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<journal-title><![CDATA[Psicología desde el Caribe]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Fundación Universidad del Norte]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Acciones agresivas en el medio escolar: sentido subjetivo]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad del Valle Grupo de Investigación Clínica en Psicología, Neuropsicología y Neuropsiquiatría (GICPNN) ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The study was proposed to understand the subjective universe of children who develop aggressive actions toward peers at school. Two five-year old children were observed in a middle socio-economic school in Cali, using a qualitative method. There were six individual sessions with different clinical instruments: playing, drawing and interviews. It was found that the children present severe difficulties in the construction of the basis of identity; therefore the definition of the boundaries of the other is insufficient, and all this is accompanied by the feeling of a deep threat of the self - conservation. As a result, the children create the aggressive actions as a protection resource and as the principal form of relationship with the other.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4"><b>Acciones agresivas en el medio escolar: sentido subjetivo</b></font></p>     <p align="center"><b><font size="3">Aggressive actions in the school environment: subjective sense</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Ana Claudia Delgado *</b>    <br> <i>Universidad del Valle (Colombia)</i></p>     <p>* Psic&oacute;loga, Universidad del Valle. Maestr&iacute;a en Psicolog&iacute;a Cl&iacute;nica y Psicopatolog&iacute;a, Universidad Ren&eacute; Descartes Par&iacute;s V Docente Universidad del Valle, Grupo de Investigaci&oacute;n Cl&iacute;nica en Psicolog&iacute;a, Neuropsicolog&iacute;a y Neuropsiquiatr&iacute;a (GICPNN). Presidenta Centro Internacional de Investigaci&oacute;n Cl&iacute;nico-Psicol&oacute;gica &quot;M.E. Colmenares&quot; (CEIC). <a href="mailto:anaclaudel@hotmail.com"><i>anaclaudel@hotmail.com</i></a></p>     <p><i>Correspondencia: </i>Calle 13 N&deg; 100-00, Universidad del Valle, Ciudad Universitaria Mel&eacute;ndez, Cali (Colombia).</p>     <p>Fecha de recepci&oacute;n: 10 de diciembre de 2009    <br>   Fecha de aceptaci&oacute;n: 1 de febrero de 2010</p> <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><i>Resumen</i></b></p>     <p>Se busc&oacute; comprender el universo subjetivo que sustenta las acciones agresivas entre pares en el medio escolar. Para ello se realiz&oacute; un estudio cualitativo con dos ni&ntilde;os de cinco a&ntilde;os en un colegio de estrato socio-econ&oacute;mico medio de la ciudad de Cali. Las observaciones se realizaron durante seis sesiones individuales en las cuales se les propusieron distintos instrumentos cl&iacute;nicos: juego, dibujo y entrevista. Se encontr&oacute; que los ni&ntilde;os presentan graves dificultades en la construcci&oacute;n de los fundamentos identitarios y, por lo tanto, una insuficiente definici&oacute;n de las fronteras con el otro, todo lo cual est&aacute; acompa&ntilde;ado de un profundo sentimiento de amenaza a la permanencia de s&iacute;. En consecuencia, los ni&ntilde;os constituyen las acciones agresivas como un recurso de protecci&oacute;n y su modo primordial de relaci&oacute;n con el otro.</p>     <p><b>Palabras clave: </b>Agresividad, <i>bullying, </i>sentido subjetivo, sujeto psicol&oacute;gico, autismo.</p> <hr>     <p><b><i>Abstract</i></b></p>     <p>The study was proposed to understand the subjective universe of children who develop aggressive actions toward peers at school. Two five-year old children were observed in a middle socio-economic school in Cali, using a qualitative method. There were six individual sessions with different clinical instruments: playing, drawing and interviews. It was found that the children present severe difficulties in the construction of the basis of identity; therefore the definition of the boundaries of the other is insufficient, and all this is accompanied by the feeling of a deep threat of the self — conservation. As a result, the children create the aggressive actions as a protection resource and as the principal form of relationship with the other.</p>     <p><b>Keywords: </b>Aggressiveness, bullying, subjective sense, psychological subject, autism.</p> <hr>     <p>El incremento paulatino de actos agresivos entre ni&ntilde;os y adolescentes se ha constituido en uno de los focos m&aacute;s importantes de malestar en las instituciones escolares, tanto en el continente americano como en el europeo (Debarbieux, 2004). Tales comportamientos aparecen en el centro del motivo de consulta de un porcentaje importante de los padres que solicitan atenci&oacute;n profesional para sus hijos en centros p&uacute;blicos o privados<a href="#1" name="s1"><sup>1</sup></a>, y son, igualmente, tema de preocupaci&oacute;n de las entidades gubernamentales en los distintos pa&iacute;ses. Infortunadamente, esta problem&aacute;tica no s&oacute;lo ha ido en aumento, sino que cada vez sus actores son m&aacute;s j&oacute;venes (Dumas, 2000). Tradicionalmente, las ciencias del hombre se han dedicado a su estudio desde una perspectiva hist&oacute;rica, sociol&oacute;gica y antropol&oacute;gica en el marco de la violencia y el uso del poder y la fuerza de unos grupos con respecto a otros. Desde hace algunos a&ntilde;os, se reconoce la importancia de aproximarse a la dimensi&oacute;n subjetiva implicada en esta problem&aacute;tica, es decir, desde un punto de vista psicol&oacute;gico, en el contexto del lazo social que constituye el sujeto (Askofar&eacute; &amp; Sauret, 2002).</p>     <p>Se ha buscado identificar elementos del entorno escolar que ser&iacute;an determinantes en la producci&oacute;n de este tipo de comportamientos y, en este sentido, Hughes, Cavell, Meehan, Zang y Collie (2005), a partir de un enfoque ecol&oacute;gico, mostraron las relaciones entre el grado de adversidad del contexto escolar y la eficacia del tipo de intervenci&oacute;n propuesta a ni&ntilde;os de segundo y tercer grado que presentaban agresividad.</p>     <p>En esta l&iacute;nea de ideas, muy tempranamente los investigadores se interesaron por los efectos del modelo pedag&oacute;gico (Diatkine, 1985), o del modelo educativo en el seno familiar. Es as&iacute; como Stormshak, Bierman, McMahon y Lengua (2000) establecieron relaciones entre el tipo de pr&aacute;ctica de la parentalidad descrita por los padres y la manifestaci&oacute;n de problemas de comportamiento (entre ellos agresividad, pero tambi&eacute;n comportamientos de oposici&oacute;n e hiperactividad) de 631 ni&ntilde;os de primer grado en el medio escolar.</p>     <p>Por otra parte, una rama importante de investigaci&oacute;n en este campo ha explorado las consecuencias de la actividad que los ni&ntilde;os despliegan con los objetos a su alcance. Huston-Stein, Fox, Greer, Watkins y Whitaker (1981) realizaron un estudio con 66 ni&ntilde;os de pre-escolar (con edades comprendidas entre 3;6 y 5;8) y encontraron que cuando los ni&ntilde;os observan programas de televisi&oacute;n con escenas de alto nivel de acci&oacute;n y violencia, la presencia de estos dos componentes redobla el efecto de cada uno de ellos y afecta los contenidos de los juegos que los ni&ntilde;os crean, los cuales presentan un mayor nivel de agresividad que en los casos en que los programas ten&iacute;an un bajo nivel de acci&oacute;n y violencia o aquellos en los cuales los ni&ntilde;os no vieron programas de televisi&oacute;n antes de las sesiones de juego.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las familias y los conflictos en la pareja parental o las dificultades personales de sus miembros han sido igualmente objeto de investigaci&oacute;n en relaci&oacute;n con esta problem&aacute;tica (Kreisler, 1985; Jury, 2003; cf. estudios citados por Muratori et. al., 2001). Manciaux (2002) hace referencia al papel del maltrato intrafamiliar en las perturbaciones que pueden presentar los ni&ntilde;os y que llevan a comportamientos como el de la agresividad, pero tambi&eacute;n se&ntilde;ala c&oacute;mo no se trata de una relaci&oacute;n necesariamente determinante, tal y como los estudios sobre resiliencia han permitido descubrirlo (Cyrulnik, 2002b). Por su parte, Dale et al. (2003) llevaron a cabo un estudio longitudinal con 132 familias, durante 12 a&ntilde;os, que les permiti&oacute; mostrar la importancia del impacto de la depresi&oacute;n postparto de las madres. En efecto, un importante porcentaje de los ni&ntilde;os presentaron en la escuela problemas de agresividad, al igual que dificultades de atenci&oacute;n e hiperactividad hasta la edad de 11 a&ntilde;os. Es igualmente c&eacute;lebre la investigaci&oacute;n de Mary Ainsworth (citada por Cyrulnik, 2002a) sobre los tipos de apego, replicada por muchos otros investigadores, en la cual encontr&oacute; que el apego ambivalente y el apego confuso generan comportamientos agresivos en los ni&ntilde;os peque&ntilde;os.</p>     <p><b>EL NI&Ntilde;O COMO SUJETO PSICOL&Oacute;GICO</b><a href="#2" name="s2"><b><sup>2</sup></b></a></p>     <p>Esta investigaci&oacute;n se propuso estudiar el problema de acuerdo con una concepci&oacute;n del ni&ntilde;o como <i>sujeto psicol&oacute;gico </i>(Colmenares, 1997, 2001). En esta perspectiva, el ni&ntilde;o es un gestor activo de su propia vida, incluso en situaciones en las cuales con su comportamiento reacciona a condiciones espec&iacute;ficas del medio. En efecto, en tales casos no se trata de una respuesta autom&aacute;tica determinada directamente por dichas condiciones; el ni&ntilde;o produce ese comportamiento en funci&oacute;n de c&oacute;mo se ha estructurado psicol&oacute;gicamente, qu&eacute; visi&oacute;n ha construido de lo real, qu&eacute; sentido tiene para &eacute;l la situaci&oacute;n espec&iacute;fica que est&aacute; viviendo. Piaget (1971, 1977) mostr&oacute; c&oacute;mo, desde que nace, el beb&eacute; se constituye en un polo necesario de su propio desarrollo (aun cuando al principio est&eacute; indiferenciado del objeto y por lo tanto no sea consciente de ello); as&iacute; mismo, revel&oacute; de qu&eacute; manera el psiquismo emerge como un universo subjetivo, espec&iacute;fico al ser humano, que el beb&eacute; forja paulatinamente partiendo de sus propias acciones.</p>     <p>El concepto de <i>sujeto psicol&oacute;gico </i>retoma, subraya y desarrolla esta concep-tualizaci&oacute;n piagetiana del psiquismo en su doble dimensi&oacute;n: en primer lugar, activamente <i>agenciado </i>por el ser humano y, segundo, <i>construido </i>en consecuencia desde s&iacute; mismo. En sus distintos momentos del desarrollo, el ni&ntilde;o es situado, a partir de este concepto, como aquel que gesta su estructuraci&oacute;n interna y por lo tanto sus comportamientos: &eacute;l es <i>sujeto </i>de s&iacute; mismo y de sus relaciones con el medio. En tanto que <i>sujeto psicol&oacute;gico </i>&eacute;l es el origen y la fuente del desarrollo del psiquismo y todas las construcciones psicol&oacute;gicas las elabora a partir de s&iacute; mismo. Conocer el medio en el cual se desenvuelve una persona, independientemente de su edad, es importante porque hace posible contextualizar sus comportamientos; pero las razones que los producen, su l&oacute;gica interna y su sentido es necesario buscarlos en el sujeto mismo.</p>     <p><b>La vida ps&iacute;quica: un entramado de significaciones subjetivas</b></p>     <p>El psiquismo es un universo que reposa en una red estructurada de significaciones. Significaciones que, en tanto que <i>sujeto psicol&oacute;gico, </i>el ser humano construye a partir de s&iacute; mismo y refiri&eacute;ndolas siempre a s&iacute; mismo, en relaci&oacute;n con sus propios valores, la visi&oacute;n que tiene de s&iacute;, de los otros y del mundo en general, en funci&oacute;n de su nivel de desarrollo y de su estructura psicol&oacute;gica. Como lo muestra Piaget (1971), aun antes de estar en capacidad de pensar y hablar, el beb&eacute; avanza en el desarrollo a partir de las significaciones que establece al desplegar su actividad espont&aacute;nea y que le permiten construir estructuras cada vez m&aacute;s generales y complejas. El referente inicial de las significaciones es la propia acci&oacute;n. A falta de palabras y pensamientos, el &quot;instrumento&quot; inicial de relaci&oacute;n consigo mismo y el mundo es la acci&oacute;n y a ella est&aacute; referido el sentido que el ni&ntilde;o construye de s&iacute;, de los otros y, en general, de lo real. Desde un comienzo las acciones del ni&ntilde;o se constituyen en estructuras de conjunto donde los distintos elementos est&aacute;n interrelacionados y coordinados entre s&iacute;. Se trata de verdaderos sistemas organizados que condensan el conocimiento que el ni&ntilde;o va logrando de s&iacute; y del universo, de ah&iacute; que su observaci&oacute;n y an&aacute;lisis permita inferir los modos de relaci&oacute;n a s&iacute;, al otro y a los objetos que el ni&ntilde;o va construyendo.</p>     <p>Ahora bien, en la estructuraci&oacute;n de la acci&oacute;n y de las significaciones a las cuales ella da lugar en los primeros meses<a href="#3" name="s3"><sup>3</sup></a> de la vida es que se produce el desarrollo progresivo de la consciencia de s&iacute; como <i>sujeto psicol&oacute;gico, </i>desarrollo que desemboca poco a poco en la constituci&oacute;n de la estructura de identidad (la cual se traduce en la construcci&oacute;n de la <i>noci&oacute;n de objeto permanente), </i>gracias a la cual el beb&eacute; se vive y se concibe diferenciado del otro y de los objetos y que continuar&aacute; desarroll&aacute;ndose y enriqueci&eacute;ndose en el curso de su vida.</p>     <p>Las significaciones iniciales son pues muy elementales y est&aacute;n &iacute;ntimamente ligadas a las acciones que el ni&ntilde;o realiza. A medida que avanza en el desarrollo, estas acciones y las significaciones concomitantes se enriquecen y se hacen cada vez m&aacute;s complejas, de manera que progresivamente el ni&ntilde;o las trasciende y transforma construyendo una estructura simb&oacute;lica de s&iacute;. En ella, las significaciones se han desprendido de las acciones y forman poco a poco entre s&iacute; redes complejas que constituyen el substrato del pensamiento y una parte fundamental de toda la actividad simb&oacute;lica del ni&ntilde;o.</p>     <p>La estructura de identidad que antes se circunscrib&iacute;a a ser vivida y actuada da paso a una identidad estructurada en la simbolizaci&oacute;n que contin&uacute;a su desarrollo y consolidaci&oacute;n en este nuevo plano donde el ni&ntilde;o puede representarse y pensarse a s&iacute; mismo, lo cual ampl&iacute;a sus posibilidades de significar su experiencia como <i>sujeto psicol&oacute;gico: </i>su relaci&oacute;n con la vida, con los otros y los objetos se abre a un mundo de posibles, de dimensiones inmateriales, no inmediatas, no tangibles (Piaget, 1977; Piaget e Inhelder, 1982).</p>     <p>Esto quiere decir que, desde el origen de su vida ps&iacute;quica, el conocimiento que el ni&ntilde;o tiene de lo real es un conocimiento construido por &eacute;l, es &eacute;l quien lo significa. El ni&ntilde;o no es un elemento m&aacute;s de las situaciones; &eacute;l las vive, elaborando significaciones que le son particulares y con las cuales va haciendo su propia historia. En ning&uacute;n momento de su desarrollo el ni&ntilde;o integra los est&iacute;mulos tal cuales: siempre los significa y por lo tanto los transforma; el grado de complejidad de estas significaciones depende de la estructura psicol&oacute;gica construida por el ni&ntilde;o y del nivel de desarrollo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En consecuencia, el prop&oacute;sito de esta investigaci&oacute;n fue identificar las significaciones que tiene para el ni&ntilde;o su acci&oacute;n agresiva, en relaci&oacute;n con la concepci&oacute;n que ha elaborado de s&iacute; mismo, del otro, y la manera de concebir las relaciones interpersonales.</p>     <p><b>M&Eacute;TODO</b></p>     <p>En consonancia con el marco te&oacute;rico de filiaci&oacute;n piagetiana, se utiliz&oacute; el m&eacute;todo cl&iacute;nico, el cual por definici&oacute;n se centra en el estudio del sujeto en su especificidad. Este m&eacute;todo, ampliamente desarrollado y elaborado por Piaget en el terreno de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, parte de la observaci&oacute;n fina del ni&ntilde;o para hacer una exploraci&oacute;n sistem&aacute;tica y profunda de un problema determinado (Piaget, 1982; Vinh-Bang, 1970; Delval, 2001). El material reunido permiti&oacute; realizar un estudio de caso con cada uno de los participantes. De esta manera, la opci&oacute;n cl&iacute;nica as&iacute; definida inscribe esta investigaci&oacute;n en el contexto de la investigaci&oacute;n cualitativa, interesada en el estudio de la subjetividad (Gonz&aacute;lez, 2000, 2007).</p>     <p><b>Participantes</b></p>     <p>Dos ni&ntilde;os de cinco a&ntilde;os, a quienes llamaremos Alirio y Juli&aacute;n, respectivamente, que asist&iacute;an a un colegio de estrato socio-econ&oacute;mico medio de la ciudad. Se escogieron sujetos de cinco a&ntilde;os porque esta edad se sit&uacute;a en un momento importante del cursus escolar, cuando los ni&ntilde;os est&aacute;n terminando el per&iacute;odo de los grados pre-escolares b&aacute;sicos para iniciar los aprendizajes fundamentales relativos a la lectura, la escritura y las matem&aacute;ticas. Es, por ende, un momento de transici&oacute;n hacia un marco de clase m&aacute;s estricto. A medida que los ni&ntilde;os avanzan en la escolaridad, las exigencias comportamentales por parte del medio escolar se hacen mayores. En este sentido, los actos agresivos de los ni&ntilde;os se convierten en fuente de perturbaci&oacute;n de la vida escolar y son cada vez menos tolerados. Alirio (cinco a&ntilde;os, cuatro meses) es un ni&ntilde;o f&iacute;sicamente bien desarrollado, de contextura promedio. Establece un buen contacto conmigo y se expresa sin dificultad. Lo particular en su presentaci&oacute;n es su altura, sin sobrepasar las normas de su edad, y un tono &quot;de queja&quot; al hablar de s&iacute; que contrasta con su tama&ntilde;o.</p>     <p>Juli&aacute;n (cinco a&ntilde;os) es un ni&ntilde;o de talla y contextura promedio en relaci&oacute;n con su edad; el rasgo sobresaliente es una ligera dificultad en la articulaci&oacute;n de la /s/. Juli&aacute;n se muestra un tanto reservado y desconfiado en el acercamiento inicial (durante el trayecto hacia el sal&oacute;n donde llevo a cabo las sesiones, desarrolla una conversaci&oacute;n en la que entremezcla sus preguntas con relatos sobre tiburones); pero esto desaparece r&aacute;pidamente y, por el contrario, avanza entusiasta en mi direcci&oacute;n desde que me percibe, en cada una de los siguientes sesiones.</p>     <p><b>Instrumentos</b></p>     <p>Se realizaron cuatro <i>sesiones cl&iacute;nicas </i>(es decir, abiertas y no predise&ntilde;adas) con cada ni&ntilde;o, que incluyeron observaci&oacute;n, entrevista, dibujo y juego. Siguiendo los principios del m&eacute;todo cl&iacute;nico, los instrumentos fueron implementados con la flexibilidad requerida para dar prioridad a la expresi&oacute;n subjetiva de cada ni&ntilde;o; por lo tanto, no se dise&ntilde;aron protocolos ni rejillas, su din&aacute;mica y estructura se organiz&oacute; en funci&oacute;n de la especificidad del material (verbalizaciones y acciones) que aportaba cada ni&ntilde;o, la pregunta que gui&oacute; el estudio y las hip&oacute;tesis interpretativas que la investigadora fue construyendo.</p>     <p><b>RESULTADOS Y AN&Aacute;LISIS INICIALES </b></p>     <p><b>Alirio</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>&bull; Dibujo con tema libre</i></p>     <p>Alirio presenta el siguiente relato sobre el dibujo que realiza en la primera sesi&oacute;n:</p>     <blockquote>       <p>Bueno, hab&iacute;a una vez un conejito, ti, ti, tiri, ti.. .y yo... y yo.. .encontr&eacute; ese conejito, y le dije a mi mam&aacute; que quer&iacute;a que ese conejito fuera mi mascota...&quot; &#91;La madre le dice&#93; &quot;no, no puede ser porque es que c&oacute;mo lo vamos a cuidar, c&oacute;mo le vamos a recoger el pop&oacute;, y.co . vamos a comprar la comida &#91;...&#93; pues yo la compro, yo lo compro. - &iquest;y qui&eacute;n dijo que usted pod&iacute;a conseguir plata?&quot; &quot;.. .pero despu&eacute;s el sol y era por la noche, y a la otra ma&ntilde;ana el sol apareci&oacute;, pero hab&iacute;a algo raro &#91;...&#93; nubes de colores y pasto anaranjado, y pasto verde claro y oscuro.y la tierra estaba muy alta. entonces &eacute;l dijo -&iquest;qu&eacute; es eso? - pregunt&oacute; el ni&ntilde;o &#91;...&#93; Y el conejito salt&oacute; otra vez, porque quer&iacute;a alcanzar el cielo y el sol, pero esta vez no supo qu&eacute; era. &#91;...&#93; Y despu&eacute;s fueron al zool&oacute;gico y ah&iacute; hab&iacute;an &#91;...&#93; tigres,. leones, y por supuesto.hab&iacute;an. &iquest;qu&eacute;?... y por supuesto hab&iacute;an, hab&iacute;an lobos. tambi&eacute;n hab&iacute;an cocodrilos, cocodrilos&#91;.&#93; y como ten&iacute;a tanta alegr&iacute;a se mont&oacute; en el cocodrilo, y en los chuzos y se chuz&oacute;, &#91;...&#93; y por fin salt&oacute;, y eso que fue de para atr&aacute;s; pero salt&oacute;.salt&oacute;.hacia. su pie.y entonces as&iacute; es su pie. y nosotros.primero salt&oacute; aqu&iacute;, salt&oacute; un canasto que pudo tocar un nube, la nube rosada... y despu&eacute;s.. .despu&eacute;s cuando se fueron, se fueron a la casa.despu&eacute;s vieron un animal y vieron todos los animales del zool&oacute;gico y se escaparon. &#91;...&#93; el conejito lo llev&oacute; a una parte protegida y all&iacute; nadie lo vio, al menos.que tambi&eacute;n hab&iacute;an murci&eacute;lagos y ara&ntilde;as&quot;.</p> </blockquote>     <p>Alirio escoge como protagonista de su dibujo, y que por lo tanto lo representa, a un conejo, un animal que simboliza fragilidad e indefensi&oacute;n. Su relato comienza escenificando un conflicto madre — hijo a prop&oacute;sito de esta mascota, con el cual la sit&uacute;a no s&oacute;lo como privadora de objetos de afecto, sino como figura con graves fallas en el ejercicio de su funci&oacute;n. El ni&ntilde;o apela a la figura paterna simbolizada por el sol, en una b&uacute;squeda de protecci&oacute;n frente a su propio desvalimiento, pero &eacute;ste resulta ser inoperante: <i>&quot;hab&iacute;a al</i><i>g</i><i>o raro&quot;, </i>dice el ni&ntilde;o, y Alirio subraya entonces las alteraciones del entorno, representadas en cualidades amenazantes con las que reviste a los s&iacute;mbolos maternos: las nubes han cambiado su color, la tierra no ofrece un soporte s&oacute;lido. El ni&ntilde;o retorna a la referencia paterna pero falla, y queda entonces en un estado de desconcierto, perdido. El peligro en el que se encuentra es figurado por animales salvajes: tigres, leones, lobos, cocodrilos. Alirio intenta luchar con el sentimiento de peligro de varias maneras. Lo transforma en sentimiento de alegr&iacute;a, y matiza la presencia de los animales situ&aacute;ndolos en el zool&oacute;gico. Pero las barreras de este lugar son insuficientes tanto hacia el interior como hacia el exterior. Por una parte, en su interior mismo se ve en una situaci&oacute;n de riesgo, subi&eacute;ndose a un cocodrilo. Resulta interesante que si bien al mismo tiempo lo anula (lo sit&uacute;a como muy travieso y desbordado por la alegr&iacute;a), Alirio sugiere que se encuentra en esta situaci&oacute;n por s&iacute; mismo: es &eacute;l quien se sube al cocodrilo. Disminuye el da&ntilde;o, simplemente &quot;se <i>chuza&quot;, </i>pero de inmediato sugiere un da&ntilde;o mayor, &quot;se <i>fue de para atr&aacute;s&quot;, </i>y de nuevo lo anula con una banalidad, <i>&quot;salt&oacute; hacia su pie&quot;. </i>Sin embargo, este recurso tampoco es eficaz; el conejo sigue su b&uacute;squeda y se orienta de nuevo hacia el cielo protector, pero el sol permanece inalcanzable y s&oacute;lo logra tocar una de las que anunci&oacute; como peligrosas nubes. Suaviza el encuentro recurriendo al color rosado y busca cerrar con un regreso a la casa, en principio un espacio &iacute;ntimo de protecci&oacute;n. Mas para Alirio no es &eacute;ste el caso; el peligro del zool&oacute;gico acecha igualmente en su exterior, los animales escapan, y su casa no constituye un refugio seguro.</p>     <p>El ni&ntilde;o realiza un nuevo intento de salida a la situaci&oacute;n y propone otro refugio; no obstante, la soluci&oacute;n, una vez m&aacute;s es fallida, aparecen otros animales vividos como peligrosos. Finaliza entonces con un recurso de huida radical &quot;&#91;...&#93; <i>se vol&oacute; en una nave para M&eacute;xico y as&iacute; termina&quot;.</i></p>     <p>Desde el punto de vista formal, se encuentran diversos elementos que van en el mismo sentido del anterior an&aacute;lisis. La figura materna ocupa el centro del dibujo, con una expresi&oacute;n mezcla de j&uacute;bilo e intimidaci&oacute;n, con manos y pies descomunales, y con la misma vivacidad crom&aacute;tica de las nubes. De acuerdo con el relato del ni&ntilde;o, tal manera de dibujar la figura materna est&aacute; en consonancia con la significaci&oacute;n de amenaza que le confiere y con la centralidad de dicha tem&aacute;tica para el presente dibujo.</p>     <p>Casi aplastado por la figura materna, se encuentra el ni&ntilde;o con una expresi&oacute;n que re&uacute;ne sorpresa, dolor y terror. Adicionalmente, lo dibuja fragmentando la cabeza con respecto al cuerpo; si bien los pies son grandes, son in&uacute;tiles para ofrecer apoyo, finalmente, carece de brazos y manos para actuar sobre el mundo y los otros. En otro lugar dibuja un ni&ntilde;o aparentemente m&aacute;s completo e integrado pero min&uacute;sculo, poco diferenciado y encerrado. Por otra parte, al conejo, que desde el punto de vista formal le permite una &quot;mejor&quot; realizaci&oacute;n, le borra la cara. El ni&ntilde;o figura as&iacute; su vivido de inmenso temor, de profunda desprotecci&oacute;n, de ausencia de fundamentos psicol&oacute;gicos de seguridad y de divisi&oacute;n entre su inteligencia —representada por la cabeza— y estos sentimientos que escapan a su raz&oacute;n y no puede transformar a pesar de su inteligencia.</p>     <p>La hierba y la tierra est&aacute;n presentes, pero no constituyen una base para las figuras; &eacute;stas flotan en el medio de la hoja, con un doble encerramiento: por una parte, el formado por los trazos de rayas discontinuas a su alrededor; por otra parte, el producido entre las nubes, que forman una masa en la parte superior y en la parte inferior la amplia superficie de la hierba y la tierra. Su comentario sobre esta &uacute;ltima, <i>&quot;est&aacute; muy alta&quot;, </i>en el contexto del dibujo, deja filtrar una inquietud impl&iacute;cita por esta tierra, s&iacute;mbolo materno, que en lugar de constituir una base de afirmaci&oacute;n para &quot;caminar por la vida&quot;, para &eacute;l resulta amenazante en relaci&oacute;n con lo que &eacute;l mismo se&ntilde;ala en su relato. De esta manera, el ni&ntilde;o figura su atrapamiento en la problem&aacute;tica puesta en evidencia con la figura materna.</p>     <p>El sol, como s&iacute;mbolo paterno que podr&iacute;a constituir un recurso protector, mediando en esta relaci&oacute;n destructora con la figura materna, lo muestra como un elemento presente pero inoperante pues lo a&iacute;sla doblemente: con las rayas con las cuales rodea las figuras centrales, y haciendo un dibujo indefinido (pues lo que representa de manera espec&iacute;fica es inidentificable, es simplemente un cuadril&aacute;tero) que hace barrera entre el sol y el resto de figuras.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>&bull; Dibujo de una familia</i></p>     <p>Alirio se dibuja con su pap&aacute; y su mam&aacute;: <i>&quot;Este soy yo </i>(se&ntilde;ala figura del centro), <i>y yo le digo feliz d&iacute;a del padre </i>(lo dice muy bajito, casi inaudible), y <i>&eacute;ste es mi pap&aacute; </i>(figura de la derecha) <i>y como mi pap&aacute; es calvito... y ahora voy a pintarlos..&quot; </i>Al pedirle repetir m&aacute;s fuerte y precisar a qui&eacute;n se est&aacute; dirigiendo, cambia y dice que las felicitaciones son para su madre. A continuaci&oacute;n introduce entonces la idea de disfraz y m&aacute;scara tanto para el padre como para &eacute;l, puntualizando: &quot;Y <i>la mam&aacute; no se disfraz&oacute; de nada.&quot; </i>En primer lugar, pues, sit&uacute;a al padre: &quot;El <i>vestido de mi pap&aacute; combina con el pasto </i>&#91;.<i>..</i>&#93; <i>&quot;Porque, porque se disfraz&oacute; de pasto&quot;. </i>Agrega que en la cara, a su pap&aacute; le pint&oacute; <i>&quot;Una m&aacute;scara&quot;&quot; </i>&#91;.<i>..</i>&#93; <i>&quot;S&iacute;... de oscuridad&quot;. &quot;Y yo me puse una ca...chaqueta azul&quot; </i>&#91;.<i>..</i>&#93;. <i>&quot;..y tambi&eacute;n... &quot;...tambi&eacute;n,pero...y tambi&eacute;n, yo me puse guantes de color azul claro porqueyo me quer&iacute;a parecer al mar-&quot; </i>(.<i>..</i>) &quot;Y <i>tambi&eacute;n me puse una cara de color azul, una, una, o sea... &iquest;c&oacute;mo te lo puedo decir?... una m&aacute;scara azul me puse una m&aacute;scara azul, eso es lo que me refiero&quot;.</i></p>     <p>De esta manera, Alirio plantea la presencia/ ausencia de su padre. &Eacute;l est&aacute;: en efecto, lo incluye en su mundo ps&iacute;quico; pero no lo hace operar: lo borra, pues en primer lugar se confunde con el entorno, con un disfraz de pasto. Pero adem&aacute;s, le pone una m&aacute;scara con la cual queda ocultado en la oscuridad, no se ve. Su referencia al disfraz de pasto, le permite expresar que lo busca como soporte, pero le resulta amenazante (dibuja la hierba como puntas aceradas sobre las cuales no se puede parar).</p>     <p>Por un lado, busca la cercan&iacute;a con el padre en aspectos que comparte con &eacute;ste: ambos se presentan de una manera, pero no son eso pues portan un disfraz, y adem&aacute;s quedan ocultos detr&aacute;s de una m&aacute;scara. Esta cercan&iacute;a no se apoya en elementos que constituyan para &eacute;l una fuerza en la presencia de s&iacute; como sujeto. Por otro lado, se aleja del padre: escoge un disfraz de mar, esto es, simbolizando lo materno, con lo cual se&ntilde;ala c&oacute;mo conserva un punto esencial de enlace con la figura materna. El disfraz y la m&aacute;scara lo envuelven y encierran, pero al mismo tiempo Alirio se&ntilde;ala que es algo que nace de &eacute;l: &quot;&#91;...&#93; <i>yo me quer&iacute;a parecer al mar?&quot;</i></p>     <p>Esta es una de las dimensiones fundamentales de su lucha: busca este modo de relaci&oacute;n a la figura materna, pero se siente atrapado; trata de protegerse y alejarse o introducir otros elementos que marquen la distancia, pero de nuevo busca meterse en aquello que lo atrapa.</p>     <p>Desde el punto de vista formal, es importante destacar cuatro aspectos. El ni&ntilde;o se dibuja en el medio de los dos padres, un poco m&aacute;s cerca del padre. Esto representa ese lugar dif&iacute;cil del que Alirio habla, de indecisi&oacute;n entre las dos figuras parentales, y al mismo tiempo buscando aproximarse al padre.</p>     <p>Por otra parte, las figuras est&aacute;n apenas elaboradas, y los detalles anat&oacute;micos son pobres en relaci&oacute;n con lo esperado para su edad. Esto habla de una representaci&oacute;n de s&iacute; incipiente. Llama la atenci&oacute;n el tama&ntilde;o y la manera maciza como dibuja manos y pies, presentando figuras que ni se pueden sostener bien en una base —a pesar de sus gigantes &quot;pies&quot;—, ni poseen manos que les sirvan para interactuar y tener acciones eficaces sobre el entorno. Los brazos extendidos parecen m&aacute;s bien barreras de separaci&oacute;n con los otros y las enormes manos, ap&eacute;ndices que obstaculizan las relaciones y sobrecargan las figuras. Alirio se representa como un ni&ntilde;o fr&aacute;gil, aislado e impotente.</p>     <p>En tercer lugar, los personajes son similares en edad, aparecen como si los tres fueran ni&ntilde;os. Alirio muestra aqu&iacute; un aspecto esencial de su organizaci&oacute;n psicol&oacute;gica, esperable, dada la rudimentaria representaci&oacute;n de s&iacute; ya anotada: &eacute;l no se ha construido en su lugar de hijo en relaci&oacute;n con la diferencia de las generaciones.</p>     <p>En cuarto lugar, el sexo s&oacute;lo est&aacute; marcado por un detalle en el pelo, por lo dem&aacute;s son cuerpos indiferenciados, lo cual est&aacute; en consonancia con lo anterior y su no construcci&oacute;n diferenciada desde el punto de vista generacional.</p>     <p><i>&bull; Dibujo con tema de pelea</i></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ante mi pedido de utilizar este tema para realizar un dibujo y crear una historia, el ni&ntilde;o dice: <i>&quot;S&oacute;lo voy a hacer un ni&ntilde;o peleando.&quot; </i>Alirio insiste pues en su dificultad para entrar en relaci&oacute;n con los otros, su soledad. Un ni&ntilde;o peleando solo: &iquest;de qu&eacute; pelea nos habla? Tal vez, haciendo eco a las problem&aacute;ticas que ha expuesto alude a la lucha interna que sostiene al respecto. Alirio contin&uacute;a:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Ese ni&ntilde;o estaba bravo porque lo, le quit&oacute;, le quitaron un juguete.y ese era yo cuando estaba beb&eacute; &#91;...&#93; &iexcl;Ehh!, eh, eh...ehhh, eh, eh... (como si estuviera llorando) se escuchaba todo eso. &#91;...&#93; Y despu&eacute;s &eacute;l sal&iacute;a llorando y no me hizo nada, no me hizo nada. nada me hizo, pero lo mord&iacute; y mi mam&aacute; me separ&oacute; de &eacute;l&quot;.</p> </blockquote>     <p>Alirio logra aqu&iacute; explicitar la posici&oacute;n que se perfilaba en el transcurso de las sesiones. Su referencia a &eacute;l, como beb&eacute; (m&aacute;s adelante aclara que est&aacute; condensando ese momento con el actual, en el colegio: <i>&quot;Mire todo lo que son&oacute; mis lloretas, tin, tin tin... c&oacute;mo todo el colegio se escuch&oacute;.'&quot;) </i>constituye la expresi&oacute;n m&aacute;s definida de la manera de vivirse. Esto permite comprender su desvalimiento en la relaci&oacute;n con los dem&aacute;s, que &eacute;l ampl&iacute;a al poner en escena una situaci&oacute;n de frustraci&oacute;n causada por el otro. De esta manera muestra, igualmente, el lugar de la agresi&oacute;n, como reacci&oacute;n que surge y encubre tal desvalimiento. El ni&ntilde;o queda finalmente en posici&oacute;n de v&iacute;ctima.</p>     <p>Lo anterior queda resaltado en el dibujo, por su esquematismo. Inicialmente, Alirio dibuja s&oacute;lo un personaje, &eacute;l, con una expresi&oacute;n de tristeza; pero a medida que desarrolla la historia, agrega el otro ni&ntilde;o, con expresi&oacute;n de alegr&iacute;a, y llena el espacio, entre la figura que lo representa a &eacute;l y los bordes de la hoja, con las ondas que figuran el sonido de su llanto. No hay ning&uacute;n otro elemento, ni fondo, las figuras flotan en un vac&iacute;o en el cual s&oacute;lo sobresale el llanto. As&iacute; maximiza la representaci&oacute;n del sufrimiento con ese llanto que lo encierra y a&iacute;sla.</p>     <p><i>&bull; Juego 1</i></p>     <p>Alirio inicia un juego cuya tem&aacute;tica consiste en que unos soldados/ bomberos van en un carro de bomberos a atacar/apagar incendios producidos por bombas que unas personas lanzan en la noche. El ni&ntilde;o introduce personajes que representan actividades de reparaci&oacute;n, los constructores y una enfermera, pero cuya participaci&oacute;n es muy corta ante la predominancia del contenido de peligro, el cual se va amplificando. En efecto, a las bombas sucede un dinosaurio que ha sido hecho por un mago malo. El tema contin&uacute;a en relaci&oacute;n con la lucha circular e interminable de Alirio con el peligro: introduce unos perros que vienen a atacar al dinosaurio, pero sin &eacute;xito. El ni&ntilde;o declara: <i>&quot;Sobrevive mucho'&quot; &quot;Tiene muchas heridas,pero nunca se rinde'&quot; </i>Mas no le basta con expresar esto; al ver que es posible que el dinosaurio sea vencido, introduce un dinosaurio beb&eacute;, y no satisfecho a&uacute;n, hace intervenir directamente al mago malo. Resulta interesante, en relaci&oacute;n con el an&aacute;lisis del dibujo con tema libre, y lo se&ntilde;alado con respecto a la manera como el ni&ntilde;o presenta una figura materna amenazante, que en este momento del juego, para simbolizar al mago malo, Alirio escoge una mu&ntilde;eca, as&iacute; la llame mago, en masculino.</p>     <p>Desde el punto de vista formal, la estructura del juego que propone el ni&ntilde;o presenta caracter&iacute;sticas que nos hacen interrogarnos sobre su propia estructuraci&oacute;n simb&oacute;lica. En efecto:</p>     <blockquote>       <p>- Los personajes est&aacute;n apenas esbozados: los soldados/bomberos son un conjunto indiferenciado, al igual que los constructores, la enfermera, las personas que viven en la casa.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>- El tema del peligro es tan pregnante y difuso que carece de importancia su fuente o agente. Por lo tanto, quienes encarnan la maldad tambi&eacute;n est&aacute;n insuficientemente construidos: el se&ntilde;or que pone las bombas s&oacute;lo aparece ante mi pregunta y r&aacute;pidamente deja de tener importancia. Pronto da lugar al dinosaurio y al mago quienes tampoco est&aacute;n muy definidos.</p>       <p>- A los contextos en que sit&uacute;a los personajes les falta una clara determinaci&oacute;n: el carro de bomberos est&aacute; lleno de mu&ntilde;ecos, muebles y animales cuya presencia es contradictoria con el sentido de un carro de bomberos. Esta manera de proponer el objeto parecer&iacute;a obedecer en Alirio a una necesidad de llenar el cami&oacute;n. Las dificultades de construcci&oacute;n de s&iacute;, puestas en evidencias en los an&aacute;lisis anteriores, remiten a la posible vivencia de un vac&iacute;o interior o por lo menos de una fragilidad que el ni&ntilde;o busca compensar. La construcci&oacute;n psicol&oacute;gica del objeto es solidaria de la construcci&oacute;n de s&iacute; (Colmenares, 2002; Piaget, 1972); por lo tanto, las cualidades psicol&oacute;gicas del objeto que un ni&ntilde;o propone dan cuenta de la construcci&oacute;n de s&iacute; que el ni&ntilde;o ha estructurado.</p>       <p>- Aparte de la casa, Alirio no demarca otros espacios. El ni&ntilde;o hace rodar el carro de bomberos, pero su recorrido no se materializa en relaci&oacute;n con lugares determinados. Parece centrarse &uacute;nicamente en el carro y su movimiento, en una relaci&oacute;n directa con este objeto y sus cualidades. Los soldados/bomberos s&oacute;lo existen en el carro y permanecen en &eacute;ste durante toda la secuencia; el ni&ntilde;o ignora la posibilidad de asignarles una caserna o base. De la misma manera, los personajes que simbolizan el mal surgen de la nada y carecen de lugares de habitaci&oacute;n propios. Resumiendo, el juego carece de espacializaci&oacute;n simb&oacute;lica.</p>       <p>- El juego se desarrolla en una sola escena donde todo sucede casi al mismo tiempo. Alirio no organiza espont&aacute;neamente secuencias definidas que muestren el desenvolvimiento de una historia estructurada con momentos diversos que se suceden unos a otros desde un comienzo hasta un final. Las secuencias que en algunos momentos del juego se diferencian, se derivan de mis intervenciones y preguntas, mas no de un proceso que el ni&ntilde;o va organizando por s&iacute; mismo. El ni&ntilde;o permanece en un solo tiempo, el del peligro y la destrucci&oacute;n, en una acci&oacute;n que se prolonga y se repite encerrada en s&iacute; misma. En otras palabras, el juego carece de temporalizaci&oacute;n simb&oacute;lica.</p> </blockquote>     <p><i>&bull; Juego 2</i></p>     <p><b>Anuncia el tema: </b><i>&quot;A la vida silvestre.&quot; </i>Luego prosigue escogiendo animales que agrupa en peque&ntilde;os conjuntos y les destina espacios espec&iacute;ficos:</p>     <blockquote>       <p>&quot;&#91;...&#93;esta es la parte de los prehist&oacute;ricos, y aqu&iacute; est&aacute;n los caballos, no importa que tambi&eacute;n est&eacute;n los burros en la parte de caballos porque son muy parecidos a los caballos, y la parte de perros, la parte de b&uacute;falos, la parte de monos, la parte &#91;inaudible&#93; es &eacute;sta, perro, burro, perro, burro &#91;...&#93; Los burros son tambi&eacute;n de la parte de los caballos. &#91;...&#93; Estos caballos, este es prehist&oacute;rico. estos son perros, un perro hambriento, la de las lagartijas, la de las jirafas, cocodrilo. esta es la parte para que no se salga. (pone un bloque detr&aacute;s de los animales) para que si algo va a salir, esto. ponemos aqu&iacute; y no se pueden salir de este espacio&#91;...&#93; (los encierra con una cuerda).</p> </blockquote>     <p>Alirio busca as&iacute; establecer una atm&oacute;sfera de calma, creando un mundo ordenado de animales en un espacio igualmente organizado: los animales mansos, aparte de los animales que considera peligrosos o salvajes, y para marcar bien que este orden y estos l&iacute;mites se conserven, delimita las fronteras con cuerdas u otros objetos. En continuidad con lo anterior, el ni&ntilde;o comenta que ha entrenado bien a los animales <i>&quot;a que no le peguen a otros animales </i>&#91;...&#93; <i>para que no hicieran cosas malas.&quot; </i>Alirio recurre a la autocensura, de acuerdo con la informaci&oacute;n que tiene de los valores sociales, pero que para &eacute;l todav&iacute;a son normas externas que no sigue. El ni&ntilde;o escenifica el proceso: hay animales que pelean con otros, &eacute;l los entrena, &eacute;stos se calman y los puede llevar a un lugar mejor, su hogar, aqu&iacute; representado por el &Aacute;frica:</p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;&#91;...&#93; yo los entren&eacute; a no hacer ninguna cosa mala, hay unos de ac&aacute; que todav&iacute;a no est&aacute;n entrenados, por ejemplo ese tigre.uh, uh. &#91;...&#93; &iexcl;Ay!, &iexcl;c&aacute;lmese, c&aacute;lmese! .ya fuiste excelente, ya te puedo llevar, ya te puedo llevar, ya te puedo llevar. &#91;...&#93; Ya, ya.ya, ya. oh, ya encontr&eacute; a tu familia. &#91;...&#93; los calamares.este es. cuidado con tu cabeza que no te caigas, este mico, mico.este &#91;...&#93;&quot;</p> </blockquote>     <p>Con los animales salvajes el ni&ntilde;o representa su manera de vivir la agresividad como una tendencia que nace en &eacute;l, que experimenta de manera espont&aacute;nea y vive como rasgo identitario. El conflicto surge porque los otros le dicen que est&aacute; mal relacionarse as&iacute; y le exigen dominarla. Alirio intenta mantener ese control repitiendo las secuencias de entrenamiento e insistiendo en el ordenamiento de los animales y los espacios (agrega la granja y el desierto). Sin embargo, la ausencia de peleas entre los animales, la organizaci&oacute;n de los espacios, no le permiten crear otro mundo con otras relaciones: la vida queda como en suspenso. Al final del juego, mientras organiza los caballos, surge en &eacute;l la idea de una carrera:</p>     <blockquote>       <p>Est&aacute; a punto de empezar un carrera con los otros caballos...a la one, a la two, a la one, two, three, empieza!...jiiii, jiii... &eacute;l gan&oacute;, el ganador es el two, two gan&oacute;...jiiii, ji, ji</p> </blockquote>     <p>As&iacute;, al ni&ntilde;o no lo satisface este mundo tan calmado, donde en realidad los animales finalmente no hacen nada. Entonces, busca animarlo de una manera en la que la fuerza y la agresividad est&aacute;n integradas en una actividad de exhibici&oacute;n de destrezas y no de destrucci&oacute;n; la lucha de poder con el otro en una competencia con respecto a capacidades. Sin embargo, el ni&ntilde;o no puede sostenerlo en esta esfera: el caballo ganador, golpea y lanza lejos a su cuidador; la fuerza deriva en agresi&oacute;n. Alirio muestra c&oacute;mo los controles que hab&iacute;a introducido son artificiales y precarios; s&oacute;lo correspond&iacute;an a un momento de sumisi&oacute;n. El caballo es valorado y premiado: va al castillo del rey <i>&quot;</i>mis <i>bueno de todo el mundo&quot;. </i>Este final da cuenta de la profunda convicci&oacute;n de Alirio de que la exhibici&oacute;n de fuerza, as&iacute; implique agresi&oacute;n, representa poder, superioridad, cualidades apreciables que engrandecen a quien las despliega.</p>     <p><b>Juli&aacute;n</b></p>     <p><i>&bull; Dibujo con tema libre</i></p>     <p>El ni&ntilde;o hace el dibujo durante la primera sesi&oacute;n mientras describe sus relaciones con sus compa&ntilde;eros. La primera historia sobre su dibujo es la siguiente:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Pues este es un ni&ntilde;o pobre, porque los ni&ntilde;os pobres no pueden hacer nada porque no les dan comida, no le dan ropa y ya.o sea les dan ropa para que los ni&ntilde;os tengan harta ropa y v&aacute;yanse para sus casas, entonces los pap&aacute;s mandan a los ni&ntilde;os all&aacute;. es que hay una pel&iacute;cula que es muy, muy mala en la que hay un se&ntilde;or que manda a los hombres grandes a vestirse, que se ba&ntilde;en, que tan feos, los ni&ntilde;os pues se atoran, tienen ganas de golpear, hay unos que no tienen brazos... &iquest;Cierto que hay unos que son muy suaves? Porque mira que pueden hacer amigos., pueden ser muy cari&ntilde;osos, que cierto que este es el dedo., que cuando se pelean, pueden hacer un problema porque siempre se pelean&quot;.</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Su historia comienza con un tema aparentemente muy alejado, pero termina refiri&eacute;ndose de manera expl&iacute;cita a la problem&aacute;tica de las peleas. El personaje central de su historia es un ni&ntilde;o pobre que carece de todo lo b&aacute;sico. Juli&aacute;n se representa entonces en ese ni&ntilde;o pobre y a trav&eacute;s de ese personaje habla de s&iacute; mismo. Ahora bien, en la historia elaborada, Juli&aacute;n plantea la pobreza como resultado de una acci&oacute;n precisa contra el ni&ntilde;o: no le dan comida ni vestido. Dado que en principio el cuidado de un ni&ntilde;o es responsabilidad de sus padres, podemos entender que Juli&aacute;n nos ofrece su interpretaci&oacute;n de las relaciones padres — hijo como relaciones en las cuales los padres quieren producir da&ntilde;o al ni&ntilde;o; Juli&aacute;n utiliza una expresi&oacute;n general y an&oacute;nima para protegerse de la angustia que conlleva el identificar a los padres como agentes del da&ntilde;o.</p>     <p>La secuencia que sigue confirma la interpretaci&oacute;n anterior: el ni&ntilde;o primero transforma la situaci&oacute;n diciendo que les <i>dan </i>ropa, los dota de casa; lo enuncia utilizando la misma expresi&oacute;n impersonal, pero finalmente nombra a los padres. Anular la primera representaci&oacute;n cambiando el quitar por el dar le permite referirse de manera expl&iacute;cita a los padres, pero la anulaci&oacute;n no es totalmente efectiva pues las acciones que luego describe entrelazan un sentido de deshacerse de los ni&ntilde;os.</p>     <p>Lo anterior evoca en Juli&aacute;n el recuerdo de una pel&iacute;cula de un mundo terrible, que le sirve para hablar de manera expl&iacute;cita de adultos malos y peligrosos; luego el ni&ntilde;o especifica que este es un mundo gobernado por un se&ntilde;or. De nuevo utiliza una expresi&oacute;n an&oacute;nima para expresar que &eacute;sta es la representaci&oacute;n que se hace de un padre (ya no son los padres, de manera indiferenciada, como al principio de la historia), alguien que produce da&ntilde;o a los ni&ntilde;os: los ni&ntilde;os &quot;se <i>atoran!&quot;, &quot;hay unos que no tienen brazos</i>&quot;.</p>     <p>En este contexto, Juli&aacute;n sit&uacute;a su manera de concebir los actos agresivos como un recurso de los ni&ntilde;os para protegerse, <i>&quot;tienen ganas de golpeai&quot;. </i>Tal representaci&oacute;n de ni&ntilde;os endurecidos obligados a defenderse en un mundo que los agrede y los ha dejado sin brazos, inmovilizados para actuar y relacionarse con su entorno, resulta muy angustiante y el ni&ntilde;o se remite a la imagen opuesta. Lo hace bajo la forma de una interrogaci&oacute;n en la cual me toma a m&iacute; como alguien que puede asegurarlo en la posibilidad que formula: <i>&quot;&iquest;Cierto que hay unos que son muy suaves?&quot; </i>Algo muy importante: Juli&aacute;n pone en relaci&oacute;n esta cualidad de la identidad del ni&ntilde;o con la posibilidad de hacer amistades: <i>&quot;Porque mira que pueden hacer amigos&quot;.</i></p>     <p>La historia de Juli&aacute;n pone en escena la doble faz de su desolaci&oacute;n: una, respecto a s&iacute; mismo y la manera de vivirse como un ni&ntilde;o pobre, carente de las cosas m&aacute;s esenciales, y la otra, respecto a sus compa&ntilde;eros y su incapacidad para establecer amistad con ellos.</p>     <p>Juli&aacute;n subraya un detalle: un dedo que ha dibujado en el ni&ntilde;o y relaciona con las peleas. &iquest;Qu&eacute; puede significar? Tomando en consideraci&oacute;n que Juli&aacute;n ven&iacute;a hablando de los padres, <i>el se&ntilde;or, </i>este gesto se puede relacionar con aqu&eacute;l, habitual en nuestra en cultura, que hace un padre (o madre) cuando reprende a un hijo. Curiosamente, Juli&aacute;n dice luego: <i>&quot;Este es el de Nelson y ya. Ya quiero guardar porque ya est&aacute; listico&quot; </i>El personaje del ni&ntilde;o que Juli&aacute;n dibuja le sirve para condensar varias representaciones: se representa a s&iacute; mismo, pero tambi&eacute;n es su padre y adem&aacute;s su compa&ntilde;ero del colegio, Nelson. Hacer expl&iacute;citas estas relaciones le suscita angustia y quiere terminar all&iacute;.</p>     <p>El ni&ntilde;o describe los elementos de su dibujo:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Este es un ni&ntilde;o, no es pobre y adem&aacute;s esto es lo que para &#91;sem&aacute;foro&#93;, y estos son los carri, y estas son las nubas, y esto es el sol y adem&aacute;s est&aacute; el agua y luego tengo que hacer los rayos.y estos son los rayos y ya, &iquest;los guardo?&quot;</p> </blockquote>     <p>Juli&aacute;n niega la descripci&oacute;n que hab&iacute;a hecho inicialmente del ni&ntilde;o: <i>&quot;no es pobre&quot;, </i>de esta manera intenta anular todo lo que ha planteado sobre ese mundo tan peligroso. Para consolidar esta anulaci&oacute;n hace referencia al sem&aacute;foro como un elemento protector, <i>&quot;esto es lo que para&quot;; </i>podr&iacute;amos interpretar que, en este contexto, detiene el peligro, la posibilidad del da&ntilde;o sobre el ni&ntilde;o. Busca igualmente proveer al ni&ntilde;o de un cielo protector enumerando en alternancia elementos simb&oacute;licos femeninos/maternos y elementos simb&oacute;licos masculinos/paternos: nubes, sol, agua, rayos del sol. El ni&ntilde;o elabora esta otra historia:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p>&quot;Aj&aacute;, es que hay un ni&ntilde;o que quiere tener familia, entonces quiere buscar mucho, entonces quiere pedir un taxi, entonces lo pidi&oacute;, entonces busc&oacute; una familia, entonces esa familia le pregunt&oacute; puedo entrar porque ya no tengo familia. &#91;...&#93; Adem&aacute;s &eacute;l puede ser el hijo, entonces bueno puedes entrar adem&aacute;s ya teni&oacute; familia, entonces los malos quer&iacute;an robar a los ni&ntilde;os que eran pobres como ese que estaba all&iacute;.entonces ese se&ntilde;or le pregunt&oacute;: ni&ntilde;o ven ac&aacute;, entonces el ni&ntilde;o: no, entonces le dio un pu&ntilde;o y entonces se poni&oacute; bravo el se&ntilde;or, entonces le pregunt&oacute; la mam&aacute;: ven es un ladr&oacute;n, entonces la mam&aacute;, ven, entonces bueno, entonces le pregunt&oacute;, entonces el ni&ntilde;o se fue para la casa y le pregunt&oacute; al pap&aacute; y despu&eacute;s el ni&ntilde;o el pap&aacute; le peg&oacute; y despu&eacute;s ya se acab&oacute; la historia&quot;.</p> </blockquote>     <p>El tema que crea Juli&aacute;n, un ni&ntilde;o en busca de familia, contextualiza el tema anterior, un ni&ntilde;o pobre. En otras palabras, nos habla o bien de un ni&ntilde;o abandonado, o de un ni&ntilde;o que dej&oacute; su familia. Dado que en el relato anterior dec&iacute;a que al ni&ntilde;o no le daban de comer ni de vestir y los padres lo enviaban a otro sitio, podemos pensar que se trata de un ni&ntilde;o abandonado. De esta manera, Juli&aacute;n nos plantea la manera como se vive, como un ni&ntilde;o desprotegido, en peligro, por la acci&oacute;n de sus figuras de protecci&oacute;n. Este ni&ntilde;o se encuentra en una posici&oacute;n activa de b&uacute;squeda, tema que desarrolla mientras nos habla de su mundo social escolar; podr&iacute;amos preguntarnos tambi&eacute;n cu&aacute;l es entonces la b&uacute;squeda de Juli&aacute;n en el contexto de esos conflictos con sus compa&ntilde;eritos.</p>     <p>Juli&aacute;n no logra sostener la trama idealizada que trata de desarrollar seg&uacute;n la cual el ni&ntilde;o encuentra felizmente una familia que lo acoge; sin soluci&oacute;n de continuidad, Juli&aacute;n introduce a &quot;os <i>malos </i>&#91;que&#93; <i>quer&iacute;an robar a los ni&ntilde;os pobres como ese que estaba all&iacute;&quot;. </i>De todas maneras, para Juli&aacute;n el peligro sigue acechando y en primera instancia debe afrontarlo solo y defenderse con la fuerza f&iacute;sica. En un segundo momento introduce las figuras parentales, y s&oacute;lo a la madre le atribuye una funci&oacute;n protectora; al padre lo sit&uacute;a de nuevo en una posici&oacute;n de agresi&oacute;n, tan amenazante como el se&ntilde;or que intenta robarlo.</p>     <p>Desde el punto de vista formal, se destaca la manera como Juli&aacute;n utiliza el espacio dejando un gran vac&iacute;o en el conjunto de su dibujo, lo cual se acent&uacute;a por la realizaci&oacute;n de pocas figuras (lo cual contrasta con su verbalizaci&oacute;n bastante frondosa) y muy peque&ntilde;as en relaci&oacute;n con la superficie de la cual dispone. En segundo lugar, el ni&ntilde;o no aporta al dibujo un marco, sino que utiliza los bordes de la hoja para ello; en este sentido, el sost&eacute;n de la escena es el borde inferior. Esto aumenta el efecto de vac&iacute;o, dado que las figuras est&aacute;n agrupadas en los extremos superior e inferior de la hoja. En tercer lugar, tomando en consideraci&oacute;n la edad del ni&ntilde;o, la figura humana resulta muy poco elaborada.</p>     <p>Con respecto a la figura humana, es importante destacar que el ni&ntilde;o se dibuja sin rostro. Esto redobla lo que hizo cuando dibujaba el carro: inicialmente, el vidrio delantero era transparente y hab&iacute;a dibujado una forma redonda que parec&iacute;a la cabeza del conductor, al cual se&ntilde;al&oacute; diciendo: <i>&quot;Este es un hombre&quot;. </i>Acto seguido coment&oacute;: <i>&quot;&iquest;Cierto que el negro puede cambiar todo?&quot;, </i>y en efecto colore&oacute; toda la cabina de negro borrando la cara del se&ntilde;or. El relato nos aclarar&aacute; que este hombre representa al padre. El padre queda entonces m&aacute;s que inidentificable, como hizo con la figura que lo representa a &eacute;l, borrado; lo presentifica para luego eliminarlo. Con esta operaci&oacute;n lo funde en el carro. En la historia, es el taxi al que el ni&ntilde;o recurre para buscar la familia. Podemos interpretar que el ni&ntilde;o trata de utilizar la figura paterna como refugio. Pero m&aacute;s adelante agrega: <i>&quot;entonces el se&ntilde;or &eacute;ste lo dej&oacute; entrar, entonces &eacute;ste era el cami&oacute;n del malo.. .entonces el malo estaba consiguiendo el taxi, entonces el polic&iacute;a lo quer&iacute;a matar a &eacute;l entonces lo mat&oacute;, entonces esto se explot&oacute; </i>&#91;...&#93;&quot;. El ni&ntilde;o no logra mantener al padre como figura protectora, lo convierte en el malo y finalmente esto acarrea la destrucci&oacute;n de todos. Por otra parte, en la disposici&oacute;n gr&aacute;fica Juli&aacute;n apoya estos aspectos dibujando al mismo tiempo lo destructor y lo protector: dispone el carro como si fuera a arrollar al ni&ntilde;o, y simult&aacute;neamente dibuja el sem&aacute;foro. Si bien se&ntilde;ala que el sem&aacute;foro es para hacer parar al carro, nada lo indica, todas las luces parecen prendidas, dejando que la amenaza quede flotando.</p>     <p>As&iacute;, pues, todos estos elementos apuntan en la misma direcci&oacute;n de una organizaci&oacute;n psicol&oacute;gica muy primaria de Juli&aacute;n, con graves dificultades en la construcci&oacute;n de la identidad.</p>     <p><i>&bull; Dibujo de una familia</i></p>     <p>Juli&aacute;n se pone a dibujar, al tiempo que enuncia lo que hace y agrega comentarios en voz alta que van poco a poco constituyendo una historia. Comienza, entonces:</p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;Una familia. Esto rojo para el piso. Aqu&iacute; est&aacute; bajando el agua. &#91;...&#93; El pez est&aacute; aqu&iacute; y el agua &#91;inaudible&#93; porque al ni&ntilde;o le gust&oacute; el agua... hasta aqu&iacute; el agua &#91;...&#93; Y el otro vive aqu&iacute; porque el otro no puede pasar ac&aacute;. El ni&ntilde;o quiere pasar para caminar all&iacute; con su amigo, entonces. el amigo ten&iacute;a el &#91;inaudible&#93; muy largo (hace una raya hasta casi tocar el borde superior de la hoja&quot;.</p> </blockquote>     <p>Lo primero que Juli&aacute;n sit&uacute;a y a lo cual se refiere verbalmente es el piso, que presenta dividido en dos por el agua, elemento en el cual insiste varias veces se&ntilde;alando su recorrido y sus l&iacute;mites. Luego dibuja en ese medio acu&aacute;tico, que simboliza la figura materna, a un inmenso pez sobre el que no comenta nada, pero su tama&ntilde;o parece indicar una figura temible.</p>     <p>Alude entonces por primera vez a un ni&ntilde;o, un ni&ntilde;o a quien le gusta el agua, pero &eacute;sta le impide estar con su amigo, los separa. Cada uno se encuentra en un territorio aparte y cada uno quisiera estar con el otro, pero no se pueden encontrar. Frente a esto asigna al amigo un atributo de poder, esa extensi&oacute;n larga, pero tal atributo no es eficaz para cambiar al ni&ntilde;o de posici&oacute;n o neutralizar al obst&aacute;culo. Es de notar que Juli&aacute;n no dibuja ning&uacute;n personaje, sin embargo se est&aacute; refiriendo al &quot;amigo&quot; y a eso largo que tiene el amigo, cuyo trazo comienza en el pez: es decir que podr&iacute;amos interpretar que Juli&aacute;n funde en una misma figura al amigo y al pez. Juli&aacute;n prosigue, al tiempo que dibuja:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Mi amigo era pobre porque no ten&iacute;a comida. &#91;...&#93; Entonces, cuando mami no estaba viendo (dibuja la casa al lado izquierdo de la hoja)... aqu&iacute; en su casa... el amigo pens&oacute; que quer&iacute;a estar con su amigo, entonces hizo unas ventanas lindas para &eacute;l (dibuja un monigote dentro del recuadro de la ventana pero lo borra al cubrirlo de color). entonces hizo una puerta y... el ni&ntilde;o era muy feliz con su familia. Su familia estaba muy lejos de aqu&iacute;, entonces cuando el ni&ntilde;o estaba aqu&iacute;, el ni&ntilde;o va a hacer unas cosas para meter las llaves (hace unos redondeles en la parte izquierda de la puerta) y aqu&iacute; una cosita para que abra (dibuja un punto figurando el pomo de la puerta) y. El ni&ntilde;o ten&iacute;a pap&aacute; y mam&aacute; y tambi&eacute;n hermanos, pero sus hermanos estaban en la escuela estudiando. Entonces el ni&ntilde;o est&aacute; haciendo una de sus tareas que sus pap&aacute;s nunca ten&iacute;an en la casa, entonces hizo esa &#91;inaudible&#93; (dibuja la escalera) y le toc&oacute; que estaba cansado por mucho tiempo y su familia ya estaba s&uacute;per cansada&quot;.</p> </blockquote>     <p>Juli&aacute;n retoma el tema del ni&ntilde;o pobre con el cual se hab&iacute;a representado en el dibujo con tema libre. Se refiere al ni&ntilde;o y su amigo pobre de tal manera que los personajes se confunden y parecen el mismo. Sit&uacute;a al ni&ntilde;o en su casa, pero al mismo tiempo su familia est&aacute; ausente, y la casa, m&aacute;s que un lugar de protecci&oacute;n, parece un lugar de encierro. Lo interesante es la b&uacute;squeda que desarrolla Juli&aacute;n para salir del encierro (unas ventanas, una puerta con detalles para abrirla) y establecer formas de comunicaci&oacute;n con el exterior donde se encuentra ese amigo — pez.</p>     <p>El ni&ntilde;o plantea que se encuentra all&iacute; aislado en el mundo materno y que se representa a esta figura como causa de su encierro, de la misma manera que el agua lo mantiene separado del territorio del amigo con quien se quiere reunir. Al dibujar la ventana, el ni&ntilde;o la convierte en una masa oscura que impide ver hacia el interior y hacia el exterior y anula al ni&ntilde;o que se asoma por ella. De la misma manera, las cerraduras hablan de lo muy asegurada que se encuentra esa casa, de las dificultades para entrar y salir. Juli&aacute;n prosigue:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Los pap&aacute;s estaban &#91;inaudible&#93; y los hermanos y el &#91;inaudible&#93; trabajaba mucho, entonces los pap&aacute;s regresaban porque el hijo., el pap&aacute; los va a sacar mucho tiempo y nunca van a regresar y entonces el hijo va a armar una casita. &#91;...&#93; El hijo pens&oacute; que sus pap&aacute;s nunca iban a regresar. Entonces los pap&aacute;s nunca van a regresar, su hijo s&iacute; va a estar all&iacute; sufriendo de hambre y tambi&eacute;n no ten&iacute;a comida, y entonces cuando no ten&iacute;a comida llam&oacute; a su amigo y el amigo le pregunt&oacute; que si va a hacer algo con &eacute;l o si va a jugar con &eacute;l o si va a jugar con el motorrat&oacute;n o si va a jugar con b&aacute;squetbol. Entonces el amigo pens&oacute; que iba a jugar b&aacute;squetbol y le pregunt&oacute; que si iba a jugar b&aacute;squetbol con &eacute;l, pero no pod&iacute;a pasar, entonces hab&iacute;a una tabla que pod&iacute;a pasar (se&ntilde;ala el recuadro verde).</p>       <p>Entonces cuando pas&oacute; abraz&oacute; a su amigo, despu&eacute;s jugaron, despu&eacute;s se abrazaron y despu&eacute;s cuando la banca no pod&iacute;a aguantar, la banca era muy larga, el palo era muy largo, entonces cuando la banca se cayera el hijo ya no ten&iacute;a &#91;inaudible&#93;. &#91;...&#93; El hijo ya no ten&iacute;a familia, el hijo que se estaba muriendo de hambre ya no ten&iacute;a familia. &#91;...&#93;</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Juli&aacute;n aborda el tema de la agresi&oacute;n de los padres hacia &eacute;l y su sufrimiento por ello: liga pobreza y hambre y las resume en abandono por parte de los padres. Se convierte entonces en el ni&ntilde;o pobre, confirmando la fusi&oacute;n de los lugares que se delineaba al comienzo. Al mismo tiempo trata de construir una soluci&oacute;n: <i>&quot;va a armar una casita&quot;; </i>busca entonces sobrevivir por s&iacute; mismo, hacer para &eacute;l ese nicho protector que sus figuras protectoras le niegan y destruyen al dejarlo en el abandono, aguantando hambre.</p>     <p>En un segundo tiempo utiliza un recurso adicional, solicitar en su mundo infantil a uno de sus pares. As&iacute;, abre para &eacute;l una provechosa perspectiva: salir del aislamiento, estar con otro con quien puede encontrar bienestar compartiendo actividades juntos. Pero para construir esta v&iacute;a, debe enfrentar dificultades importantes. Al principio, debe franquear un obst&aacute;culo, el agua. Podemos interpretar que el ni&ntilde;o se encuentra atrapado en una relaci&oacute;n a la figura materna en la cual se encierra y a&iacute;sla. Sin embargo, lucha por salir de all&iacute; e ir hacia los otros y encuentra la manera de tender un puente.</p>     <p>Ahora bien, ese mundo que &eacute;l trata de construir es fr&aacute;gil: los ni&ntilde;os est&aacute;n jugando sobre una banca que amenaza con desbaratarse, a pesar de atribuirle caracter&iacute;sticas con las que intenta dotarla de fuerza (&quot;la banca era muy larga, el palo era muy largo&quot;). Es decir, el soporte sobre el cual construye este mundo carece de firmeza, lo cual significa en &uacute;ltimas que &eacute;l mismo no tiene la fuerza necesaria para mantenerlo. Tal vez por ello, &eacute;l colore&oacute; el piso en rojo, podemos entenderlo ahora en la misma direcci&oacute;n de esta banca quebradiza, como un piso peligroso. Es importante subrayar que aquello que &eacute;l denomina banca es lo que hab&iacute;a identificado al inicio como pez, por lo tanto, el pez tambi&eacute;n representa el soporte de un mundo nuevo que trata de construir sobre el agua y en lo cual fracasa. Al preguntarle qu&eacute; va a pasar, el ni&ntilde;o dice:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Pues el pap&aacute; le dijo que fuera a hacerle una cosa con &eacute;l. &#91;...&#93; No puede pasarle la banca, el pap&aacute; le dijo: no puedes pasarle la banca sin permiso de tu mam&aacute;, si no est&aacute; o si est&aacute; no puedes ir, pero si no est&aacute; no vas a ir. &#91;...&#93; A la casa de su amigo&quot;.</p> </blockquote>     <p>Confrontado al derrumbamiento del universo que trata de crear, el ni&ntilde;o introduce la figura paterna, y lo hace utilizando la misma verbalizaci&oacute;n que utiliz&oacute; cuando invoc&oacute; anteriormente al amigo en su tentativa de salir del encierro. Otorga entonces a la figura paterna el mismo lugar del amigo: ambos hacen posible la apertura al mundo externo.</p>     <p>Por otra parte, hace que el padre ocupe tambi&eacute;n el lugar de la autoridad, pero curiosamente quien establece las leyes a cumplir es la figura materna; el padre est&aacute; all&iacute; para secundarla y garantizar que se cumpla lo que ella establece. El ni&ntilde;o sit&uacute;a entonces al padre en un nivel inferior con respecto a la madre, y en lugar de representar a quien abre la relaci&oacute;n del ni&ntilde;o con la figura materna, en realidad mantiene el encierro, por lo tanto anula el lugar que le hab&iacute;a asignado anteriormente. El ni&ntilde;o prosigue:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Entonces el ni&ntilde;o pobre arm&oacute; una banca. &#91;...&#93; Estaba pasando mucha banca y el pap&aacute; estaba en el trabajo y pens&oacute; que el hijo est&aacute; armando una banca, entonces cuando.. el pap&aacute;. mir&oacute; que su hijo estaba haciendo una banca, eh. pues se puso muy bravo y entonces aqu&iacute; hab&iacute;a un lado que el pap&aacute; se pod&iacute;a caer porque esto no era para grande, era s&oacute;lo para peque&ntilde;os. &#91;...&#93; Era muy honda y el pap&aacute; si se ca&iacute;a, se pod&iacute;a morir y entonces vio un lago hondo y no pod&iacute;a pasar y entonces el hijo es un &#91;inaudible&#93; y despu&eacute;s estaba al lado, ac&aacute;. &#91;...&#93; No, quer&iacute;a castigarlo. Entonces la banca era muy blandita porque all&iacute; estaban los palos (dibuja varias rayas en la parte superior de la banca) y aqu&iacute; era una planta para que el pap&aacute; no pasara y el hijo salt&oacute; y ac&aacute; era la trampa para el pap&aacute;, entonces el pap&aacute;. esta era toda la trampa&quot;.</p> </blockquote>     <p>Juli&aacute;n pone en escena una lucha entre el ni&ntilde;o y el padre, en la cual el ni&ntilde;o busca una salida pero el padre se interpone. En consecuencia, el ni&ntilde;o se vuelve de manera violenta contra el padre, poni&eacute;ndolo en peligro de muerte y tendi&eacute;ndole una trampa.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p>&quot;&Eacute;l le dijo al pap&aacute;: &iexcl;no pases!, que t&uacute; te caes. Despu&eacute;s el pap&aacute; alcanz&oacute; a llegar y &eacute;l le dijo: &iexcl;pues pasa! y el pap&aacute; dijo: &iexcl;no voy a pasar! &#91;...&#93; Entonces el pap&aacute; pas&oacute; un pasito y entonces el pap&aacute; se &#91;inaudible&#93;. &#91;...&#93; Y despu&eacute;s el pap&aacute; no pod&iacute;a pasar y cuando el hijo quer&iacute;a dormir con su amigo, el otro amigo cay&oacute; en la trampa. Entonces, la cosa &#91;inaudible&#93; el ni&ntilde;o se resbalaba y se mor&iacute;a, cuando.   esto se solt&oacute;&quot;.</p> </blockquote>     <p>El ni&ntilde;o se debate en el conflicto y contin&uacute;a con la reyerta padre — hijo en secuencias que globalmente giran sobre s&iacute; mismas en relaci&oacute;n con la destrucci&oacute;n del padre. Pero a continuaci&oacute;n esta destrucci&oacute;n se devuelve contra &eacute;l; primero se extiende a su amigo y luego termina con su propia muerte. Al preguntarle por el objeto que ha dibujado en la parte inferior derecha de la hoja y al cual no se ha referido, el ni&ntilde;o precisa:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Era un cuchillo que estaba tirado, aqu&iacute;. &#91;...&#93; De la mam&aacute; del hijo. La tir&oacute; la mam&aacute; y &iexcl;tras!, se parti&oacute; la banca y despu&eacute;s el hijo: &quot;&iexcl;ay!&quot;. El hijo se encontr&oacute; una &#91;inaudible&#93; y &iexcl;pum! y despu&eacute;s para correr un resumen salt&oacute; y hubo una cuerda aqu&iacute; y ya estaban salvados, entonces &eacute;l ya estaba. y esto. el hijo. estaba aqu&iacute; y &eacute;ste est&aacute; creciendo una cuerda. &#91;...&#93; Despu&eacute;s. estaban los cielo, estaba el hijo tirado y el. &#91;inaudible&#93; se agarr&oacute; &iexcl;pum! Estaban en la ventana y la ventana no se rompi&oacute; porque era de acero. Les cay&oacute; al tapete. &#91;...&#93; El pap&aacute; cay&oacute; en una rama y la rama se solt&oacute; y &iexcl;pum! se estrell&oacute; con &eacute;sta. &#91;...&#93; &iexcl;Ah!, no, porque &eacute;sta ten&iacute;a acero aqu&iacute;. &#91;...&#93; Y &eacute;sta ten&iacute;a acero ac&aacute;. &#91;...&#93; Entonces agarr&oacute; &eacute;sta y &iexcl;pum! &#91;...&#93; Y &iexcl;ya!, se acab&oacute; la historia!</p> </blockquote>     <p>En esta parte final, Juli&aacute;n retoma tambi&eacute;n a la figura materna en un acto extremamente violento hacia el hijo. As&iacute;, la escalada de la destrucci&oacute;n termina ocupando la globalidad de la escena creada por Juli&aacute;n e involucra a todos los personajes.</p>     <p><i>&bull; Dibujo con el tema de una pelea</i></p>     <p>En relaci&oacute;n con este tema el ni&ntilde;o expresa entonces:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Bueno, es que siempre tengo que hacer todo, todo, todo. Siempre tengo que hacer todo, porque todo me manda la teacher, entonces voy a hacer los ni&ntilde;os peleones... &#91;...&#93; Son amigos... y despu&eacute;s le digo: &iquest;vas a ser mi amigo o no? y entonces le digo: - s&iacute;, voy a ser tu amigo, - &quot;mentira&quot;, entonces le peg&oacute; al otro. Entonces el otro le peg&oacute; y estaban peleando, peleando y despu&eacute;s cuando el padre lo mir&oacute; y despu&eacute;s el padre golpe&oacute; al otro. &#91;...&#93; Entonces como &eacute;l est&aacute; all&iacute;, despu&eacute;s al ni&ntilde;o le sali&oacute; sangre y despu&eacute;s cuando le sali&oacute; sangre la mam&aacute; lo vio con sangre y le dice: &quot;!Atrevido! &iquest;Por qu&eacute; le pegaste a mi hijo?&quot; y el se&ntilde;or le dijo: &quot;es que estaba molestando a mi hijo&quot;, entonces el pap&aacute; se puso bravo con la se&ntilde;ora, entonces como. lo hizo llorar. despu&eacute;s el padre del hijo le golpe&oacute; a la se&ntilde;ora y despu&eacute;s la se&ntilde;ora le peg&oacute; al &#91;inaudible&#93; y &iexcl;ya!&quot;</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Juli&aacute;n liga de inmediato el tema de los conflictos entre pares a su inconformidad por tener que seguir las consignas establecidas por la figura de autoridad. Es como si el malestar que ello le produce lo extendiera a su universo social y favoreciera la emergencia de conflictos con sus pares. En otras palabras, el conflicto con sus pares hereda el conflicto que tiene con la figura de autoridad; el ni&ntilde;o sustituye el uno por el otro.</p>     <p>Ahora bien, en el cuento que narra Juli&aacute;n, la pelea propiamente dicha se origina en un intento de acercamiento al otro que se ve frustrado por la desconfianza de &eacute;ste. Parad&oacute;jicamente, Juli&aacute;n plantea que detr&aacute;s de la pelea, &iexcl;lo que hay es un deseo de amistad! El proceso se desv&iacute;a porque el otro pone en duda las intenciones y la palabra del ni&ntilde;o y esto le es insoportable; le re-env&iacute;a una representaci&oacute;n de s&iacute; destructora, frente a la cual Juli&aacute;n no puede diferenciarse y s&oacute;lo ve como alternativa intentar destruir al otro. Esto da lugar a una situaci&oacute;n de agresi&oacute;n circular en la cual queda atrapado con el otro.</p>     <p>Entonces, el recurso que Juli&aacute;n utiliza es introducir a la figura paterna. Pero para el ni&ntilde;o, &eacute;sta no representa tampoco la posibilidad de establecer un l&iacute;mite; por el contrario, la situaci&oacute;n se degrada de manera alarmante: el otro ni&ntilde;o est&aacute; en sangre, con lo cual Juli&aacute;n ofrece una concepci&oacute;n del padre como una figura muy peligrosa, en lugar de pensarlo como garant&iacute;a de protecci&oacute;n y orden. Juli&aacute;n recurre pues a la figura materna y convierte el conflicto entre los ni&ntilde;os en una lucha entre los padres donde han desparecido las razones, la legitimidad de los lugares respectivos, y s&oacute;lo queda una medici&oacute;n primaria de poderes que no se diferencia de la que hab&iacute;a entre los ni&ntilde;os. En esta lucha de poderes, Juli&aacute;n asigna a la figura materna el m&aacute;ximo valor.</p>     <p><i>&bull; Juego 1</i></p>     <p>Lo primero que hace el ni&ntilde;o es hacer rodar un carrito; permanece en silencio, como absorto en esta acci&oacute;n. Dado que el ni&ntilde;o por s&iacute; mismo no parece empezar ning&uacute;n juego propiamente dicho, le propongo organizar el espacio y lo invito a plantearse el escenario de la ficci&oacute;n a crear: qu&eacute; tema puede representar, qu&eacute; sucede, con qui&eacute;nes. Juli&aacute;n escoge los personajes: un par de novios que tienen una hija y viven con sus padres. Una vez los sit&uacute;a en el espacio de juego, acuesta al mu&ntilde;eco que ha identificado como el escogido por &eacute;l para asumir el personaje del novio, diciendo: &quot;La <i>casa est&aacute; aqu&iacute; y el carro. Aqu&iacute; pongo el carro, la beb&eacute;, el hombre ac&aacute; que estaba acostado para mirar la beb&ecirc;&quot; </i>y se queda quieto, sin hacer ninguna propuesta.</p>     <p>Esto es llamativo pues habitualmente los ni&ntilde;os de su edad de inmediato comienzan a desarrollar el juego. De la misma manera, contrasta con su comportamiento en la primera sesi&oacute;n donde se mostr&oacute; muy activo tanto a nivel verbal como en la realizaci&oacute;n del dibujo. Por otra parte, su primera propuesta con su personaje, <i>&quot;estaba acostado&quot;, </i>es tambi&eacute;n curiosa, dado que el ni&ntilde;o hab&iacute;a indicado inicialmente que quer&iacute;a jugar con el carro; en general, los ni&ntilde;os crean una situaci&oacute;n relacionando su personaje y el carro. En consecuencia, me pregunto si esta propuesta y el quedarse detenido han sido influenciados por el hecho de que los mu&ntilde;equitos no se quedan parados, aunque otros ni&ntilde;os lo se&ntilde;alan, me piden ayuda o buscan corregir esto por s&iacute; mismos. Con miras a eliminar los elementos externos que puedan influir en el comportamiento de Juli&aacute;n, y mostrarle que puede introducir variaciones con libertad, le indico que los puede sentar, lo cual con otros ni&ntilde;os ha sido suficiente para que se sientan c&oacute;modos para desplegar el juego.</p>     <p>La siguiente acci&oacute;n que propone por parte de su personaje, es: <i>&quot;yo quiero ser hombre como &eacute;l, grande'&quot; &quot;No, voy a hacer tareas. </i>&#91;.<i>..</i>&#93; <i>Algo de clase&quot;</i></p>     <p>Juli&aacute;n sabe que se est&aacute; refiriendo a un hombre, sin embargo no le parece contradictorio que realice una actividad infantil. Esto significa que al asumir este personaje, en lugar de crear simb&oacute;licamente el mundo propio del personaje vali&eacute;ndose de las informaciones que tiene, se remite de manera concreta a lo que &eacute;l mismo hace habitualmente en la realidad; el ni&ntilde;o no logra construir la distancia simb&oacute;lica entre &eacute;l y su personaje.</p>     <p>Me parece importante se&ntilde;alar desde ya algunas caracter&iacute;sticas en el modo de aproximaci&oacute;n de Juli&aacute;n al juego: 1) El ni&ntilde;o no inicia por s&iacute; mismo el juego y a pesar de mi apoyo, tiene dificultades para hacer una propuesta con fluidez. 2) Las acciones iniciales del ni&ntilde;o se limitan a hacer funcionar un objeto que le interesa, hacer rodar el carro, sin crear una escena simb&oacute;lica. 3) Cuando propone personajes atendiendo mi sugerencia, al tomar el mu&ntilde;eco del personaje que &eacute;l quiere asumir, el novio, primero se limita a describir la posici&oacute;n concreta en la que se encuentra: &quot;&#91;...&#93; <i>el hombre ac&aacute; estaba acostado </i>&#91;...&#93;&quot;, en lugar de atribuirle una acci&oacute;n en funci&oacute;n de sus propias representaciones o prolongar su idea inicial de conducir el carro. 4) Al buscar desarrollar el mundo del personaje, s&oacute;lo puede remitirse a las acciones que &eacute;l mismo hace en la realidad, hacer tareas, en lugar de mantener la l&oacute;gica del personaje que es un hombre ya, padre de familia.</p>     <p>A continuaci&oacute;n el ni&ntilde;o toma un dinosaurio y le da un cambio dr&aacute;stico al juego:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p>&quot;Ay&uacute;denme, la ni&ntilde;a estaba gritando y el dinosaurio Red da una patada. &#91;...&#93; Entonces elev&oacute; de una patada, entonces qued&oacute; asustada casi cae porque ten&iacute;a garra, entonces yo cog&iacute; con la mano, entonces yo llegu&eacute; y con una patada la ca&iacute; y entonces estaba quedando as&iacute;. &#91;...&#93; Pero tengo que ayudar a tu mam&aacute;. Entonces el dinosaurio Red va por la mam&aacute;, entonces. Entonces le dio una patada al que estaba aqu&iacute;, entonces voy a llamar a mi abuelito y mi abuelito estaba aqu&iacute;. El abuelito ya se muri&oacute;. &#91;...&#93; El dinosaurio Red estaba aqu&iacute;, entonces va a sentarse con &eacute;l, entonces yo cog&iacute; y...&quot;</p> </blockquote>     <p>El ni&ntilde;o introduce una tem&aacute;tica de peligro y violencia extrema y reiterativa. Se vale para ello de un dinosaurio, completamente fuera del contexto en el que hab&iacute;a empezado a situar el escenario del juego. Tal vez la escogencia de un animal arcaico le sirve para acentuar la atm&oacute;sfera de destrucci&oacute;n brutal y primaria que quiere representar. Al encarnar al personaje que le hace frente a una fuerza tan superior, le permite representarse con cualidades similares de poder magnificado y, de hecho, por momentos parecen confundirse y ser el mismo, en particular cuando dice: <i>&quot;Pero tengo que ayudar a tu mam&aacute;. Entonces el dinosaurio Red va por la mam&aacute;!&quot; </i>Juli&aacute;n contin&uacute;a describiendo y actuando los ataques de parte y parte, hasta que se plantea c&oacute;mo destruir completamente a ese personaje maligno:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Bueno, lo voy a sacar, &iquest;y ahora c&oacute;mo lo matamos? Entonces estaba corriendo r&aacute;pido porque. Entonces vamos a llamar muchos hombres que estaban all&iacute;, entonces yo fui con una cuchara y estaba peleando con &eacute;l, entonces casi &#91;inaudible&#93; para matarlo. Entonces el dinosaurio Red corri&oacute; r&aacute;pido para atraparte, entonces yo sal&iacute; r&aacute;pido, sub&iacute; al carro, entonces. &#91;...&#93; Entonces yo cog&iacute; con una patada. &#91;...&#93; Entonces t&uacute; estabas acostada del susto. &#91;...&#93; Te acostaste, entonces yo cog&iacute; con el carro, entonces voy a coger una cuchara nunca va a &#91;inaudible&#93;, entonces mat&eacute; al dinosaurio Red, pero &eacute;l corri&oacute; porque el dinosaurio Red corre entonces cuando le dej&oacute; una raya, entonces me mordi&oacute; aqu&iacute;. &#91;...&#93; Entonces yo cog&iacute; con una patada y punk le pegu&eacute; y con la cuchara y entonces &iquest;c&oacute;mo lo mataremos?, (...), entonces &eacute;l nunca me mord&iacute;a porque (...) &iexcl;ya!, entonces yo lo tir&eacute; y a &eacute;l lo cog&iacute; de sus garras y me dijo &quot;no me vas a matar&quot; (...) y lo volte&eacute;, entonces lo mat&eacute;.</p> </blockquote>     <p>Juli&aacute;n busca una salida a estas secuencias de agresi&oacute;n que parecen interminables y se plantea que el personaje protector que &eacute;l representa, el padre, d&eacute; muerte al dinosaurio, personaje que representa el mal. Sin embargo, aunque expresa que lo mat&oacute;, dice que el dinosaurio sali&oacute; corriendo y debe escenificar la muerte una segunda vez. Esto muestra por una parte, la magnitud de la fuerza que le atribuye al dinosaurio, represent&aacute;ndolo como un personaje casi invencible y, por otra parte, pone en evidencia que al referirse a la muerte no la est&aacute; pensando en t&eacute;rminos simb&oacute;licos.</p>     <p>Igualmente, llama la atenci&oacute;n la manera en que da muerte al dinosaurio, pues dice que lo hace con una cuchara. A fin de asegurarme de que no se trata de una equivocaci&oacute;n debida a la intensidad emocional de la escena, vuelvo a pedirle, manteniendo el contexto simb&oacute;lico del intercambio, que especifique de qu&eacute; objeto se trata, y reitera: — <i>&quot;&iexcl;Una cuchara!&quot; </i>El ni&ntilde;o toma el objeto por sus cualidades concretas, en lugar de utilizarlo como apoyo para atribuirle una representaci&oacute;n simb&oacute;lica. Juli&aacute;n tampoco ha construido la realidad simb&oacute;lica de la escena, por lo tanto no dimensiona lo inadecuado que resulta matar un dinosaurio con una cuchara. De esta manera Juli&aacute;n nos confirma las dificultades de simbolizaci&oacute;n que hab&iacute;a mostrado al iniciar el juego y que se traducen en las cuatro caracter&iacute;sticas que especifiqu&eacute; al describir el comienzo de esta segunda sesi&oacute;n. Juli&aacute;n contin&uacute;a con el juego:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Pues vamos a comer, la mesa est&aacute; aqu&iacute; la mesa estaba dentro, entonces yo estaba comiendo, entonces con el &#91;inaudible&#93; lo voy a partir. Como ya com&iacute; mucho, entonces esto va para la basura y esta es la basura&quot;.</p> </blockquote>     <p>Juli&aacute;n propone entonces comerse el dinosaurio y botar los restos como un evento ordinario. Del terrible peligro y la encarnizada lucha no queda ning&uacute;n rastro ni en los actos, ni en los comentarios. El ni&ntilde;o prosigue con una escena de familia que inicia a partir de la hija, que se va en el carro, y &eacute;l se va de compras; al regresar, mientras est&aacute; mostrando lo que ha tra&iacute;do:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p>&quot;S&iacute;, y esta cuchara, y ahora &iexcl;pum! es el dinosaurio Red est&aacute; vivo. &#91;...&#93; Est&aacute; vivo y es porque lo mat&eacute; y est&aacute; vivo.&quot;</p> </blockquote>     <p>Al igual que la vez anterior, Juli&aacute;n introduce abruptamente al dinosaurio y se enfrasca de nuevo en la lucha con &eacute;l, omitiendo cualquier tipo de encadenamiento secuencial en el cual inscriba su presencia en este momento del juego. El ni&ntilde;o da cuenta as&iacute; de la pregnancia de estos contenidos amenazantes en su universo subjetivo y de su imposibilidad para imponerles l&iacute;mites. Tiene que v&eacute;rselas con algo invencible, lo mata pero no muere. El mundo de los vivos y los muertos carece de fronteras excluyentes; por el contrario, para Juli&aacute;n presentan relaciones implicativas: <i>&quot;Est&aacute; vivo y es porque lo mat&eacute; y est&aacute; vivo!&quot;</i></p>     <p>El ni&ntilde;o plantea que se va, y al volver con nuevas compras, pasa a una secuencia en torno a la comida, pero a diferencia de la vez anterior ya no es tan cruda. Tal vez el acto de irse le permite un corte con la escena anterior y, por lo tanto, le facilita retomar en un plano m&aacute;s elaborado la organizaci&oacute;n de una cena familiar, aun cuando mantiene como tel&oacute;n de fondo su preocupaci&oacute;n por destruir al dinosaurio. A continuaci&oacute;n el ni&ntilde;o propone que la familia se va a dormir, y en medio de la noche:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Bueno entonces estabas aqu&iacute; y yo estaba durmiendo y entonces escuch&eacute; algo, la bruja malvada estaba volando. &#91;...&#93; &#91;inaudible&#93; me voy a robar tus hijos, &quot;nooo.&quot; y yo no &#91;inaudible&#93;, entonces estaba muerto, entonces la bruja dice &quot;ay&uacute;dame...&quot;, entonces t&uacute; ya te despertaste. &#91;...&#93; Ja!,&iexcl;ja!, &iexcl;ja! Soy la bruja &#91;inaudible&#93;. &#91;...&#93; Entonces yo ya me levant&eacute;, porque no me hiri&oacute;, s&oacute;lo me hiri&oacute; en el brazo. &#91;...&#93; Entonces yo cog&iacute; con la &#91;inaudible&#93; de la bruja malvada, la cog&iacute; y despu&eacute;s la mat&eacute; y al esposo&quot;.</p> </blockquote>     <p>Juli&aacute;n trae de nuevo al juego un personaje amenazante, con lo cual nos habla de su desasosiego. El aparente final del dinosaurio no es el final de sus preocupaciones y de su sentimiento de peligro. Si bien establece una escena mejor contextualizada (es de noche, sit&uacute;a las camas, est&aacute;n dormidos, se oye un ruido), parece buscar un personaje superior al dinosaurio y esta vez lo materializa en una figura femenina con poderes especiales, una bruja. El riesgo parece venir de afuera, pero al mismo tiempo est&aacute; en el centro mismo de la familia, que en ninguna de las situaciones del juego circunscribe espacios protectores. La amenaza se cierne en particular sobre las hijas, al igual que anteriormente puso a la hija en distintas circunstancias de peligro. El ni&ntilde;o describe de nuevo una secuencia donde la vida y la muerte son circulares, as&iacute; como las acciones se anulan: <i>&quot;entonces estaba muerto'&quot;, &quot;Entonces yo ya me levant&eacute;, porque no me hiri&oacute;, s&oacute;lo me hiri&oacute; en el brazo&quot;.</i></p>     <p>En s&iacute;ntesis, Juli&aacute;n despliega la tem&aacute;tica de peligro a la cual ya ha hecho referencia, presentando un mundo en continua amenaza materializada en figuras malignas muy poderosas, tanto masculinas como femeninas. La repetici&oacute;n insistente de las situaciones de peligro subraya su presencia continua en su universo subjetivo; las figuras malignas irrumpen de manera intempestiva en medio de todos los contextos de aparente calma.</p>     <p><i>&bull; Juego 2</i></p>     <p>El ni&ntilde;o busca de nuevo los mu&ntilde;ecos que utiliz&oacute; la &uacute;ltima vez para constituir una familia, compuesta por el pap&aacute;, la mam&aacute; y una hija. En el curso del juego, se referir&aacute; a la hija y lo que &eacute;sta realiza. Adicionalmente, escoge varios animales que clasifica en &quot;bravos&quot; y &quot;buenos&quot;, especificando sobre estos &uacute;ltimos: &quot;&#91;...&#93; <i>estos eran buenos de nuestra familia.&quot; </i>Los bravos son: un rinoceronte, un cocodrilo, un dinosaurio, un orangut&aacute;n, un lobo (lo llama perro-lobo), un elefante, una rata y un bisonte; y los buenos: un perro, un caballo, un pescado y dos ovejas (las identifica como la mam&aacute; y la hija).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El ni&ntilde;o comienza el juego: <i>&quot;&#91;...&#93; Este est&aacute; muy bravo &#91;...&#93;&iquest;El caballo? Estaba aqu&iacute; porque el perro lo quer&iacute;a matar-!&quot; </i>Juli&aacute;n se vale de los animales como soporte para plantear de entrada una tem&aacute;tica de agresi&oacute;n y muerte. Es importante subrayar que el ni&ntilde;o propone la tem&aacute;tica directamente, sin ning&uacute;n pre&aacute;mbulo. Por otra parte, si bien en un comienzo dedic&oacute; un buen tiempo a escoger los buenos y los bravos y separarlos en dos conjuntos excluyentes, poniendo los buenos del lado de la familia, esta amenaza de la muerte se suscita por parte de uno de esos animales catalogados como buenos. A continuaci&oacute;n, el ni&ntilde;o anuncia: <i>&quot;Se vinieron todos los malos. </i>&#91;.<i>..</i>&#93; <i>Los atacaron y despu&eacute;s...&quot; </i>Mientras el ni&ntilde;o dice esto desplaza los animales y los organiza de manera distinta. Al indagar sobre ello encontramos cambios sustanciales en la clasificaci&oacute;n inicial de los buenos y los malos. Ahora, los animales malos son: un dinosaurio, un perro, un siervo, un caballo, el cocodrilo, el orangut&aacute;n y el gato. Los animales que quedan al lado de la familia, como animales buenos son: perros, un lobo, un caballo, las ovejas, el rinoceronte y un tigre. Le pregunto espec&iacute;ficamente: &quot;&iquest;Ese tigre no era peligroso, aqu&iacute;, en medio de los perritos?&quot; — <i>&quot;No&quot;. </i>— &quot;&iquest;No?, &iquest;la ni&ntilde;a jugaba con el tigre?&quot; &quot;Los <i>atacaron y despu&eacute;s...&quot;</i></p>     <p>Se confirma, pues, la observaci&oacute;n del principio sobre la inestabilidad de su clasificaci&oacute;n; aqu&iacute;, con mayor claridad, algunos malos se vuelven buenos y algunos buenos se vuelven malos. Tambi&eacute;n es importante se&ntilde;alar que, de manera espont&aacute;nea, el ni&ntilde;o no hace intercambios verbales ni en la acci&oacute;n conmigo, sino que debo solicitarlo a menudo; esto da cuenta de c&oacute;mo se encierra en la tem&aacute;tica que est&aacute; escenificando. El ni&ntilde;o prosigue:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Ya despu&eacute;s cuando le quitaron la camiseta. &#91;...&#93; Es el perro me mordi&oacute; y se me sac&oacute; toda la camiseta. &#91;...&#93; Es que me sacaron la ropa. &#91;...&#93; El perrote la sac&oacute; &#91;...&#93; &#91;Inaudible&#93;, entonces &eacute;l est&aacute; aqu&iacute;, y &iexcl;pam! se golpe&oacute; aqu&iacute;, porque no ten&iacute;a la camiseta. Entonces le hizo un golpe &#91;inaudible&#93; donde los malos, entonces el cocodrilo &#91;inaudible&#93;. &#91;...&#93; Entonces lo mat&oacute;. &#91;...&#93; A &eacute;l, entonces lleg&oacute; el perro... &#91;...&#93; Lleg&oacute; este y &iexcl;pum!&quot;</p> </blockquote>     <p>Juli&aacute;n contin&uacute;a desarrollando la escena de agresi&oacute;n, que se hace creciente: ya no se trata solamente de peleas entre los animales, sino que adem&aacute;s algunos atacan a los miembros de la familia; en primer lugar, al padre, personaje con el cual se identifica el ni&ntilde;o (n&oacute;tese adem&aacute;s el paso del &quot;le&quot; al &quot;me&quot; en las dos primeras frases, en la descripci&oacute;n). Se vuelve una batalla terrible donde los personajes se entremezclan hasta terminar en la destrucci&oacute;n. La confusi&oacute;n en que se suceden los actos y las verbalizaciones no me permiten identificar qui&eacute;n es el que termina muriendo, as&iacute; que le pido aclararme:</p>     <blockquote>       <p>-&quot;&iquest;Qui&eacute;n mat&oacute; a qui&eacute;n?&quot; <i>-&quot;Lleg&oacute; este y &iexcl;pum!&quot; </i>— &quot;&iquest;Mataron a mi esposo?&quot;' — &quot;No, <i>al malo. </i>&#91;.<i>..</i>&#93; <i>Entonces toda mi familia va a atraparlo!&quot;</i></p> </blockquote>     <p>El ni&ntilde;o especifica los roles sin que esto tenga ninguna incidencia en su manera de concebir la intercambiabilidad entre la vida y muerte; en efecto, mataron al malo pero van a continuar persigui&eacute;ndolo. En la siguiente secuencia el ni&ntilde;o intenta separar los espacios y los animales:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Y esto era para que los &#91;inaudible&#93;, entonces &#91;inaudible&#93;, entonces lo llevaron a hacer una jaula para ellos porque despu&eacute;s come &#91;inaudible&#93; a los perritos. Entonces le hicieron una jaula. &#91;...&#93; Ya est&aacute; bien, para que no se saquen &#91;inaudible&#93; a los perritos. Ahora pueden pelear porque &#91;inaudible&#93;, entonces lleg&oacute; el perro y &iexcl;pum! ya estaba viviendo poquito &#91;inaudible&#93;. El dinosaurio Red se puso muy bravo y el perro le estaba mordiendo la camiseta. &#91;...&#93; Entonces yo estaba aqu&iacute;. &#91;...&#93; Entonces cuando me hicieron matar todo &#91;inaudible&#93; al pap&aacute; y la mam&aacute;. &#91;...&#93; &iexcl;Ya! Entonces cuando t&uacute; est&aacute;s llamando, llamando y yo estoy aqu&iacute; muerto, entonces el perro y &eacute;l quer&iacute;a &iexcl;pum!, muero&quot;.</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El ni&ntilde;o propone hacer una jaula para aislar a los malos y as&iacute; proteger a los buenos, pero falla en su intento, pues encierra a algunos buenos con los malos y la lucha se renueva. El desbordamiento de Juli&aacute;n se pone de manifiesto cuando introduce abruptamente al dinosaurio con el que hab&iacute;a jugado en la sesi&oacute;n anterior y &eacute;l deja al personaje del padre para asumir al perro. A pesar de haberlo identificado inicialmente como un animal bueno que defiende a la familia, termina matando a los padres y a su vez muere tambi&eacute;n en una pelea con otro de los animales buenos. Tomando en consideraci&oacute;n la vertiginosidad con la que se suceden las acciones del final y los cambios intempestivos, cuando el ni&ntilde;o anuncia que ya termin&oacute; el juego, le solicito aclarar algunas partes de la historia, en particular qu&eacute; ha sucedido con su personaje de partida, el padre:</p>     <blockquote>       <p>- &quot;&iquest;Le pas&oacute; algo al se&ntilde;or?&quot; <i>-&quot;Pues que el se&ntilde;or fue..., pero toda la polic&iacute;a quer&iacute;a matar al se&ntilde;or:&quot;</i></p> </blockquote>     <p>En lugar de referirse a la historia que acaba de representar, Juli&aacute;n introduce nuevos elementos y m&aacute;s adelante retoma el juego con otras secuencias. Sobresale el hecho de que el haber planteado antes que al padre lo han matado no tiene efectos, y se refiere a &eacute;l como si nada de eso hubiera pasado. Por el contrario, plantea sin ambages que la polic&iacute;a lo quiere matar. Una vez m&aacute;s, los lugares de los personajes quedan trastocados: o bien el padre parad&oacute;jicamente es un personaje malo a quien se debe destruir, aun cuando en la historia misma nada permite plantearlo as&iacute;, o bien la polic&iacute;a no es la figura de autoridad y protecci&oacute;n que deber&iacute;a representar.</p>     <p>Por un momento, apoy&aacute;ndose en m&iacute; el ni&ntilde;o intenta reordenar la secuencia, pero esto no perdura y comenta: &quot;... <i>digamos que el perro estaba esperando porque nadie lo mat&oacute;.&quot; </i>Lo cual, al igual que sucedi&oacute; con el padre, es contrario al final de la escena, en la cual el perro tambi&eacute;n muere.</p>     <p>Por otra parte, tomando en consideraci&oacute;n que en la nueva versi&oacute;n que est&aacute; re-elaborando, el rinoceronte estaba matando a los malos, esta afirmaci&oacute;n deja suponer que el perro es un animal malo que escap&oacute; del rinoceronte. Al interrogarlo sobre esta contradicci&oacute;n, el ni&ntilde;o introduce otra secuencia:</p>     <blockquote>       <p>&quot;El gorila era malo, entonces llam&oacute; a todos sus compa&ntilde;eros malos, entonces cuando los llam&oacute; a todos sus compa&ntilde;eros malos. &#91;...&#93; A todo su ej&eacute;rcito, y despu&eacute;s t&uacute; estabas aterrada que todo estaba &#91;inaudible&#93; para salvarme, entonces t&uacute; no mirabas bien... &#91;...&#93; Despu&eacute;s viste una jirafa mala. &#91;...&#93; Entonces era mala. &#91;...&#93; Entonces el gorila mat&oacute; a todo su ej&eacute;rcito, &#91;inaudible&#93; estaba &#91;inaudible&#93; entonces se muri&oacute;. y despu&eacute;s el cerdito estaba muy perezoso, no quer&iacute;a ir, entonces su ej&eacute;rcito quer&iacute;a matarlo. Entonces el rinoceronte estaba muy bravo con el caballo, entonces trajo un aparato y &iexcl;pum!&quot;</p> </blockquote>     <p>De esta manera, Juli&aacute;n recurre a otros animales que considera m&aacute;s potentes por sus caracter&iacute;sticas y su n&uacute;mero (un ej&eacute;rcito) y ti&ntilde;e toda la escena por la destrucci&oacute;n. Al preguntarle por el final en futuro, el ni&ntilde;o dice:</p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;Que el rinoceronte va a estar como &#91;...&#93; Como ido.&quot; &quot;- &iquest;Qu&eacute; va a pasar entonces con esos malos que vinieron?&quot; - &quot;Eeeh. no s&eacute;. &#91;...&#93; S&iacute;, porque...&quot; &quot;- &iquest;Al se&ntilde;or qu&eacute; le va a pasar? &iquest;Qu&eacute; va a hacer el se&ntilde;or?&quot; —&quot;&iquest;Por qu&eacute; le quitaron el pantal&oacute;n? (se&ntilde;ala otro mu&ntilde;eco que est&aacute; entre los juguetes con los que no jug&oacute;). &#91;...&#93; Este aqu&iacute; y este otro aqu&iacute;. (Va guardando los animales)&quot; — &quot;&iquest;Qu&eacute; iba a pasar con ese se&ntilde;or y con la ni&ntilde;a?&quot; — &quot;&Eacute;ste va a hacer un cuento y este va aqu&iacute;.&quot; - &quot;&iquest;Pero no me dices qu&eacute; fue lo que pas&oacute; con ellos?, me dices que con los animales no sabes qu&eacute; pas&oacute;.&quot; — &quot;Pas&oacute; que el perro se comi&oacute; &#91;inaudible&#93; y el otro perro &#91;inaudible&#93;; y los malos quer&iacute;an &#91;inaudible&#93;. &iquest;Por qu&eacute; es suave esto, como aqu&iacute;? &#91;...&#93; El le&oacute;n. el caballo tambi&eacute;n y &iexcl;ya! (mientras termina de guardar los animales).</p> </blockquote>     <p>El ni&ntilde;o opta por se&ntilde;alar aspectos concretos de los juguetes u organizarlos en sus respectivos recipientes. Estas constituyen estrategias de evitamiento que dan cuenta de la dificultad que experimenta para hacer una proyecci&oacute;n de la historia del juego hacia el futuro.</p>     <p><b>DISCUSI&Oacute;N </b></p>     <p><b>Concepci&oacute;n de s&iacute;</b></p>     <p>Alirio presenta una representaci&oacute;n de s&iacute; en t&eacute;rminos de una gran fragilidad y sometido a amenazas graves de destrucci&oacute;n que se renuevan en permanencia, lo cual se expresa en tem&aacute;ticas de desvalimiento, privaci&oacute;n y aislamiento. Su mundo interior est&aacute; invadido por un sentimiento de peligro de dimensiones extraordinarias. Sus propias bases de construcci&oacute;n de s&iacute;, de origen materno, resultan peligrosas y por lo tanto inutilizables como soporte. Las b&uacute;squedas que realiza para contrarrestar esta situaci&oacute;n se revelan igualmente fuente de peligro; ni siquiera el encerramiento logra asegurarlo. En efecto, las barreras divisorias entre lo interno y lo externo se diluyen y no cumplen su rol protector, mostrando a la vez c&oacute;mo el peligro que inicialmente se representa afuera, tiene su asiento tambi&eacute;n adentro.</p>     <p>Por su parte, Juli&aacute;n tambi&eacute;n pone en escena su fragilidad y el sentimiento nuclear de desprotecci&oacute;n al ser continuamente atacado por fuerzas extraordinarias. En este sentido, sus historias dan vueltas en torno al mismo acto, en un presente que insiste sobre el mismo tema de la destrucci&oacute;n. Juli&aacute;n se vive como <i>un ni&ntilde;o pobre / pobre ni&ntilde;o, </i>despose&iacute;do, y a la vez v&iacute;ctima de injusticia. En consecuencia, expone tem&aacute;ticas que giran en torno al abandono, a ser objeto de da&ntilde;o grave por parte de las figuras parentales, con quienes corre el peligro de sufrir hambre, fr&iacute;o, p&eacute;rdida de partes de su cuerpo, golpes, rapto.</p>     <p>As&iacute;, los dos ni&ntilde;os se caracterizan por la ausencia de una estructuraci&oacute;n identitaria consolidada, por lo cual viven la permanencia de s&iacute; continuamente amenazada.</p>     <p><b>Concepci&oacute;n del otro</b></p>     <p>Para Alirio el otro es amenazante. Muestra a sus figuras tutelares como fuente de da&ntilde;o; su figura materna, por acci&oacute;n expresa, como privadora y nociva, y la figura paterna, inalcanzable, ausente y no confiable. A sus pares tambi&eacute;n los representa como figuras peligrosas, que no lo toman en cuenta y con quienes s&oacute;lo puede establecer relaciones de sometimiento donde el intercambio es imposible. El ni&ntilde;o sit&uacute;a la amenaza en figuras malignas que aparecen sorpresivamente; se representa al otro como alguien todopoderoso, indestructible, que se reproduce y que extiende su manto de destrucci&oacute;n por doquier. El otro, para el ni&ntilde;o, lo atrapa, lo priva, lo agrede.</p>     <p>De la misma manera, Juli&aacute;n se representa al otro como agente de da&ntilde;o hacia &eacute;l. La dimensi&oacute;n del peligro alcanza dimensiones muy importantes pues sit&uacute;a su origen en las figuras protectoras, las figuras parentales. El ni&ntilde;o expresa que all&iacute; donde deber&iacute;a poder anidarse, encuentra por el contrario desprotecci&oacute;n y perjuicios que ponen en riesgo su integridad. Juli&aacute;n plantea la vaguedad de las fronteras del otro, que implica por lo tanto la vaguedad de las propias fronteras, dando como resultado la fusi&oacute;n de s&iacute; con el otro. La agresi&oacute;n destructora del otro se desliza continuamente hacia la amenaza que vive internamente; los l&iacute;mites entre lo interno y lo externo se desdibujan de manera amenazante y atentan contra el sentimiento de permanencia de s&iacute;.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Lo anterior significa que el da&ntilde;o que los ni&ntilde;os sit&uacute;an en el otro tiene su ra&iacute;z en la continua amenaza de destrucci&oacute;n que ellos viven por su problem&aacute;tica identitaria. Ahora bien, esta problem&aacute;tica conlleva al mismo tiempo profundas dificultades en la construcci&oacute;n del otro, por lo cual las fronteras entre s&iacute; y el otro son muy inestables y se desdibujan continuamente; en consecuencia, el peligro se desplaza de manera permanente. Winnicott (1969) se refiere a la crueldad en los beb&eacute;s muy peque&ntilde;os (hacia la mitad del primer a&ntilde;o de vida) cuando a&uacute;n no han estructurado la diferenciaci&oacute;n entre el interior y el exterior, lo cual contribuye a hacernos reflexionar sobre el alcance de la problem&aacute;tica de Alirio y Juli&aacute;n. Matot (2004) se&ntilde;ala por su parte c&oacute;mo la crueldad infantil supone la ausencia de identificaci&oacute;n con el otro; en efecto, de acuerdo con el presente estudio, dada la carencia de construcci&oacute;n del otro como otro, los ni&ntilde;os est&aacute;n en la imposibilidad de situarse en el punto de vista del otro y representarse sus pensamientos y sentimientos, condici&oacute;n fundamental del avance en la socializaci&oacute;n (Piaget, 1977, 1982).</p>     <p><b>Concepci&oacute;n de las acciones agresivas</b></p>     <p>Alirio significa las acciones agresivas como un medio de compensar su desvalimiento, por el lugar que les asigna como fuente de dominaci&oacute;n. Para &eacute;l constituyen formas de defensa proporcionales al peligro en el cual se vive; son su alternativa para enfrentar la destrucci&oacute;n todopoderosa del otro, asumiendo imaginariamente una figura de igual poder desvastador. Al mismo tiempo, concibe las acciones agresivas como fuente de poder y superioridad; el ni&ntilde;o busca situarse imaginariamente en una posici&oacute;n de poder que representa por la fuerza, de acuerdo con la siguiente secuencia de equivalencias que &eacute;l construye: acciones agresivas = fuerza = poder. El ni&ntilde;o se enfrasca en una lucha circular que lo sobreexcita y a la cual no logra ponerle l&iacute;mites por s&iacute; mismo. Esta particular relaci&oacute;n entre la fragilidad y la omnipotencia, permite trascender la aparente contradicci&oacute;n se&ntilde;alada por algunos autores al encontrar en diversos estudios una correlaci&oacute;n positiva entre agresividad y autoestima, y en otros, por el contrario, una correlaci&oacute;n negativa (Masse et al. 2001).</p>     <p>En el caso de Juli&aacute;n, igualmente, las acciones agresivas constituyen principalmente su recurso fundamental de protecci&oacute;n, y son el modo de relaci&oacute;n predominante con los otros. Sin embargo, este recurso se revela infructuoso dada la ausencia de fronteras, la inestabilidad de su universo y las dimensiones del peligro de destrucci&oacute;n que lo invade. Sus acciones agresivas est&aacute;n acompa&ntilde;adas por m&uacute;ltiples tentativas de anulaci&oacute;n y negaci&oacute;n que tambi&eacute;n resultan infructuosas para protegerse de las duras representaciones bajo las cuales se concibe a s&iacute; mismo y a sus figuras parentales. La necesidad de defensa legitima a sus ojos el recurso a las acciones agresivas, que representan la lucha en medio de la cual el ni&ntilde;o se debate permanentemente. Al no haber construido una suficiente diferenciaci&oacute;n de s&iacute; y los otros, favorece que las situaciones se degraden y el ni&ntilde;o se queda all&iacute; atrapado en la confusi&oacute;n de los lugares de agresor y agredido en secuencias que se prolongan indefinidamente.</p>     <p>En consecuencia, en los dos casos estudiados, la expresi&oacute;n reiterada de acciones agresivas hacia los pares se sustenta en la ausencia de una identidad s&oacute;lidamente fundamentada, por lo cual el otro carece igualmente de una construcci&oacute;n definida y las relaciones con &eacute;ste presentan una insuficiente diferenciaci&oacute;n consigo mismo. En este contexto psicol&oacute;gico, los ni&ntilde;os no pueden constituir relaciones sim&eacute;tricas, en las cuales se sustenta el reconocimiento rec&iacute;proco de las condiciones que definen sus interacciones sociales, de acuerdo con lo planteado por Javeau (2004) para que una interacci&oacute;n se desarrolle de manera satisfactoria.</p>     <p>Las acciones agresivas constituyen para los ni&ntilde;os una manera activa de protegerse, el &uacute;nico recurso que han construido para garantizar la permanencia de s&iacute;, y en cierta forma enmascaran el profundo sufrimiento que experimentan. Desde el punto de vista de los ni&ntilde;os, aparecen parad&oacute;jicamente como una respuesta &eacute;tica, de acuerdo con la definici&oacute;n de &eacute;tica vital (Colmenares, 2001), pero en el contexto de una v&iacute;a del desarrollo distinta a la que habitualmente siguen los ni&ntilde;os de su edad. Los ni&ntilde;os buscan al mismo tiempo situarse en una posici&oacute;n de poder que anule su sentimiento de fragilidad.</p>     <p>Debido a su problem&aacute;tica identitaria, los ni&ntilde;os permanecen en un mundo arcaico de relaciones directas y actuadas consigo mismo y con los otros, en lugar de avanzar en la estructuraci&oacute;n simb&oacute;lica de s&iacute;. En consecuencia, si bien desarrollan diversas habilidades (verbales, motoras, gr&aacute;ficas y otras), &eacute;stas presentan caracter&iacute;sticas particulares que denotan su ausencia de fundamentaci&oacute;n en dicha estructuraci&oacute;n simb&oacute;lica de la identidad. Rec&iacute;procamente, esto permite comprender la pregnancia de representaciones imaginarias y la ausencia de recursos simb&oacute;licos para elaborarlas, as&iacute; como para enfrentar los conflictos con el entorno.</p>     <p>El estudio cl&iacute;nico de los ni&ntilde;os muestra que presentan una estructuraci&oacute;n aut&iacute;stica. Si bien fue un resultado inesperado, resulta coherente con los hallazgos de otras investigaciones (Olaya et al, 2008) y con la experiencia cl&iacute;nica de la autora. Esto representa igualmente un aporte a la comprensi&oacute;n del autismo en relaci&oacute;n con una de sus posibilidades de estructuraci&oacute;n, y ser&iacute;a importante ampliar las investigaciones en esta direcci&oacute;n. La dimensi&oacute;n estructural puesta de manifiesta en esta investigaci&oacute;n permite entender la prevalencia de los actos agresivos en algunos ni&ntilde;os hasta la adolescencia, como lo han se&ntilde;alado otros autores (Gimenez &amp; Blatier, 2004).</p>     <p>Este estudio ofrece, entonces, una nueva comprensi&oacute;n de las acciones agresivas, al poner en evidencia que para algunos ni&ntilde;os, al menos, forman parte del universo subjetivo tal como lo han estructurado, como sujetos psicol&oacute;gicos, y no son simplemente manifestaciones reactivas al contexto. La reiteraci&oacute;n de las acciones agresivas, con frecuencia, sin que haya habido eventos espec&iacute;ficos que las justifiquen a los ojos del observador, obedece a que &eacute;ste es el modo de relaciones con el entorno, y por lo tanto con sus pares, que el ni&ntilde;o ha elaborado a partir de su modo de construcci&oacute;n de s&iacute;.</p>     <p>Dada la gravedad de la problem&aacute;tica puesta en evidencia, la presente investigaci&oacute;n contribuye a aportar argumentos para subrayar el riesgo en el cual se encuentran los ni&ntilde;os que presentan estas manifestaciones en el medio escolar y, por lo tanto, a mostrar la necesidad de profundizar y ampliar su estudio.</p> <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#s1" name="1"><sup>1</sup></a> La autora ha supervisado pr&aacute;cticas de estudiantes en centros de salud, escuelas y otras instituciones que ofrecen atenci&oacute;n psicol&oacute;gica en las ciudades de Cali y Palmira (Colombia); igualmente, recibe solicitudes en la pr&aacute;ctica liberal. Entre 1990 y 1996 trabaj&oacute; en Francia en centros educativos y en Centros M&eacute;dico — Psico — Pedag&oacute;gicos (CMPP); entre 1996 y 1999 desarroll&oacute; su pr&aacute;ctica profesional cl&iacute;nica en Quito (Ecuador). Por otra parte, esta es una constataci&oacute;n compartida con otros psic&oacute;logos cl&iacute;nicos de la ciudad.</p>     <p><a href="#s2" name="2"><sup>2</sup></a> Los fundamentos conceptuales y metodol&oacute;gicos que gu&iacute;an esta investigaci&oacute;n han sido desarrollados en el marco de la intervenci&oacute;n cl&iacute;nica que realiza el Centro Internacional de Investigaci&oacute;n Cl&iacute;nico — Psicol&oacute;gica (CEIC), iniciado con la direcci&oacute;n cient&iacute;fica de Mar&iacute;a Eugenia Colmenares (q.e.p.d.).</p>     <p><a href="#s3" name="3"><sup>3</sup></a> Durante la vida intrauterina el beb&eacute; construye la <i>percepci&oacute;n de ser </i>(Colmenares , 1997, 2001), en la cual el neonato funda el sentimiento de continuidad a pesar de la ruptura que el nacimiento introduce en su experiencia, por las diferencias del medio a&eacute;reo con respecto a la vida intrauterina.</p> <hr>     <p><b>Referencias</b></p>     <!-- ref --><p>Askofar&eacute;, S. &amp; Sauret, M-J. (2002). Clinique de la violence. Recherche Psychanalytique. <i>Cliniques M&eacute;dit&eacute;rran&eacute;ennes, 66, </i>241 — 260. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000217&pid=S0123-417X201000010001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Colmenares, M. E. (1997). Un nuevo punto de vista sobre el autismo, en: Cyrulnik, B., et al. <i>Psicosis y cognici&oacute;n. </i>Cali: Ceic- Rafue. Casa Editorial. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000218&pid=S0123-417X201000010001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Colmenares, M. E. (2001). El nacimiento del sujeto psicol&oacute;gico: &iquest;Evoluci&oacute;n o ruptura de un impasse vital? En: Cyrulnik B, et al. <i>La consciencia. </i>Cali: Ceic-Rafue. Casa Editorial. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000219&pid=S0123-417X201000010001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Cyrulnik, B. (2002 a). El maltrato es una historia, no es una fatalidad, en: Cyrulnik B. et al., <i>La resiliencia. Desvictimizar la v&iacute;ctima. </i>Cali: Ceic — Rafue. Casa Editorial. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000220&pid=S0123-417X201000010001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Cyrulnik, B. (2002 b). La resiliencia en el curso de las interacciones precoces: la adquisici&oacute;n de los recursos internos, en: Cyrulnik B. et al, <i>La resiliencia. Desvictimizar la v&iacute;ctima. </i>Cali: Ceic — Rafue. Casa Editorial.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000221&pid=S0123-417X201000010001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Dale H., Pawlby, S., Angold, A., Harold, G. &amp; Sharp, D. (2003). Pathways to violence in the children of mothers who were depressed postpartum. <i>Developmental Psychology, 39, </i>1083—1094. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000222&pid=S0123-417X201000010001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Debarbieux, E. (2004). Les enqu&ecirc;tes de victimation en milieu scolaire : le&ccedil;ons critiques et innovations m&eacute;thodologiques. <i>D&eacute;viance et Soci&eacute;t&eacute;, </i>3(28), 317 — 333. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000223&pid=S0123-417X201000010001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Delval, J. (2001). <i>Descubrir el pensamiento de los ni&ntilde;os. Introducci&oacute;n a la pr&aacute;ctica del m&eacute;todo cl&iacute;nico. </i>Barcelona: Paid&oacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000224&pid=S0123-417X201000010001000008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Diatkine, R. (1985). Psychopathie chez l'enfant et chez l'adolescent, en: Lebovici, S., Diatkine R., Soul&eacute;, M. <i>Traite depsychiatrie de l'enfant et de l'adolescent. </i>Par&iacute;s: PUF.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000225&pid=S0123-417X201000010001000009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Dumas, J. (2000). <i>L'enfant violent. </i>Par&iacute;s: Bayard. Gimenez, C. &amp; Blatier, C. (2004). &Eacute;tude de l'&eacute;mergence de l'agressivit&eacute; physique au cours de l'enfance. Une analyse des comportements agressifs des enfants &acirc;g&eacute;es de 17. <i>Devenir, </i>4(16), 309 — 335.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000226&pid=S0123-417X201000010001000010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref -->    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000227&pid=S0123-417X201000010001000011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Gonz&aacute;lez-Rey, F. (2000). <i>Investigaci&oacute;n cualitativa en psicolog&iacute;a. </i>M&eacute;xico: Thomson.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000228&pid=S0123-417X201000010001000012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Gonz&aacute;lez-Rey, F. (2007). <i>Investigaci&oacute;n Cualitativay Subjetividad. </i>M&eacute;xico: McGraw-Hill.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000229&pid=S0123-417X201000010001000013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Hay, D., Pawlby, S., Angold, A., Gordon T. H. &amp; Sharp, D. (2003). Pathways to violence in the children of mothers who dere depressed Postpartum. <i>Developmental Psychology, 39 </i>(6), 1083—1094. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000230&pid=S0123-417X201000010001000014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Hughes, J., Cavell, T., Meehan, B., Zhang, D. &amp; Collie, C. (2005). Adverse school context moderates the outcomes of selective interventions for aggressive children. <i>Journal of Consulting and Clinical Psychology, 73 </i>(4), 731—736. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000231&pid=S0123-417X201000010001000015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Huston-Stein, A. Fox S., Greer, D., Watkins, B. &amp; Whitaker, J. (1981). The effects of TV action and violence on children's social behavior. <i>The Journal of Genetic Psychology, 138, </i>183-191. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000232&pid=S0123-417X201000010001000016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>Javeau, C. (2004). La cruaut&eacute;: un point de vue microsociologique. <i>Cahiers de Psychologie Clinique, </i>1(22), 13 — 26. </p>     <!-- ref --><p>Jury, P. (2003). Violence intrafamiliale ordinaire, une clinique syst&eacute;mique de l'individu. <i>Th&eacute;rapie Familiale, 24(3), </i>275 — 287. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000234&pid=S0123-417X201000010001000017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Kreisler, L. (1985). Les enfants victimes de s&eacute;vices, en : Lebovici, S., et al. <i>Traite de Psychiatrie de l'enfant et de l'adolescent, </i>Tome 2. Paris : P.U.F. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000235&pid=S0123-417X201000010001000018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Manciaux, M. (2002). Maltrato, buen trato, resiliencia, en: Cyrulnik B. et al., <i>La resiliencia. Desvictimizar la v&iacute;ctima. </i>Cali: Ceic — Rafue. Casa Editorial.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000236&pid=S0123-417X201000010001000019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Matot, J.-P. (2004). La cruaut&eacute; et les avatars de la subjectivation. <i>Cahiers de Psychologie Clinique, 1 </i>(22), 29 — 54.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000237&pid=S0123-417X201000010001000020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Muratori, F., Milone, A., Viglione, V., Romagnoli, G. &amp; Palacio-Espasa, F. (2001). Les troubles de la conduite &agrave; l'adolescence: violence, agressivit&eacute; et identification. <i>Psychiatrie de l'Lnfant, XLIV(2), </i>415 — 446.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000238&pid=S0123-417X201000010001000021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Olaya M., Mej&iacute;a A. &amp; Delgado A. C., El autismo y su organizaci&oacute;n psicol&oacute;gica. (En proceso). Cali: Ceic.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000239&pid=S0123-417X201000010001000022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Piaget, J. (1971). <i>El nacimiento de la inteligencia en el ni&ntilde;o. </i>M&eacute;xico: Aguilar.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000240&pid=S0123-417X201000010001000023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Piaget, J. (1977). <i>Informaci&oacute;n del s&iacute;mbolo en el ni&ntilde;o. </i>M&eacute;xico: Fce.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000241&pid=S0123-417X201000010001000024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Piaget, J. (1982). &#91;El M&eacute;todo Cl&iacute;nico&#93;, En: Delval J. <i>Lecturas de psicolog&iacute;a del ni&ntilde;o.</i> Tomo 1. Madrid: Alianza Universidad.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000242&pid=S0123-417X201000010001000025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Piaget, J. (1977). <i>El criterio moral en el ni&ntilde;o. </i>Barcelona: Fontanella. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000243&pid=S0123-417X201000010001000026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Piaget, J. &amp; Inhelder, B., (1982). <i>Psicolog&iacute;a del ni&ntilde;o. </i>Madrid: Morata. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000244&pid=S0123-417X201000010001000027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Stormshak, E., Bierman K., McMahon R. &amp; Lengua L. (2000).  Parenting practices and child disruptive behavior problems in early elementary school. <i>Journal of Clinical Child Psychology, 29, </i>17-29. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000245&pid=S0123-417X201000010001000028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Vinh-Bang (1976), El m&eacute;todo cl&iacute;nico y la investigaci&oacute;n en Psicolog&iacute;a Cl&iacute;nica, en: Ajuriaguerra J. et al., <i>Psicolog&iacute;ay epistemolog&iacute;a gen&eacute;ticas. </i>Buenos Aires: Proteo. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000246&pid=S0123-417X201000010001000029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Winnicott, D. W (1969). <i>De lap&eacute;diatrie &agrave; lapsychanalyse. </i>Par&iacute;s: Payot.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000247&pid=S0123-417X201000010001000030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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