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<publisher-name><![CDATA[Editorial Universidad del Rosario]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Factores predictivos de ingreso a UCI en pacientes con NAC Hospital Occidente de Kennedy, Bogotá, Colombia. Enero 2000-julio 2002]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Objective: The purpose of our study in the Kennedy Hospital is the determination of predictive factors of aggravating illness in community acquired pneumonia (CAP) for prevention of admission to the Intensive Care Unit (ICU). Methods: We realize a retrospective case-control study taken 43 patients for the cases group, this patients was in the ICU between the January 1 of 2000 to July 30 of 2002; and 128 patients for the controls group, this other patients was in the hospital for pneumonia in the same time and was cured for the same doctors but them was fine in few time. Results: We find that un adequate clinic examinations of the patients with pneumonia we can observed clinics sign that: Media Blood Pressure<65, temperature< 37.5, confusion or decreased level of consciousness, the bilateral affectation in the X rays with effusion or without and the respiratory rate >30. Observing the last sings and the correct intervention is possible to prevent the aggravating of the patient and your admission to ICU. Conclusion: The American Thoracic Society realized similar investigations in the United States, but is necessary to repeat in our populations the same studies for to compare the obtaining information.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>Factores predictivos de ingreso a UCI en pacientes con NAC Hospital Occidente de Kennedy, Bogot&aacute;, Colombia. Enero 2000-julio 2002</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b><i>Predictive Factors Of Entrance To ICU In Patients With Community Acquired Pneumonia Kennedy Hospital, Bogot&aacute;, Colombia. January 2000-July 2002</i></b></p>     <p>Leonard Maiguel, MD*, Javier Bedoya, MD**, Juan Carlos Bertel, MD*</p>     <p>* M&eacute;dico interno, Hospital Occidente de Kennedy, Universidad del Rosario. <a href="mailto:lmaigue@urosario.edu.co">lmaigue@urosario.edu.co</a>    <br> ** Residente medicina interna, Hospital de Kennedy, Universidad del Rosario</p>     <p>Recibido: enero 2003. Aceptado: septiembre 2003.</p> <hr>     <p><b>Resumen</b></p>     <p><b>Objetivo:</b>  determinar qu&eacute; factores de agravamiento pueden hallarse en pacientes hospitalizados por neumon&iacute;a, y observar si dichos factores podr&iacute;an predecir el ingreso de los pacientes a la Unidad de Cuidados Intensivos con horas e incluso d&iacute;as de anticipaci&oacute;n; <b>Metodos:</b>  estudio de casos y controles retrospectivo, tomando como casos los pacientes que terminaron en la UCI por neumon&iacute;a entre enero de 2000 y junio de 2002; tambi&eacute;n se tomaron como controles pacientes con neumon&iacute;a que estuvieron hospitalizados en el mismo hospital, atendidos por los mismos m&eacute;dicos, de los mismos grupos de edades y que se recuperaron sin mayores complicaciones. <b>Resultado:</b>  encontramos asociaci&oacute;n estad&iacute;stica significativa entre ingresar a UCI por neumon&iacute;a y las siguientes variables de estudio: el nivel de pobreza, la alteraci&oacute;n del estado de conciencia y la temperatura normal o baja, la tensi&oacute;n arterial media (TAM) por debajo de 65, Los hallazgos bilaterales en los Rx y el BUN&gt;20. Estas otras variables no parecen ser predominantes a la hora de terminar en UCI por neumon&iacute;a: Epoc, el tabaquismo, la edad avanzada y el sexo. <b>Conclusi&oacute;n:</b>  Con una adecuada revisi&oacute;n cl&iacute;nica inicial del paciente y luego de un cuidadoso seguimiento de signos vitales, haciendo &eacute;nfasis en la temperatura y la presi&oacute;n arterial, pero sin olvidar una evaluaci&oacute;n peri&oacute;dica del estado de conciencia, se podr&iacute;a aumentar la vigilancia de los pacientes que demuestren desmejoramiento de los signos mencionados, y de esta manera intervenirlos adecuadamente para evitar su ingreso a UCI, o llevarlos tempranamente y as&iacute; disminuir morbilidad.</p>     <p>Tal vez no estemos diciendo nada novedoso, ya que la Sociedad Americana del T&oacute;rax ha estudiado todos los factores de riesgo para agravamiento de neumon&iacute;a, pero tambi&eacute;n es cierto que la ATS no incluy&oacute; un solo paciente bogotano en alguno de sus estudios; por ello, consideramos de gran valor el estudio de la patolog&iacute;a en nuestro medio, a pesar de que lo que encontremos coincida en gran manera con lo hallado por los americanos: lejos de restarle valor al trabajo, creemos que eleva su importancia.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Palabras clave:</b> neumon&iacute;a, UCI, Colombia</p>     <p><b>Abstract</b></p>     <p><b>Objective:</b>  The purpose of our study in the Kennedy Hospital is the determination of predictive factors of aggravating illness in community acquired pneumonia (CAP) for prevention of admission to the Intensive Care Unit (ICU). <b>Methods:</b>  We realize a retrospective case-control study taken 43 patients for the cases group, this patients was in the ICU between the January 1 of 2000 to July 30 of 2002; and 128 patients for the controls group, this other patients was in the hospital for pneumonia in the same time and was cured for the same doctors but them was fine in few time. <b>Results:</b>  We find that un adequate clinic examinations of the patients with pneumonia we can observed clinics sign that: Media Blood Pressure&lt;65, temperature&lt; 37.5, confusion or decreased level of consciousness, the bilateral affectation in the X rays with effusion or without and the respiratory rate &gt;30. Observing the last sings and the correct intervention is possible to prevent the aggravating of the patient and your admission to ICU. <b>Conclusion:</b>  The American Thoracic Society realized similar investigations in the United States, but is necessary to repeat in our populations the same studies for to compare the obtaining information.</p>     <p><b>Key words:</b> Pneumonia, ICU, Colombia</p> <hr>     <p>La neumon&iacute;a adquirida en la comunidad, su comportamiento epidemiol&oacute;gico y sus caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas est&aacute;n siendo estudiadas de manera exhaustiva en todos los pa&iacute;ses desarrollados (1) y en muchos de los llamados pa&iacute;ses en v&iacute;a de desarrollo. La raz&oacute;n es que todo lo que hasta ahora conoc&iacute;amos de esta patolog&iacute;a est&aacute; cambiando; la frecuencia de los g&eacute;rmenes que usualmente estaban implicados en la patog&eacute;nesis de la enfermedad, la historia natural de la misma y la respuesta a los antibi&oacute;ticos que ven&iacute;amos usando son s&oacute;lo algunas de las razones que motivan a los m&eacute;dicos de todo el mundo para ahondar en el comportamiento de una patolog&iacute;a que aunque es una vieja conocida, todav&iacute;a nos sorprende con sus actitudes (2-3).</p>     <p>En el Hospital Occidente de Kennedy, en el tiempo comprendido entre enero de 2000 y julio de 2002, se atendieron 1.781 pacientes en el servicio de medicina interna. Estos se hallaban repartidos de la siguiente forma: 676 en el a&ntilde;o 2000, 785 en 2001 y 320 en 2002. Las tres primeras causas fueron, en su orden, cardiopat&iacute;as, diabetes mellitus y neumon&iacute;a adquirida en la comunidad, cuyo reporte muestra que se atendieron 178 casos hospitalizados clasificados como NAC III y, aproximadamente 28% fueron ingresados a la Unidad de Cuidados Intensivos (4).</p>     <p>Se hace menester que el personal m&eacute;dico conozca qu&eacute; factores en nuestro medio son predictores eficaces de complicaci&oacute;n de la enfermedad l&oacute;gicamente extra&iacute;dos de una buena historia cl&iacute;nica. De esta manera, se</p>     <p>La neumon&iacute;a adquirida en la comunidad, su comportamiento epidemiol&oacute;gico y sus caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas est&aacute;n siendo estudiadas de manera exhaustiva en todos los pa&iacute;ses desarrollados (1) y en muchos de los llamados pa&iacute;ses en v&iacute;a de desarrollo. La raz&oacute;n es que todo lo que hasta ahora conoc&iacute;amos de esta patolog&iacute;a est&aacute; cambiando; la frecuencia de los g&eacute;rmenes que usualmente estaban implicados en la patog&eacute;nesis de la enfermedad, la historia natural de la misma y la respuesta a los antibi&oacute;ticos que ven&iacute;amos usando son s&oacute;lo algunas de las razones que motivan a los m&eacute;dicos de todo el mundo para ahondar en el comportamiento de una patolog&iacute;a que aunque es una vieja conocida, todav&iacute;a nos sorprende con sus actitudes (2-3).</p>     <p>En el Hospital Occidente de Kennedy, en el tiempo comprendido entre enero de 2000 y julio de 2002, se atendieron 1.781 pacientes en el servicio de medicina interna. Estos se hallaban repartidos de la siguiente forma: 676 en el a&ntilde;o 2000, 785 en 2001 y 320 en 2002. Las tres primeras causas fueron, en su orden, cardiopat&iacute;as, diabetes mellitus y neumon&iacute;a adquirida en la comunidad, cuyo reporte muestra que se atendieron 178 casos hospitalizados clasificados como NAC III y, aproximadamente 28% fueron ingresados a la Unidad de Cuidados Intensivos (4).</p>     <p>Se hace menester que el personal m&eacute;dico conozca qu&eacute; factores en nuestro medio son predictores eficaces de complicaci&oacute;n de la enfermedad l&oacute;gicamente extra&iacute;dos de una buena historia cl&iacute;nica. De esta manera, se</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>METODOLOG&Iacute;A</b></p>     <p>Se realiz&oacute; un estudio anal&iacute;tico de casos y controles. Fue desarrollado en el Hospital Occidente Kennedy, tomando como base los registros m&eacute;dicos archivados en la instituci&oacute;n. El n&uacute;mero de pacientes que se tom&oacute; como muestra en nuestro estudio fue el n&uacute;mero total de pacientes que ingresaron a UCI durante el periodo comprendido entre enero de 2000 y julio de 2002, que cumplieron con los criterios de inclusi&oacute;n.</p>     <p><b>CRITERIOS DE INCLUSI&Oacute;N</b></p>     <p><b><i>Para los casos</i></b></p>     <p>Tener antes de las 72 horas de ingresado al servicio de urgencias, la certeza diagnostica de neumon&iacute;a adquirida en la comunidad; de lo contrario, se excluir&aacute;, por la duda existente de una neumon&iacute;a nosocomial posterior.</p>     <p>La historia cl&iacute;nica debe presentar los datos relevantes para el estudio (la informaci&oacute;n referente a las variables).</p>     <p>No ingresar al servicio de urgencias del Hospital de Kennedy con criterios de ingreso a UCI.</p>     <p>No haber sido necesario cambiar el esquema inicial de antibi&oacute;ticos propuesto por falta de disponibilidad en la instituci&oacute;n.</p>     <p><b><i>Para los controles</i></b></p>     <p>Haber sido diagnosticado con neumon&iacute;a. Al igual que para los casos, que existan todos los datos relevantes en las historias cl&iacute;nicas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El paciente debe recibir el tratamiento indicado y permanecer hospitalizado menos de quince d&iacute;as; adem&aacute;s, nunca debe cumplir criterios de ingreso a la UCI.</p>     <p>Ser mayores de 15 a&ntilde;os de edad.</p>     <p>El n&uacute;mero de pacientes que durante el tiempo del estudio fue atendido en la unidad de cuidados intensivos fue de 50; de ellos fueron excluidos 7 por las siguientes razones: 2 pacientes ingresaron por urgencias con criterios para ser hospitalizados en UCI y se les suministr&oacute; cama desde su mismo ingreso; 3 pacientes ten&iacute;an criterios de ingreso a UCI desde el d&iacute;a de ingreso al hospital, pero por no disponibilidad de cama en la UCI, hubo que d&aacute;rsele dicho manejo en el servicio de urgencias; 2 pacientes fueron valorados por el servicio de medicina interna en las 24 horas posteriores a su ingreso al hospital.</p>     <p>El n&uacute;mero de controles fue de 128, de los cuales se excluyeron: 13 pacientes que fueron hospitalizados m&aacute;s de 15 d&iacute;as, y a quienes se les orden&oacute; el tratamiento para NAC III por la Sociedad Americana del T&oacute;rax, pero que por motivos de recursos hospitalarios (agotamiento de antibi&oacute;ticos y pocos recursos de los familiares) tuvieron que cambiar el esquema antibi&oacute;ticos; 12 se excluyeron por llevar m&aacute;s de 15 d&iacute;as de hospitalizaci&oacute;n sin respuesta al tratamiento indicado, pero nunca cumplieron criterios de ingreso a UCI; 13 pacientes m&aacute;s se excluyeron por falta de datos mayor de un 30% en la historia cl&iacute;nica. (7,8)</p>     <p><b>RESULTADOS</b></p>     <p>La distribuci&oacute;n por nivel del Sisb&eacute;n, muestra que casi el 80% de los pacientes con NAC pertenece a un estrato social bajo. Aunque no hallamos la prevalencia de desnutrici&oacute;n en nuestra poblaci&oacute;n de estudio, por no encontrar la talla en muchas de historias cl&iacute;nicas, ni otros par&aacute;metros que nos sirvieran para hacer una evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica —ni mucho menos, bioqu&iacute;mica— del estado nutricional de los pacientes, sabemos que la prevalencia de desnutrici&oacute;n cr&oacute;nica en Colombia es del 14% por ciento (seg&uacute;n datos de un estudio realizado por la Oficina de la ONU para el Desarrollo Humano de Colombia, Planeaci&oacute;n Nacional y el Instituto Nacional de Salud), y esta cifra en nuestra poblaci&oacute;n es, seguramente, algo mayor.</p>     <p>La prevalencia de tabaquismo entre los pacientes hospitalizados por neumon&iacute;a fue del 50.4%.</p>     <p>No se encontr&oacute; asociaci&oacute;n estad&iacute;stica entre las siguientes variables y el hecho de terminar en UCI:</p>     <p>Ser mayor de 60 a&ntilde;os, tabaquismo, tener cifras aumentadas de hematocrito, ser hombre, tener baja escolaridad, leucocitos normales o bajos, leucocitosis, padecer EPOC, frecuencias cardiacas elevadas.</p>     <p>Se encontr&oacute; asociaci&oacute;n estad&iacute;stica significativa entre las siguientes variables y el hecho de terminar en UCI: Alteraciones del estado de conciencia, valores elevados de nitr&oacute;geno ureico s&eacute;rico, tener compromiso bilateral evidenciado en la placa de t&oacute;rax (ya sean infiltrados, solos o asociados a derrame), no presentar temperaturas elevadas (fiebre), nivel uno o dos de Sisb&eacute;n, tener tensi&oacute;n arterial media menor o igual a 65 al momento de ingreso a urgencias, frecuencia respiratoria elevada al momento del ingreso a urgencias.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><a name="t1"></a>Tabla 1.</b> Relaci&oacute;n entre alteraci&oacute;n del estado de conciencia y sitio de hospitalizaci&oacute;n en pacientes con NAC. Hospital de Occidente de Kennedy. Enero de 2000-julio de 2002</p>     <p><img src="/img/revistas/recis/v1n2/v1n2a6t1.jpg"></p>     <p>Es muy significativa la asociaci&oacute;n existente entre tener alteraciones del estado de conciencia y terminar hospitalizado en UCI por neumon&iacute;a. Este es un dato que se repite con alta frecuencia en los estu- dios realizados en los Estados Unidos y Europa. Y creemos que reviste gran importancia, aunque puede ser muy subjetivo y se hace necesario pedir la opini&oacute;n de un familiar muy cercano del paciente.</p>     <p><b><a name="t2"></a>Tabla 2.</b> Relaci&oacute;n entre temperatura corporal y sitio de hospitalizaci&oacute;n en pacientes con NAC. Hospital Occidente de Kennedy. Enero de 2000-junio de 2002</p>     <p><img src="/img/revistas/recis/v1n2/v1n2a6t2.jpg"></p>     <p>Se evidenci&oacute; la asociaci&oacute;n estad&iacute;stica existente entre NO presentar temperaturas elevadas (fiebre) y terminar hospitalizado en la UCI por neumon&iacute;a agravada. Se compar&oacute; la temperatura normal y la temperatura baja con aumento del riesgo, y se encontr&oacute; que el riesgo era muy similar, por lo que se decidi&oacute; fusionar las variables en una sola, que llamamos temperatura normal o baja. (9-10)</p>     <p><b>DISCUSI&Oacute;N</b></p>     <p>El sexo no fue factor importante para definir el agravamiento de los pacientes con neumon&iacute;a.</p>     <p>La edad avanzada (&gt;60) no fue, aparentemente, un factor de peso para definir el ingreso a UCI del grupo de pacientes estudiados, pero debe tenerse en cuenta que la prevalencia en el grupo total es muy alta. Esto nos dice que si bien la edad avanzada es un factor de riesgo para neumon&iacute;a, &quot;no es un factor de riesgo para neumon&iacute;a agravada&quot;, pero si se toma en cuenta que para tener neumon&iacute;a agravada hay que tener antes neumon&iacute;a, entonces ser mayor de 60 a&ntilde;os &quot;ser&iacute;a&quot; un factor de riesgo para ambos casos.</p>     <p>La poblaci&oacute;n hospitalizada por neumon&iacute;a tiene, en su gran mayor&iacute;a, nivel educativo bajo. Hay que tener en cuenta que el Hospital de Kennedy es una empresa social del Estado y atiende a la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable y, generalmente, con menor nivel educativo. El nivel educativo no est&aacute; asociado al ingreso a UCI; la pobreza, s&iacute;; y m&aacute;s que la pobreza, la desnutrici&oacute;n y el hacinamiento.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El tabaquismo tiene una prevalencia mayor del 50% en la poblaci&oacute;n estudiada; al igual que la edad, aparentemente, NO es un factor de riesgo para ingreso a UCI; en otras palabras, los fumadores con neumon&iacute;a tendr&iacute;an una probabilidad similar de ingresar a UCI a la de los pacientes con neumon&iacute;a que no son fumadores. Hay que recordar que la comparaci&oacute;n se est&aacute; haciendo entre dos grupos de pacientes con neumon&iacute;a; ser&iacute;a, sin duda, muy diferente si se comparara con la poblaci&oacute;n general.</p>     <p>Si el paciente es clasificado como nivel 1 o 2 del Sisb&eacute;n, presenta una mayor probabilidad de ser hospitalizado en la UCI; la pobreza es, definitivamente, un factor de riesgo para esta patolog&iacute;a, y muchas veces est&aacute; unida al hacinamiento, mal estado nutricional, malas condiciones sanitarias, etc. Todas estas variables se tienen en cuenta para clasificar a los pacientes por niveles de Sisb&eacute;n.</p>     <p>Los hallazgos bilaterales en los Rx son signo de un mayor compromiso, al igual que el BUN&gt;20, y ambos se asocian a hospitalizaci&oacute;n en la UCI.</p>     <p>La alteraci&oacute;n del estado de conciencia y la temperatura normal o baja est&aacute;n asociadas de manera fuerte al hecho de terminar hospitalizado en UCI, y hablan del deterioro del paciente, son signos cl&iacute;nicos de mucha importancia a la hora de la evaluaci&oacute;n inicial de los pacientes que ingresan con neumon&iacute;a.</p>     <p>La tensi&oacute;n arterial media (TAM) por debajo de 65 es un buen predictor de agravamiento en NAC y es un par&aacute;metro cl&iacute;nico muy f&aacute;cil de calcular y vigilar en los servicios de urgencia. La frecuencia respiratoria mayor de 30 tambi&eacute;n mostr&oacute; asociaci&oacute;n estad&iacute;stica con agravamiento y hospitalizaci&oacute;n en UCI, y, al igual que la TAM, es muy f&aacute;cil de vigilar; no sucedi&oacute; lo mismo con la frecuencia cardiaca, con la cual no se hall&oacute; asociaci&oacute;n evidente.</p>     <p>La enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica (EPOC) no fue factor predominante para terminar hospitalizado en UCI por neumon&iacute;a agravada; las restantes enfermedades coom&oacute;rbidas estudiadas afectan al sistema respiratorio de manera importante; tal vez por ello, no evidenciamos lo que a simple vista parecer&iacute;a obvio. (9,10)</p>     <p>Con la correcta y minuciosa realizaci&oacute;n de la historia cl&iacute;nica en el departamento de urgencias, y con un adecuado seguimiento de los signos vitales despu&eacute;s del diagnostico de neumon&iacute;a adquirida en comunidad, es mucho lo que podemos lograr desde disminuir la morbilidad en nuestro paciente hasta el ahorro de importantes recursos para el sistema de salud.</p>     <p>Cuando nos referimos al adecuado seguimiento de los signos vitales, hay que reforzar la idea de vigilar lo siguiente: el estado de conciencia, la temperatura (mejor, el descenso de la temperatura cuando no evidenciamos mejor&iacute;a cl&iacute;nica), los descensos persistentes de la tensi&oacute;n arterial media, el aumento progresivo y sostenido de la frecuencia respiratoria y el compromiso bilateral en Rx de t&oacute;rax, bien sea con derrame o sin &eacute;l. En nuestro medio es frecuente encontrar que los hospitales carecen de los recursos necesarios (tecnol&oacute;gicos, de suministros y humanos) para la toma de ex&aacute;menes paracl&iacute;nicos; sin embargo, en la gran mayor&iacute;a de ellos existe un equipo de rayos X y un term&oacute;metro; s&oacute;lo con esto, se puede realizar un control adecuado del paciente e intentar detener el deterioro cl&iacute;nico por neumon&iacute;a; claro est&aacute;, con la presencia de un buen m&eacute;dico.</p>     <p>Nuestros hallazgos son similares a los encontrados en la poblaci&oacute;n americana, y aplicando la escala para factores de mal pron&oacute;stico propuesta por la Sociedad Americana del T&oacute;rax (11), teniendo en cuenta solamente los par&aacute;metros cl&iacute;nicos, tendremos una idea bastante cercana a la realidad de los pacientes con mayor riesgo de agravamiento por NAC. Aunque no se hayan encontrado diferencias con estudios realizados en otras latitudes, esto no debe ser motivo para no seguir realizando estudios en nuestra poblaci&oacute;n.</p>     <p><b>AGRADECIMIENTOS</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A los asesores de contenido: Dra. Claudia Buitrago, Dr. Edinson Prieto y Dr. Fernando Pe&ntilde;alosa. A los asesores metodol&oacute;gicos: Dra. Isabel P&eacute;rez, Dr. Jaime Ruiz y Dra. &Aacute;ngela Pinz&oacute;n.</p> <hr>     <p><b>REFERENCIAS</b></p>     <!-- ref --><p>1. Niederman MS, Bass JB Jr, Campbell GD, Fein AM, Grossman RF, Mandell LA et al. Guidelines for the initial management of adults with community-acquired pneumonia: diagnosis, assessment of severity, and initial antimicrobial therapy. American Thoracic Society. Medical Section of the American Lung Association. Am Rev Respir Dis. 1993;148(5):1418-26.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000065&pid=S1692-7273200300020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Fine MJ, Smith MA, Carson CA, Mutha SS, Sankey SS, Weissfeld LA, Et al. Prognosis and outcomes of patients with CAP. JAMA 1996; 275(2):134-41&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000066&pid=S1692-7273200300020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. &Aacute;lvarez CA, Cort&eacute;s JA, Cuervo SI, Saavedra A. NAC &iquest;Nuevas gu&iacute;as, nuevos cambios? Asociaci&oacute;n Colombiana de Infectolog&iacute;a. Infection 2002; 6(2): 121-31.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000067&pid=S1692-7273200300020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Hospital Occidente de Kennedy. Estad&iacute;sticas Institucionales. 2000, 2001 y 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000068&pid=S1692-7273200300020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. DANE. Estad&iacute;sticas vitales (Citado mayo 2001). Disponible en: URL: <a href="http://www.dane.gov.co/Informaci&oacute;n_estad&iacute;stica.html" target="_blank">http://www.dane.gov.co/Información_estadística.html</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000069&pid=S1692-7273200300020000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. Garibaldi RA. Epidemiology of community acquired respiratory tract infectious in adults: incidency, etiology and impact. Am J Med 1985; 78(6B):32-7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000070&pid=S1692-7273200300020000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Blanco J, Maya J. Fundamentos de salud p&uacute;blica, Tomo III, Epidemiolog&iacute;a b&aacute;sica y principios de investigaci&oacute;n. 1 ed. Medell&iacute;n: Corporaci&oacute;n para Investigaciones Biol&oacute;gicas; 2000.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000071&pid=S1692-7273200300020000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. MOSBY. Diccionario de Medicina Oc&eacute;ano Mosby. Editorial Oc&eacute;ano: Barcelona; 1996.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000072&pid=S1692-7273200300020000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Perilla C, Ayala JF. Prevalencia del virus sincitial respiratorio, adenovirus y Chlamidia Trachomatis en infecciones respiratorias pedi&aacute;tricas. Cl&iacute;nica Federman. M&eacute;dicas 99 41S 200; 14:56-9.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000073&pid=S1692-7273200300020000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Tirado LF. Investigaci&oacute;n al alcance de todos. 1 ed. Barranquilla: Ediciones Uninorte; 1996&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000074&pid=S1692-7273200300020000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. Poe RH, Wahl GW, Qazi R, Kallay MC, Utell MJ, Morrow GR. Predictors of mortality in the inmunocompromised patient with pulmonary infiltrates. Arch Intern Med 1986; 146(7):1304-8&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000075&pid=S1692-7273200300020000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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