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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Geertje NIJEHOLT, Virginia VARGAS, y Saskia WIERINGA ÉL TRIÁNGULO DE PODER Tercer Mundo Editores, Bogotá, 1996, Pp. 308]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p><b>Geertje NIJEHOLT, Virginia VARGAS, y Saskia WIERINGA</b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>   <font size="4" face="verdana"><b>&Eacute;L TRI&Aacute;NGULO DE PODER   Tercer Mundo Editores, Bogot&aacute;, 1996, Pp. 308.</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>   <b>CATALINA LASERNA ESTRADA</b></p>     <p>Pontificia Universidad Javeriana (Colombia) <a href="mailto:claserna@javeriana.edu.co">claserna@javeriana.edu.co</a></p> <hr size="1">       <p>&nbsp;</p>     <p>   El Tri&aacute;ngulo de poder analiza lo que han sido las luchas colectivas femeninas en distintos espacios latinoamericanos, sus or&iacute;genes, las razones que llevaron a iniciar estas luchas, y los resultados que se han obtenido. As&iacute; las podemos ver como las luchas femeninas, no s&oacute;lo en Am&eacute;rica Latina sino en el &aacute;mbito mundial, nacen por la exclusi&oacute;n que a trav&eacute;s de la historia han sufrido las mujeres de los distintos escenarios donde se toman las decisiones relativas a las sociedades a las que ellas pertenecen, en el dise&ntilde;o de sus leyes y el esbozo de sus diferentes pol&iacute;ticas.</p>     <p>   Estas luchas a trav&eacute;s de la historia no han sido un proceso lineal, ni sus intenciones monotem&aacute;ticas, pues son muchos los temas que se han entrecruzado en ellas, por ejemplo, la transformaci&oacute;n de la sociedad y la eliminaci&oacute;n de la pobreza, pues es sobre las mujeres que repercute mayormente este fen&oacute;meno; el hecho de querer eliminar cualquier tipo de sometimiento humano, no s&oacute;lo el subordinamiento por el sexo, sino tambi&eacute;n por la clase, la etnia, y la negaci&oacute;n de la diferencia, son posiciones pol&iacute;ticas presentes en los feminismos, pero ha sido entrar a la escena pol&iacute;tica su objetivo m&aacute;s fuerte.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Para conseguir estos objetivos las autoras se&ntilde;alan la importancia de la habilitaci&oacute;n de las mujeres para buscar el poder de participar, y moldear sus propios pensamientos a trav&eacute;s de la solidaridad mutua y la autonom&iacute;a. Esta autonom&iacute;a tiene hoy un sentido pol&iacute;tico, bajo la consigna de que lo personal es a la vez pol&iacute;tico. La autonom&iacute;a se hace estrat&eacute;gica para saber c&oacute;mo subvertir el orden y adquirir la fuerza para conseguir la igualdad en lo pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y cultural en lo que se ha denominado un proceso de &laquo;habilitaci&oacute;n&raquo;. Esta autonom&iacute;a es diferente a la individualizaci&oacute;n y al separatismo, y, las feministas la toman como la forma de negociar con los espacios aut&oacute;nomos de los dem&aacute;s. Por otra parte la solidaridad es una condici&oacute;n que entre las mujeres no se da de forma gratuita ya que requiere del trabajo de construirse sobre la consideraci&oacute;n de las diferencias que existen dentro del mismo grupo de las mujeres.</p>     <p>Otro tema que se trata en El tri&aacute;ngulo de poder es la relaci&oacute;n que ha existido entre el movimiento de mujeres, la sociedad civil y el Estado. Este Estado que lo definen en su interior conceptos como la soberan&iacute;a y el uso leg&iacute;timo de la coerci&oacute;n y de la fuerza se construye en la medida en que satisface los intereses de los principales poderes de la sociedad. El problema radica en que no todos los grupos tienen igual acceso a los recursos para proponer sus intereses. La relaci&oacute;n que existe entre el Movimiento Femenino y el Estado se basa en que el primero hace exigencias al Estado a trav&eacute;s de sus leyes, exigi&eacute;ndole la protecci&oacute;n contra la violencia dom&eacute;stica y sexual, y el acceso equitativo a sus recursos. En el largo camino para alcanzar los diferentes objetivos que se han planteado los movimientos femeninos han interactuado tres tipos diferentes de actores que conforman lo que las autoras han llamado el tri&aacute;ngulo de poder, compuesto por: El movimiento Femenino, los Pol&iacute;ticos Feministas y los Bur&oacute;cratas feministas (femocr&aacute;tas).</p>     <p>   Las luchas femeninas entran a la escena pol&iacute;tica a partir de las luchas por la emancipaci&oacute;n y la igualdad despu&eacute;s de la Independencia de los Estados Unidos en 1776 y la Revoluci&oacute;n Francesa en 1789. Tal vez la lucha que caracteriz&oacute; su origen en las postrimer&iacute;as del siglo XIX fueron las exigencias por obtener el voto femenino conseguido por primera vez en Noruega en el a&ntilde;o de 1913 y posteriormente en el resto del mundo. A&uacute;n con estos logros el Estado se ha mostrado incapaz para reproducir el orden social, lo que ha llevado a que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os lo reemplace la Sociedad Civil que abri&oacute; su espacio a las demandas sociales antes no escuchadas. A trav&eacute;s de las luchas feministas en el marco de la Sociedad Civil, pero en este caso dentro de los organismos del Estado se han obtenido dos tipos de logros: los que tienen un alcance distributivo que dejan intacta la estructura del dominio masculino como lo que sucedi&oacute; en Holanda y las medidas con alcances redistributivos que disminuyen las diferencias de poder entre los sexos.</p>     <p>   Lo que se puede concluir del proceso de adquisici&oacute;n de derechos ciudadanos a trav&eacute;s del voto es que la tenencia de estas facultades legales no es sin&oacute;nimo de inclusi&oacute;n de los asuntos femeninos en las agendas parlamentarias, partidistas, sindicalistas, y en los organismos y cuerpos pol&iacute;ticos. En el texto se analizan diferentes conceptos claves para el tema que s&eacute; esta tratando, como por ejemplo &iquest;qu&eacute; se entiende por Movimiento Femenino? El cual es considerado como el conjunto de personas que act&uacute;an individual o colectivamente y de forma consciente o inconsciente, que han trabajado para ponerle fin a la subordinaci&oacute;n basada en cuestiones de sexo. Ahora bien, en la medida que todas las relaciones est&aacute;n basadas en este tipo de subordinaci&oacute;n, las cuales se pueden apreciar en todos los estratos de la sociedad desde lo personal hasta lo estatal, en lo econ&oacute;mico y lo pol&iacute;tico, lo social y lo religioso, nos encontramos con que toda persona es modelada por estas relaciones de poder, por lo cual es evidente que se hace necesario, como meta fundamental, el despertar la conciencia femenina y desenterrar los conflictos de poder latentes.</p>     <p>En Am&eacute;rica Latina el feminismo ha sido engendrador de democracia, en organizaciones y redes de trabajo por todo el continente ampliando el escenario social, la sociedad civil y dando nuevos horizontes a la vida de las mujeres. En este continente se han dado tres corrientes a trav&eacute;s de las cuales las mujeres han incursionado en el mundo de la pol&iacute;tica. (1) Las mujeres que han militado en la izquierda pol&iacute;tica creando organizaciones feministas aut&oacute;nomas. (2) La corriente popular femenina de mujeres que pasaron de su papel tradicional a la esfera de lo p&uacute;blico, y (3) Las mujeres pertenecientes al sector pol&iacute;tico formal, es decir a partidos y sindicatos desde donde cuestionan la legitimidad masculina. En Am&eacute;rica Latina el movimiento de mujeres se puede considerar como fuerte, pues se ha gestado en la mayor&iacute;a de los casos en medio de reg&iacute;menes autoritarios y dictatoriales. Por &uacute;ltimo el libro analiza el caso espec&iacute;fico del Brasil y la trayectoria de sus movimientos femeninos desde los a&ntilde;os 70 por la conquista de la ciudadan&iacute;a plena en medio de un proceso de democratizaci&oacute;n dentro del pa&iacute;s y la interrelaci&oacute;n entre procesos pol&iacute;ticos y movimiento de mujeres.</p>     <p>   Estos procesos se inician a principios del siglo XX, con las denuncias de la mujer como actor excluido dentro de la participaci&oacute;n pol&iacute;tica, liderado por un grupo de acad&eacute;micas universitarias de clase media. Este derecho fue adquirido en el a&ntilde;o de 1932. A&uacute;n con este logro la presencia en el poder de la mujer brasile&ntilde;a dentro de la rama legislativa federal ha sido muy reducida. Es en el a&ntilde;o 1975 cuando el movimiento femenino se expresa como movimiento pol&iacute;tico organizado incorporando elementos al an&aacute;lisis del poder, redefiniendo el concepto de pol&iacute;tica para poder incluir otras relaciones sociales y promover la solidaridad. Cuando en 1964 se da el golpe militar se despiertan grupos de mujeres que luchan en contra de la violencia del Estado, la amnist&iacute;a y las libertades democr&aacute;ticas pero en este momento no se proyectan como grupos de car&aacute;cter feminista.</p>     <p>   Sin apoyo del poder ejecutivo el movimiento feminista se vincula con la universidad, lo que le da una identidad propia. En la d&eacute;cada de los 70 el movimiento femenino en el Brasil se vincul&oacute; con otros movimientos como el de las negritudes para replantear todos los mitos y estereotipos que se manejan en el pa&iacute;s dentro del marco de las denuncias que constantemente se lanzaban y aprovechando los nuevos vientos que soplaban en el pa&iacute;s al volver a la democracia con el triunfo del partido opositor MDB (Movimiento Democr&aacute;tico Brasile&ntilde;o) que llev&oacute; entre otros al sindicalismo y al feminismo a que se hicieran visibles en la esfera p&uacute;blica. La discusi&oacute;n sobre la posici&oacute;n que debe tomar el movimiento feminista frente al Estado se toma de nuevo la escena a partir del a&ntilde;o 1982, asumiendo una posici&oacute;n intermedia. Se crea el Conselho Estadual da condi&ccedil;ao femenina en Sao Paulo y el Consejo Nacional de los Derechos de la Mujer. Estos fueron el producto del trabajo de la mujer desde el Estado y desde los grupos independientes. Pero el CNDM como todo organismo que crea cr&iacute;tica, desestabiliz&oacute; y se enfrent&oacute; irremediablemente con una resistencia al cambio. Esta fue un arma de doble filo pues ese logro alcanzado desde las instancias del Estado fue invisibilizado por &eacute;l mismo Estado desde sus elementos m&aacute;s conservadores. Este hecho abre de nuevo el debate de lo que ha de ser el Movimiento de Mujeres y su relaci&oacute;n con el Estado, y si este &uacute;ltimo esta preparado para asumir nuevos actores sociales como elementos fundamentales en su estructura, por lo tanto, esta lectura es muy &uacute;til, para conocer como han sido los procesos y las diferencias de los Movimientos Femeninos y su relaci&oacute;n con el Estado en Am&eacute;rica Latina.</p> </font>      ]]></body>
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