<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1794-2489</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Tabula Rasa]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Tabula Rasa]]></abbrev-journal-title>
<issn>1794-2489</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[UNIVERSIDAD COLEGIO MAYOR DE CUNDINAMARCA]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1794-24892006000200018</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Boaventura DE SOUSA SANTOS SUBJETIVIDAD, CIUDADANIA Y EMANCIPACION sobre el capítulo noveno del libro De la mano de Alicia. Lo social y lo político en la postmodernidad. Siglo del Hombre Editores. Ediciones Uniandes, Bogotá 1998. Pp. 456.]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[VILLARREAL SÁNCHEZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[JOSÉ NAPOLEÓN]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Alcaldía Mayor de Bogotá Departamento Administrativo de Bienestar Social DABS ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<numero>5</numero>
<fpage>311</fpage>
<lpage>318</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1794-24892006000200018&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1794-24892006000200018&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1794-24892006000200018&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="verdana">     <p><b>Boaventura DE SOUSA SANTOS</b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>   <font size="4" face="verdana"><b>SUBJETIVIDAD, CIUDADANIA Y EMANCIPACION     sobre el cap&iacute;tulo noveno del libro De la mano de Alicia. Lo social y lo pol&iacute;tico en la postmodernidad.   Siglo del Hombre Editores. Ediciones Uniandes, Bogot&aacute; 1998. Pp. 456.</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>   <b>JOS&Eacute; NAPOLE&Oacute;N VILLARREAL S&Aacute;NCHEZ<sup><a href="#1" name="s1">1</a></sup></b></p>     <p>   Gerencia de Juventud, Departamento Administrativo de Bienestar Social DABS, Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute; (Colombia)   <a href="mailto:psicoaxiologia@yahoo.es">psicoaxiologia@yahoo.es</a></p>   <hr size="1">       <p>&nbsp;</p>     <p>   <b>Ideas claves</b></p>     <p>   1. La constelaci&oacute;n ideol&oacute;gica cultural hegem&oacute;nica apunta a la reafirmaci&oacute;n de la subjetividad en detrimento de la ciudadan&iacute;a y a la reafirmaci&oacute;n desigual de ambas en detrimento de la emancipaci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   2. El proyecto de la modernidad est&aacute; caracterizado por un equilibrio entre regulaci&oacute;n y emancipaci&oacute;n, convertidos en los dos pilares sobre los cuales se sostiene la transformaci&oacute;n radical de la sociedad premoderna. El pilar de la regulaci&oacute;n est&aacute; constituido por tres principios: estado, mercado y comunidad. El pilar de la emancipaci&oacute;n est&aacute; constituido por la articulaci&oacute;n entre tres dimensiones (m&aacute;s bien una dimensi&oacute;n racional cognitiva con tres racionalidades) de la racionalizaci&oacute;n y secularizaci&oacute;n de la vida colectiva: la racionalidad moral pr&aacute;ctica del derecho moderno, la racionalidad cognitivo experimental de la ciencia y la t&eacute;cnica modernas y la racionalidad est&eacute;tico expresiva de las artes y la literatura modernas (veo complicado hablar de &laquo;racionalidad&raquo; est&eacute;tica porque es otra dimensi&oacute;n que no depende de la raz&oacute;n sino de la sensibilidad y la imaginaci&oacute;n creadora, lo mismo que hablar de &laquo;racionalidad&raquo; moral porque es otra dimensi&oacute;n que tiene poco que ver con la raz&oacute;n y mucho con los sentimientos, pero en fin son las pretensiones del sujeto cartesiano racionalista unidimensional con pretensiones de universalidad, que sobrevive en nuestros d&iacute;as gracias al poder desarrollado desde la racionalidad instrumental).</p>     <p>3. El equilibrio nunca fue alcanzado, el pilar de la regulaci&oacute;n se fortaleci&oacute; a costa del pilar de la emancipaci&oacute;n, donde la racionalidad cognitivo instrumental se desarroll&oacute; en detrimento de las dem&aacute;s racionalidades (y otras dimensiones de lo humano como la emoci&oacute;n y la imaginaci&oacute;n) y acab&oacute; por colonizarlas.</p>     <p>   La teor&iacute;a pol&iacute;tica liberal (tpl) es la expresi&oacute;n m&aacute;s sofisticada de este desequilibrio, pues representa en el plano pol&iacute;tico el surgimiento de la constelaci&oacute;n de la subjetividad y se enfrenta desde el principio con la necesidad de compatibilizar dos subjetividades aparentemente antag&oacute;nicas: la subjetividad colectiva del estado centralizado y la atomizada de los ciudadanos aut&oacute;nomos y libres. La tpl se viene fortaleciendo (a&uacute;n en el periodo del capitalismo desorganizado actual) a partir del resurgimiento del liberalismo econ&oacute;mico y por eso conviene descubrir algunos de sus presupuestos o caracter&iacute;sticas:</p>     <p>   3.1 El principio de subjetividad es mucho m&aacute;s amplio que el principio de ciudadan&iacute;a, teorizando una sociedad donde muchos, la mayor&iacute;a de los individuos libres y aut&oacute;nomos que defienden sus intereses en la sociedad civil no son ciudadanos, por la simple raz&oacute;n de que no pueden participar pol&iacute;ticamente en la actividad del estado.</p>     <p>   3.2 El principio de ciudadan&iacute;a incluye exclusivamente a la ciudadan&iacute;a civil y pol&iacute;tica y su ejercicio reside exclusivamente en el voto y plantea la cuesti&oacute;n de la representaci&oacute;n.</p>     <p>   3.3 La marginalizaci&oacute;n total del principio de la comunidad tal como lo define Rousseau donde el contrato social es una obligaci&oacute;n pol&iacute;tica horizontal ciudadano-ciudadano en cuya base es posible fundar una asociaci&oacute;n pol&iacute;tica participativa y no como en el contrato social liberal que es una obligaci&oacute;n pol&iacute;tica vertical ciudadano-estado.</p>     <p>   3.4 Concibe la sociedad civil en forma monol&iacute;tica, como un asociativismo voluntario, donde todas las asociaciones representan de igual modo el ejercicio de la libertad, la autonom&iacute;a de los individuos y sus intereses. Esta indiferenciaci&oacute;n hace que la empresa se convierta en la &laquo;asociaci&oacute;n especial&raquo;, que solo se puede concebir c&iacute;nicamente como voluntaria y donde la formaci&oacute;n de la voluntad se basa en la exclusi&oacute;n de la participaci&oacute;n de la abrumadora mayor&iacute;a de los que en ella participan, es decir, la empresa como &laquo;unidad b&aacute;sica&raquo; de la organizaci&oacute;n econ&oacute;mica de la producci&oacute;n capitalista, por fuera de lo pol&iacute;tico que fue reducido al voto. Al convertir la sociedad civil en dominio privado, olvida el campo dom&eacute;stico de las relaciones familiares tambi&eacute;n relegado a la intimidad personal no susceptible de ser politizado. La igualdad de la ciudadan&iacute;a choca con la diferencia de la subjetividad.</p>     <p>   El primer per&iacute;odo del capitalismo liberal es aquel en que se manifiesta en forma brutal la liquidaci&oacute;n del potencial emancipatorio de la modernidad, tanto por la hegemonizaci&oacute;n de la racionalidad t&eacute;cnico cient&iacute;fica, como por la hipertrofia del principio de mercado en detrimento del principio de estado y con el olvido total del principio de comunidad rousseauniana. Pero tambi&eacute;n es cierto que en este periodo se forjan las m&aacute;s brillantes construcciones emancipatorias.</p>     <p>   El marxismo pretendi&oacute; construir la emancipaci&oacute;n a costa de la subjetividad y la ciudadan&iacute;a y con esto lo que hizo fue favorecer el despotismo, auque la cr&iacute;tica marxista a la democracia liberal es b&aacute;sicamente correcta, la alternativa que propone no lo es.</p>     <p>   El segundo periodo del capitalismo liberal en los pa&iacute;ses centrales, capitalismo organizado, se caracteriza por el paso de la ciudadan&iacute;a c&iacute;vica y pol&iacute;tica hacia la social como conquista de los derechos sociales: salud, educaci&oacute;n, trabajo, seguridad y vivienda. Los derechos c&iacute;vicos corresponden al primer momento del desarrollo de la ciudadan&iacute;a, los derechos pol&iacute;ticos son m&aacute;s tard&iacute;os y de m&aacute;s dif&iacute;cil universalizaci&oacute;n y los sociales solo se desarrollan despu&eacute;s de la segunda guerra mundial. El mayor equilibrio entre estado y mercado se logra por la presi&oacute;n del principio de comunidad que se basa en la obligaci&oacute;n pol&iacute;tica horizontal entre individuos o grupos sociales y en la solidaridad. Se discute si la ciudadan&iacute;a social es una conquista del movimiento obrero o una concesi&oacute;n del estado capitalista. La crisis de la ciudadan&iacute;a social est&aacute; relacionada con la crisis del estado providencia, del capitalismo organizado y la revoluci&oacute;n de la subjetividad contra la ciudadan&iacute;a, de la subjetividad personal y solidaria contra la ciudadan&iacute;a atomizante y estatizante que no dej&oacute; espacio para la autonom&iacute;a y la creatividad. El movimiento estudiantil de los 60 fue el gran articulador de la crisis pol&iacute;tico cultural del fordismo y con &eacute;l nace la nueva cultura pol&iacute;tica, sin la cual es imposible los nuevos movimientos sociales de los a&ntilde;os 70, 80 y 90.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   4. La hipertrofia de la ciudadan&iacute;a estatizante y consumista y la decadencia de la subjetividad fue denunciada por primera vez por Marcuse (1964) y la emancipaci&oacute;n por conquistar ser&aacute; la del individuo y la subjetividad, la soluci&oacute;n que propone es la emancipaci&oacute;n por el Eros, que result&oacute; poco convincente porque seria una regresi&oacute;n naturalista a lo presocial, pero su cr&iacute;tica al capitalismo avanzado desde los a&ntilde;os 40 y 50 gan&oacute; actualidad: la raz&oacute;n tecnol&oacute;gica que preside el desarrollo del capitalismo conduce inevitablemente al sacrificio de la subjetividad individual porque no puede satisfacer sus necesidades ps&iacute;quicas y som&aacute;ticas, ni desarrollar sus capacidades emocionales. Foucault analiz&oacute; el proceso hist&oacute;rico del desarrollo de la ciudadan&iacute;a en detrimento de la subjetividad y concluir que la ciudadan&iacute;a sin subjetividad conduce a la normalizaci&oacute;n, es decir a la forma de dominaci&oacute;n cuya eficacia reside en la identificaci&oacute;n de los sujetos con los poderes saberes que se ejercen en ellos m&aacute;s que sobre ellos. Para Foucault no hay tensi&oacute;n entre ciudadan&iacute;a y subjetividad porque la ciudadan&iacute;a en la medida en que consisti&oacute; en la institucionalizaci&oacute;n de las disciplinas, creo la subjetividad a su imagen y semejanza, como fase inicial del proceso de normalizaci&oacute;n y no existe por fuera de &eacute;l, sujeto y el ciudadano son productos manufacturados por los poderes saberes disciplinares frente a los cuales el poder jur&iacute;dico pol&iacute;tico que reside en el Estado y en las instituciones pierden importancia.</p>     <p>   5. Para Boaventura de Sousa Santos el proceso hist&oacute;rico de la ciudadan&iacute;a y de la subjetividad son aut&oacute;nomos aunque &iacute;ntimamente relacionados. Desde la emancipaci&oacute;n es posible pensar en nuevas formas de ciudadan&iacute;a colectiva y no individual, mas fundamentadas en formas y criterios de participaci&oacute;n que en derechos y deberes, en las que sea posible una relaci&oacute;n m&aacute;s equilibrada con la subjetividad, sin olvidar la posici&oacute;n central del estado en la configuraci&oacute;n de las relaciones sociales de producci&oacute;n capitalista.</p>     <p>   6. Las respuestas del capitalismo a los desaf&iacute;os de los sesenta fueron la difusi&oacute;n social de la producci&oacute;n, su descentralizaci&oacute;n a trav&eacute;s de la transnacionalizaci&oacute;n, la fragmentaci&oacute;n geogr&aacute;fica y social del proceso de trabajo, con la transferencia hacia la periferia del sistema mundial de las fases productivas, con una cierta desindustrializaci&oacute;n de los pa&iacute;ses centrales y la industrializaci&oacute;n o reindustrializaci&oacute;n de los pa&iacute;ses perif&eacute;ricos que no solo amplia el mercado de trabajo sino que lo segmenta, dando origen a la heterogenizaci&oacute;n de la relaci&oacute;n salaria y a la competencia entre mercados de trabajo locales, regionales, nacionales, internacionales, despolitizando y naturalizando los nuevos imperativos de la producci&oacute;n que impiden diferenciar los procesos de producci&oacute;n y reproducci&oacute;n social, donde los primeros garantizaban los segundos (alimentaci&oacute;n, vestuario, vivienda, educaci&oacute;n, salud, seguridad, transportes, recreaci&oacute;n, etc.) con el apoyo del estado providencia, objetivo que se logr&oacute; por alg&uacute;n tiempo en los pa&iacute;ses centrales y contra el que se revel&oacute; el movimiento estudiantil. El movimiento feminista resalt&oacute; la dimensi&oacute;n del trabajo dom&eacute;stico, la dimensi&oacute;n productiva de la reproducci&oacute;n social hasta ahora escondida. Esta difusi&oacute;n social de la producci&oacute;n contribuy&oacute; a desenmascarar nuevas formas de opresi&oacute;n y el aislamiento pol&iacute;tico del movimiento obrero facilit&oacute; el surgimiento de nuevos sujetos sociales y nuevas pr&aacute;cticas de movilizaci&oacute;n.</p>     <p>   7. El predominio del principio de mercado en el pilar de la regulaci&oacute;n, es ahora diferente porque apela al principio de comunidad y a las ideas que &eacute;l incluye, como participaci&oacute;n, solidaridad, autogobierno, para obtener su complicidad ideol&oacute;gica en la legitimaci&oacute;n de la transferencia de los servicios de la seguridad social estatal hacia el sector privado sin &aacute;nimo de lucro. La revalorizaci&oacute;n de la subjetividad social en detrimento de la ciudadan&iacute;a, aprovechando y distorsionando h&aacute;bilmente algunas de las reivindicaciones de los movimientos contestatarios de los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os, como la aspiraci&oacute;n de autonom&iacute;a y creatividad los transmuta en privatismo, desocializaci&oacute;n y narcisismo que acoplados a la vertiente productivista, sirven para integrar a los individuos en la compulsi&oacute;n consumista, expresi&oacute;n de un nuevo idealismo fundado en objetos o im&aacute;genes digitales que se personalizan llev&aacute;ndolos de la esfera del tener a la del ser como caracter&iacute;stica de la personalidad: subjetivismo objet&iacute;stico.</p>     <p>   8. Este predominio del pilar de la regulaci&oacute;n convive con movimientos emancipatorios poderosos como los ecol&oacute;gicos, feministas, pacifistas, antirracistas, consumidores, autoayuda, estudiantiles, populares en Am&eacute;rica Latina, como nuevos protagonistas en un renovado espectro de innovaci&oacute;n y transformaci&oacute;n sociales, como cr&iacute;ticos de la regulaci&oacute;n social capitalista y de la emancipaci&oacute;n social socialista, develando nuevas formas de opresi&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de las relaciones de producci&oacute;n, como son la guerra, la poluci&oacute;n, el machismo, el racismo, el productivismo, el consumismo, abogando por un nuevo paradigma social menos basado en la riqueza y el bienestar material y m&aacute;s orientado al cambio cultural y la calidad de vida, donde la emancipaci&oacute;n tiene como objetivo transformar lo cotidiano aqu&iacute; y ahora y no a 10 o m&aacute;s a&ntilde;os como lo propone la racionalidad de la planeaci&oacute;n estrat&eacute;gica, la emancipaci&oacute;n comienza hoy o no comienza nunca.</p>     <p>   9. Los nuevos movimientos sociales (nms) posibilitan nuevas relaciones entre subjetividad y ciudadan&iacute;a, en el marco de la sociedad civil mas que en el marco del estado con el que se guarda una distancia calculada, sim&eacute;trica a la distancia con los sindicatos y partidos tradicionales. Los nms luchan no por una emancipaci&oacute;n pol&iacute;tica sino personal, social y cultural, con grupos sociales como protagonistas a veces mayores a veces menores que las clases sociales, con intereses comunes potencialmente universales. Las formas de opresi&oacute;n y de exclusi&oacute;n contra las cuales luchan no pueden ser abolidas con la mera concesi&oacute;n de derechos abstractos y universales como es t&iacute;pico de la ciudadan&iacute;a, por eso algunos nms representan la afirmaci&oacute;n de subjetividad frente a la ciudadan&iacute;a. Exigen transformaciones concretas, inmediatas y locales como el cierre de una central nuclear, la prohibici&oacute;n de la publicidad violenta en televisi&oacute;n. A pesar de estar muy colonizado por los principios de estado y de mercado, el principio de la comunidad rousseauniana, es el que tiene m&aacute;s potencialidades para fundar las nuevas energ&iacute;as emancipatorias. La obligaci&oacute;n pol&iacute;tica horizontal entre ciudadanos, la participaci&oacute;n y la solidaridad concretas en la formulaci&oacute;n de la voluntad general, son las &uacute;nicas susceptibles de fundar una cultura pol&iacute;tica, una nueva calidad de vida personal y colectiva basadas en la autonom&iacute;a y en el autogobierno, en la descentralizaci&oacute;n, la democracia participativa, el cooperativismo y en la producci&oacute;n socialmente &uacute;til. La politizaci&oacute;n de lo social, lo cultural, lo personal, abre un inmenso campo para el ejercicio de la ciudadan&iacute;a. Los nms son una referencia central en los noventa para imaginar los caminos de la subjetividad, de la ciudadan&iacute;a y de la emancipaci&oacute;n.</p>     <p>10. Tenemos que imaginar otras posibilidades m&aacute;s all&aacute; de lo que existe, imaginar otras teor&iacute;as posibles donde quepa la diferencia del futuro. La tarea de la teor&iacute;a cr&iacute;tica postmoderna consiste en apuntar de nuevo a los caminos de la s&iacute;ntesis entre subjetividad, ciudadan&iacute;a y emancipaci&oacute;n, tomando como m&eacute;todo, la citaci&oacute;n de todo lo que existi&oacute; de positivo en la experiencia hist&oacute;rica de nuestra contemporaneidad, identificando lo que de nuevo caracteriza el tiempo presente y hace de &eacute;l verdaderamente nuestro tiempo. El reto es una nueva teor&iacute;a de la democracia que permita reconstruir el concepto de ciudadan&iacute;a, una nueva teor&iacute;a de la subjetividad que permita reconstruir el concepto de sujeto y una nueva teor&iacute;a de la emancipaci&oacute;n como efecto te&oacute;rico de las dos primeras teor&iacute;as en la transformaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica social llevada a cabo por el campo social de la emancipaci&oacute;n. Boaventura de Sousa Santos termina haciendo algunos aportes a la construcci&oacute;n de las nuevas teor&iacute;as: en la teor&iacute;a democr&aacute;tica sugiere una repolitizaci&oacute;n global de la pr&aacute;ctica social y el campo pol&iacute;tico crear nuevas oportunidades para ejercer nuevas formas de democracia y ciudadan&iacute;a. Distingue cuatro espacios pol&iacute;ticos estructurales: el espacio de la ciudadan&iacute;a, el dom&eacute;stico, el de la producci&oacute;n y el mundial. En la nueva teor&iacute;a de la emancipaci&oacute;n combatir los excesos de regulaci&oacute;n de la modernidad a trav&eacute;s de una nueva ecuaci&oacute;n entre subjetividad, ciudadan&iacute;a y emancipaci&oacute;n, crear un nuevo sentido com&uacute;n pol&iacute;tico, revalorizar el principio de la comunidad con las ideas de igualdad, autonom&iacute;a y solidaridad.</p>     <p> <b>Preguntas, aportes y aplicaciones</b></p>     <p> &iquest;Por qu&eacute; entre el pilar de la regulaci&oacute;n (invisible en el t&iacute;tulo del cap&iacute;tulo) con sus tres principios (mercado, estado y comunidad) y el pilar de la emancipaci&oacute;n con sus tres dimensiones (moral, cognitiva y est&eacute;tica) no se logra el equilibrio esperado en el proyecto de la modernidad?</p>     <p>   El lugar de enunciaci&oacute;n del autor es la teor&iacute;a cr&iacute;tica postmoderna (tcpm) y desde all&iacute; reflexiona sobre la teor&iacute;a pol&iacute;tica liberal (tpl) como la expresi&oacute;n del desequilibrio, donde aparecen la subjetividad colectiva del estado centralizado y la subjetividad atomizada de los ciudadanos aut&oacute;nomos y libres en una aparente relaci&oacute;n antag&oacute;nica, en el contexto de un liberalismo econ&oacute;mico que impone el principio de mercado al de Estado y al de comunidad, desde una dimensi&oacute;n cognitivo instrumental que somete la dimensi&oacute;n moral y est&eacute;tica. La estrategia del liberalismo econ&oacute;mico y la tpl que lo sustenta, es despolitizar los espacios y los sujetos de producci&oacute;n y de reproducci&oacute;n social. La tcpm tiene el reto de construir la s&iacute;ntesis entre subjetividad, ciudadan&iacute;a y emancipaci&oacute;n, a trav&eacute;s de una nueva teor&iacute;a democr&aacute;tica en donde se reconstruya el concepto de ciudadan&iacute;a, de una nueva teor&iacute;a de la subjetividad en donde se reconstruya el concepto de sujeto y de una nueva teor&iacute;a de la emancipaci&oacute;n en donde se transformen las pr&aacute;cticas sociales, con las lecciones hist&oacute;ricamente aprendidas por los nuevos movimientos sociales.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&iquest;C&oacute;mo desarrollar la ecuaci&oacute;n entre subjetividad, ciudadan&iacute;a y emancipaci&oacute;n para crear un nuevo sentido com&uacute;n pol&iacute;tico y revalorizar el principio de comunidad?</p>     <p>   Tenemos que deshegemonizar la racionalidad anal&iacute;tica instrumental que justifica un mundo econ&oacute;mico girando alrededor del tener y de un saber hacer orientado exclusivamente a tener m&aacute;s o estar materialmente mejor pero que no crea sentido vital en la medida que desconoce la multidimensionalidad del sujeto; trascender el sujeto cartesiano unidimensional cognitivo que reduce los seres humanos a consumidores; asumir el sujeto multidimensional individual y colectivo capaz de desarrollar una subjetividad &eacute;tica, est&eacute;tica, pol&iacute;tica y ecol&oacute;gica creadora de sentidos existenciales, de nuevas realidades y de sentido com&uacute;n pol&iacute;tico en todos los espacios de la vida cotidiana superando las rupturas entre lo p&uacute;blico y lo privado. Volver a priorizar el principio de comunidad y en ella gestar sujetos y subjetividades cuyo poder se fundamente en el amor, la imaginaci&oacute;n creadora, la solidaridad, la participaci&oacute;n y la cooperaci&oacute;n, capaces de crear saberes, sentires, acciones, condiciones y relaciones para el desarrollo integral de los seres humanos en relaciones arm&oacute;nicas con el entorno.</p>   <hr size="1">       <p><a href="#s1" name="1">1</a> L&iacute;nea de socializaci&oacute;n pol&iacute;tica y construcci&oacute;n de subjetividades, quinta cohorte del doctorado en Ciencias sociales, ni&ntilde;ez y juventud.</p> <hr size="1">       <p>&nbsp;</p> </font>      ]]></body>
</article>
