La investigación como concepto
Investigar es ante todo una actitud que podría considerarse inherente no solo al ser humano, sino a las diversas culturas que han desarrollado procesos so ciales y económicos en diferentes períodos de la historia. Dicha actitud está referida a distintos órdenes que hacen que sus procesos se decanten por estrategias diversas que tienen objetivos diferentes en torno a la posibilidad de explicar el funcionamiento de eso que llamamos realidad, tanto la física como la social. Esas diferentes estrategias han coexistido a lo largo del tiempo amparadas en diversas epistemes y más allá de cualquier pretensión univer sal, todas tienen un origen y un contexto específico del que se han podido consolidar o no como hegemónicas, esto último dependerá de la cercanía y funcionalidad que se tejen con el poder instituído.
Para definir qué es lo que quiere decir una palabra, se debe acudir a des entrañar su origen, e investigar deviene del latín “vestigium” que se define como “la huella que ha dejado el pie en el camino” (VOX, 1982, p. 558). Razón por la cual se tiene claro en investigación, que lo que hacen principalmente los estudiosos es regresar sobre sus pasos o huellas que certifican la exis tencia previa o el camino para constatar que lo andado si deviene de la huella inicial y por tanto se pueda comprobar por medio de la metodología de re gresarse sobre sus pasos, y quienes lo hacen son los verificadores que dichas huellas existen, que dejaron un camino sobre el que se puede regresar y que lleva a lo que inicialmente se informó que conducía. Ahora bien, dicho con cepto solo puede ser entendido en la medida que logremos desentrañar su historia, primero para identificar si existen diferencias reales entre investigar y la investigación científica.
Historia
La historia siempre ha servido como el centro de la recuperación de la me moria y de retomar nuestros pasos, por ello se podría decir que la primera investigación es la histórica por excelencia, porque va en búsqueda de esos primeros hechos que nos condujeron a la actualidad. Sobre este campo en contramos entre otros a Thomas Samuel Kuhn quien estudia el proceso de la investigacion por medio del artefacto de las revoluciones científicas, en el cual descubre que “las teorías anticuadas no dejan de ser científicas” (Kuhn, 2004, p.22). Lo que las diferencia de las actuales se centra en el método utilizado, sin que ello implique que no exista rigurosidad, pero si indica que el contexto histórico cambia las condiciones de elaboración de la misma.
La historia nos ha permitido observar cómo los mecanismos para inves tigar y apropiarse del conocimiento han variado, pero no desde el punto de vista evolutivo, sino desde el predominio histórico contextual. Es decir, el ¿Cómo conocer? En los albores de la humanidad el conocimiento empíri co se podría entender como pionero, pero al mismo tiempo su explicación podía ser mítico religiosa como la “dinámica aristotélica” (Kuhn, 2004, p. 22). Es decir, eran formas para conocer la realidad que contenían componentes sistemáticos, trasmisibles, racionales o irracionales, verificables a la luz de los sentidos pero subjetivos en la visión de lo empírico por un lado; y por el otro en lo teológico se tenían los mismos componentes antes enunciados pero se agregaba o reemplazaba lo racional por lo valorativo y su fin principal era conocer a Dios y de allí entender la realidad. Así mismo, la investigación filosófica que tendrá su predominio en la antigua época grecorromana, será una forma de conocer, que contará con las herramientas de la: racionalidad o irracionalidad, con un proceso sistemático, trasmisible, verificable, pero sub jetivo, donde su centro se encontraba en conocer al hombre mismo y con ello explicar la realidad. Hasta que aparece el conocimiento científico que utiliza las mismas herramientas para conocer de las anteriores, pero su diferencia se funda en que se precia de no ser subjetivo, no ser valorativo, no ser irra cional, pero ser objetivo, metódico, falible y con intenciones de ser universal emitiendo leyes generales para describir o clasificar la realidad.
Lo anterior nos lleva a comprender que no importa cual camino se tome, ya que todos buscan explicar la realidad con fundamento en su enfoque específico, pero se pueden diferenciar por el cristal con que se mira: Dios; Hombre; los sentidos del hombre; o el método. Siendo este último, lo que diferencia la investigación empírica-filosófica-teológica, de la investigacion científica. Ello no significa que las tres primeras no tengan una metodología para conocer la verdad, sino que no incluyen en su método los elementos de: objetivo, universal, racional y comprobable. Pero para ser más precisos, lo que realmente ocurre, es una disputa frente a qué se entiende por lo válido, aque llo que se constituye desde lo filosófico o lo que en su momento histórico se entienda por científico.
Esas etapas o momentos han estado marcados en contextos como el movimiento filosófico del racionalismo, que centraliza su conocer en la razón para descubrir la verdad. Sobre lo anterior ya Francisco Sanchez en su obra “Quod nihil scitur” “que nada se sabe” pone en duda, el silogismo, la dialéctica, los axiomas de la fe, y los sentidos como elementos para conocer, conclu yendo que la ciencia soló es el conocimiento perfecto del objeto estudiado (Sanchez, 1977). En esa misma línea Rene Descartes propone las reglas del método, las distingue como la obligación de refrendar para demostrar lo ver dadero, diseccionar para encontrar una respuesta, ordenar las ideas, revisar y recopilar para no omitir, y la duda metódica o escéptica que pretende des cartar toda duda posible (Descartes, 2008).
“A contario sensu”, la filosofía empírica centra su forma de conocer en los sentidos, determinando la experiencia y la evidencia como la forma central para adquirir el conocimiento, considerando que se conoce por medio de las ideas que se centran en conceptos abstractos como los axiomas matemáti cos o religiosos, y se conoce por medio de la deducción pero este no explica las cuestiones de hecho; como el conocimiento (logrado por medio de la comparación de ideas, pruebas (relación directa entre causa y efecto) y pro babilidades (relación directa o por azar). (Hume, 1992, pp. 199-397). Donde los sentidos son el centro del conocimiento.
Tanto el empirismo como el racionalismo se usaron para explicar el co nocimiento teológico, por medio de la construcción dogmática-axiomática empirista del conocimiento de Dios y el racionalismo nos catapultó a las explicaciones de Dios como el objeto que no admite ninguna duda posible desde lo histórico y natural (Agustín, 2007; Aquino, 2001). Cada una de las anteriores formas de conocer, empirista, teológico y filosófico, le dieron las herramientas al conocimiento científico, dentro de esas primeras líneas en contramos al inductivismo.
La lógica inductiva que va construyendo Francis Bacon nace de una visión de su juventud y que él denominó Instaurato Magna, tal y como lo informó Risieri Frondízi quien prologa la obra del Sir Inglés y que buscaba en seis do cumentos reordenar la ciencia (Bacon, 2003, pp. 29-35). Dicha tarea se centra en darle herramientas claras a lo científico, proponiendo elementos centrales difuminados en su obra “Novum organum scientiarum” como lo son observar la naturaleza, crear generalizar patrones, proponer leyes, descartando las que no se puedan confirmar (Bacon, 1620). Sir Isaac Newton empirista consuma do, utilizando los elementos planteados por sus predecesores recopila las ideas anteriores y las contrasta con las nuevas observaciones y plantea una ley de gravitación (Newton, 1846). Se puede decir que finalmente el inductis- mo se puede caracterizar por aplicar la observación, análisis, clasificación, generalización y contrastación de los hechos (Hume, 1992; Bacon, 1620; New ton, 1846).
Lo anterior nos llevó históricamente al modelo hipotético-deductivo, di cho modelo fue formulado por Karl Raimund Popper quien definió que este método era usado por científicos teóricos o experimentales (Popper, 1980, p. 27) al intentar demostrar que la ciencia inductiva se construye a partir de infe rencias lógicas, y que estas a su vez se sustenta en inferencias probabilísticas que no se logran sustentar porque implica grados de verdad e infinitas infe rencias probables (Popper, 1980, p. 28-29). Por ello propone un modelo inicial mente empírico que sea sintético (que no sea contradictorio con la realidad), con criterio de demarcación (un mundo que sea realmente posible), que sea distinguible (distinguible de otros) agregándole una parte deductiva que se determina por la falsabilidad o refutabilidad (pruebas que la contradigan) y la reproductibilidad (que con los mismos elementos o criterios lógicos se pueda reproducir o corroborar experimentalmente) y manteniéndose abierta al es crutinio permanente (Popper, 1980; 2001; 2005).
Dentro de la filosofía de la ciencia también encontramos las corrientes del realismo: los objetos existen y son verdaderos o falsos independientemente de que el sujeto lo perciba o no, bien sean materiales o abstractos (Dummett, 1978, pp. 145-165; 1993, p. 230) y el antirrealismo que considera que toda visión que difiera que los objetos son independientes del sujeto, atendiendo que los objetos, solo lo son en la medida que se perciben por el sujeto o la mente que los descubre o todos aquellos que no acepten los cuatro enunciados
Bivalencia (se es falso o verdadero independiente de nuestro conocimiento); el enunciado bivaluado se aplica a los enunciado en disputa; se interpretan por encima de las apariencias superficiales; y el significado propuesto para la disputa es veritativo condicional (que es lo que se comprende del significado) (Dummett, 1978, pp. 145-165; 1993). Ambas teorías en plena disputa frente a lo que se entiende como real y cómo se llega a dicha realidad científicamente.
De igual manera el discípulo de Karl Raimund Popper, Paul Karl Feyera- bend, propondrá que el realismo, el empirismo, el racionalismo, el método hipotético-deductivo racionalista y la mayoría de corrientes filosófico cientí ficas, vienen recorriendo un camino chamánico, mitológico e ideológico, que no tiene sustento alguno, porque las reglas fijas y universales son irrealistas y perniciosas, porque obligan una sobre-especialización que limita la posi bilidad del cambio y la comprensión de la complejidad, además de que son métodos limitados no se pueden aplicar a todo, porque predomina la singu laridad sobre la universalidad (Feyerabend, 1986 pp. 289-304), a lo anterior suma que la ciencia actual continua siendo una asunto más mítico como lo corrobora Robin Horton, porque tanto el mito como la ciencia cubren los elementos de sentido común por una superestructura teórica (Horton, 1967). Considera que la ciencia y el Estado se deben separar, tal y como la hizo la religión del Estado, porque los círculos científicos funcionan como las jerar quías religiosas donde solo se considera que tienen la razón los que están en la cúpula y todos los demás deben seguir el rebaño, y ello se puede apreciar en todos los niveles, revistas, pares, académicas, universidades, centros cien tíficos o institutos, donde hay una grupo de elegidos por supuestos méritos o estudios quienes definen la suerte de los demás conforme al cumplimiento de las reglas científicas que no se pueden verificar, además de que ninguno de ellos podría decir cuál es el rumbo que debemos tomar o a quien benefi ciara realmente sus descubrimientos, por ello damos tumbos, y en principio no aceptamos como ciencia lo que luego a regañadientes se prueba casual mente, como la astronomía, física cuántica, acupuntura, la moxibustión, la diagnosis por el pulso, y otras tantas, que en algún momento fueron separa das de la ciencia, creando una diferenciación artificial (Feyerabend, 1986, pp. 289-304). Finalmente Paul Feyerebend en sus siguientes obras insiste que la metodología científica se comporta como un dogma, y la ciencia como una ideología que se ha impuesto por la fuerza al Estado y esta se debe separar de ella por no ser más que una ideología (Feyerabend, 1998).
Es claro que de la mano hemos venido recorriendo los caminos de la ciencia y es por ello que continúan manifestándose otras corrientes que bus can explicar el método científico o la forma de enfrentarse a la realidad, lle gando a conclusiones conjuntas como la necesidad de un método, como la demostración, dialéctico, intuitivo, trascendental, fenomenológico, semiótico, axiomático, inductivo entre otros, atendiendo claramente que los métodos científicos no se pueden constituir como únicos y unívocos para todos los campos del conocimiento, frente a los cambios, las singularidades o hallaz gos nuevos que pueden ser azarosos o planificados, pero en el campo de las ciencias sociales se entiende que todo vale, mientras se realice la trasforma ción social (Schwandt, 1984; 2000; Báez y Pérez de Tudela, 2014, p. 73).
La metodología
Las páginas anteriores nos han permitido esbozar desde lo histórico y filosó fico el método científico más desde lo abstracto que lo práctico, sin embargo, se puede decir que la metodología hoy viene creando unos moldes más o menos plausibles y utilizables por la mayoría de los campos del conocimiento, o para ser preciso para conocer científicamente. Dicho método se puede es tablecer en los siguientes ítems:
1. Observación de la realidad, hechos, dogmas o axiomas, nacidos de una motivación particular (Flick, 2018, pp. 53-86; Tamayo y Tamayo, 2003, pp. 97-213; Rosas-Uribe, 2007, pp. 32-75).
2. Identificar un posible problema, vacío, necesidad, requerimiento, caren cia, conflicto, dificultad, insatisfacción o interés, por medio de argumen tos que lo sustenten, espacial, temporal y contextual (Flick, 2018, pp. 53-86; Tamayo y Tamayo, 2003, pp. 97-213; Rosas-Uribe, 2007, pp. 32-75).
3. Plantear una pregunta derivada del problema con ánimo de buscar los mecanismos para resolverla o identificarla (Flick, 2018, pp. 53-86; Tamayo y Tamayo, 2003, pp. 97-213; Rosas-Uribe, 2007, pp. 32-75).
4. Proponer un objetivo general que deriva del problema y que responde a la pregunta (Flick, 2018, pp. 53-86; Tamayo y Tamayo, 2003, pp. 97-213; Rosas-Uribe, 2007, pp. 32-75).
5. Proponer objetivos específicos que permitan desarrollar y resolver el pro blema y la pregunta por fases prácticas, ellas planifican el cómo hacerlo (Flick, 2018, pp. 53-86; Tamayo y Tamayo, 2003, pp. 97-213; Rosas-Uribe, 2007, pp. 32-75).
6. Exploración de datos o recopilación de pruebas que permitan corrobo rar la existencia del problema vacío, necesidad, requerimiento, carencia, conflicto, dificultad, insatisfacción o interés (Flick, 2018, pp. 53-86; Tama yo y Tamayo, 2003, pp. 97-213; Rosas-Uribe, 2007, pp. 32-75).
7. Inducción (partiendo de lo particular a lo general) o deducción (de lo ge neral a lo particular) (Flick, 2018, pp. 53-86; Tamayo y Tamayo, 2003, pp. 97-213; Rosas-Uribe, 2007, pp. 32-75).
8. Propuesta de una o varias hipótesis (proposición aceptable) que posible mente puedan dar respuesta al problema, a la pregunta, y los objetivos, esta se entiende que es de carácter predictivo y puede ser corroborada o rechazada en el proceso, que sea corroborada o descartada no hace que pierda su valor como investigación científica, ya que el proceso investigativo no se funda en tener la razón, sino en indagar o buscar no de con firmar o acertar, porque una hipótesis falsa ayuda a un descubrimiento, realineamiento o modificación (Flick, 2018, pp. 53-86; Tamayo y Tamayo, 2003, pp. 97-213; Rosas-Uribe, 2007, pp. 32-75).
9. Etapa de la demostración o de prueba de la hipótesis, esta se puede de terminar por medio de la experimentación formal o lógica axiomática en los casos en que ello sea posible (ciencias formales o abstractas subjeti vas) y verifican por medio de la medición, cuantificación, simulación, mo delación, dialéctica, comparación e interpretación de hechos, dogmas, comportamientos, datos, experiencias, discursos y significados (ciencias factuales o sociales u objetivas) (Flick, 2018, pp. 53-86; Tamayo y Tamayo, 2003, pp. 97-213; Rosas-Uribe, 2007, pp. 32-75).
10. Etapa de refutación de la hipótesis, o etapa Poperiana, en la cual el inves tigador debe poner a prueba la hipótesis, por medio de la falsación, que consiste en tratar que la hipótesis propuesta es falsa, proponiendo cam bios en las variables o con proposiciones que nos lleve a otra respuesta o por medio de la experimentación externa a quien propone la hipótesis (Flick, 2018, pp. 53-86; Tamayo y Tamayo, 2003, pp. 97-213; Rosas-Uribe, 2007, pp. 32-75).
11. Etapa de reproductibilidad, es la etapa en la cual, se busca que la hipó tesis se confirme por medio de la repetición del experimento usando las mismas variables y condiciones, por medio de grupos de control o en manos de investigadores externos, realizando de forma aleatoria, en mascarando u ocultando elementos del experimento al sujeto, objeto de investigación o a los ejecutores del experimento a manera de cegar al par o paciente, en esta etapa también se deben realizar las respecti vas discusiones que pueden provocarse por información contradictoria o confirmativa (Flick, 2018, pp. 53-86; Tamayo y Tamayo, 2003, pp. 97-213; Rosas-Uribe, 2007, pp. 32-75).
12. Proposición de conclusiones, estas no tienen que ser confirmativas de la hipótesis, pero si deben describir el proceso, y recopilar todas las etapas. Evidenciando las limitaciones, los avances o las posibles predicciones y pronósticos que puede generar. Presentar recomendaciones a futuro sobre el método, el proceso, la hipótesis y el experimento o hechos al interior del proceso relevantes. (Flick, 2018, pp. 53-86; Tamayo y Tamayo, 2003, pp. 97-213; Rosas-Uribe, 2007, pp. 32-75).
Los anteriores pasos no son limitativos, ya que, en la ciencia, los errores o cambios en los procedimientos pueden llevar a generar posibles respuestas no apreciadas con anterioridad. Es decir, de la misma manera como se puede comenzar de lo particular a lo general o de lo general a lo particular, o como se diría en una de las operaciones aritméticas de la matemática, el orden de los factores no altera el resultado en multiplicación de números enteros. De esa misma manera se podría aventurar que no existe un principio ni un final en el proceso investigativo.
Tal y como se aprecia en la imagen dos, se puede comenzar una investi gación desde la observación y la experimentación que busca crear una teoría o desde una ley o teoría que busca aplicar la teoría misma por medio de la observación, interpretando o explicando la realidad en el proceso. De igual forma se puede pensar en las investigaciones que han partido de una pre gunta (¿porque brilla el sol?) y las que han surgido a partir de una respuesta (el sol brilla porque es una estrella). Incluso se puede partir desde el proceso mismo de experimentación como se puede realizar en la investigación acción participación, donde el proceso no inicia con la pregunta o el planteamiento del problema, o incluso sin una hipótesis, o sin un investigador, ya que se en tiende que cada uno de los miembros que participa es un investigador y ob jeto de la investigación, asunto que no es lejano a las demás ciencias, ya que todo investigador esta imbuido en su propia subjetividad al crear, preguntar o plantearse un problema o una posible respuesta.
Tipos de investigación
La investigación se clasifica según una serie de características, estas pueden permitir su identificación en razón a su tipología, y aunque la presente no pretende ser exhaustiva, si quiere evidenciar sus posibles formas de clasificar, sin que ello implique que existen modelos de clasificación ideales, pero si es muy importante tener en cuenta sus fines. Por ello realizamos las siguientes tipologías:
Según su objeto
Encontramos la investigación pura o teórica, la cual realiza procedimientos para examinar de forma sistemática los supuestos, creencias, e ideologías que en torno a un tema se sustentan o se exponen, sin incluir en el proceso la experimentación o aplicación de la teoría misma. Su fin es aumentar o me jorar el marco teórico. Mientras la investigación aplicada se entiende como la utilización del marco teórico previamente construido, para ponerlo en práctica en la realidad, por ello, esta investigación exige que ya existan campos teóri cos previos probados o no, pero que sustenten la puesta en funcionamiento del sistema investigativo, bien sea para comprobar su eficacia o para demos trar su falta de verificabilidad. Investigación clínica, dirigida a revisar casos, muestras poblacionales o censales, trasversales o de frecuencia, asociaciones causales, descriptivos por fases, analíticos con control de sesgos, experimen tales, meta-analíticos y sistemáticos, estos tienen la particularidad que pue den combinar la investigación aplicada, exploratoria, experimental y teórica (Lopera Echavarría et all, 2010, p. 352-491). La investigación experimental se define como la que busca establecer las causas y efectos, determinados en las variables dependientes e independientes. La investigación exploratoria se comprende como la investigación previa a la constatación de la hipótesis y que tiene por finalidad verificar o probar su eficacia o su probabilidad, realizando principalmente trabajos de falsación de esta. La investigación analítica se en tiende como una investigación a profundidad, busca principalmente comparar variables, grupos de control o muestrales y grupos señuelo o censales (Lopera Echavarría et al, 2010, p. 352-491). Investigación de campo, o etnográfica, busca interactuar con los participantes, o simplemente observarles en su cotidiani dad o comprender sus hábitos o comportamientos (Lopera Echavarría et al, 2010, p. 352-491).
Según su forma de medición
En ella encontramos principalmente dos: la investigación cuantitativa que se centra en la medición de magnitudes o cantidades; mientras que la investiga ción cualitativa centra su proceso en la creación de categorías, conceptos, y recopilación de datos no numéricos. Sin embargo, dicha diferenciación en la actualidad no tiene mucha utilidad, al hablar hoy de investigaciones mixtas (o triangulación), que en el fondo son lo que siempre han sido, ya que en mayor o menor medida ambos tipos de investigación utilizan datos y estos pueden ser contabilizados y tienen que serlo para poder darle validez a sus aportes (Flick, 2018, p. 177-285; Gibbs, 2012, p. 63-82). De igual forma los datos numé ricos no dicen nada si no son interpretados cualitativamente, razón por la cual dicha discusión se ha zanjado admitiendo que lo que realmente se da es una combinación que puede tener un mayor componente de uno de los dos tipos (Schwandt, 1984; 2000).
Según su metodología
Se pueden encontrar la descriptiva que busca determinar las características y relatar los hechos y sus conceptos. La analítica, busca responder al análisis de los discursos, al análisis de los axiomas, realidades, mitos, los objetos discur sivos, proposiciones entre otros, para diseccionar, por partes, por intenciones, por propósitos o por procesos (Lopera Echavarría et al, 2010, p. 293-313). Histó rica que tiene por fin buscar las fuentes primarias que arrojen luz a la realidad contextual de la época y permita explicarla.
El enfoque
Las investigaciones pueden declarar o no su enfoque, sin embargo, es plausi ble detectar las raíces epistemológicas y teóricas que asume el investigador, es por ello que se pueden identificar enfoques institucionalistas que buscan sustentar las instituciones existentes, las formas de gobierno o la persistencia de la ciencia como faro del Estado. Enfoques realistas que consideran que el universo existe por encima de nuestra experiencia y pensamiento respecto de él (Kuhn, 2004; Sankey, 2010, p. 47-49) antirrealistas, el mundo solo existe en la medida que lo percibimos (Dummett, 1978, p. 145-165). El realismo y el neorrealismo desde las ciencias políticas y jurídicas frente al comportamiento de los estados (Morgenthau, 1986; Waltz, 1988). Behaviorismo o conductismo desde la psicología busca comprender el comportamiento (Watson, 1913) y en política comprender el comportamiento político, de mercados, económico y social (Dahl, 1961). Todo vale, es decir la combinación de enfoques, metodolo gías y técnicas (Feyerabend, 1986 pp. 289-304; Báez y Pérez de Tudela, 2014, p. 73). Los enfoques existen según la disciplina o el área científica y por tanto no se hará un barrido taxonómico.
Estrategias de investigación en las ciencias sociales
Las estrategias de investigación científica por lo menos en las ciencias sociales se entienden como los procedimientos, modelos o patrones, metodológicos y teóricos que se pueden usar de forma individual o combinada para contras tar y lograr un mayor acercamiento a la realidad. Estos se agruparán según el diseño realizado por María Eumelia Galeano Marín. Quien los describió en su libro Estrategias de investigación social cualitativa(Galeano-Marín, 2015).
La fenomenología
Esta estrategia de investigación es camaleónica, como lo diría Herbert Spiegel- berg, en el sentido de que existen tantos estilos o etapas, en la misma medida en que hay fenomenólogos, ya que todos buscan interpretar la esencia humana (Spiegelberg, 1982). Pero este autor nos permitirá establecer un camino, que debe iniciar por la intuición; luego el análisis del fenómeno; descripción del mis mo; observación; exploración en la conciencia; suspensión de las creencias; e interpretación de los significados ocultos (Lopera Echavarría et al, 2010, p. 323).
La documental
Esta incluye varias estrategias, pero al mismo tiempo es una técnica de re colección de información, pero vamos por partes. El estudio documental no requiere de confrontar la realidad o interactuar con ella o ser reactivo frente a ella, solo busca extraer el conocimiento previamente escrito en ellos, con varios fines, históricos, culturales, memorísticos o de confrontación de hechos históricos. Busca la revisión sistemática, de estadísticas, literatura, estudios, hechos, conceptos antecedentes o como herramienta para construir objetos de investigación. Sus pasos son: definir el tema u objeto a buscar; seleccionar los documentos; revisar o analizar la información; clasificarla; e interpretarla (Galeano-Marín, 2015, pp. 135-171).
Esta estrategia puede contar con la estrategia hermenéutica para la in terpretación de los textos, sin embargo, la misma no solo se usa en ellos sino en todas las expresiones, orales, musicales, visuales y discursivas. Busca comprender lo consiente e inconsciente del texto, lo textual y contextual para interpretarlo (Gadamer, 1993) los mecanismos que se usan son: identificar los textos, documentos o expresiones discursivas; asumir la actitud de ignorancia frente al documento o discurso; identificarlos; clasificarlos; validarlos; anali zarlos; lectura intertextual; lectura intratextual; lectura metacontextual; lec tura extratextual; reformular si hay prejuicios; e interpretarlos (Lopera Echa varría et al, 2010, p. 325).
Estado del arte también es un derivado de la estrategia hermenéutica, y por ello se puede usar su metodología aclarando que su fin principal es in vestigar recopilar o recuperar sistemática y reflexivamente el conocimiento acumulado, es una investigación que da cuenta sobre la evaluación o balance de la producción teórica o metodológica de un tema de forma evaluativa y se nutre de la hermenéutica y la teoría fundada compartiendo las estrategias metódicas de investigación documental (Galeano-Marín, 2015, pp. 135-171). Esta investigación tiene fuertes lazos con la compilación, entendida no solo como la compilación documental o estado del arte en una materia específi ca, sino que también la que se usa en las historias orales, y que tiene como característica principal la interpretación normativa, textual o discursiva (Ga leano-Marín, 2015, p. 88).
La observación
La observación tiene una doble connotación, la primera es que se entiende como técnica para obtener información, y la segunda como estrategia de in vestigación, en dos niveles, una la observación pasiva etnometodológica de inmersión en la realidad, y la observación participante entendida como la po sibilidad de interactuar con el objeto de investigación. Sobre ella hay variantes, la Sociología Formal con Georg Simmel que se interesó en descubrir la es tructura de la sociedad (Simmel, 1986); Sociología dramatúrgica de Erving Go ffman donde se propone que todos somos actores e interpretamos un papel (Goffman, 1959); Estudios en la esfera pública donde Lyn Lofland (1973) Nancy Fraser y Kate Nash (Fraser & Nash, 2014) evidencian que el comportamiento en público se convierte en un asunto de escena, fachada y trasfondo escénico donde todos actúan su rol; Auto-observación de la sociología existencial, esta propuesta entre otros por Mark Snyder evidencia cómo el hombre en sociedad se auto observa y cambia el comportamiento según la sociedad, está igual mente relacionada con los estudios conductuales o del behaviorismo (Snyder, 1974); Estudios de Campo de la Etnometodología, que según Harold Garfinkel como uno de sus exponentes, informó que se entiende como el estudio del contexto la estructura social y la interacción social cotidiana. Atendiendo que la observación participante tiene como pasos: participar para comprender; participar de la cotidianidad; encubierto; encuadre y consentimiento informa do; investigador controla el proceso; actores son sujetos de observación; la participación tiene por objeto motivar no intervenir; el diseño es emergente no se llega con unos pasos preestablecidos; datos y recolección es flexible; el observador es el recolector e instrumento; es observador observado (Galeano-Marín, 2015, pp. 41-78).
Estudio de caso
La estrategia de estudio de caso es una mezcla de disciplinas que la han utili zado o puesto en marcha desde la investigación clínica en medicina, psicolo gía, trabajo social, o las clínicas jurídicas, los antropólogos en sus inmersiones en etnias y grupos sociales, los mismos sociólogos e historiadores, el mismo se determina para estudiar individuos, grupos sociales, etnias, grupos mués trales o censales, prefiriendo la selección o limitación de sujetos a estudiar. Por ello se pueden estudiar: casos relevantes o con rasgos particulares; es tudios instrumentales con fines de profundización; y caso colectivo con el fin de estudiar un fenómeno. El método implica: selección de caso; definición de temas; construcción de sistema categorial; conceptualización; planteamiento de objetivos; evaluación de factibilidad; libreto de toma de decisiones; contex- tualización; trabajo de campo; confrontación del sistema categorial construido con el vivencial; ajuste del diseño; interpretación; clasificación; triangulación; y análisis secuencial (Galeano-Marín, 2015, pp. 79-101).
Historia oral
La estrategia de investigación de historia oral tiene su foco de acción en la his toria, y adicionalmente es tan antigua como el hombre mismo, ya que desde sus inicios este ha sido el mecanismo central por medio del cual se ha trasla dado el conocimiento de generación tras generación, el proceso investigativo lo tiene no solo como estrategia, sino como fuente y técnica. La misma busca preservar la historia individual, comunitaria, grupal, étnica, o local. También se entiende como espacio de contacto entre investigador e investigado, siendo de carácter interdisciplinaria, busca recuperar sistemáticamente la historia, analizarla, interpretarla hermenéuticamente, entendiendo la oralidad como el texto o documento que debe ser revisado como discurso retórico en su carác ter intertextual; intratextual; metacontextual; y extratextual. El método exige, el diseño; determinar individuo o individuos; determinar el contexto histórico; plan de acercamiento; plan de muestreo; plan de recolección; instrumentos de recolección; registro; clasificación; contrastación; contextualización; categorización; triangulación; matrices; comunicación de hallazgos (Galeano-Marín, 2015, pp. 102-134).
Etnometodología
La estrategia de investigación de la etnometodología hace relación a los méto dos que utilizan las personas para vivir una vida satisfactoria, como elementos comunes y característicos que dan coherencia y comprensión a los compor tamientos en comunidad. La metodología no busca construir teoría, un objeto racional o que permita predecir, solo busca construir un relato coherente, del cual puede derivar o no una teoría o un objeto racional, sin pretender prede cir, por los cambios son constantes. Harold Garfinkel consideraba que son las “explicaciones de sentido común en situaciones de elección” (Garfinkel, 2006, p. 21). Exige recolección; análisis de datos; debe incluir relatos minuciosos; debe construir un relato ordenado; analizar las interacciones y conversacio nes; debe separar los procesos cognitivos de los del contexto general (Galeano-Marín, 2015, pp. 173-191).
Teoría fundada
Esta estrategia surge a partir de la obra de Barney Glaser, y Anselm Strauss en ella hacen visible que la investigación es una obra de arte en constante ela boración, porque requiere la combinación de la imaginación, la creatividad, la intuición, el sentido común, la rigurosidad, sistematicidad, análisis, conceptualizar, verificar y generar teoría. (Glaser & Strauss, 2006). Es decir, es un proceso constante de comparación, descripción, análisis e interpretación. Por ello el método implica; inducción; análisis del dato; formulación de hipótesis; codi ficación abierta; comparación de hechos y categorías; deducción; determinar las implicaciones de la hipótesis; revisar la literatura; conectar categorías, con diciones, contexto, estrategias, consecuencias y datos; verificar; comprobación de la hipótesis; codificación selectiva; formulación teórica; muestreo teórico. Estas no son necesariamente lineales, pero exige la constante comparación entre la teoría y los datos y muestreo constante de la teoría hasta lograr la saturación teórica, manteniendo la intuición y el sentido común como norte (Galeano-Marín, 2015, pp. 192-220).
Grupos de discusión focal o grupal
Esta estrategia de investigación, también entendida como técnica, busca rea lizar una especie de entrevista grupal, con el fin de construir discursos, que será analizado lingüísticamente en su contexto y su significado, desarrollado teoría al interior del grupo sobre las prácticas y experiencias. El grupo focal busca discutir y recolectar información. Es usada en la medicina clínica, tera péutica, psicológica y sociológica. Requiere un diseño metodológico; preceptor o director de la entrevista; definición de la composición del grupo; diseño de las preguntas; definición del número del muestreo; tema; tiempo; convocato ria; escenario; modo de registro de información; ritual de iniciación; proceso interactivo; ritual de cierre; análisis; determinación de la validez y confiabilidad (Galeano-Marín, 2015, pp. 223-255).
Investigación acción participativa IAP
Es un amplio abanico de posibilidades investigativas que irrumpió en los años 60 y 70 en Colombia, específicamente con Orlando Fals Borda, en el contexto de la consolidación de la sociología como una disciplina académica2. Poste riormente, y con rapidez, se extendió a todas la ciencias sociales, teniendo una especial relación con la educación (popular), pues dentro de sus objetivos se encuentra romper con la tradición positivista en un aspecto: como su nombre lo indica, las comunidades con las que trabajan los investigadores (IAP) no son asumidas como un objeto al que se observa o al que se lleva a un contexto controlado para extraer leyes de carácter general o universal; sino como un sujeto que participa activamente de la investigación a través de diálogos en los que manifiestan el sentido que ellos otorgan a sus prácticas, comportamien tos, órdenes normativos, universos simbólicos y tejidos sociales. Para ello, la IAP se fundamenta en la “reciprocidad simétrica” propuesta por Agnes Heller y que se basa en el respeto y aprecio entre participantes (humanos y naturaleza) con el fin de construir una relación horizontal de sujeto a sujeto (Zapata, Flo rencia y Rondán, Vidal, 2016); lo que conlleva a su vez al reconocimiento de un saber previo que es puesto en circulación con el saber “científico” o académi co del investigador; por lo que se puede afirmar que este tipo de investigación está basada no solo en el conocimiento sino además en la experiencia.
Una de sus consecuencias es la posibilidad de transformar realidades so ciales en las que estos sujetos -que ya no objetos- (individuales o colectivos) se encuentran inmersos, y de transformar a su vez a los mismos sujetos. Esto supone una transformación profunda de la relación entre investigador e in vestigado, tratando de superar esa dicotomía y haciendo énfasis en la produc ción de conocimiento, atendiendo a que este es siempre construcción social del conocimiento (Calderón y López, s.f). Las bases teóricas y conceptuales de la IAP se encuentran sobre todo en la Psicología social (Lewin), el marxis mo (Lukacs), el anarquismo (Proudhon, Kropotkin), la fenomenología (Husserl, Ortega), y las teorías liberales de la participación (Rousseau, Owen, Mill) (Fals Borda, 1997 como fue citado en Zapata, Florencia y Rondán, Vidal, 2016).
Para acercarnos a la comprensión de la IAP se hace fundamental que los investigadores se sitúen en una actitud de desaprendizaje en relación a al gunas prácticas, procedimientos y esquemas de la investigación que se han aplicado históricamente para la construcción de conocimiento, y abrirnos a la posibilidad de incorporar, vivenciar, experimentar otras maneras de acercar nos a realidades y contextos que permitan aportar a la transformación de en tornos sociales. Ella no busca orientar los procesos y métodos de producción de conocimiento en la comprensión de leyes generales ni en la comprobación de verdades absolutas y universales, su principal orientación es la genera ción de procesos de diálogo y colaboración con individuos arraigados a sus comunidades y sus contextos culturales en pro de la generación de saberes situados, endógenes, la búsqueda y el reconocimiento de los conocimientos propios a través de procesos de mediación que permitan hacer visibles las maneras en las que los saberes de los que son portadores los actores terri toriales pueden aportar al mejoramiento de sus condiciones de vida.
El corazón y el eje articulado de los procesos investigativos desde la IAP es la participación de las comunidades en la realidad investigada. Se borra o por lo menos se difumina la clásica relación sujeto-objeto de la investigación que está presente en otros enfoques investigativos y construye un sentido más incluyente desde la noción de comunidad investigadora en el que se transciende la idea de conocer la realidad de la gente, aportando recursos metodológicos que aporten a que la gente conozca su realidad y genere ac ciones para transformarla. A mayor apertura a la participación de sectores diversos (comunidades, comunidad académica, investigadores comunitarios, investigadores académicos, movimientos sociales, redes de cooperación so cial y académica) mayor diversidad de saberes y experiencias se sumarán a los procesos de diálogo en pro de generar conocimientos que transformen realidades y problemas cotidianos de los territorios.
Para lo anterior se busca poner en práctica los principios de autentici dad, compromiso, devolución sistémica a los participantes, ritmo, reflexión, acción, ciencia modesta y técnicas dialógicas. Ahondando en las raíces de la realidad, las preguntas asertivas, participación y sistematización.
La Sistematización de experiencias
La sistematización de experiencias es un enfoque de investigación de carácter participativo y crítico con un importante arraigo y tradición en América Latina, de carácter cualitativa, colectiva y colaborativa a favor de los saberes y cono cimientos construidos en las prácticas sociales. Entendido como proceso de reflexión colectivo que trasciende la aproximación tradicional de sistematiza ción como registro y organización de información, o como mirada evaluativa sobre el cumplimiento de objetivos; por el contrario, la sistematización de experiencias es una práctica política, que busca recuperar colectivamente los aprendizajes y elementos significativos de la cotidianidad.
La misma busca un diálogo de saberes que se preocupa por el sentido político de las prácticas, por la reivindicación y producción de saberes y co nocimientos al interior de los procesos sociales, en clave educativa, cultural, política, ambiental, artística y de distinta índole, donde los actores sociales son protagonistas de estas prácticas, desde lo organizativo, comunitario, ins titucional, gubernamental o de distintos ámbitos que puede ser apreciado en apuestas institucionales como la Escuela de Sistematización Experiencias Vivas3.
Lo esencial en el diseño y aplicación de las metodologías para la sistema tización de experiencias es que cada proceso social asume el camino de la sistematización construyendo sus propias orientaciones, buscando aportar a la reconstrucción de las experiencias, generando situaciones inéditas de re flexión colectiva en las que mujeres y hombres protagonistas de sus propias experiencias tienen la posibilidad de recoger aprendizajes del hacer y desde allí, formular y apropiar teorías que aporten al enriquecimiento de sus colec tividades y de los contextos sociales en los que se desarrollan sus prácticas. Atendiendo que estas pueden recrearse, reinventarse; cada proceso de sis tematización es un desafío a la imaginación en búsqueda de nuevos diseños metodológicos en los que se incorporan instrumentos, recursos, discursos y narrativas.
Conclusiones
Investigar es ante todo una actitud que podría considerarse inherente no solo al ser humano, sino a las diversas culturas que han desarrollado procesos so ciales y económicos en diferentes períodos de la historia. Dicha actitud está referida a distintos órdenes que hacen que sus procesos se decanten por es trategias diversas que tienen objetivos diferentes en torno a la posibilidad de explicar el funcionamiento de eso que llamamos realidad, tanto la física como la social. Esas diferentes estrategias han coexistido a lo largo del tiempo am paradas en diversas epistemes y más allá de cualquier pretensión universal, todas tienen un origen y un contexto específico del que se han podido con solidar o no como hegemónicas, respecto a la cercanía y funcionalidad que mantienen o permiten con ciertas relaciones de poder.
Si la realidad es compleja, las estrategias de acercamiento a esta, que denominamos investigación, no pueden autodefinirse como absolutas en tér minos explicativos o descriptivos. Antes bien, como se referenció en este texto los fundamentos teóricos de los diferentes constructos investigativos, se vinculan a perspectivas filosóficas y a epistemologías específicas que se despliegan mediante la concreción de diversas características y que permiten clasificarlas en aras a mostrar sus diferencias constitutivas dependiendo de su objeto, forma de medición, metodología y enfoque.
En el caso específico de la investigación en ciencias sociales se presen taron múltiples estrategias que la nutren y que permiten desplazamientos epistémicos para una mejor comprensión de los fenómenos sociales. Dentro de las ciencias sociales y al margen del mainstream positivista, se considera la investigación más como una forma de pensar que como una colección de estrategias técnicas, a las que hay que someterse en la búsqueda de produ cir conocimiento científico (Vasilachis, 2006). Antes bien, de lo que se trata es de establecer diálogos y relaciones horizontales entre sujetos, y estos y la naturaleza, de manera tal, que mediante la investigación sea posible, ade más de producir nuevo conocimiento, transformar realidades sociales. Para finalizar, podemos afirmar que la investigación es un proceso que desarrollan los seres humanos para tratar de entablar una relación con el mundo -físico o social- bajo diferentes perspectivas (sean estas de control o de acogida/ comprensión).
Finalmente las modalidades de la investigación participativa, reivindicativa y movilizadoras como la IAP y la Sistematización de Experiencia han realizado grandes aportes en el campo de las ciencias sociales, principalmente en la adopción y adaptación de marcos metodológicos participativos que permi ten asumir con mayor flexibilidad los procesos de diálogo y reconocimiento de actores sociales en la investigación, incorporando a estos marcos meto dológicos elementos fundamentales de otros campos disciplinares como la mediación social, el diálogo intercultural, la educación popular, los derechos humanos, las teorías de los movimientos sociales, en una apuesta por la in vestigación comprometida con el cambio social en los territorios.
Investigar es un proceso diario y constante que solo necesita preguntas claras y precisas acerca de la realidad, y que se resuelven en la medida que utilicemos alguno de los métodos para acercarnos al conocimiento, mante niendo como constante la duda permanente y oscultadora, la capacidad de asombro intacta, con la seguridad que no existe ninguna ley que no pueda ser puesta en duda y que la ciencia solo depende del contexto histórico en el que se encuentra el ser humano que se atreve a investigar.

















