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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Episodios clínicos de inquietud y pánico en los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinical episodes of restlessness and panic in the terrorist attacks of 11 of September of 2001 in United States]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Introduction: It agrees to specify that the nerves are an old biomedical taxonomy of the disease, whose slight knowledge has been elaborated in popular contexts. Today, it is a present disease in many western societies that express a way of the suffering. Objective: This study is centered in exploring the impact of 11-S in the nerves of the Mexican immigrants who live in the United States. Methodology: It is directed by the tradition of the anthropology of the disease. It leans in the original materials, collected in the park of the mountain (Illinois, the United States). The field work was lead from September of 2001 to February of 2002 between users of the «Latin Program» of the Agency «service of the family of South Lake County». The data come from interviews gathered in depth to qualified informers. Three main dimensions were considered in the methodology and work plan. First, episode of the towers’s impact in every day life of Mexican immigrants, the way in which their health was affected, and how the nerves were originated and declared. Secondly, it considers of particular form some questions like the uncertainty on their future and the fear, bound not only to the possibilities of new attacks but also related to the internal changes and the federal policies. At a third moment, it was explored how the Mexican identity was redefined as a result of the attack. Results: They offer the data that the nervous suffering between Mexican immigrants regarding political violence basically does not defer from the manifestations and etiological theories indicated by numerous authors in relation to diverse social groups, cultural and ethnic in previous works. Conclusions: It express the importance of the social context and political generated from the attacks it worsens the experiences of nerves between the Mexican population. In short, the sensation of imminent danger does not only reveals the fear to new terrorist acts but the consequences are also repeated that the decision of the country entails to initiate combat operations.]]></p></abstract>
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<kwd lng="en"><![CDATA[USA]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><b><font size="+1" face="Arial">Episodios clínicos de inquietud y pánico en          los ataques terroristas del 11 de          septiembre de 2001 en Estados Unidos</font></b></p> 	 	     <p align="center"><b><font face="Arial">Francisco Sacristán, Dr.*</font></b></p> 		 		 		<dl> 		    <dt><font size="-1" face="Arial">* Profesor Titular Interino, Facultad de          Ciencias de la Información, Departamento de Historia de la Comunicación          Social, Universidad Complutense de Madrid, España. e-mail: <A          href="mailto:fsacrist@ccinf.ucm.es">fsacrist@ccinf.ucm.es</A> 		 		    <dt>Recibido para publicación febrero 13, 2006 Aceptado para publicación enero 4, 2007</font> </dl> 		   		   		      <P align="justify"><font face="Arial"><B>RESUMEN</B></font></P> 		   		      <p align="justify"><font face="Arial"><b><i>Introducción:</i></b> Conviene especificar que          los nervios son una taxonomía biomédica antigua de la enfermedad, cuyas          nociones se han reelaborado en contextos populares. Hoy es una          enfermedad presente en muchas sociedades occidentales que expresan una          manera del sufrimiento. </font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b><i>Objetivo:</i></b> Este estudio se centra en          explorar el impacto del 11-S en los nervios de los inmigrantes mexicanos          que viven en los Estados Unidos.</font></p> 		 		     <p align="justify"><font face="Arial"><b><i>Metodología:</i></b> Está dirigida por la          tradición de la antropología de la enfermedad. Se apoya en los          materiales originales, recolectados en Highland Park (Illinois, Estados          Unidos). El trabajo en el terreno se hizo de septiembre de 2001 a          febrero de 2002 entre usuarios del «Programa Latino» de la Agencia          «Servicio a la Familia de South Lake County». Los datos provienen de          entrevistas recogidas en profundidad a los informadores calificados. Se          consideraron tres dimensiones principales en la metodología y en el plan          de trabajo. Primera, el impacto del episodio de las torres en la vida de          cada día de los inmigrantes mexicanos, la manera en que su salud se          afectó, y cómo se originaron y manifestaron los nervios. En segundo          lugar, se consideran de forma particular algunas cuestiones como la          incertidumbre sobre su futuro y su miedo, ligados no solamente a las          posibilidades de nuevos ataques sino también en relación con los cambios          internos y las políticas federales. En un tercer momento, se exploró          cómo la identidad mexicana fue redefinida como consecuencia del          ataque.</font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b><i>Resultados:</i></b> Ofrecen el          dato que el padecimiento nervioso entre mexicanos inmigrantes en          relación con la violencia política básicamente no difiere de las          manifestaciones y teorías etiológicas señaladas por numerosos autores en          relación con diversos grupos sociales, culturales y étnicos en trabajos          previos.</font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b><i> Conclusiones:</i></b> Lo más          destacable consiste en que el contexto social y político que se genera a          partir de los atentados agudiza las experiencias de nervios entre la          población mexicana. En resumen, la sensación de peligro inminente revela          el temor no sólo a que se repitan nuevos actos terroristas, sino también          a las consecuencias que lleva consigo la decisión del país de iniciar          acciones bélicas.</font></P> 		 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="center"><font face="Arial"><i><b>Palabras clave:</b> Nervios; Pánico;          Estados Unidos; 11-S.</i></font></P> 		 		    <P align="justify"><font face="Arial"><b><i>Clinical episodes of restlessness and panic in the terrorist attacks of 11 of          September of 2001 in United States</i></b></font></P> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b>SUMMARY</b></font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b><i>Introduction:</i></b> It agrees to specify that          the nerves are an old biomedical taxonomy of the disease, whose slight          knowledge has been elaborated in popular contexts. Today, it is a          present disease in many western societies that express a way of the          suffering.</font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b><i> Objective:</i></b> This          study is centered in exploring the impact of 11-S in the nerves of the          Mexican immigrants who live in the United States.</font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b><i>Methodology:</i></b> It is directed by the          tradition of the anthropology of the disease. It leans in the original          materials, collected in the park of the mountain (Illinois, the United          States). The field work was lead from September of 2001 to February of          2002 between users of the «Latin Program» of the Agency «service of the          family of South Lake County». The data come from interviews gathered in          depth to qualified informers. Three main dimensions were considered in          the methodology and work plan. First, episode of the towers’s impact in          every day life of Mexican immigrants, the way in which their health was          affected, and how the nerves were originated and declared. Secondly, it          considers of particular form some questions like the uncertainty on          their future and the fear, bound not only to the possibilities of new          attacks but also related to the internal changes and the federal          policies. At a third moment, it was explored how the Mexican identity          was redefined as a result of the attack. </font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b><i> Results:</i></b> They offer the data that the          nervous suffering between Mexican immigrants regarding political          violence basically does not defer from the manifestations and          etiological theories indicated by numerous authors in relation to          diverse social groups, cultural and ethnic in previous works.</font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b><i> Conclusions:</i></b> It express the importance          of the social context and political generated from the attacks it          worsens the experiences of nerves between the Mexican population. In          short, the sensation of imminent danger does not only reveals the fear          to new terrorist acts but the consequences are also repeated that the          decision of the country entails to initiate combat          operations.</font></P> 		 		             <p align="center"><font face="Arial"><i><b>Keywords:</b> Nerves; Panic; USA;          11-S.</i></font></P> 		 		    <P align="justify"><font face="Arial">Actualmente numerosas culturas históricamente conectadas utilizan la expresión          «nervios» para dar cuenta de una enfermedad que compromete estados y          síntomas físicos y emocionales. Dicho mal casi siempre se origina en          conflictos tanto del núcleo familiar y la comunidad como de la sociedad          más amplia<SUP>1</SUP>. Low<SUP>2</SUP> señala que los nervios son una          forma de sufrimiento encontrada en muchas culturas occidentales o en          grupos sociales profundamente influidos por ella<SUP>3</SUP>. En          cuanto a las teorías etiológicas se han propuesto tres categorías          explicativas: </font></P> 		 		             ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Arial">a)desequilibrios socio-emocionales, como conflictos familiares, peleas y          violencia en el medio social, estrés laboral y experiencias críticas o          eventos traumáticos; </font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial">b) conflictos emocionales como experiencias de pánico, y pérdidas          afectivas; </font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial">c) causas naturales como el consumo de alcohol, el exceso de pensamientos, entre          otras<SUP>4</SUP>.</font></p> 		 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><font face="Arial">De acuerdo con estudios realizados entre          población campesina y urbana de Costa Rica<SUP>5</SUP>, inmigrantes de          El Salvador6, México<SUP>7,8</SUP>, noroeste argentino<SUP>9</SUP>, de          Grecia a los Estados Unidos y Canadá<SUP>10</SUP> y nativos de Estados          Unidos<SUP>11</SUP> bajo la denominación de nervios se engloba una          amplia y variada gama de manifestaciones comunes en la mayoría de los          casos: palpitaciones, sofocos, taquicardia, temblores, desmayos,          tensión, enojo, llanto, inapetencia, ira, pesadillas, insomnio,          desesperación, dolor de cabeza, dolor de estómago, entre otros. Estas          manifestaciones son básicamente similares, más allá de los diversos          contextos culturales<SUP>2,3</SUP>.</font></p> 		 		     <P align="justify"><font face="Arial">Un elemento fundamental          encontrado en casi todos los contextos en los que se estudiaron los          nervios se refiere a la pérdida de control<SUP>2</SUP>; por otra parte,          la cura incluye el autocontrol, la medicina casera y los recursos que          habitualmente los miembros de los distintos grupos sociales utilizan          para atender su salud. Otras características de los nervios          contemporáneos es que son vistos como un problema individual que puede          afligir a cualquier persona más allá de variables como el género, clase          social, pertenencia étnica y lugar de residencia. Al igual que en el          caso de otros taxa vernáculos, como por ejemplo la insolación o el calor          subido<SUP>12</SUP>, varias hipótesis sugieren la idea de que el          significado «popular» que tiene hoy en día este concepto ha sido en otro          momento histórico parte del conocimiento médico de élite<SUP>3,11</SUP>. </font></P> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"> En esta ocasión no se hará una revisión etnográfica exhaustiva          sobre los nervios porque ese análisis ya se hizo en anteriores          oportunidades<SUP>8</SUP>. El propósito de este artículo es acotado y se          limita a describir los efectos que los atentados del 11-S han tenido en          los nervios de la población mexicana residente en Illinois,          específicamente en las localidades de Highland Park, Highwood y          Waukegan. </font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial">La perspectiva teórica combina propuestas de lo que se          llama tradición centrada en los significados de la antropología          médica<SUP>13,14 </SUP>y de las microsociologías norteamericanas. El          método ha sido el estudio en profundidad de un grupo social dado, con la          intención de realizar una etnografía de la enfermedad entre inmigrantes          mexicanos. </font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial">Durante la labor de campo fue posible apreciar que el          padecimiento de nervios se incrementó notoriamente respecto de otros          taxa vernáculos a partir del 11 de septiembre, incluso entre individuos          que no habían padecido de nervios antes. En esta ocasión se analizará          este fenómeno emergente, con atención a las vivencias y explicaciones          sociales de los actores. Estos casos se recortan como una unidad          espacial en primer lugar, por la etiología que refieren los propios          actores sociales, en segundo término porque esta etiología refiere          factores macro sociales que incluyen la violencia política a diferencia          de las vivencias de nervios que aluden por lo general a conflictos micro          sociales o emocionales.</font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"> El trabajo de campo se hizo entre          septiembre de 2001 y febrero de 2002 en el programa para los latinos de          la agencia de consejería «Family Service of South Lake County» de          Highland Park (Illinois). Se realizaron entrevistas abiertas, extensas y          recurrentes a 25 inmigrantes mexicanos de ambos sexos. El rango de edad          osciló entre 17 y 58 años, si bien la mayoría de los informantes se          ubican en la franja de 25 a 40 años. Los lugares de procedencia de          México han sido principalmente Oaxaca, Guerrero y Zelaya.</font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b>POSTRIMERÍAS DEL ATENTADO </b></font></p> 		 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Arial"><b><i>1. El impacto en los nervios.</i></b> Diversos autores han señalado que el          impacto de la violencia política y/o el terrorismo de estado inciden en          molestias que los actores sociales interpretan y definen como          sufrimiento de nervios. En el caso que se va a analizar, el fenómeno que          incrementa los nervios no es sólo el atentado sino también el clima          socio-político generado <i>a posteriori.</i> En efecto, con después del          atentado apareció un caudal de personas que manifestaban vivenciar los          nervios por primera vez. </font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial">Las referencias a los episodios          relacionados con el 11-S adquieren características que escapan a la          lógica y reglas del denominado mundo de la vida cotidiana de cada actor.          Este mundo de la vida cotidiana se constituye como mundo circundante e          inmediato, con una especial perspectiva temporal que las personas          presuponen en virtud del sentido común, implica certidumbre en la medida          en que se da una sucesión rutinaria de experiencias no problemáticas          pero que llevan en sí la posibilidad de ser interrumpidas; en este          sentido, como se aprecia en los relatos de los actores sociales, el          atentado marcó un quiebre en la cotidianidad, en todo aquello que los          inmigrantes tomaban como garantizado y seguro. Estas sensaciones de          inseguridad, estas vivencias de temor, enojo, de peligro inminente,          generan los nervios.</font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"> Desde esta perspectiva el 11-S irrumpió          como un evento conflictivo por ser desorganizador de las vivencias de          miedo y dolor conocidas hasta ese momento por los actores y tuvo como          consecuencia que éstos empezaran a vivir experiencias no-comunes (en          sentido de ordinarias) con distintos objetos. Entre los objetos al que          le adjudican mayor cantidad de rasgos «extraños» está, en primer lugar,          el avión; aviones que en cuestión de instantes son vistos venirse abajo          o incendiarse, mientras que a los pocos segundos las personas expresan          darse cuenta que siguen su curso normalmente. </font></P>          		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><i>¿Si ha visto la cantidad de aviones que pasan          a cada rato? Imagínese, si me detengo a mirarlos siempre algo les          sucede: se prenden fuego, explotan, desaparecen de pronto... no sé, de          todo. Pero después no ocurre nada de lo que me imaginé, es toda mi          fantasía. Esto es muy raro... (Hugo, 36) </i></font></p>          		    <P align="justify"><font face="Arial">En segundo lugar, los rascacielos también se mencionaron como objetos con este tipo          de características. Los eventos relatados sobre los mismos han sido          vidrios rotos, la oscilación de sus paredes, el derrumbamiento,          sensaciones extrañas en ascensores; al igual que en el caso de los          aviones todos estas opciones son después descartadas.</font></P>       <p align="justify"><font face="Arial"><i>Mi concuñada trabaja en la confitería del          Hancock (Chicago). Antes subía para ir a buscarla porque salimos a la          misma hora, pero ahora no puedo. Siento en el ascensor algo que me sube          y me baja por la garganta, es como si todo el edificio se moviese. Llega          arriba de todo y aprieto enseguida para bajar de nuevo. (Berta,          40)</i></font></P> 		 		    <P align="justify"><font face="Arial">Si bien las primeras explicaciones eran en su mayoría adjudicadas a presentimientos          e intuiciones de hechos que, desde la óptica de los actores, quizá          sucederían en un futuro inmediato y ellos lograban percibir gracias a su          sensibilidad, con el transcurrir de las semanas la causa de estos          fenómenos pasa a ser explicada como predominantemente producto de los          nervios.</font></P> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><i>A veces pasa un avión y me parece que le pasa          algo terrible. Antes pensaba que me estaba volviendo loco, ahora creo          que son los nervios que me están jugando una mala pasada. Es extraño,          ¿verdad? Pero quedamos todos muy sensibles después de los hitjackers          (secuestradores de aviones). (Luis, 34)</i></font></P> 		 		    <P align="justify"><font face="Arial"> En tercer lugar, algunos de nuestros          informantes mencionan este tipo de relatos pero sin relación con objetos          sino con seres humanos. Mencionaron eventos en los que aparecían          visiones de ligeras sombras con rasgos humanos difusos y vagos, el          escuchar ruidos (pasos, gemidos, llantos, balbuceos de bebés) el sentir          olores fuertes e imprecisos (carne quemada, sangre, algo en estado de          descomposición) o simplemente como sensaciones en el cuerpo que son          señales de «algo», por ejemplo, de la presencia de          alguien.</font></P> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><i>No lo puedo explicar y por eso no me van a          entender (los padres). Voy al cementerio y rezo. Esas personas saltando          desde las Torres se me aparecen en sueños. Pero también durante el día          parece que quieren decirme algo. Rezo y me quedo en paz, así se me quita          lo nerviosa. (Galia,17)</i></font></P> 		 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify"><font face="Arial">La explicación de que son los nervios no          exime por completo del miedo de estar enloqueciendo, si bien a          diferencia de lo que se notó en el estudio general sobre mexicanos y          nervios reduce notablemente esta posible «locura» en casi todos los          casos. La sensación de que hay varias personas que sienten lo mismo          tiene un efecto tranquilizador y este tipo de episodios antes del 11-S          causaban mayor consternación y preocupación entre quienes lo          vivenciaban. Es decir, es como si la situación de estar en un país          herido amortiguase la representación de los propios síntomas como          indicadores de algo, son sólo parte de un mal mayor que sufren todos los          Estados Unidos.</font></P> 		             <p align="justify"><font face="Arial"><i>No es para menos que a uno le sucedan todas          estas cosas, con todo lo que sucedió lo raro sería seguir la vida como          si nada. (Juan, 52)</i></font></P> 		 		    <P align="justify"><font face="Arial">Los peligros se viven como reales e          inminentes y a la vez son re-significados desde el marco de referencia          de los actores. Ninguno de los informantes estaba por viajar en avión ni          solía hacerlo; por tanto, el secuestro de aviones comerciales no          implicaba un riesgo para ellos, sin embargo, el temor que mencionaban          surgía ante el posible uso de armas de destrucción masiva (biológicas,          químicas), que se estrellase un avión cerca del lugar donde se          encontraban y otro tipo de atentados en los que sí adquirían una          posición de vulnerabilidad.</font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><i>Dice mi marido que donde vivimos nosotros        (Waukegan) va a ser el próximo blanco. Ahí hay como una planta nuclear y        con sólo una bomba desaparece todo, no sé, creo que hasta los alrededores        de Chicago llegaría el impacto. Lloro por todo, y mis nervios están que        explotan por nada, hasta empecé a pelearme con mi familia y eso que nos        llevábamos tan bien... (Norma, 43)</i></font></P> 	   	      <p align="justify"><font face="Arial">Los entrevistados          manifiestan vivir en un estado de tensión permanente, producto del clima          bélico que los rodea: más policías, mayores controles e inspecciones,          alarmas de posibles nuevos atentados y sucesos como registros repentinos          en las calles, demoras y detenciones sin motivos, incomunicación para          averiguar antecedentes entre otras experiencias traumáticas que se          transforman en nuevos factores de opresión. Los niños mexicanos también          sienten la hostilidad del medio, al que viven como inseguro y peligroso.          Las madres expresan consternación porque a partir del 11-S se orinan en          la cama, tienen pesadillas, lloran sin motivo aparente, señalan dolores          físicos, quejas constantes y hacen dibujos que se relacionan con los          atentados. Algunas de estas madres llegan a la agencia con el          diagnóstico hecho por profesionales de la escuela de «estrés post          traumático», sin embargo éste no coincide con el diagnóstico que ellas          mismas realizan sobre lo que tienen sus niños: nervios y/o susto por los          atentados fueron los taxa vernáculos mencionados.</font></p> 		 		     <P align="justify"><font face="Arial">Por otra          parte, varios informantes hacen hincapié en la sobre-abundancia de          información relacionada con el 11-S que aparece constantemente en los          medios de comunicación sobre todo, pero también en medios educativos,          recreativos y de todas las instituciones sociales en general. Esto          genera dos reacciones, por un lado un rechazo absoluto a querer escuchar          más de lo mismo, pero por otra parte una necesidad de seguir          informándose sobre cada nuevo detalle que aparezca: número de víctimas,          biografías de las víctimas, sospechosos comprometidos, estado de la          investigación en curso. El hartazgo, que recién se mencionó, queda          expuesto, por ejemplo, en el fracaso de un servicio que propone la          agencia para la comunidad, como ha sido la creación de espacios de          reflexión y debate para tratar lo sucedido. Nadie concurrió a la primera          convocatoria de estos talleres, ausencia que se atribuyó a la falta de          propaganda y de una adecuada difusión de los acontecimientos; así se          multiplicaron los carteles y los anuncios invitando a la comunidad a          participar, sin embargo, no hubo distinto resultado en las ocasiones          siguientes.</font></P> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b><i> 2. Etiologías de los          nervios.</i></b> En términos generales el origen de los nervios entre la          población latina se explica como consecuencia de crisis emocionales por          distinto tipos de conflictos, por un lado los de índole micro social          como discusiones y peleas familiares o de pareja, problemas con los          hijos, problemas laborales, los problemas inherentes a la inmigración,          discriminación étnica en el nuevo contexto, entre otros y, por otro          lado, los conflictos de índole macro que tienen que ver con la coyuntura          política del país, en especial la violencia política que incluye          atentados, guerrillas, terrorismo de estado, etc. En el caso que se          analiza, la etiología de los nervios en los meses que siguieron al 11-S          no difiere de las etiologías y manifestaciones reseñadas por refugiados          políticos de El Salvador, o las víctimas de la violencia en Irlanda, y          en esencia tampoco difieren de las causas referidas por los mismos          actores antes de los atentados. Sin embargo, el clima generado por los          atentados refuerza los motivos particulares de quienes ya padecían de          nervios, y enfatizan la incertidumbre y el miedo.</font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><i>La          incertidumbre.</i> Sin lugar a dudas este es uno de los motivos que aparece          con mayor fuerza. Han sido numerosos los trabajos que han destacado cómo          la falta de certidumbre del inmigrante genera ansiedad, angustia,          nervios. Si a ello se le suma la certeza de que las reglas (que aún no          se conocen bien) van a cambiar completamente, la expectativa sobre lo          que va a suceder se vuelve aún más difusa.</font></P>       <p align="justify"><font face="Arial"><i>Ya me la veo venir. Cierran las fronteras, o          deciden hacer los trámites más largos. ¿Usted tiene papeles? No sabe los          nervios que a uno le da todo esto... (Hugo, 36)</i></font></P> 		 		    <P align="justify"><font face="Arial">Por otra parte, la mayoría no cuenta con          vivencias previas sobre esta clase de acontecimientos. No obstante, así          como entre la población norteamericana de mayor edad las asociaciones de          momentos de horror semejantes que mencionan son las que tienen que ver          con Pearl Harbor, entre los inmigrantes mexicanos es la Guerra de          Vietnam la experiencia bélica que algunos recuerdan y utilizan como          parámetro de comparación con la situación actual.</font></P> 		 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Arial"><i>Todo esto me da          nervios porque me hace acordar a Vietnam, cuando llegamos aquí con mi          marido enseguida empezaron a alistar y te daban los papeles más rápido          si te mandaban a la guerra. A mi marido le tocó, y ahora estoy temblando          de sólo pensar que mi hijo, Carlos, de 18 años, también pueda ser          mandado con las tropas. (Susana, 51)</i></font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial">El cierre de la frontera con          México por breve que haya sido fue para los actores un símbolo de la          magnitud del conflicto, situación que varios entrevistados sintieron          como encierro, dificultades para respirar, sensación de ahogo y          experiencia de enloquecimiento.</font></P>                     <p align="justify"><font face="Arial"><i>Sí, ya sé que tenía nervios de antes pero los          atentados terminaron de volverme loca. Sueño con las caras de los          familiares que aparecen en la televisión llorando. ¡Y los bomberos...          tan jovencitos, tan valientes! Cuando cerraron las fronteras no podía          respirar. Mi marido me decía: “Si total no íbamos a ir a ninguna parte”.          Ya sé, pero de sólo pensar que aunque quisiera no podía hacerlo y          estábamos aislados me ponía loca de la desesperación. (Nancy,          27)</i></font></P> 		 		    <P align="justify"><font face="Arial"><i>El miedo.</i> El miedo está íntimamente          ligado con la incertidumbre. A los temores que tiene la población en          general (ser atacados nuevamente por otros atentados suicidas, a las          armas de destrucción masiva, etc.,) se le suma otro igualmente grave y          es cómo les va a afectar la posición que tome el gobierno a raíz de          esto, en otras palabras, cuáles van a ser las medidas que se tomen para          los inmigrantes. El miedo que los actores mencionan con respecto a la          política interior que el gobierno republicano defina post 11-S tiene que          ver con las posibilidades de postergar permisos de trabajos, visas y          demás papeles necesarios para vivir en Estados Unidos bajo condiciones          de legalidad. Con respecto al miedo compartido con la población general          del país, el mismo es alimentado constantemente desde los medios de          comunicación, que difunden una sensación de peligro (real o imaginario)          inminente. Por otra parte, además del terror que mencionan hacia          edificios altos, los espacios públicos (cerrados o abiertos) que          convocan muchas personas se visualizan como peligrosos.</font></P> 		 		             <p align="justify"><font face="Arial"><i>No lo voy a dejar ir (al hijo, a una          excursión organizada por la escuela) a ese museo de ciencias por más que          se enfade y grite. Pueden poner una bomba de nuevo en cualquier momento.          Que se enoje ahora, pero me lo va a agradecer después. (Nancy,          27)</i></font></P> 		 		    <P align="justify"><font face="Arial">El miedo es          definido constantemente como sensación de inquietud en el cuerpo:          palpitaciones, ahogos, sofocos, picazón por todo el cuerpo pero sobre          todo la cabeza, necesidad repentina de abandonar imperiosamente el lugar          donde se encuentran. La mayoría ha identificado tales síntomas y          manifestaciones corporales como «las reacciones normales que a uno le          dan cuando está nervioso o cuando se siente amenazado» (sic). Como          último factor dentro de este punto, así como había un temor e          incertidumbre hacia la política interior de Estados Unidos, con el          transcurrir de las semanas varios informantes (en especial mujeres y del          rango etario mayor), manifiestan como otra fuente de miedo la política          exterior que el gobierno establezca, principalmente la posibilidad de          iniciar acciones bélicas. Las consecuencias que señalan como las que más          los van a afectar son la necesidad de voluntarios para alistarse en el          ejército y la escalada de represalias que puedan desencadenarse. </font></P>          		    <p align="justify"><font face="Arial"><i>Cada vez que llevan a la cárcel a alguno de          esos (árabes sospechosos) siento miedo, porque al rato se viene la          venganza. En Washington adentro de unas cartas parece que encontraron          algo (anthrax), claro que no se van a quedar tranquilos (Hugo,          36)</i></font></P> 		 		    <P align="justify"><font face="Arial">Nuevamente,          los recuerdos de los que vivieron durante la época de Vietnam son          utilizados como patrón de comparación con el presente.</font></P> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b><i> 3. Nervios e identidad.</i></b> Si se considera          el conjunto de lo inmigrantes mexicanos con los que se hizo este          trabajo, la construcción de la propia identidad en los Estados Unidos          presenta características ambivalentes. Con anterioridad al atentado          básicamente se vieron dos tipos de relación entre identidad y          padecimientos de nervios. Algunos informantes sostenían sufrir de          nervios a causa de la discriminación de que eran objeto por el solo          hecho de ser latinos, mientras que otros sin negar esta condición se          esforzaban por identificarse con valores y costumbres de la sociedad          norteamericana, manifestaban a su vez que sus hijos estarían en          condiciones de asimilarse y gozar de los beneficios de vivir en un país,          rico, con posibilidades de progreso, etc. El ataque externo hacia un          blanco tan inesperado por los inmigrantes provocó una sensación de          indefensión y mostró que cualquiera podía ser víctima sin ser arte ni          parte de conflicto alguno. Tal sensación no escapó a la población latina          que en este caso experimentó el mismo sentimiento de vulnerabilidad que          estaba viviendo la mayoría de la población. Durante las semanas          inmediatas se vio que los informantes, se identificaban con un discurso          que desde las esferas políticas y desde los medios de comunicación hacía          hincapié en la construcción de un «nosotros» amenazado ante el acecho de          un «otro» amenazante. Si bien no hubo ningún informante que haya          vivenciado el riesgo de cerca (ni suyo ni de conocidos cercanos) la          condición de vulnerables ante este tipo de ataques está presente en los          relatos.</font></P>          		    <p align="justify"><font face="Arial"><i>Tenemos que estar todos unidos, porque esto          puede volver a ocurrir en cualquier momento. Uno es hombre, pero el          miedo está y sabe que van a volver a atacar... (Hugo,          36)</i></font></P> 		 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify"><font face="Arial"><i>Esta vez estamos          todos en la misma. No tiene perdón lo que nos hicieron. En la estación          de trenes (Chicago) trajeron pedacitos de las Torres, escombros, y los          pusieron con fotos de las víctimas, para homenajearlos, uno siente que          está allí. No puedo creer que las Torres ya no existan. (Juan,          52)</i></font></P> 		 		    <P align="justify"><font face="Arial">Entendemos          que el denominado Ground Zero y otras cuestiones referidas al 11-S se          transforman, en un primer momento, en geo-símbolos, definidos como lugar          (en esta ocasión también como episodio o evento) que por diversas          razones adquieren una dimensión simbólica que alimenta procesos de          identidad. Es decir, también para la población mexicana este          lugar/momento se inscribe dentro de una historia que es común a la del          pueblo norteamericano y aunque dicha historia tiene las características          de ser reciente y breve condensa sentidos y significaciones de una alta          carga emocional. En esta incipiente memoria compartida y vivida entre          mexicanos y otros grupos de Estados Unidos, se generó por lo menos          transitoriamente un nuevo sentido de pertenencia socio-territorial y que          «implica la inclusión de las personas en una colectividad hacia la cual          experimentan un sentimiento de lealtad... pero implica sobre todo          compartir el complejo simbólico-cultural que funge como emblema de la          misma».</font></P> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"> Después de este primer período, sin          embargo, se vio que muchos de los que habían reforzado su identidad          «norteamericana» empezaron a sentirse incómodos y ajenos ante la          creciente ola de nacionalismo que se desató en el país. Emblemas como la          bandera norteamericana colgada en los domicilios particulares y en          lugares públicos, el himno nacional escuchado continuamente en los          medios de comunicación, el uso de prendedores con alusiones patrias,          entre otros, comienzan a ser vividos como «símbolos anti-extranjeros» en          general, hecho que refuerza la identidad latina y permite una visión de          las ventajas no pensadas del México que dejaron atrás, como la ausencia          de conflictos internacionales y aquí radica la relación con los nervios.          Los nervios en algunos casos aparecen como una reacción ante los          «anticuerpos patrios», una saturación de discursos que exacerban el          nacionalismo hasta el punto de provocar un rechazo          absoluto</font></P>      <p align="justify"><font face="Arial"><i>Cada vez que aparece Bush en la televisión          cambio de canal, siempre dice lo mismo. Me aburre completamente. (Galia,          17). </i></font></P> 		 		    <P align="justify"><font face="Arial"><i>Nunca había extrañado tanto los colores de la          bandera mexicana. Si los conoce, ¿verdad? Les digo a mis hijos que no se          olviden de sus raíces. Este país ya me está cansando.          (Rogelio)</i></font></P> 		 		    <P align="justify"><font face="Arial">Esta percepción del rechazo también alcanza a la visión de otras minorías          étnicas, principalmente los afro-americanos que verían a los mexicanos          como potencial o concreta «amenaza».</font></P>      <p align="justify"><font face="Arial"><i>Los morenos nos odian y son bien          pendencieros. Después de lo de las Torres se pusieron peor contra          nosotros. Creen que les quitamos el trabajo. Hay que andarse con          cuidado. (Hugo, 36)</i></font></P> 		 		    <P align="justify"><font face="Arial">Por último, se debe agregar un factor          externo que este grupo social ha mencionado y se entiende como un          obstáculo en sus posibilidades de auto-adscripción de identidad, que          incluye el respeto por las definiciones diagnósticas que los actores          realizan de acuerdo con las representaciones sociales de su propio          contexto cultural. En este caso, la visión hegemónica entre los          profesionales que brindaban tratamiento (directa o indirectamente por          medio de la supervisón) era congruente con las categorías diagnósticas          de clasificación propuestas por el Manual Diagnóstico y Estadístico de          los Trastornos Mentales (DSM-IV), estos padecimientos se entendieron          como síntomas manifiestos en personas con estrés post-traumático y otros          trastornos de ansiedad. Si bien el DSM-IV incluye el diagnóstico de          nervios dentro de la categoría de síndrome dependiente de la cultura          éste nunca se utilizó. </font> 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b>CONCLUSIONES</b></font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial">Si bien a          grandes rasgos el padecimiento de nervios entre mexicanos inmigrantes en          relación con la violencia política básicamente no difiere de las          manifestaciones y teorías etiológicas señaladas por numerosos autores en          relación con diversos grupos sociales, culturales y étnicos en trabajos          previos, adquiere un matiz particular en cuanto experiencia          impredecible.</font></p> 		 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Arial">En otro orden, antes del atentado las explicaciones          etiológicas eran sobre todo de índole micro- y hacían hincapié en los          factores socio-emocionales (conflictos familiares y de pareja          principalmente) como los responsables, mientras que después son los          condicionantes macro-estructurales las causas primeras de dicho          padecimiento, de manera específica la política exterior e interior de          Estados Unidos.</font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial">Es decir, sin duda alguna, el contexto social y          político que se generó a partir de los atentados agudiza las          experiencias de nervios entre la población mexicana. Por una parte, la          sensación de peligro inminente revela el temor no sólo a que se repitan          nuevos actos terroristas sino también a las consecuencias que toma la          decisión del país de iniciar acciones bélicas: necesidad de voluntarios,          represalias. Por otro lado y, en esto se diferencia de los temores          compartidos con la población general, perciben un ambiente que promueve          de continuo la exacerbación de un sentimiento de orgullo nacional que se          transforma en hostil y opresivo, no sólo hacia las minorías musulmanas          sino también hacia cualquier grupo, incluidos los latinos.</font></p> 		 		    <p align="justify"><font face="Arial"><b>REFERENCIAS</b></font></p> 		 		    <!-- ref --><p align="justify" ><font size="-1" face="Arial">1. Guarnaccia P,          Farias P. The social meanings of nerves: a case of study of a Central          American woman. <i>Soc Sc Med </i>1988; <i>26:</i> 1223-1231.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000076&pid=S1657-9534200700010000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 		 		    <p align="justify"><font size="-1" face="Arial">2. Low SM. Embodied          metaphors: nerves as lived experience. <i>En:</i> Csordas (ed.). <i>Embodiment and          experience: the existential ground of culture and self 2.</i> Cambridge:          Cambridge University Press; 1994.</font></p> 		 		    <!-- ref --><p align="justify"><font size="-1" face="Arial">3.Idogaya-Molina A, Luxardo N.          <i>Experiencias de nervios entre mexicanos</i>. Buenos Aires: En prensa:          Scripta Ethnologica XXVI; 2004.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000079&pid=S1657-9534200700010000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 		 		    <!-- ref --><p align="justify"><font size="-1" face="Arial">4. Idogaya-Molina A.          <i>Culturas, enfermedades y medicinas. Reflexiones sobre la atención de la          salud en contextos interculturales de Argentina.</i> Buenos Aires: Prensa          del Instituto Universitario Nacional del Arte; 2002.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000081&pid=S1657-9534200700010000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 		 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font size="-1" face="Arial">5. Low SM. Meaning of          nervios: A sociocultural analysis of Symptom Presentation in San José,          Costa Rica. <i>Cult Med Psychiatry </i>1981; <i>5:</i> 25-47.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000083&pid=S1657-9534200700010000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 		 		    <p align="justify"><font size="-1" face="Arial">6. Jenkins J, Valiente          M. Bodily transactions of the passions: el calor among Salvadoran women          refugees. <i>En:</i> Csordas (ed.).<i> Embodiment and experience: the existential          ground of culture and self 2.</i> Cambridge: Cambridge University Press;          1994.</font></p>		 		    <!-- ref --><p align="justify"><font size="-1" face="Arial">7. Jenkins J. Conceptions of schizophrenia as a problem of          nerves: a cross-cultural comparison of Mexican-Americans and          Anglo-Americans. <i>Soc Sci Med</i> 1988; <i>26:</i> 1233-1243.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000086&pid=S1657-9534200700010000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 		 		    <!-- ref --><p align="justify"><font size="-1" face="Arial">8. Idogaya-Molina          A, Luxardo N. Entre los nervios, el malhecho y la locura. Las vivencias          de enfermedad de una inmigrante mexicana en Chicago (USA).<i> Folklore          Latinoamericano</i> 2001; V: 215-232. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000088&pid=S1657-9534200700010000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 		 		    <!-- ref --><p align="justify"><font size="-1" face="Arial">9. Idogaya-Molina A. Los nervios:          un taxón tradicional en el NOA. Reflexiones sobre las teorías de la          enfermedad. <i>Mitologicas </i>2002; XVII: 45-67.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000090&pid=S1657-9534200700010000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 		 		    <!-- ref --><p align="justify"><font size="-1" face="Arial">10. Lock M. On being          ethnic: the politics of identity breaking in making in Canada, or Nevra          on Sunday. <i>Cult Med Psychiatry </i>1990; <i>14:</i> 237-254.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000092&pid=S1657-9534200700010000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 		 		    <!-- ref --><p align="justify"><font size="-1" face="Arial">11. Davis DL,          Whitten RG. Medical and popular traditions of nerves. <i>Soc Sci Med</i> 1998;          <i>26:</i> 1209-1221.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000094&pid=S1657-9534200700010000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 		 		    <!-- ref --><p align="justify"><font size="-1" face="Arial"> 12. Foster G. <i>Hipocrates’ Latin American Legacy.          Humoral medicine in the New World.</i> New York: Gordon and Breach Science          Publishers; 1994.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000096&pid=S1657-9534200700010000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> 		 		    <p align="justify"><font size="-1" face="Arial">13. Good B. Medical anthropology and the problem of          belief. <i>En Medicine, rationality and experience. An anthropological          perspective.</i> Cambridge: Cambridge University Press; 1994.</font></p> 		 		    <!-- ref --><P align="justify"><font size="-1" face="Arial">14.          Kleinman A. <i>The illness narratives: suffering, healing and the human          condition.</i> New York: Free Press; 1988.          </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S1657-9534200700010000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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