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<journal-title><![CDATA[Opinión Jurídica]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Alcance Jurisprudencial de la iniciativa legislativa reservada del Gobierno Nacional]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Jurisprudential scope of the reserved legislative initiative of the National Government]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad del Rosario Facultad de Jurisprudencia ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Despite the fact that constitutionalism Colombian general rule is the principle of freedom of legislative initiative of the members of Congress in the formation of laws, the Constitution has established with respect to certain matters that the initiative rests on an exclusive basis to the National Government. In that vein, this paper presents the arguments employed by the Constitutional Court to clarify the scope of application of the grounds that limit legislative initiative in the form reserved for the National Government.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">      <P ALIGN="RIGHT"><B>DERECHO P&Uacute;BLICO</B></P>     <P ALIGN="CENTER"><B><FONT SIZE="4">Alcance Jurisprudencial de la iniciativa     legislativa reservada     del Gobierno Nacional<A HREF="#a">*</A><A NAME="a1" ID="a1"></A></FONT></B></P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><B><FONT SIZE="3">Jurisprudential scope of the reserved legislative initiative of the National Government</FONT></B></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>&nbsp;</P>     <P> <B>Manuel Alberto Restrepo Medina<A HREF="#b">**</A><A NAME="b1" ID="b1"></A></B></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>&nbsp;</P> </font> <hr size="1" noshade> <font size="2" face="Verdana">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>Resumen</B></P>     <P> A pesar de que en el constitucionalismo colombiano la regla general es el   principio   de libertad de iniciativa legislativa de los miembros del Congreso en el   proceso de formaci&oacute;n de las leyes, la Constituci&oacute;n ha establecido   respecto de   ciertas materias que la iniciativa corresponde de manera exclusiva al Gobierno   Nacional. En ese orden de ideas, el presente art&iacute;culo expone los argumentos   empleados por la Corte Constitucional para precisar el alcance de la aplicaci&oacute;n   de las causales que limita la iniciativa legislativa en forma reservada al   Gobierno Nacional.</P>     <P> <B>Palabras Clave</B></P>     <P> Ley, proyecto de ley, iniciativa gubernamental reservada</P> </font> <hr size="1" noshade> <font size="2" face="Verdana">     <P> <B>Abstract</B></P>     <P> Despite the fact that constitutionalism Colombian general rule is the principle   of freedom of legislative initiative of the members of Congress in the formation   of laws, the Constitution has established with respect to certain matters       that   the initiative rests on an exclusive basis to the National Government.       In that   vein, this paper presents the arguments employed by the Constitutional       Court   to clarify the scope of application of the grounds that limit legislative       initiative   in the form reserved for the National Government.</P>     <P> <B>Key Words</B></P>     <P> Law, the bill, government initiative reserved </P> </font> <hr size="1" noshade> <font size="2" face="Verdana">     <P>&nbsp;</P>     <P><B><FONT SIZE="3">INTRODUCCI&Oacute;N</FONT></B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> El proceso de formaci&oacute;n de la ley es un procedimiento   reglado constitucional y legalmente,   de cuyo acatamiento depende la validez   jur&iacute;dico-formal de la norma que finalmente   expida el Congreso. El primer paso de ese   proceso es la iniciativa, consistente en 'la   facultad de presentar proyectos de ley ante   las C&aacute;maras, con el efecto de que &eacute;stas deben   darles curso' (Corte Constitucional, Sentencia   C-266 de 1995, 1995).</P>     <P> La Constituci&oacute;n ha establecido cu&aacute;les son   los actores que gozan de iniciativa legislativa,   dentro de los cuales se cuenta el Gobierno   Nacional, quien la tiene atribuida en forma   exclusiva o reservada para ciertas materias,   de manera que si en relaci&oacute;n con ellas el respectivo   proyecto de ley no ha sido presentado   por el ministro del ramo o durante su tr&aacute;mite   antes de llegar al debate en las plenarias no ha   recibido su aval expreso en forma de coadyuvancia,   la correspondiente propuesta podr&aacute; ser   objetada por un vicio de forma insubsanable o   demandada ante la Corte Constitucional como   inexequible por la misma causa.</P>     <P> Para la Corte Constitucional (sentencia C-1707   de 2000, 2000), la existencia de materias de   iniciativa legislativa reservada al Gobierno Nacional   se explica por la b&uacute;squeda de procurar   mantener un cierto orden institucional que, en   lo que toca con las competencias propias del   Presidente de la Rep&uacute;blica, facilite la continuidad   y uniformidad de las pol&iacute;ticas que &eacute;ste   haya venido promoviendo y desarrollando,   impidiendo con ello que, como resultado de   la improvisaci&oacute;n o la simple voluntad legislativa   unilateral, tales pol&iacute;ticas puedan ser   modificadas o suprimidas sin su iniciativa o   consentimiento expreso.</P>     <P> Sin embargo, comoquiera que la regla general   consagrada en el art&iacute;culo 154 de la Carta es   el principio de libre iniciativa legislativa del   Congreso de la Rep&uacute;blica, las excepciones al   mismo, que constituyen las materias de iniciativa   reservada del Gobierno Nacional, son de   interpretaci&oacute;n restrictiva<sup><A HREF="#1">1</A></sup><A NAME="1a"></A>, por lo cual la Corte   Constitucional, al abordar el conocimiento   de leyes demandadas o proyectos de ley objetados   por la vulneraci&oacute;n de la regla constitucional   sobre reserva gubernamental de la   iniciativa legislativa, ha precisado y delimitado   el alcance que tienen dichas causales.</P>     <P> En ese orden de ideas, el objeto del presente   art&iacute;culo consiste en presentar de manera sistem&aacute;tica   la jurisprudencia de la Corte Constitucional   sobre el alcance y delimitaci&oacute;n de las   materias que la Carta pol&iacute;tica ha consagrado   como de iniciativa legislativa reservada del   Gobierno nacional.</P>     <P> As&iacute;, las materias que solamente pueden ser   dictadas o reformadas mediante leyes de   iniciativa del Gobierno nacional, ya sea por   autor&iacute;a o por coadyuvancia, de acuerdo con la   previsto en el art&iacute;culo 154 de la Constituci&oacute;n   Pol&iacute;tica, son las siguientes<sup><A HREF="#2">2</A></sup><A NAME="2a"></A>:</P>     <P> - Las que aprueban el Plan Nacional de   Desarrollo e inversiones p&uacute;blicas (art&iacute;culo   150-3).    <BR>   - Las que determinan la estructura de la   Administraci&oacute;n nacional, la creaci&oacute;n,   supresi&oacute;n o fusi&oacute;n de ministerios, departamentos   administrativos, superintendencias,   establecimientos p&uacute;blicos y otras   entidades del orden nacional; las que reglamenten   la creaci&oacute;n y funcionamiento de   las corporaciones aut&oacute;nomas regionales;   las que creen o autoricen la constituci&oacute;n   de empresas industriales y comerciales del   Estado y sociedades de econom&iacute;a mixta   (art&iacute;culo 150-7).    <BR>   - Las que concedan autorizaciones al gobierno   para celebrar contratos, negociar   empr&eacute;stitos y enajenar bienes nacionales (art&iacute;culo 150-9).    <BR> - Las que establezcan rentas nacionales y fijen   los gastos de la Administraci&oacute;n (art&iacute;culo 150-11).    ]]></body>
<body><![CDATA[<BR> - Las que organicen el cr&eacute;dito p&uacute;blico (art&iacute;culo 150-19, literal a).    <BR> - Las que regulen el comercio exterior y el   r&eacute;gimen de cambios internacionales (art&iacute;culo 150-19 literal b).    <BR> - Las que fijen el r&eacute;gimen salarial y prestacional   de los empleados p&uacute;blicos, miembros   del Congreso Nacional y de la Fuerza P&uacute;blica (art&iacute;culo 150-19 literal e).    <BR> - Las relacionadas con el Banco de la Rep&uacute;blica   y con las funciones que compete desempe&ntilde;ar a su Junta Directiva (art&iacute;culo 150-22).    <BR> - Las que ordenen participaciones en las rentas nacionales o transferencias de las   mismas; las que autoricen aportes o suscripciones   del Estado a empresas industriales   y comerciales y las que decreten   exenciones de impuestos, contribuciones o tasas nacionales (art&iacute;culo 154 inciso 2o).</P>     <P> Sin embargo, de lo estatuido   en otras disposiciones constitucionales, se establece que existen     otras materias respecto de las cuales se     exige que la iniciativa legislativa sea exclusiva     del Gobierno nacional, y que, adicionadas a las     ya mencionadas en el art&iacute;culo 154 constitucional,     aparecen relacionadas en el art&iacute;culo 142   de la ley 5 de 1992, de la siguiente manera:</P>     <P> - Las participaciones de los municipios, incluyendo   los resguardos ind&iacute;genas, en las rentas   nacionales o transferencias de las mismas.    <BR>   - La fijaci&oacute;n de servicios a cargo de la Naci&oacute;n   y de las entidades territoriales.    <BR>   - La determinaci&oacute;n del situado fiscal, esto   es, el porcentaje de los ingresos corrientes   de la Naci&oacute;n que ser&aacute; cedido a los departamentos,   el Distrito Capital y los distritos   especiales de Cartagena y Santa Marta.    <BR>   - La organizaci&oacute;n, administraci&oacute;n, control y explotaci&oacute;n   de los monopolios rent&iacute;sticos que   estar&aacute;n sometidos a un r&eacute;gimen propio.    ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>   - El referendo sobre un   proyecto de reforma constitucional que el mismo Congreso incorpore   a la ley.    <BR>   - La reserva para el Estado de determinadas   actividades estrat&eacute;gicas o servicios p&uacute;blicos,   con indemnizaci&oacute;n previa y plena a las personas   que en virtud de esta ley queden privadas   del ejercicio de una actividad l&iacute;cita.    <BR>   - Las leyes aprobatorias de los   tratados o convenios que el Gobierno celebre con   otros Estados o con entidades de derecho   internacional.</P>     <P> Ahora bien, la Corte Constitucional no ha   tenido oportunidad de pronunciarse sobre   el alcance de la iniciativa legislativa en todas   las materias indicadas, sino que lo ha hecho   cuando se ha presentado controversia sobre la   validez jur&iacute;dica formal de leyes o proyectos de   ley por violaci&oacute;n real o aparente de la reserva   gubernamental, en los casos de estructura de   la Administraci&oacute;n nacional, autorizaciones al   Gobierno para celebrar contratos, fijaci&oacute;n de   los gastos de la Administraci&oacute;n, regulaci&oacute;n del   comercio exterior y exenciones tributarias.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P> <B><FONT SIZE="3">ESTRUCTURA DE LA ADMINISTRACI&Oacute;N   NACIONAL</FONT></B></P>     <P> En relaci&oacute;n con esta causal, la Corte Constitucional   (Sentencias C-299 de 1994, 1994, C-452   de 2006, 2006) ha entrado a precisar el alcance de la funci&oacute;n legislativa   de 'determinar la   estructura de la Administraci&oacute;n nacional',   considerando que la misma no se agota con la   creaci&oacute;n, supresi&oacute;n o fusi&oacute;n de los organismos   que la integran,</P>     <BLOCKQUOTE>       <P> ... sino que comprende proyecciones     mucho m&aacute;s comprensivas que tienen que     ver con el se&ntilde;alamiento de la estructura     org&aacute;nica de cada uno de ellos, la precisi&oacute;n     de sus objetivos, sus funciones generales y     la vinculaci&oacute;n con otros organismos para     fines del control' (Corte Constitucional,     sentencia C-299 de 1994, 1994), as&iacute; como     tambi&eacute;n 'regular los asuntos relacionados     con el r&eacute;gimen jur&iacute;dico de los trabajadores,     con la contrataci&oacute;n y con las materias de &iacute; ndole presupuestal y tributaria, entre otras'     (Corte Constitucional, sentencia C-209 de     1997, 1997).</P> </BLOCKQUOTE>     <P> Igualmente, en desarrollo de esta misma   funci&oacute;n el Congreso tambi&eacute;n se encuentra   habilitado para fijar las caracter&iacute;sticas de los &oacute;   rganos creados, esto es, para establecer <I>'la   independencia administrativa, t&eacute;cnica y patrimonial   de ciertas agencias estatales, con o sin personer&iacute;a jur&iacute;dica,   para modificar sus caracter&iacute;sticas y aun para   suprimirlas'</I> (Corte Constitucional, Sentencia   C-1162 de 2000, 2000).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> En las materias a las que hace referencia el   numeral 7 del art&iacute;culo 150 de la Constituci&oacute;n,   como en todas aquellas otras de iniciativa   reservada, la ausencia de participaci&oacute;n del   Gobierno Nacional como autor del proyecto   de ley no implica la vulneraci&oacute;n autom&aacute;tica   de la regla de exclusividad en materia de iniciativa,   pues al no haberse establecido que   la misma deba aparecer reflejada desde el   momento de su presentaci&oacute;n, es posible que   en forma posterior, mediante la coadyuvancia,   y siempre y cuando dicha situaci&oacute;n de suyo   excepcional, sea y est&eacute; debidamente comprobada,   se entienda satisfecho el requerimiento   constitucional<sup><A HREF="#3">3</A><A NAME="3a"></A></sup>.</P>     <P>En el evento en que en el tr&aacute;mite de un proyecto   de ley en curso, se adicione el articulado   con la creaci&oacute;n de un establecimiento p&uacute;blico,   como podr&iacute;a serlo con la de cualquier otra   entidad que haga parte de la estructura de la   Administraci&oacute;n P&uacute;blica del nivel nacional, es   menester la aquiescencia expresa del Gobierno   nacional, no solamente por versar sobre un   asunto amparado por la reserva en su iniciativa,   sino porque la creaci&oacute;n de cualquier entidad   del orden nacional entra&ntilde;a la realizaci&oacute;n   de gasto p&uacute;blico, y en esa medida, tambi&eacute;n   por este factor se requiere la conformidad del   Gobierno para la tramitaci&oacute;n de la enmienda propuesta<sup><A HREF="#4">4</A></sup><A NAME="4a"></A>.</P>     <P> En sentencia posterior, la Corte Constitucional   (sentencia C-657 de 2000, 2000), ratifica su   posici&oacute;n de que la creaci&oacute;n de una entidad   que haga parte de la estructura de la Administraci&oacute;n   P&uacute;blica del orden nacional es posible   no solamente mediante la presentaci&oacute;n de un   proyecto de ley con ese objeto, sino tambi&eacute;n   a trav&eacute;s de la adici&oacute;n a uno que se encuentre   en tr&aacute;mite, siempre que en cualquiera de los   dos eventos se cumpla con el requisito de la   iniciativa gubernamental.</P>     <P> De manera espec&iacute;fica, la Corte Constitucional   (sentencia C-482 de 2002, 2002) tuvo oportunidad   de referirse a la reserva en la iniciativa   legislativa en la creaci&oacute;n de los consejos profesionales,   organizados para el ejercicio de   la inspecci&oacute;n y vigilancia de las profesiones,   como entes distintos de las asociaciones y los   colegios profesionales.</P>     <P> En esa ocasi&oacute;n, el criterio de la corporaci&oacute;n fue   del considerar que la ley puede determinar las   caracter&iacute;sticas de la autoridad que cree para   tal funci&oacute;n- &oacute;rgano unipersonal o pluripersonal-,   fijar su integraci&oacute;n (con servidores p&uacute;blicos   o con intervenci&oacute;n de particulares, etc.),   objetivos y funciones, e inclusive conformar para tal efecto una entidad del   orden nacional   o atribuir esa funci&oacute;n a la asociaci&oacute;n que se   organice como colegio profesional.</P>     <P> Empero, condicion&oacute; la Corte, si el legislador   opta por la creaci&oacute;n de un &oacute;rgano o entidad del   orden nacional, debe, en concordancia con el   art&iacute;culo 154 de la Constituci&oacute;n, contar con la   iniciativa gubernamental, no solamente porque   ella encuadra dentro de la previsi&oacute;n del art&iacute;culo   150-7 de 'crear (...) otras entidades del   orden nacional', sino porque con su creaci&oacute;n   se afecta la estructura de la Administraci&oacute;n   nacional, en la medida en que al integrarse   dichos Consejos se asignan funciones a otras   entidades o servidores p&uacute;blicos de su planta   de personal.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P> <B><FONT SIZE="3">AUTORIZACIONES AL GOBIERNO   PARA CELEBRAR CONTRATOS</FONT></B></P>     <P> El numeral 9&#176 del art&iacute;culo 150 de la Constituci&oacute;n   establece dentro de la funci&oacute;n legislativa   del Congreso, cuyo ejercicio, de acuerdo con el   art&iacute;culo 154 de la misma, requiere de iniciativa   gubernamental, la concesi&oacute;n de autorizaciones   al Gobierno para celebrar contratos, negociar   empr&eacute;stitos y enajenar bienes nacionales.</P>     <P> Comoquiera en otras disposiciones de la   Constituci&oacute;n se hace referencia a la autorizaci&oacute;n   por parte del Congreso al Gobierno para   la celebraci&oacute;n de contratos, la Corte Constitucional   precis&oacute; los eventos en los cuales esa   autorizaci&oacute;n exige la aquiescencia gubernamental   para ser conferida por ley y aquellos   otros en los cuales puede ser impartida sin   que haya mediado la iniciativa del Gobierno   nacional.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> As&iacute;, la corporaci&oacute;n se&ntilde;al&oacute; que el constituyente   distingui&oacute; las nociones de autorizaci&oacute;n previa   general (art&iacute;culo 150, inciso final), autorizaci&oacute;n   previa especial (art&iacute;culo 150, numeral 9) y   aprobaci&oacute;n posterior (art&iacute;culo 150, numeral   14), de las cuales la segunda, que es la   que exige iniciativa gubernamental, debe   contener los elementos de generalidad e   impersonalidad propias de toda ley, a menos   que s&oacute;lo haya una persona que pueda   desarrollar el objeto del contrato a la cual   ella haga referencia, con el fin de preservar   la imparcialidad que garantiza la igualdad   para participar en la contrataci&oacute;n p&uacute;blica   (sentencia C-449 de 1992, 1992).<sup><A HREF="#5">5</A></sup><A NAME="5a"></A></P>     <P> En un pronunciamiento posterior, la Corte   Constitucional indic&oacute; que las leyes de autorizaciones   para contratar no pueden consistir en &oacute;   rdenes para la celebraci&oacute;n de los contratos,   en la medida en que aquellas se concretan   en actuaciones de naturaleza administrativa,   sobre las cuales el Congreso carece de competencia,   de manera que en una ley de autorizaciones   este solamente puede expresar su   consentimiento frente a un contrato, pero no   est&aacute; facultado para imponer su suscripci&oacute;n   (sentencia C-466 de 1997, 1997).</P>     <P> Ahora bien, trat&aacute;ndose de la autorizaci&oacute;n para   la celebraci&oacute;n de contratos para la realizaci&oacute;n   de obras concretas, como aquellas que se   suelen incluir en las denominadas leyes de   honores, su constitucionalidad depende de la   iniciativa gubernamental, pues en tales casos   se trata de leyes cuyo contenido corresponde   al previsto en el art&iacute;culo 150, numeral 9 de la   Carta<sup><A HREF="#6">6</A><A NAME="6a"></A></sup>.</P>     <P> Sin embargo, no en todos los casos en los cuales   el Congreso autoriza al Gobierno mediante   la ley para la celebraci&oacute;n de contratos con un   objeto espec&iacute;fico se est&aacute; en presencia de la   causal citada, pues aquel puede estar referido al impulso de actividades de   inter&eacute;s p&uacute;blico   acordes con el Plan Nacional o con los planes   seccionales de desarrollo, en cuyo evento el   fundamento constitucional para autorizar la   celebraci&oacute;n del contrato se encuentra en la   previsi&oacute;n del art&iacute;culo 355, que permite que   el Gobierno en los diferentes niveles pueda   celebrar contratos con entidades privadas sin   &aacute;   nimo de lucro y de reconocida idoneidad para   cumplir con esa finalidad.</P>     <P> Aunque la Constituci&oacute;n autoriza expresamente   al Gobierno para la celebraci&oacute;n de ese tipo   de contratos en particular, nada impide que   el Congreso, por su propia iniciativa, en ejercicio   de la cl&aacute;usula general de competencia,   tambi&eacute;n lo haga, considerando que no hay   ninguna norma que indique que las autorizaciones   especiales para contratar &uacute;nicamente   son aquellas a las que se refiere el numeral 9   del art&iacute;culo 150 de la Constituci&oacute;n<sup><a href="#7">7</a></sup>.<A NAME="7a"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     <P> <B><FONT SIZE="3">FIJACI&Oacute;N DE LOS GASTOS   DE LA ADMINISTRACI&Oacute;N</FONT></B></P>     <P> En relaci&oacute;n con la iniciativa reservada en esta   materia, la Corte Constitucional en m&uacute;ltiples   y reiteradas oportunidades ha hecho hincapi&eacute;   en dos aspectos relevantes: de una parte, el   respeto al principio general de libertad de   iniciativa congresual, y de otra, la distinci&oacute;n   entre el decreto de ordenaci&oacute;n del gasto y su   incorporaci&oacute;n a la ley de presupuesto.</P>     <P>En funci&oacute;n de la observancia del principio   general de libertad de iniciativa, la Corte Constitucional   (Sentencia C-490 de 1994, 1994) ha   sostenido que las excepciones establecidas a   su aplicaci&oacute;n en el art&iacute;culo 154 de la Carta no   contemplan ninguna que impida al Congreso   por su propia iniciativa dictar leyes que tengan   la virtualidad de generar gasto p&uacute;blico;   cuesti&oacute;n distinta es que para que el mismo se haga efectivo, deba incorporarse   en la ley de   presupuesto (Sentencias C-360 de 1996, 1996,   C-325 de 1997, 1997, C-480 de 1999, 1999).</P>     <P> Ahora bien, como las excepciones son de interpretaci&oacute;n   restrictiva, precisamente en aras de   salvaguardar el mencionado principio, a&ntilde;ade   la Corte que si bien algunas de ellas cubren   diversas fuentes de gasto p&uacute;blico, no agotan el   universo de situaciones que pueden ser objeto   de ley y llegar a representar gasto p&uacute;blico, sin   que a estas &uacute;ltimas les pueda ser aplicable la   excepci&oacute;n por extensi&oacute;n anal&oacute;gica.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> En tal sentido, la Corte Constitucional entiende   que la ley por la cual se fijan los gastos   de la Administraci&oacute;n, a la cual se refiere la   excepci&oacute;n contenida en el numeral 11 del art&iacute;culo   150 constitucional, es la ley general de   presupuesto, de manera que ella no comprende   ni las leyes impositivas ni las que decretan   gasto p&uacute;blico, las cuales han de servir de base   para establecer las rentas nacionales y fijar   los gastos de la Administraci&oacute;n en la ley de   presupuesto, esta s&iacute;, de iniciativa reservada   (sentencias C-343 de 1995,1995, C-685 de   1996,1996, C-197 de 2001, 2001, C-1339 de   2001, 2001, C-399 de 2003, 2003).</P>     <P> Justamente, la ley de presupuesto se contrae   a estimar para el respectivo per&iacute;odo fiscal los   ingresos y establecer los gastos a los que se   aplicar&aacute;n, de acuerdo con leyes preexistentes   que hayan arbitrado los ingresos o decretado   los gastos y atendiendo a la normativa   org&aacute;nica para su tramitaci&oacute;n, aprobaci&oacute;n y   ejecuci&oacute;n.</P>     <P> Concluye la Corte en esta sentencia que de la   necesaria observancia del principio de legalidad   en la fase de ejecuci&oacute;n del presupuesto,   no se deduce que el Congreso carezca, salvo   las excepciones que expresamente se&ntilde;ala la   Constituci&oacute;n, de iniciativa propia para proponer   y aprobar leyes que impliquen gasto   p&uacute;blico.</P>     <P>No obstante, la Corte subraya que las leyes   que decreten gasto p&uacute;blico no pueden por s&iacute;   mismas ordenar traslados presupuestales para   arbitrar los respectivos recursos (sentencia C-   196 de 2001, 2001). As&iacute; mismo, en sentencias   posteriores (sentencias C-343 de 1995, 1995,   C-1339 de 2001, 2001), se&ntilde;ala que las leyes   que decretan gasto sirven de t&iacute;tulo para que   posteriormente, y por iniciativa gubernamental,   se incluyan en la ley de presupuesto las   partidas para atenderlo, pero que tales leyes   no pueden conllevar la modificaci&oacute;n o adici&oacute;n del presupuesto.</P>     <P> En ese orden de ideas, no son contrarias a   la Constituci&oacute;n las expresiones 'apr&oacute;piese'<sup><A HREF="#8">8</A></sup><A NAME="8a"></A>   o 'autor&iacute;zase'<sup><A HREF="#9">9</A></sup><A NAME="9a"></A> empleadas en las leyes que   decretan gasto, en el entendido en que sean   interpretadas como habilitaciones para que el   ejecutivo lo incluya en el respectivo proyecto   de ley de presupuesto, y no como &oacute;rdenes   impartidas por el Congreso para lograr su   inclusi&oacute;n perentoria en el mismo.</P>     <P> De manera particular, la Corte se ha detenido   a analizar la constitucionalidad de las leyes   que decretan gasto a favor de las entidades   territoriales para el cumplimiento de las funciones   propias de estas &uacute;ltimas, distintas de   las transferencias obligatorias y autom&aacute;ticas   por parte de la Naci&oacute;n.</P>     <P> Para tal efecto, ha empleado para fundamentar   su argumentaci&oacute;n la aplicaci&oacute;n de los principios   de organizaci&oacute;n del Estado como rep&uacute;blica   unitaria, descentralizada y con autonom&iacute;a   territorial, y dado alcance a los principios de   interacci&oacute;n entre los niveles de la organizaci&oacute;n   estatal de coordinaci&oacute;n, concurrencia y   subsidiariedad.</P>     <P> Como resultado, la Corte (sentencia C-859 de   2001, 2001) ha se&ntilde;alado la validez constitucional   del decreto de gasto en esa eventualidad, siempre y cuando para su concreci&oacute;n   en la   ley de presupuesto su inclusi&oacute;n se haga por   iniciativa gubernamental, empleando el mecanismo   de la cofinanciaci&oacute;n, lo cual implica que   tambi&eacute;n haya aporte de la entidad territorial   beneficiaria, que se apropien los recursos para   proyectos espec&iacute;ficos registrados en el Banco   Nacional de programas y proyectos y evaluados   y aprobados por los organismos cofinanciadores   o por los mecanismos regionales previstos   en el sistema de cofinanciaci&oacute;n, y que   dicha apropiaci&oacute;n no se materialice como una   transferencia en favor de la entidad territorial   cofinanciada, sino que se haga en favor de los   fondos de cofinanciaci&oacute;n que forman parte del   sistema nacional de cofinanciaci&oacute;n y teniendo   en cuenta la naturaleza de las actividades que   ser&aacute;n objeto de cofinanciaci&oacute;n debidamente   clasificadas por programas.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P> <B><FONT SIZE="3">REGULACI&Oacute;N DEL COMERCIO   EXTERIOR</FONT></B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> Frente a la reserva de iniciativa de las leyes   que regulen el comercio exterior y el r&eacute;gimen   de cambios internacionales (art&iacute;culo 150-19   literal b), la Corte Constitucional (sentencia   C-354 de 2006, 2006) ha puesto de relieve la   importancia de la distinci&oacute;n entre las competencias   del Legislativo, el Banco de la Rep&uacute;blica   y el Gobierno, de manera que la regulaci&oacute;n   que aqu&eacute;l efect&uacute;e por iniciativa de   este &uacute;ltimo para dictar las normas generales   y se&ntilde;alar en ellas los objetivos y criterios a   los cuales debe sujetarse el Gobierno para   regular el comercio exterior y se&ntilde;alar el r&eacute;gimen   de cambio internacional, en ning&uacute;n   caso puede desvirtuar la naturaleza de la Junta   Directiva del Banco de la Rep&uacute;blica como   autoridad cambiaria, ni socavar el manejo   aut&oacute;nomo de la pol&iacute;tica monetaria que se   ha conferido a dicha Junta, y debe actuar en   concordancia con las funciones que la Constituci&oacute;n   consagra para la Junta Directiva del   Banco de la Rep&uacute;blica.</P>     <P>Dentro de esa limitaci&oacute;n al campo de regulaci&oacute;n   por parte del legislador por iniciativa del   Gobierno, debe considerarse el riesgo de una   restricci&oacute;n injustificada al principio de libertad   de iniciativa congresual, en la medida en   que en una materia como la contemplada en   el literal b del numeral 19 del art&iacute;culo 150 CP,   debe examinarse la especificidad de la disposici&oacute;n   para determinar si de acuerdo con ella   cabe o no la exigencia de la iniciativa legislativa del Gobierno.</P>     <P> En esta misma sentencia, la Corte recuerda   que cuando se trata de una materia de iniciativa   reservada, si la autor&iacute;a del proyecto   de ley no ha sido del Gobierno, para que no   haya un vicio insubsanable de inconstitucionalidad   en su formaci&oacute;n, debe existir la prueba   de la aquiescencia expresa del Gobierno,   manifestada por el ministro del ramo, antes   de su aprobaci&oacute;n en las plenarias.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P> <B><FONT SIZE="3">EXENCIONES TRIBUTARIAS</FONT></B></P>     <P> En relaci&oacute;n con esta causal de iniciativa legislativa   reservada, la Corte Constitucional   (sentencia C-540 de 1996, 1996) se encarga de   precisar que no todos los proyectos de ley en   materia tributaria deben ser de iniciativa del   Ejecutivo, y que en materia impositiva la &uacute;nica   excepci&oacute;n al principio de libertad de iniciativa   es, precisamente, el punto relacionado con las   leyes que 'decreten exenciones de impuestos,   contribuciones o tasas nacionales'.</P>     <P> Cuando se trate de este tipo de leyes, la iniciativa   del Gobierno llega hasta el momento   de la presentaci&oacute;n del proyecto de ley, que   se concreta en su radicaci&oacute;n en la Secretar&iacute;a   General de la C&aacute;mara de Representantes, donde   obligatoriamente deben iniciar su tr&aacute;mite   los proyectos de ley relativos a los tributos,   de manera que despu&eacute;s de ese momento   el Gobierno ya no puede modificar el texto   propuesto. Tal atribuci&oacute;n corresponde a los   legisladores en los debates en cada una de   las c&aacute;maras<sup><A HREF="#10">10</A></sup>.<A NAME="10a"></A></P>     <P> Debe tenerse especial cuidado al analizar el   contenido de una ley que modifica aspectos   de un tributo, pues cambios en cuanto a su   forma de administraci&oacute;n o el establecimiento   de reglas para el manejo de los recursos provenientes   de su recaudo, que no impliquen la   modificaci&oacute;n de los sujetos pasivos del gravamen   ni establezcan una exenci&oacute;n de pago   frente al mismo, no requieren para su tr&aacute;mite   de la iniciativa gubernamental<sup><A HREF="#11">11</A></sup><A NAME="11a"></A>.</P>     <P> Ahora bien, cuando una exenci&oacute;n tributaria   haya sido establecida en un decreto dictado   al amparo de la declaraci&oacute;n de un estado de   emergencia, el Congreso podr&aacute;, dentro del a&ntilde;o   siguiente a la declaratoria de la emergencia y   por su propia iniciativa, derogar, modificar o   adicionar dicho decreto, situaci&oacute;n que la Corte   Constitucional (sentencias C-407 de 1995,   1995, C-058 de 2002, 2002) entiende como una   dispensa a la iniciativa reservada establecida   por la propia Carta como una competencia de   mayor entidad constitucional.</P>     <P>&nbsp;</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> <B><FONT SIZE="3">CONCLUSIONES</FONT></B></P>     <P> Aunque en el constitucionalismo colombiano   la regla general ha sido el principio de libertad   de iniciativa legislativa de los miembros del   Congreso en el proceso de formaci&oacute;n de las leyes,   la Constituci&oacute;n ha establecido respecto de   ciertas materias que la iniciativa corresponde   de manera exclusiva al Gobierno nacional.</P>     <P> Sin embargo, en aras de respetar la aplicaci&oacute;n   de la regla general, la interpretaci&oacute;n de   la jurisprudencia constitucional sobre las   excepciones a la misma ha tendido a ser restrictiva,   por lo cual la Corte Constitucional al   detenerse en el examen de leyes demandadas o proyectos de ley objetados por   la vulneraci&oacute;n   de la regla constitucional sobre reserva   gubernamental de la iniciativa legislativa, ha   precisado y delimitado el alcance que tienen   dichas causales.</P>     <P> Ahora bien, comoquiera que la Corte no se   pronuncia sistem&aacute;ticamente sobre todas los   eventos de iniciativa legislativa reservada del   Gobierno, sino que lo hace en funci&oacute;n de las   demandas u objeciones de que conoce por raz&oacute;n   de su funci&oacute;n, no ha tenido oportunidad de   efectuar esas precisiones en todas las materias,   sino que lo ha hecho cuando se ha presentado   controversia sobre la validez jur&iacute;dica formal de   leyes o proyectos de ley por violaci&oacute;n real o   aparente de la reserva gubernamental.</P>     <P> En ese orden de ideas, los casos en los cuales la   Corte ha expresado su posici&oacute;n frente al alcance   de la restricci&oacute;n a la iniciativa legislativa de los   congresistas han sido los referentes a la determinaci&oacute;n   de la estructura de la Administraci&oacute;n   nacional, las autorizaciones al Gobierno para   celebrar contratos, la fijaci&oacute;n de los gastos de   la Administraci&oacute;n, la regulaci&oacute;n del comercio   exterior y las exenciones tributarias.</P>     <P> El denominador com&uacute;n en todos esos casos ha   sido la identificaci&oacute;n de un n&uacute;cleo central de la   materia que tiene reserva a favor del Gobierno y   el se&ntilde;alamiento de eventos relacionados, complementarios   o derivados tem&aacute;ticamente del   tema previsto en cada causal, pero que por no   corresponder a ese n&uacute;cleo central no limitan la   iniciativa legislativa de los congresistas.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><B><FONT SIZE="3">BIBLIOGRAF&Iacute;A</FONT></B></P>     <!-- ref --><P> 1. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1992). Sentencia C-449 de 1992. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S1692-2530200800020000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>2.  Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1994). Sentencia C-299 de 1994. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000102&pid=S1692-2530200800020000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>3.  Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1994). Sentencia C-490 de 1994. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000103&pid=S1692-2530200800020000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>4.  Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1995). Sentencia C-086 de 1995. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S1692-2530200800020000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>5.  Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1995). Sentencia C-266 de 1995. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000105&pid=S1692-2530200800020000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>6.  Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1995). Sentencia C-343 de 1995. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000106&pid=S1692-2530200800020000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>7.  Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1995). Sentencia C-407 de 1995. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000107&pid=S1692-2530200800020000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>8.  Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1996). Sentencia C-   360 de 1996. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000108&pid=S1692-2530200800020000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>9. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1996). Sentencia C-540 de 1996. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000109&pid=S1692-2530200800020000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>10. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1996). Sentencia C-685   de 1996. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000110&pid=S1692-2530200800020000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>11.Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1997). Sentencia C-209 de 1997. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S1692-2530200800020000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>12. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1997). Sentencia C-325 de 1997. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S1692-2530200800020000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>13. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1997). Sentencia C-466 de 1997. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000113&pid=S1692-2530200800020000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>14. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1997). Sentencia C-581 de 1997. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S1692-2530200800020000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>15.  Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1997). Sentencia C-648 de 1997. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000115&pid=S1692-2530200800020000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>16. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1998). Sentencia C-740 de 1998. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S1692-2530200800020000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>17.  Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (1999). Sentencia C-480 de 1999. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S1692-2530200800020000400017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>18.  Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (2000). Sentencia C-657 de 2000. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S1692-2530200800020000400018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P> 19. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (2000). Sentencia C-1162 de 2000. 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Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S1692-2530200800020000400021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P> 22. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (2001). Sentencia C-197 de 2001. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S1692-2530200800020000400022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P> 23. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (2001). Sentencia C-859 de 2001. 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Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S1692-2530200800020000400025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P> 26. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (2002). Sentencia C-482   de 2002. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S1692-2530200800020000400026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P> 27. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (2002). Sentencia C-058   de 2002. 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Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S1692-2530200800020000400029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P> 30. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (2006). Sentencia C-354   de 2006. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S1692-2530200800020000400030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P> 31. Rep&uacute;blica de Colombia. Corte Constitucional (2006). Sentencia C-452   de 2006. Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S1692-2530200800020000400031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><P>&nbsp;</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Recibido: septiembre 18 de 2008 Aprobado: noviembre 5 de 2008</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><A HREF="#a1">*</A><A NAME="a"></A> El presente art&iacute;culo constituye un avance de los resultados del proyecto   de investigaci&oacute;n denominado 'Precisiones constitucionales   sobre el proceso legislativo en Colombia', desarrollado dentro del Componente   de Desarrollo Institucional por la L&iacute;nea de Investigaci&oacute;n   en Tendencias y Perspectivas del Derecho Administrativo del Grupo de Investigaciones   en Derecho P&uacute;blico de la Facultad de   Jurisprudencia de la Universidad del Rosario.</P>     <P> <A HREF="#b1">**</A><A NAME="b"></A> Ph. D. en Derecho. profesor titular de carrera acad&eacute;mica de la Facultad   de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario. Director de   la Maestr&iacute;a en Derecho Administrativo de la misma universidad. <A HREF="mailto:marestre@urosario.edu.co">marestre@urosario.edu.co</A> </P>     <P><A HREF="#1a">1</A><A NAME="1"></A> Ver, Corte Constitucional Sentencias C-490 de 1994 (1994), C-360 de 1996 (1996), C-648 de 1997 (1997).</P>     <P> <A HREF="#2a">2</A><A NAME="2"></A> Ver, Corte Constitucional Sentencias C-490 de 1994 (1994),   C-266 de 1995 (1995).</P>     <P><A HREF="#3a">3</A><A NAME="3"></A> Corte Constitucional, Sentencia C-266 de 1995 (1995).</P>     <P><A HREF="#4a">4</A><A NAME="4"></A> Corte Constitucional, Sentencia C-648   de 1997 (1997), en la cual se hace referencia a la creaci&oacute;n de la ACCI   como establecimiento p&uacute;blico.</P>     <P><A HREF="#5a">5</A><A NAME="5"></A> Corte Constitucional, Sentencia C-086 de 1995 (1995), en   atenci&oacute;n a la generalidad de la autorizaci&oacute;n dada por la ley   a las entidades p&uacute;blicas para contratar, fundada no en el   art&iacute;culo 150, numeral 9, sino en el art&iacute;culo 150, inciso final,   la Corte consider&oacute; contraria a la Constituci&oacute;n la exigencia   de autorizaciones espec&iacute;ficas por parte de las corporaciones   administrativas de elecci&oacute;n popular en relaci&oacute;n con la celebraci&oacute;n de contratos por parte de las entidades territoriales.</P>     <P><A HREF="#6a">6</A><A NAME="6"></A> Ver, Corte Constitucional, Sentencias C-581 de 1997 (1997),   C-740 de 1998 (1998).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><A HREF="#7a">7</A><A NAME="7"></A> Corte Constitucional, Sentencia C-1250   de 2001 (2001).</P>     <P><A HREF="#8a">8</A><A NAME="8"></A> Corte Constitucional, Sentencia C-360 de 1996 (1996).</P>     <P> <A HREF="#9a">9</A><A NAME="9"></A> Corte Constitucional, Sentencia C-196   de 2001 (2001).</P>     <P> <A HREF="#10a">10</A><A NAME="10"></A> Corte Constitucional, Sentencia C-058 de 2002 (2002).</P>     <P>    <A HREF="#11a">11</A><A NAME="11"></A> Corte Constitucional, Sentencia C-840   de 2003 (2003).</P> </font>      ]]></body><back>
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