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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Economía política de la emergencia social: las negociaciones políticas de los decretos]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4" face="verdana"><b>Econom&iacute;a pol&iacute;tica de la emergencia social:   las negociaciones pol&iacute;ticas de los decretos </b></font></p>     <p align="center"><font size="2" face="verdana"><b><font size="3">The political economics of the Social   Emergency: the political negotiation of decrees</font></b></font></p>     <p align="center"><font size="3" face="verdana"><b>Economia pol&iacute;tica da Emerg&ecirc;ncia Social: as negocia&ccedil;&otilde;es pol&iacute;ticas dos decretos</b></font></p>     <p align="center">Rolando Enrique Pe&ntilde;aloza Quintero*</p> <hr size="1">     <p>* Odont&oacute;logo, especialista en Administraci&oacute;n en Salud con &eacute;nfasis en Seguridad Social, especialista en Pol&iacute;tica   Social, mag&iacute;ster en Estudios Pol&iacute;ticos, Pontificia Universidad Javeriana; candidato a doctor en Estudios Pol&iacute;ticos,   Universidad Externado de Colombia; investigador, Grupo de Pol&iacute;tica y Econom&iacute;a de la Salud, Cendex, Pontificia Universidad Javeriana. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:epenaloz@javeriana.edu.co">epenaloz@javeriana.edu.co</a></p> <hr size="1">     <p>El Gobierno Nacional estableci&oacute; el estado de   emergencia social a trav&eacute;s del Decreto 4975   del 23 de diciembre de 2009. En &eacute;l se plantea   una serie de consideraciones que llevan al   Gobierno acudir al uso de esta facultad que   le confiere el art&iacute;culo 215 de la Constituci&oacute;n   Pol&iacute;tica. Como consideraciones relevantes se   plantean, entre otras, que no se cuenta con   recursos financieros suficientes para cubrir los   costos de los eventos y los medicamentos que no   se encuentran incluidos en el Plan Obligatorio   de Salud (POS), tanto del r&eacute;gimen contributivo   como del r&eacute;gimen subsidiado. Estos hechos han   tenido un comportamiento de alto crecimiento   en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y en el dise&ntilde;o inicial del   sistema no se alcanz&oacute; a dimensionar su efecto sobre el equilibrio financiero del mismo.</p>     <p>Otro argumento que se expone es que se ha   presentado un crecimiento importante en   los procesos de inducci&oacute;n de demanda por   parte de diferentes actores con respecto a   los eventos y los medicamentos no POS,   conducta que puede estar por fuera de un   comportamiento &eacute;tico por parte de algunos   actores. Esto ha llevado a que tanto las EPS   como las IPS se vean en la necesidad de   prestar servicios no contemplados en el POS,   y al no recibir pago por la prestaci&oacute;n de estos   servicios, se presentan dificultades importantes   en t&eacute;rminos de liquidez. Adem&aacute;s, se   argumenta que hay una alta concentraci&oacute;n   del gasto, en 300 mil personas de r&eacute;gimen   contributivo, que representa el 10% de los recursos de este r&eacute;gimen.</p>     <p>Otra explicaci&oacute;n para esta declaratoria es   la existencia de comportamientos abusivos   en los recobros de medicamentos no POS   por parte de las EPS, como consecuencia   de la cadena de comercializaci&oacute;n de estos   medicamentos. Los argumentos expuestos   llevan a pensar que la emergencia social   est&aacute; consignada principalmente a la esfera   del gasto de prestaci&oacute;n de servicios. Como respuesta, se busca generar y liberar una serie de recursos financieros que permitan pagar las deudas actuales por los eventos y medicamentos no POS y corregir problemas de gesti&oacute;n financiera del Sistema General de Seguridad Social en Salud.</p>     <p>Es importante identificar de qu&eacute; manera   estos decretos de emergencia social afectan   el comportamiento de asignaci&oacute;n de recursos,   as&iacute; como contemplar los resultados que   podr&iacute;an tener en el equilibrio financiero del   sistema. Para desarrollar esta presentaci&oacute;n,   valdr&iacute;a la pena hacer tres grandes preguntas:   1) &iquest;Realmente hay falta de recursos   econ&oacute;micos para el sistema?; 2) &iquest;hay   comportamientos oportunistas por falta de   un compromiso colectivo de los diferentes   actores que interact&uacute;an en el sistema?; y   3) &iquest;si se presenta este oportunismo, esto   se explica por un vac&iacute;o regulatorio sobre   conductas oportunista que han podido tener algunos actores del sistema?</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para tratar de dar respuesta a la primera   pregunta es importante hacer un an&aacute;lisis   comparativo del gasto total en salud como   proporci&oacute;n del Producto Interno Bruto   (PIB). Debemos revisar el comportamiento   de Colombia frente a otros pa&iacute;ses. Seg&uacute;n   el estudio Cuentas nacionales de salud   Colombia 1993-2003, el gasto nacional en   salud y su financiamiento, publicado en el   a&ntilde;o 2007, Colombia tiene un gasto promedio   entre 1998 y 2002 de 8,5% del PIB.   Como se observa en la siguiente tabla, este   gasto ocupa el tercer lugar en los pa&iacute;ses   de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, despu&eacute;s   del gasto de Uruguay, de Argentina y de   Panam&aacute;, y se encuentra incluso por encima   de pa&iacute;ses desarrollados como Espa&ntilde;a, Jap&oacute;n, Inglaterra (RU) e Italia.</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rgps/v9n18s1/a06t1.jpg"></p>     <p>Esta comparaci&oacute;n nos permite revisar   el planteamiento sobre la posibilidad de   lograr un gran crecimiento con los recursos   financieros en pro de cubrir los eventos y medicamentos no POS que sean sostenibles en el tiempo. Adicionalmente, en el &uacute;ltimo a&ntilde;o se ha encontrado que el gasto en salud est&aacute; por encima de los $25 billones, sin contar el gasto de bolsillo que podr&iacute;a estar alrededor de los $8 billones.</p>     <p>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, desde 1993 hasta 2003,   Colombia ha tenido un crecimiento importante   en t&eacute;rminos del gasto en aseguramiento. Si bien la din&aacute;mica del r&eacute;gimen contributivo En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, desde 1993 hasta 2003, Colombia ha tenido un crecimiento importante en t&eacute;rminos del gasto en aseguramiento. Si bien la din&aacute;mica del r&eacute;gimen contributivo extracci&oacute;n de renta que ha generado un r&eacute;gimen de acumulaci&oacute;n concentrado en un grupo de actores del sistema de salud?</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rgps/v9n18s1/a06g1.jpg"></p>     <p>Si aceptamos revisar esta hip&oacute;tesis, podr&iacute;amos   pensar que la econom&iacute;a pol&iacute;tica del   sistema de salud es el resultado de complejas   intervenciones entre m&uacute;ltiples actores que   tienen intereses, informaci&oacute;n y creencias   particulares muy diversas en el contexto del   actual marco institucional de dicho sistema, y   que se han permitido comportamientos oportunistas   de los diferentes actores. Bajo esta   premisa, es necesario revisar qui&eacute;nes pueden   estar obteniendo los mayores beneficios de   los recursos del sistema. &Eacute;ste tiene m&uacute;ltiples   actores, como lo son el Fondo de Solidaridad   y Garant&iacute;as (Fosyga), los prestadores de   servicios de salud, los aseguradores, los usuarios   del sistema, y el sector de medicamentos.   Para poder mirar este aspecto pasaremos a revisar algunas cifras de estos actores.</p>     <p>Comencemos por el Fosyga. Uno de los aspectos m&aacute;s controvertidos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sido el portafolio de inversiones de este fondo. Si revisamos los datos a corte de mayo de 2009, se encuentra que para el caso de la subcuenta de compensaci&oacute;n, perteneciente al r&eacute;gimen contributivo, el 69,91% del portafolio de inversiones est&aacute; en TES, t&iacute;tulos que son del Gobierno. Similar situaci&oacute;n se presenta para las subcuentas de solidaridad, ECAT y promoci&oacute;n, como se observa en la siguiente tabla. All&iacute; se puede apreciar que de las inversiones del portafolio del Fosyga, el 72% se destina a TES.</p>     <p>Si miramos el tema de la rentabilidad efectiva   que han tenido estos t&iacute;tulos, encontramos   que para el a&ntilde;o 2007, los TES obtuvieron   una rentabilidad del 8,05%, la menor del   portafolio de inversiones. An&aacute;loga situaci&oacute;n   se present&oacute; en 2008: los TES generaron la   menor rentabilidad efectiva anual. &iquest;Ser&aacute;   esto el resultado de un comportamiento   muy conservador con respecto al portafolio   de inversiones, o existe alg&uacute;n incentivo no monetario para determinar esta configuraci&oacute;n?</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rgps/v9n18s1/a06t2.jpg"></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rgps/v9n18s1/a06t3.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Uno de los aspectos que llev&oacute; a la declaratoria   de emergencia social fue la poca liquidez   de las EPS y las IPS. Llama la atenci&oacute;n que   exista un porcentaje muy importante, el   30,5%, del portafolio de inversiones que est&aacute;   entre 366 y 730 d&iacute;as. Ahora bien, si sumamos   la participaci&oacute;n mayor a seis meses, se   encuentra el 80,39% de las inversiones. Bajo   esta mirada, esto podr&iacute;a explicar el problema   de pagos que presentan algunos actores en el   sistema. Es muy posible que la rentabilidad   de las inversiones del portafolio del Fosyga   no compense la p&eacute;rdida que tienen tanto las   EPS como las IPS por falta de un adecuado flujo de recursos.</p>     <p>Sigamos con el comportamiento de los prestadores.   Para su an&aacute;lisis nos vamos a centrar en el   comportamiento del patrimonio. Por no poder   acceder a una base de datos de los balances   y los estados de resultados de las IPS, se   presenta el comportamiento de cuatro prestadores   de alta complejidad en el Distrito Capital. En la siguiente gr&aacute;fica se observa un comportamiento decreciente del patrimonio entre los a&ntilde;os 2002 y 2008 para tres de las cuatro IPS analizadas. Si bien se observa un comportamiento creciente entre 2002 y 2006, en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os este crecimiento se pierde, afectando incluso el patrimonio del a&ntilde;o 2002. Este resultado lleva a pensar que los pasivos que tienen actualmente estas instituciones est&aacute;n superando los activos que ten&iacute;an al comienzo del periodo. &iquest;Ser&aacute; que el decrecimiento de sus patrimonios se debe a su relaci&oacute;n comercial con las EPS? Es necesario profundizar en el an&aacute;lisis y tratar de trabajar sobre dos grupos de IPS, uno donde &eacute;stas no pertenecen a las EPS, y el otro donde existe integraci&oacute;n vertical.</p>     <p>Pasemos ahora a revisar el comportamiento   de las EPS del r&eacute;gimen contributivo. Si revisamos   la din&aacute;mica del patrimonio a partir de   los estados financieros que &eacute;stas presentan   a la Superintendencia Nacional de Salud, se   encuentra que el patrimonio de 10 de las EPS ha tenido un crecimiento del 109% entre 2000 y 2008, al pasar de $60.596 millones al comienzo del periodo a $126.670 millones al final del mismo. Si a este comportamiento le sumamos la EPS que m&aacute;s afiliados tiene en el pa&iacute;s, este crecimiento llega al 300%. Es decir, las EPS pasaron de tener un patrimonio de $135.631 millones a tener uno de $542.252 millones.</p>     <p>Si aceptamos el postulado econ&oacute;mico que   establece que donde hay acumulaci&oacute;n en unos   actores, debe haber desacumulaci&oacute;n en otros,   debemos identificar en qu&eacute; actores se produce esta &uacute;ltima.</p>     <p>   Seg&uacute;n las declaraciones del gremio que   agrupa a un n&uacute;mero importante de aseguradores   del r&eacute;gimen contributivo, la rentabilidad   sobre el patrimonio es del 3%.   La pregunta fundamental es c&oacute;mo se ha   obtenido ese patrimonio y cu&aacute;nto dinero   representa esa rentabilidad.   </p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rgps/v9n18s1/a06g2.jpg"></p>     <p>Sigamos con la revisi&oacute;n del comportamiento   de los recobros al Fosyga por eventos y   medicamentos no POS. En el r&eacute;gimen   contributivo se pas&oacute; de $1.278 millones en   el a&ntilde;o 2001 a $256.567 millones en el 2008,   a pesos constantes del 2008. Esto implica   un crecimiento mayor a 19.000 veces. Para   el caso del r&eacute;gimen subsidiado se pas&oacute; de   $20 a $8.473 millones, en pesos constantes   del 2008, lo que equivale a un crecimiento   mayor a 40.000 veces. &iquest;Por qu&eacute; se da este   crecimiento? Pueden plantearse varias   hip&oacute;tesis, pero las que talvez tienen mayor   fuerza son las siguientes: no se ha presentado   una adecuada actualizaci&oacute;n de los planes de   beneficios, lo que ha generado una demanda   creciente por parte de los usuarios a eventos   y medicamentos no POS; los aseguradores   han acudido a la cuenta para financiar la   prestaci&oacute;n de los servicios de sus usuarios,   porque no se encuentra en equilibrio la unidad de pago por capitaci&oacute;n que reciben.</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rgps/v9n18s1/a06g3.jpg"></p>     <p>Quisiera tratar de despejar las dos hip&oacute;tesis   planteadas. Al examinar cu&aacute;les son los   diagn&oacute;sticos m&aacute;s frecuentes recobrados al   Fosyga entre 2002 y 2005, se encuentra que   los cinco primeros son VIH-Sida, epilepsia,   hipertensi&oacute;n arterial, enfermedad coronaria   y c&aacute;ncer de seno. Estos problemas de salud   se encuentran dentro de los cubiertos por   el POS, lo que implica que los recobros   corresponder&iacute;an a medicamentos o procedimientos   que son necesarios para atenderlos,   pero que no est&aacute;n previstos dentro del plan   de beneficios. El otro planteamiento es que   los recobros se pueden estar realizando por   la utilizaci&oacute;n de medicamentos que tienen   diferente presentaci&oacute;n o nombre comercial,   lo que implicar&iacute;a que tienen un sustituto en los medicamentos del POS.</p>     <p>Si efectivamente tienen un sustituto, entonces se est&aacute; descargando ese gasto en el valor estimado de la prima, lo que indicar&iacute;a un alivio en el gasto que tiene la EPS. Si el tema es de marca comercial, el problema radica en conocer por qu&eacute; no se utiliza el nombre gen&eacute;rico. &iquest;Ser&aacute; un problema de calidad del medicamento? Si &eacute;sta es la raz&oacute;n, tendr&iacute;amos que preguntarle al Invima por qu&eacute; este medicamento se encuentra en el mercado. De igual manera, si revisamos los diagn&oacute;sticos m&aacute;s costosos, encontramos que la esclerosis recobr&oacute; $27.000 millones entre 2002 y 2005, cifra que vale la pena revisar a partir de la frecuencia de recobros, 9.887, lo que implica que cada recobro tiene un valor mayor a $2.800.000,00, valor que entonces tendr&iacute;a que destinar la familia en cada episodio de atenci&oacute;n. Es posible que estas prestaciones se consideren excepcionales por su baja frecuencia. &iquest;Podr&iacute;a una familia pagar mensualmente esta cantidad?</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Al entrar al tema de los medicamentos m&aacute;s   costosos, encontramos que el primer motivo   de recobro se hace por medicamentos que no   est&aacute;n especificados. A &eacute;ste se le denomina   campo no diligenciado. Este recobro ascendi&oacute;   a m&aacute;s de $23.000 millones. Se puede   decir que es posible que se hayan pagado   medicamentos que est&aacute;n dentro del POS,   y que los aseguradores, al cobrar, disminuyeron   la presi&oacute;n del gasto sobre la UPC.   La no actualizaci&oacute;n del POS, en t&eacute;rminos   de medicamentos, favorece la disminuci&oacute;n   del gasto en salud, elemento que favorece   a quien administra el riesgo financiero de esta prima.</p>     <p>Este comportamiento tendr&iacute;amos que revisarlo   con las tutelas. El estudio de la Defensor&iacute;a   del Pueblo del a&ntilde;o 2006 muestra que   el 53,38% de las demandas por tutelas son   para eventos y medicamentos POS. De esta   participaci&oacute;n, el r&eacute;gimen contributivo tiene   el 85,51% y el r&eacute;gimen subsidiado el 14,49%,   lo que hace pensar que gran cantidad de   los recobros que se pueden haber hecho   al Fosyga est&aacute;n cubiertos con la prima que   reciben las EPS. Estamos hablando que el   58% de las tutelas del r&eacute;gimen contributivo   son eventos POS. Para el caso del r&eacute;gimen   subsidiado, el 35% de los casos de tutelas son   por eventos POS. Si estos servicios prestados   bajo el amparo de las tutelas efectivamente   se han pagado, quiere decir que el sistema   est&aacute; haciendo un doble pago, al estar   incorporados en el c&aacute;lculo de la unidad de pago por capitaci&oacute;n. Esto se presta para un   comportamiento oportunista de extracci&oacute;n de rentas, ante la baja capacidad del Fosyga para auditar los recobros que le hacen los aseguradores del sistema. Si se acepta este argumento, entonces no es aceptable que estos actores hayan participado de la concepci&oacute;n y la redacci&oacute;n de los decretos de emergencia social.</p>     <p>Otra situaci&oacute;n sucede con el recobro de   medicamentos. El 23,5% de los medicamentos   que se reclaman por tutela son   POS. En este caso el 51% son del r&eacute;gimen   contributivo y el 48% del r&eacute;gimen subsidiado.   Los principales medicamentos que   se recobran en el r&eacute;gimen contributivo han   sido: &aacute;cido valproico, losartan, metoprolol   y omeprazol, medicamentos que estar&iacute;an   incluidos dentro del Plan de Obligatorio   de Salud del r&eacute;gimen contributivo. En el   caso del r&eacute;gimen subsidiado, el enalapril,   el &aacute;cido f&oacute;lico y el ciclosporina son los m&aacute;s   recobrados y tienen sustitutos en el POS. A   esta demanda de medicamentos se suman   los precios exagerados a los cuales se han   realizado los recobros. En casos espec&iacute;ficos   como el de la norepinefrina, donde el precio   promedio en el mercado es de $41.314, se   identific&oacute; que algunos recobros alcanzaron   hasta $195.571. Estamos hablando que   esto representa casi cinco veces el precio   promedio del mercado. Para el caso de la   amikacina, el precio promedio es de $1.029,   y el promedio de recobro que se encontr&oacute;   fue cercano a los $20.000; es decir, se est&aacute; recobrando 20 veces el valor promedio.</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rgps/v9n18s1/a06t4.jpg"></p>     <p>Hay otros problemas adicionales que se   suman a este problema de los recobros de los   medicamentos. Tal es el caso del kaletra,   medicamento para el tratamiento del sida.   Se encontr&oacute; que mientras en pa&iacute;ses vecinos   como Venezuela y Ecuador, la casa farmac&eacute;utica   los comercializa a US $1.500, en   Colombia el precio que estamos pagando es de US $3.500.</p>     <p>Ante estos argumentos, lo que planteo es   que realmente hay un comportamiento   oportunista por parte de los diferentes   actores que ha generado una extracci&oacute;n de   renta muy importante en el sistema, y que   probablemente el tema fundamental es un   manejo eficiente de los recursos, y no s&oacute;lo un crecimiento de los mismos.</p>     <p>La discrecionalidad que ha existido en el   sistema ha permitido actuaciones oportunistas   que van en contra de un comportamiento   &oacute;ptimo. La discreci&oacute;n ha permitido recobros   importantes al Fosyga, probablemente de   hechos que estaban previstos o estaban   calculados econ&oacute;micamente dentro de la   unidad de pago por capitaci&oacute;n, y esto se ha   presentado por una baja capacidad regulatoria   del Gobierno respecto de los agentes   del sistema. El compromiso de ejercer una   adecuada regulaci&oacute;n de los comportamientos   oportunistas es de vital importancia,   porque mientras tengamos una capacidad   discrecional alta, la posibilidad de tener   comportamientos oportunistas en el sistema   aumentar&aacute;. El problema de este comportamiento   es que requiere un compromiso   por parte de los diferentes actores, desde el   punto de vista de una autodisciplina, y un   comportamiento &eacute;tico para con la sociedad.   Lo que requiere Colombia es darle salud a   la poblaci&oacute;n, y no generar grandes rentas a   partir de la operaci&oacute;n del Sistema General de Seguridad Social en Salud.</p>     <p>La manera de limitar la discrecionalidad es crear compromisos cre&iacute;bles y duraderos en el tiempo. Estos compromisos se pueden establecer desde dos estrategias: la motivacional, es decir, que el compromiso que hoy adquirimos, en un futuro queremos respetarlo; contin&uacute;a en el largo plazo; todos adherimos a &eacute;l. La otra dimensi&oacute;n es un compromiso imperativo, esto es, aquel que se adquiere no por convicci&oacute;n, sino de manera coercitiva; no se puede actuar de otra manera; estrategia que ha sido probada y que como ejemplo podemos revisar la operaci&oacute;n del r&eacute;gimen subsidiado, donde se ha mostrado la habilidad de los diferentes actores para poder salirse por los espacios que deja la normatividad y la reglamentaci&oacute;n del sistema.</p>     <p>Creo que debemos construir un compromiso   donde realmente entendamos para qui&eacute;n es   este sistema de salud y que todos lo hagamos   respetar. Esto se hace m&aacute;s cre&iacute;ble si logramos   crear grupos de veto ante comportamientos   oportunistas, y ah&iacute; la academia tiene un papel   muy importante, en t&eacute;rminos de evidenciar   el cumplimiento, por parte de los diferentes   actores, de los compromisos que se establecieron.   Se requiere una institucionalidad,   porque &eacute;sta genera unos compromisos colectivos, duraderos y permanentes.</p>     <p>Para finalizar, es importante revisar las   palabras Olson (1988):<sup><a href="#1" name="s1">1</a></sup> &quot;... a veces, cuando   cada individuo considera s&oacute;lo sus propios   intereses, un resultado colectivo de car&aacute;cter   racional emerge autom&aacute;ticamente...&quot;,   sin embargo a veces, &quot;... no importa cu&aacute;n   inteligentemente cada individuo persiga sus   intereses, ning&uacute;n resultados social de tipo   racional puede emerger espont&aacute;neamente,   s&oacute;lo una mano guiadora o una instituci&oacute;n   apropiada puede hacer surgir resultados que sean colectivamente eficientes&quot;.</p> <hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="1" href="#s1">1</a>1 Olson, Mancur (1998). &quot;La l&oacute;gica de la acci&oacute;n   colectiva&quot;, citado en Saiegh, Mariano, La nueva   econom&iacute;a pol&iacute;tica, racionalidad e instituciones, Buenos Aires, Eudeba. </p>     <p>&nbsp;</p> </font>      ]]></body>
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