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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[LAUCHLIN CURRIE: DESARROLLO, POBREZA Y DESIGUALDAD DEL INGRESO]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article reviews Lauchlin Currie´s ideas on poverty and income distribution. Currie was an economist who spent a lot of his time analyzing economic and social problems in Colombia . His work was dedicated to suggest different solutions to these problems. Currie´s suggested solutions to overcome poverty were characterized writings contributed to an interesting discussion about inequality among countries. This article focuses in these two aspects of Currie´s work.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font size="2" face="verdana">        <p align="right"><font size="4"><b>LAUCHLIN CURRIE: DESARROLLO,  POBREZA Y DESIGUALDAD DEL  INGRESO*</b></font></p>      <p align="right">BLANCA CECILIA ZULUAGA</p>      <p align="right">Economista de la Universidad del Valle.  Profesora del Departamento de Econom&iacute;a de la Universidad Icesi.  <a href="mailto:bzuluaga@icesi.edu.co">bzuluaga@icesi.edu.co</a></p>      <p align="right">Fecha de recepci&oacute;n: 23&#45;8&#45;2002 Fecha de aceptaci&oacute;n: 15&#45;1&#45;2003</p>      <p>*Este art&iacute;culo es el resultado de la  ponencia presentada en el seminario realizado por la Universidad Icesi para conmemorar los cien a&ntilde;os de  nacimiento de Lauchlin Currie, el 8 de octubre de 2002.</p>  <hr />        <p><b>RESUMEN</b></p>      <p>El objetivo de este art&iacute;culo es analizar  el pensamiento de Lauchlin Currie  acerca de la pobreza y la distribuci&oacute;n  del ingreso. Currie fue un economista  colombiano que dedic&oacute; buena  parte de su tiempo al an&aacute;lisis de  los problemas sociales y econ&oacute;micos  de Colombia, ofreci&oacute; numerosas y  novedosas propuestas para superar  el problema de la pobreza en la naci&oacute;n  y propici&oacute; una interesante discusi&oacute;n  acerca de la desigualdad entre  pa&iacute;ses. Ambos temas ser&aacute;n tratados  en este art&iacute;culo.</p>      <p><b>PALABRAS CLAVES</b></p>      <p>Pobreza, desigualdad, sectores l&iacute;deres.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Clasificaci&oacute;n: B</b></p>      <p><b>ABSTRACT</b></p>      <p>This article reviews Lauchlin Currie&acute;s  ideas on poverty and income distribution.  Currie was an economist who  spent a lot of his time analyzing economic  and social problems in Colombia.  His work was dedicated to suggest  different solutions to these problems.  Currie&acute;s suggested solutions to  overcome poverty were characterized  writings contributed to an interesting  discussion about inequality among  countries. This article focuses in these  two aspects of Currie&acute;s work.</p>      <p><b>KEY WORDS</b></p>      <p>Poverty, inequality, leaders sectors.</p>    <hr />          <p><font size="3"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>      <p>Este art&iacute;culo se enfocar&aacute; en las ideas  de Lauchlin Currie acerca de la pobreza  y la desigualdad en los pa&iacute;ses  y entre los pa&iacute;ses. Las ideas del autor  sobre estos temas surgieron a partir  de su contacto cercano con los problemas  del subdesarrollo, cuando en  los a&ntilde;os cincuenta empez&oacute; a estudiar  con mayor detenimiento la econom&iacute;a  colombiana.</p>      <p>El documento est&aacute; dividido en seis  partes. La primera contiene algunas  caracter&iacute;sticas de Currie que determinaron  la orientaci&oacute;n de su aporte  intelectual a la econom&iacute;a colombiana.  En la segunda parte se resalta la  diferenciaci&oacute;n entre los conceptos de  bienestar, crecimiento y desarrollo en  la que el autor insist&iacute;a con frecuencia.  La tercera parte muestra la distinci&oacute;n  entre las necesidades sociales  y las necesidades f&iacute;sicas, que son  base fundamental de la propuesta de  Currie para alcanzar una mayor  igualdad. La cuarta y quinta partes  incluyen algunas de las propuestas  de Currie para la reducci&oacute;n de la pobreza,  y la sexta parte algunas propuestas  encaminadas a la reducci&oacute;n  de la desigualdad entre los pa&iacute;ses.  Finalmente se presentan las conclusiones.</p>  <ol>    <li><b>¿Qui&eacute;n era Currie?</b></li>      <p>La inclusi&oacute;n de esta parte del documento  se justifica porque el hecho de  saber qui&eacute;n era Currie y conocer algunas  caracter&iacute;sticas de su orientaci&oacute;n  acad&eacute;mica pueden ayudar a entender  su pensamiento y sus propuestas  sobre la pobreza y la desigualdad,  tan pol&eacute;micas en su &eacute;poca.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Lauchlin Currie fue un economista colombiano  nacido en Nueva Escocia (Canad&aacute;),  que vivi&oacute; durante casi todo el  siglo pasado &#45;entre 1902 y 1993&#45;.  Desde mediados de siglo manifest&oacute;  un alt&iacute;simo inter&eacute;s por Colombia, sus  problemas, sus gobiernos y su econom&iacute;a;  este inter&eacute;s, que lo motiv&oacute; incluso  a solicitar la ciudadan&iacute;a colombiana,<a href="#nota2"><sup>2</sup></a> se refleja en los numerosos  escritos sobre diversos temas econ&oacute;micos  del pa&iacute;s publicados a partir de  ese tiempo.<a href="#nota3"><sup>3</sup></a></p>      <p>Estudiar a Currie necesariamente  lleva a pensar en la distinci&oacute;n &#45;si  puede hacerse&#45;, entre dos de los  muchos tipos de economistas: el te&oacute;rico  econ&oacute;mico y el planificador econ&oacute;mico.  Currie ten&iacute;a mucho de estos  dos tipos. Los economistas dedicados  exclusivamente a la teor&iacute;a pueden  lograr que su pensamiento avance  much&iacute;simo, y a trav&eacute;s de la abstracci&oacute;n  y la construcci&oacute;n de modelos  pueden explicar el comportamiento  de las variables econ&oacute;micas y la toma  de decisiones de los individuos. De  este ejercicio intelectual, algunas veces  apoyado en la validaci&oacute;n emp&iacute;rica,  resultan los modelos refinados y  bell&iacute;simos que se estudian en los  manuales de econom&iacute;a.</p>      <p>Para un planificador econ&oacute;mico la  historia es distinta, pues los resultados  esperados de sus consejos de pol&iacute;tica  econ&oacute;mica y de sus asesor&iacute;as en la planeaci&oacute;n est&aacute;n sujetos a los cambios  en las expectativas de los individuos  que en los modelos se llaman  agentes econ&oacute;micos, de quienes depende  el resultado &uacute;ltimo de las medidas.  Ya no se enfrenta al consumidor  representativo o al productor representativo  de las teor&iacute;as del consumidor  y de la firma, sino a millones  de consumidores y productores cuyo  comportamiento y formaci&oacute;n de expectativas  pueden llegar en ciertos  momentos a tornarse impredecibles.  Esto impide que un buen planificador  econ&oacute;mico avance con la rapidez  y eficacia con las que puede hacerlo  un buen te&oacute;rico.</p>      <p>Currie ten&iacute;a mucho de estos dos tipos  de economistas: el te&oacute;rico y el planificador.  Como te&oacute;rico era un heterodoxo  total. As&iacute; como &eacute;l mismo afirmaba:  &quot;No dir&iacute;a que soy monetarista  ni keynesiano, ni tampoco soy partidario  de la intervenci&oacute;n ni del mercado,  ni un estructuralista ni un  neoclasicista, sino un poco de todo  esto&quot;. No es f&aacute;cil imaginarse lo que  resulta de esta mezcla.<a href="#nota4"><sup>4</sup></a> Su pensamiento  sobre el crecimiento econ&oacute;mico,<a href="#nota5"><sup>5</sup></a> la demanda de dinero, la inversi&oacute;n  y la pol&iacute;tica econ&oacute;mica difieren  por mucho de la teor&iacute;a convencional  y en general de lo que aparece en los  manuales de econom&iacute;a. Por eso muy  pocos estudiantes tienen la posibilidad  de estudiar la obra de Currie.  Algo lamentable en verdad, m&aacute;s a&uacute;n  si reconocemos que &eacute;ste no es el &uacute;nico  caso en el que los aportes de un  te&oacute;rico econ&oacute;mico se van olvidando  gradualmente. Este problema, desafortunadamente,  no es exclusivo de  la ciencia econ&oacute;mica.</p>      <p>Como planificador no corri&oacute; con distinta  suerte. El mismo Currie dec&iacute;a  que lo sorprend&iacute;a el que siempre lo  felicitaran y dieran premios y reconocimiento  por lo que hab&iacute;a sugerido  en el pasado &#45;lo cual raras veces  se pon&iacute;a en pr&aacute;ctica&#45;, pero que jam&aacute;s  se atend&iacute;a a las recomendaciones  que hac&iacute;a en el presente. De hecho,  seg&uacute;n &eacute;l, ten&iacute;a el &quot;r&eacute;cord mundial  en n&uacute;mero de propuestas rechazadas&quot;.</p>      <p>Parec&iacute;a muy modesto al referirse a  las ideas que se le ocurr&iacute;an, eran  aceptadas y funcionaban: aseguraba  que las ideas que se le ocurren a la  gente normalmente ya las ha pensado  alguien en el pasado, pero que si  uno expresa la idea en el momento  preciso y con la fuerza adecuada, puede  ser atendido y elogiado. No se trata  de un plagio; la idea es original en  la medida en que es original para  quien la piensa y expresa desconociendo  que alguien ya hab&iacute;a hecho lo  mismo antes sin el debido reconocimiento.  Esto no es extra&ntilde;o; de hecho  se ha dado m&aacute;s de una vez que distintos  pensadores en diferentes lugares  del mundo est&aacute;n trabajando un  mismo problema econ&oacute;mico y cada  uno por su lado logra armar todo un  cuerpo te&oacute;rico, y luego, cuando se  propicia la comunicaci&oacute;n, es posible  el intercambio, y es as&iacute; como han surgido  algunas corrientes te&oacute;ricas consolidadas.  Es el caso de la teor&iacute;a de  la oferta en los a&ntilde;os setenta.</p>      <li><b>Crecimiento, desarrollo y  bienestar</b></li>      <p>En primer lugar, vale la pena resaltar  la constante insistencia de Currie  en diferenciar los conceptos de crecimiento,  desarrollo y bienestar. Al parecer  ten&iacute;a raz&oacute;n en insistir en esto,  pues normalmente se tiende a confundir  los conceptos. En muchos diccionarios,  incluyendo los de econom&iacute;a,  desarrollo aparece como sin&oacute;nimo de  crecimiento.</p>      <p>Sabino (1991) presenta definiciones  de los dos primeros conceptos, cercanas  a las sugeridas por Currie. Se  diferencian entonces <i>crecimiento y  desarrollo</i> as&iacute;: &quot;El crecimiento es un  concepto semejante al de desarrollo  econ&oacute;mico aunque algo m&aacute;s preciso  y menos amplio en su significado. El  crecimiento alude simplemente al  aumento en ciertas magnitudes a trav&eacute;s  de las cuales se mide el comportamiento  global de la econom&iacute;a: ingreso  nacional, producto nacional  bruto, etc. Tambi&eacute;n son indicadores  de crecimiento econ&oacute;mico otras variables  m&aacute;s espec&iacute;ficas que sirven para  mostrar la presencia de un proceso  de crecimiento (empleo, inversi&oacute;n,  producci&oacute;n de determinados rubros,  etc.). El crecimiento es, por lo tanto,  un componente esencial del desarrollo  econ&oacute;mico, pero no cubre totalmente  el significado de este &uacute;ltimo  concepto, pues desarrollo implica  tambi&eacute;n un crecimiento m&aacute;s o menos  arm&oacute;nico de los diversos sectores productivos,  la creaci&oacute;n de una infraestructura  f&iacute;sica y jur&iacute;dica, la existencia  de una mano de obra adecuadamente  capacitada y otros factores diversos,  muchos de los cuales no se  pueden medir con una m&iacute;nima exactitud.  Por ello el crecimiento resulta  un concepto mucho m&aacute;s operativo  que el de desarrollo, est&aacute; menos sujeto  a apreciaciones ideol&oacute;gicas y es,  en &uacute;ltima instancia, su m&aacute;s confiable  indicador&quot;.</p>      <p>Claramente estas definiciones no  confunden, como es usual, los conceptos  de crecimiento y desarrollo, mostrando  impl&iacute;citamente que para alcanzar  el desarrollo es necesario algo  m&aacute;s que crecimiento econ&oacute;mico. Se  podr&iacute;a mencionar, adem&aacute;s de lo incluido  por Sabino, que el desarrollo  implica un mejor nivel de vida, elevada  capacidad de consumo de los  habitantes, mejor distribuci&oacute;n de la  renta y la existencia de un m&iacute;nimo  volumen de ahorro orientado a la inversi&oacute;n  reproductiva.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pero si es dif&iacute;cil definir desarrollo, lo  es mucho m&aacute;s encontrar una definici&oacute;n  adecuada de bienestar. De hecho,  en muchos diccionarios econ&oacute;micos  simplemente no aparece la palabra,  o no contiene la acepci&oacute;n adecuada  a esta discusi&oacute;n. Andersen (1999)  presenta la <i>definici&oacute;n</i> de bienestar  diferenciando entre el bienestar social  y el econ&oacute;mico. El segundo se  refiere a la &quot;situaci&oacute;n en que las condiciones,  como el volumen de la producci&oacute;n,  la distribuci&oacute;n de la renta o  las actividades, son las <i>m&aacute;s favorables  posible</i> para los habitantes de un  pa&iacute;s o regi&oacute;n&quot; y el bienestar social es  la &quot;situaci&oacute;n en que los poderes p&uacute;blicos  garantizan los recursos necesarios  para que los ciudadanos tengan  la <i>mejor calidad de vida posible</i>  (educaci&oacute;n, sanidad, salud, empleo,  etc.)&quot;.</p>      <p>Como se puede leer, el bienestar se  asocia con la posibilidad de llegar a  la <i>mejor situaci&oacute;n posible</i> en t&eacute;rminos  sociales y econ&oacute;micos, lo que claramente encierra un car&aacute;cter de subjetividad.</p>      <p>Ahora bien, adem&aacute;s de insistir en la  necesidad de diferenciar el crecimiento,  el desarrollo y el bienestar, Currie  afirmaba que el crecimiento no deb&iacute;a  ser considerado como un fin sino como  un medio; tampoco el desarrollo es  una meta, es m&aacute;s bien un proceso de  aprendizaje para lograr un mayor  bienestar y para erradicar la pobreza  absoluta y relativa. Un &quot;estado de  desarrollo&quot; se alcanza cuando una  naci&oacute;n adquiere el control suficiente  sobre el medio ambiente econ&oacute;mico,  demogr&aacute;fico y social, de tal manera  que le es posible mejorar continuamente  el bienestar de los habitantes.</p>      <p>El crecimiento, el desarrollo y el  bienestar son deseables y, por tal  raz&oacute;n, las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y sociales  deben conducir a ellos. Se  debe entonces hacer la distinci&oacute;n  entre estos conceptos para orientar  dichas pol&iacute;ticas de manera adecuada,  pues el crecimiento no necesariamente  genera desarrollo y bienestar.  El crecimiento, e incluso cierto  nivel de desarrollo, no necesariamente  se presenta de manera conjunta  con una mayor igualdad, la  cual es una condici&oacute;n esencial para  alcanzar un mayor bienestar.</p>      <li><b>La distinci&oacute;n  entre las necesidades f&iacute;sicas  y las necesidades sociales</b></li>      <p>Una distinci&oacute;n importante que realizaba  Currie en el marco del an&aacute;lisis  de la pobreza y la desigualdad es  aquella entre las necesidades f&iacute;sicas  y las sociales. Las necesidades f&iacute;sicas  ocasionan un n&uacute;mero limitado de  deseos, por lo cual es posible satisfacerlas.  Por el contrario las necesidades  sociales ocasionan deseos ilimitados,  por tanto son insaciables. Este  hecho hace que la relaci&oacute;n entre la  posesi&oacute;n de bienes y el bienestar se  vuelva cada vez m&aacute;s tenue.</p>      <p>A partir de lo expuesto se puede hacer  la diferenciaci&oacute;n entre el denominado  <i>efecto privaci&oacute;n</i>, que tiene  que ver con la insatisfacci&oacute;n de las  necesidades materiales, y el <i>efecto  frustraci&oacute;n</i> (en ingl&eacute;s <i>deprivation</i>),  relacionado con la insatisfacci&oacute;n de  necesidades sociales. La existencia  de desigualdad en la distribuci&oacute;n  originan la envidia, la aversi&oacute;n y el  resentimiento, tanto entre los individuos  de un pa&iacute;s como entre los  pa&iacute;ses.</p>      <p>&quot;Los deseos nacen m&aacute;s r&aacute;pidamente  de lo que se pueden satisfacer; siempre  habr&aacute; aquellos con t&iacute;tulos, poder  y niveles de consumo m&aacute;s altos. Por  lo tanto, cuando ya hemos pasado  m&aacute;s all&aacute; de la econom&iacute;a de miseria,  y haciendo excepci&oacute;n de aquellos bienes  y servicios que puedan contribuir  a la dignificaci&oacute;n humana o al embellecimiento  cultural de la vida, podemos  llegar a la conclusi&oacute;n de que la  fuerza que impulsa el crecimiento  econ&oacute;mico es b&aacute;sicamente malsana  y s&oacute;lo puede crear m&aacute;s frustraci&oacute;n  que satisfacci&oacute;n&quot;.<a href="#nota6"><sup>6</sup></a></p>      <p>El mensaje de Currie es muy claro  en este sentido: en sociedades muy  pobres la eliminaci&oacute;n de la privaci&oacute;n debe tener prioridad, mientras que en  las sociedades menos pobres la frustraci&oacute;n  adquiere mayor importancia.  La reducci&oacute;n de la brecha entre los  niveles de consumo tanto dentro de  los pa&iacute;ses como entre los pa&iacute;ses y el  control al medio ambiente reducen el  efecto frustraci&oacute;n, adem&aacute;s garantizan  en primer t&eacute;rmino la supervivencia  para luego promover un mayor  bienestar.</p>      <p>&quot;En este orden de ideas, la conclusi&oacute;n  que sigue es que para los pa&iacute;ses m&aacute;s  ricos que han logrado una buena medida  de igualdad, una disminuci&oacute;n  del crecimiento econ&oacute;mico y un gradual  reemplazo de los impulsos existentes  por otras motivaciones para  ganar el respeto de los otros, y por lo  tanto el propio respeto y la estimaci&oacute;n  pueden muy bien mejorar la calidad  de vida y actuar simult&aacute;neamente  en la reducci&oacute;n de aquellas  diferencias econ&oacute;micas y de aquellos  sentimientos de envidia que hacen  peligrar internacionalmente entre  ellos el futuro bienestar del hombre&quot;.<a href="#nota7"><sup>7</sup></a></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De otro lado, vale la pena resaltar  aqu&iacute; un aspecto: aunque Currie afirmaba  la existencia de una relaci&oacute;n  <b>tenue</b> entre posesiones y bienestar,  este factor no reduce la importancia  que la desigualdad representa para  el bienestar, si las personas que no  tienen posesiones consideran que las  posesiones de otros son importantes.  Este sentimiento de insatisfacci&oacute;n y  envidia &#45;como el mismo Currie afirmaba&#45;  generar&iacute;a un sentimiento de  frustraci&oacute;n que afectar&iacute;a el bienestar.  Esta discusi&oacute;n est&aacute; relacionada con  los trabajos de Varian sobre teor&iacute;a de  la justicia, quien en su an&aacute;lisis del  denominado test de la envidia afirma  que una distribuci&oacute;n se puede considerar  como equitativa si &quot;ning&uacute;n  agente desea tener (<i>envidia</i>) el conjunto  final (<i>de bienes de consumo</i>) de  ning&uacute;n otro agente&quot;;<a href="#nota8"><sup>8</sup></a> una ordenaci&oacute;n  social que cumpla el criterio de equidad  y el de eficiencia &#45;en el sentido  de Pareto&#45; se considera una ordenaci&oacute;n  justa. As&iacute; tambi&eacute;n Currie, sin  involucrarse en la discusi&oacute;n de lo que  es justo o no, considera relevante para  el incremento del bienestar eliminar  cualquier sentimiento de envidia entre  los individuos originado por la  desigualdad.</p>      <p>Ahora bien, teniendo en cuenta la distinci&oacute;n  entre necesidades f&iacute;sicas y  sociales, los efectos privaci&oacute;n y frustraci&oacute;n  y, adicionalmente, la importancia  del control del medio ambiente  en la que Currie tanto insist&iacute;a, se  constituye la base para aproximarse  a la definici&oacute;n del t&eacute;rmino desarrollo:  implica la satisfacci&oacute;n de deseos  materiales, pero adem&aacute;s la minimizaci&oacute;n  del efecto frustraci&oacute;n y el mayor  control sobre el medio ambiente,  tanto nacional como internacionalmente;  dicho control es una condici&oacute;n  necesaria para la supervivencia. Currie  le otorgaba importancia al control  del medio ambiente hasta tal punto  que, seg&uacute;n &eacute;l, &eacute;ste era lo que diferenciaba  a los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados  de los menos desarrollados. Los  primeros han alcanzado un mayor control que los segundos sobre su  medio ambiente f&iacute;sico, social, pol&iacute;tico,  econ&oacute;mico y demogr&aacute;fico, a favor  de la supervivencia y el bienestar.<a href="#nota9"><sup>9</sup></a></p>      <li><b>La pobreza</b></li>      <p>Seg&uacute;n Currie, para algunos pa&iacute;ses el  c&iacute;rculo benigno de un crecimiento  autoperpetuante se puede obstaculizar  por el c&iacute;rculo vicioso de una pobreza  autoperpetuante. Estudios recientes  en Colombia tambi&eacute;n se han  enfocado en demostrar c&oacute;mo la pobreza  se convierte en una &quot;trampa&quot;, que  impide la movilidad social por parte  de los grupos de poblaci&oacute;n de m&aacute;s  bajos ingresos;<a href="#nota10"><sup>10</sup></a> el c&iacute;rculo vicioso se  fortalece debido a la escasa inversi&oacute;n  en capital humano &#45;definido como  inversi&oacute;n en educaci&oacute;n&#45; por parte de  los hogares m&aacute;s pobres, lo que hace  que la pobreza se transmita de generaci&oacute;n  en generaci&oacute;n. Al igual que  Smith, Currie pensaba que ninguna  sociedad pod&iacute;a florecer y ser feliz si  la mayor parte de sus miembros son  pobres y miserables. Ello implica que  lo que cuenta no es el desarrollo ni el  crecimiento en s&iacute; mismos; lo que realmente  cuenta es valorar el bienestar  material y espiritual de una sociedad.  Ello tambi&eacute;n implica que se debe solucionar  el conflicto entre los conceptos  de m&aacute;xima eficiencia del mercado  y los costos sociales.</p>      <p>Currie hab&iacute;a identificado que la pobreza,  especialmente en el sector agr&iacute;cola,  era el resultado de un empleo  deficiente que produc&iacute;a un rendimiento  muy bajo en un &aacute;rea rural con exceso  de poblaci&oacute;n. La escasa movilidad  imped&iacute;a la reasignaci&oacute;n eficiente  de los recursos, especialmente los  recursos humanos, lo cual conduc&iacute;a  a una subutilizaci&oacute;n y a la baja productividad  y creaba obst&aacute;culos a la  mecanizaci&oacute;n y tecnificaci&oacute;n de la  agricultura. En esta medida, la soluci&oacute;n  estar&iacute;a encaminada a propiciar  la creaci&oacute;n de empleos urbanos adecuados.</p>      <p>Currie no era partidario de las pol&iacute;ticas  de redistribuci&oacute;n de la tierra y  de las que tienen por objetivo incrementar  la productividad f&iacute;sica por  hect&aacute;rea de la gran masa de los peque&ntilde;os  campesinos como soluci&oacute;n a  la pobreza rural. La raz&oacute;n es que  como los campesinos son tantos, la  subdivisi&oacute;n de la tierra ser&iacute;a inapropiadamente  peque&ntilde;a desde el punto  de vista de la eficiencia. Adem&aacute;s, las  elasticidades ingreso y precio de la  demanda para productos agr&iacute;colas  son tan bajas que cualquier logro en  la productividad f&iacute;sica de un gran  n&uacute;mero de campesinos empeorar&iacute;a  los t&eacute;rminos de intercambio hasta tal  punto que los arruinar&iacute;a a todos, excepto  a los de las posiciones m&aacute;s favorables.</p>      <p>Currie era partidario del principio  &quot;igual tratamiento bajo la ley a grupos  en igual posici&oacute;n&quot;, por tanto no  estaba de acuerdo con la expropiaci&oacute;n  sin compensaci&oacute;n, y si se hiciese la  expropiaci&oacute;n con justa compensaci&oacute;n, ello ser&iacute;a muy costoso, o para el campesino  si debiera pagar el valor comercial  de la tierra, o para los contribuyentes  si se decidiera que el Estado  debe financiar los subsidios a los  campesinos.</p>      <p>Para Currie la soluci&oacute;n al problema  de la pobreza en el campo s&oacute;lo pod&iacute;a  encontrarse en las ciudades. Se hace  necesaria la creaci&oacute;n de empleos urbanos  en la producci&oacute;n de art&iacute;culos  con alta demanda y alta elasticidad  de ingreso. La movilidad de recursos  humanos del campo a las ciudades  producir&iacute;a una escasez de mano de  obra que har&iacute;a incrementar los salarios  de los trabajadores rurales.</p>      <p>Currie consideraba que un desplazamiento  del 50% o 60% de la fuerza  de trabajo<a href="#nota11"><sup>11</sup></a> desde la agricultura  hasta otras actividades, que fuera  acompa&ntilde;ado por mejoras t&eacute;cnicas en  el sector primario, elevar&iacute;a el promedio  de ingresos de los trabajadores  que quedaran en el campo y podr&iacute;a  aumentar la oferta global de  alimentos con precios competitivos.</p>      <p>La cr&iacute;tica m&aacute;s com&uacute;n a la sugerencia  de Currie es que las ciudades no  estaban en capacidad de generar toda  la cantidad de empleos que se hubiesen  requerido si se propiciara esta  movilidad de las &aacute;reas rurales a las  ciudades, y que esto empeorar&iacute;a la  desigualdad al condenar a los campesinos  a vivir en tugurios urbanos.  Sin embargo, Currie insist&iacute;a en sustentar  su tesis y la apoyaba d&aacute;ndole  fuerza a la estrategia de los sectores  l&iacute;deres.<a href="#nota12"><sup>12</sup></a> Uno de ellos era la construcci&oacute;n.  En esta medida suger&iacute;a el est&iacute;mulo  al ahorro privado a trav&eacute;s de la  correcci&oacute;n monetaria, con el fin de  estimular el cr&eacute;dito para vivienda,  proponiendo un dise&ntilde;o de ciudades  dentro de la ciudad para el crecimiento  de las &aacute;reas metropolitanas.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Currie segu&iacute;a a su maestro Young  (que a su vez estaba influenciado por  Smith) cuando afirmaba que el crecimiento  pod&iacute;a generar mayor crecimiento  en la medida en que se propiciaban  cambios en la proporci&oacute;n de  factores, en el grado de especializaci&oacute;n,  que tend&iacute;an a reducir los costos  y ampliar m&aacute;s el mercado (lo que  Young denominaba rendimientos crecientes,  empleado en un sentido diferente  del de la teor&iacute;a neocl&aacute;sica convencional).  En t&eacute;rminos generales,  cualquier aumento en el mercado  pone en movimiento fuerzas que tienden  a aumentar a&uacute;n m&aacute;s el producto  y el mercado. Estas fuerzas son conocidas  como econom&iacute;as de escala  internas y externas.<a href="#nota13"><sup>13</sup></a> As&iacute; como la  pobreza es autoperpetuante, el crecimiento  tambi&eacute;n puede serlo.</p>      <p>Adicionalmente, el crecimiento es  desigual entre distintos sectores.  Esta era la base de la propuesta de  Currie de los sectores l&iacute;deres, los cuales  pod&iacute;an ser estimulados ex&oacute;genamente  con un significativo impacto en  la econom&iacute;a general. Dichos sectores  se caracterizan por una alta demanda de sus productos, una elevada  elasticidad del ingreso de la demanda,  y por la capacidad de crecer significativamente  mediante est&iacute;mulos  ex&oacute;genos, ocasionando un gran impacto  en el crecimiento total. Los sectores  l&iacute;deres en Colombia identificados  por Currie son la construcci&oacute;n y  las exportaciones, que pueden crecer  ac&iacute;clicamente (es decir, de manera  independiente a la tasa global de crecimiento  del producto), sin fracasar  por insuficiencia de demanda.<a href="#nota14"><sup>14</sup></a> Adem&aacute;s,  el sector de la construcci&oacute;n, particularmente,  es menos sindicalizado  y por tanto menos sujeto a presiones  salariales.</p>      <p>De otra parte, seg&uacute;n Currie, salir del  c&iacute;rculo vicioso del bajo crecimiento  implica erradicar la pobreza sin caer  en el inmediatismo del ataque directo  al problema. Con cierto matiz rawlsiano  &#45;sin que se conozca que hubiera  tenido influencia directa de  Rawls&#45;, Currie afirmaba que el objetivo  de pol&iacute;tica de desarrollo deber&iacute;a  ser alcanzar un nivel de vida tolerable  para la clase m&aacute;s necesitada.  Adem&aacute;s, afirmaba que ser&iacute;a un error  atacar el problema de la pobreza de  manera directa con pol&iacute;ticas de corte  paternalista y asistencialista dirigidas  a los m&aacute;s pobres.</p>      <p>El enfoque &quot;directo&quot; que criticaba  Currie era espec&iacute;ficamente el que  promov&iacute;a programas como el de vivienda  de lotes y servicios, &quot;lo peque&ntilde;o  es hermoso&quot;,<a href="#nota15"><sup>15</sup></a> el proteccionismo,  la creaci&oacute;n de empleos de baja productividad  en actividades intensivas  en mano de obra, y la orientaci&oacute;n de  los programas siempre a los m&aacute;s pobres  de los pobres, sin explorar alternativas  que podr&iacute;an resultar m&aacute;s eficaces.</p>      <p>Pero ¿cu&aacute;l era la propuesta concreta  de Currie? &Eacute;l propon&iacute;a la orientaci&oacute;n  de los planes masivos de construcci&oacute;n  hacia los sectores medios de la poblaci&oacute;n  que ten&iacute;an mayores posibilidades  de demanda. La raz&oacute;n que expresaba  Currie para que los planes no  fueran orientados en principio a los  sectores m&aacute;s pobres era que el esfuerzo  en t&eacute;rminos de subsidios ser&iacute;a demasiado  grande y pod&iacute;a fracasar si  el excedente a cargo de los beneficiados  no pudiera ser pagado. Si se dirigieran  los planes de vivienda a un  grupo de poblaci&oacute;n menos pobre y con  alguna capacidad de pago, el programa  tendr&iacute;a mayor &eacute;xito y se podr&iacute;an  ofrecer viviendas de calidad y tama&ntilde;o  adecuados. Luego vendr&iacute;a un proceson  de escalonamiento o filtraci&oacute;n,  pues los sectores sociales beneficiados  con las nuevas viviendas tendr&iacute;an  que vender las ya existentes a los grupos  sociales que les siguen en la escala  de ingresos, y &eacute;stos a su vez a  los m&aacute;s pobres. As&iacute;, habr&iacute;a un auge  en la actividad edificadora, proporcionando  empleo a miles de trabajadores  en el sector y en los otros sectores  relacionados que proveen los insumos  a la construcci&oacute;n.</p>      <p>Efectivamente, la realidad ha mostrado  que algunos de los hogares de los  estratos m&aacute;s bajos que han sido beneficiados  por los planes de vivienda de inter&eacute;s social han tenido que devolver  las casas posteriormente, pues  su muy baja capacidad de pago les  impide completar la diferencia entre  el valor del predio y el subsidio. En  esta medida, la propuesta de Currie  podr&iacute;a resultar apropiada; sin embargo,  nadie garantiza que el ciclo descrito  por Currie (<i>beneficiarios directos <img src="/img/revistas/eg/v19n87/n87a03f1.jpg" />  grupo de poblaci&oacute;n m&aacute;s pobre  <img src="/img/revistas/eg/v19n87/n87a03f1.jpg" /> grupo de los m&aacute;s pobres de los pobres</i>)  no se rompa en alg&uacute;n nivel, y  propicie m&aacute;s bien la concentraci&oacute;n de  la propiedad de vivienda en pocos  propietarios sin que los beneficios lleguen  a los m&aacute;s pobres.</p>      <li><b>Poblaci&oacute;n y pobreza</b></li>      <p>Otra preocupaci&oacute;n de Currie estaba  centrada en la elevad&iacute;sima tasa de  natalidad existente en Colombia.  Para &eacute;l, este factor podr&iacute;a anular  cualquier esfuerzo por incrementar  las tasas salariales de los trabajadores  no calificados a trav&eacute;s de la movilidad.  Exist&iacute;a un peligroso c&iacute;rculo  vicioso entre crecimiento demogr&aacute;fico  y pobreza. En pa&iacute;ses en desarrollo,  la alta tasa de fecundidad anula  el efecto de las tasas de crecimiento  sobre el ingreso per c&aacute;pita.</p>      <p>Refiri&eacute;ndose a Nari&ntilde;o, Currie comentaba:  &quot;Jam&aacute;s hab&iacute;a visto una tierra  tan f&eacute;rtil, habitada por gente tan extremadamente  pobre, supersticiosa y  con una educaci&oacute;n tan deficiente.  Todas las mujeres cargaban un ni&ntilde;o  en la espalda y uno en el vientre&quot;.<a href="#nota16"><sup>16</sup></a>  Cabe preguntarse aqu&iacute; qu&eacute; tanto hemos  cambiado desde ese tiempo hasta  ahora, alrededor de cincuenta  a&ntilde;os. Y s&iacute; hay un cambio, pues ahora  esas mujeres con un ni&ntilde;o en la espalda  y otro en el vientre no s&oacute;lo est&aacute;n  all&aacute; en esa &quot;espectacular regi&oacute;n volc&aacute;nica  al sur de Colombia&quot;, sino que  tambi&eacute;n se pueden ver en los sem&aacute;foros  en las grandes ciudades. La urbanizaci&oacute;n  forzosa, no planeada como  lo propon&iacute;a Currie, no resulta entonces  en la vinculaci&oacute;n de mano de obra  a los sectores estrat&eacute;gicos, sino que  presiona al alza en los niveles de desempleo  urbano.</p>      <p>Para Currie, una creciente fuerza laboral,  m&aacute;s que ayudar, obstaculiza el  crecimiento de los ingresos per c&aacute;pita  y el desarrollo. La urbanizaci&oacute;n y  el crecimiento planificado de las ciudades  es una de las v&iacute;as para alcanzar  el desarrollo sostenido.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li><b>Pa&iacute;ses desarrollados  versus pa&iacute;ses en desarrollo</b></li>      <p>Currie afirmaba que el crecimiento  econ&oacute;mico es una condici&oacute;n necesaria  para el desarrollo en los pa&iacute;ses  muy pobres. En cambio, en los pa&iacute;ses  m&aacute;s ricos est&aacute; latente el costo del  crecimiento desmedido. Un cierto nivel  de abundancia es necesario para  llevar a la satisfacci&oacute;n total de los  bienes primarios &#45;incluido el disfrute  del ocio&#45;; pero el problema surge  cuando los incentivos econ&oacute;micos priman  en tal medida que amenazan la  protecci&oacute;n del ambiente, considerado  por Currie como un elemento fundamental  del desarrollo.<a href="#nota17"><sup>17</sup></a> El crecimiento  sin fin en los pa&iacute;ses desarrollados  puede sensibilizar la insaciabilidad  del consumo, lo que constituye una clara amenaza a la sostenibilidad,  pues el agotamiento de recursos podr&iacute;a  afectar a las futuras generaciones.<a href="#nota18"><sup>18</sup></a></p>      <p>Para Currie era imposible llegar a  niveles de equidad sin transformar  las ra&iacute;ces de la racionalidad econ&oacute;mica.  Esto significa que los pa&iacute;ses en  desarrollo deben reemplazar los incentivos  puramente econ&oacute;micos, por  otros de reconocimiento social diferentes  de la posesi&oacute;n material. Dada  la limitaci&oacute;n de recursos no habr&iacute;a  otra manera de cerrar la brecha en  el consumo: que los pa&iacute;ses desarrollados  reduzcan sus tasas de crecimiento  y los pa&iacute;ses en desarrollo logren  altas y permanentes tasas de  crecimiento. Para lograrlo, los pa&iacute;ses  en desarrollo deben concentrar sus  esfuerzos en la adopci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a  existente de uso rentable, mientras  que el desarrollo de nuevos productos  y la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica  debe ser tarea principalmente de los  pa&iacute;ses avanzados.</p>      <p>Una posible motivaci&oacute;n para reducir  las tasas de crecimiento que podr&iacute;an  tener las naciones desarrolladas tiene  que ver con lo que Currie denomina  el <i>efecto resentimiento</i> y sus consecuencias.  La desigualdad creciente  y persistente podr&iacute;a constituirse  en una amenaza para la paz mundial,  si crecen el resentimiento y la envidia  de las naciones pobres hacia las  m&aacute;s desarrolladas. Como ya se mencion&oacute;,  Currie afirmaba que el cambio  de incentivos de las naciones desarrolladas  implicaba una transformaci&oacute;n  en &quot;las ra&iacute;ces mismas de la  racionalidad econ&oacute;mica&quot;. Sin embargo,  se podr&iacute;a considerar que dicha  variaci&oacute;n de incentivos no compromete  la racionalidad, ni se trata tampoco  de una acci&oacute;n altruista, sino que  obedecer&iacute;a a la necesidad de gobernantes  racionales de protegerse contra  los efectos negativos que involucra  el incremento del &quot;efecto resentimiento&quot;; se trata m&aacute;s bien de un juego  en el que la cooperaci&oacute;n puede llevar  a mejores resultados que el desinter&eacute;s  por el otro.</p>      <p>Otro argumento para el cambio de  incentivos es el expuesto en la secci&oacute;n  3: el crecimiento continuo es incapaz  de satisfacer las necesidades  sociales del hombre, y en lugar de dar  bienestar, cuando ya se satisfacen las  necesidades materiales, viene la frustraci&oacute;n  y el descontento. As&iacute; pues, el  sentimiento de envidia que surge  entre los m&aacute;s pobres &quot;ni siquiera tiene  como contraparte un mayor sentimiento  de bienestar de los m&aacute;s ricos,  ni el goce del aumento en el consumo&quot;.<a href="#nota19"><sup>19</sup></a> Esto sucede porque la capacidad  de satisfacer los deseos no es  suficiente para mantener el ritmo  acelerado al que &eacute;stos crecen.</p>      <p>Por ello, seg&uacute;n Currie, la disminuci&oacute;n  gradual en el crecimiento  econ&oacute;mico de los pa&iacute;ses ricos y el  reemplazo de las motivaciones meramente  econ&oacute;micas por otros est&iacute;mulos  conducentes a ganar el  respeto y estimaci&oacute;n pueden mejorar  la calidad de vida y reducir  las diferencias econ&oacute;micas y los  sentimientos de envidia.</p>      <p>Por otra parte, en cuanto a la ayuda  internacional, Currie insist&iacute;a en que  entre las naciones soberanas no deber&iacute;a  existir la caridad y la gratitud,  sino el deseo de colaborar con fines  mutuamente ben&eacute;ficos. La ayuda no  debe ser de corte asistencialista, sino  que debe propiciar cambios definitivos  en el modo de operar de los pa&iacute;ses  en desarrollo que garantice un  efecto duradero de los recursos transferidos.  As&iacute; mismo, los pa&iacute;ses deb&iacute;an  cuidarse de depender excesivamente  de la ayuda financiera de otras naciones  para poder funcionar.</p>      <p>La tarea de los pa&iacute;ses en desarrollo  ser&iacute;a lograr un mayor crecimiento,  acompa&ntilde;ado de una menor desigualdad  en los niveles de vida, mayores  oportunidades de educaci&oacute;n que permitan  acceder a empleos mejor remunerados,  est&iacute;mulo al ahorro y empleo  total de la tecnolog&iacute;a disponible, especialmente  en el sector agr&iacute;cola.  Recomendaba planear para un espacio  temporal de veinticinco a&ntilde;os y  m&aacute;s, el logro de diferentes objetivos  que conduzcan al desarrollo, garanticen  la supervivencia, y de ah&iacute;, el  bienestar.<a href="#nota20"><sup>20</sup></a></p>      <p>La ayuda internacional de los pa&iacute;ses  desarrollados deb&iacute;a enfocarse, entonces,  no a la caridad y a propiciar la  dependencia, sino por ejemplo a apoyar  el comercio de los pa&iacute;ses menos  desarrollados, haciendo tratados internacionales  que permitan a dichos  pa&iacute;ses exportar sus bienes hacia los  m&aacute;s ricos.</p>    </ol>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>CONCLUSIONES</b></font></p>      <p>En s&iacute;ntesis, seg&uacute;n Currie es deseable  planear para una econom&iacute;a mundial  m&aacute;s equitativa, con un per&iacute;odo  de r&aacute;pido crecimiento &#45;bajo control  ambiental&#45; para los pa&iacute;ses menos  desarrollados, con el fin de eliminar  el &quot;efecto de envidia&quot; que origina la  desigualdad en los niveles de consumo.  Las medidas para lograrlo parten  de la idea de que el problema del  subdesarrollo no radica principalmente  en la escasez de recursos, sino  en la falta de planificaci&oacute;n adecuada  y la subutilizaci&oacute;n de dichos recursos.  Se resumen en:</p>  <ul>    <li>Utilizaci&oacute;n m&aacute;s eficiente de los  recursos, especialmente la tecnolog&iacute;a,  por parte de los pa&iacute;ses en  desarrollo. Propiciar la movilidad  de los factores, lo cual incrementar&iacute;a  la productividad agr&iacute;cola; la  movilidad desplazar&iacute;a recursos a  los sectores l&iacute;deres con elevada  demanda y alta elasticidad en el  ingreso de la demanda; la din&aacute;mica  impuesta por los sectores l&iacute;deres  incrementar&iacute;a la demanda  real de los productos, evitando  presiones inflacionarias y propiciando  un incremento del ingreso  generalizado.</li>      <p>Desafortunadamente en Colombia  s&iacute; se ha dado la movilidad de  poblaci&oacute;n del campo a la ciudad,  pero no como resultado de la implementaci&oacute;n  de una estrategia  de movilizaci&oacute;n de factores productivos  hacia los sectores l&iacute;deres como lo suger&iacute;a Currie, sino como  resultado del desplazamiento forzoso  debido al conflicto armado.  Tambi&eacute;n se ha presentado en cierta  medida la desaparici&oacute;n de muchas  unidades de minifundio,  pero no para fortalecer las unidades  agr&iacute;colas dotadas de mejoras  tecnol&oacute;gicas, sino para ampliar el  predominio del latifundio y de la  ganader&iacute;a extensiva.</p>      <p>En cuanto al sector de la construcci&oacute;n,  pese a que se sigue considerando  clave para la reducci&oacute;n del  desempleo, existe un alto nivel de  informalidad que disminuye la  calidad de los empleos que all&iacute; se  generan.</p>      <li>Disminuir o eliminar la caridad,  beneficencia y espera de gratitud  entre los pa&iacute;ses. Las condiciones  impuestas a los pa&iacute;ses en desarrollo  para la concesi&oacute;n de pr&eacute;stamos  deben enfocarse al logro de mayores  tasas de crecimiento y al  alivio de la pobreza. Esto podr&iacute;a  sugerir la inconveniencia de condicionar  los pr&eacute;stamos al logro de  objetivos econ&oacute;micos que resulten  contraproducentes en algunos  pa&iacute;ses, dada la situaci&oacute;n de desempleo  y alta necesidad de gasto  social.</li>      <p>En vez de la asistencia y la caridad  entre pa&iacute;ses, Currie consideraba  preferible promover el comercio.  Los pa&iacute;ses desarrollados  deber&iacute;an estar dispuestos a comprar  los productos de los menos  desarrollados, m&aacute;xime reconociendo  el sector exportador como  uno de los llamados sectores l&iacute;deres.  Adicionalmente, ser&iacute;a mucho  m&aacute;s valioso ampliar la posibilidad  de inversi&oacute;n en capital humano de  individuos de pa&iacute;ses en desarrollo,  en programas de entrenamiento  avanzado en pa&iacute;ses desarrollados.</p>    </ul>      <p>Se podr&iacute;a agregar que una medida  acorde con las propuestas de Currie  ser&iacute;a que los pa&iacute;ses ricos estuviesen  dispuestos a competir en mayores  condiciones de igualdad con los menos  desarrollados. Por ejemplo, la  existencia de elevados subsidios en  pa&iacute;ses desarrollados, unida a la apertura  casi total de los mercados en los  pa&iacute;ses pobres, puede llevar al empeoramiento  de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y  social de estos &uacute;ltimos.</p>        <p><b>NOTAS AL PIE DE P&Aacute;GINA</b></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="nota2">2. </a>Currie hab&iacute;a recibido la ciudadan&iacute;a americana a los treinta y dos a&ntilde;os.</p>      <p><a name="nota3">3. </a>Para hacer un seguimiento a la producci&oacute;n intelectual de Lauchlin Currie, ver Sandilands (1990), Vallejo  (2003) y Revista Cuadernos de Econom&iacute;a de la Universidad Nacional 18 y 19 (1993).</p>      <p><a name="nota4">4. </a>&quot;Ser keynesiano o monetarista es ser solamente un macroeconomista parcial&quot;. Lauchlin Currie, 1993.</p>      <p><a name="nota5">5. </a>Su pensamiento en este t&oacute;pico estaba altamente influenciado por las ense&ntilde;anzas de su maestro en Harvard,  Allyn Young, quien avanz&oacute; en el estudio de la teor&iacute;a del crecimiento end&oacute;geno (Currie, 1981b).</p>      <p><a name="nota6">6. </a>Currie (1981c). P&aacute;gina 290.</p>      <p><a name="nota7">7. </a>Currie (1981c). P&aacute;gina 290.</p>      <p><a name="nota8">8. </a>Varian (1974).</p>      <p><a name="nota9">9. </a>Para Currie, antes que el bienestar, los pa&iacute;ses deb&iacute;an luchar por lograr la supervivencia sin miedo; la  supervivencia implica la existencia de un ambiente favorable para satisfacer las necesidades emocionales  sin violencia.</p>      <p><a name="nota10">10. </a>Nina y Grillo (2000).</p>      <p><a name="nota11">11. </a>Sandilands (1990).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="nota12">12. </a>El plan de desarrollo del presidente Misael Pastrana, &quot;Las cuatro estrategias&quot;, inclu&iacute;a la propuesta de  Currie de incentivar los considerados sectores l&iacute;deres en Colombia: la construcci&oacute;n y las exportaciones.</p>      <p><a name="nota13">13. </a>Currie (1981a).</p>      <p><a name="nota14">14. </a>Currie (1992).</p>        <p><a name="nota15">15. </a>Sandilands (1990).</p>      <p><a name="nota16">16. </a>Sandilands (1990).</p>      <p><a name="nota17">17. </a>Currie consideraba que la destrucci&oacute;n del medio ambiente se debe en parte al exceso de mano de obra en  el campo y sus pr&aacute;cticas, dado el mayor crecimiento demogr&aacute;fico.  </p>    <p><a name="nota18">18. </a>Currie (1982).</p>      <p><a name="nota19">19. </a>Currie (1981c). P&aacute;gina 289.</p>      <p><a name="nota20">20. </a>Una estrategia de largo plazo similar a esta propuesta llev&oacute; a cabo Corea desde la primera mitad del siglo  pasado, cuando empez&oacute; a trazarse metas en materia de cobertura educativa universal, para niveles de  educaci&oacute;n cada vez m&aacute;s altos.</p>        <hr />        <p><font size="3"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Andersen, A. (1999). <i>Diccionario de  Econom&iacute;a y Negocios</i>. Madrid: Editorial  Espasa Calpe S.A. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000103&pid=S0123-5923200300020000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Currie, L. (1978). &quot;Los objetivos del  Desarrollo&quot;. Publicado por tercera  vez en <i>Revista Cuadernos  de Econom&iacute;a</i> No. 18&#45;19, 1993.  Universidad Nacional. Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S0123-5923200300020000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Currie, L. (1981a). &quot;La teor&iacute;a del crecimiento&quot;. Publicado por segunda vez  en <i>Revista Cuadernos de  Econom&iacute;a</i> No. 18&#45;19, 1993.  Universidad Nacional. Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000105&pid=S0123-5923200300020000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Currie, L. (1981b). &quot;Allyn Young y el desarrollo  de la teor&iacute;a del crecimiento&quot;. Publicado en espa&ntilde;ol  en <i>Revista de Planeaci&oacute;n y Desarrollo</i>  No. 12, 1993. Traducci&oacute;n  de Santiago Montenegro.  Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000106&pid=S0123-5923200300020000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Currie, L. (1981c). &quot;Desigualdad global y crecimiento&quot;. Publicado por segunda  vez en <i>Revista Cuadernos  de Econom&iacute;a</i> No. 18&#45;19,  1993. Universidad Nacional.  Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000107&pid=S0123-5923200300020000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Currie, L. (1982). &quot;El crecimiento econ&oacute;mico  y la supervivencia&quot;. Publicado  por tercera vez en <i>Revista  Cuadernos de Econom&iacute;a</i> No.  18&#45;19, 1993. Universidad Nacional.  Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000108&pid=S0123-5923200300020000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Currie, L. (1992). &quot;La teor&iacute;a en que se basa  la estrategia del sector l&iacute;der&quot;.  Publicado por segunda vez en  <i>Revista Cuadernos de Econom&iacute;a</i>  No. 18&#45;19. Universidad  Nacional. Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000109&pid=S0123-5923200300020000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Nina, E. y Grillo, S. (2000). &quot;Educaci&oacute;n,  movilidad social y  trampa de la pobreza&quot;. En  <i>Coyuntura Social</i> No. 22.  Fedesarrollo, Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000110&pid=S0123-5923200300020000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Sabino, C. (1991). <i>Diccionario de Econom&iacute;a  y Finanzas</i>. Caracas: Editorial  Panapo. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S0123-5923200300020000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Sandilands, R. (1990). <i>Vida y Pol&iacute;tica  Econ&oacute;mica de Lauchlin Currie</i>. Bogot&aacute;:  Editorial Legis.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S0123-5923200300020000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Sen, A. (1999). <i>Development as Freedom</i>.   USA: Alfred A. Knopf Ediciones.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000113&pid=S0123-5923200300020000300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Vallejo, J. (2003). <i>Cuatro economistas  colombianos</i>. Bogot&aacute;: Editorial Norma  &#45; A la fecha en Imprenta.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S0123-5923200300020000300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Varian, H. (1973). &quot;Equity, envy and  efficiency&quot;. <i>Journal of Economic  Theory</i> 9, 1974.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000115&pid=S0123-5923200300020000300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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