<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0120-4823</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Signo y Pensamiento]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Signo pensam.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0120-4823</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Pontificia Universidad Javeriana]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0120-48232011000100021</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La crisis silenciosa, el futuro de la democracia y el cultivo de la humanidad]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cabra-Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[Fabiola]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Educación ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Bogotá ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>30</volume>
<numero>58</numero>
<fpage>286</fpage>
<lpage>291</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0120-48232011000100021&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0120-48232011000100021&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0120-48232011000100021&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ 
<font face="verdana" size="2">
    <p align="center"><font size="4"><b>La crisis silenciosa, el futuro de la democracia y el cultivo de la humanidad</b></font></p>
</font>    <blockquote>
      <p><font size="2" face="verdana"><b>MARTHA C. NUSSBAUM</b></font></p>
      <p><font size="2" face="verdana"><b>Katz Editores Buenos Aires/Madrid, 2010, 199 pp. </b></font></p>
      <p><font size="2" face="verdana"><b>Traducci&oacute;n: Mar&iacute;a Victoria Rodil</b></font></p>
      <p><font size="2" face="verdana"><i>Sin fines de lucro. Por qu&eacute; la democracia necesita de las humanidades </i>ISBN Espa&ntilde;a: 9788492946174 ISBN Argentina: 9789871566372</font></p>
    <p><font size="2" face="verdana"><i>Se est&aacute;n produciendo cambios dr&aacute;sticos en aquello que las sociedades democr&aacute;ticas ense&ntilde;an a sus j&oacute;venes, pero se trata de cambios que a&uacute;n no se sometieron a un an&aacute;lisis profundo. Sedientos de dinero, los estados nacionales y sus sistemas de educaci&oacute;n est&aacute;n descartando sin advertirlo ciertas aptitudes que son necesarias para mantener viva a la democracia. Si esta tendencia se prolonga, las naciones de todo el mundo en breve producir&aacute;n generaciones enteras de m&aacute;quinas utilitarias, en lugar de ciudadanos cabales con la capacidad de pensar por s&iacute; mismos, poseer una mirada cr&iacute;tica sobre las tradiciones y comprender la importancia de los logros y sufrimientos ajenos. El futuro de la democracia a escala mundial pende de un hilo. (p. 20).</i></font></p>
</blockquote><font face="verdana" size="2">
    <p><i>La </i>reciente publicaci&oacute;n en castellano del &uacute;ltimo libro de Martha Nussbaum, fil&oacute;sofa norteamericana, profesora de derecho y &eacute;tica en las facultades de Derecho y de Teolog&iacute;a de la Universidad de Chicago, ofrece una oportunidad para reflexionar sobre la crisis mundial de la educaci&oacute;n y su estrecha relaci&oacute;n con el futuro de las sociedades democr&aacute;ticas. Esta crisis, que ella denomina <i>silenciosa, </i>pone en fuerte tensi&oacute;n y en conflicto la idea de la educaci&oacute;n concebida como una herramienta para el crecimiento econ&oacute;mico-poco preocupado por una reflexi&oacute;n sensible sobre la equidad en el acceso y las oportunidades, y por la salud, la educaci&oacute;n y la calidad de vida de la poblaci&oacute;n pobre y rural-y para el modelo de desarrollo humano de una educaci&oacute;n liberal, que es indispensable para cultivar las democracias del mundo global.</p>
    <p>Seg&uacute;n Nussbaum, en la actualidad hay una fuerte tendencia a considerar que el principal objetivo de la educaci&oacute;n es ense&ntilde;ar a los estudiantes a ser econ&oacute;micamente productivos, y, seg&uacute;n parece, las cosas que s&iacute; importan son aquellas que preparan para una carrera laboral. Seg&uacute;n la autora, esta visi&oacute;n limitada de la educaci&oacute;n, basada en habilidades rentables, ha erosionado nuestras capacidades para criticar la autoridad y para sentir compasi&oacute;n por las gentes que son diferentes o est&aacute;n marginadas, y se ha convertido en un obst&aacute;culo para el desarrollo de nuestra capacidad para tratar los problemas globales complejos.</p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Y dado que la educaci&oacute;n se ha vuelto cada vez m&aacute;s utilitaria, m&aacute;s centrada en la profesionalizaci&oacute;n y con un recorte significativo de las artes y humanidades en todos los niveles educativos, la p&eacute;rdida de habilidades asociadas a la formaci&oacute;n human&iacute;stica est&aacute; poniendo en peligro la salud de las democracias y la esperanza en un mundo basado en el respeto mutuo entre seres de distintas latitudes y geograf&iacute;as. Con este diagn&oacute;stico, Nussbaum advierte sobre el peligro de reducir la educaci&oacute;n a una herramienta de la econom&iacute;a y de valorarla desde la idea de la rentabilidad otorgando un papel desproporcionado a la ciencia y a la tecnolog&iacute;a, y cultivando &uacute;nicamente habilidades &uacute;tiles por su alta aplicabilidad para la producci&oacute;n y la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica, que tanto preocupa a los dirigentes del mundo.</p>
    <p>Aunque Nussbaum ubica su an&aacute;lisis en Estados Unidos y en el caso de la India, el diagn&oacute;stico que realiza conlleva la identificaci&oacute;n de situaciones similares tanto en las reformas educativas de Latinoam&eacute;rica como en las de Europa, donde las humanidades tienen un lugar limitado en los niveles b&aacute;sico y universitario, y la discusi&oacute;n sobre las competencias que demanda el mercado ha desplazado las preguntas sobre el rumbo de la educaci&oacute;n y sobre la soluci&oacute;n de los problemas de convivencia en nuestras sociedades.</p>
    <p>Estas dos visiones de la educaci&oacute;n-como herramienta econ&oacute;mica y como modelo de desarrollo humano-remite a una discusi&oacute;n que viene de d&eacute;cadas anteriores, y que ha sido igualmente registrada por distintos autores (Heidegger, Adorno, Habermas, Gadamer, Carr y Kemmis), en torno al predominio de un tipo de racionalidad instrumental basada en el control, el eficientismo y la t&eacute;cnica, sobre otro tipo de pr&aacute;cticas sociales basadas en la racionalidad comunicativa, cr&iacute;tica-reflexiva, como es el caso de la praxis educativa-y las humanidades-; pero, justamente, esta racionalidad sometida cumple un papel importante en la sociedad, ya que se orienta a evitar todo tipo de deshumanizaci&oacute;n de la persona o la p&eacute;rdida de su libertad y de su autonom&iacute;a. La actual crisis de la educaci&oacute;n tambi&eacute;n se puede leer desde la imposici&oacute;n de un nuevo tipo racionalidad t&eacute;cnica que la desnaturaliza y la reduce a las reglas del mercado global y a los principios del capitalismo cognitivo, hoy tan en boga.</p>
    <p>En esta crisis de la educaci&oacute;n, que tambi&eacute;n es una crisis de las sociedades democr&aacute;ticas, Nussbaum invita a trabajar por reconectar la educaci&oacute;n a las humanidades, con el fin de formar a ciudadanos del mundo; para ello retoma la propuesta presentada en su libro, ya cl&aacute;sico, <i>El cultivo de las humanidades. Una defensa cl&aacute;sica de la reforma de la educaci&oacute;n liberal </i>(1997), e inspir&aacute;ndose en las ideas de la pedagog&iacute;a socr&aacute;tica, del pensamiento de Rabindranath Tagore y de John Dewey, entre otros.</p>
    <p>Con la perspectiva de Nussbaum, el prop&oacute;sito de la educaci&oacute;n liberal es el <i>cultivo de la humanidad </i>o la formaci&oacute;n para una ciudadan&iacute;a mundial, la cual exige el desarrollo de tres capacidades que conforman un todo:</p>
    <p>La primera es la <i>capacidad de autoexamen, </i>inspirada en la pedagog&iacute;a socr&aacute;tica, que implica, a su vez, la autorreflexi&oacute;n y el pensamiento cr&iacute;tico sobre la propia cultura y sus tradiciones. Se podr&iacute;a afirmar que, como lo se&ntilde;ala Nussbaum, Plat&oacute;n vincul&oacute; la vida sin reflexi&oacute;n a los errores pol&iacute;ticos y militares de su &eacute;poca, y de ah&iacute; su preocupaci&oacute;n por una vida no examinada. En la actualidad la falta de reflexi&oacute;n sobre s&iacute; mismo conlleva un problema com&uacute;n entre las personas, y es que adem&aacute;s de ser influenciables, suelen tratar de manera irrespetuosa a los otros.</p>
    <p>La importancia de practicar la reflexi&oacute;n sobre uno mismo proviene tambi&eacute;n del pensamiento de J. Dewey, para quien la educaci&oacute;n estaba llamada a desarrollar un tipo de reflexi&oacute;n que cuestiona permanente las propias creencias, formula preguntas y busca resolver problemas concretos de la vida real.</p>
    <p>La segunda es la capacidad de verse a s&iacute; mismo como ser humano que est&aacute; en interdependencia con otros seres humanos. Implica la habilidad de trascender las lealtades locales (como el patriotismo), para enfocarse en problemas globales como <i>ciudadano del mundo, </i>para lo cual resulta necesario un conocimiento interdisciplinario que ayude a entender c&oacute;mo funcionan la econom&iacute;a, la pol&iacute;tica y la historia internacional de los pueblos. Se trata del concepto de educaci&oacute;n cosmopolita en un mundo globalizado, inspirado en el legado de Rabindranath Tagore, para quien era importante que los estudiantes conocieran otras culturas, con el fin de superar cualquier sentimiento estrecho de nacionalismo que impidiera el di&aacute;logo mutuo entre los pueblos.</p>
    <p>La tercera capacidad es la <i>imaginaci&oacute;n narrativa, </i>que implica el sentimiento de empat&iacute;a, de ponerse a s&iacute; mismo en el lugar del otro para comprender el significado de sus sentimientos, sus deseos, sus expectativas y sus logros. Es un concepto que se forma mediante las artes y el juego, dos cuestiones fundamentales para el desarrollo de una personalidad sana. El aporte de Nussbaum en este punto radica en recordarnos que ni el aprendizaje de la empat&iacute;a ni el inter&eacute;s por el otro son procesos autom&aacute;ticos, sino requieren experiencias que nos lleven a superar el egocentrismo, y que extiendan nuestra capacidad para preguntarnos por el propio mundo interior y el de los dem&aacute;s.</p>
    <p>Como lo defiende la autora, dichas capacidades est&aacute;n asociadas al contenido de las humanidades y las artes, y resultan fundamentales para los ciudadanos en sociedades democr&aacute;ticas, pues hacen que nuestras relaciones est&eacute;n basadas en el respeto y en la comprensi&oacute;n del otro como ser humano, y no como objeto. As&iacute;, a medida que uno desarrolla estas capacidades se va haciendo un ciudadano del mundo.</p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De este modo la pregunta sobre por qu&eacute; la democracia necesita las humanidades queda parcialmente contestada con esta propuesta de educaci&oacute;n moral para la escuela y la universidad, en la cual queda claro que la educaci&oacute;n de ciudadanos implica, adem&aacute;s de un enfoque de capacidades humanas, la formaci&oacute;n de emociones morales como la compasi&oacute;n, la empat&iacute;a, la reciprocidad, la reflexi&oacute;n sensible sobre el sufrimiento de otros, el sentimiento de vulnerabilidad y el ideal de una necesidad mutua. As&iacute;, la falta de acento en estos aprendizajes incide directamente en la d&eacute;bil formaci&oacute;n democr&aacute;tica de los ni&ntilde;os y de los j&oacute;venes.</p>
    <p>No obstante la presencia indispensable de las humanidades en una educaci&oacute;n para la ciudadan&iacute;a, no se justificar&iacute;a el descuido o el rechazo de una formaci&oacute;n adecuada en ciencias sociales, ciencias b&aacute;sicas y aplicadas, seg&uacute;n la autora. M&aacute;s bien, lo que se desprende de su an&aacute;lisis es que se hace necesario corregir el desequilibrio en la formaci&oacute;n actual: en ella muchos j&oacute;venes son conducidos a una educaci&oacute;n universitaria predominantemente t&eacute;cnico-cient&iacute;fica que valora la precisi&oacute;n y la verificaci&oacute;n e incita un pensamiento &uacute;nico que excluye el conocimiento de tradiciones human&iacute;sticas-filosof&iacute;a, literatura, m&uacute;sica, historia-, las cuales favorecen el desarrollo de una sensibilidad y una comprensi&oacute;n necesarias para afrontar el mundo donde vivimos, caracterizado por la diversidad cultural y necesitado de una cultura pol&iacute;tica respetuosa de las diferencias.</p>
    <p>En este punto es importante precisar el concepto de humanidades sobre el cual Nussbaum construye su propuesta de ciudadan&iacute;a cosmopolita. En definitiva, no alude a un concepto elitista de referentes exclusivamente cl&aacute;sicos, sino que recoge un conjunto de contenidos de disciplinas human&iacute;sticas, los cuales responden a contextos, situaciones y transformaciones reales que viven las sociedades contempor&aacute;neas, y as&iacute; revitalizan diversas visiones de la realidad social para una ciudadan&iacute;a reflexiva. Tales contenidos incluyen el estudio de culturas no occidentales, los nuevos estudios de g&eacute;nero, la historia de las regiones y los estudios postcoloniales y de cr&iacute;tica cultural que reconstruyen la historia y la lucha emancipadora de grupos minoritarios, inmigrantes, mujeres y etnias, entre otros; son cuestiones que ayudan a reconocer el valor y la condici&oacute;n humana de la vida en cualquier lugar donde se manifieste, y a vernos a nosotros mismos como ligados a problemas comunes con personas que viven en otras geograf&iacute;as del planeta.</p>
    <p>Finalmente, este <i>manifiesto, </i>como lo denomina Nussbaum, se ha de entender como un llamado a la acci&oacute;n que invita a los distintos actores sociales a analizar de manera profunda y cr&iacute;tica las consecuencias que pueden traer nuestra indiferencia y nuestra actitud irreflexiva sobre el futuro de la educaci&oacute;n y la formaci&oacute;n de ciudadanos en las actuales sociedades. Como se&ntilde;ala Martha Nussbaum: &quot;Ser&iacute;a catastr&oacute;fico convertirse en una naci&oacute;n de gente t&eacute;cnicamente competente que haya perdido la habilidad de pensar cr&iacute;ticamente, de examinarse a s&iacute; misma y de respetar la humanidad y la diversidad de otros&quot; (El cultivo de la humanidad, 1999).</p>
    <p>Martha Nussbaum es autora, entre otras, de obras recientes que han sido traducidas al castellano, como <i>Las mujeres y el desarrollo humano: el enfoque de las capacidades </i>(Herder, 2002), <i>La terapia del deseo: teor&iacute;a y pr&aacute;ctica en la &eacute;tica helen&iacute;stica </i>(Paid&oacute;s, 2003), <i>El conocimiento del amor: ensayo sobre filosof&iacute;a y literatura </i>(2005), <i>El ocultamiento de lo humano: repugnancia, verg&uuml;enza y ley </i>(Katz Editores, 2006), <i>Las fronteras de la justicia: consideraciones sobre la exclusi&oacute;n </i>(Paid&oacute;s, 2007), <i>Libertad de conciencia, </i>(Tusquets, 2009) e <i>India: democracia y violencia religiosa </i>(Paid&oacute;s, 2009).</p>
    <blockquote>
      <p><i><b>Fabiola Cabra-Torres </b></i></p>
      <p>Profesora asociada, </p>
      <p>Departamento de Formaci&oacute;n, </p>
      <p>Facultad de Educaci&oacute;n </p>
      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pontificia Universidad Javeriana, Bogot&aacute;</p>
</blockquote>
</font>
     ]]></body>
</article>
