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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center">    <br><b>EDITORIAL</b></p>     <br> <font face="Verdana" size="2">     <p align="justify">Cuando estaba en prensa este n&uacute;mero de la <i>Revista de Econom&iacute;a Institucional</i>, se conoci&oacute; la muerte de Milton Friedman, uno de los economistas m&aacute;s influyentes del siglo XX. Sus contribuciones a la teor&iacute;a microecon&oacute;mica y a la pol&iacute;tica monetaria le merecieron el premio Nobel de 1976. Domin&oacute;, como pocos en la disciplina, el arte de la ret&oacute;rica. Traduc&iacute;a al lenguaje llano, con gracia y contundencia, las conclusiones del an&aacute;lisis econ&oacute;mico. Tal vez el mejor ejemplo de esa agudeza verbal sea la frase en que sintetiz&oacute; lo m&aacute;s esencial de la teor&iacute;a econ&oacute;mica: &ldquo;No hay almuerzo gratis&rdquo;. Esa gr&aacute;fica expresi&oacute;n tiene como referente la pr&aacute;ctica de las tabernas de las grandes ciudades norteamericanas a principios del siglo pasado, que atra&iacute;an clientes con la promesa de alimentos sin costo; pero, por supuesto, el valor de la refecci&oacute;n se cargaba al precio de las bebidas alcoh&oacute;licas que consum&iacute;an como acompa&ntilde;amiento.</p>     <p align="justify"> Friedman naci&oacute; en 1912 y su juventud coincidi&oacute; con el &ldquo;noble experimento&rdquo; de la prohibici&oacute;n del alcohol en Estados Unidos durante los a&ntilde;os veinte. Observ&oacute; directamente los resultados de esa decisi&oacute;n. No se bebi&oacute; menos; y la oferta qued&oacute; a cargo de organizaciones criminales y violentas. La soluci&oacute;n represiva result&oacute; contraproducente. En una serie de escritos publicados a partir de 1972, cuando el presidente Nixon declar&oacute; la guerra contra la droga, Friedman subray&oacute; los paralelos entre esa estrategia y el fallido intento de persuadir a los norteamericanos para que se volvieran sobrios. En 1991, resumi&oacute; a as&iacute; su punto de vista:</p>     <blockquote>       <p align="justify"> La gente tiende a discutir el asunto de las drogas en dos niveles. Uno podr&iacute;a describirse en t&eacute;rminos del contraste entre Plat&oacute;n y John Stuart Mill. Hay un desacuerdo filos&oacute;fico entre la opini&oacute;n plat&oacute;nica de que es correcto que algunos de nosotros (&#8220;fil&oacute;sosfos reyes&#8221;) digamos a otros lo que deben hacer porque es bueno para ellos, y la doctrina de John Stuart Mill, para quien el papel del gobierno es s&oacute;lo el de prevenir que se haga da&ntilde;o a otros, y  no es correcto que el gobierno trate de obligar a la gente a hacer determinadas cosas &uacute;nicamente por su propio bien [&hellip;] En este nivel hay mucho desacuerdo y como ustedes saben mis simpat&iacute;as est&aacute;n con John Stuart Mill. Sin embargo, esta consideraci&oacute;n no es decisiva para la cuesti&oacute;n, como no lo es para muchas [&hellip;] &iquest;Por qu&eacute; no lo es? Porque hasta los libertarios justifican la intervenci&oacute;n para prevenir da&ntilde;os a otros [&hellip;] Aun un libertario estricto podr&iacute;a apoyar la prohibici&oacute;n de ciertas drogas, o su restricci&oacute;n severa, con el argumento de que la interferencia en el comportamiento individual est&aacute; m&aacute;s que compensada por la prevenci&oacute;n de da&ntilde;os a v&iacute;ctimas inocentes [&hellip;] Entonces, la cuesti&oacute;n realmente es del segundo nivel, el de la conveniencia. Tenemos ahora un sistema para controlar las drogas. &iquest;Funciona? &iquest;Hace m&aacute;s bien que da&ntilde;o? [...] El esfuerzo para prohibir el consumo de drogas est&aacute; asolando los barrios de bajos ingresos de una ciudad tras otra y creando un ambiente que es destructivo para la gente que all&iacute; vive. Este fen&oacute;meno tal vez sea la mayor desgracia de Estados Unidos en este momento. Digo &ldquo;tal vez&rdquo; porque una alternativa es lo que estamos haciendo a otros pa&iacute;ses [&hellip;] &iquest;Puede alguien decirme que se justifique que Estados Unidos destruya a Colombia porque Estados Unidos no puede asegurar el cumplimiento de sus propias leyes? Si las hici&eacute;ramos cumplir, no habr&iacute;a problema [&hellip;] No quiero decir que no podr&iacute;amos hacerlas cumplir. En principio no cabe duda de que podr&iacute;amos eliminar las drogas por completo si estuvi&eacute;ramos dispuestos a usar los m&eacute;todos que s&iacute; se usan en Arabia Saudita: si cort&aacute;ramos las manos de quienes las consumen, o si aplic&aacute;ramos la pena capital a quienes las venden. No estamos dispuestos a ello, y sin excepci&oacute;n todos nosotros estamos orgullosos de que as&iacute; sea. Tales remedios son claramente peores que la enfermedad<sup><a name="n1"></a><a href="#1">1</a></sup>.</p> </blockquote>     <p align="justify">El autor principal del art&iacute;culo de fondo de este n&uacute;mero de la <i>Revista</i>, &ldquo;El mercado de los bienes ilegales: el caso de la droga&rdquo;, es Gary S. Becker. Igual que Friedman, Becker es miembro destacado de la escuela de Chicago y recibi&oacute; el premio Nobel de econom&iacute;a, en 1992. Se considera el padre de la teor&iacute;a econ&oacute;mica moderna de la criminalidad. El art&iacute;culo, elaborado junto con Kevin M. Murphy y Michael Grossman, presenta un modelo microecon&oacute;mico de represi&oacute;n del narcotr&aacute;fico. Los autores se&ntilde;alan que el efecto de medidas represivas sobre el consumo (como la prohibici&oacute;n legal) normalmente se equipara al de un impuesto: se elevan los costos de los productores y en consecuencia el precio, y se logra reducir el consumo. La analog&iacute;a no es siempre v&aacute;lida, en especial si se consideran las elasticidades de la oferta y de la demanda. Por ejemplo, si la demanda es inel&aacute;stica (como suele ser la de sustancias adictivas) la represi&oacute;n exitosa puede incrementar el valor del gasto total en drogas y por tanto el ingreso total de la industria del narcotr&aacute;fico. De igual manera, si la oferta ilegal es competitiva, los eventuales perjuicios al negocio causados por la pol&iacute;tica represiva (la incautaci&oacute;n o la c&aacute;rcel) son un factor de la estructura de costos de cada narcoempresario. Parad&oacute;jicamente, si se logra incautar algunos despachos o encarcelar a ciertos narcoempresarios, eso &ldquo;no afecta las ganancias esperadas porque el precio de mercado aumenta con el incremento de los costos esperados debido al mayor castigo. De hecho, los productores y contrabandistas que logran evitar la captura obtienen m&aacute;s ganancias cuando el castigo aumenta, porque los que son capturados reciben un castigo mayor, de modo que el incremento del precio de mercado supera el incremento de los costos unitarios de los productores que evitan el castigo&rdquo;. Becker, Murphy y Grossman concluyen que ser&iacute;a m&aacute;s eficiente en t&eacute;rminos sociales reemplazar la prohibici&oacute;n por un impuesto, ya que los esfuerzos represivos podr&iacute;an concentrarse provechosamente en el subconjunto de productores y comerciantes que lo evadan.</p>     <p align="justify"> Su argumento puede ser muy pertinente para evaluar la experiencia reciente del pa&iacute;s con la lucha contra el narcotr&aacute;fico. A pesar de los ingentes recursos dedicados al Plan Colombia, el PIB de cultivos il&iacute;citos calculado por el DANE creci&oacute; en un 7,7% durante 2005, y en un 8,0% en el primer semestre de 2006. En los mismos per&iacute;odos, el crecimiento del PIB agropecuario sin cultivos il&iacute;citos fue del 2,7% y del 0,05%.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> Este n&uacute;mero de la <i>Revista</i> tambi&eacute;n incluye un trabajo emp&iacute;rico de econom&iacute;a institucional cuyo autor es Geoffrey Hodgson. El objeto de an&aacute;lisis son las econom&iacute;as en transici&oacute;n de la antigua Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y de Europa Oriental. Con un ejercicio econom&eacute;trico, Hodgson indaga cu&aacute;les son las variables que mejor explican el desempe&ntilde;o de estos pa&iacute;ses desde la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n. Sus resultados muestran que los &iacute;ndices m&aacute;s usados para medir variables tales como la libertad econ&oacute;mica y los derechos de propiedad no son estad&iacute;sticamente significativos; una explicaci&oacute;n posible es que la elaboraci&oacute;n de esos indicadores est&aacute;ndar tiene problemas metodol&oacute;gicos. El propio Hodgson halla una mayor significaci&oacute;n en el caso del grado de fraccionamiento &eacute;tnico y el &iacute;ndice de democracia, ambos con impacto negativo sobre el crecimiento. Y sugiere que &ldquo;un bajo grado de fraccionamiento &eacute;tnico puede ser una expresi&oacute;n del grado de &eacute;xito en la formaci&oacute;n de instituciones y de conciencia de la nacionalidad&rdquo;.</p>     <p align="center"><b>* * *</b></p>     <blockquote>    <p align="justify">Un rasgo caracter&iacute;stico de la evoluci&oacute;n pol&iacute;tica del intelectual latinoamericano es que por lo general empieza en la izquierda y acaba en la derecha. Empieza participando en una manifestaci&oacute;n de estudiantes contra el gobierno y acaba en un despacho de ministro. Recorre el camino de joven rebelde a viejo bur&oacute;crata. En ninguna otra parte del mundo es tan profundo el abismo que se abre entre la juventud y la vejez, entre el comienzo y el fin de una biograf&iacute;a [...] &iexcl;Qu&eacute; capacidad de absorci&oacute;n muestran estos reg&iacute;menes! &iexcl;Qu&eacute; talento para amansar a la oposici&oacute;n!</p>       <p align="justify">Tipos de demagogia que cultivan los pol&iacute;ticos latinoamericanos: los conservadores, la derecha: sostienen que si bien la vida es dura, lo es para todos, de ah&iacute; que s&oacute;lo la unidad har&aacute; posible la salida de la dif&iacute;cil situaci&oacute;n, unidad que debe manifestarse cerrando filas alrededor del poder [&hellip;] los que se las dan de progresistas: &eacute;stos atacan a los ricos, al capital extranjero, hablan de la miseria de unos y de la riqueza de otros, pero luego no hacen nada, los embriaga la palabrer&iacute;a, el discurso vano los consume; finalmente, existe un tercer tipo de demagogia: la demagogia de los datos. Por ejemplo, un informe del presidente de la rep&uacute;blica: doscientos folios llenos de miles de cifras, nombres y fechas, puestos all&iacute; con el objetivo de ocultar lo principal: que no se ha hecho nada importante.    <br>     <i>Ryszard Kapuscinski</i></p> </blockquote>     <p align="justify">No hace muchos a&ntilde;os, los conceptos de &ldquo;derecha&rdquo; e &ldquo;izquierda&rdquo; parec&iacute;an claros y distintos. La izquierda buscaba el progreso y la igualdad social, y la derecha mantener el viejo orden pol&iacute;tico y social. Unos persegu&iacute;an utop&iacute;as y otros las conjuraban invocando el realismo y la sensatez. Aunque unos y otros buscaran o utilizaran el poder del Estado con desmesura para transformar la econom&iacute;a y la sociedad o para oponerse a los cambios. Entre ambos extremos siempre existi&oacute; una amplia zona de grises y matices: la franja democr&aacute;tica. Con el derrumbe de los reg&iacute;menes comunistas y la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica del planeta, esos conceptos se tornaron borrosos y ambiguos. Los antiguos revolucionarios se inclinaron al realismo y los defensores del orden optaron por la revoluci&oacute;n permanente de las estructuras econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas, revoluci&oacute;n fracasada porque siempre es incompleta. Y todos en nombre del progreso, de la eficiencia, de la justicia e incluso de la democracia, t&eacute;rmino del que todo el espectro pol&iacute;tico abusa con desmesura, pues tambi&eacute;n dej&oacute; de ser claro y distinto. La primera cita de Kapuscinski que sirve de ep&iacute;grafe a esta secci&oacute;n del editorial describe el destino individual de muchos intelectuales latinoamericanos y no yerra al admirar la capacidad de los reg&iacute;menes pol&iacute;ticos del continente para absorberlos y docilizarlos. Pero no hace referencia a los profundos cambios que han llevado a que en el &aacute;mbito pol&iacute;tico se hayan desdibujado las diferencias culturales, program&aacute;ticas y de acci&oacute;n pol&iacute;tica y personal que sol&iacute;an separar a la izquierda y a la derecha.</p>     <p align="justify"> El ensayo de Corinne Pastoret, profesora de la Laurentian University de Canad&aacute;, traza la evoluci&oacute;n intelectual de Fernando Henrique Cardoso, prestigioso pensador latinoamericano, que en su &eacute;poca juvenil fue marxista radical y como acad&eacute;mico escribi&oacute; <i>Dependencia y desarrollo en Am&eacute;rica Latina</i>, uno de los libros m&aacute;s influyentes y ponderados sobre la teor&iacute;a de la dependencia, hasta su &eacute;poca de madurez, cuando public&oacute; <i>Un nuevo curso: La pol&iacute;tica de la globalizaci&oacute;n y la transformaci&oacute;n social</i>, que compila ensayos y escritos que escribi&oacute; siendo ministro o presidente de Brasil. Una evoluci&oacute;n que lo lanz&oacute; al exilio para huir de la dictadura, a regresar a su pa&iacute;s, donde se le impidi&oacute; dictar una c&aacute;tedra universitaria &ndash;a pesar de haber ense&ntilde;ado en universidades francesas&ndash;, a criticar las diversas formas de dependencia que identific&oacute; en el continente y, finalmente, a poner en pr&aacute;ctica el Plan Real, el conjunto de pol&iacute;ticas ortodoxas que sus adversarios ve&iacute;an como la aceptaci&oacute;n de una nueva forma de dependencia. El paso de la utop&iacute;a al realismo y de la cr&iacute;tica radical al ejercicio del poder, m&aacute;s que una traici&oacute;n de los intelectuales, ha sido una tragedia personal, cuando sucumben a las tentaciones de la pol&iacute;tica en desmedro de la vocaci&oacute;n cient&iacute;fica, y tambi&eacute;n para nuestros pa&iacute;ses, pues la libertad de esp&iacute;ritu no suele florecer en el quehacer pol&iacute;tico cotidiano, y el marchitamiento de esa libertad agosta la democracia.</p>     <p align="justify"> Los dos ensayos que siguen a continuaci&oacute;n tratan temas de econom&iacute;a y pol&iacute;tica monetaria. El de Wilfredo Toledo, profesor de la Universidad de Puerto Rico, revisa los diferentes intentos para construir una teor&iacute;a monetaria en la que el dinero aparezca de manera end&oacute;gena y no como una imposici&oacute;n externa. Primero se&ntilde;ala las debilidades de la teor&iacute;a tradicional que justifica la existencia del dinero comparando una econom&iacute;a de intercambio con econom&iacute;as donde el dinero funciona como medio de intercambio, y luego presenta las teor&iacute;as de generaciones traslapadas y del dinero como memoria institucional que resuelven parcialmente esos problemas, aunque no explican su origen, tema en el que se destacan los aportes de Marx, Simmel y algunos autores institucionalistas. El autor concluye que las mejores alternativas para construir un modelo de equilibrio general donde el dinero sea end&oacute;geno son las que ofrecen los modelos de generaciones traslapadas y los modelos b&uacute;squeda. Por su parte, el ensayo de David Fernando L&oacute;pez, profesor de la Universidad de los Andes, presenta un modelo de reservas internacionales &oacute;ptimas que sirve como escudo de protecci&oacute;n contra choques externos a la balanza de pagos y asegura la liquidez en situaciones de apremio, y adem&aacute;s tiene en cuenta los costos del volumen de reservas, su costo de oportunidad y los costos en que se incurrir&iacute;a de carecer de ese volumen de reservas. El art&iacute;culo describe el papel de las reservas internacionales y los m&eacute;todos de administraci&oacute;n, revisa la literatura internacional y los estudios colombianos sobre el nivel &oacute;ptimo de reservas y se&ntilde;ala sus limitaciones, que el autor intenta resolver con un nuevo enfoque metodol&oacute;gico que tiene en cuenta los costos y las consecuencias de los tipos de crisis que enfrentan los pa&iacute;ses que carecen de reservas suficientes para enfrentarlas: la p&eacute;rdida de confianza de los mercados internacionales, el cierre consiguientes de esos mercados, la fuga de capitales y la ca&iacute;da de la inversi&oacute;n extranjera. El autor concluye que la econom&iacute;a colombiana es vulnerable a choques externos contra la balanza de pagos y que es necesario aumentar a&uacute;n m&aacute;s el nivel de las reservas internacionales tratando de atenuar los efectos adversos sobre la estabilidad monetaria y la solidez econ&oacute;mica del pa&iacute;s.</p>     <p align="justify">Los dos art&iacute;culos posteriores tratan temas de historia econ&oacute;mica. El primero de ellos es un esfuerzo para llenar el vac&iacute;o de datos sobre el crecimiento econ&oacute;mico de la Nueva Granada entre 1765 y 1810. El profesor Kalmanovitz muestra que los datos no son hechos en bruto que hablan por s&iacute; mismos, como pretenden los demagogos del tercer tipo que detecta Kapuscinski, sino que dependen del punto de vista o teor&iacute;a que se adopta para reunirlos, seleccionarlos y agruparlos. Con base en una serie de supuestos simples, que expone de manera clara para destacar su car&aacute;cter tentativo y someterlos a la discusi&oacute;n y a la cr&iacute;tica razonada, calcula el valor agregado de los distintos sectores econ&oacute;micos a partir de las cifras de recaudos y diezmos, acu&ntilde;aci&oacute;n de moneda, comercio exterior, censos de poblaci&oacute;n y estimaciones del contrabando. Agrega los resultados y elabora una serie de datos quinquenales del PIB y del PIB per c&aacute;pita de 1761 a 1800, y los usa para hacer comparaciones con los de otras colonias iberoamericanas, valorar la participaci&oacute;n de los impuestos y las transferencias a la Corona y medir la apertura de la econom&iacute;a. El profesor Kalmanovitz se&ntilde;ala que los impuestos coloniales eran muy altos para la &eacute;poca y que las instituciones pol&iacute;ticas limitaban las oportunidades econ&oacute;micas y comerciales. No obstante, las reformas borb&oacute;nicas redujeron los impuestos y propiciaron un crecimiento econ&oacute;mico liderado por las actividades mineras. Pese a que la Independencia elimin&oacute; la opresi&oacute;n colonial espa&ntilde;ola, la econom&iacute;a del antiguo virreinato se deterior&oacute; debido a las guerras de Independencia, a las guerras civiles del resto del siglo y al colapso del Estado colonial, que fue sustituido por un Estado muy peque&ntilde;o incapaz de mantener el orden pol&iacute;tico. El pago de impuestos sobre las actividades dom&eacute;sticas desapareci&oacute; en la pr&aacute;ctica, se grav&oacute; al sector externo y la econom&iacute;a s&oacute;lo creci&oacute; al 0,8% durante la segunda mitad del siglo XIX. El art&iacute;culo concluye que el desorden pol&iacute;tico fue una de las causas del atraso de las antiguas colonias iberoamericanas y que por la falta de las instituciones pol&iacute;ticas b&aacute;sicas del capitalismo, el crecimiento econ&oacute;mico moderno s&oacute;lo se logr&oacute; en el continente a partir del siglo XX y, en Colombia, despu&eacute;s de la Guerra de los Mil D&iacute;as y de las reformas pol&iacute;ticas de 1910, aunque no dio empleo productivo a toda la poblaci&oacute;n ni profundiz&oacute; los mercados de tierras y de capital. En suma, los datos del profesor Kalmanovitz muestran que algo se hizo, pero que no se hizo lo m&aacute;s importante.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Desde una perspectiva marxista, el segundo art&iacute;culo de este grupo, de Maximiliano Nieto, profesor de la Universidad de Alicante, analiza el proceso de acumulaci&oacute;n de capital en la econom&iacute;a espa&ntilde;ola y sus relaciones con la tasa de ganancia durante el &uacute;ltimo medio siglo. Sostiene que la ley de la tendencia descendente de la tasa de ganancia es &uacute;til para entender las ondas de larga duraci&oacute;n de la econom&iacute;a, en cuanto aclara el papel de la distribuci&oacute;n y de los salarios en la din&aacute;mica de la rentabilidad y la acumulaci&oacute;n, y muestra que las crisis estructurales no son disfunciones causadas por la distribuci&oacute;n ni el conflicto de clases. Describe los vaivenes del proceso de acumulaci&oacute;n mundial desde finales de la Segunda Guerra Mundial y argumenta que las pol&iacute;ticas neoliberales intentan recomponer las condiciones de valorizaci&oacute;n del capital atacando a los salarios. Se&ntilde;ala que la evoluci&oacute;n del capitalismo espa&ntilde;ol guarda correspondencia con la evoluci&oacute;n mundial, aunque hay diferencias en los aspectos institucionales y en las caracter&iacute;sticas del crecimiento. Para el autor, el crecimiento sostenido de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola en la &uacute;ltima d&eacute;cada no se basa en la tecnificaci&oacute;n sino en el uso intensivo de fuerza de trabajo barata, comportamiento especulativo y alto d&eacute;ficit exterior, impulsado por la concentraci&oacute;n y centralizaci&oacute;n del capital, el <i>boom</i> de la construcci&oacute;n, la inversi&oacute;n de los fondos europeos y la sobreexplotaci&oacute;n de los trabajadores inmigrantes. Y vaticina que la ofensiva contra los trabajadores continuar&aacute; y se agravar&aacute; cuando termine la burbuja inmobiliaria.</p>     <p align="justify"> El art&iacute;culo de Alicia Gir&oacute;n, profesora de la UNAM, analiza el impacto de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de las tres &uacute;ltimas d&eacute;cadas sobre el desarrollo, el empleo y la desigualdad en M&eacute;xico. As&iacute; como otros analistas mexicanos, la profesora Gir&oacute;n muestra que las reformas estabilizaron las finanzas y los precios, los tipos de cambio y el sistema financiero y redujeron la volatilidad, aunque no equilibraron las cuentas externas, agravaron los desequilibrios externos, produjeron graves dislocaciones sociales, incentivaron las actividades orientadas al mercado externo en detrimento de las cadenas productivas tradicionales y aumentaron el desempleo, trasladando las fuentes de trabajo a otras regiones y acentuando la migraci&oacute;n a otros pa&iacute;ses. Una de las consecuencias menos estudiadas de este proceso fue el incremento de la desigualdad entre hombres y mujeres y la feminizaci&oacute;n de la pobreza, cuyas diversas manifestaciones examina en su trabajo. Desde la perspectiva de g&eacute;nero, y apoy&aacute;ndose en las ideas de desarrollo humano y de creaci&oacute;n de capacidades de Amartya Sen, la autora se&ntilde;ala la necesidad de una agenda alternativa de desarrollo que tenga en cuenta las diferencias entre hombres y mujeres y propone algunos instrumentos para disminuir la desigualdad social y la desigualdad entre g&eacute;neros, como los presupuestos p&uacute;blicos con enfoque de g&eacute;nero que pueden atenuar el desempleo femenino y la feminizaci&oacute;n de la pobreza, as&iacute; como pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que proporcionen a las mujeres un mayor acceso a la educaci&oacute;n, la salud, la alimentaci&oacute;n, el empleo y el cr&eacute;dito; pol&iacute;ticas que en su opini&oacute;n reducir&iacute;an considerablemente la pobreza de la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n.</p>     <p align="justify"> El &uacute;ltimo grupo de art&iacute;culos trata temas de gran inter&eacute;s en la coyuntura actual. El de Ricardo Arg&uuml;ello analiza la pol&iacute;tica de competencia en el sector agr&iacute;cola y la necesidad de aplicarla teniendo en cuenta sus condiciones estructurales para incentivar el desarrollo tecnol&oacute;gico caracter&iacute;stico de una agricultura din&aacute;mica. Compara las leyes de competencia de Estados Unidos y de Colombia, y concluye que nuestro pa&iacute;s tiene claras desventajas. El reciente acuerdo de libre comercio aumentar&aacute; las tensiones entre pol&iacute;tica sectorial y pol&iacute;tica de competencia, y el pa&iacute;s carece de instrumentos para proteger a los productores agr&iacute;colas contra las asimetr&iacute;as de poder de negociaci&oacute;n y para salvaguardar los instrumentos de pol&iacute;tica sectorial que choquen con la ley de competencia. Por ello, recomienda revisar la actual pol&iacute;tica de competencia con el fin de dar un trato especial al sector. El art&iacute;culo de Leslie Bravo y Luis Fernando Gamboa estudia el papel de los subsidios cruzados en el sector postal, un tema que reviste inter&eacute;s ante la pr&oacute;xima privatizaci&oacute;n del servicio postal en el pa&iacute;s. Presenta un modelo de regulaci&oacute;n de precios para detectar la existencia de subsidios cruzados entre segmentos regulados y competitivos, y se&ntilde;ala que estos restringen y distorsionan la liberalizaci&oacute;n del sector y que es necesario evitarlos para favorecer la competencia. El art&iacute;culo final, de Liliana Chica&iacute;za, Fredy Rodr&iacute;guez y Mario Garc&iacute;a, examina la equidad del mecanismo de pago de los servicios de salud bajo el sistema de aseguramiento, un tema de gran inter&eacute;s para las discusiones sobre la reforma de la Ley 100 que cursa en el Congreso de la Rep&uacute;blica.</p>     <p align="center"><b>* * *</b></p>     <p>En la secci&oacute;n de Cl&aacute;sicos, la <i>Revista de Econom&iacute;a Institucional </i>rinde un homenaje a la memoria de Alberto Lleras Camargo en el centenario de su nacimiento. Se reproducen dos cap&iacute;tulos del texto <i>Nuestra revoluci&oacute;n industrial</i>: “El b&aacute;rbaro mecanizado” y “El Estado feudal”. El primero discute el poder transformador de la revoluci&oacute;n industrial y cuestiona los efectos que producen los adelantos tecnol&oacute;gicos. El segundo, cuestiona los cambios que sufren las instituciones p&uacute;blicas ante las exigencias de la econom&iacute;a moderna. </p> La secci&oacute;n de Cl&aacute;sicos tambi&eacute;n incluye un documento oficial del Ministerio de la Econom&iacute;a Nacional de 1946, que refleja la posici&oacute;n de Colombia en las negociaciones econ&oacute;micas internacionales y defiende el argumento de la protecci&oacute;n a la industria naciente.      <p align="justify">En la secci&oacute;n de Notas y Discusiones se incluye un trabajo que analiza la situaci&oacute;n actual de la tributaci&oacute;n ecol&oacute;gica en la Uni&oacute;n Europea. Los autores clasifican la tributaci&oacute;n ecol&oacute;gica de algunos pa&iacute;ses europeos y muestran c&oacute;mo se han adaptado a las reformas fiscales ecol&oacute;gicas. Sostienen que el objetivo principal del tributo ambiental es financiar la prevenci&oacute;n, correcci&oacute;n y restauraci&oacute;n de los da&ntilde;os ambientales mediante una distribuci&oacute;n equitativa de las cargas. Y concluyen con una propuesta de reforma fiscal ecol&oacute;gica que establece unas l&iacute;neas de acci&oacute;n para que otros pa&iacute;ses adopten estas reformas.</p>     <p align="justify"> Esta secci&oacute;n tambi&eacute;n incluye el discurso inaugural del Cuarto Simposio Nacional de Microeconom&iacute;a, organizado por las universidades Nacional y Externado de Colombia, con el apoyo del Banco de la Rep&uacute;blica. El Simposio cont&oacute; con la participaci&oacute;n de destacados profesores internacionales, entre ellos, Jack Knetsch, de la Universidad Simon Fraser de Canad&aacute;, Michael Manove, de la Universidad de Boston, Luis Fernando Medina, de la Universidad de Virginia, y Javier Birchenall, de la Universidad de California.</p>     <p align="justify"> La secci&oacute;n de Notas y Discusiones termina con un breve homenaje a la memoria de Milton Friedman, quien muri&oacute; el pasado 16 de noviembre de 2006.</p>     <p align="justify"> Por &uacute;ltimo, se incluye una rese&ntilde;a de Bernardo P&eacute;rez Salazar sobre el libro <i>Desactivar la guerra. Alternativas audaces para consolidar la paz</i> de Natalia Springer.</p>     <p align="justify">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>NOTAS AL PIE</b></p>     <p align="justify"> <a href="#n1">1</a><a name="1"></a>. “The War We Are Losing”, M. Krauss y E. Lazear, eds., <i>Searching for Alternatives: Drug Control Policy in the </i><i>United States</i>, Stanford, Hoover Institution Press, 1991.     <br> </p> </font>      ]]></body>
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