<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0121-3628</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Estudios de Filosofía]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Estud.filos]]></abbrev-journal-title>
<issn>0121-3628</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Filosofía, Universidad de Antioquia.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0121-36282008000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Presentación]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cortés Rodas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de Antioquia  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<numero>37</numero>
<fpage>7</fpage>
<lpage>9</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0121-36282008000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0121-36282008000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0121-36282008000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En amplios sectores de la opini&oacute;n p&uacute;blica y en algunos medios pol&iacute;ticos, acad&eacute;micos y filos&oacute;ficos se afirma que el paradigma de la igualdad, tal y como &eacute;ste fue formulado, primero por Locke, Rousseau y Kant, y luego por John Rawls, J&uuml;rgen Habermas, Ronald Dworkin, Ernst Tugendhat, Amartya Sen, Philippe Van Parijs y Thomas Pogge, ha llegado a su fin; que el concepto de igualdad en el que se fundamentan las concepciones igualitarias de justicia es insuficiente; que la idea de justicia igualitaria descansa en una ilusi&oacute;n y que es irrealizable y que, por tanto, es necesario crear una alternativa al modelo de justicia distributiva liberal que supere las limitaciones y problemas del igualitarismo. En las discusiones que giran alrededor del cuestionamiento del paradigma igualitario, desarrolladas entre otros por Harry Frankfurt, Michael Walzer, David Parfit, Avishai Margalit, Joseph Raz y Elisabeth Anderson, tienen mucha importancia especialmente tres tesis. La primera dice que el problema central de la concepci&oacute;n igualitaria de la justicia lo constituye la limitaci&oacute;n del n&uacute;cleo central de las libertades individuales realizado a partir de una justificaci&oacute;n de la distribuci&oacute;n igual de algunos bienes sociales b&aacute;sicos. La segunda, que es realmente una extensi&oacute;n de la primera, afirma que la representaci&oacute;n de la justicia distributiva que ha desarrollado el liberalismo es falsa porque en ella se establece que los talentos y capacidades individuales deben ser objeto de la redistribuci&oacute;n de bienes y recursos que tiene que realizar el Estado para asegurar la igualdad. La tercera dice que la igualdad no es apta como fundamento de la justicia. La igualdad no posee un valor moral en s&iacute;. La igualdad no es un valor moral que por s&iacute; mismo deba ser alcanzado, en virtud del cual las aspiraciones igualitarias ser&iacute;an valiosas por s&iacute; mismas. Como escribe Harry Frankfurt: "Lo que me convence de eliminar las desigualdades no es que la igualdad tiene un valor moral en s&iacute; al que habr&iacute;a que aspirar por s&iacute; mismo, y que los fines igualitarios poseen un valor por s&iacute; mismos. Se trata m&aacute;s bien del convencimiento pragm&aacute;tico y contingente de que un aumento de la igualdad, igual de la que sea, facilita alcanzar otros fines deseados socialmente. A la igualdad como tal no le corresponde ning&uacute;n valor inherente y no deducido".[1] </font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Es ciertamente sorprendente que el modelo igualitario de justicia haya pasado en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os a un segundo lugar y que las propuestas igualitarias de justicia social est&eacute;n perdiendo importancia en las argumentaciones p&uacute;blicas, en los discursos pol&iacute;ticos y en los c&iacute;rculos filos&oacute;ficos. Esto es sorprendente frente al hecho real de un aumento de la desigualdad, la pobreza y el desempleo no s&oacute;lo en los pa&iacute;ses menos desarrollados sino incluso en los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados. Sin embargo, esto puede tener una explicaci&oacute;n razonable que voy a presentar mediante tres puntos. Primero, en los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados se han creado condiciones para el aseguramiento de las libertades individuales, de las libertades pol&iacute;ticas y, a pesar de la crisis del Estado social, el sistema de los derechos sociales sirve todav&iacute;a como un mecanismo protector de aquellas personas que pierdan su trabajo o que por incapacidad f&iacute;sica no puedan conseguir los medios necesarios para su subsistencia. La desigualdad social, especialmente la econ&oacute;mica, no es tan visible en estos pa&iacute;ses de la forma como lo fue en otros per&iacute;odos del proceso de industrializaci&oacute;n o como lo es en los pa&iacute;ses m&aacute;s subdesarrollados. Segundo, con la globalizaci&oacute;n y con la importancia que han adquirido las pol&iacute;ticas neoliberales han perdido significado las fuerzas pol&iacute;ticas que representaban las luchas sociales por la igualdad. En un mundo cada vez m&aacute;s globalizado, en el que el valor central lo representa una idea de la libertad que se concreta en la autorrealizaci&oacute;n individualista en el mercado, la igualdad aparece como una vieja conquista de la humanidad que hace parte de la historia pero que ya no juega ning&uacute;n papel en la conformaci&oacute;n de nuestras vidas. Tercero, si se considera que en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses desarrollados y en algunos menos desarrollados se han creado las condiciones para garantizar a todos los miembros de la sociedad la igualdad pol&iacute;tica y jur&iacute;dica, la pregunta qu&eacute; es la igualdad social y por qu&eacute; se debe buscar su realizaci&oacute;n, no es de por s&iacute; evidente. ¿Qu&eacute; significa filos&oacute;ficamente la igualdad social? o ¿qu&eacute; estatus tienen los derechos sociales? &eacute;stas son preguntas que despiertan una muy amplia controversia. En la medida en que la igualdad, a diferencia de la libertad, del poder o de la riqueza, no es un bien individual que todos los hombres busquen para s&iacute; mismos, no es claro para muchas personas, en un mundo cada vez m&aacute;s orientado por valores individualistas, en qu&eacute; consiste propiamente el valor de la igualdad. Estas circunstancias y con seguridad muchas otras que valdr&iacute;a la pena considerar contribuyen a que el clima de opini&oacute;n para la igualdad social no sea muy bueno. Contra estas tendencias es importante que la Revista Estudios de Filosof&iacute;a promueva y abra su espacio para una discusi&oacute;n y un debate acad&eacute;mico que trascienda las fronteras de la universidad y que ayude a la formaci&oacute;n de una opini&oacute;n p&uacute;blica cr&iacute;tica y racional, que tanto requiere nuestro pa&iacute;s en esta &eacute;poca de barbarie.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En este sentido, algunos de los colaboradores de este n&uacute;mero 37 de Estudios de Filosof&iacute;a contribuyen a la promoci&oacute;n de este debate. Menciono primero el art&iacute;culo del profesor de la Universidad de Tubinga, Otfried H&ouml;ffe, "La igualdad como principio de la justicia: reflexiones filos&oacute;ficas en tiempos de la globalizaci&oacute;n". En su art&iacute;culo "los l&iacute;mites morales de la compasi&oacute;n", &Aacute;ngela Uribe expone una serie de razones para defender la posici&oacute;n que advierte sobre los riesgos morales de la compasi&oacute;n. Lucy Carrillo presenta una interpretaci&oacute;n de la filosof&iacute;a moral de Schopenhauer como una cr&iacute;tica a la sociedad, que considera a partir de dos perspectivas. Jacinto Rivera estudia algunos argumentos del escrito de Schiller "Sobre la educaci&oacute;n est&eacute;tica del hombre en una serie de cartas" (1795) con el fin de mostrar c&oacute;mo su pensamiento sobre la belleza  es presentado como una necesidad transcendental para la configuraci&oacute;n y educaci&oacute;n del hombre completo y libre. Oscar Cubo Ugarte desarrolla el problema de la libertad en G. W. F. Hegel desde una perspectiva ontol&oacute;gica. En "El problema filos&oacute;fico de la universalizaci&oacute;n moral" Miguel &Aacute;ngel P&eacute;rez Jim&eacute;nez analiza algunas preguntas del pensamiento de Kant con el fin de precisar en qu&eacute; sentido puede pensarse la universalidad como una exigencia para la filosof&iacute;a moral y c&oacute;mo las investigaciones de ese autor pueden contribuir a esclarecer esta cuesti&oacute;n. Finalmente, este grupo de art&iacute;culos de filosof&iacute;a pr&aacute;ctica se cierra con el ensayo en clave foucaultiana "Poder, estratos y sujeciones: micropol&iacute;tica en la Colonia" de Sebasti&aacute;n Gonz&aacute;lez. Aqu&iacute;, el autor muestra que la perspectiva historicista de los mecanismos de poder de Foucault sirve para cuestionar los procesos sociales que est&aacute;n a la base de las segmentaciones que operan en el interior de la comunidad antioque&ntilde;a en la Colonia.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En horizontes filos&oacute;ficos distintos se ubican los dem&aacute;s art&iacute;culos. "Implicancias epistemol&oacute;gicas del pensamiento complejo para la articulaci&oacute;n de una semi&oacute;tica de la cultura" de Jorge Brower Beltramin revisa el dispositivo te&oacute;rico de Morin con el fin de establecer los lineamientos metodol&oacute;gicos b&aacute;sicos sobre las cuales definir la semi&oacute;tica de la cultura. Y Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez de Le&oacute;n Serrano examina el dif&iacute;cil problema de la conexi&oacute;n esencial que existe entre la concepci&oacute;n hegeliana del signo y el funcionamiento del discurso especulativo en  la Ciencia de la L&oacute;gica. </font></p>      <p><b>&nbsp;</b></p>      <p><b>&nbsp;</b></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Francisco Cort&eacute;s Rodas</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Universidad de Antioquia</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Abril de 2008</b></font></p>  <br clear=all>  <hr align=left size=1 width="33%">        ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> <sup><sup>[1]</sup></sup> Frankfurt, H., "Equality and Respect". En: <i>Social Research</i> 64, 1, 1997, p.3.</font></p>      <p>&nbsp;</p>       ]]></body>
</article>
