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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Trabajar con Bourdieu: Pierre Encrevé y Rose-Marie Lagrave (editores),Universidad Externado de Colombia, Bogotá, 2005. 1ª edición Flammarion, 2003).]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[    <font face="Verdana"size="2">      <p align=right> <b>Rese&ntilde;as</b></p>      <p>    <center><font size="4"><b>Trabajar con Bourdieu</b></font></center></p>      <p>    <center><font size="3"><b>Work with Bourdieu</b></font></center></p>      <p><font size="2">Pierre Encrev&eacute; y Rose-Marie Lagrave (editores),    <br>   Universidad Externado de Colombia, Bogot&aacute;, 2005.    <br>   1ª edici&oacute;n Flammarion, 2003).</font></p>    <hr size=1>      <p><b>Luz Gabriela, Arango Gaviria</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Profesora Asociada, Universidad Nacional de Colombia </p>  <hr size=1>      <p>Entre los numerosos trabajos colectivos dedicados a Pierre Bourdieu, antes y despu&eacute;s de su muerte, esta compilaci&oacute;n constituye sin duda una selecci&oacute;n original y especialmente reveladora de las relaciones estrechas entre el autor, su obra y el campo de las ciencias sociales en el cual trabaj&oacute; y sobre el cual dej&oacute; una impronta viva que contin&uacute;a molde&aacute;ndolo, definiendo l&iacute;neas de tensi&oacute;n, abriendo fronteras y di&aacute;logos cr&iacute;ticos entre disciplinas y &aacute;reas de investigaci&oacute;n. Su traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol y su difusi&oacute;n en Am&eacute;rica Latina, tanto en el medio acad&eacute;mico como entre los movimientos sociales y pol&iacute;ticos, es sin duda un acierto de la Universidad Externado de Colombia. </p>      <p>El libro recoge las intervenciones de sus colegas de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales en un homenaje a Pierre Bourdieu realizado el 16 de noviembre de 2002, poco tiempo despu&eacute;s de su muerte. Son treinta ensayos muy diversos, escritos por colegas consagrados, en su mayor&iacute;a hombres -soci&oacute;logos, economistas, antrop&oacute;logos, lingüistas, historiadores- y por antiguos disc&iacute;pulos convertidos en j&oacute;venes y creativos colegas. Todos ellos y ellas dan cuenta de su trabajo con Bourdieu, mediante testimonios que van del di&aacute;logo interpersonal y las experiencias afectivas y acad&eacute;micas compartidas con el autor a la exaltaci&oacute;n o la cr&iacute;tica puramente te&oacute;rica de aspectos de su obra. Buena parte de los ensayos combinan felizmente todas estas dimensiones. Muchos tratan de captar el car&aacute;cter fundamental o la esencia de la sociolog&iacute;a de Pierre Bourdieu mediante s&iacute;ntesis que expresan la riqueza y diversidad de entradas posibles a esta sociolog&iacute;a: sociolog&iacute;a de la dominaci&oacute;n, sociolog&iacute;a del habitus, sociolog&iacute;a del sentido pr&aacute;ctico, sociolog&iacute;a de la dureza del mundo, sociolog&iacute;a del inter&eacute;s.... </p>      <p>Como profesora e investigadora en el campo de la sociolog&iacute;a y de las relaciones de g&eacute;nero, la obra de Bourdieu ha representado para m&iacute; una fuente estimulante de inspiraci&oacute;n te&oacute;rica e investigativa, especialmente en la reflexi&oacute;n en torno a la articulaci&oacute;n entre las diversas l&oacute;gicas de dominaci&oacute;n y opresi&oacute;n social. La lectura de esta selecci&oacute;n represent&oacute; para m&iacute; un ejercicio muy placentero en el cual se combinaron sentimientos de complicidad e identificaci&oacute;n con muchas de las reflexiones all&iacute; plasmadas, con descubrimientos que me permitieron repensar, entender mejor o de otra manera, ciertas dimensiones de la obra y el autor. </p>      <p>Quiero destacar algunos de estos descubrimientos y complicidades: la presencia de diversas miradas sobre las relaciones entre sociolog&iacute;a y pol&iacute;tica; algunos di&aacute;logos fruct&iacute;feros y conflictivos con otras disciplinas y campos de investigaci&oacute;n; y finalmente, la importancia de la experiencia argelina. </p>      <p><b>Diversas miradas sobre las relaciones entre sociolog&iacute;a y pol&iacute;tica </b></p>      <p>Las posibilidades de la sociolog&iacute;a como herramienta para actuar sobre el mundo social y transformarlo, es decir, como herramienta pol&iacute;tica es objeto de diversas reflexiones. El libro se inaugura con el largo ensayo de Jean-Claude Passeron, coautor con Bourdieu de obras fundadoras en torno a la educaci&oacute;n y el oficio de la sociolog&iacute;a <sup>1</sup>, sin duda uno de los testimonios m&aacute;s importantes por el lugar central que ocupa Passeron en la historia de Bourdieu y su obra, as&iacute; como por el distanciamiento temprano entre los dos soci&oacute;logos que fue objeto de especulaciones en el mundillo acad&eacute;mico. El ensayo es un esfuerzo conmovedor de uno de sus m&aacute;s antiguos &quot;compa&ntilde;eros de militancia investigativa&quot; por explicar la naturaleza de sus diferencias con Bourdieu, la persistencia de la amistad a lo largo de la vida, la riqueza y tensiones de un di&aacute;logo marcado por significativas interrupciones, as&iacute; como las condiciones sociales y generacionales y la experiencia compartida que sustentan la gran cercan&iacute;a entre los dos y su perdurabilidad. Es tambi&eacute;n expresi&oacute;n de su dolor ante la desaparici&oacute;n del amigo y admirado cient&iacute;fico. Passeron aclara que su distanciamiento con Bourdieu respondi&oacute; esencialmente a diferencias epistemol&oacute;gicas en la concepci&oacute;n de la sociolog&iacute;a: mientras Passeron permanece fiel a los postulados de Max Weber en torno a la naturaleza hist&oacute;rica de las ciencias sociales, a su car&aacute;cter explicativo y comprensivo, a la ausencia de una correspondencia l&oacute;gica entre la verdad sociol&oacute;gica y la acci&oacute;n pol&iacute;tica, Bourdieu ir&aacute; evolucionando hacia una concepci&oacute;n mesi&aacute;nica de la sociolog&iacute;a y en particular, de su propia sociolog&iacute;a. El rechazo inicial a la &quot;tentaci&oacute;n del profetismo&quot; encarnado por Jean Paul Sartre que ambos compart&iacute;an y plasmaron como una de las reglas de vigilancia epistemol&oacute;gica del soci&oacute;logo en el libro que firman con Jean-Claude Chamboredon en 1968, &quot;El oficio de Soci&oacute;logo&quot;, se transformar&aacute; para Bourdieu en una creencia cada vez m&aacute;s marcada en el car&aacute;cter intr&iacute;nsecamente revolucionario de la verdad cient&iacute;fica, en la naturaleza subversiva de una sociolog&iacute;a realmente cient&iacute;fica. Passeron explica esta mutaci&oacute;n en Bourdieu como efecto no s&oacute;lo de la dificultad para administrar su propio &eacute;xito acad&eacute;mico y social, su notoriedad y gloria sociol&oacute;gica, sino tambi&eacute;n por algo m&aacute;s profundo, una vocaci&oacute;n en sentido protestante, una &quot;beruf&quot;, una disposici&oacute;n honda, m&aacute;s fuerte que &eacute;l mismo. </p>      <p>En el otro extremo del libro, Robert Castel asume el honor de concluir el homenaje al colega, resaltando el car&aacute;cter fuerte de la sociolog&iacute;a de Bourdieu como sociolog&iacute;a basada en la constataci&oacute;n de la dureza del mundo. Esta comprensi&oacute;n radical del mundo social como coerci&oacute;n , inscrita en la tradici&oacute;n sociol&oacute;gica de la &quot;dureza durkheimiana&quot; o en la tarea de desmitificaci&oacute;n del mundo que Weber le otorgaba a las ciencias sociales, es actualizada por Bourdieu como pensamiento doloroso y activo que busca ampliar la conciencia de las coerciones, sufrimientos y condicionamientos sociales como requisito para luchar contra &eacute;stos. Para Castel, trabajar con Bourdieu es trabajar con la tensi&oacute;n entre esa conciencia de la dureza del mundo y el margen de maniobra de los agentes sociales: el objeto principal de su sociolog&iacute;a es precisamente profundizar en el conocimiento de los modos c&oacute;mo se estructuran las pr&aacute;cticas en ese mundo constre&ntilde;ido. Esta concepci&oacute;n del mundo que funda la sociolog&iacute;a de Bourdieu contribuye a entender tanto la recepci&oacute;n entusiasta de quienes han padecido de alguna manera el constre&ntilde;imiento de las desigualdades sociales (tr&aacute;nsfugas de clase, intelectualidad de pa&iacute;ses dominados, entre otros) como su rechazo por parte de quienes se benefician de la &quot;ilusi&oacute;n escol&aacute;stica&quot;, porque disfrutan del privilegio de refugiarse en un mundo acad&eacute;mico neutralizado. </p>      <p>Desde una visi&oacute;n m&aacute;s concreta, el escrito de St&eacute;phane Beaud y Michel Pialoux sobre su trabajo de etnograf&iacute;a obrera revela una articulaci&oacute;n real entre el an&aacute;lisis sociol&oacute;gico y la acci&oacute;n social transformadora. En esta experiencia de larga duraci&oacute;n, ejercicio de socio-an&aacute;lisis que desemboca en la intervenci&oacute;n sociol&oacute;gica recogida en el libro colectivo &quot; La Miseria del Mundo&quot;, Beaud y Pialoux trabajar&aacute;n en di&aacute;logo con Bourdieu en un proceso lento de construcci&oacute;n del objeto con efectos emancipadores tanto para las generaciones obreras con las cuales interact&uacute;an como para el equipo de soci&oacute;logos que transgrede las prohibiciones epistemol&oacute;gicas dominantes, las barreras entre disciplinas, las fronteras entre los sub-campos de investigaci&oacute;n. </p>      <p>Algunos di&aacute;logos fruct&iacute;feros y conflictivos con otras disciplinas y campos de investigaci&oacute;n: estudios de g&eacute;nero, lingü&iacute;stica, econom&iacute;a, psicoan&aacute;lisis... </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Otro de los aspectos bien llamativos de esta compilaci&oacute;n se refiere a las formas que adopt&oacute; la intenci&oacute;n de Bourdieu de redefinir las fronteras entre los campos y sub-campos acad&eacute;micos. Expresada en muchos casos como objetivaci&oacute;n sociol&oacute;gica y cr&iacute;tica de disciplinas como la lingü&iacute;stica, la econom&iacute;a o la filosof&iacute;a, la reacci&oacute;n general fue de rechazo y de defensa del territorio acad&eacute;mico por parte de los detentadores de la definici&oacute;n leg&iacute;tima del mismo, en una ilustraci&oacute;n clara de las &quot;leyes&quot; de los campos acad&eacute;micos identificadas por el propio Bourdieu. Sin embargo, tambi&eacute;n se desarrollaron di&aacute;logos fruct&iacute;feros con agentes no dominantes en los diversos campos los cuales encontraron en la propuesta de Bourdieu, elementos para adelantar sus propias cr&iacute;ticas internas. </p>      <p>En primer lugar, me referir&eacute; a un di&aacute;logo al cual soy especialmente sensible y es el que tuvo -o no tuvo- Bourdieu con el campo de los estudios de g&eacute;nero y la cr&iacute;tica feminista a las ciencias sociales. La relaci&oacute;n con este campo es de naturaleza distinta a la que sostuvo con otros cuya legitimidad reconoci&oacute;. La publicaci&oacute;n de su libro La Dominaci&oacute;n Masculina en 1998 fue recibida con ambivalencia por las feministas francesas, por buenas razones. Si bien resultaba satisfactorio el hecho de que un soci&oacute;logo consagrado como Bourdieu desarrollara una interpretaci&oacute;n te&oacute;rica de las relaciones sociales entre los sexos desde la perspectiva de la dominaci&oacute;n masculina como dominaci&oacute;n simb&oacute;lica, tambi&eacute;n enfurec&iacute;a su manera de hacerlo, ignorando los desarrollos te&oacute;ricos y emp&iacute;ricos acumulados en una dif&iacute;cil y creativa lucha acad&eacute;mica y pol&iacute;tica adelantada por la investigaci&oacute;n feminista. El testimonio de Rose-Marie Lagrave, amiga y colega de Bourdieu, revela algunas de las dimensiones profundas de este malestar. Lagrave reconstruye las etapas de su relaci&oacute;n con este libro que pasa de una &quot;lectura encantada&quot; como ella misma la llama, velada por el sentimiento espont&aacute;neo -y por lo tanto sospechoso- de adhesi&oacute;n inmediata a su contenido y de reconocimiento de su propia experiencia en la interpretaci&oacute;n bourdiana, a una lectura cr&iacute;tica y situada. En este segundo contacto reflexivo con el libro, surgen preguntas fundamentales que ponen en evidencia el acto de poder acad&eacute;mico masculino subyacente. La primera pregunta de Lagrave tiene que ver con la recepci&oacute;n diferenciada del libro por parte de mujeres y hombres. En efecto, mientras sus colegas mujeres expresan sentimientos similares a los suyos son pocos -por no decir inexistentes- los colegas varones que manifiestan alguna reacci&oacute;n ante el libro. La Dominaci&oacute;n Masculina no es objeto pr&aacute;cticamente de ninguna rese&ntilde;a masculina. ¿A qu&eacute; se debe esto? pregunta Lagrave, ¿A que los varones no tendr&iacute;an nada que descubrir pues ya se encuentran suficientemente ilustrados sobre las condiciones sociales de su privilegio o al contrario, a que no les interesa que se las revelen y mirar&iacute;an a Bourdieu como una especie de traidor que revel&oacute; los dispositivos sutiles del poder masculino? Lagrave orienta su respuesta en torno a la ambivalencia del proyecto de Bourdieu evidente en tres enormes omisiones: 1) la ausencia de referencias a las investigaciones feministas especialmente en aquellos temas en los cuales Bourdieu pretende sentar c&aacute;tedra sobre lo que las feministas deber&iacute;an hacer (investigar sobre instituciones como la familia, la escuela, el estado, la Iglesia ni m&aacute;s ni menos...); 2) la ausencia de referencia a los debates p&uacute;blicos que adelantan las feministas en Francia y la ignorancia que ello revela del estado de los debates acad&eacute;micos y pol&iacute;ticos en este campo; 3) la ausencia de una revisi&oacute;n cr&iacute;tica de sus propias investigaciones a la luz de los postulados que defiende en La Dominaci&oacute;n Masculina. Lagrave pone al desnudo los presupuestos de la mirada de Bourdieu, quien, en un ejercicio de violencia simb&oacute;lica, otorga un valor menor al campo de los estudios feministas, al cual no trata como un campo tan leg&iacute;timo como cualquier otro. El maestro no solo no aplic&oacute; su sociolog&iacute;a reflexiva sino que su teor&iacute;a de la dominaci&oacute;n revela una falla sustancial. Retomo textualmente a Lagrave: </p>      <p><i>&quot;Al trabajar sobre los distintos juegos de poder en los diferentes campos, Bourdieu no tom&oacute; en cuenta simult&aacute;neamente que los dominantes son una mayor&iacute;a masculina estad&iacute;sticamente aplastante y que su poder se funda ante todo sobre formas de limitaci&oacute;n e incluso de exclusi&oacute;n de las mujeres, proceso que describe sin embargo, tan bien, en este libro&quot;.</i> </p>      <p>Por ello, entre otras cosas, Bourdieu no vi&oacute; que el <i>homo academicus </i>era tambi&eacute;n un <i>vir</i><i> academicus. </i>Dice Bourdieu en La Dominaci&oacute;n Masculina : <i>&quot;el hombre, vir, es este ser peculiar que se auto-experimenta como universal, monopolizando el ser humano, es decir, homo&quot;. </i>Limitaciones subjetivas, condicionadas objetivamente, Bourdieu tambi&eacute;n padeci&oacute; sin lograr entenderla, las particularidades de la recepci&oacute;n de la Dominaci&oacute;n Masculina. Lo cita Lagrave para justificar su amistosa cr&iacute;tica al maestro: </p>      <p><i>&quot;la cr&iacute;tica, a&uacute;n la m&aacute;s dura o la m&aacute;s injusta, vale m&aacute;s que el silencio ofendido, consternado o condescendiente al cual me he visto confrontado con frecuencia en Francia en relaci&oacute;n con el problema de la dominaci&oacute;n masculina&quot; </i></p>      <p>Al menos dos de los ensayos incluidos en el libro contribuyen a conocer algunos de los meandros del di&aacute;logo conflictivo que sostuvo Bourdieu con la lingü&iacute;stica: el de Michel de Fornel y el de Pierre Entrev&eacute;, lingüistas ambos. El libro &quot;¿Qu&eacute; significa hablar? Econom&iacute;a de los intercambios lingü&iacute;sticos&quot;, al cual se le podr&iacute;an hacer cr&iacute;ticas similares a las que se le hacen a La Dominaci&oacute;n Masculina como la de no contar con una investigaci&oacute;n emp&iacute;rica espec&iacute;fica o la de no dar cuenta de los debates en el campo, fue objeto de una recepci&oacute;n m&aacute;s bien indiferente por parte de los lingüistas, salvo contadas excepciones. Pierre Entrev&eacute; reconstruye aspectos de las relaciones dif&iacute;ciles entre Bourdieu y la lingü&iacute;stica a partir de su propia conversaci&oacute;n con el maestro, iniciada en 1973. Destaca la molestia de algunos lingüistas ante la cr&iacute;tica de Bourdieu a Saussure y su concepci&oacute;n de la lengua pretendidamente universal que esconde una legitimaci&oacute;n de la lengua oficial impuesta en un territorio por el poder estatal en contra de otras expresiones lingü&iacute;sticas. Encrev&eacute; relata la continuidad de su di&aacute;logo con Bourdieu en torno a las gram&aacute;ticas post-chomskianas, la mundializaci&oacute;n del mercado lingü&iacute;stico y sus efectos contradictorios sobre una lengua dominante como la francesa, en posici&oacute;n dominada internacionalmente ante el ingl&eacute;s. Su testimonio revela la obsesi&oacute;n cr&iacute;tica de Bourdieu, su perseverancia en la resoluci&oacute;n de sus intuiciones te&oacute;ricas, su capacidad de continuar el debate con determinados colegas a pesar de largas interrupciones. Encrev&eacute; cuenta c&oacute;mo su di&aacute;logo con Bourdieu fue fundamentalmente telef&oacute;nico y c&oacute;mo, veintis&eacute;is a&ntilde;os despu&eacute;s de haberle planteado su inquietud sobre la audici&oacute;n en un mundo en el cual las personas, m&aacute;s que interlocutoras, son auditoras en relaci&oacute;n con los medios masivos, Bourdieu le dio la raz&oacute;n.... Dice Encrev&eacute;: </p>      <p><i>&quot;Era eso tambi&eacute;n, o m&aacute;s bien era sobre todo eso, para m&iacute;, trabajar con Bourdieu&nbsp;: un di&aacute;logo oral continuo en el cual las palabras no salen volando, en el cual los t&eacute;rminos y los temas son vueltos a explorar sin fin hasta llegar bien sea a una comprensi&oacute;n com&uacute;n de los desacuerdos bien a un acuerdo, as&iacute; sea veintis&eacute;is a&ntilde;os m&aacute;s tarde&quot;. </i></p>      <p>Michel de Fornel ampl&iacute;a los desarrollos de la lingü&iacute;stica moderna, especialmente en torno a los procesos de &quot;categorizaci&oacute;n&quot; gracias a los aportes de la psicolog&iacute;a cognitiva y muestra las grandes afinidades entre la teor&iacute;a del habitus y las nuevas corrientes de la lingü&iacute;stica interaccionista inspirada en la etnometodolog&iacute;a. Desarrolla argumentos sobre las posibles relaciones entre la lingü&iacute;stica de las pr&aacute;cticas de categorizaci&oacute;n y la sociolog&iacute;a de la l&oacute;gica pr&aacute;ctica. De Fornel relativiza la distancia que el mismo Bourdieu manifest&oacute; en relaci&oacute;n con la etnometodolog&iacute;a y en particular con su fundador Garfinkel, distancia que De Fornel explica por su voluntad de diferenciarse tanto del subjetivismo sartreano como del anti-intelectualismo de Merleau-Ponty. Resalta la afinidad entre el proyecto de Garfinkel de hacer una cr&iacute;tica radical al estructural-funcionalismo parsoniano utilizando la fenomenolog&iacute;a de Schütz y el de Bourdieu. Pone en evidencia el costo te&oacute;rico que tuvo para Bourdieu el haber dejado de lado los aportes de la etnometodolog&iacute;a orientados a entender los procedimientos de sentido com&uacute;n que moviliza la epistemolog&iacute;a ordinaria de los agentes sociales para resolver los conflictos entre las interpretaciones subjetivistas y objetivistas que operan en la vida cotidiana. En su art&iacute;culo sobre &quot;El esp&iacute;ritu de familia&quot; incluido en el libro Razones Pr&aacute;cticas (1994), Bourdieu restituye la dimensi&oacute;n instituyente de las categor&iacute;as, tema que retoma en Meditaciones Pascalianas (1997). </p>      <p>Otro di&aacute;logo conflictivo, signado por la incomprensi&oacute;n, de acuerdo con Robert Boyer, es el que mantiene Bourdieu con la econom&iacute;a. Boyer , economista, defiende en su homenaje al maestro sus aportes a la construcci&oacute;n de una sociolog&iacute;a econ&oacute;mica al tiempo que denuncia la incomprensi&oacute;n de los economistas sobre su sociolog&iacute;a del inter&eacute;s, que no logran diferenciar de las teor&iacute;as de la acci&oacute;n racional, a-hist&oacute;ricas y anti-sociol&oacute;gicas o que reducen a una visi&oacute;n reductora del habitus como principio de repetici&oacute;n, monol&iacute;tico e inmutable. Destaca la importancia de plantearse la idea de mercado, no como la soluci&oacute;n inaprensible al problema de la coordinaci&oacute;n entre agentes interdependientes -a la manera de los economistas- sino como problema sociol&oacute;gico, cuya constituci&oacute;n es necesario explicar. Boyer invierte de manera provocativa la idea com&uacute;n de que la sociolog&iacute;a de Bourdieu es una sociolog&iacute;a de la reproducci&oacute;n para destacar su orientaci&oacute;n esencial hacia la explicaci&oacute;n del cambio y las transformaciones sociales.   </p>      <p>Tal como lo hace con la econom&iacute;a, la terminolog&iacute;a de Bourdieu acude a conceptos tomados del psicoan&aacute;lisis en una intenci&oacute;n que no es puramente metaf&oacute;rica. Mientras el capital designa una relaci&oacute;n de poder social, la <i>illusio</i><i> </i>designa una inversi&oacute;n subjetiva en el juego social que va m&aacute;s all&aacute; de la conciencia. Vale la pena mencionar la relaci&oacute;n entre la sociolog&iacute;a de Bourdieu y el psicoan&aacute;lisis, cuyas potencialidades destaca Francine Muel-Dreyfus. Con respecto a la problem&aacute;tica de las relaciones entre las clasificaciones cient&iacute;ficas y las clasificaciones sociales y a partir de su propio trabajo sobre ni&ntilde;os y adolescentes clasificados como anormales o desadaptados, Muel-Dreyfus defiende la idea de una sociolog&iacute;a cl&iacute;nica, capaz de proponer herramientas para entender la construcci&oacute;n hist&oacute;rica y rec&iacute;proca del inconsciente social y el inconsciente individual; las representaciones, las clasificaciones y las instituciones y sus consecuencias sobre la relaci&oacute;n subjetiva con el origen social y la novela familiar. Muel-Dreyfus destaca una dimensi&oacute;n del an&aacute;lisis de las instituciones que amerita profundizarse y en el cual la sociolog&iacute;a de Bourdieu tendr&iacute;a mucho que aportar en estrecha interacci&oacute;n con el psicoan&aacute;lisis: la inversi&oacute;n subjetiva en las instituciones. Se trata no solamente de mostrar c&oacute;mo las instituciones ofrecen posibilidades para la expresi&oacute;n de pulsiones a cambio de una cierta gesti&oacute;n controlada de las mismas sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo en determinadas circunstancias, la sumisi&oacute;n a las instituciones puede tener efectos subversivos cuando el sujeto toma al pie de la letra a la instituci&oacute;n y le pide m&aacute;s de lo que &eacute;sta puede efectivamente darle... </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>La importancia de la experiencia argelina </b></p>      <p>Quiero destacar finalmente un aspecto en la vida y la obra de Bourdieu cuya importancia es conocida pero que algunos de los autores de la compilaci&oacute;n contribuyen a ubicar en su verdadera dimensi&oacute;n: la experiencia en Argelia. El testimonio de Tassadit Yacine ofrece una rica reconstrucci&oacute;n del significado humano, acad&eacute;mico y pol&iacute;tico de la experiencia de Bourdieu en Argelia, el impacto que tiene sobre &eacute;l el descubrimiento del subdesarrollo, la dominaci&oacute;n colonial y la guerra. Nos recuerda que Bourdieu lleg&oacute; a Argelia en 1955 para prestar el servicio militar, con 25 a&ntilde;os de edad y all&iacute; se operar&aacute; esa profunda conversi&oacute;n de fil&oacute;sofo a etn&oacute;logo y finalmente a soci&oacute;logo de las pr&aacute;cticas. Aporta elementos sobre su amistad con Abdelmalek Sayad, destacada por muchos de los autores ya que perdur&oacute; hasta la muerte de Sayad, y que se origina en riesgos compartidos en el trabajo de campo en medio de la guerra, en los recuerdos comunes, muchos de ellos tr&aacute;gicos. Yacine se&ntilde;ala la importancia de todas las obras sobre Argelia: Sociolog&iacute;a de Argelia, el Desarraigo, Trabajo y Trabajadores en Argelia, que describen y analizan el impacto del sistema colonial y de la introducci&oacute;n de una econom&iacute;a de mercado sobre las poblaciones campesinas tradicionales. El origen familiar de Bourdieu en el medio campesino del B&eacute;arn, la experiencia a&uacute;n fresca de la guerra y del desarraigo transmitida por sus mayores, alimentan su lucidez intelectual y su capacidad cr&iacute;tica, su afinidad pol&iacute;tica y afectiva con la problem&aacute;tica argelina. </p>      <p>Afranio Garc&iacute;a, por su parte, pone en evidencia la actualidad del an&aacute;lisis bourdiano sobre la dominaci&oacute;n colonial. La concepci&oacute;n del habitus encuentra en Argelia un ejemplo de su funcionamiento en situaciones de total desfase entre las condiciones sociales de producci&oacute;n del habitus -la socializaci&oacute;n campesina- y su funcionamiento dentro de una l&oacute;gica de mercado y dependencia colonial. Garc&iacute;a traslada la idea de desarraigo con la cual Bourdieu describe el desamparo de los campesinos argelinos a la experiencia de los campesinos brasile&ntilde;os del Nordeste y en esta tentativa aporta nuevos elementos para entender las articulaciones complejas -no necesariamente sucesivas- entre los modos de reproducci&oacute;n social basados en la dependencia personal y la econom&iacute;a del don y el contra-don -propios de las sociedades tradicionales- y los modos de reproducci&oacute;n social basados en el sistema escolar, en una institucionalizaci&oacute;n de la dominaci&oacute;n simb&oacute;lica y una divisi&oacute;n especializada del trabajo de dominaci&oacute;n. Es un llamado a difundir en espa&ntilde;ol estas obras primeras de Bourdieu. </p>      <p>He destacado aspectos a los cuales soy especialmente sensible pero indudablemente all&iacute; no se agotan las posibilidades de este libro. Esta compilaci&oacute;n propone una aproximaci&oacute;n muy rica a la persona de Bourdieu, es un homenaje a su tes&oacute;n en la b&uacute;squeda de una comprensi&oacute;n compleja del mundo social y a la tremenda unidad entre su vida, su personalidad y su obra, que seducir&aacute; tanto a las y los lectores ya iniciados como a quienes entren en contacto con este autor a trav&eacute;s de estos testimonios. </p>  <hr size=1>      <p><b>REFERENCIAS </b></p>      <!-- ref --><p>1. Bourdieu Pierre y Passeron Jean Claude, <i>Les H&eacute;ritiers. Les &eacute;tudiants et la culture</i>, Minuit, Paris, 1964&nbsp;; La reproduction. El&eacute;ments d'une th&eacute;orie du système d'enseignement.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000038&pid=S0121-4705200500030000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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<article-title xml:lang="en"><![CDATA[La reproduction. Eléments d'une théorie du système d'enseignement]]></article-title>
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