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</front><body><![CDATA[  <font face="Arial">    <p align="justify"><b>Se&ntilde;or Editor:</b></p>     <p align="justify">Recientemente quise completar una revisi&oacute;n sobre algunos aspectos de fisiolog&iacute;a del m&uacute;sculo esquel&eacute;tico -concretamente fatiga muscular- con referencias de la literatura cient&iacute;fica colombiana y me di cuenta que es m&iacute;nima la producci&oacute;n sobre estas &aacute;reas en nuestro pa&iacute;s.</p>     <p align="justify">Mi b&uacute;squeda en bases de datos como Lilacs, Medline o incluso en los contenidos de varias de las revistas clasificadas como B por Colciencias, as&iacute; como otras dedicadas a la actividad f&iacute;sica, arroj&oacute; como resultado un adecuado n&uacute;mero, en mi opini&oacute;n, de trabajos originales y revisiones sobre salud p&uacute;blica y actividad f&iacute;sica, control del rendimiento deportivo y fisiolog&iacute;a del ejercicio, producto de las principales universidades de Colombia y de los institutos de deporte; pero un m&iacute;nimo aporte en lo que se refiere a fisiolog&iacute;a, biof&iacute;sica y bioqu&iacute;mica del m&uacute;sculo esquel&eacute;tico bajo diferentes condiciones -reposo, actividad f&iacute;sica, efecto de drogas, condiciones patol&oacute;gicas.</p>     <p align="justify">Al revisar las listas de grupos de investigaci&oacute;n reconocidos y clasificados por Colciencias se encuentran varios dedicados a la fisiolog&iacute;a y otros tantos a la actividad f&iacute;sica, pero al mirar los proyectos y publicaciones se concluye que no hay ninguno que se encuentre sistem&aacute;ticamente haciendo aportes directos e importantes en el &aacute;rea de la biolog&iacute;a del m&uacute;sculo esquel&eacute;tico.</p>     <p align="justify">Es posible que se piense que este es un campo poco importante frente a otros en los cuales se centra la investigaci&oacute;n en ciencias b&aacute;sicas en nuestro pa&iacute;s; sin embargo, es factible que parte del atraso que tenemos en materia deportiva, por ejemplo, se deba a un incompleto sistema de investigaci&oacute;n en estas &aacute;reas. Las investigaciones en ciencias b&aacute;sicas sobre m&uacute;sculo esquel&eacute;tico tienen importantes aplicaciones m&eacute;dicas, adem&aacute;s de las que se refieren a los deportistas.</p>     <p align="justify">En los &uacute;ltimos a&ntilde;os algunos grupos en otros pa&iacute;ses han ido dibujando cascadas de se&ntilde;alizaci&oacute;n intracelulares en el m&uacute;sculo esquel&eacute;tico, que podr&iacute;an ayudar a resolver problemas en diab&eacute;ticos y en individuos resistentes a la insulina en general<sup>1</sup>, y en enfermos con otros trastornos musculares, como distrofias, neoplasias, etc.</p>     <p align="justify">Conocer los factores musculares comprometidos en la fatiga y el da&ntilde;o musculares podr&iacute;a ayudar a mejorar la calidad de vida de los ancianos y de los pacientes con falla card&iacute;aca<sup>2</sup> y en los deportistas a evitar el da&ntilde;o muscular y mejorar su rendimiento.</p>     <p align="justify">Tambi&eacute;n ser&aacute; necesario estudiar el m&uacute;sculo para entender la fisiolog&iacute;a de nuevos genes y prote&iacute;nas descubiertos como consecuencia de la r&aacute;pida evoluci&oacute;n de la gen&oacute;mica y la prote&oacute;mica<sup>3</sup>. Por ejemplo, la estructura del sarc&oacute;mero ahora implica a m&aacute;s de 20 prote&iacute;nas diferentes, que no se conoc&iacute;an hace un par de d&eacute;cadas y muchas de ellas a&uacute;n son poco estudiadas<sup>4</sup>. Adem&aacute;s, para m&uacute;ltiples prote&iacute;nas y estructuras como las adhesiones focales y los cost&aacute;meros se pueden proponer ahora funciones como consecuencia de los estudios de la &uacute;ltima d&eacute;cada<sup>5</sup>. Hubiera sido muy dif&iacute;cil obtener estos conocimientos si no se hubieran usado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os m&uacute;ltiples t&eacute;cnicas en el estudio de la biolog&iacute;a del m&uacute;sculo esquel&eacute;tico, m&aacute;s que t&eacute;cnicas para la investigaci&oacute;n en fisiolog&iacute;a del ejercicio. Si estos avances se dieron en a&ntilde;os recientes, es l&oacute;gico pensar que falta mucho por descubrir.</p>     <p align="justify">Hay todo un campo por trabajar en Colombia en biolog&iacute;a celular, gen&eacute;tica, fisiolog&iacute;a, biof&iacute;sica, bioqu&iacute;mica e incluso farmacolog&iacute;a del m&uacute;sculo esquel&eacute;tico, sin mencionar, por ejemplo, que la formaci&oacute;n de doctores en esta &aacute;rea en el pa&iacute;s no existe.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Recientemente visit&eacute; uno de los laboratorios adscritos a la iniciativa europea para el estudio de algunos aspectos de la biolog&iacute;a del m&uacute;sculo esquel&eacute;tico (European Muscle Development Network, Myores, disponible en <a href="http://www.myores.org">www.myores.org</a>), y percib&iacute; inter&eacute;s en abrir las puertas a la colaboraci&oacute;n internacional entre el viejo continente y Colombia.</p>     <p align="justify">Ser&iacute;a interesante comenzar a pensar en tener laboratorios para estudiar las &aacute;reas que arriba menciono dentro de los institutos de deporte y los laboratorios de fisiolog&iacute;a del ejercicio con que cuentan las principales ciudades y universidades en Colombia y empezar a trabajar en la creaci&oacute;n de doctorados en fisiolog&iacute;a, que como en muchas otras &aacute;reas, faltan en el pa&iacute;s<sup>6</sup>. Igualmente se debe establecer contacto con grupos e investigadores internacionales reconocidos en el &aacute;rea. &#161;Hay muchas preguntas por responder!</p>     <p align="justify"><B>REFERENCIAS</b></p>     <p align="justify">1<a name="1"></a>. Hayashi T, Dufresne S, Aronson D, Sheerwood D, Hirshman M, Boppart M, et al. Intracellular signaling pathways in contracting skeletal muscle. Chapter 3. En: Hargreaves M, Thompson M, (eds.). Biochemistry of exercise X. Champaign: Human kinetics; 1999. p. 19-34.    <br> 2<a name="2"></a>. Lunde P, Sjaastad I, Schiotz Thorud H, Sejersted O. Skeletal muscle disorders in heart failure. Acta Physiol Scand 2001; 171: 277-294.    <br> 3<a name="3"></a>. Booth F, Tseng B, Hamilton M, Fluck M. Beyond exercise biochemistry 2000: a new golden age. Chapter 2. En: Hargreaves M, Thompson M, (eds.). Biochemistry of exercise X. Champaign: Human kinetics; 1999. p. 9-15.    <br> 4<a name="4"></a>. Craig R, Padr&oacute;n R. Molecular structure of the sarcomere. En: Engel A, Franzini-Armstrong C, (eds.). Myology. 3rd ed. Myology. 3rd ed. New York: McGrawHill: 2004.    <br> 5<a name="5"></a>. Carson J, Wei L. Integrin signalling’s potential for mediating gene expression in hypertrophying skeletal muscle. J Appl Physiol 2000; 88: 337-343.    <br> 6<a name="6"></a>. Corredor C. Editorial. Colomb Med 2004; 35: 54.     <p align="justify"><b>Juan Camilo Calder&oacute;n, M.D.</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   e-mail: <a href="mailto:jcalderonv00@yahoo.com">jcalderonv00@yahoo.com</a>    <br>   Profesor Universidad de Antioquia    <br>   Departamento de Fisiolog&iacute;a y Bioqu&iacute;mica    <br>   Grupo de Fisiolog&iacute;a del Ejercicio, Universidad de Antio-quia-Indeportes Antioquia, Medell&iacute;n, Colombia    <br> Aspirante a Doctor en Fisiolog&iacute;a y Biof&iacute;sica, Instituto Venezolano de Investigaciones Cient&iacute;ficas, Venezuela</p>     <br>     <p align="justify"><b>Se&ntilde;or Editor: </b>     <p align="justify">He le&iacute;do con gran inter&eacute;s el art&iacute;culo de Mattar S et al. &#171;Limitaciones para el serodiagn&oacute;stico del virus del oeste del Nilo en zonas end&eacute;micas con co-circulaci&oacute;n de Flavivirus en el Caribe colombiano&#187; publicado en el volumen 36 N&#176;3, p. 179-185 de<b><i>Colombia M&eacute;dica</i></b> , por lo que significan sus hallazgos para la investigaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica con este virus. Sin embargo, se requiere hacer una aclaraci&oacute;n sobre un error en la taxonom&iacute;a de los virus que aparece en el documento.</p>     <p align="justify">En a&ntilde;os anteriores, se usaba el t&eacute;rmino arbovirus para definir a aquellos que son capaces de infectar y replicarse en insectos (ARthropod BOrned VIRUS). El t&eacute;rmino sigue siendo usado coloquialmente para definir aquellos virus que pueden ser transmitidos por insectos; sin embargo, no se ajusta a los criterios actuales de taxonom&iacute;a definidos por el Internacional Committee on Taxonomy of Viruses (ICTV), que usa fundamentalmente el tipo de &aacute;cido nucleico como el criterio central en la clasificaci&oacute;n. De esta manera, los miembros de los Arbovirus fueron incluidos en diferentes &oacute;rdenes y familias, sin tener en cuenta las consideraciones eco-epidemiol&oacute;gicas.</p>     <p align="justify">En el mencionado art&iacute;culo, en varias ocasiones se incluye al virus de encefalitis equina venezolana (VEEV) como parte de la familia Flaviviridae, lo cual es incorrecto, pues este virus, aunque est&aacute; incluido en el Taxa de virus con ARN de sentido positivo de cadena sencilla (como los flavivirus), pertenece a la familia Togaviridae, que cuenta con dos g&eacute;neros, Alphavirus (VEEV y otros) y Rubivirus (rub&eacute;ola). Por esta misma raz&oacute;n, se podr&iacute;a considerar que el hallazgo de un suero doblemente positivo para VEEV y dengue, realmente podr&iacute;a estar representando un caso antiguo de dengue tambi&eacute;n con antecedentes de contacto con VEEV, y no una reactividad cruzada como se sugiere en el texto, pues no se han informado ep&iacute;topes compartidos entre ambas familias de virus.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Agradezco su atenci&oacute;n, cordialmente,</p>     <p align="justify"><b>Jaime E. Castellanos</b>    <br>   e-mail: <a href="mailto:castellanosjaime@unbosque.edu.co">castellanosjaime@unbosque.edu.co</a>    <br>   Director Instituto de Virolog&iacute;a, Universidad El Bosque    <br> Bogot&aacute;, Colombia</p>     <br>     <p align="justify"><b>Se&ntilde;or Editor:</b></p>     <p align="justify">En respuesta a la aclaraci&oacute;n que hizo el doctor Jaime E. Castellanos sobre la clasificaci&oacute;n del virus de la encefalitis venezolana, estoy de acuerdo en que efectivamente este virus no pertenece a la familia de los Flavivirus, pero s&iacute; a la familia Togaviridae g&eacute;nero Alphavirus. Con respecto al t&eacute;rmino arbovirus se usa en el trabajo para definir una forma de transmisi&oacute;n por artr&oacute;podos y b&aacute;sicamente por insectos. Este t&eacute;rmino es aceptado mundialmente en la biomedicina tropical como un t&eacute;rmino &#171;vulgar&#187; o com&uacute;n si se quiere, sin que se constituya en un orden o forma taxon&oacute;mica. Por ello, nunca fue impreso en cursiva en <B><i>Colombia M&eacute;dica</i></b> .</p>     <p align="justify">Cordialmente,</p>     <p align="justify"><b>Salim Mattar, Ph.D. </b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   e-mail: <a href="mailto:smattar@escarsa.net.co">smattar@escarsa.net.co</a>    <br>   Director Instituto de Investigaciones Biol&oacute;gicas del Tr&oacute;pico    <br>   Profesor Titular, Microbiolog&iacute;a e Infectolog&iacute;a    <br>   Facutad de Medicina Veterinaria, Universidad de C&oacute;rdoba</p> </font>      ]]></body>
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