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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Rutas biográficas e historias de los estudios culturales en Colombia. Entrevista a Santiago Castro-Gómez]]></article-title>
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<article-title xml:lang="pt"><![CDATA[Roteiros bibliográficos e histórias dos estudos culturais na Colômbia. Entrevista a Santiago Castro-Gómez]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p align="center"><b><font size="4">Rutas biogr&aacute;ficas e historias de los    estudios culturales en Colombia. Entrevista<sup><a href="#1" name="#s1">1</a></sup>    a Santiago Castro-G&oacute;mez<sup><a href="#2" name="#s2">2</a></sup></font></b></p>     <p align="center"> <b><font size="3">Biographical paths and histories of culturRal    studies in IinterRview to G&oacute;mez</font></b></p>     <p align="center">   <b><font size="3">Roteiros bibliogr&aacute;ficos e hist&oacute;rias dos estudos    culturais na Col&ocirc;mbia. Entrevista a Santiago Castro-G&oacute;mez</font></b></p>     <p align="right">Por: Zoad Humar<sup><a href="#3" name="#s3">3</a></sup></p>     <p>        <center>     <img src="img/revistas/tara/n10/n10a14f1.jpg">    </center> </p>     <p>   <b>ZH:</b> Un buen enunciado transforma el mundo. As&iacute; sucede cuando docentes    de estudios culturales hablan del modo en que sus propias experiencias han conseguido    transformar su mundo. La entrevista a Santiago Castro-G&oacute;mez es una magnifica    ejemplificaci&oacute;n de c&oacute;mo la imaginaci&oacute;n se concreta a trav&eacute;s    de procesos cotidianos espec&iacute;ficos y c&oacute;mo &eacute;sta expande    formas de crear y hacer el mundo. M&aacute;s all&aacute; de estructuras solidas    y cristalizadas que parecieran no poder transformarse ni contar con sujetos,    un proyecto cr&iacute;tico, novedoso para el a&ntilde;o 2000 en Colombia, abri&oacute;    sus puertas a trav&eacute;s de historias personales para generar una realidad    compleja y un movimiento te&oacute;rico audaz. Es esto lo que atraviesa la entrevista    con Castro-G&oacute;mez. Empezamos pregunt&aacute;ndole &iquest;C&oacute;mo    lleg&oacute; un fil&oacute;sofo a los estudios culturales?</p>     <p>   SCG: Mi llegada a los estudios culturales fue por accidente. A comienzos de    los a&ntilde;os ochenta yo hab&iacute;a empezado a estudiar filosof&iacute;a    en la Universidad Santo Tom&aacute;s de Bogot&aacute;, instituci&oacute;n que    por aquella &eacute;poca se encontraba muy alineada con el proyecto de una &laquo;filosof&iacute;a    latinoamericana&raquo;. Por entonces, este proyecto ten&iacute;a dos vertientes:    una era la l&iacute;nea de la &laquo;historia de las ideas latinoamericanas&raquo;    defendida por autores como Leopoldo Zea, Francisco Mir&oacute; Quesada y Arturo    Roig; la otra era la &laquo;filosof&iacute;a de la liberaci&oacute;n&raquo;    impulsada por pensadores argentinos como Enrique Dussel, Horacio Cerutti, Carlos    Cullen y Juan Carlos Scannone. Estudi&eacute; filosof&iacute;a en medio de este    fervor latinoamericanista, un tanto mesi&aacute;nico, y empec&eacute; a interesarme    por temas que no son usuales en la formaci&oacute;n de un fil&oacute;sofo tales    como las identidades sociales y culturales, los movimientos sociales, las luchas    de liberaci&oacute;n.</p>     <p>   Luego vino mi viaje de estudios a Alemania, pa&iacute;s en el que viv&iacute;    durante diez a&ntilde;os, y en el que exist&iacute;a tambi&eacute;n bastante    inter&eacute;s por los temas latinoamericanos, al menos en ciertos c&iacute;rculos    acad&eacute;micos. Mientras adelantaba mis estudios de maestr&iacute;a en T&uuml;bingen    conoc&iacute; a personajes como Eduardo Mendieta, Erna von der Walde, Jens Andermann    y Andrea Pagni, con quienes empec&eacute; a discutir los debates latinoamericanistas    que se daban adentro y afuera de la filosof&iacute;a. Debo mencionarle que a    comienzos de los a&ntilde;os noventa, Alemania era uno de los pa&iacute;ses    europeos (el otro era Inglaterra) donde se hablaba ya de una emergente &laquo;teor&iacute;a    cultural&raquo; en Am&eacute;rica Latina. La primera antolog&iacute;a de textos    sobre estudios culturales latinoamericanos fue publicada en Berl&iacute;n bajo    el t&iacute;tulo Posmodernidad en la periferia. Enfoques latinoamericanos de    la nueva teor&iacute;a cultural. El libro fue editado en 1994 por Monika Walter    y Hermann Herlinghaus e inclu&iacute;a textos de Jes&uacute;s Mart&iacute;n    Barbero, N&eacute;stor Garc&iacute;a Canclini, Carlos Monsivais, Renato Ortiz,    Norbert Lechner, Nelly Richard, Hugo Ach&uacute;gar y Beatriz Sarlo. Luego,    en 1994, tambi&eacute;n en Alemania, se public&oacute; un texto que fue muy    importante para m&iacute;: Lateinamerika denken, editado por quien llegar&iacute;a    a convertirse en mi directora de tesis doctoral, la profesora Birgit Scharlau    de la Universidad de Frankfurt. Ya en este libro se hablaba con claridad de    un &ldquo;kulturtheoretische Wende&rdquo;, es decir de un &laquo;giro cultural&raquo;    en la teor&iacute;a sobre y desde Am&eacute;rica Latina.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Esta &laquo;nueva&raquo; teor&iacute;a cultural, influenciada por el giro ling&uuml;&iacute;stico    y el posestructuralismo, era desconocida para m&iacute;. Yo solo conoc&iacute;a    la &laquo;vieja&raquo; teor&iacute;a cultural, empe&ntilde;ada en desentra&ntilde;ar    los secretos de la identidad latinoamericana, que era la que se manejaba en    las dos vertientes del proyecto filos&oacute;fico que te mencion&eacute; antes.</p>     <p>   <b>ZH:</b> Tengo entendido que en ese tiempo fund&oacute; una revista llamada Dissens.    &iquest;Qui&eacute;nes escrib&iacute;an en la revista?</p>     <p>Efectivamente. El inter&eacute;s que me despertaron todas estas discusiones    me motivaron a fundar, junto con Erna von der Walde, una revista que circul&oacute;    con mucho esfuerzo en Alemania por dos a&ntilde;os, en la que tratamos de posesionar    los temas de la nueva teor&iacute;a cultural. Escrib&iacute;an j&oacute;venes    acad&eacute;micos, en su mayor&iacute;a estudiantes de doctorado, que viv&iacute;an    en Alemania. Fil&oacute;sofos conocidos m&iacute;os de T&uuml;bingen y Frankfurt    como Eduardo Mendieta, Amos Nascimento, Gustavo Leyva, Kirsten Witte, Hans Schelkshorn,    Dimas Figueroa, Elizabeth Millan, o gente m&aacute;s ligada a la literatura    como Jens Andermann, Ellen Spielmann o Andrea Pagni. Sin embargo, era muy dif&iacute;cil    mantener viva una revista de estas caracter&iacute;sticas en Alemania, era una    labor tit&aacute;nica para dos estudiantes. Erna y yo tuvimos que trabajar demasiado,    poniendo dinero de nuestro bolsillo, y aunque para el n&uacute;mero tercero    apareci&oacute; Jens Andermann para darnos una mano, el proyecto termin&oacute;    por agotamiento prematuro y colapso financiero en 1997. Luego, ya de regreso    a Colombia, quise reavivarlo en formato digital bajo el apoyo del Instituto    Pensar y logramos llegar hasta el n&uacute;mero seis, pero ah&iacute; qued&oacute;    no m&aacute;s. Todav&iacute;a se pueden hallar algunos n&uacute;meros en la    red.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;De qu&eacute; trataba esa &laquo;nueva teor&iacute;a cultural&raquo;    en Am&eacute;rica Latina de la que hablaba?</p>     <p>   SCG: Digamos que el contexto pol&iacute;tico del debate era la transici&oacute;n    a la democracia en los pa&iacute;ses del cono sur. Estamos hablando de finales    de los ochenta y principios de los noventa, per&iacute;odo en el que el tema    central era el fin de las dictaduras en pa&iacute;ses como Chile y Argentina.    Gran parte de los estudios culturales latinoamericanos provienen de ah&iacute;.    La obra de autores como Norbert Lechner, Jos&eacute; Joaqu&iacute;n Brunner,    Beatriz Sarlo, Carlos Altamirano, Fernando Calder&oacute;n, Nelly Richard y    Mart&iacute;n Hopenhayn, no puede entenderse por fuera de ese contexto de tr&aacute;nsito    a la democracia. Se hab&iacute;an dado cuenta que no eran suficientes las teor&iacute;as    de la dependencia o las filosof&iacute;as y teolog&iacute;as de la liberaci&oacute;n    para entender ese momento hist&oacute;rico que viv&iacute;an y por eso acuden    a otros referentes te&oacute;ricos. Podr&iacute;a decirse, siendo muy esquem&aacute;tico,    que el populismo latinoamericanista de los setentas entra en crisis y en su    lugar aparece un pensamiento cr&iacute;tico de la diferencia, en apoyo a una    opci&oacute;n pol&iacute;tica por la democracia.</p>     <p>   <b>ZH:</b> En medio de ese accidente que lo lleva a los estudios culturales y a descubrir    la nueva teor&iacute;a cultural, usted escribe en 1996 su libro Cr&iacute;tica    de la raz&oacute;n latinoamericana en el que recoge esos debates y sienta su    posici&oacute;n te&oacute;rica. &iquest;Cu&aacute;l es esa posici&oacute;n?</p>     <p>   <b>SCG:</b> Bueno, d&eacute;jeme decirle primero que el libro nace bajo la necesidad    de procesar en mi cabeza toda la inmensa cantidad de informaci&oacute;n que    estaba recibiendo en ese momento. Estaba, de un lado, el debate en torno al    &laquo;descubrimiento&raquo; de Am&eacute;rica que se plante&oacute; en el a&ntilde;o    de 1992. Paralelamente estaba el debate en torno a la posmodernidad, que hab&iacute;a    dividido pr&aacute;cticamente a la intelectualidad latinoamericana en dos bandos.    Los estudios culturales son vistos desde Alemania como una &laquo;posmodernidad    en la periferia&raquo; (recuerde el t&iacute;tulo del libro de Walter y Herlinghaus)    y por ah&iacute; viene mi inserci&oacute;n en todos estos debates. Tambi&eacute;n    debo a&ntilde;adir que por esa misma &eacute;poca &ndash; y gracias al impulso    de mi profesora Birgit Scharlau - conoc&iacute; el pensamiento de Michel Foucault    y me introduje en el campo de los estudios poscoloniales. Estos dos referentes    fueron esenciales para repensar el proyecto de la &laquo;filosof&iacute;a latinoamericana&raquo;,    del que hab&iacute;a bebido como estudiante de pregrado en la Universidad Santo    Tom&aacute;s.</p>     <p>   La tesis central del libro es que el significante &laquo;Latinoam&eacute;rica&raquo;    no debe ser visto como haciendo referencia o denotando una &laquo;cosa en s&iacute;&raquo;    (un territorio, una historia, una identidad cultural, una especie de superficie    lisa donde &laquo;ocurren&raquo; cosas) sino como un discurso. Es decir que    la tarea de una &laquo;cr&iacute;tica cultural&raquo; es a la vez arqueol&oacute;gica    y geneal&oacute;gica. Examina cr&iacute;ticamente el modo en que este significante    opera al interior de ciertos reg&iacute;menes de saber/poder. La pregunta para    m&iacute; no era &laquo;qu&eacute; es&raquo; Latinoam&eacute;rica sino &laquo;c&oacute;mo    funcionan&raquo; los discursos latinoamericanistas. Y la respuesta que doy es    b&aacute;sicamente la siguiente: estos discursos operan de forma similar a lo    ya se&ntilde;alado por Edward Said en su libro Orientalismo. Son significantes    que asignan a las personas ciertas identidades culturales, les marcan un destino    hist&oacute;rico y un origen, les se&ntilde;alan diferencias esenciales frente    a un &laquo;otro&raquo; (Europa), etc. &laquo;Latinoam&eacute;rica&raquo; es,    en &uacute;ltimas, un significante desp&oacute;tico y, como tal, funciona de    maravillas al interior de proyectos pol&iacute;ticos autoritarios y populistas.    Mi conclusi&oacute;n es que, al igual que el Orientalismo del que habla Said,    el Latinoamericanismo no es otra cosa que un &laquo;discurso colonial&raquo;.</p>     <p>   <b>ZH:</b> En 1998 usted llega a Colombia y empieza, en conjunto con otros profesores,    a proponer un proyecto de estudios culturales para la Universidad Javeriana.    &iquest;Podr&iacute;a comentarnos sobre esto?</p>     <p>   <b>SCG:</b> S&iacute;. En el a&ntilde;o de 1997, estando en M&eacute;xico, el    decano de la facultad de filosof&iacute;a de la Universidad Javeriana, Manuel    Dom&iacute;nguez, me habl&oacute; de su inter&eacute;s por crear un grupo de    investigaci&oacute;n sobre filosof&iacute;a latinoamericana y me ofreci&oacute;    un contrato de medio tiempo como profesor de planta. Yo acept&eacute; la oferta    y regres&eacute; a Colombia (a&uacute;n sin haber terminado mi tesis doctoral)    para ocuparme de ese proyecto. Proyecto que finalmente nunca se realiz&oacute;,    pero en su lugar estaba emergiendo algo mucho m&aacute;s interesante: la creaci&oacute;n    de un Instituto llamado &laquo;Pensar&raquo;.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   <b>ZH:</b> &iquest;Pensar no estaba ya formado?</p>     <p>   <b>SCG: </b>Pensar ten&iacute;a existencia previa pero no como instituto de la universidad.    Era una especie de centro de consultor&iacute;as que no funcionaba como unidad    acad&eacute;mica, sino como un Think Tank (tanque de pensamiento) que por diferentes    razones no funcion&oacute; y result&oacute; en un sonado fracaso para la universidad.    Es decir que no fue ni &laquo;Think&raquo; ni &laquo;Tank&raquo; (risas). El    rector de la Javeriana en ese momento, padre Gerardo Arango, quiso retomar el    proyecto de sus cenizas y darle nueva vida, pero esta vez como una unidad acad&eacute;mica    plenamente constituida dentro de la universidad. As&iacute; que el rector empez&oacute;    con la idea de convertir a Pensar no en un centro de consultor&iacute;as como    se hab&iacute;a planteado al comienzo, sino en un instituto de ciencias sociales    y humanas. Y ese fue el encargo que recibimos.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;Qui&eacute;nes recibieron ese encargo?</p>     <p>   <b>SCG:</b> El rector invit&oacute; a un peque&ntilde;o grupo de j&oacute;venes    profesores: Diego L&oacute;pez, Jaime Borja, Alberto Fl&oacute;rez, Roberto    Vidal, &Aacute;lvaro Camacho, Oscar Guardiola, Luisa Piedrahita y yo. Todos    est&aacute;bamos retornando al pa&iacute;s y lleg&aacute;bamos con ideas frescas.    Adem&aacute;s conoc&iacute;amos los debates en torno a los estudios culturales    que en ese momento se estaban dando en los Estados Unidos y Europa. El equipo    comenz&oacute; bajo la direcci&oacute;n de Oscar Guardiola y unos meses despu&eacute;s    se incorpor&oacute; Carmelita Mill&aacute;n. El reto era darle una identidad    acad&eacute;mica al Instituto, que le pudiera diferenciar de lo que hac&iacute;an    las facultades. Estuvimos trabajando alrededor de un a&ntilde;o, sin sede porque    la casa que actualmente tenemos, que en su momento hab&iacute;a pertenecido    a la facultad de filosof&iacute;a, se encontraba en mal estado y desocupada.    As&iacute; que gran parte de las reuniones las hicimos en cafeter&iacute;as    y en la facultad de Derecho porque Oscar, Roberto y Diego pertenec&iacute;an    a esa facultad.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;Por qu&eacute; escogieron los estudios culturales como proyecto    acad&eacute;mico de Pensar?</p>     <p>   <b>SCG:</b> Porque deb&iacute;a ser un instituto y los institutos, seg&uacute;n    los reglamentos de la universidad, deben tener un car&aacute;cter interdisciplinario    para no competir con las &aacute;reas de conocimiento propias de las facultades.    As&iacute; que, en parte, la estructura misma de la Javeriana nos llev&oacute;    a eso. Los departamentos en la universidad, como por ejemplo sociolog&iacute;a,    historia o antropolog&iacute;a, se encargan de administrar las epistemes disciplinarias.    Los institutos, en cambio, tienen un car&aacute;cter interdisciplinario y nos    pareci&oacute; entonces que los estudios culturales ser&iacute;an ideales para    esto. Posicionando los estudios culturales en la Universidad podr&iacute;amos    darle identidad acad&eacute;mica al instituto y crear adem&aacute;s un equipo    de investigaci&oacute;n transdisciplinario.</p>     <p>   <b>ZH: </b>&iquest;En qu&eacute; consist&iacute;an las reuniones que hicieron para    crear Pensar?</p>     <p>   <b>SCG:</b> Escribimos alrededor de veinte documentos para la rector&iacute;a    explicando la forma como podr&iacute;a funcionar el instituto y los temas de    investigaci&oacute;n que podr&iacute;a abordar. Dise&ntilde;amos una serie de    conferencias con invitados especiales con el objetivo de ir posicionando el    tema de los estudios culturales en la universidad. Vinieron personajes como    Roberto Follari, Enrique Dussel y Walter Mignolo. Sin embargo fue un proceso    complicado por muchas razones, principalmente porque no estaba claro el tema    de la dedicaci&oacute;n temporal del equipo. Oscar, Roberto y Diego trabajaban    como profesores de tiempo completo en derecho, yo estaba medio tiempo en filosof&iacute;a,    Carmelita no estaba vinculada todav&iacute;a a la universidad, Jaime y Alberto    estaban en Historia y Luisa trabajaba en el Instituto de Estudios Ambientales.    En otras palabras, era complicado asumir la carga de trabajo que supon&iacute;a    crear el instituto y al mismo tiempo cumplir con las obligaciones de nuestras    facultades. De modo que una parte importante del dise&ntilde;o fue convencer    a la rector&iacute;a de que la viabilidad y estabilidad del proyecto depend&iacute;a    de crear las condiciones laborales adecuadas para el equipo. Fue as&iacute;    como se logr&oacute; la contrataci&oacute;n de Carmelita y la asignaci&oacute;n    de medio tiempo para m&iacute; en el instituto, allende del medio tiempo que    ya ten&iacute;a en filosof&iacute;a.</p>     <p>   <b>ZH:</b> En ese momento estamos en el a&ntilde;o 1999 y ustedes empiezan a    dise&ntilde;ar el evento La reestructuraci&oacute;n de las ciencias sociales    en Am&eacute;rica Latina y a compilar los art&iacute;culos del libro Pensar    (en) los intersticios.</p>     <p>   <b>SCG:</b> Es cierto. Empezamos a imaginar un gran evento que sirviera como    presentaci&oacute;n en sociedad del instituto frente a la comunidad acad&eacute;mica    colombiana y, al mismo tiempo, como posicionamiento de los estudios culturales    y poscoloniales al interior de la universidad. Por eso combinamos la organizaci&oacute;n    del evento con la publicaci&oacute;n de un libro que recogiera los debates m&aacute;s    actuales en torno a la teor&iacute;a poscolonial en Am&eacute;rica Latina. El    libro se titul&oacute; Pensar (en) los intersticios. Teor&iacute;a y pr&aacute;ctica    de la cr&iacute;tica poscolonial y en &eacute;l se publicaron textos de algunos    autores que luego conformar&iacute;an la red modernidad/colonialidad: An&iacute;bal    Quijano, Enrique Dussel, Walter Mignolo, Edgardo Lander.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   <b>ZH: </b>&iquest;Qui&eacute;nes vinieron al evento?</p>     <p>   <b>SCG: </b>Como invitados internacionales estuvieron Walter Mignolo, An&iacute;bal    Quijano, Edgardo Lander, Freya Schiwy, Zulma Palermo y Fernando Coronil. De    los nacionales estaban Zandra Pedraza, Ana Mar&iacute;a Ochoa, Jes&uacute;s    Mart&iacute;n Barbero, Guillermo Hoyos, M&oacute;nica Zuleta, Mauricio Archila,    Sarah de Mojica... Y desde luego estuvimos nosotros, los integrantes del equipo    Pensar. Nuestra idea no era constituir un grupo cerrado al interior de la Javeriana    sino tender puentes hacia la comunidad acad&eacute;mica en Colombia, especialmente    hacia aquellas personas que estaban cerca de los estudios culturales. De igual    modo, quisimos convocar un n&uacute;cleo de pensadores latinoamericanos a los    que nos pudi&eacute;ramos vincular en red, cosa que efectivamente ocurri&oacute;,    pues ah&iacute; empez&oacute; a estructurarse la red modernidad/colonialidad,    que continua hasta hoy.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;Hab&iacute;an ocurrido eventos de esta clase anteriormente en Colombia?</p>     <p>   SCG: S&iacute;, los tres primeros eventos de estudios culturales en Colombia    los organiz&oacute; el CES de la Universidad Nacional juntamente con el reci&eacute;n    creado Ministerio de Cultura durante los a&ntilde;os 1996, 1997 y 1998. A esos    eventos vinieron los principales te&oacute;ricos de los estudios culturales    en Am&eacute;rica Latina: Richard, Sarlo, Monsiv&aacute;is, Ortiz, Mignolo,    Ach&uacute;gar, etc. Fueron eventos muy concurridos que sentaron las bases para    posicionar este campo emergente en el pa&iacute;s. Si algo tuvo de original    el evento de la Javeriana en 1999 fue haber ampliado el espectro de los estudios    culturales para abarcar la discusi&oacute;n en torno a las teor&iacute;as poscoloniales.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;Entonces el evento no lo presentan con el nombre de estudios culturales?</p>     <p>   <b>SCG:</b> No, nosotros entend&iacute;amos (y yo todav&iacute;a lo entiendo    as&iacute;) que &laquo;estudios culturales&raquo; no era una nueva disciplina    o un campo ya constituido de temas, sino un conjunto amplio y transdisciplinario    de problemas (m&aacute;s que de temas) y que pod&iacute;a incluir varias cosas,    incluso varios estilos de pensamiento. Estudios culturales como &laquo;significante    vac&iacute;o&raquo;. El evento lo presentamos como un congreso que reflexionar&iacute;a    sobre la &laquo;reestructuraci&oacute;n&raquo; de las ciencias sociales en Am&eacute;rica    Latina y all&iacute; est&aacute;bamos pensando, desde luego, en el documento    de la Comisi&oacute;n Gulbenkian y en el papel que en este documento se da a    los estudios culturales, los estudios poscoloniales y los estudios de g&eacute;nero    como &laquo;puentes&raquo; entre las diversas disciplinas de las ciencias sociales.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;Cu&aacute;ndo llega Guillermo Hoyos a la direcci&oacute;n del Instituto    y c&oacute;mo continu&oacute; el proyecto de los estudios culturales al interior    del grupo?</p>     <p>   <b>SCG:</b> Guillermo venia de la decanatura de ciencias sociales en la Universidad    Nacional y lleg&oacute; al instituto en el a&ntilde;o 2000. &Eacute;l no sab&iacute;a    en ese momento qu&eacute; eran los estudios culturales (todav&iacute;a hoy dice    que no sabe), pero estaba muy interesado en el tema, ya que encontraba muchas    afinidades entre los problemas que discut&iacute;amos nosotros y el proyecto    de la teor&iacute;a cr&iacute;tica (Escuela de Frankfurt) que &eacute;l conoc&iacute;a    muy bien. En eso estaba yo completamente de acuerdo con &eacute;l. Guillermo    apoy&oacute; nuestro trabajo desde el comienzo. Bajo su direcci&oacute;n montamos    un seminario interno de &ldquo;actualizaci&oacute;n te&oacute;rica&rdquo; (as&iacute;    lo llamamos) en el que se presentaron los debates en torno a los estudios culturales.    De hecho, fue a partir de ese seminario que se empez&oacute; a gestar la idea    de montar un posgrado en estudios culturales en la Javeriana, propuesta que    fue recibida con entusiasmo por el entonces decano de la Facultad de Ciencias    Sociales, Jaime Alejandro Rodr&iacute;guez, quien participaba asiduamente en    los seminarios.</p>     <p>   <b>ZH:</b> Paralelo a este proceso la Facultad de Ciencias Sociales ten&iacute;a    la intenci&oacute;n de montar un doctorado en nuevas tendencias de las ciencias    sociales. &iquest;Cu&aacute;l es la relaci&oacute;n entre esa propuesta y la    del posgrado en estudios culturales?</p>     <p>   <b>SCG:</b> Bueno, en esos d&iacute;as corr&iacute;an varias ideas al mismo    tiempo. Alberto Fl&oacute;rez hab&iacute;a sido encargado, creo que desde que    el padre Gerardo Remolina era decano de Ciencias Sociales, de desarrollar un    proyecto de doctorado interdisciplinario en ciencias sociales. Entonces empezaron    a verse una serie de sinergias entre lo que est&aacute;bamos reflexionando desde    hac&iacute;a ya dos a&ntilde;os en el equipo de Pensar y lo que Alberto estaba    planteando. Comenzamos a pensar que lo mejor era marchar hacia el doctorado    pero a partir de una experiencia previa e interdisciplinaria como pod&iacute;an    ser los estudios culturales. Sin embargo, nosotros no est&aacute;bamos listos    para un posgrado y de hecho no pod&iacute;amos montarlo, pues los estatutos    de la universidad Javeriana le dan esta prerrogativa a los departamentos, excluyendo    a los institutos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   <b>ZH:</b> &iquest;Es ah&iacute; es que organizan el diplomado en estudios culturales?</p>     <p>   <b>SCG:</b> Exacto. No podr&iacute;amos montar posgrados pero s&iacute; cursos    de extensi&oacute;n y fue as&iacute; como organizamos el diplomado en la modalidad    de educaci&oacute;n continua: un curso de 100 horas, dividido en 4 m&oacute;dulos    y dirigido a la comunidad en general. Para el primer modulo invitamos al profesor    Alberto Moreiras, muy conocido en Estados Unidos por sus investigaciones sobre    estudios subalternos. El segundo modulo lo hizo Catherine Walsh, quien se acababa    de vincular a la red modernidad/colonialidad. Su presencia era importante para    establecer v&iacute;nculos con el naciente programa de Ecuador (doctorado en    estudios culturales latinoamericanos). El tercer modulo lo dict&oacute; el profesor    Daniel Mato de la Universidad Central de Venezuela, un personaje suficientemente    conocido en las discusiones sobre estudios culturales. Y el &uacute;ltimo fue    realizado por la profesora Mabel Mora&ntilde;a, quien en ese momento dirig&iacute;a    el departamento de literatura Latinoamericana en la Universidad de Pittsburgh.    El &eacute;xito del diplomado fue tan grande como el del congreso, asistieron    alrededor de 300 personas y nos dimos cuenta que hab&iacute;a un p&uacute;blico    creciente interesado en estos temas, lo cual nos anim&oacute; a desarrollar    la propuesta del postgrado en estudios culturales.</p>     <p>   El paso siguiente era imaginar cu&aacute;l iba a ser el mecanismo para implementar    el posgrado porque, como ya dije, &eacute;ste no pod&iacute;a hacerse desde    el instituto Pensar. Jaime Alejandro Rodr&iacute;guez, decano de la facultad    de Ciencias Sociales, le propuso a Guillermo Hoyos que yo pasara como profesor    de medio tiempo a la facultad de ciencias sociales y trabajara desde all&iacute;    en el montaje del programa. Fue as&iacute; como me desvincul&eacute; de Filosof&iacute;a    y pas&eacute; a Ciencias Sociales en el a&ntilde;o 2001.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;El programa ten&iacute;a que ser dependiente de ciencias sociales    o habr&iacute;a podido hacer parte de la facultad de derecho o de filosof&iacute;a?.    En otras palabras, &iquest;por qu&eacute; en ciencias sociales?</p>     <p>   <b>SCG: </b>S&oacute;lo pod&iacute;a ser en ciencias sociales porque el decano    Jaime Alejandro estaba ah&iacute;. &Eacute;l hab&iacute;a seguido los debates    en el instituto y mostr&oacute; inter&eacute;s en llevar el proyecto a esa facultad.    En el primer semestre del 2001 yo pas&eacute; a ciencias sociales y empec&eacute;    a trabajar de inmediato en el posgrado. Inicialmente pens&eacute; en una maestr&iacute;a.    Ten&iacute;a como antecedentes las ideas de Alberto Fl&oacute;rez para el doctorado    en ciencias sociales y elabor&eacute; un documento que present&eacute; al decano    y al consejo de facultad. Jaime Alejandro cre&oacute; un minicomit&eacute; compuesto    por el decano de comunicaci&oacute;n social, el decano de psicolog&iacute;a    y el decano del medio para estudiar la propuesta y &eacute;ste recomend&oacute;    que no era oportuno montar una maestr&iacute;a en un &aacute;rea de estudios    tan nueva, y que lo mejor era arrancar con una especializaci&oacute;n. Pero    el programa que yo hab&iacute;a pensado estaba dise&ntilde;ado como una maestr&iacute;a,    as&iacute; que el resultado fue una especializaci&oacute;n que era en realidad    una semi-maestr&iacute;a y que inici&oacute; en agosto del a&ntilde;o 2002.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;La apertura de la especializaci&oacute;n obedeci&oacute;    a la necesidad de la universidad Javeriana de ampliar los curr&iacute;culos    acad&eacute;micos y competir en programas con otras universidades?</p>     <p>   <b>SCG:</b> No expl&iacute;citamente. A posteriori me he dado cuenta que programas    interdisciplinarios y transdisciplinarios son ofertas atractivas para el mercado    acad&eacute;mico contempor&aacute;neo. Pero nuestra idea no era hacer un programa    de estudios culturales para que la universidad ganara m&aacute;s dinero, sino    para ampliar la oferta acad&eacute;mica ya existente, refresc&aacute;ndola con    nuevos enfoques te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos. La especializaci&oacute;n    result&oacute; un &eacute;xito acad&eacute;mico. Logramos graduar a m&aacute;s    de 65 personas y crear un equipo de trabajo. En aquel entonces no est&aacute;bamos    pensando en algo as&iacute; como el &laquo;mercado acad&eacute;mico&raquo; sino    en posicionar ciertos debates en la academia colombiana.</p>     <p>   <b>ZH:</b> Eduardo Restrepo explica que la apertura de la especializaci&oacute;n dio    lugar a debates y discusiones dentro de la facultad</p>     <p>   <b>SC: </b>Es cierto. Cuando tuve que presentar el proyecto al consejo de facultad    surgieron varias objeciones, algunas de ellas acad&eacute;micas y otras pol&iacute;ticas.    Fue un debate interesante, la mayor&iacute;a de los colegas de la facultad no    sab&iacute;an qu&eacute; eran los estudios culturales, algunos ten&iacute;an    la sospecha de que no era m&aacute;s que una moda pasajera, posmodernismo barato    sin sustancia acad&eacute;mica. Fue un largo proceso mostrar que la cosa iba    en serio y que los estudios culturales, antes que amenazar, pod&iacute;an dinamizar    y ampliar las perspectivas de la facultad.</p>     <p>   <b>ZH: </b>En el documento de la especializaci&oacute;n usted enfatiza los programas    a nivel internacional de estudios culturales para legitimarlos en la universidad,    o al menos as&iacute; lo percibo. Usted hace una introducci&oacute;n grande    de los estudios culturales latinoamericanos, ingleses y norteamericanos. &iquest;Cu&aacute;l    es la raz&oacute;n de presentar con ese &eacute;nfasis la propuesta?</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   <b>SCG: </b>Trazar las genealog&iacute;as (en plural) de los estudios culturales era    un movimiento estrat&eacute;gico necesario. Hab&iacute;a que mostrar la existencia    de un debate internacional sobre el tema, publicaciones, programas acad&eacute;micos,    etc. Muchas veces las personas no sab&iacute;an de qu&eacute; est&aacute;bamos    hablando y era necesario trazar los contornos de los estudios culturales. Mostrar    que no son simplemente teor&iacute;as de la cultura (como lo han hecho desde    hace mucho la sociolog&iacute;a, la antropolog&iacute;a, la filosof&iacute;a,    la literatura, etc.). Mostrar que los estudios culturales son algo m&aacute;s    que &laquo;estudios de la cultura&raquo;.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;Pero en ese sentido la aceptaci&oacute;n del proyecto en    una universidad cat&oacute;lica como la Javeriana ten&iacute;a que ver con el    modo en que los estudios culturales se hab&iacute;an posicionado en el mundo    entero? &iquest;Cu&aacute;l fue la posici&oacute;n de los jesuitas?</p>     <p>   <b>SCG: </b>Es posible. Los jesuitas son personas inteligentes y se dieron cuenta que    esto no era ninguna moda pasajera sino un programa que podr&iacute;a ser importante    para la universidad. Si hab&iacute;a funcionado en otros lados, podr&iacute;a    funcionar aqu&iacute;. Desde luego est&aacute; la figura de Michel de Certau,    un jesuita reconocido ampliamente como un importante te&oacute;rico para los    estudios culturales. Yo nunca percib&iacute; ning&uacute;n problema de los jesuitas    en el proceso de aprobaci&oacute;n de los estudios culturales, que pas&oacute;    por todas las instancias directivas de la universidad. La gente lo ley&oacute;,    lo discuti&oacute; y lo aprob&oacute; de buena gana. Incluso, y para sorpresa    de muchos, el padre Enrique Gait&aacute;n de la facultad de ciencias sociales    fue un gran propugnador del proyecto. Sol&iacute;a recordar que escuch&oacute;    varias veces a Foucault mientras hac&iacute;a su doctorado en Francia durante    los a&ntilde;os sesenta. Cundo yo dej&eacute; la direcci&oacute;n del programa    en 2005, un joven sacerdote jesuita (Alfonso Castellanos) asumi&oacute; la direcci&oacute;n    y crey&oacute; firmemente en el proyecto de los estudios culturales.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;C&oacute;mo empez&oacute; la especializaci&oacute;n?, &iquest;Cu&aacute;les    son los docentes que usted llama?</p>     <p>   <b>SCG:</b> El equipo de profesores no cont&oacute; en un comienzo con muchos    docentes de la facultad de ciencias sociales, el &uacute;nico fue Alberto Fl&oacute;rez.    Tambi&eacute;n desde el comienzo estuvo Jes&uacute;s Mart&iacute;n Barbero,    que no s&oacute;lo es una figura clave en los estudios culturales latinoamericanos    sino que adem&aacute;s fue fundamental para la especializaci&oacute;n. Tuve    que negociar con la facultad de Comunicaci&oacute;n Social su tiempo para el    programa, as&iacute; que hicimos un trueque: Jes&uacute;s dictar&iacute;a un    semestre en estudios culturales y yo har&iacute;a lo mismo para la maestr&iacute;a    en comunicaci&oacute;n el otro semestre. Fue un convenio que funcion&oacute;    durante alg&uacute;n tiempo. Tambi&eacute;n d&aacute;bamos clases Oscar Guardiola,    Alberto Fl&oacute;rez y yo. Los otros docentes eran catedr&aacute;ticos de apoyo    como V&iacute;ctor Manuel Rodr&iacute;guez, Ingrid Bol&iacute;var y Chloe Rutter.    No era f&aacute;cil (&iexcl;todav&iacute;a no lo es!) encontrar profesores para    estudios culturales en Colombia.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;D&oacute;nde conoci&oacute; a V&iacute;ctor Manuel Rodr&iacute;guez?</p>     <p>   <b>SCG:</b> Creo que &eacute;l vino al congreso La Reestructuraci&oacute;n de las Ciencias    Sociales y se dio cuenta que est&aacute;bamos trabajando el tema de lo poscolonial,    que tambi&eacute;n era su tema de tesis doctoral. &Eacute;l me pareci&oacute;    un tipo interesante desde nuestra primera conversaci&oacute;n. Cuando lleg&oacute;    el momento de decidir a qui&eacute;n contratar lo llam&eacute; inmediatamente    y le pregunt&eacute; si le interesaba colaborar y enseguida dijo que s&iacute;.    V&iacute;ctor fue una ficha clave en el inicio del programa.</p>     <p><b>ZH:</b> &iquest;Y a Ingrid Bol&iacute;var? Le pregunto porque yo sent&iacute;a,    como estudiante de la especializaci&oacute;n, que algunos temas estaban desarticulados.    La clase de V&iacute;ctor presentaba claramente un enfoque de estudios culturales,    pero la de Ingrid no. &iquest;Por qu&eacute;, entonces, Ingrid?</p>     <p>   <b>SCG:</b> Ingrid me interes&oacute; m&aacute;s que por los temas que maneja,    por el estilo que tiene para abordarlos. Es decir: m&aacute;s por la forma transdisciplinaria    en que desarrolla sus investigaciones. No es una polit&oacute;loga cl&aacute;sica    a pesar de que el centro de sus investigaciones es el conflicto armado en Colombia    y el tema del Estado. Ingrid aborda esas discusiones pero desde una perspectiva    diferente al pensamiento disciplinar cl&aacute;sico. Yo la hab&iacute;a le&iacute;do    y escuchado y me pareci&oacute; que ella pod&iacute;a darle el perfil transdisciplinar    que yo necesitaba para el programa. Y los estudiantes terminaron adorando su    clase.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;Por qu&eacute; entonces dictaba Alberto Fl&oacute;rez la clase de    transdisciplinariedad?</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   <b>SCG:</b> &Eacute;l hab&iacute;a ven&iacute;a trabajando los problemas de estudios    ambientales, que al igual que los estudios culturales, requieren de una perspectiva    inter y transdisciplinaria. Alberto conoc&iacute;a las nuevas teor&iacute;as    de la complejidad y adem&aacute;s hab&iacute;a estado desde el principio en    Pensar, era un aliado l&oacute;gico.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;Pero hab&iacute;a otros docentes adem&aacute;s de lo que ya mencion&oacute;?</p>     <p>   <b>SCG: </b>Como le digo, encontrar profesores de estudios culturales es tarea    dif&iacute;cil en una academia tan disciplinaria como la nuestra. Construir    el equipo de docentes no fue algo f&aacute;cil para m&iacute;, muchos de los    profesores en que yo confiaba se &laquo;quemaron&raquo; muy r&aacute;pido, otros    lograron mantenerse algunos pocos semestres y despu&eacute;s se fueron. Comet&iacute;    varios errores en la designaci&oacute;n de profesores. Pero en esos d&iacute;as    and&aacute;bamos un poco bajo el m&eacute;todo de prueba-error. Creo incluso    que este sigue siendo el problema de todos los programas de estudios culturales    en el pa&iacute;s. Pasar&aacute; alg&uacute;n tiempo hasta que los mismos programas    logren crear escuela y alimenten la planta docente con sus propios egresados.</p>     <p>   <b>ZH: </b>&iquest;Podemos hablar cu&aacute;l fue el giro entre lo trans y lo inter?    Por qu&eacute; algunas personas hablan de inter y otros de transdisciplinariedad.</p>     <p>   <b>SCG:</b> Ese debate nunca se dio en realidad en la Javeriana. Nosotros habl&aacute;bamos    de transdisciplinariedad e incluso desde Pensar publicamos un libro titulado    precisamente Los desaf&iacute;os de la transdiciplinariedad, pero el lenguaje    oficial de la universidad hablaba &ndash; y a&uacute;n sigue hablando &ndash;    de interdisciplinariedad. A m&iacute; me parece que son dos cosas distintas.    La interdisciplinariedad es un di&aacute;logo &laquo;entre&raquo; elementos    ya constituidos, pero que no cambian su &laquo;n&uacute;cleo duro&raquo; disciplinario    como resultado de ese di&aacute;logo. La transdisciplinariedad, en cambio, es    un devenir. Conlleva una transformaci&oacute;n mutua de los elementos que entran    en di&aacute;logo.</p>     <p>Despu&eacute;s de una articulaci&oacute;n transdisciplinaria, los elementos    no siguen siendo los mismos que eran antes de articularse. Por eso, la transdisciplinariedad    es algo que va m&aacute;s all&aacute; de las disciplinas. Hoy d&iacute;a, sin    embargo, me he dado cuenta de que debemos ir despacio. En una academia tan disciplinaria,    la interdisciplinariedad es ya una ganancia. La transdisciplinariedad contin&uacute;a    siendo un horizonte al que debemos llegar, pero por lo pronto no estar&iacute;a    mal ser, aunque sea, interdisciplinarios.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;Despu&eacute;s de su salida de la direcci&oacute;n del programa,    qu&eacute; ocurri&oacute; con los estudios culturales en la Javeriana?</p>     <p>   <b>SCG:</b> Bueno, luego vino el proyecto de maestr&iacute;a en estudios culturales    que lider&oacute; Eduardo Restrepo. El padre Alfonso Castellanos estuvo a cargo    de la especializaci&oacute;n por un tiempo y realiz&oacute; una buena labor,    a pesar de ser nuevo en esto. Pero en realidad fue Eduardo quien logr&oacute;    impulsar y concluir el proyecto de la maestr&iacute;a. Luego lleg&oacute; a    la direcci&oacute;n Marta Cabrera, quien contin&uacute;a hasta hoy al frente    del programa y ha hecho un gran trabajo.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;C&oacute;mo ve la maestr&iacute;a?</p>     <p>   <b>SCG:</b> Creo que tanto Eduardo como Marta han mantenido y fortalecido el    enfoque cr&iacute;tico que tuvieron los estudios culturales desde el comienzo.    Y adem&aacute;s han descubierto nuevos profesores. A pesar de algunos problemas,    me parece que vamos bien, estamos esperando ya los primeros graduados este a&ntilde;o.    Los estudios culturales han logrado una legitimaci&oacute;n acad&eacute;mica    dentro de la universidad gracias a la maestr&iacute;a y eso se reflejar&aacute;    sin duda en el nuevo proyecto de doctorado en ciencias sociales y humanas, que    la Javeriana espera abrir en el a&ntilde;o 2009.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   <b>ZH:</b> &iquest;Pero esta institucionalizaci&oacute;n no hace que los estudios culturales    pierdan su vocaci&oacute;n pol&iacute;tica? O, en otras palabras, &iquest;alguna    vez tuvieron vocaci&oacute;n pol&iacute;tica?</p>     <p>   <b>SCG: </b>Una cosa son los estudios culturales en los Estados Unidos e Inglaterra,    donde su inscripci&oacute;n en la academia fue producto de actividades previas    por parte de movimientos sociales, y otra cosa es Colombia donde los estudios    culturales han sido institucionales desde el comienzo. Si usted mira los tres    primeros eventos que se hicieron en el pa&iacute;s a los cuales hice menci&oacute;n    antes, ver&aacute; que estuvieron organizados por instituciones del Estado.    Hab&iacute;a conciencia del v&iacute;nculo que podr&iacute;a darse entre estudios    culturales y pol&iacute;ticas culturales. Por eso yo creo que entre nosotros    la &laquo;vocaci&oacute;n pol&iacute;tica&raquo; de los estudios culturales    &ndash; como usted la llama - viene ligada desde el comienzo con la pol&iacute;tica    cultural y con la pol&iacute;tica acad&eacute;mica. Abrir las disciplinas, ofrecer    nuevos m&eacute;todos e ideas para la investigaci&oacute;n, posicionar unas    humanidades reflexivas, estimular una posici&oacute;n cr&iacute;tica por parte    de estudiantes y gestores culturales, ofrecer al Estado ideas para el dise&ntilde;o    de una pol&iacute;tica que sea capaz de luchar contra la mercantilizaci&oacute;n    de la cultura: esa, me parece, es la &laquo;vocaci&oacute;n pol&iacute;tica&raquo;    de los estudios culturales en Colombia.</p>     <p><b>ZH:</b> &iquest;Cu&aacute;l ha sido el impacto social de los estudiantes del posgrado    de la Javeriana?</p>     <p>   <b>SCG:</b> Bueno, depende de lo que entienda por &laquo;impacto social&raquo;.    Si uno mide eso por el n&uacute;mero de estudiantes que se vincularon a la academia    colombiana para fortalecer sus din&aacute;micas, pues hay un estudiante que    hizo su doctorado fuera del pa&iacute;s y luego regres&oacute; como profesor    del programa en estudios culturales de la Universidad de los Andes. Una egresada    de la primera promoci&oacute;n es ahora directora de la maestr&iacute;a en ciencias    sociales de la Universidad Pedag&oacute;gica y otros dos son profesores de planta    de la Universidad de Cundinamarca. Uno m&aacute;s, tambi&eacute;n de la primera    promoci&oacute;n de la especializaci&oacute;n, es ahora el director del departamento    de Artes en la Universidad Javeriana. Ahora bien, el &laquo;impacto social&raquo;    puede medirse teniendo en cuenta el n&uacute;mero de egresados que est&aacute;n    trabajando hoy d&iacute;a con el Estado en el tema de las pol&iacute;ticas culturales.    Y en este punto debo decir que muchos de nuestros estudiantes se vincularon    luego con instituciones como el Ministerio de Cultura y la Secretar&iacute;a    Distrital de Cultura y est&aacute;n contribuyendo a repensar el tema del patrimonio    y las pol&iacute;ticas culturales del pa&iacute;s. Tenemos egresados trabajando    con instituciones que apoyan la equidad racial y de g&eacute;nero, la conservaci&oacute;n    del medio ambiente, etc.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;Y el impacto de los estudios culturales en la Academia colombiana?</p>     <p>   <b>SCG:</b> Aqu&iacute; puedo hablar solamente de lo que compete a los estudios    culturales de la Javeriana y en particular de las actividades promovidas en    este sentido por el Instituto Pensar. En primer lugar, el instituto ha logrado    construir la primera y por ahora &uacute;nica serie de publicaciones en estudios    culturales que existe en Colombia. Ha sido notable la labor de Carmelita Mill&aacute;n    en este sentido. Nuestros libros circulan ampliamente y han gozado de buena    recepci&oacute;n en los c&iacute;rculos acad&eacute;micos. Mi libro La hybris    del punto cero &ndash; para mencionar un caso &ndash; ha sido ampliamente recibido    y comentado desde su publicaci&oacute;n en el a&ntilde;o 2005. Tambi&eacute;n    hay que mencionar el semillero de j&oacute;venes investigadores, tambi&eacute;n    bajo la direcci&oacute;n de Carmelita, que ha logrado obtener m&aacute;s de    veinte becas de Colciencias para la formaci&oacute;n de estudiantes de &uacute;ltimos    semestres de pregrado que quieren iniciarse como investigadores con &eacute;nfasis    en los estudios culturales. Luego hay que hablar del grupo de investigaci&oacute;n    &laquo;Estudios Culturales&raquo; que es tenido por Colciencias como perteneciente    a la categor&iacute;a A y que ha logrado entablar importantes redes con otros    grupos de investigaci&oacute;n en el pa&iacute;s. Y a prop&oacute;sito de esto    de la redes, habr&iacute;a que mencionar tambi&eacute;n nuestros v&iacute;nculos    con programas fuera de Bogot&aacute; que aunque no se denominan &laquo;estudios    culturales&raquo;, s&iacute; tienen un enfoque cr&iacute;tico similar, como    por ejemplo el grupo de estudios socio-espaciales del INER en la Universidad    de Antioquia, que ahora ofrece su propia maestr&iacute;a. Tambi&eacute;n est&aacute;    DIVERSER, un hermoso programa institucional tambi&eacute;n de la universidad    de Antioquia que se mueve muy en la l&iacute;nea poscolonial (interculturalidad,    di&aacute;logo de saberes, epistemes emergentes, etc.) y con el cual hemos tenido    relaci&oacute;n estrecha desde hace a&ntilde;os.</p>     <p>   <b>ZH:</b> &iquest;Cu&aacute;l es la relaci&oacute;n de Pensar y de la Javeriana con    la maestr&iacute;a en estudios culturales de la Universidad Nacional?</p>     <p>   SCG: No es mucha, lamentablemente. Ahora con Eduardo Restrepo ha habido algunos    acercamientos e incluso existe un proyecto conjunto de publicaci&oacute;n, la    posibilidad de una especie de foro distrital de estudiantes en estudios culturales,    etc. El problema es que las universidades colombianas han empezado a verse cada    vez m&aacute;s como empresas capitalistas que gestionan conocimiento y esto    hace que compitan entre s&iacute; por la conquista de un mercado. Suena tremendo    pero as&iacute; es. Ojal&aacute; logr&aacute;ramos que todos los programas de    estudios culturales se articularan en red, en lugar de verse a s&iacute; mismos    como individuos que calculan y administran sus propios riesgos. Es una tarea    pendiente.</p>     <p>   <b>ZH:</b> Para terminar quiero que me diga que le queda a usted de la filosof&iacute;a</p>     <p>   <b>SCG:</b> Toda mi formaci&oacute;n ha sido en filosof&iacute;a y en una academia    tan fuerte en estas cosas como es la academia alemana. No es poca cosa, as&iacute;    que de la filosof&iacute;a me queda mucho. Pero hablo de la filosof&iacute;a    no tanto como disciplina sino como forma de vida, como modo de abordar los problemas,    de pensar conceptualmente e incluso como forma de escribir. Mis libros le dan    mucha importancia al uso de los conceptos y est&aacute;n llenos de gui&ntilde;os    para los fil&oacute;sofos. Puede ser que oficialmente yo no pertenezca a la    comunidad de fil&oacute;sofos en Colombia (ni yo quiero pertenecer, ni ellos    me reconocer&iacute;an como parte de su banda), pero digamos que para m&iacute;    los estudios culturales son una especie de &laquo;trabajo de campo&raquo; en    filosof&iacute;a, una pr&aacute;ctica filos&oacute;fica (que no es lo mismo    que filosof&iacute;a pr&aacute;ctica).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   <b>ZH:</b> Me tiene que explicar mejor esa posici&oacute;n. Porque trabajo de campo    en antropolog&iacute;a es algo muy especifico, es b&aacute;sicamente trabajo    con comunidad.</p>     <p>   <b>SCG:</b> Es que la filosof&iacute;a como disciplina no hace &laquo;trabajo de campo&raquo;    sino que es una constante reflexi&oacute;n sobre sus propios conceptos, es un    pensamiento que se piensa a s&iacute; mismo, pero que no sale a ver c&oacute;mo    funciona ese pensamiento en pr&aacute;cticas concretas. En cambio a m&iacute;    me interesa saber c&oacute;mo los discursos operan en pr&aacute;cticas sociales,    para m&iacute; eso son los estudios culturales. Yo entiendo los estudios culturales    como un ejercicio arqueol&oacute;gico y geneal&oacute;gico del modo en que operan    hist&oacute;ricamente los discursos en contextos sociales espec&iacute;ficos.    Mis investigaciones se mueven todas en esa direcci&oacute;n. Pero en todo caso,    imagino que uno siempre arrastra las miradas disciplinares de alg&uacute;n modo,    es como una tara de la infancia, como el complejo de Edipo o algo as&iacute;.    Parece que la tara de la filosof&iacute;a yo la he tenido y no s&eacute; si    la seguir&eacute; teniendo.</p> <hr size="1">     <p>&nbsp;</p>     <p><sup><a href="#s1" name="#1">1</a></sup> Entrevista realizada el 25 de abril de 2008 en el Instituto Pensar de la    Universidad Javeriana.</p>     <p>   <sup><a href="#s2" name="#2">2</a></sup> Santiago Castro-G&oacute;mez: Investigador y docente de la Universidad Javeriana.    Profesor invitado en distintas universidades de Colombia, Estados Unidos y Latinoam&eacute;rica,    actualmente es investigador del Instituto Pensar de la Javeriana. Ha publicado    varios art&iacute;culos sobre filosof&iacute;a social, pensamiento latinoamericano,    estudios culturales y teor&iacute;a poscolonial. Autor de libros como Cr&iacute;tica    de la raz&oacute;n latinoamericana (Barcelona: Puvill Libros 1996), La Hybris    del Punto Cero. Ciencia, raza e ilustraci&oacute;n en la Nueva Granada, 1750-1816    (Bogot&aacute;: Instituto Pensar 2005) y La poscolonialidad explicada a los    ni&ntilde;os (Popay&aacute;n: Universidad del Cauca 2005). Actualmente trabaja    en su &uacute;ltimo libro Tejidos On&iacute;ricos. Movilidad, capitalismo y    biopol&iacute;tica en Bogot&aacute; (1910-1930). Castro-G&oacute;mez tiene un    doctorado en filosof&iacute;a y letras de la Universitat Frankfurt (Johann-Wolfgang-Goethe)    -Aufkl&auml;rung als kolonialer Diskurs. Humanwwissenschaften und kreolische Kultur in neu Granada am Ende des 18. Jahrhunderts-. Tambi&eacute;n    tiene una maestr&iacute;a en filosof&iacute;a de la Universit&auml;t T&uuml;bingen.    -Die Philosophie der Kalibane. Diskursive Konstruktionen der Barbarei in der    lateinamerikanischen Geschichtsphilosophie-. <a href="mailto:scastro@javeriana.edu.co">scastro@javeriana.edu.co</a></p>     <p>   <sup><a href="#s3" name="#3">3</a></sup>Zoad Humar: Antrop&oacute;loga y especialista    en estudios culturales. Actualmente realiza su maestr&iacute;a en estudios culturales    en la Universidad Javeriana. Trabaja en diferentes &aacute;reas de la cultura    vinculando la academia con la creaci&oacute;n, la producci&oacute;n art&iacute;stica    y la asistencia de investigaciones. Como fot&oacute;grafa y dibujante por vocaci&oacute;n    ha expuesto en las galer&iacute;as Casa Cuadrada y Mauricio Ruiz y ha realizado    trabajos de fotograf&iacute;a para compa&ntilde;&iacute;as y festivales de danza.    Publica en el portal <a href="http://www.bogotafuerte.org" target="_blank">http://www.bogotafuerte.org</a> varias entrevistas biogr&aacute;ficas    de personas que trabajan en diferentes campos culturales. Trabaja en producci&oacute;n    de teatro, cine y eventos culturales. Ha publicado en &aacute;reas de estudios    culturales y antropolog&iacute;a los art&iacute;culos &laquo;Atravesando disciplinas.    La institucionalizaci&oacute;n de los estudios culturales en Colombia&raquo;    y &laquo;Vida y cocina en Bocachica&raquo;. Actualmente, y despu&eacute;s de    trabajar para el gobierno, est&aacute; vinculada al Centro de Arte y Cultura    de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. <a href="mailto:zoadhumar@yahoo.es">zoadhumar@yahoo.es</a>.</p> <hr size="1">     <p>&nbsp;</p> </font>       ]]></body>
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