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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[INTERSECTORIALIDAD EN LAS POLÍTICAS ORIENTADAS A LA SUPERACIÓN DE LA POBREZA EN CHILE: UNA PERSPECTIVA DESDE LA PSICOLOGÍA COMUNITARIA]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[ORIENTATION POLICIES ADDRESSED TO INTERSECTORS AS AN AIM OF OVER COMING POVERTY: A COMMUNITY PERSPECTIVE]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The purpose of the present article is to discuss certain characteristics of the coordination of public policies addressed to overcome poverty. The strategy is give some contribution to built on a model of intervention of the procedures of the macro-nets in social-development, a coordination known as intersectoriality in the academic context. With this purpose, research developed in two regions of Chile: the VI Region of O&#8217;Higgins and the VIII Region of Bio-Bio, are presented.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[superación de la pobreza]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p><b>    <center><font size="4">INTERSECTORIALIDAD EN LAS POL&Iacute;TICAS   ORIENTADAS A LA SUPERACI&Oacute;N DE LA POBREZA EN CHILE:   UNA PERSPECTIVA DESDE LA PSICOLOG&Iacute;A COMUNITARIA1</font></center></b></p>     <p><b>    <center><font size="3">ORIENTATION POLICIES ADDRESSED TO INTERSECTORS AS AN AIM OF OVER COMING POVERTY: A COMMUNITY PERSPECTIVE</font></center></b></p>        <p>&nbsp; </p>     <p><b>PS. GERM&Aacute;N ROZAS OSSAND&Oacute;N<sup>1</sup>, PS. EDISON LEIVA BENAVIDES<sup>2</sup></b></p>     <p><b><sup>1</sup></b>Magister, investigador y docente. Departamento de Psicolog&iacute;a, Universidad de Chile    <br> Correspondencia: <a href="mailto:grozas@uchile.cl">grozas@uchile.cl</a>    <br> <sup><b>2</b></sup>Investigador. Departamento de psicolog&iacute;a, Universidad de Chile.</p> <hr size="1">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp; </p>      <p><b>Resumen</b></p>      <p>El prop&oacute;sito de este art&iacute;culo es caracterizar la coordinaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas orientadas a la superaci&oacute;n de la pobreza, a fin de contribuir a generar orientaciones hacia un modelo de intervenci&oacute;n y gesti&oacute;n de macro-redes en desarrollo social. La coordinaci&oacute;n se conoce en el &aacute;mbito p&uacute;blico y acad&eacute;mico como intersectorialidad. En esta dimensi&oacute;n se exponen los resultados de una investigaci&oacute;n realizada en dos Regiones de Chile: la VI regi&oacute;n de O&rsquo;Higgins y la VIII regi&oacute;n del Biob&iacute;o.</p>      <p><b>Palabras clave:</b> superaci&oacute;n de la pobreza, vulnerabilidad socio-territorial, intersectorialidad.</p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p><b>Abstract</b></p>      <p>The purpose of the present article is to discuss certain characteristics of the coordination of public policies addressed to overcome poverty. The strategy is give some contribution to built on a model of intervention of the procedures of the macro-nets in social-development, a coordination known as intersectoriality in the academic context. With this purpose, research developed in two regions of Chile: the VI Region of O&rsquo;Higgins and the VIII Region of Bio-Bio, are presented.</p>      <p><b>Key words:</b> overcoming poverty, vulnerability, socio-territorial, intersectoriality.</p>      <p>&nbsp;</p> <hr size="1">      <p><b><font size="3">MARCO CONCEPTUAL</font></b></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La discusi&oacute;n actual acerca de las pol&iacute;ticas   sociales, la reformulaci&oacute;n del rol del   estado, el fortalecimiento de la sociedad   civil y el mercado, han generado un conjunto   de visiones y experiencias que, con distinta   intensidad, est&aacute;n reconfigurando el c&oacute;mo   la sociedad chilena promueve el desarrollo   social y orienta su acci&oacute;n hacia la superaci&oacute;n   de la pobreza (CEPAL, 1997, PNUD   2000). En este sentido, se asume que actualmente   las pol&iacute;ticas sociales se encuentran   en crisis, y sus conceptualizaciones subyacentes   ya no parecen ser pertinentes a la   realidad social; la efectividad e impacto de   los programas sociales est&aacute;n por debajo de   su potencialidad y la inserci&oacute;n de criterios   y recursos privados en el dise&ntilde;o de planes   y programas a&uacute;n no responde a una acci&oacute;n   coordinada, generando un escenario autorreferente   y fragmentado desde la perspectiva   de los grupos sociales en situaci&oacute;n de   pobreza (Gacit&uacute;a, E., Sojo, C., Shelton, D.,   2000).</p>          <p>El estado Chileno ha considerado el   tema de la pobreza como una de las urgencias   centrales para el desarrollo nacional.   Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas elaboradas para tal   prop&oacute;sito, en general, han partido de una   teor&iacute;a o de un concepto de la pobreza que   bajo la mirada actual resulta restringido, y   el cual se centra en las carencias de las personas   y familias pobres. La proyecci&oacute;n de   las pol&iacute;ticas sociales a partir de esta l&oacute;gica   se orienta, en su esencia, a subsidiar el complemento   de aquellas necesidades insatisfechas   en los pobres; esta forma de paliar   la pobreza es coherente con la estructura   del estado, el cual se constituye hist&oacute;ricamente   en diferentes edificios sociales de   rango ministerial, separados unos de otros.</p>          <p>Esta asociaci&oacute;n impl&iacute;cita se encuentra hoy   d&iacute;a en cuestionamiento, en tanto la pobreza   se hace cr&oacute;nica y el estado es catalogado   de ineficaz en el plano de las pol&iacute;ticas sociales.   Ya lo han se&ntilde;alado las evaluaciones   del Banco Mundial: pr&aacute;cticamente el 80%   de los proyectos sociales no arroja resultados   significativos (Gacit&uacute;a, E., Sojo, C.,   Shelton, D., 2000; Yunus, M., 1998).</p>          <p>Sin embargo, nuevas propuestas se hacen   presentes: enfoques innovadores de   nuevo cu&ntilde;o, elaborados desde paradigmas   distintos, abren nuevos caminos y conceptos   en el tema de la pobreza y el desarrollo   social. La experiencia de las ONG&lsquo;s financiadas   por organismos internacionales,   (Sojo, C., 2002) sin utilizar como soporte   esencial el concepto de la pobreza y el desarrollo   social basado en las carencias, han   logrado valorizar y fortalecer habilidades y   capacidades propias de la poblaci&oacute;n, desplegadas   en un marco cultural distinto, evidenciando   la existencia de propiedades y   condiciones de la poblaci&oacute;n las cuales, articuladas   con el dise&ntilde;o e implementaci&oacute;n   de programas sociales, generan un complemento   de incalculable valor para otorgarle   mayor efectividad, sentido, sustentabilidad   y pertinencia a la acci&oacute;n social orientada a   la superaci&oacute;n de la pobreza (Kliksberg,   1998).</p>          <p>El c&uacute;mulo de estudios e investigaciones   recientes, relativas al mejoramiento de las   pol&iacute;ticas sociales orientadas a la superaci&oacute;n   de la pobreza, ha generado el notable concepto   de capital social (Atria, R., 2003). En   un lugar distinto al capital natural o econ&oacute;mico,   el capital social contempla el acervo   cultural y val&oacute;rico, capacidades sin&eacute;rgicas,   disposiciones para generar redes sociales,   cualidades presentes en la poblaci&oacute;n y complementarias a toda acci&oacute;n orientada al mejoramiento de la calidad de vida de las personas. Se dice que una caracter&iacute;stica especial del capital social es que constituye un bien p&uacute;blico, diferente del capital convencional, el cual usualmente es un capital privado. Cuando el concepto de capital social est&aacute; presente en la estrategia que las sociedades se han dado para superar la pobreza, es posible observar una fuerte cooperaci&oacute;n entre los poderes del estado, entre la estructura sindical y el empresariado y entre distintos grupos sociales. En general, la consideraci&oacute;n estrat&eacute;gica del capital social genera instancias de cooperaci&oacute;n al interior de la sociedad, lo que se traduce en la producci&oacute;n de estructuras que facilitan la implementaci&oacute;n de iniciativas relacionadas, creando un clima solidario que aten&uacute;a lo impersonal que, hist&oacute;ricamente, han sido las instancias que sostienen las pol&iacute;ticas sociales orientadas a la superaci&oacute;n de la pobreza (Kliksberg, 1999).</p>      <p>Por otra parte, el concepto de capital social entrega un importante componente de integralidad para dirigir la acci&oacute;n social orientada a la superaci&oacute;n de la pobreza. En tanto la realidad social es un todo inseparable, una forma adecuada de trabajo debe considerar a las distintas dimensiones en que se expresa lo social, no segmentando a la realidad social en sectores aislados, sino que integr&aacute;ndola bajo una acci&oacute;n conjunta y coordinada.</p>      <p>Trabajar integralmente es articular las distintas dimensiones de la pobreza o de un problema bajo la acci&oacute;n conjunta del estado en un s&oacute;lo programa (Rozas, G., 2004). De modo que las distintas facetas o factores que explican la pobreza al ser intervenidos conjuntamente tengan un impacto sin&eacute;rgico.</p>      <p>Por otro lado una comunidad pobre tiene carencias, pero igualmente tiene fortalezas.</p>      <p>Y el estado habitualmente releva s&oacute;lo las carencias. No se comprende que justamente incentivando las fortalezas se atacan las carencias. Este tambi&eacute;n es una intervenci&oacute;n integral, es decir observar conjuntamente las carencias y fortalezas, y desarrollar un modo de acci&oacute;n sist&eacute;mico, articulado.</p>      <p>Por el contrario, el estado justamente lo que no hace es trabajar integralmente: constituye un conjunto separado de fuerzas expresada sectorialmente, el sector de la salud, de la educaci&oacute;n, de la vivienda, del trabajo, etc. (PNUD, 2004). Y esta forma segmentada coincide y es coherente con la mirada de la pobreza desde las carencias, pero es totalmente contradictoria con la perspectiva del capital social, opuesta a la incorporaci&oacute;n de otros recursos como los propios, los culturales, los territoriales; niega el asociacionismo, la complementariedad, la integralidad, la comunidad. Se encuentra m&aacute;s c&oacute;modo cuando su objeto de trabajo no es el sujeto social sino un sujeto abstracto como la salud, la vivienda, etc., y su forma de reaccionar es mediante programas, focalizados en problemas y deja atr&aacute;s, temerosamente, la integralidad social, la realidad propiamente tal. Para desplegar su acci&oacute;n necesita escindir la realidad, dividirla, segmentarla para suplir lo que llama carencias.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Problema</b></p>      <p>El estudio aqu&iacute; propuesto, visualiza a la consideraci&oacute;n estrat&eacute;gica del capital social en la acci&oacute;n social orientada a la superaci&oacute;n de la pobreza como su principal desaf&iacute;o. En ese horizonte cabe preguntarse si la racionalidad subyacente a la generaci&oacute;n de pol&iacute;ticas sociales, p&uacute;blicas y privadas, responde a una visi&oacute;n compartida y consensuada del problema; detectar la complementariedad en el conjunto de pol&iacute;ticas sociales; evidenciar los espacios en que las propiedades del capital social de la poblaci&oacute;n en pobreza, pueden acoplarse al dise&ntilde;o e implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas sociales, traslad&aacute;ndose a la conformaci&oacute;n de un modelo de gesti&oacute;n de macro-redes en desarrollo social.</p>      <p><b>Objetivo General</b></p>      <p>Contribuir a la caracterizaci&oacute;n de la coordinaci&oacute;n actual de las pol&iacute;ticas sociales orientadas a la superaci&oacute;n de la pobreza, revelando sus fortalezas, debilidades y posibilidades de mejoramiento, en la perspectiva de conformar un modelo de intervenci&oacute;n y gesti&oacute;n de macro-redes en desarrollo social.</p>      <p><b>Objetivos Espec&iacute;ficos</b></p>      <p>1. Conocer la perspectiva te&oacute;rico-cultural y la estructura organizacional y metodol&oacute;gica de los principales programas intersectoriales orientados a la superaci&oacute;n de la pobreza en implementaci&oacute;n en las regiones VI de O&lsquo;Higgins y VIII de B&iacute;o B&iacute;o.</p>      <p>2. Generar un modelo de articulaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas sociales orientadas a la superaci&oacute;n de la pobreza, que d&eacute; cuenta de &aacute;reas estrat&eacute;gicas de enlace entre programas intersectoriales.</p>      <p>3. Potenciar el criterio de complementariedad intersectorial orientado a la valorizaci&oacute;n del capital social y cultural de los sectores pobres y vulnerables.</p>      <p>La presente propuesta busca potenciar las diferentes experiencias y hallazgos sobre el quehacer desarrollado en el &aacute;mbito, a fin de sugerir una forma de trabajo mejor orientada en base al necesario cambio estructural tanto en el estado en sus diferentes instancias (articulaci&oacute;n intersectorial y program&aacute;tica), en la forma de diagnosticar el tema (centrado en la superaci&oacute;n) y especialmente en el objeto b&aacute;sico de la acci&oacute;n social (el capital social), como en la sociedad civil y el mercado.</p>      <p>Frente a la cr&iacute;tica conceptual sobre la pobreza centrada en las carencias surge desde el estado y otros &aacute;mbitos el concepto de superaci&oacute;n de la pobreza. La perspectiva en este sentido es hacia el &ldquo;empoderamiento&rdquo; de la poblaci&oacute;n, hacia la acciones de asociacionismo, al cambio de actitud de actores privados, la capacidad gerencial de los organismos p&uacute;blicos, etc. (Fosis, 1993).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las proyecciones de hoy en d&iacute;a centradas en la superaci&oacute;n nos dirigen al concepto del capital social. Se trata de potencialidades, de habilidades, de recursos en los grupos sociales, en la cultura, en las personas, en la familia. Se hace eco de la presencia de acciones compartidas, con generaci&oacute;n de nuevas oportunidades, a trav&eacute;s de la apertura del mundo empresarial a la diversidad social. Todos son aspectos que apelan a una mirada integral del desarrollo social y son sin&oacute;nimos del capital social (Kliksberg, 1998).</p>      <p><b>Hip&oacute;tesis de Trabajo</b></p>      <p>Una primera hip&oacute;tesis del estudio es que la carencia de macro-redes de gesti&oacute;n territorial se relaciona con el hecho de que los programas y proyectos sociales presentan problemas de eficacia y pertinencia social, y en el &aacute;mbito de la planificaci&oacute;n global se carece de una pol&iacute;tica espec&iacute;fica en torno a la superaci&oacute;n de la pobreza que se integre a una visi&oacute;n regional de desarrollo, impulsada desde los niveles decisorios del gobierno central y regional. Es decir, no existen macroredes y esto impide producir ajustes esenciales para el desarrollo de la Regi&oacute;n; las estrategias de desarrollo no son suficientemente elaboradas e incorporadas a la implementaci&oacute;n de acciones institucionales, desde el punto de vista del tipo de intervenci&oacute;n: muchas veces se hace lo que no se necesita y no se hace lo que realmente se requiere.</p>      <p>La segunda hip&oacute;tesis plantea, en la formulaci&oacute;n de programas orientados a la superaci&oacute;n de la pobreza, la existencia de capacidades y puentes potenciales de comunicaci&oacute;n que permiten una articulaci&oacute;n en el sentido de generar redes y macro-redes. Sin embargo, esto es todav&iacute;a d&eacute;bil, pues si bien se cuenta con un c&uacute;mulo de experiencias de intersectorialidad, como p. ej. las &ldquo;mesas de trabajo&rdquo;, surgen serias dificultades relacionadas con la presencia de una cultura institucional auto-protectora y poco dispuesta al trabajo colectivo en redes, en funci&oacute;n de una orientaci&oacute;n territorial.</p>      <p><b><font size="3">M&Eacute;TODO</font></b></p>      <p>Acerca de la Perspectiva Metodol&oacute;gica Cualitativa</p>      <p>En este estudio se utiliz&oacute; una metodolog&iacute;a cualitativa, descriptiva exploratoria que busc&oacute; descubrir los significados que tienen los actores sociales frente a una problem&aacute;tica espec&iacute;fica. En este sentido, el an&aacute;lisis de la informaci&oacute;n obtenida en el trabajo de campo recurri&oacute; a dicha estrategia, espec&iacute;ficamente en base al procedimiento establecido por la Grounded Theory o &ldquo;Teor&iacute;a desde la Base&rdquo; (Glaser y Strauss, 1967; Strauss y Corbin, 1990). En el caso de este estudio, los resultados corresponden a la primera etapa de este modelo, que consiste principalmente en la descripci&oacute;n del fen&oacute;meno de la intersectorialidad a trav&eacute;s de la generaci&oacute;n de categor&iacute;as que surgieron a partir de los contenidos de las entrevistas realizadas, en un proceso de construcci&oacute;n secuencial.</p>      <p>En este caso, esta metodolog&iacute;a nos exige tener un concepto propio de intersectorialidad, donde podr&iacute;amos definir distintos niveles para efectos de la evaluaci&oacute;n:</p>      <p>1. Discursivo: estudiar si la intersectorialidad aparece en los textos o discursos.</p>      <p>2. Coordinaci&oacute;n: estudiar si la intersectorialidad se da en instancias de coordinaci&oacute;n, las cuales pueden ir desde el intercambio de informaci&oacute;n hasta el trabajo conjunto.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>3. Pr&aacute;cticas: estudiar si la intersectorialidad se da en el campo de las acciones, es decir en el dise&ntilde;o, la implementaci&oacute;n y la evaluaci&oacute;n de los proyectos sociales.</p>      <p>Asimismo, tanto desde el punto de vista te&oacute;rico como pragm&aacute;tico, resulta de inter&eacute;s el estudio de las diversas l&oacute;gicas en que se desarrollan las instituciones relacionadas con pobreza, si tienen una l&oacute;gica de organigrama (vertical, jer&aacute;rquica y r&iacute;gida) o una l&oacute;gica de red (las coordinaciones institucionales apuntan al trabajo de red el cual se caracteriza por ser flexible, horizontal, se trabaja por objetivos y las instituciones tienen autonom&iacute;a para tomar decisiones). Detr&aacute;s de esta evaluaci&oacute;n se encuentra el supuesto que la intersectorialidad s&oacute;lo puede desarrollarse dentro de una l&oacute;gica de red, y en ese sentido habr&iacute;a que estudiar si las l&oacute;gicas institucionales se encuentran encaminadas hacia esa direcci&oacute;n.</p>      <p>T&eacute;cnicas de recolecci&oacute;n de datos</p>      <p>Las t&eacute;cnicas que se incluyen en el presente trabajo son:</p>  &bull; Entrevistas (muestreo intencional);    <br> &bull; Grupos focales (muestreo intencional);    <br> &bull; Revisi&oacute;n de textos (diarios, boletines, declaraciones, art&iacute;culos de diarios, propaganda, p&aacute;ginas web, presentaciones institucionales);    <br> &bull; Observaciones (notas de campo).</p>      <p>Acerca de las Fuentes de Informaci&oacute;n   Secundaria</p>          <p>Las principales fuentes secundarias de   informaci&oacute;n son el Censo de Poblaci&oacute;n y   Vivienda de 1992 elaborado por el Instituto   Nacional de Estad&iacute;sticas, y la Encuesta de   Caracterizaci&oacute;n Socio-Econ&oacute;mica Nacional   de 1998 y 2000, realizadas por Ministerio   de Planificaci&oacute;n (MIDEPLAN).</p>          <p>Acerca del Enfoque Territorial</p>          ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este enfoque asume una perspectiva   topol&oacute;gica para la comprensi&oacute;n de las problem&aacute;ticas   sociales, tomadas a partir de su   localizaci&oacute;n y arraigo en una zona geogr&aacute;fica   delimitable, adem&aacute;s de una mirada   igualmente t&oacute;pica de las posibles soluciones   y estrategias de enfrentamiento. Pretende   trascender el enfoque est&aacute;tico y parcial que   se deriva de revisar dichos fen&oacute;menos s&oacute;lo   a partir del acopio de datos estad&iacute;sticos, que   permiten una mirada anal&iacute;tica de la situaci&oacute;n   pero no su s&iacute;ntesis. Mediante este enfoque   se abre la posibilidad de poner en relaci&oacute;n   los fen&oacute;menos de desarrollo y pobreza   de una localidad o zona geogr&aacute;fica   con los ocurrentes en otras localidades o   zonas, sean &eacute;stas contiguas o bien remotas.</p>          <p>Diagn&oacute;stico de Din&aacute;micas</p>          <p>El diagn&oacute;stico de din&aacute;micas es un m&eacute;todo   que tiene como objetivo facilitar la identificaci&oacute;n   de procesos (sistemas) relacionados   con el desarrollo y la selecci&oacute;n de &ldquo;palancas&rdquo;   o estrategias de intervenci&oacute;n que sean   pertinentes para superar la pobreza en localidades,   territorios y localidades espec&iacute;ficas.</p>          <p>El diagn&oacute;stico de din&aacute;micas contempl&oacute;   cuatro pasos fundamentales. El primero fue   la caracterizaci&oacute;n de los grupos de inter&eacute;s,   de las condiciones del territorio y de su entorno.   Esta caracterizaci&oacute;n se construy&oacute; a   partir de los antecedentes estad&iacute;sticos disponibles   en el Sistema de Informaci&oacute;n Regional   (SIRIG) de la VI regi&oacute;n (PRIT, 1999)   y el Instituto Nacional de Estad&iacute;sticas (INE)   sobre demograf&iacute;a, nivel educacional, pobreza,   salud, ocupaci&oacute;n y desocupaci&oacute;n. Estos   antecedentes permitieron ir diferenciando   las comunas seg&uacute;n sus distintos &ldquo;perfiles&rdquo;,   ya sea en t&eacute;rminos de nivel educacional,   actividad laboral, recursos productivos y   accesibilidad vial.</p>          <p>El segundo paso del diagn&oacute;stico de din&aacute;micas   consisti&oacute; en identificar, analizar y   establecer relaciones entre los diversos problemas   que afectaban a los grupos de inter&eacute;s   para nuestro estudio (sectores de pobreza)   en funci&oacute;n de un problema central: el mecanismo   de reproducci&oacute;n de la pobreza. Bajo   esta mirada, y mediante la metodolog&iacute;a del   diagn&oacute;stico de din&aacute;micas, se analiz&oacute; c&oacute;mo   las caracter&iacute;sticas comunales y la relaci&oacute;n   entre sus distintos &ldquo;perfiles&rdquo; explicaban la   existencia de la pobreza, considerando no   s&oacute;lo los antecedentes del Censo, sino tambi&eacute;n   los recursos y caracter&iacute;sticas geogr&aacute;ficas   de cada sector. La relaci&oacute;n y cruce de   todos estos antecedentes permitieron dar   cuenta de la existencia y mantenci&oacute;n de la   pobreza en las distintas comunas de la VI   regi&oacute;n, sin considerar la distribuci&oacute;n provincial.   Este diagn&oacute;stico incorpor&oacute; tambi&eacute;n los   antecedentes de las instituciones que trabajan   intersectorialmente -directa o indirectamente-   en la superaci&oacute;n de la pobreza, tanto   en t&eacute;rminos de los contenidos de sus intervenciones,   monto de su inversi&oacute;n y localizaci&oacute;n   geogr&aacute;fica de sus programas.</p>          <p>El tercer paso del diagn&oacute;stico de din&aacute;micas   consisti&oacute; en buscar un conjunto de   objetivos posibles de alcanzar y que permitieran   revertir los problemas antes identificados. Se consider&oacute; aquellos problemas posibles de transformar para prevenir la reproducci&oacute;n de la pobreza, aprovechando los recursos de su entorno y su capital social.</p>      <p>El cuarto y &uacute;ltimo paso del diagn&oacute;stico de din&aacute;micas fue el an&aacute;lisis de sistemas y estrategias de intervenci&oacute;n, es decir, la identificaci&oacute;n de procesos donde existiesen estrategias claves o &ldquo;palancas&rdquo; que permitieran generar desarrollo en la comuna o en la regi&oacute;n. Esto implic&oacute; formular una propuesta de intervenci&oacute;n con un car&aacute;cter &ldquo;estrat&eacute;gico&rdquo; en tanto fuese capaz de producir efectos positivos en aquellos procesos que se relacionaran con la mantenci&oacute;n y reproducci&oacute;n de la pobreza. Desde este punto de vista, esta investigaci&oacute;n gener&oacute; una propuesta para la superaci&oacute;n de la pobreza cuya novedad consisti&oacute; en un modelo que integr&oacute; los conceptos de intersectorialidad y diagn&oacute;stico territorial.</p>      <p>Criterios de Selecci&oacute;n de Regiones y Detalle del Muestreo</p>      <p>Se escogieron dos regiones de nuestro pa&iacute;s en atenci&oacute;n a sus peculiaridades sociales, geogr&aacute;ficas e hist&oacute;ricas.</p>      <p>En el caso de la VI regi&oacute;n del Libertador Bernardo O&lsquo;Higgins, se trata de una de las regiones m&aacute;s peque&ntilde;as de Chile en cuanto a superficie; sin embargo, pese a su cercan&iacute;a al n&uacute;cleo metropolitano, posee una fuerte tradici&oacute;n campesina y con alta producci&oacute;n cultural. Respecto de su poblaci&oacute;n, es una de las regiones de rango medio, y presenta un notorio contraste entre la organizaci&oacute;n urbana de sus ciudades principales (Rancagua y San Fernando) y la notable influencia del mundo rural, siendo una de las regiones con mayor proporci&oacute;n de este &uacute;ltimo segmento en la poblaci&oacute;n total de la Regi&oacute;n. Por &uacute;ltimo, nos parece relevante la organizaci&oacute;n institucional de los servicios p&uacute;blicos liderados por el Gobierno Regional, que ha llevado a cabo experiencias pioneras de intersectorialidad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En contraste, la VIII regi&oacute;n del B&iacute;o B&iacute;o presenta una magnitud urbana y rural de primera importancia, siendo superada s&oacute;lo por la Regi&oacute;n Metropolitana en n&uacute;mero de habitantes. Asimismo, la conurbaci&oacute;n Concepci&oacute;n- Talcahuano es la segunda ciudad a nivel nacional, no s&oacute;lo en poblaci&oacute;n sino tambi&eacute;n en cuanto a riqueza y diversidad de factores productivos, incluyendo un pujante complejo industrial y portuario de primer orden. Tal diversidad tambi&eacute;n se extiende hacia el resto del territorio regional, donde se presentan m&uacute;ltiples posibilidades de paisaje humano y econ&oacute;mico, e incluso la presencia de un notable grupo de etnias originarias tanto en el sector costero de Arauco como en la Cordillera de los Andes.</p>      <p>Como ya se ha dicho, la estrategia metodol&oacute;gica se ha articulado en base a un trabajo de campo utilizando dos t&eacute;cnicas: los grupos focales y las entrevistas semiestructuradas. En este sentido, la <a href="#t1">tabla 1</a> resume y detalla el n&uacute;mero de instrumentos aplicados en cada Regi&oacute;n:</p>      <p>    <center><a name="t1"><img src="img/revistas/acp/v8n2/v8n2a02t1.jpg"></a></center></p>      <p><b><font size="3">RESULTADOS</font></b></p>        <p>Resultados en relaci&oacute;n a los Objetivos</p>          <p>Respecto de su objetivo general, la investigaci&oacute;n   caracteriza la actual coordinaci&oacute;n   de las pol&iacute;ticas sociales orientadas a la   superaci&oacute;n de la pobreza, revelando sus   fortalezas, debilidades y posibilidades de   mejoramiento; por otro lado, ha permitido   la configuraci&oacute;n de una propuesta de un   modelo de macro-redes intersectoriales (ver   m&aacute;s adelante).</p>          <p>Por otra parte, se identifican los siguientes   resultados atingentes a los objetivos espec&iacute;ficos:</p>          <p>Valoraci&oacute;n general del proceso de la   intersectorialidad. La intersectorialidad,   como estrategia de acci&oacute;n, est&aacute; siendo valorizada   e incorporada al discurso p&uacute;blico.   Palabras como coordinaci&oacute;n, alianzas,   interinstitucionalidad, mesas de trabajo,   est&aacute;n operativiz&aacute;ndose en distintos programas   e instancias del aparato p&uacute;blico.</p>          <p>La Intersectorialidad se encuentra en un   estado de transici&oacute;n institucional. Se expresa   en el paso desde instituciones y programas   sectoriales hacia acciones m&aacute;s descentralizadas   mediante un trabajo compartido   con otros, es decir, intersectorialidad a   trav&eacute;s de mesas de trabajo, generaci&oacute;n de   alianzas, programas integrados y b&uacute;squeda   de impacto m&aacute;s que de resultados.</p>          ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Sin embargo, el proceso de intersectorialidad   se encuentra centrado a nivel institucional   y alejado de una conducci&oacute;n territorial.   Existe un proceso de intersectorialidad   en las regiones VI de O&lsquo;Higgins y   VIII del B&iacute;o B&iacute;o, tanto desde las instituciones   como del gobierno regional; pero este   proceso no est&aacute; suficientemente articulado,   dado que ocurren procesos aut&oacute;nomos de   intersectorialidad. Muchas acciones se despliegan   independientemente unas de otras,   y fundamentalmente se implementan en   base a las necesidades y objetivos institucionales   y no en base a necesidades del territorio   y su poblaci&oacute;n.</p>          <p>En cuanto al objetivo referido a la configuraci&oacute;n   del capital social, este objetivo   no se cumpli&oacute;; ello debido a que este tema   se encuentra escasamente abordado por las   instituciones y por la acci&oacute;n social en general.   No es factible se&ntilde;alar elementos concluyentes   al respecto. El tema a&uacute;n es nuevo   en el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas sociales, y por lo   mismo no existen al momento del estudio   los enfoques t&eacute;cnicos a nivel de las instituciones   investigadas suficientemente elaborados   para un adecuado acercamiento a esta   realidad.</p>          <p>Resultados en relaci&oacute;n con las hip&oacute;tesis</p>          <p>La Hip&oacute;tesis n&deg;1 se confirma plenamente,   en cuanto a que la carencia de macroredes   de gesti&oacute;n territorial se relaciona en   forma directa con programas y proyectos   de desarrollo local que presentan problemas   de eficacia, eficiencia, impacto y pertinencia   social. Cabe decir que no existe una   adecuada articulaci&oacute;n entre las pol&iacute;ticas   regionales y la acci&oacute;n institucional, de modo   que lo m&aacute;s relevante es que los diagn&oacute;sticos   no son lo suficientemente profundos,   generando un grado inadecuado de autonom&iacute;a   entre la acci&oacute;n social institucional y las   necesidades de desarrollo regional.</p>          <p>La Hip&oacute;tesis n&deg; 2 tambi&eacute;n se confirma   positivamente, por cuanto existen espacios,   capacidades y puentes de comunicaci&oacute;n que   permiten la generaci&oacute;n de una articulaci&oacute;n   en el sentido de generar redes y macro-redes.   Estas potencialidades que corresponden   a las interesantes experiencias acumuladas por las instituciones y todo tipo de acci&oacute;n social, tanto en el plano de la intersectorialidad como de la intervenci&oacute;n propiamente tal. Ello corresponde especialmente a las estructuras de mesas de trabajo, a la modalidad de formaci&oacute;n de equipos, a la segmentaci&oacute;n territorial y focalizaci&oacute;n en el trabajo de terreno, tambi&eacute;n a las acciones intersectoriales fuera de programa, presentes cotidianamente. Estos aprendizajes se encuentran medianamente sistematizados y lamentablemente no son transmitidos de una instituci&oacute;n a otra, debido al &ldquo;egocentrismo institucional&rdquo;; no obstante, constituyen un material muy rico a ser analizado y valorado a la hora de desarrollar una acci&oacute;n mucha m&aacute;s coordinada con las perspectivas regionales.</p>      <p>Resultados en torno a las Pol&iacute;ticas sobre Pobreza</p>      <p>&bull; El estudio muestra como resultado que no existe una pol&iacute;tica social hacia la pobreza de car&aacute;cter regional que sea significativa; se manejan fundamentalmente las propuestas del nivel central.    <br> &bull; El diagn&oacute;stico que se tiene de la pobreza de la regi&oacute;n no ha sido objeto de un an&aacute;lisis m&aacute;s profundo sobre las causas y variables que la explican. Las concepciones de pobreza que se manejan en el mundo urbano no son considerablemente distintas a las que se manejan como promedio en el pa&iacute;s, asoci&aacute;ndola a la falta de oportunidades laborales, carencias habitacionales y baja escolarizaci&oacute;n, etc.    <br> &bull; El diagn&oacute;stico de que disponen las autoridades y los t&eacute;cnicos son el resultado de mediciones realizadas por el estado central. Estos diagn&oacute;sticos son interpretados y reelaborados por la regi&oacute;n, sin embargo todav&iacute;a no est&aacute;n en condiciones de impactar en la acci&oacute;n social, especialmente en la VI regi&oacute;n.    <br> &bull; Los an&aacute;lisis, diagn&oacute;sticos y ordenamientos de informaci&oacute;n sobre pobreza y otros por parte de la VI y VIII regiones no est&aacute;n suficientemente divulgados a nivel de las instituciones e instancias que realizan acciones en esa zona.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> &bull; Los diagn&oacute;sticos que utilizan las instituciones del &aacute;rea social, son los diagn&oacute;sticos elaborados por el nivel central o por sus respectivas instituciones; se ha carecido de una coordinaci&oacute;n que logre generar un diagn&oacute;stico regional.    <br> &bull; Los beneficiarios o usuarios de los programas y proyectos estatales han incorporado a la expectativa de soluci&oacute;n de sus necesidades, una demanda por la calidad de dichas soluciones, por lo cual las intervenciones requieren incorporar factores de integralidad.    <br> &bull; Los programas sociales tienden a dirigirse al &ldquo;sector blando&rdquo; de la pobreza (poblaci&oacute;n menos pobre, cuyas causas son econ&oacute;micas y no psicosociales) y si no es as&iacute;, sus metodolog&iacute;as tienen dificultades para adecuarse a la baja escolaridad y a las caracter&iacute;sticas propias de la &ldquo;pobreza dura&rdquo; (sector m&aacute;s pobre y cuyas causas son econ&oacute;micas, pero principalmente psicosociales y culturales).</p>      <p>Resultados en torno a la intersectorialidad Valoraci&oacute;n general de la Intersectorialidad: existe consenso sobre la importancia y necesidad de un trabajo intersectorial entre las instituciones. La intersectorialidad, como estrategia de acci&oacute;n, est&aacute; siendo valorizada e incorporada al discurso p&uacute;blico; palabras como coordinaci&oacute;n, alianzas, inter-institucionalidad, mesas de trabajo, est&aacute;n operativiz&aacute;ndose en distintos programas e instancias del aparato p&uacute;blico. Esta situaci&oacute;n es particularmente evidente en los niveles institucionales del gobierno, donde se expresan las l&iacute;neas rectoras del tipo de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que se generan.</p>      <p>Una de las principales razones que explican un mayor o menor grado de acci&oacute;n conjunta y de pr&aacute;cticas intersectoriales, tiene que ver con el convencimiento por parte de los actores que una gesti&oacute;n que demarque taxativamente &aacute;mbitos de acci&oacute;n est&aacute; condenada al logro de resultados aislados y de impactos leves. La intersectorialidad es entendida como coordinaci&oacute;n de programas, donde las mesas de trabajo representan materialmente la coordinaci&oacute;n; sin embargo, al momento de la implementaci&oacute;n territorial, todav&iacute;a es entendida como un espacio sectorial.</p>      <p>La Intersectorialidad se encuentra en un estado de Transici&oacute;n Institucional: el an&aacute;lisis del conjunto de entrevistas permite se&ntilde;alar que la intersectorialidad se encuentra en una situaci&oacute;n de transici&oacute;n entre un tipo de gesti&oacute;n institucional centrada en procedimientos que son un reflejo de la segmentaci&oacute;n de la realidad, hacia un tipo de gesti&oacute;n centrada en el impacto, de naturaleza m&aacute;s integral en lo institucional. Dicho de otra manera, estamos en presencia de una transici&oacute;n que se expresa en el tr&aacute;nsito desde Instituciones y programas sectoriales hacia acciones m&aacute;s descentralizadas mediante un trabajo compartido con otros, es decir intersectorialidad a trav&eacute;s de mesas de trabajo, generaci&oacute;n de alianzas, programas integrados y b&uacute;squeda de impacto m&aacute;s que resultados.</p>      <p>El proceso de intersectorialidad se encuentra centrado a nivel institucional y alejado de una conducci&oacute;n territorial: existe un proceso de intersectorialidad en las regiones VI de O&lsquo;Higgins y VIII del B&iacute;o B&iacute;o. Tanto desde las instituciones como del gobierno regional se est&aacute; desarrollando una acci&oacute;n de coordinaci&oacute;n; sin embargo, este proceso no es articulado, dado que ocurren procesos aut&oacute;nomos de intersectorialidad: muchas acciones se despliegan independientemente unas de otras. La intersectorialidad es un proceso cuyo origen no surge desde las regiones ni de las Instituciones sino que corresponde m&aacute;s bien a un mandato central. El gobierno nacional, en la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas para el desarrollo del pa&iacute;s, configura una l&iacute;nea de comunicaci&oacute;n entre los sectores. Sin embargo, a la hora de poner en pr&aacute;ctica la intersectorialidad, surgen ciertas dificultades: primero, por una cierta distancia entre la perspectiva institucional emanada desde el gobierno central y la din&aacute;mica de planificaci&oacute;n y prioridades para el desarrollo desde la perspectiva de los gobiernos regionales; segundo, tambi&eacute;n por una distancia entre los gobiernos locales, municipios y las prioridades de los gobiernos regionales.</p>      <p>La intersectorialidad en un instrumento o una forma de trabajo para activar las palancas de superaci&oacute;n de la pobreza y del desarrollo, pero ello no es posible aislada e independientemente: se requiere un conjunto de acciones coordinadas en un punto espec&iacute;fico. Cada sector corresponde a una parte de la realidad social, pero la realidad social completa e integral es el territorio; por lo tanto, se requiere la participaci&oacute;n de todos los sectores, sin embargo esta acci&oacute;n debe ser organizada y articulada en base a un plan, donde cada sector intervenga apuntando en la direcci&oacute;n establecida, apoy&aacute;ndose unos a otros, colaborando, articulando y siempre usando como norte para todos la direcci&oacute;n del desarrollo territorial previamente establecida.</p>      <p>La intervenci&oacute;n actual ha ocurrido sin tener por delante una idea clara del territorio, sino un diagn&oacute;stico parcial de la realidad social, diagn&oacute;stico que incluso puede ser irrelevante y secundario. Debido a la ausencia de un diagn&oacute;stico integrado, la intervenci&oacute;n aqu&iacute; es parcial, o incluso atacando un punto que puede llevar al territorio a una deformaci&oacute;n en sus mejores posibilidades de desarrollo.</p>      <p><b><font size="3">DISCUSI&Oacute;N</font></b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La discusi&oacute;n y las conclusiones que se desarrollan a continuaci&oacute;n se despliegan principalmente en torno al tema de la Pobreza, incorporando en esta dimensi&oacute;n los diferentes aspectos surgidos de los resultados.</p>      <p>El estudio muestra como resultado que no existe una pol&iacute;tica social hacia la pobreza de car&aacute;cter regional. Los elementos regionales que existen son absolutamente parciales. Por un lado se observa la consideraci&oacute;n del tema de la pobreza en las estrategias de desarrollo regional, pero, estas estrategias son de car&aacute;cter general, son s&oacute;lo descriptivas de la idea y en gran medida son una mera declaraci&oacute;n de intenciones. Se hace menci&oacute;n a zonas deprimidas, a desigualdad social, a problemas en la calidad de vida; sin embargo, no se identifican con claridad las zonas de pobreza: no existe un mapeo al respecto.</p>      <p>Por otro lado, al referirse al tema de la pobreza, se la enuncia s&oacute;lo como una cuesti&oacute;n global, pero no se realiza un an&aacute;lisis m&aacute;s detenido de las causas que explican dicha pobreza. No se apela con profundidad de an&aacute;lisis a variables como acceso vial, formas de producci&oacute;n, comercializaci&oacute;n, migraci&oacute;n, d&eacute;ficit de educaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n, d&eacute;ficit de servicios, depredaci&oacute;n del medio ambiente, falta de agua, etc&eacute;tera. Los pobres son pobres seg&uacute;n las explicaciones o las mediciones tradicionales, pero no existe una articulaci&oacute;n de los factores concretos de producen tal condici&oacute;n. Los pobres que interesan son los &ldquo;grupos vulnerables&rdquo;, y &eacute;ste es un concepto y un enfoque que emana del Gobierno central. El cual no es equ&iacute;voco, puesto que no est&aacute; aplicado a la regi&oacute;n.</p>      <p>Tambi&eacute;n corresponde se&ntilde;alar que los estudios de pobreza no son realizados por la regi&oacute;n sino por los organismos centrales, por lo mismo las t&eacute;cnicas de diagn&oacute;stico son generales por cuanto est&aacute;n pensados para abordar a todo el pa&iacute;s, sin hacer distinciones regionales. Se echa de menos, entonces, un diagn&oacute;stico m&aacute;s profundo, m&aacute;s diferenciado, y especialmente m&aacute;s articulado e integrado con el conjunto de variables sociales de car&aacute;cter regional. Lo que circula son etiquetas y probablemente estereotipos de pobres y sus causas.</p>      <p>Las instituciones, al poner sus propuestas de acci&oacute;n frente a las autoridades regionales, logran acordar con cierta facilidad la aprobaci&oacute;n de sus iniciativas, por cuanto todav&iacute;a no existe una cultura de reflexi&oacute;n m&aacute;s profunda, dado que dichas propuestas se fundamentan en diagn&oacute;sticos generales que no han sido trabajados con profundidad por la regi&oacute;n; es decir, no existen suficientes argumentos por parte de la regi&oacute;n para reorientar y dirigir mejor la implementaci&oacute;n de las iniciativas. Ello conduce a que las intervenciones, siendo positivas, terminen siendo independientes unas de otras, focalizadas sin articulaci&oacute;n con el contexto y muchas veces no suficientemente informadas respecto de otras acciones sectoriales.</p>      <p>Hay un grave problema de falta de informaci&oacute;n acerca de lo que se hace. La informaci&oacute;n m&aacute;s bien permanece en la esfera interna y no se halla muy elaborada; por lo mismo, resulta dif&iacute;cil de conocer por terceros que pudieran articularla con sus propias acciones, y es justamente lo que interesa desde la eficacia y eficiencia en la utilizaci&oacute;n de recursos y desde la intersectorialidad.</p>      <p>Propuestas y Conclusiones Finales</p>      <p>1. En primer t&eacute;rmino se destaca la necesidad de fortalecer la generaci&oacute;n de una pol&iacute;tica social regional sobre la pobreza, la cual requiere tener las siguientes caracter&iacute;sticas: por un lado, debiera realizar un diagn&oacute;stico de la pobreza contextualizado; es decir, relevando las variables locales que explican la presencia de los pobres, realizando un diagn&oacute;stico mas integrado, haciendo uso de un conjunto de diagn&oacute;sticos de otras &aacute;reas, fen&oacute;menos, sectores, de modo de observar con mayor amplitud la din&aacute;mica de ocurrencia de los procesos que explican la pobreza. M&aacute;s bien se trata de intentar ver la pobreza en movimiento, con su evoluci&oacute;n, sus avances y sus retrocesos, sus est&iacute;mulos y sus frenos, sus fuentes de reproducci&oacute;n y sus factores de riesgo. El enfoque o el paradigma m&aacute;s apropiado para la implementaci&oacute;n de esta forma de trabajo es el enfoque territorial.</p>      <p>2. Se requiere desarrollar una fuerte acci&oacute;n t&eacute;cnica al respecto, que consiste en graficar, mapear, identificar din&aacute;micas y procesos, lugares, de modo de acumular informaci&oacute;n y generar su consolidaci&oacute;n; esta informaci&oacute;n no es est&aacute;tica sino se mueve constantemente y cada cierto tiempo se precisan nuevas mediciones, pero al realizarla sobre ciertas bases, existen a la mano mecanismos de interpretaci&oacute;n que r&aacute;pidamente dar&aacute;n las orientaciones necesarias para su utilizaci&oacute;n.</p>      <p>3. El fruto &oacute;ptimo de este trabajo debiera ser el dise&ntilde;o de un Plan Maestro de Superaci&oacute;n de la Pobreza Regional, donde lo fundamental sea presentar un programa de utilizaci&oacute;n de palancas y puntos estrat&eacute;gicos de superaci&oacute;n de la pobreza en un contexto de desarrollo; la idea es que este plan maestro sea el manual de trabajo a aplicar en la regi&oacute;n por parte de instituciones, terceros u otros.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>4. Tambi&eacute;n cabe se&ntilde;alar que estos diagn&oacute;sticos debieran ser objeto de un fuerte trabajo de divulgaci&oacute;n, promoci&oacute;n e informaci&oacute;n en las instituciones que trabajan con el tema, y tambi&eacute;n en las instituciones productivas. Con ello, se trata de generar una conciencia general en distintos ambientes de cu&aacute;l es la realidad social y no generar dualidades ni trabajar con diagn&oacute;sticos particulares, parciales y descontextualizados.</p>      <p>5. El estilo de pol&iacute;tica que actualmente predomina es abordar los &ldquo;grupos vulnerables&rdquo;: ni&ntilde;os y j&oacute;venes, tercera edad, mujeres, ind&iacute;genas. Luego, se plantea que &eacute;stos deben ser los grupos prioritarios a apoyar con los recursos del estado central. El gobierno regional asume esta pol&iacute;tica y la hace suya, y en sus decisiones orienta los recursos disponibles hacia los grupos vulnerables, intentando combinar ello con las necesidades de la regi&oacute;n. El planteamiento del Estado es correcto: se otorgan fondos donde est&aacute;n las prioridades; sin embargo, tambi&eacute;n es sectorial, es tem&aacute;tico, es descontextualizado.</p>      <p>6. Estas prioridades muchas veces constituyen s&iacute;ntomas m&aacute;s que causas de fondo. Sin duda, es un planteamiento que permite dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas desde el estado central, para todo el pa&iacute;s, sin hacer las distinciones en espacios espec&iacute;ficos. Las regiones asumen estas pol&iacute;ticas y las implementan; cuentan con un mapa general de los problemas de la regi&oacute;n y ah&iacute; van ajustando los aportes. Pero esto es un proceso forzado, un agregar, &ldquo;parchar&rdquo;, es un intento de compatibilizar. La estructura del gobierno regional, conociendo sus zonas, ubica los lugares geogr&aacute;ficos donde deben instalarse los recursos y luego se aprueba el proyecto, elaborado externamente. Sin embargo siendo eso una ayuda, no es un aporte estrat&eacute;gico. All&iacute; no hay un verdadero ajuste, hay s&oacute;lo un arreglo para emplazar los fondos.</p>      <p>7. El problema fundamental en este proceso es la ausencia de an&aacute;lisis sobre las palancas de desarrollo, o dicho de otro modo, las palancas de superaci&oacute;n de la pobreza, insertas en el desarrollo del territorio. Lo que termina ocurriendo es que se atacan los s&iacute;ntomas y no las causas de fondo, abordando la punta del iceberg y no su estructura mayor. Lo fundamental en una pol&iacute;tica sobre este tema es identificar las palancas de superaci&oacute;n de la pobreza, de desarrollo; ello pasa por revisar sus mecanismos para identificar las variables que causan la pobreza y cu&aacute;les son los s&iacute;ntomas sociales a trav&eacute;s de los cuales la pobreza se expresa.</p>      <p><b><font size="3">REFERENCIAS</font></b></p>      <!-- ref --><p>1.Atria, R., (2004) Capital Social y Reducci&oacute;n de la Pobreza en Am&eacute;rica Latina y el Caribe: En busca de un nuevo Paradigma, CEPAL, MICHIGAN UNIVERSITY.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S0123-9155200500020000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2.Censo 2002, (2003) Censo 2002. Chile.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S0123-9155200500020000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3.Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina, (1992): Equidad y Transformaci&oacute;n Productiva: Un Enfoque Integrado. CEPAL.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S0123-9155200500020000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4.Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina   (1997): Panorama Social de Am&eacute;rica Latina.   CEPAL. CHILE BARRIO (1998).  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S0123-9155200500020000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5.Fondo de Solidaridad e Inversi&oacute;n Social, (1993):   Superaci&oacute;n de la Pobreza. FOSIS.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S0123-9155200500020000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6.Hardy, C. (1997): La Reforma Social Pendiente.   Fundaci&oacute;n Chile 21.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S0123-9155200500020000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7.Kleymeyer, Ch. (1993): Cultural Expression   and Grassroots Development. Fundaci&oacute;n   Interamericana.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S0123-9155200500020000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8.Kliksberg, B. (1997): Pobreza. Un tema impostergable.   Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S0123-9155200500020000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9.Kliksberg, B. (1998): Repensando el Estado   para el Desarrollo Social: M&aacute;s all&aacute; de Dogmas   y Convencionalismos. Proyecto Regional   de Naciones Unidas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S0123-9155200500020000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Kliksberg, B. (1999): &#8220;El rol del Capital Social   y de la Cultura en el Proceso de Desarrollo&#8221;.   Indes-BID.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S0123-9155200500020000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11.Gacit&uacute;a, E., Sojo, C., y Shelton, D. (2000) Exclusi&oacute;n   Social y Reducci&oacute;n de la Pobreza   en Am&eacute;rica Latina y el Caribe, FLACSO y   Banco Mundial.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S0123-9155200500020000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12.Glaser, B. &amp; Strauss, A. (1967). The discovery   of grounded theory: strategies of qualitative   research. New York: Aldine.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S0123-9155200500020000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13.Ministerio de Planificaci&oacute;n (1997)Poblaci&oacute;n   y Necesidades B&aacute;sicas en Chile 1982-1994.   MIDEPLAN-FNUAP.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S0123-9155200500020000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14.Ministerio de Planificaci&oacute;n (2001) &#8220;Pobreza e   Indigencia e Impacto del Gasto Social en la   Calidad de Vida&#8221; Ed Mideplan, Stgo, Chile.   &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S0123-9155200500020000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15.Programa de Naciones Unidad para el Desarrollo     (1997): Desarrollo Humano en Chile.     PNUD.     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S0123-9155200500020000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16.Programa de Naciones Unidad para el Desarrollo       (1998): Desarrollo Humano en Chile.       PNUD.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S0123-9155200500020000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 	       <!-- ref --><p>17.Programa de Naciones Unidad para el Desarrollo       (2000): M&aacute;s Sociedad para Gobernar el       Futuro. PNUD.       &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S0123-9155200500020000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 	       <!-- ref --><p>18.Programa de Naciones Unidad para el Desarrollo         (2004): El Poder: &iquest;para qu&eacute; y para         qui&eacute;n? PNUD.        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S0123-9155200500020000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 	        <!-- ref --><p>19.PRO-RURAL (1998): Programa de Desarrollo           de Zonas de Pobreza Rural. Subdirecci&oacute;n           Administrativa y de Desarrollo Regional S           UBDERE. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S0123-9155200500020000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20. Raczynsky, Dagmar; Vergara, Pilar y Vergara,             Carlos (1993): Pol&iacute;ticas sociales, prioridades             de investigaci&oacute;n y necesidades de capacitaci&oacute;n             en Chile. CIEPLAN.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S0123-9155200500020000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 			      <!-- ref --><p>21.Rozas, G. (1994-1995): &#8220;Psicolog&iacute;a Comunitaria   en el Desarrollo Local y Regional&#8221;. Revista   de Psicolog&iacute;a, Universidad de Chile,   P&aacute;g. 46-64 Vol. V.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S0123-9155200500020000200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>22.Rozas, G. (1997): &#8220;Identidad y Desarrollo Regional&#8221;.   Revista de Psicolog&iacute;a, Universidad   de Chile, P&aacute;g. 69-81 Vol. VI.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S0123-9155200500020000200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>23.Rozas, G. &#8220;Experiencias de Superaci&oacute;n de la   Pobreza en Psicolog&iacute;a Comunitaria&#8221; Revista   Psykhe Memorias en Psicolog&iacute;a Comunitaria   del XXVI Congreso Interamericano   de Psicolog&iacute;a de la SIP, Pontificia Universidad   Cat&oacute;lica, Mayo 1999.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S0123-9155200500020000200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>24.Rozas, G., (2004) Anuario de Chile, Universidad   de Chile.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S0123-9155200500020000200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>25.PRIT (1999) n&deg; 6 Cd Programa Regional de informaci&oacute;n   Territorial VI Regi&oacute;n, SIRIG.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S0123-9155200500020000200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>26.Sojo, C., (2002) Desarrollo Social en Am&eacute;rica   Latina: Temas y desaf&iacute;os para las Pol&iacute;ticas   P&uacute;blicas., FLACSO y Banco Mundial.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S0123-9155200500020000200026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>27.Strauss, A. &amp; Corbin, J. (1990). Getting Started.   Basic Qualitative Research. London: Sage   Publications.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000148&pid=S0123-9155200500020000200027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>28.Strauss, A. L., Corbin, J. (1990). Basics of qualitative   research. Newbury Park - London -   New Delhi: Sage.   &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S0123-9155200500020000200028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>29.Taylor, S. &amp; Bodgan, R. (1986). Introducci&oacute;n a     los M&eacute;todos Cualitativos de Investigaci&oacute;n.     Buenos Aires: Paidos.   &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000150&pid=S0123-9155200500020000200029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>30.Yunus, M., (1998) Hacia un Mundo sin Pobreza     Ed Andr&eacute;s Bello.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S0123-9155200500020000200030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->	     ]]></body>
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