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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">     <p align=right style='text-aling:right'><b>Art&iacute;culo de Reflexi&oacute;n</b></p>     <p align="center"><b>LOS ALREDEDORES: TODO UN AMBIENTE EN LA U.D.C.A</b></p>     <p><b>Luis Hernando Estupi&ntilde;&aacute;n<sup>1</sup>, Luz Marina Cabrera<sup>2</sup></b></p>     <p><sup>1</sup>Bi&oacute;logo M.Sc. Docente Investigador Facultad de Ingenier&iacute;a Agron&oacute;mica. U.D.C.A  Correo electr&oacute;nico:<a href="mailto:luishest@udca.edu.co">luishest@udca.edu.co</a></p>     <p><sup>2</sup>Licenciada en Biolog&iacute;a. M.Sc. Docente Investigadora Facultad de Ciencias Ambientales. U.D.C.A Correo electr&oacute;nico:<a href="mailto:lcabrera@udca.edu.co">lcabrera@udca.edu.co</a></p>     <p>Rev. U.D.C.A Act. & Div. Cient. 11 (2): 3-9, 2008</p> <hr>     <p><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></p>     <p>En la Sabana de Bogot&aacute;, en su tramo plano, al extremo norte de la ciudad, donde termina la zona considerada como urbana, se encuentra la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales U.D.C.A, a una altitud de 2.560msnm y con coordenadas geogr&aacute;ficas de 4&deg; 35’ Latitud Norte y 74&deg; 04’ Longitud Oeste.</p>      <p>La zona norte de la capital colombiana constituye un territorio de gran importancia para la sostenibilidad de la Sabana de Bogot&aacute;, dada su oferta de bienes y de servicios ambientales. Es una zona relevante para la restauraci&oacute;n, conservaci&oacute;n, protecci&oacute;n y mantenimiento de la estructura ecol&oacute;gica. De acuerdo a lo reportado por Van Der Hammen (1998) y Rangel (2003), esa parte plana corresponde al fondo del antiguo lago, con un suelo andos&oacute;lico que se form&oacute; encima, durante los &uacute;ltimos 30.000 a&ntilde;os. El proceso de p&eacute;rdida del espejo del agua fue un evento natural que se inici&oacute;, justamente, hace 30.000 a&ntilde;os, pero en los &uacute;ltimos mil, se aceler&oacute; sobre zonas que a&uacute;n pose&iacute;an un espejo de agua, enf&aacute;ticamente, por la influencia marcada por el hombre. En la actualidad son muy pocos los remanentes con vegetaci&oacute;n natural que se hallan en el &aacute;rea. Los testimonios m&aacute;s notorios de la vegetaci&oacute;n acu&aacute;tica y de pantano que se establec&iacute;a alrededor del lago de la sabana, se encuentran en los humedales que, milagrosamente, persisten. Esta vegetaci&oacute;n es fundamental para mantener interacciones bi&oacute;ticas, especialmente, para la fauna migratoria de aves que tiene en estos sitios, zonas de descanso y de alimentaci&oacute;n en sus traves&iacute;as (Rangel, 2003).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La vegetaci&oacute;n y la flora asociada que conform&oacute; tipos especiales en el antiguo lago de la Sabana de Bogot&aacute; muestran la influencia de varios elementos geogr&aacute;ficos, tanto los provenientes de los hemisferios Norte y Sur como los que se originaron en los ambientes nuevos que se presentaron con ocasi&oacute;n del levantamiento del lago y de la cordillera (Rangel, 2003). </p>     <p>Originalmente, la zona plana de la Sabana estuvo cubierta, por una parte, de bosque de la planicie, con semejanza y muy relacionado con el bosque Andino, pero diferente en la abundancia de las especies, como t&eacute; de Bogot&aacute; (<i>Symplocos theiformis</i>), cabo de hacha (<i>Rhamnus goudotiana</i>), arboloco (<i>Smallanthus pyramidalis</i>), Chilco (<i>Bacharis latifolia</i>), aliso (<i><i>Alnus acuminata</i></i>) y cerezo (<i>Prunus serotina</i>) y, por otra, de bosque de aliso, conformado por aliso (<i><i>A. acuminata</i></i>), como la especie arb&oacute;rea dominante, acompa&ntilde;ada de chucua (<i>Viburnum cornifolium</i>), chuque (<i>Viburnum triphyphillum</i>), arboloco (<i>S.pyramidalis</i>), gomo (<i>Cordia lanata</i>) y mano de oso (<i>Oreopanax floribundum</i>) (Rangel, 2003). En algunos relictos de estos bosque, se germinan otras especies como palo blanco (<i>Ilex kundtiana</i>), raque (<i>Vallea stipularis</i>), array&aacute;n (<i>Myrcianthes leucoxila</i>), t&eacute; de Bogot&aacute; (<i>Syplocos theiformis</i>), cerezo (<i>Prunos serotina</i>), aliso (<i><i>A. acuminata</i></i>), corono (<i>Xilosma spiculiferum</i>), Arboloco (<i>Polimnia pyramidalis</i>), chilco (<i>Baccharis latifolia</i>) y cordoncillo (<i>Piper bogotense</i>)</p>     <p>Van Der Hammen (1998) manifiesta que el bosque original desapareci&oacute; pero algunas especies aun subsisten y hacen parte, en la mayor&iacute;a de los casos, de cercas vivas, como el corono, el array&aacute;n, el raque, el cerezo, el aliso, el arboloco y el cordoncillo, que a su vez constituyen en h&aacute;bitat de aves, de reptiles, de ranas y de una abundante y diversa entomofauna.</p>     <p>Es importante mencionar que en la parte de los cerros se hallaba vegetaci&oacute;n t&iacute;pica del bosque Andino, tanto bajo como alto y lo correspondiente a la formaci&oacute;n de P&aacute;ramo, incluyendo subp&aacute;ramo y p&aacute;ramo. Los bosques naturales, se manifiestan en las zonas donde no existe intervenci&oacute;n antr&oacute;pica por diversas razones, entre ellas, las pendientes altas, que impedir&iacute;an realizar actividades humanas. Por su parte, en las zonas donde ha desaparecido el bosque natural, se formaron plantaciones de especies for&aacute;neas introducidas, como es el caso de pino y de eucalipto</p>     <p>En cercan&iacute;a de la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales U.D.C.A est&aacute; la influencia evidente de los humedales (zonas inundables), como el caso del Humedal Guaymaral, que es importante explicar las razones de su presencia.</p>     <p>El R&iacute;o Bogot&aacute; y sus afluentes erogaron sus valles en el sedimento de la laguna de la Sabana, despu&eacute;s de drenarse; por ello, estos valles inician en el mismo plano de la Sabana, en la parte m&aacute;s baja, una zona ancha donde se re&uacute;nen varios afluentes. Toda esta zona es en principio inundable durante las &eacute;pocas de lluvia y corresponde a la superficie de los humedales (Van Der Hammen, 1998). Por su parte, Moreno <i>et al</i>. (2002) mencionan que los humedales en la Sabana y en el Distrito Capital pertenecen a la cuenca alta del r&iacute;o Bogot&aacute; y conforman el sistema geogr&aacute;fico del Altiplano Cundiboyacense, constituyendo un lugar estrat&eacute;gico en el continente, para el paso de aves migratorias.</p>     <p>Los humedales han formado parte de la Sabana de Bogot&aacute; hace miles de a&ntilde;os y son el resultado de la desecaci&oacute;n paulatina del antiguo lago que cubri&oacute; el territorio. Se calcula que de las 150.000 ha que cubr&iacute;an los humedales en la Sabana, hasta el a&ntilde;o 1940, hoy s&oacute;lo quedan, aproximadamente, 1.500 ha (Moreno <i>et al</i>. 2002). Estos ecosistemas (humedales) sufren graves alteraciones, principalmente antr&oacute;picas, entre las que se destacan la urbanizaci&oacute;n, la actividad agr&iacute;cola de alto impacto, como la floricultura, la siembra de papa, el establecimiento de ganader&iacute;a y las actividades industriales (Moreno <i>et al</i>. 2002).</p>     <p>La vegetaci&oacute;n aleda&ntilde;a a estas zonas estaba compuesta por Aliso (<i>A. acuminanta</i>), tuno (<i>Miconia reclinata</i>), <i>Eupatorium fatigiatum</i>, tinto (<i>Cestrum parvifolium</i>), cerezo (<i>Prunus serotina</i>), chilca (<i>Baccharis resoluta</i>), <i>Ludwigia peruviana</i> y un gran n&uacute;mero de especies hidr&oacute;filas (Van Der Hammen, 1998).</p>     <p>En la zona de inundaci&oacute;n, se localizan &aacute;reas relativamente bajas, donde se mantiene agua m&aacute;s o menos estancada a nivel del suelo o por encima, durante todo el a&ntilde;o o en gran parte. Tambi&eacute;n son frecuentes las &aacute;reas de sedimentaci&oacute;n de arcilla (Van Der Hammen, 1998).</p>     <p>En los humedales, la vegetaci&oacute;n est&aacute; compuesta por Juncos (<i>Scirpus californicus</i>), enea (<i>Typha angustifolia</i>), pol&iacute;gono (<i>Polygonum punctatum</i>), lengua de vaca (<i>Rumex obtusifolium</i>) y duarte (<i>Bidens laveis</i>), especies que se caracterizan por presentar ra&iacute;ces que las fijan al suelo o sedimento del fondo (Van Der Hammen, 1998).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Entre la especies flotantes brotan el buch&oacute;n (<i>Limnobium laevigatum</i>), el helecho acu&aacute;tico (<i>Azolla filiculoides</i>), la hepatica acu&aacute;tica (<i>Ricciocarpus natans</i>) y la lenteja de agua (<i>Lemna sp</i>). Igualmente, existen especies sumergidas, como hierba de agua (<i>Myriophyllum sp.</i>) y chira (<i>Potamogeton sp.</i>) (Van Der Hammen, 1998).</p>     <p>En cuanto a la fauna, Moreno <i>et al</i>. (2002) reportan la presencia de curies y otras especies de aves, como monjitas (<i>Angelaius icterocephalus</i>) y cucaracheros (<i>Troglodytes aedon</i>). A ellos, se suman gran cantidad de insectos que son alimento tanto de reptiles como de aves.</p>     <p><b>ASPECTOS NORMATIVOS</b>: El art&iacute;culo 61 de la ley 99 de 1993 declar&oacute; a la Sabana de Bogot&aacute;, sus p&aacute;ramos, aguas, valles aleda&ntilde;os, cerros circundantes y sistemas monta&ntilde;osos como de inter&eacute;s ecol&oacute;gico nacional, cuya destinaci&oacute;n prioritaria ser&aacute; la agropecuaria y forestal; no obstante, surgen modificaciones al uso del suelo, facultadas por las autoridades competentes, en la zona norte de la Sabana de Bogot&aacute;.</p>     <p>El art&iacute;culo 10 del decreto 619 de 200 establece que la Estructura Ecol&oacute;gica Principal para Bogot&aacute; est&aacute; conformada por los <u>Sistemas de &Aacute;reas Protegidas del Distrito Capital, los Parques Urbanos, los Corredores Ecol&oacute;gicos y el &Aacute;rea de Manejo especial para el R&iacute;o Bogot&aacute;.</u> El decreto 619 de 28 de julio de 2000, mediante el cual se revisa el Plan de Ordenamiento Territorial de Bogot&aacute; D.C., en el art&iacute;culo 100 define como Corredor Ecol&oacute;gico de Borde una franja de 50 a 100 metros de ancho de suelo rural contigua y paralela a per&iacute;metro urbano, de acuerdo con los instrumentos de planeamiento y determina, en el art&iacute;culo 94, el uso forestal para el mismo, asignando al DAMA (hoy Secretar&iacute;a Distrital de Ambiente SDA), la obligaci&oacute;n de establecer el porcentaje m&aacute;ximo de &aacute;rea urbanizable.</p>     <p>El Humedal de Torca Guaymaral est&aacute; considerado como Parque Ecol&oacute;gico Distrital, en la clasificaci&oacute;n del Sistema de &Aacute;reas Protegidas, establecido en el art&iacute;culo 26 del decreto Distrital 619 de 2000, mediante el cual, se adopt&oacute; el Plan de Ordenamiento Territorial de Bogot&aacute; D.C.; as&iacute; mismo, en el art&iacute;culo 16 de este decreto, se indica que cada una de las &aacute;reas declaradas por el Distrito Capital como parte del Sistema de &Aacute;reas Protegidas contar&aacute; con un Plan de Manejo, que deber&aacute; ser aprobado por la autoridad ambiental competente y, que en el caso de los Parques Ecol&oacute;gicos de Humedal, ser&aacute; elaborado por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogot&aacute;.</p>     <p>El &aacute;rea donde se desarrollar&iacute;a el corredor ecol&oacute;gico de borde, en el norte de Bogot&aacute; D.C., est&aacute; incluida en el pol&iacute;gono definido por el Ministerio de Ambiente Vivienda y Desarrollo Territorial, como &aacute;rea de reserva forestal, seg&uacute;n la resoluci&oacute;n 475 de 2000. En la actualidad, sobre la Corporaci&oacute;n Aut&oacute;noma Regional de Cundinamarca CAR, pesa una acci&oacute;n de cumplimiento para hacer realidad dicha reserva. Por otra parte, tanto la Secretar&iacute;a Distrital de Ambiente como un grupo de miembros del consejo directivo de la CAR, consideran la posibilidad de desarrollar un Distrito de Manejo Integrado, figura jur&iacute;dica que, seg&uacute;n el C&oacute;digo de Recursos Naturales tiene por objeto constituir modelos de aprovechamiento racional, para lo cual, son permitidas actividades econ&oacute;micas controladas, investigativas, educativas y recreativas. Estas diferencias hacen evidente la necesidad de establecer, de manera concertada, un modelo adecuado para el manejo del territorio.</p>     <p><b>CAMPUS UNIVERSITARIO</b></p>     <p><b>Clima:</b> De acuerdo con la informaci&oacute;n hist&oacute;rica de los registros termometritos, la distribuci&oacute;n de la temperatura del aire en la zona donde se ubicada el Campus de la U.D.C.A (Zona Piloto), por lo general, aumenta a medida que la humedad atmosf&eacute;rica es menor; as&iacute;, en t&eacute;rminos relativos, las fluctuaciones de temperatura media mensual, a trav&eacute;s del a&ntilde;o, son del orden de 0,1&deg;C, la m&aacute;xima oscila entre 14,5 y 13,6&deg;C y la m&iacute;nima media var&iacute;a entre 13 y 13,8&deg;C. Igualmente, la temperatura m&aacute;xima media fluct&uacute;a entre 18,2 y 20,1&deg;C, la m&aacute;xima entre 19,3 y 21,8&deg;C, y la m&iacute;nima m&aacute;xima presenta registros entre 12,7 y 18,5&deg;C. Adem&aacute;s, la temperatura media m&iacute;nima oscila entre 5,8 y 8,8&deg;C, en todo el a&ntilde;o. En concordancia con el comportamiento atmosf&eacute;rico, los meses con menor temperatura corresponden al periodo de tendencia lluviosa subterr&aacute;nea (G&oacute;mez, 2007).</p>     <p>La lluvia en la zona es menor a 800mm/a&ntilde;o; sin embargo es importante resaltar que, en el flanco Occidental de los cerros orientales, las precipitaciones llegan hasta los 1200mm/a&ntilde;o, de lo que se puede deducir que dichos vol&uacute;menes escurren hacia el humedal de Torca Guaymaral, alimentando tambi&eacute;n las aguas subterr&aacute;neas (G&oacute;mez, 2007).</p>     <p>Se presentan periodos secos y lluviosos que se alternan durante todo el a&ntilde;o. Los meses considerados como secos son enero, febrero, marzo, junio, julio, agosto y diciembre; siendo julio y agosto los de menos lluvias y de fuertes vientos. Por su parte, los meses lluviosos son abril, mayo, septiembre, octubre y noviembre. Es importante anotar que la regularidad de estas condiciones es muy variada, debido a los fen&oacute;menos del Ni&ntilde;o y La Ni&ntilde;a, que producen cambios clim&aacute;ticos muy fuertes.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La humedad en la zona no presenta mayores variaciones por la presencia del humedal y por las zonas verdes. Los valores registrados indican que la humedad media mensual oscila entre 92 y 91%, mientras que la m&aacute;xima no supera el 95%, ni baja de 96%. Sin embargo, las variaciones de la m&iacute;nima mensual se registran entre 88 y 79% de humedad durante todo el a&ntilde;o. La evaporaci&oacute;n est&aacute; alrededor de los 80,8 y los 64,5mm/mes (G&oacute;mez, 2007).</p>     <p><b>Suelos</b>: En el &aacute;rea del Campus predominan los suelos clasificados, taxon&oacute;micamente, como andisoles. Ocupan la posici&oacute;n de terrazas del r&iacute;o Bogot&aacute;, que est&aacute;n sobre un relieve plano, con pendientes entre 1 y 3%, que se formaron a partir de dep&oacute;sitos de ceniza volc&aacute;nica y se caracterizan por ser suelos j&oacute;venes, con un grado de evoluci&oacute;n de bajo a moderado; regular a bien drenados, de textura franco arcillo limosa, en los primeros horizontes y arcillosa, en los horizontes m&aacute;s profundos. Poseen profundidad efectiva moderada, limitada en algunos casos por un nivel fre&aacute;tico fluctuante. La morfolog&iacute;a del perfil muestra un horizonte Ap sobre un Bw, siendo el primero de color negro, debido al alto porcentaje de materia org&aacute;nica y con estructura blocosa subangular, moderadamente desarrollada. El segundo horizonte es de color pardo gris&aacute;ceo. El pH de estos suelos es medianamente &aacute;cido. </p>     <p><b>Vegetaci&oacute;n</b>: A trav&eacute;s del tiempo, se pretendi&oacute; que el Campus se constituyera en una zona que, de alguna manera, reflejara las caracter&iacute;sticas ambientales que se presentaban en la zona, antes que se diera la marcada influencia antr&oacute;pica; es por ello, que se han realizado, oportunamente, programas de revegetalizaci&oacute;n, a trav&eacute;s del establecimiento de especies nativas y t&iacute;picas de la regi&oacute;n. En la <a href= "#t1">tabla 1</a>, se relaciona el listado de especies utilizadas para tal fin y que coexisten en el campus universitario.</p>     <p><a name="t1"></a></p>    <p align="center"><img src="img/revistas/rudca/v11n2/v11n2a02t1.jpg"></p>     <p>Adem&aacute;s de las especies descritas en la<a href= "#t1">tabla 1</a>, se enumeran otras que se han utilizado, por sus caracter&iacute;sticas ornamentales, como parte del programa de embellecimiento y de manejo paisaj&iacute;stico, las cuales, una gran proporci&oacute;n, no son especies caracter&iacute;sticas de la zona, ni tampoco corresponden a nativas (<a href= "#t2">tabla 2</a>).</p>      <p><a name="t2"></a></p>    <p align="center"><img src="img/revistas/rudca/v11n2/v11n2a02t2.jpg"></p>     <p><b>CONCLUSIONES</b></p>     <p>El entorno del Campus de la U.D.C.A ha cambiado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por la actividad antr&oacute;pica, representada, principalmente, en la desmedida urbanizaci&oacute;n y la actividad agr&iacute;cola de alto impacto que, adem&aacute;s de la transformaci&oacute;n paisajista, ocasiona problemas de contaminaci&oacute;n, que conlleva a la degradaci&oacute;n ambiental.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La presencia de instituciones educativas, como es el caso de la U.D.C.A, comprometidas con el ambiente, permite, de alguna manera, mitigar los procesos de degradaci&oacute;n ambiental. Campa&ntilde;as en el &aacute;mbito de la docencia, la investigaci&oacute;n y la extensi&oacute;n, se constituyen en un aspecto positivo que consienten velar por la calidad ambiental, a trav&eacute;s del desarrollo de programas tendientes a preservar y restaurar las condiciones de la zona.</p>     <p>En lo que respecta, espec&iacute;ficamente, al Campus de la Universidad, se destaca la manifestaci&oacute;n de una gran diversidad flor&iacute;stica representada, en su mayor parte, por el auge de especies nativas que permite, adem&aacute;s, la existencia de una alta diversidad de fauna.</p>     <p>Sobresale, de igual manera, el manejo paisaj&iacute;stico que se le brinda al Campus, que conlleva a una armon&iacute;a entre la actividad propia de la Universidad, con el ambiente.</p>     <p ><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></p>     <!-- ref --><p>CAR. 2004. Vegetaci&oacute;n del Territorio CAR. Corporaci&oacute;n Aut&oacute;noma Regional de Cundinamarca. Bogot&aacute;. 872p. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000047&pid=S0123-4226200800020000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>G&Oacute;MEZ, J.A. 2007. Informe de Avance. Proyecto: Corredor Ecol&oacute;gico de Borde Norte (Zona Piloto). Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales, U.D.C.A. Bogot&aacute;. 41p. (No Publicado)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000048&pid=S0123-4226200800020000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>MORENO, V.; GARC&Iacute;A, J.F.; VILLALBA, J.C. 2002. Descripci&oacute;n General de los Humedales de Bogot&aacute;. Sociedad Geogr&aacute;fica de Colombia – Academia de Ciencias Geogr&aacute;ficas. Bogot&aacute;. 28p.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000049&pid=S0123-4226200800020000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>RANGEL, CH.O. 2003. El Antiguo Lago de la Sabana de Bogot&aacute;, su vegetaci&oacute;n y flora en el tiempo. En: Empresa Acueducto y Alcantarillado de Bogot&aacute; & Conservaci&oacute;n Internacional Colombia (Eds.) Los Humedales de Bogot&aacute; y la Sabana. Acueducto de Bogot&aacute;. Bogot&aacute;, D.C. p.53-70.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000050&pid=S0123-4226200800020000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>VAN DER HAMMEN, T. 1998. Plan Ambiental de la Cuenca Alta del R&iacute;o Bogot&aacute;, An&aacute;lisis y Orientaciones para el Ordenamiento Territorial. Corporaci&oacute;n Aut&oacute;noma Regional de Cundinamarca, CAR. Bogot&aacute;, D.C. 142p.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000051&pid=S0123-4226200800020000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>Recibido: Febrero 21 de 2008; Aceptado: Octubre 28 de 2008</p>     ]]></body>
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