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<journal-title><![CDATA[Revista colombiana de Gastroenterología]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Diagnóstico de enfermedad de Hirschsprung en biopsias de mucosa-submucosa del recto: una propuesta de trabajo]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Proposed Recommendations and Guidelines for Diagnosis of Hirschsprung’s Disease in Mucosal and Submucosal Biopsies from the Rectum]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Although constipation is common in children, most children have no structural disease, and only a small percentage of them have an organic cause for diseases such as intestinal dysganglionosis. Of these the most common is Hirschsprung’s disease (HD), a disorder of the enteric nervous system’s development characterized by the absence of ganglion cells in the distal colon that causes functional obstruction. A diagnosis is established by rectal biopsy which requires surgery. In Colombia there are no clear guidelines for the study of these patients. This results in late diagnoses of almost half of the children with HD after one year of age. This article proposes recommendations and management guidelines for both the surgeon and the pathologist in an attempt to facilitate the study of patients with symptoms of constipation and suspected aganglionosis]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Estreñimiento]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <FONT FACE="Verdana" SIZE=3>    <P align="center"><B>Diagn&oacute;stico de enfermedad de Hirschsprung en biopsias de mucosa-submucosa del recto; una propuesta de trabajo</B></P></FONT> <FONT FACE="Verdana" SIZE=2>    <P align="center">Lina Eugenia Jaramillo Barberi, MD (1)</P>     <P>(1) Profesora Asociada Universidad Nacional de Colombia. Pat&oacute;loga Fundaci&oacute;n Hospital de La Misericordia. Bogot&aacute;, Colombia. e-mail: <a href="millito59@hotmail.com">millito59@hotmail.com</a></P>     <P>Fecha recibido: 02-11-11  Fecha aceptado: 22-11-11</P>     <P><B>Resumen</B></P>     <P>Aunque el estre&ntilde;imiento es frecuente en la poblaci&oacute;n infantil, la mayor&iacute;a de los ni&ntilde;os no tienen una patolog&iacute;a estructural y solo en un peque&ntilde;o porcentaje hay una causa org&aacute;nica como la disganglionosis intestinal. De estas, la m&aacute;s com&uacute;n es la enfermedad de Hirschsprung (EH), un desorden del desarrollo del sistema nervioso ent&eacute;rico caracterizado por la ausencia de c&eacute;lulas ganglionares en el colon distal que ocasiona una obstrucci&oacute;n funcional. El diagn&oacute;stico se establece por biopsia rectal y requiere manejo quir&uacute;rgico.</P>     <P>No contamos en nuestro pa&iacute;s con pautas claras para el estudio de estos pacientes y es por eso que casi la mitad de los ni&ntilde;os con EH se diagnostican tard&iacute;amente, despu&eacute;s del a&ntilde;o de vida.</P>     <P>Este art&iacute;culo propone pautas de manejo y recomendaciones tanto para el cirujano como para el pat&oacute;logo, en un intento de facilitar el estudio de los pacientes con s&iacute;ntomas de estre&ntilde;imiento y sospecha de aganglionosis.</P>     <P><B>Palabras clave</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Estre&ntilde;imiento, biopsias rectales, disganglionosis intestinal, c&eacute;lulas ganglionares, aganglionosis, enfermedad de Hirschsprung.</P>     <P><B>INTRODUCCION</B></P>     <P>El estre&ntilde;imiento cr&oacute;nico es frecuente en la poblaci&oacute;n infantil y se calcula que el 8% de los ni&ntilde;os lo presentan en alg&uacute;n momento de su vida; aproximadamente 3 al 5% de las consultas al pediatra y entre el 10 y 25% al gastroenter&oacute;logo pediatra se hacen por este motivo (1). La mayor&iacute;a de los pacientes tiene un estre&ntilde;imiento funcional que puede ser manejado por m&eacute;dicos pediatras. Los pacientes con estre&ntilde;imiento severo deben ser estudiados para causas org&aacute;nicas como malformaciones anat&oacute;micas, trastornos endocrinos, neurol&oacute;gicos y metab&oacute;licos (2). Aquellos ni&ntilde;os que tienen estre&ntilde;imiento desde el periodo neonatal o que persisten con s&iacute;ntomas cr&oacute;nicos que no responden al tratamiento, deben ser remitidos para estudio de neuropat&iacute;a ent&eacute;rica con toma de biopsias rectales.</P>     <P>La enfermedad de Hirschsprung (EH) es un desorden del desarrollo del sistema nervioso ent&eacute;rico y se caracteriza por la ausencia de c&eacute;lulas ganglionares en el colon distal que ocasiona una obstrucci&oacute;n funcional. Una vez que se confirma el diagn&oacute;stico, el tratamiento b&aacute;sico es remover el segmento agangli&oacute;nico y crear una anastomosis del intestino bien inervado al recto distal (3).</P>     <P>Para el diagn&oacute;stico de esta entidad hay que tener un claro entendimiento de la histolog&iacute;a del sistema nervioso ent&eacute;rico. Existen tres plexos nerviosos: Auerbach o mient&eacute;rico, que est&aacute; localizado entre las dos capas de la muscular propia; Henle, localizado encima de la capa circular de la muscular propia y Meissner, el m&aacute;s superficial, localizado debajo de la muscular de la mucosa. En una biopsia de mucosa-submucosa generalmente se eval&uacute;a el plexo de Meissner pero en ocasiones, cuando son lo suficientemente profundas puede incluso observarse el plexo de Henle. Los plexos normales se componen de neuronas (c&eacute;lulas ganglionares) y c&eacute;lulas de soporte (gl&iacute;a). El hallazgo histol&oacute;gico caracter&iacute;stico de la EH es la ausencia total de c&eacute;lulas ganglionares y un aumento en la densidad estructural de los plexos, donde las c&eacute;lulas gliales son reemplazadas por c&eacute;lulas de Schwann que se hipertrofian y toman un aspecto similar al de un nervio perif&eacute;rico (3).</P>     <P>El diagn&oacute;stico de la EH contin&uacute;a siendo un problema en nuestro pa&iacute;s porque buena proporci&oacute;n de pat&oacute;logos no se sienten c&oacute;modos realizando este estudio, en gran medida por la dificultad de evaluar el material enviado por el cirujano ya que no existe una gu&iacute;a de manejo que le garantice el buen rendimiento de la biopsia. Este reporte detalla algunas recomendaciones basadas en mi experiencia de trabajo durante m&aacute;s de 20 a&ntilde;os en un hospital pedi&aacute;trico que se ha convertido en sitio de referencia para este tipo de estudio.</P>     <P>Para dar una idea de la casu&iacute;stica en nuestro hospital, durante los a&ntilde;os 2005 al 2009 realizamos 272 estudios de ni&ntilde;os con sospecha de EH; de estos, 106 correspond&iacute;an a pacientes de nuestra instituci&oacute;n y 166 eran casos remitidos para diagn&oacute;stico o para una segunda opini&oacute;n. La mayor&iacute;a eran biopsias de mucosa-submucosa y el promedio de niveles biopsiados por paciente fue de 3,13 (2,3 a 5). Durante este periodo, 56 pacientes fueron diagnosticados como EH, equivalente al 20,58% (4), una incidencia alta si se compara con la literatura (5), cosa que explicamos m&aacute;s probablemente porque al ser una instituci&oacute;n de referencia nuestros casos vienen m&aacute;s seleccionados que en la poblaci&oacute;n general. La relaci&oacute;n fue de 44 hombres y 12 mujeres con una proporci&oacute;n de 3,66:1, similar a la descrita en la literatura (5). </P>     <P>Las publicaciones de estudios en pa&iacute;ses industrializados reportan que m&aacute;s de las dos terceras partes de los pacientes con EH se diagnostican durante el periodo neonatal y casi un 95% antes del a&ntilde;o de edad (5, 6); en nuestra casu&iacute;stica encontramos que de los 56 pacientes a quienes se les hizo diagn&oacute;stico de EH, el 44,64% eran mayores de un a&ntilde;o, 33,92% ten&iacute;an de 1 a 11 meses y solamente el 14,28% eran neonatos (7); en el 7,16% restante no tenemos referencia de la edad. Esta situaci&oacute;n refleja un problema en nuestra oportunidad diagn&oacute;stica, donde se mezclan probablemente factores como la falta de consenso en el manejo del estre&ntilde;imiento por parte del pediatra, falta de criterios establecidos para realizar la biopsia rectal y los informes equ&iacute;vocos o inexactos que se obtienen de los estudios histopatol&oacute;gicos. </P>     <P>Nuestro alto volumen de casos extrainstitucionales (61,03%) pone en evidencia la falta de confianza que tienen los cirujanos pediatras en los pat&oacute;logos generales para hacer el estudio del paciente con estre&ntilde;imiento. Esto, a su vez plantea la necesidad de elaborar un protocolo de manejo del material de biopsia rectal para garantizar una buena orientaci&oacute;n, enfatizar la obligatoriedad de un seriado amplio y homologar los informes de patolog&iacute;a. Es por todo lo anterior que el objetivo de esta revisi&oacute;n es compartir mi experiencia y hacer recomendaciones para facilitar el diagn&oacute;stico de la enfermedad de Hirschsprung.</P>     <P><B>PASO A PASO</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Una de las mayores responsabilidades que tenemos ante la realizaci&oacute;n y el estudio de una biopsia rectal por estre&ntilde;imiento es garantizar que el material sea tomado, fijado, manejado y cortado de una forma correcta para as&iacute; aumentar las probabilidades de que este sea adecuado para el diagn&oacute;stico. Para lo anterior hay pasos a cargo del cirujano y del pat&oacute;logo que pueden optimizar los resultados as&iacute;:</P>     <P><B>El cirujano debe</B>: Obtener un n&uacute;mero adecuado de biopsias rectales, de buen tama&ntilde;o, con adecuada profundidad y fijarlas de inmediato en formol al 10%. Se recomienda biopsiar al menos 3 niveles que deben ir debidamente marcados indicando a cu&aacute;ntos cent&iacute;metros de la l&iacute;nea pect&iacute;nea fue tomada cada uno. </P>     <P><B>El pat&oacute;logo debe: </B></P>     <P>- Orientar y cortar los espec&iacute;menes.</P>     <P>- Solicitar al histotecn&oacute;logo un seriado que oscile entre 50 y 100 cortes te&ntilde;idos con hematoxilina &amp; eosina.</P>     <P>- Evaluar el material histol&oacute;gico y si lo considera inadecuado para el estudio, informarlo como tal.</P>     <P>- Tener conceptos claros sobre los hallazgos cl&aacute;sicos de una EH.</P>     <P>- Tener presente otros diagn&oacute;sticos diferenciales cuando sean pertinentes.</P>     <P>En ninguno de los hospitales de nuestro pa&iacute;s contamos con la t&eacute;cnica de tinci&oacute;n histoqu&iacute;mica para la enzima acetilcolina (AChE) como marcador de las fibras nerviosas de la l&aacute;mina propia y muscular de la mucosa, considerada por muchos como la prueba reina para el diagn&oacute;stico de EH (8). M&uacute;ltiples instituciones cuentan solo con t&eacute;cnicas de rutina y cada vez m&aacute;s laboratorios tienen acceso a marcadores de inmunohistoqu&iacute;mica que aunque en la mayor&iacute;a de casos no son indispensables para el diagn&oacute;stico, en ocasiones pueden ser de gran utilidad. </P>     <P>La clave del &eacute;xito del estudio inicia entonces en el momento de la toma de la muestra. En nuestra instituci&oacute;n no contamos con equipos de biopsia por succi&oacute;n por lo que el material se obtiene por biopsia transrectal, realizada en salas de cirug&iacute;a con anestesia general. Se coloca el paciente en dec&uacute;bito ventral, se dilata el recto con un esp&eacute;culo nasal dejando expuesta su pared anterior, se escoge el nivel a biopsiar, se pasa un punto de sutura ligeramente por debajo de la mucosa, se jala levantando la submucosa y se corta el fragmento con tijera (<a href="#figura1">figura 1</a>). El n&uacute;mero de niveles a tomar var&iacute;a en las diferentes escuelas; en nuestra instituci&oacute;n, desde hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, se decidi&oacute; por consenso del Servicio de Cirug&iacute;a, pasar de 3 a 5 niveles que se toman a 1, 2, 3, 4 y 5 cm de la l&iacute;nea pect&iacute;nea. El tama&ntilde;o de la biopsia oscila generalmente entre 0,3 a 0,5 cm, suficiente si se tiene cuidado en su manejo. Como recomendaci&oacute;n de parte del servicio de patolog&iacute;a, le sugerimos al cirujano que evite las zonas donde la mucosa tiene un aspecto micronodular ya que estos levantamientos generalmente corresponden a agregados linfoides que ocupan la submucosa y desplazan el plexo de Meissner en profundidad, quedando en muchas oportunidades fuera del tejido obtenido en la biopsia.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v26n4/a07f1.JPG"><a name="figura1"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura1">Figura 1</a>. Toma de la biopsia, identificaci&oacute;n y orientaci&oacute;n de la muestra para realizar los cortes transversales.</P>     <P>A diferencia de las biopsias de rutina en las que el pat&oacute;logo se limita a contar los fragmentos recibidos, medirlos y ponerlos en el casete de procesamiento, la biopsia para estudio de EH debe ser orientada por el especialista ya que en este caso la capa indispensable para el diagn&oacute;stico es la submucosa y debe garantizarse que al incluir el tejido esta quede bien representada. Recomiendo colocar el fragmento sobre un papel con la mucosa hacia abajo, estirarla con cuidado de no aplastar el tejido y realizar cuantos cortes paralelos sean posibles (por el eje menor) con distancia aproximada de 0,10 cm entre ellos (<a href="#figura2">figuras 2</a> y <a href="#figura3">3</a>). El prop&oacute;sito de este procedimiento es evitar en la medida de lo posible las inclusiones oblicuas donde queda muy poca submucosa representada o de &quot;cabeza&quot; donde todo el tejido observable corresponde a mucosa rectal o muscular de la mucosa (<a href="#figura4">figura 4</a>).</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v26n4/a07f2.JPG"><a name="figura2"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura2">Figura 2</a>. Biopsia endorrectal de 0,5 cm que incluye mucosa y submucosa.</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v26n4/a07f3.JPG"><a name="figura3"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura3">Figura 3</a>. Aspecto del esp&eacute;cimen anterior luego de los cortes transversales.</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v26n4/a07f4.JPG"><a name="figura4"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura4">Figura 4</a>. Material inadecuado para estudio de inervaci&oacute;n: no hay submucosa para evaluar.</P>     <P>Teniendo en cuenta que el t&eacute;cnico ha recibido una orientaci&oacute;n del tipo de muestra que le estamos remitiendo (en nuestro servicio previamente le hemos mostrado las figuras 2 y 3, explic&aacute;ndoles que a diferencia de otras biopsias del tracto gastrointestinal, en estas la parte clave para el estudio es la submucosa); enviamos el material con orden de &quot;seriar para inervaci&oacute;n&quot;, lo que significa hacer de cada bloque dos o tres l&aacute;minas con un promedio de 12 a 15 cortes en cada una (<a href="#figura5">figura 5</a>). Si tenemos en cuenta que cada fragmento se ha dividido en 2, 3 &oacute; 4 pedazos esto da entre 60 y 120 niveles por biopsia. Es importante ordenar el seriado desde el principio ya que garantiza que no se desperdicie tejido en la &quot;monta&quot; y &quot;remonta&quot; del bloque. La mayor&iacute;a de las veces este seriado es suficiente para diagnosticar o descartar una aganglionosis. Al mismo tiempo, generalmente queda un peque&ntilde;o remanente de tejido en el bloque que puede ser utilizado en casos problema para aumentar el seriado o para complementar con t&eacute;cnicas de inmunohistoqu&iacute;mica.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v26n4/a07f5.JPG"><a name="figura5"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura5">Figura 5</a>. Seriado realizado a cada nivel de biopsia transrectal enviada para estudio. </P>     <P>Es muy importante que el pat&oacute;logo, as&iacute; no sea un experto en EH, maneje conceptos claros sobre los hallazgos cl&aacute;sicos de esta enfermedad. No puede confundirse el &quot;no veo c&eacute;lulas ganglionares&quot; con el &quot;no hay c&eacute;lulas ganglionares&quot;. Ya que esta es una enfermedad donde el diagn&oacute;stico se basa en la ausencia de un elemento en la histolog&iacute;a, es indispensable que el pat&oacute;logo est&eacute; seguro de que ha garantizado tanto en la t&eacute;cnica como en los conocimientos que todo es consistente con una aganglionosis. En t&eacute;rminos generales la EH cl&aacute;sica, es decir la de segmento corto (75-80% de los casos) que compromete la parte distal del colon sigmoides y el recto, se caracteriza histol&oacute;gicamente por tener filetes nerviosos gruesos, grandes (generalmente mayores de 40 micras de di&aacute;metro), compactos y por supuesto sin c&eacute;lulas ganglionares. Si los filetes son escasos, peque&ntilde;os o laxos, as&iacute; no se vean neuronas, es v&aacute;lido poner en duda el diagn&oacute;stico y sospechar otras enfermedades (3, 9). Es importante recordar que en la aganglionosis de segmento largo y en especial en la aganglionosis total del colon, puede, contrario a lo usual, existir una disminuci&oacute;n o casi ausencia de plexos y es en estos casos, como en casi todos los estudios de patolog&iacute;a, donde la historia cl&iacute;nica y la correlaci&oacute;n son indispensables para orientar al pat&oacute;logo.</P>     <P>Es igualmente de vital importancia determinar cu&aacute;ndo una biopsia es insuficiente o inadecuada para el diagn&oacute;stico. Desde el punto de vista anat&oacute;mico se recomienda que el nivel inferior de toma de la muestra sea de 1, idealmente 2 cm por encima de la l&iacute;nea pect&iacute;nea. Las biopsias muy bajas o cercanas al esf&iacute;nter anal pueden normalmente no tener c&eacute;lulas ganglionares sin que necesariamente signifique que el paciente tiene aganglionosis. Cuando en una biopsia no hay c&eacute;lulas ganglionares y se observan islas de epitelio escamoso o fibras musculares del esf&iacute;nter, es firma inequ&iacute;voca de que se obtuvo debajo de la l&iacute;nea pect&iacute;nea y debe siempre informarse como inadecuada para diagn&oacute;stico. Si existen dudas del sitio de toma de la muestra recomiendo hacer una nota para recordarle este concepto al cl&iacute;nico y as&iacute; evitar interpretaciones erradas. Desde el punto de vista histol&oacute;gico se considera que la biopsia rectal es adecuada cuando la cantidad de mucosa y muscular de la mucosa (sumadas) es equivalente en espesor a la cantidad de submucosa (<a href="#figura6">figura 6</a>) (10). Si la submucosa es de buen tama&ntilde;o pero est&aacute; ocupada por un fol&iacute;culo linfoide debe igualmente considerarse inadecuada para el diagn&oacute;stico de EH (<a href="#figura7">figura 7</a>). Ante cualquier tipo de muestra recibida, el pat&oacute;logo debe mirar juiciosamente todos los cortes ya que en ocasiones se identifican neuronas en la periferia del fol&iacute;culo o inmersas en la muscular de la mucosa, lo que permite sin lugar a dudas descartar la aganglionosis aun en biopsias que parecer&iacute;an inadecuadas para el estudio (<a href="#figura8">figura 8</a>).</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v26n4/a07f6.JPG"><a name="figura6"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura6">Figura 6</a>. Biopsia adecuada para estudio de inervaci&oacute;n donde la cantidad de submucosa es equivalente en espesor a la sumatoria de la mucosa y muscular de la mucosa. (H&amp;E 40X).</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v26n4/a07f7.JPG"><a name="figura7"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura7">Figura 7</a>. Material inadecuado para estudio de inervaci&oacute;n: la submucosa est&aacute; ampliamente ocupada por un fol&iacute;culo linfoide quedando muy escaso tejido para evaluar. (H&amp;E 40X).</P>     <P align="center"><a name="figura8"></a><img src="img/revistas/rcg/v26n4/a07f8.JPG"></P>     <P align="center"><a href="#figura8">Figura 8</a>. C&eacute;lula ganglionar observada en medio de la muscular de la mucosa permitiendo descartar la enfermedad de Hirschsprung. (H&amp;E 400X).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El diagn&oacute;stico m&aacute;s f&aacute;cil de establecer en las biopsias de mucosa-submucosa de recto es el de inervaci&oacute;n normal; de hecho es el que se hace con mayor frecuencia y generalmente con la revisi&oacute;n de unos pocos niveles ya es suficiente para confirmarlo. </P>     <P>Por otro lado, en algunas ocasiones es importante tener presente otros diagn&oacute;sticos diferenciales. Las biopsias de mucosa-submucosa no son adecuadas para descartar entidades como miopat&iacute;as o hipoganglionosis pero permiten confirmar una inmadurez del plexo y plantear sospecha de displasia neuronal intestinal (DNI) (6, 7). Esta &uacute;ltima es una entidad que ha suscitado muchas discusiones y de hecho, mientras algunos pat&oacute;logos consideran que no existe, otros la aceptan solo como un desorden secundario, asociado a problemas de motilidad intestinal como la EH. Los criterios m&aacute;s recientes determinan que para establecer el diagn&oacute;stico de DNI deben examinarse m&iacute;nimo 25 ganglios submucosos y encontrar que al menos el 20% de ellos son gigantes (que tienen m&aacute;s de 8 c&eacute;lulas ganglionares en un corte trasversal); se recomienda tomar las biopsias 8 a 10 cm por encima de la l&iacute;nea dentada y se especifica que este diagn&oacute;stico nunca debe hacerse en ni&ntilde;os menores de 1 a&ntilde;o de edad (6). Pr&aacute;cticamente nunca, al menos en nuestra instituci&oacute;n, se hacen biopsias endorrectales a un nivel tan alto como 10 cm por encima de la l&iacute;nea pect&iacute;nea. Por lo anterior, cuando encontramos un cuadro de &quot;hiperganglionosis&quot; en la submucosa de un paciente mayor de 1 a&ntilde;o hacemos referencia al hallazgo y sugerimos que lo correlacionen con la cl&iacute;nica y radiolog&iacute;a para descartar la posibilidad de una DNI. Si el cirujano lo considera pertinente entonces hace un mapeo obteniendo 5 biopsias endorrectales al mismo nivel para hacer el conteo m&iacute;nimo necesario para confirmar o descartar la displasia.</P>     <P>En ocasiones lo que observamos es la presencia de un patr&oacute;n de inervaci&oacute;n muy inmaduro con c&eacute;lulas ganglionares similares a las del neonato prematuro donde aparecen agregadas en estructuras rosetoides con m&iacute;nima cantidad de neuropilo y su morfolog&iacute;a es diferente a la de una neurona madura ya que son c&eacute;lulas m&aacute;s peque&ntilde;as, con n&uacute;cleo m&aacute;s oscuro, exc&eacute;ntrico, nucl&eacute;olo no tan prominente y citoplasma elongado de menor tama&ntilde;o, gris-azulado (11, 12). Es importante aprender a reconocer estas c&eacute;lulas pues el no interpretarlas correctamente puede llevar a diagn&oacute;sticos errados de aganglionosis (<a href="#figura9">figura 9</a>).</P>     <P align="center"><a name="figura9"></a><img src="img/revistas/rcg/v26n4/a07f9.JPG"></P>     <P align="center"><a href="#figura9">Figura 9</a>. C&eacute;lulas ganglionares inmaduras dispuestas en estructuras rosetoides; n&oacute;tese que son peque&ntilde;as con n&uacute;cleo exc&eacute;ntrico y citoplasma elongado gris-azulado. (H&amp;E 200X).</P>     <P>Cuando luego de seriar una biopsia de buena calidad no se observan c&eacute;lulas ganglionares, no recomiendo hacer estudios de inmunomarcaci&oacute;n espec&iacute;fica para neuronas (BCL2 o NSE) ni para c&eacute;lulas de Schwann (S100 o Syanptofisina) pues las im&aacute;genes son dif&iacute;ciles de interpretar (<a href="#figura10">figura 10</a>) y tengo la opini&oacute;n de que si en 60 a 120 niveles no se identificaron las neuronas, es muy dif&iacute;cil que en los dos o tres niveles que se hacen para la inmunohistoqu&iacute;mica tengamos la suerte de encontrar de forma clara e inequ&iacute;voca el cuerpo neuronal que no se vio en el seriado. Cuando el problema es definir si las c&eacute;lulas observadas son neuronas inmaduras, considero que la inmunohistoqu&iacute;mica puede ayudar a aclarar el diagn&oacute;stico y recomiendo utilizar marcadores convencionales para neuronas como los ya nombrados: NSE y/o BCL2.</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v26n4/a07f10.JPG"><a name="figura10"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura10">Figura 10</a>. Inmunohistoqu&iacute;mica con S100, marcaci&oacute;n equ&iacute;voca y dif&iacute;cil de interpretar. (S100 400X).</P>     <P>Dentro de la gran variedad de marcadores del mercado, recomiendo especialmente la calretinina, una prote&iacute;na ligadora de calcio involucrada en su v&iacute;a de se&ntilde;alizaci&oacute;n y que juega un papel importante en la organizaci&oacute;n y funcionamiento del sistema nervioso central (13). Este marcador se considera una alternativa a la t&eacute;cnica de la acetilcolinesterasa (5, 8) ya que da un patr&oacute;n positivo en pacientes que no sufren la enfermedad mientras que es negativa o muy d&eacute;bilmente positiva en casos de aganglionosis (<a href="#figura11">figuras 11</a> y <a href="#figura12">12</a>). En los pacientes normales hay positividad en la muscular de la mucosa, en la l&aacute;mina propia y en el plexo submucoso donde ti&ntilde;e las c&eacute;lulas de Schwann y resalta en forma muy fuerte los n&uacute;cleos de las neuronas. En casos de aganglionosis puede existir discreta positividad para calretinina en las fibras nerviosas pero se describe negatividad en la muscular de la mucosa, en l&aacute;mina propia y por supuesto no hay positividad nuclear. De nuevo, en estos casos como en casi todos los estudios de patolog&iacute;a, las t&eacute;cnicas de inmunohistoqu&iacute;mica deben interpretarse en conjunto con la hematoxilina y teniendo en cuenta los posibles falsos positivos/negativos. </P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v26n4/a07f11.JPG"><a name="figura11"></a></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="center"><a href="#figura11">Figura 11</a>. Inmunohistoqu&iacute;mica con calretinina en paciente con inervaci&oacute;n normal, marcaci&oacute;n positiva en l&aacute;mina propia, muscular de la mucosa y plexo de Meissner. (Calretinina 100X).</P>     <P align="center"><img src="img/revistas/rcg/v26n4/a07f12.JPG"><a name="figura12"></a></P>     <P align="center"><a href="#figura12">Figura 12</a>. Inmunohistoqu&iacute;mica con calretinina en paciente con aganglionosis. Marcaci&oacute;n negativa en l&aacute;mina propia, muscular de la mucosa y plexo de Meissner. (Calretinina 100X).</P>     <P><B>CONCLUSIONES</B></P>     <P>La EH cl&aacute;sica se caracteriza histol&oacute;gicamente por tener filetes nerviosos gruesos, grandes (generalmente mayores de 40 micras de di&aacute;metro), compactos y, por supuesto, sin c&eacute;lulas ganglionares. El observar este cuadro histol&oacute;gico en un seriado de 100 cortes en promedio tiene suficiente especificidad para establecer el diagn&oacute;stico.</P>     <P>La presencia de filetes nerviosos escasos, peque&ntilde;os o laxos, en ausencia de c&eacute;lulas ganglionares debe ser evaluada con cautela y es prudente sospechar otras enfermedades. Es importante recordar que esta imagen puede corresponder a los tipos infrecuentes de aganglionosis (de segmento largo y total del colon) donde contrario a lo usual, puede verse una disminuci&oacute;n o casi ausencia de plexos. </P>     <P>Las c&eacute;lulas ganglionares inmaduras tienen morfolog&iacute;a diferente, se agregan en estructuras rosetoides y tienen m&iacute;nima cantidad de neuropilo. Aprender a reconocerlas es de vital importancia pues el no interpretarlas correctamente puede llevar a diagn&oacute;sticos errados de aganglionosis.</P>     <P>La inmunohistoqu&iacute;mica con marcadores convencionales para neuronas como NSE y BCL2 son de utilidad cuando en un seriado existe duda de si las c&eacute;lulas observadas son neuronas inmaduras ya que su positividad confirmar&aacute; el diagn&oacute;stico.</P>     <P>Si el laboratorio tiene acceso a la calretinina, este es un m&eacute;todo simple y confiable para ayudar a establecer el diagn&oacute;stico de EH; se considera una alternativa a la t&eacute;cnica de la acetilcolinesterasa ya que da un patr&oacute;n positivo en pacientes que no sufren la enfermedad, mientras que es negativa o muy d&eacute;bilmente positiva en casos de aganglionosis. </P>     <P>Mi &uacute;ltima recomendaci&oacute;n es que no olvidemos la responsabilidad que tenemos los pat&oacute;logos cuando confirmamos o descartamos una EH. La mortalidad de un megacolon agangli&oacute;nico sin tratamiento en la infancia es tan alta como el 80%. La mortalidad en los casos tratados con cirug&iacute;a es en general baja pero las complicaciones son muchas: estenosis o escurrimiento de la anastomosis, obstrucci&oacute;n intestinal, abscesos p&eacute;lvicos o de la herida, incontinencia, enterocolitis, etc. Esto pone de manifiesto que es un error grave no diagnosticar la enfermedad pero que el panorama no es mejor cuando se establece una falso diagn&oacute;stico de EH ya que el paciente no solo va a ser sometido al riesgo de una cirug&iacute;a que no le va a servir para su enfermedad sino que puede tener una serie de complicaciones por la intervenci&oacute;n que le causa incluso la muerte.</P>     ]]></body>
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