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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[EN MEMORIA DE IGNACIO "NACHO" ABELLO&#40;BOGOTÁ, 10-4-1943 - BOGOTÁ 27-3-2010&#41;]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center" ><font size="4"><b>EN MEMORIA DE IGNACIO &quot;NACHO&quot; ABELLO    <br> &#40;BOGOT&Aacute;, 10-4-1943 - BOGOT&Aacute; 27-3-2010&#41;</b></font></p>      <p align="right" ><b><i>LA M&Eacute;MOIRE EST DANS LE COEUR </i>    <br> MADAME DE S&Eacute;YIGN&Eacute;</b></p>  <hr size="1">     <p>Corr&iacute;an los vientos de agosto, har&aacute; pronto ya 17 a&ntilde;os, cuando de repente un se&ntilde;or sonriente, elegante,  amable y bonach&oacute;n toc&oacute; a la puerta de mi oficina en la casita rosada, la del Departamento de Historia en la Universidad de los Andes.</p>     <p>Se present&oacute; con tono decidido y me estremeci&oacute; de calidez con su franco apret&oacute;n de manos. Sin pre&aacute;mbulos me  dijo que quer&iacute;a que dictara algunas sesiones de clase en su curso. Salimos al patio a tomar un caf&eacute; y entre el balanceo de los &aacute;rboles y  el cielo azul del p&aacute;ramo me remont&oacute;, con su palabra animosa y brillante, hasta los confines del &Aacute;frica, a la regi&oacute;n de los Grandes Lagos.  Fue tal su audacia y acierto geogr&aacute;fico que olvid&eacute; el caf&eacute;, el viento de agosto y la tarde de cielo azul. Quer&iacute;a que relatara a los estudiantes  el conflicto que por entonces desangraba a Ruanda y a Burundi. Pretend&iacute;a a toda costa que les explicar&aacute; por qu&eacute; los Hutus y los Tutsis se hab&iacute;an  visto envueltos en los horrores que hab&iacute;an dado lugar a las masacres que te&ntilde;&iacute;an de sangre los diarios franceses, belgas e ingleses. Anhelaba que  los j&oacute;venes uniandinos comprendieran la convergencia entre historia, cultura, pol&iacute;tica y violencia trayendo a las aulas la historia de &Aacute;frica: los  sucesos contempor&aacute;neos de su tormentosa vida pol&iacute;tica y los contornos de la cultura de los pueblos otrora colonizados por B&eacute;lgica.</p>     <p>Su estremecedora visi&oacute;n de uno de los sucesos m&aacute;s atroces de la historia contempor&aacute;nea de ese continente fue  el inicio de un di&aacute;logo que se prolong&oacute; casi dos d&eacute;cadas. Poco a poco comprend&iacute; porque este hombre inconfundible que se hab&iacute;a formado en la escuela  de leyes y era doctor en filosof&iacute;a de Lovaina se interesaba por el &Aacute;frica de los Grandes Lagos y sus infortunios. Su humanismo iba m&aacute;s all&aacute; de la  erudici&oacute;n que regalaba generoso a sus amigos, colegas y estudiantes. &quot;Nacho&quot; Abello era un humanista no s&oacute;lo por su versada ilustraci&oacute;n sobre  la filosof&iacute;a y la historia llamada universal sino ante todo porque cultivaba la cultura del esp&iacute;ritu, porque reflexionaba sobre la belleza y sobre el bien  y el mal. La cultura <i>animi, </i>como dec&iacute;a, cuando se refer&iacute;a a los Antiguos. La cultura que sirve para comprender, nombrar y transformar lo cotidiano,  tanto en lo privado como en lo p&uacute;blico.</p>     <p>Nacho fue un fil&oacute;sofo singular. Su pasi&oacute;n por los autores europeos es conocida por todos y todas quienes tuvimos  la suerte de ser sus colegas, amigos y estudiantes y siempre, de alg&uacute;n modo, sus alumnos. Nietzsche y Foucault fueron  interpretados por su pluma gracias a la exquisita y sutil extravagancia de quien lee en lengua original e interpreta con la sabidur&iacute;a desenfadada y  jovial de un p&aacute;ramuno-caribe&ntilde;o. Todo lo anterior adobado con ese don excepcional que poco nos asiste a los acad&eacute;micos: el de la humildad y generosidad  respecto al conocimiento. Cualidades de excepci&oacute;n, que se combinaron en su pluma y su palabra con la intenci&oacute;n de tropicalizar el conocimiento for&aacute;neo  tray&eacute;ndolo por sinuosos senderos, al territorio de nuestra realidad nacional.</p>     <p>Hay muchos &quot;Nachos&quot; que llevamos en el coraz&oacute;n. El que quer&iacute;an los estudiantes y el que quer&iacute;an las estudiantes, el &quot;Nacho&quot;  de Bruno y el de Muriel, el de sus hijos, el de los colegas de Humanidades y el de los colegas de Ciencias Sociales, que es el mismo pero distinto,  el de los amigos de la casa de La Calera con los whisquicitos de los s&aacute;bados por la tarde con la chimenea encendida, el de los primos caribe&ntilde;os.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Yo quiero cerrar estas p&aacute;ginas recordando tambi&eacute;n al &quot;Nacho&quot; que desde principios del nuevo siglo se dedic&oacute;  a pensar, a escribir y a discutir acerca de la cultura en el pa&iacute;s que se inaugur&oacute; despu&eacute;s del cambio constitucional de 1991.   Cultura y carnaval, cultura, ciudad y memoria, cultura teor&iacute;a y gesti&oacute;n, hacer visible lo invisible, violencias y culturas,    conceptos b&aacute;sicos de administraci&oacute;n y gesti&oacute;n cultural son apenas algunos de los t&iacute;tulos y reflexiones que vinculan a Nacho, al profesor Abello,     con el debate contempor&aacute;neo sobre la diversidad cultural, la gesti&oacute;n cultural y los retos del multiculturalismo de Estado.</p>     <p>En estos textos nos ense&ntilde;&oacute; acerca de la trama en filigrana que se teje entre la cultura y la historia sin cuya comprensi&oacute;n  la primera aparece carente de armon&iacute;a, singularidad y peso espec&iacute;fico. Desde la Antigüedad cl&aacute;sica, pasando por los avatares del medievo lleva al   lector hasta las puertas del pasado prehisp&aacute;nico americano para fraternizarlo con la compleja reflexi&oacute;n que vincula a Cronos con la formaci&oacute;n de la   identidad hist&oacute;rica y cultural de los pueblos.</p>     <p>Sin pretensiones historicistas y con un tono de charla de tarde bajo el sol, animada por su esp&iacute;ritu gozoso, nos ense&ntilde;&oacute; que  la gesti&oacute;n cultural en Colombia adolece y precisa de un uso pol&iacute;tico de la historia y de una decidida incorporaci&oacute;n de la filosof&iacute;a al campo de   las pol&iacute;ticas culturales. Y no s&oacute;lo de una reconstrucci&oacute;n acontecimental cronol&oacute;gica desvinculada de las exigencias ontol&oacute;gicas de los seres humanos   y de las culturas. Ni mucho menos abstra&iacute;da de los requerimientos jur&iacute;dico-constitucionales actuales.</p>     <p>En <i>Hacer visible lo invisible </i>sugiri&oacute; nuevas cavilaciones sobre el espinoso argumento que supedita historia y memoria  a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en cultura. Su disertaci&oacute;n refinada sobre la diversidad cultural incorpor&oacute; una visi&oacute;n sensible, discreta y comprehensiva de   la perspectiva filos&oacute;fica la cual hizo extensiva al di&aacute;logo con la ciudad apuntalando la convergencia de memoria y espacio. <i>Violencias y culturas </i>es   a todas luces un estudio original por la inteligente y sofisticada manera como disert&oacute; sobre la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica de la cultura y al mismo tiempo acerca   de la dimensi&oacute;n cultural de la violencia. Haciendo uso de sus muy queridos Nietzsche y Foucault, &quot;Nacho&quot; nos indic&oacute;, sin pretensiones, que las   pol&iacute;ticas culturales en Colombia y en Am&eacute;rica Latina y el Caribe requieren de la consolidaci&oacute;n de laboratorios de investigaci&oacute;n y de producci&oacute;n de   conocimiento multidisciplinar que funcionen al margen de las coyunturas pol&iacute;ticas y ministeriales de nuestros pa&iacute;ses. Dicho de otro modo, &quot;Nacho&quot;   nos ha dejado entre muchos otros, el <i>legado </i>de poner en marcha una reflexi&oacute;n seria sobre las pol&iacute;ticas de la memoria en Colombia, Am&eacute;rica Latina y   el Caribe que sirva de sustrato a las pol&iacute;ticas culturales en la regi&oacute;n. Y porque no para honrar su memoria, la tarea de imaginar y crear la <i>C&aacute;tedra   Nacho Abello de cultura, filosof&iacute;a y pol&iacute;ticas culturales.</i></p>     <p><b>Luz Adriana Maya Restrepo</b>    <br> Profesora Asociada    <br> Departamento de Historia    <br> Universidad de los Andes</p> </font>      ]]></body>
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