<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1900-9607</journal-id>
<journal-title><![CDATA[CES Medicina Veterinaria y Zootecnia]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Ces. Med. Vet. Zootec.]]></abbrev-journal-title>
<issn>1900-9607</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad CES]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1900-96072011000200001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El reto apremiante de generar nuevos conocimientos en las ciencias pecuarias tropicales para un entorno cambiante]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The pressing challenge of generating new knowledge in tropical livestock science for a changing environment]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Murgueitio Restrepo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Enrique]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Fundación CIPAV  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>07</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>07</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>6</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>9</fpage>
<lpage>10</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1900-96072011000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1900-96072011000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1900-96072011000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font size="2"face="Verdana">      <P align="center"><font size="3"><b>Editorial</b></font></P>      <p>    <center><font size="4"><b>El reto apremiante de generar nuevos conocimientos en las ciencias pecuarias tropicales para un entorno cambiante</b></font></center></p>      <p><font size="4">    <center><b>The pressing challenge of generating new knowledge in tropical livestock science for a changing environment</b></center></font></p>      <p align="center">Enrique Murgueitio Restrepo<sup>1</sup> </p>      <p><sup>1</sup>  Director Ejecutivo Fundaci&oacute;n CIPAV; E-mail: <a href="mailto:enriquem@cipav.org.co">enriquem@cipav.org.co</a></p> <hr>     <p>Una de las personalidades m&aacute;s interesantes y polifac&eacute;ticas de Antioquia fue Antonio Jos&eacute; Restrepo, a quien la vida le alcanz&oacute; para ser minero, empresario, abogado, congresista, diplom&aacute;tico, periodista, fil&oacute;sofo, fil&oacute;logo, escritor, compilador de cantares populares, orador insigne, librepensador, ganadero, cafetero, compositor, poeta, trovador y bohemio.</p>     <p>Cuando "&Ntilde;ito" de Concordia, como lo nombraban algunos amigos, estuvo dedicado hace poco m&aacute;s de un siglo a las faenas de la ganader&iacute;a en la regi&oacute;n del Magdalena medio, hoy municipio de La Victoria (Caldas), analizaba con mucha inteligencia la dureza de esta actividad llena de riesgos, sin v&iacute;as de comunicaci&oacute;n, sin financiamiento ni tecnolog&iacute;a, expuesta a los caprichos de los escasos comercializadores de ganado tanto como a las mordeduras de serpientes venenosas y los ataques frecuentes del jaguar y el puma. Pero nada le preocupaba m&aacute;s que las enfermedades infecto-contagiosas del ganado, en especial el carb&oacute;n bacteridiano, para el cual el pa&iacute;s no ten&iacute;a m&eacute;todos de prevenci&oacute;n en esa &eacute;poca. Sabiamente dej&oacute; para la historia esta afirmaci&oacute;n: <i>"El ministro que funde cuatro centros de producci&oacute;n de vacuna contra el carb&oacute;n y la haga vender fresca y barata le habr&aacute; hecho m&aacute;s bien a este pa&iacute;s que el que sancion&oacute; el Concordato...".</i></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Empiezo estas notas recordando la an&eacute;cdota citada, porque tengo la certeza de que buena parte de nuestros problemas y desaf&iacute;os modernos deben ser asumidos con el esp&iacute;ritu de grandeza, inteligencia y tes&oacute;n de los grandes personajes del pasado, que se enfrentaron a situaciones mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles con herramientas cient&iacute;ficas y tecnol&oacute;gicas precarias. Es una necesidad transmitir a las nuevas generaciones de profesionales, docentes e investigadores agropecuarios el amor por la historia de su tierra. La sociedad espera de sus profesionales no s&oacute;lo conocimientos sino tambi&eacute;n el concurso de sus servicios por el bienestar com&uacute;n.</p>     <p>Los habitantes de Am&eacute;rica Latina y el Caribe son cada vez m&aacute;s conscientes de la estrecha relaci&oacute;n que existe entre la calidad de vida de la poblaci&oacute;n y el medio ambiente, por un lado, y de las oportunidades y limitaciones que las consideraciones ambientales suponen para el crecimiento y competitividad de la econom&iacute;a.</p>     <p>En un mercado globalizado con exigencias sociales y ambientales cada vez mayores, el manejo poco respetuoso de la tierra y de los recursos naturales renovables, puede cerrar mercados e inclusive amenazar la viabilidad econ&oacute;mica del sector de la producci&oacute;n animal.</p>     <p>La competitividad y el desarrollo rural sostenible van de la mano cuando se analizan los costos de producci&oacute;n y los efectos colaterales de las pr&aacute;cticas de producci&oacute;n en el mediano y largo plazo.</p>     <p>Un an&aacute;lisis reciente del Banco Mundial sobre ocho cultivos que ocupan una extensi&oacute;n total de 1,2 millones de hect&aacute;reas en Colombia, se&ntilde;al&oacute; que el uso de pesticidas oscila entre 9 y 13 kilos por hect&aacute;rea por a&ntilde;o y el uso de fertilizantes es m&aacute;s del doble que en pa&iacute;ses como Brasil, Ecuador y Venezuela y mucho m&aacute;s alto que M&eacute;xico, Argentina, Panam&aacute; y Per&uacute;. El costo de los insumos para los agricultores ha aumentado varias veces en los &uacute;ltimos a&ntilde;os como resultado de precios cada vez m&aacute;s altos del petr&oacute;leo y sus derivados. Una tendencia similar han tenido los componentes de f&oacute;sforo y potasio de los abonos simples o compuestos, dados los costos de extracci&oacute;n y transporte desde las fuentes mineras del mundo. &iquest;Por qu&eacute; entonces tiembla la producci&oacute;n de leche soportada en modelos intensivos en el uso de concentrados, fertilizantes y agroqu&iacute;micos cuando se firman tratados de comercio internacional? Porque la lecher&iacute;a especializada que se ha promovido en el tr&oacute;pico de altura de Antioquia, Cundinamarca, Boyac&aacute; y Nari&ntilde;o no puede competir, dados sus altos costos, con los productos que llegan a trav&eacute;s de tratados de libre comercio desde Estados Unidos, la Uni&oacute;n Europea o Canad&aacute;.</p>     <p>Ante esta situaci&oacute;n, los productores no deber&iacute;an esperar m&aacute;s pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de subsidio a los fertilizantes y materias primas de los concentrados, sino que deben cambiar sus modelos de producci&oacute;n mediante m&eacute;todos m&aacute;s naturales para mantener o incrementar la fertilidad de sus suelos. Y para que este cambio ocurra, es necesario que los investigadores y profesionales pecuarios hagan correctamente su tarea, abandonando la dependencia mental y cient&iacute;fica hacia los modelos importados de los pa&iacute;ses industrializados.</p>     <p>Adem&aacute;s, hay otra raz&oacute;n m&aacute;s apremiante: el cambio clim&aacute;tico lleg&oacute; para quedarse. Sus expresiones son cada vez m&aacute;s devastadoras. As&iacute; lo confirman los sucesos vividos y sufridos por la regi&oacute;n entre el 2009 y el 2011, cuando la oscilaci&oacute;n decadal de las corrientes del Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, conocida como El Ni&ntilde;o, se uni&oacute; con la de La Ni&ntilde;a en forma continua, algo que muy rara vez ha sucedido en los 56 registros cient&iacute;ficos que se conocen. En el primer evento, millones de personas en buena parte del continente se quedaron sin servicios de agua y electricidad, se hundieron las esperanzas de buenas cosechas campesinas y cientos de miles de animales murieron de sed. En el segundo evento, cuando el p&eacute;ndulo clim&aacute;tico vir&oacute; bruscamente hacia el fen&oacute;meno de La Ni&ntilde;a, hemos padecido vastas inundaciones y grav&iacute;simos deslizamientos de tierra que han acabado con numerosas vidas y han arrasado viviendas, cultivos e infraestructura p&uacute;blica y privada.</p>     <p>No es casualidad que durante este mismo a&ntilde;o (2011) en M&eacute;xico, un frente fr&iacute;o como no se registraba hace m&aacute;s de medio siglo, haya quemado con sus hielos m&aacute;s de 700 mil hect&aacute;reas de ma&iacute;z, sorgo y hortalizas en el estado de Sinaloa. Y lo mismo sucede con la llegada cada vez m&aacute;s devastadora de los frentes fr&iacute;os del Polo Sur a las regiones subtropicales de Argentina, Brasil y Uruguay. Tambi&eacute;n los altos Andes est&aacute;n sufriendo heladas inesperadas y prolongadas que acaban los cultivos de papa y cereales y queman las praderas del ganado lechero.</p>     <p>Entre las emergencias que generan tantas y sucesivas tragedias, parece no haber hay tiempo para pensar en la vulnerabilidad que deja a su paso este modelo de desarrollo, cuando los agropaisajes se empobrecen de gente y vegetaci&oacute;n natural. Vale la pena repensar qu&eacute; se debe hacer para formar a los nuevos profesionales pecuarios en la cultura de la prevenci&oacute;n, mitigaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico global. Es urgente revisar los temas y m&eacute;todos de formaci&oacute;n en pre y postgrado porque la sociedad requiere personas con mayores habilidades para integrar conocimientos, con mayor sensibilidad social y ambiental y con una formaci&oacute;n m&aacute;s s&oacute;lida en los valores que constituyen nuestra identidad.</p>     <p>La primera generaci&oacute;n de M&eacute;dicos Veterinarios Zootecnistas formada en Colombia fue capaz de cumplir la demanda que se&ntilde;alaba &Ntilde;ito Restrepo en los estertores del siglo XIX sobre la vacuna contra el carb&oacute;n bacteridiano. La generaci&oacute;n de profesionales pecuarios del primer tercio del siglo XXI tiene retos mayores y m&aacute;s apremiantes, pero no puede ser inferior a quienes nos precedieron, porque tiene a su alcance m&aacute;s y mejores herramientas cient&iacute;ficas y tecnol&oacute;gicas. La historia dir&aacute; si su actitud fue tan alta, noble y efectiva como lo necesitan el pa&iacute;s y el mundo, aqu&iacute; y ahora.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </font>      ]]></body>
</article>
