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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p>CARTAS AL EDITOR</p>     <p><font size="4">    <center><b>Influenza A H1N1. Lo que debemos saber</b></center></font></p>     <p><font size="3">    <center>   <font face="verdana" size="2"><font size="3"><b>A H1N1 Influenza.  Facts We Must Know</b></font></font> </center></font></p>       <p>    <center>Alvaro Villanueva <sup>1</sup></center></p>      <p><sup>1</sup> Universidad de Antioquia; especialista en Medicina Interna, Universidad del Rosario; Medical Fellowship in Infectious Diseases, Harvard School of Medicine; Takemi Fellow in Public Health, Harvard School of Public Health</p> <hr size="1">     <p>Barranquilla, junio 17 de 2009.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Al editor: despu&eacute;s de 6 d&iacute;as del anuncio de la pandemia y m&aacute;s de 90 d&iacute;as de aparici&oacute;n del virus de influenza A H1N1 en M&eacute;xico, las cifras muestran un permanente crecimiento de los casos, la mortalidad se mantiene similar a la del virus estacional (0,1 por 100 casos).</p>      <p>Las medidas recomendadas por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), y en Colombia reforzadas con el Ministerio de la Protecci&oacute;n Social y dem&aacute;s entidades estatales, aunque concientes de no impedir totalmente el aumento de los afectados han sido difundidas, conocidas y aplicadas s&oacute;lo parcialmente. Muchos han sido los comentarios de aqu&eacute;llos que, ingenuamente o sin conocimiento del tema, ya recomendaron no asustar a la gente. La historia de la Medicina nos dice que cuando hay un hecho cierto no se debe tergiversar y, mucho menos, darle un manejo superficial y poco id&oacute;neo a una situaci&oacute;n que debe ser atendida con la mayor seriedad. Lo cierto es que el virus de la influenza existe desde hace muchos a&ntilde;os. Produce epidemias y pandemias, es decir, puede afectar sin restricciones a todos los habitantes de una poblaci&oacute;n, lo que cambia es su gravedad y diseminaci&oacute;n.</p>     <p>El 11 de junio del 2009, la OMS elev&oacute; el nivel de alerta mundial de pandemia a la fase 6, en respuesta a la continua propagaci&oacute;n global del virus de la nueva influenza tipo A (H1N1). La presencia del virus es diferente en cada persona, algunos grupos de individuos pueden ser poco sintom&aacute;ticos pero en otros la enfermedad evoluciona en forma devastadora produci&eacute;ndoles la muerte.</p>      <p>El 14 de mayo la OMS reuni&oacute; a un panel de expertos para considerar si se deb&iacute;a iniciar la producci&oacute;n a gran escala de una vacuna contra el virus de la gripe A (H1N1) de origen porcino, la cual servir&iacute;a para un control m&aacute;s efectivo, con la posibilidad de interrumpir la producci&oacute;n de la vacuna antigripal estacional del pr&oacute;ximo oto&ntilde;o.</p>      <p>Debemos responder mejor que con las anteriores pandemias, las nuevas generaciones no nos perdonar&aacute;n las faltas por acci&oacute;n u omisi&oacute;n, con el acompa&ntilde;amiento a las instituciones estatales de las medidas necesarias no s&oacute;lo de utilidad para el control de esta epidemia sino para otras de las que todav&iacute;a desconocemos su posible llegada.</p>     <p>Las dudas sobre la evoluci&oacute;n de la pandemia empiezan por saber si estamos detectando todos los casos de este nuevo virus y, si la respuesta es no, el subregistro podr&iacute;a ser considerable, y esto es lo m&aacute;s probable. ¿Qu&eacute; tanto puede aumentar la mortalidad producida por el virus? Depende de las propias caracter&iacute;sticas del virus, del sistema defensivo de las personas afectadas, y no de los tratamientos con medicamentos antivirales, los cuales no curan y tan s&oacute;lo sirven en muy contadas circunstancias. ¿Cu&aacute;ndo terminar&aacute; la epidemia? Tampoco sabemos. Por todo lo anterior, no debemos bajar la guardia; por el contrario, tenemos que hacer mayor y mejor difusi&oacute;n, educaci&oacute;n y manejo de la enfermedad.</p>      <p>Qu&eacute;dese en casa si se siente enfermo, no vaya al trabajo ni a la escuela y limite el contacto con otras personas para evitar infectarlas. C&uacute;brase la boca y la nariz con un pa&ntilde;uelo desechable al toser o estornudar. Bote los elementos desechables a la basura despu&eacute;s de usarlos.</p>      <p>L&aacute;vese las manos a menudo con agua y jab&oacute;n, especialmente despu&eacute;s de toser o estornudar. Los desinfectantes para manos a base de alcohol, tambi&eacute;n son eficaces. Trate de no tocarse los ojos, la nariz ni la boca. &Eacute;sta es la manera como mayormente se propagan los g&eacute;rmenes. Si las condiciones del paciente empeoran con fiebre alta persistente o dificultad para respirar, se debe buscar apoyo con un equipo de salud el cual debe estar debidamente preparado.</p>      <p>Finalmente, ojal&aacute; que los principios aceptados como ciertos se cumplan, y con ellos, nuevamente, la Ciencia puesta al servicio de las comunidades, logre salvar al mundo de uno de sus peores presagios.</p>      <p>Correspondencia:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Alvaro Villanueva MD. <a href="mailto:alvillan@post.harvard.edu">alvillan@post.harvard.edu</a></p> </font>      ]]></body>
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