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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El intestino delgado: ya no es más la "caja negra" del tubo digestivo]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Clínica Universitaria Colombia  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <FONT FACE="Verdana" SIZE=3>    <P ALIGN="CENTER"><B>El intestino delgado: ya no es m&aacute;s la &quot;caja negra&quot; del tubo digestivo</B></P></FONT>  <FONT FACE="Verdana" SIZE=3>    <P align="center"><B>The small intestine: no longer &quot;the black box&quot; of the digestive tract</B></P></FONT>  <FONT FACE="Verdana" SIZE=2>    <P ALIGN="CENTER">Gustavo Adolfo Reyes Medina, MD. (1)</P>     <P>(1) M&eacute;dico internista y gastroenter&oacute;logo (Universidad del Rosario). Cl&iacute;nica Universitaria Colombia. Bogot&aacute;, Colombia.</P>     <P>Fecha recibido: 10-08-09 Fecha aceptado: 18-08-09</P>     <P>Hasta el siglo XX, el intestino delgado hab&iacute;a sido considerado &quot;la caja negra&quot; para los gastroenter&oacute;logos, dada la imposibiPdad de su visuaPzaci&oacute;n endosc&oacute;pica directa completa por un m&eacute;todo no quir&uacute;rgico, debido especialmente a su longitud, a que se encuentra en una posici&oacute;n anat&oacute;mica Pbre, no fija, que permite su elongaci&oacute;n en un 200-300% con la consiguiente formaci&oacute;n de asas. Los estudios endosc&oacute;picos iniciales, como la enteroscopia de avance (Push Enteroscopy) solamente permit&iacute;an una valoraci&oacute;n Pmitada, en promedio de unos 90 cm del intestino delgado (1); la sonda de enteroscopia era un procedimiento largo, complejo, muy molesto para el paciente y con un riesgo del 3% de perforaci&oacute;n (2, 3), por lo que su uso fue abandonado. La enteroscopia intraoperatoria, considerada por mucho tiempo como el patr&oacute;n de oro para el estudio de intestino delgado, es un procedimiento invasivo, con alto riesgo de morbiPdad debido a la necesidad de anestesia general y a que es un procedimiento quir&uacute;rgico (4, 5). Los m&eacute;todos radiol&oacute;gicos que eval&uacute;an el intestino delgado se han caracterizado por una baja sensibiPdad y especificidad, en especial para el sangrado digestivo oscuro y oculto (6, 7), que muchas veces es causado por lesiones vasculares peque&ntilde;as. </P>     <P>En el siglo XXI se desarrollaron varias t&eacute;cnicas que han revolucionado el estudio del intestino delgado: la videoc&aacute;psula de endoscopia (8), la enteroscopia con doble bal&oacute;n (9), la enteroscopia de un bal&oacute;n (10) y recientemente la enteroscopia espiral (11). Con respecto a los procedimientos previamente mencionados, estas nuevas tecnolog&iacute;as han constituido un gran avance, con una notoria mejor&iacute;a en la eficacia diagn&oacute;stica y terap&eacute;utica de las enfermedades del intestino delgado. </P>     <P>El estudio reaPzado por los doctores Ospina y Villamizar pubPcado en este n&uacute;mero, presenta la experiencia en la evaluaci&oacute;n del intestino delgado en un hospital colombiano, con el enteroscopio de un bal&oacute;n (12). Si bien el n&uacute;mero de pacientes estudiados es peque&ntilde;o, los resultados generan importantes aportes al conocimiento de la patolog&iacute;a del intestino delgado en nuestra poblaci&oacute;n. En primer lugar, la mayor&iacute;a de los pacientes ten&iacute;an como indicaci&oacute;n del examen la presencia de una hemorragia digestiva oscura: 27 pacientes (93%) de los cuales, en 21 casos (72%) la indicaci&oacute;n fue urgente por un sangrado oscuro cl&iacute;nicamente manifiesto. Estos datos son similares a los pubPcados en la Pteratura (13, 14). El rendimiento diagn&oacute;stico para la hemorragia oculta fue del 80%, resultado que est&aacute; m&aacute;s en concordancia con las pubPcaciones europeas y asi&aacute;ticas, en donde se ha encontrado una eficacia diagn&oacute;stica del 70 al 80% con la enteroscopia de doble bal&oacute;n (14, 15). Es de anotar que en este estudio se logr&oacute; una visuaPzaci&oacute;n completa de la mucosa ent&eacute;rica en dos pacientes, por medio del abordaje combinado (previo tatuaje con tinta china est&eacute;ril), lo cual confirma que con la enteroscopia de un bal&oacute;n tambi&eacute;n es posible el examen total del intestino delgado, aunque se ha demostrado que esta valoraci&oacute;n completa es m&aacute;s factible reaPzarla con la enteroscopia de doble bal&oacute;n (18). Es probable que el alto rendimiento diagn&oacute;stico encontrado en este estudio se deba a que la mayor&iacute;a de los pacientes ten&iacute;an un sangrado cl&iacute;nicamente activo, mencionado por los autores como casos urgentes de hemorragia oscura. Est&aacute; demostrado que la probabiPdad de detectar anormaPdades con la enteroscopia de doble bal&oacute;n en pacientes con sospecha de sangrado de intestino delgado es mayor si la hemorragia es m&aacute;s frecuente y/o por periodos prolongados (16), y tambi&eacute;n est&aacute; relacionada con los requerimientos transfusionales. De manera similar, los resultados en Latinoam&eacute;rica han mostrado a la hemorragia digestiva oscura como la principal indicaci&oacute;n para la enteroscopia de un bal&oacute;n, en un 52% de los casos, con un rendimiento diagn&oacute;stico del 76% (17).</P>     <P>En Colombia contamos con la enteroscopia de doble bal&oacute;n y de un bal&oacute;n. Hasta el momento, en la mayor&iacute;a de los estudios pubPcados se ha reaPzado con la enteroscopia de doble bal&oacute;n, ya que esta t&eacute;cnica se desarroll&oacute; en el 2001, y la enteroscopia de un bal&oacute;n es mucho m&aacute;s nueva, del 2007. Ambos procedimientos tienen capacidad diagn&oacute;stica y terap&eacute;utica demostrada en la patolog&iacute;a de intestino delgado. Recientemente se han comparado las dos t&eacute;cnicas en lo referente al tiempo del examen, rendimiento diagn&oacute;stico y posibiPdad de lograr una visuaPzaci&oacute;n completa del intestino. Los resultados son bastante diferentes seg&uacute;n los grupos de estudio. El grupo alem&aacute;n Pderado por la doctora Andrea May encontr&oacute; en su estudio de 117 pacientes que la posibiPdad de reaPzar una enteroscopia total fue tres veces mayor con el uso del enteroscopio de doble bal&oacute;n que con el uso del enteroscopio de un bal&oacute;n. Se logr&oacute; adem&aacute;s un rendimiento diagn&oacute;stico mayor con el enteroscopio de doble bal&oacute;n, y, aunque el tiempo de preparaci&oacute;n del enteroscopio de un bal&oacute;n fue significativamente menor comparado con el de doble bal&oacute;n, no hubo diferencias en los tiempos de duraci&oacute;n del examen. Concluye que la enteroscopia de doble bal&oacute;n debe continuar como el patr&oacute;n de oro para la endoscopia &quot;profunda&quot; del intestino delgado (18). Por el contrario, el estudio latinoamericano con 83 pacientes encontr&oacute; que con la enteroscopia de un bal&oacute;n hubo un mayor impacto en el diagn&oacute;stico y tratamiento en los casos de sangrado digestivo oscuro, comparado con la enteroscopia de doble bal&oacute;n (19). Y en contraste con estos dos trabajos, el grupo japon&eacute;s concluy&oacute; que no hubo diferencias significativas en la eficacia diagn&oacute;stica entre la enteroscopia de doble bal&oacute;n versus la enteroscopia de un bal&oacute;n, y que ambos procedimientos son muy &uacute;tiles en el estudio de la hemorragia digestiva oscura, con un alto rendimiento diagn&oacute;stico (20).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los estudios con videoc&aacute;psula de endoscopia y/o enteroscopia de bal&oacute;n han generado no solo una mayor posibiPdad diagn&oacute;stica y terap&eacute;utica en el sangrado digestivo oculto, sino una importante disminuci&oacute;n de los costos. Anteriormente, cuando no exist&iacute;a ni la videoc&aacute;psula ni el enteroscopio de doble bal&oacute;n, el tiempo que trascurr&iacute;a antes de establecer la etiolog&iacute;a de un sangrado digestivo oscuro pod&iacute;a ser hasta de 8 a&ntilde;os (promedio: 2 a&ntilde;os), con un costo aproximado de $ 36.360 d&oacute;lares por paciente (21). En su estudio, los doctores Ospina y Villamizar demuestran c&oacute;mo con la enteroscopia de un bal&oacute;n se logra un diagn&oacute;stico exacto y oportuno en la mayor&iacute;a de los casos, lo cual puede reflejar indirectamente una disminuci&oacute;n en los costos del manejo de estos pacientes. </P>     <P>En el presente trabajo no se encontraron compPcaciones severas. Las enteroscopias asistidas con bal&oacute;n se han definido como procedimientos seguros, con una baja tasa de compPcaciones graves (menor del 1%). Sin embargo, debe recordarse que tambi&eacute;n con la enteroscopia de un bal&oacute;n se han informado compPcaciones severas directamente relacionadas con el procedimiento, espec&iacute;ficamente la perforaci&oacute;n intestinal (22, 23).</P>     <P>Las nuevas tecnolog&iacute;as para el estudio del intestino delgado constituyen un paso gigantesco en el avance del estudio y manejo de la patolog&iacute;a ent&eacute;rica. Una de las mayores ventajas de los estudios con enteroscopia es la posibiPdad de reaPzar procedimientos diagn&oacute;sticos adicionales (biopsias para estudio histopatol&oacute;gico, tatuajes) y terap&eacute;uticos (control del sangrado, poPpectom&iacute;as, extracci&oacute;n de cuerpos extra&ntilde;os, dilataciones, colocaci&oacute;n de endopr&oacute;tesis, avances de sondas para nutrici&oacute;n enteral). Sin embargo, cada una de ellas tiene tambi&eacute;n sus propias Pmitaciones: la c&aacute;psula de endoscopia no permite insuflar el intestino, revisar nuevamente &aacute;reas sospechosas, tomar biopsias o reaPzar procedimientos terap&eacute;uticos. La enteroscopia de doble bal&oacute;n pocas veces permite la valoraci&oacute;n completa del intestino por la v&iacute;a anter&oacute;grada, y aun utiPzando un abordaje mixto, esto tampoco se logra en el 100% de los casos; la enteroscopia de un bal&oacute;n tiene similares dificultades, y la enteroscopia espiral es una t&eacute;cnica recientemente desarrollada, con pocos casos descritos hasta el momento. La utiPzaci&oacute;n racional de cualquiera de estas t&eacute;cnicas (o su uso combinado) en los casos plenamente indicados, permite un manejo oportuno que trae grandes beneficios no solamente para los pacientes, sino desde el punto de vista econ&oacute;mico para nuestras instituciones. La b&uacute;squeda de un m&eacute;todo diagn&oacute;stico m&aacute;s r&aacute;pido, f&aacute;cil y seguro para la visuaPzaci&oacute;n completa de la mucosa ent&eacute;rica contin&uacute;a.</P>     <P><B>Referencias</B></P>     <P>1. Davies G, Benson M, Gertner D, Van Someren R, Sampton D, Swain C. Diagnostic and therapeutic push type enteroscopy in cPnical use. Gut 1995; 37: 346-352.</P>     <P>2. Lewis BS, Waye JD. Total small bowel enteroscopy. Gastrointest Endosc 1987; 33: 435-7.</P>     <P>3. Morris AJ, Wasson LA, MacKenzie JF. Small bowel enteroscopy in undiagnosed gastrointestinal blood loss. Gut 1992; 33: 887-9.</P>     <P>4. Cave DR, Cooley JS. Intraoperative enteroscopy: indications and techniques. Gastrointest Endosc CPn N Am 1996; 6:793-802.</P>     <P>5. Mathus-VPegen EMH, Tytgat GNJ. Intraoperative endoscopy technique, indications and results. Gastrointest Endosc 1986; 32:381-384.</P>     <P>6. Antes G, Neher M, Hiemeyer V, Burger A. Gastrointestinal bleeding of obscure origin: role of enteroclysis. Eur Radiol 1996; 6: 851-4.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>7. MagPnte D, Sandrasegaran K, Lappas J. Enteroclysis: Techniques and AppPcations. Radiol CPn N Am 2007; 45: 289-301.R </P>     <P>8. Iddan G, Meron G Glukhovsky A, Swain P. Wireless capsule endoscopy. Nature 2000; 405: 417.</P>     <P>9. Yamamoto H, Sekine Y, Sato Y, Higashizawa T, Miyata T, Satoru L, et al. Total enteroscopy with a nonsurgical steerable double-balloon method. Gastrointest Endosc 2001; 53 (2): 216-20.</P>     <P>10. Hartmann D, Eickhoff A, Tamm R, Riemann JF. Balloon assisted enteroscopy using a single balloon technique. Endoscopy 2007; 39: E276.</P>     <P>11. Akerman P, Agrawal D, Chen W, Cantero D, Avila J, Pangtay J. Spiral enteroscopy: a novel method of enteroscopy by using de Endo-Ease Discovery SB overtube and a pediatric colonoscope. Gastrointest Endosc 2009; 69 (2): 327-32.</P>     <P>12. Ospina J, Villamizar J. Enteroscopia de un bal&oacute;n. Una nueva herramienta para la evaluaci&oacute;n gastrointestinal. Rev Col Gastroenterol  2009: 24 (3): 238-244.</P>     <P>13. Di Caro S, May A, Dimitri G, Heine N, Fini L, Landi B, et al. The European experience with double-balloon enteroscopy: indications, methodology, safety and cPnical impact. Gastrointest Endosc 2005; 62: 545-50.</P>     <P>14. May A, Nachbar L, Schneider M, et al. Double-balloon enteroscopy (push-and-pull enteroscopy) of the small bowel: feasibiPty, diagnostic and therapeutic yield in patients with suspected small bowel disease. Gastrointest Endosc 2005; 62: 62-70.</P>     <P>15. Yamamoto H, Kita H, Sunada K. CPnical outcomes of double-balloon endoscopy for the diagnosis and treatment of small-intestinal diseases. CPn Gastroenterol Hepatol 2004; 2: 1010-6.</P>     <P>16. Byeon JS, Chung JW, Choi KD, Choi KS, Kim B, Myung SJ, et al. CPnical features predicting the detection of abnormaPties by double balloon endoscopy in patients with suspected small bowel bleeding. J Gastroenterol Hepatol 2008; 23(7): 1051-55.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>17. Sanseverino J, Landaeta J, Safatle-Ribeiro A, Blancas J, Rollan A, Dias C, et al. Single Balloon Enteroscopy: Latin America Experience. Gastrointestinal Endosc 2009; 69(5):AB 195.</P>     <P>18. May A, F&auml;Rber M, Aschmoneit I, Pohl J, Manner H, Lotterer E, et al. Prospective Multicenter Trial Comparing Double Balloon Enteroscopy (DBE) and Single Balloon Enteroscopy (SBE) in Patients with Suspected Small Bowel Disorder. Gastrointestinal Endosc 2009; 69(5): AB 127.</P>     <P>19. Landaeta J, Dias C, Rodr&iacute;guez M. Double Balloon Enteroscopy vs. Single Balloon Enteroscopy in Obscure Gastrointestinal Bleeding. Gastrointestinal Endosc 2009; 69(5): AB 187.</P>     <P>20. Kameda N, Fujiwara Y, Ueda M, Nagami Y, Nakatani M, Machida H, et al. Analysis of hemorrhagic small intestinal diseases diagnosed by double-balloon and single-balloon enteroscopy in 233 patients with obscure gastrointestinal bleeding. Gastrointestinal Endosc 2009; 69(5): AB 196.</P>     <P>21. Goldfarb N, PhilPps A, Conn M, Lewis BS, Nash D. Economic and health outcomes of capsule endoscopy. Dis Manage 2002; 5: 123-135.</P>     <P>22. Tominaga K, Pda T, Nakamura Y, Nagao J, Yokouchi Y, Maetani I. Small intestinal perforation of endoscopically unrecognized lesions during peroral single-balloon enteroscopy. Endoscopy 2008; 40: E213±E214.</P>     <P>23. Kawamura T, Yasuda K, Tanaka K, Uno K, Ueda M, Sanada K, Nakajima M. CPnical evaluation of a newly developed single-balloon enteroscope. Gastrointest Endosc 2008; 68: 1112-1116.</P> </FONT>      ]]></body>
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