /ancestral y social, mediante la cual se reafirman los patrones    bajo los cuales se construye el territorio. De otra parte, los sitios sagrados,    sirven de soporte para manifestar una serie de pr&aacute;cticas relacionadas    con la estructura social y con la forma como &eacute;sta se ha articulado hist&oacute;ricamente    dentro del mapa territorial. Esta redefinici&oacute;n, tiene su base en la fragmentaci&oacute;n    que ha sufrido el territorio wiwa a lo largo de los a&ntilde;os, lo que ha generado    una nueva mirada por parte de los mismos ind&iacute;genas en torno a nociones    que los definen, como por ejemplo el ser ind&iacute;gena, y categor&iacute;as    como las de equilibrio y trabajo espiritual, en donde la relaci&oacute;n con    los sitios sagrados ha tomado otras dimensiones, como alternativa articulada    a una estrategia etnicista de repocisionamiento territorial. Esta estrategia    sin embargo, es m&aacute;s una b&uacute;squeda por recuperar el tiempo y los    eventos de la tradici&oacute;n que fueron interrumpidos de alguna manera con    la llegada del no ind&iacute;gena a la Sierra. La funcionalidad del territorio    no s&oacute;lo est&aacute; en los recursos que de ellos se pueden extraer, sino    tambi&eacute;n en los elementos que &eacute;ste presta para la reproducci&oacute;n    simb&oacute;lica de los wiwa de la cuenca del r&iacute;o Guachaca, y de los    ind&iacute;genas de la Sierra Nevada en general.</p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1"> <font face="verdana" size="1">      <p><sup><a href="#s1" name="1">1</a></sup> El zhatukua es una pr&aacute;ctica ritual com&uacute;n entre los ind&iacute;genas    de la Sierra Nevada de Santa Marta. Esta consiste en arrojar piedras en una    totuma llena de agua, en donde el mamo interpreta los sonidos que &eacute;stas    producen, determinando el futuro.</p>     <p><sup><a href="#s2" name="2">2</a></sup> Personificaci&oacute;n del bien.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> <sup><a href="#s3" name="3">3</a></sup> La l&iacute;nea negra constituye una l&iacute;nea imaginaria que rodea la    Sierra Nevada de Santa Marta, al mismo tiempo que permite la conexi&oacute;n    entre los distintos puntos sagrados que est&aacute;n ubicados en las partes    bajas del macizo. As&iacute; mismo, constituye el l&iacute;mite del territorio    tradicional, que fue asignado por Serankua.</p>     <p><sup><a href="#s4" name="4">4</a></sup> Corregimiento de Santa Marta ubicado en la troncal de la caribe, en la v&iacute;a    que conduce hacia la Guajira.</p>     <p> <sup><a href="#s5" name="5">5</a></sup> El espacio se limpia de todas las fuerzas negativas que lo habitan a trav&eacute;s    de un trabajo de purificaci&oacute;n que realiza el Mamo durante meses.</p>     <p><sup><a href="#s6" name="6">6</a></sup> Este trabajo se desarroll&oacute; en un pueblo wiwa ubicado en la parte baja    del r&iacute;o Guachaca al norte de la Sierra Nevada de Santa Marta. Para esto,    se privilegi&oacute; una metodolog&iacute;a basada en la elaboraci&oacute;n    de mapas mentales distribuidos de acuerdo con la edad, el g&eacute;nero y la    posici&oacute;n social del individuo dentro del grupo.</p>     <p><sup><a href="#s7" name="7">7</a></sup> Para desarrollar el argumento sobre mapas mentales, consultar (Vargas, 1999;    Rubio, 2000).</p> </font>  <hr size="1">     <p><font size="3"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <!-- ref --><p> Echavarria, Cristina. 1993. Cuentos y cantos de las aves Tayronas. Mitolog&iacute;a    ornitol&oacute;gica Wiwa. Medell&iacute;n: Corporaci&oacute;n Murundua.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000059&pid=S0120-4807200600010001300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Eliade Mircea. 1999. Lo sagrado y lo profano. Barcelona: Pa&iacute;dos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000060&pid=S0120-4807200600010001300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Pinzon, Carlos. Garay, Gloria. s/d. El cuerpo como territorio sagrado. En:    <a href="http://www.colciencias.gov.co/serial/congreso/ponen/PINZONGARAY.html" target="blank">http://www.colciencias.gov.co/serial/congreso/ponen/PINZONGARAY.html</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000061&pid=S0120-4807200600010001300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Rubio, Heidi; Astrid Ulloa y Claudia Campos. 2000. Manejo de la fauna de caza,    una construcci&oacute;n a partir de lo local. Bogot&aacute;: Instituto Colombiano    de Antropolog&iacute;a- ICANH.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000062&pid=S0120-4807200600010001300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Villegas, Marta. 1999. Nociones de equilibrio y movimiento. Santa Marta: Unidad    Administrativa Especial Sistema de Parques Nacionales Naturales.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000063&pid=S0120-4807200600010001300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Vargas, Patricia. 1999. &laquo;Propuesta metodologica, para los estudios sobre    la percepci&oacute;n territorial en el pacifico colombiano&raquo; En: Juana    Camacho y Eduardo Restrepo (ed.), De montes r&iacute;os y ciudades: territorios    e identidades de la gente negra en Colombia. 143-176. Bogot&aacute;: Fundaci&oacute;n    Natura &#8211; Ecofondo &#8211; ICAN.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000064&pid=S0120-4807200600010001300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Zambrano, Carlos 2002. &laquo;Territorios plurales, cambio sociopol&iacute;tico    y gobernabilidad cultural&raquo;. En: Beatriz Nates (comp.). Territorio y cultura,    territorios de conflicto y cambio sociocultural. 18-67. Manizales: Universidad    de Caldas, Departamento de Antropolog&iacute;a y Sociolog&iacute;a.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000065&pid=S0120-4807200600010001300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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