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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La UNASUR: ¿integración regional o cooperación política?: UNASUR: Regional Integration or political cooperation?]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article aims to conduct a study on the South American Union of Nations in order to analyze whether we are dealing with a process of regional integration and political cooperation. To do this, will raise the necessary aspects to define an integration scheme and on the other side, leading to being in front of an organization where political cooperation prevails. After that there will be a review of the content of UNASUR and the reflections approach to strengthen this international organization following a review of its regulatory framework. To conclude with some brief reflections on the nature of the scheme and the obstacles that must be overcome to achieve the objectives meet by its founding treaty.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">  <font size="4">    <p align="center"><b>La </b><b>UNASUR: </b><b>&iquest;integraci&oacute;n regional o cooperaci&oacute;n pol&iacute;tica?</b></p></font> <font size="4">    <p align="center">UNASUR: Regional Integration or political cooperation?</p></font>     <p><b>Silvana Insignares Cera<a name="n*"></a><a href="#n_*"><sup>*</sup></a></b>    <br>Universidad de Norte (Colombia)</p>     <p><a name="n_*"></a><a href="#n*"><sup>*</sup></a> Doctora en Derecho de la Universidad de Valencia (Espa&ntilde;a), Maestr&iacute;a en Gesti&oacute;n del Comercio Internacional de la misma universidad. Especialista en procesos de integraci&oacute;n regional de la Uni&oacute;n Europea y Latinoam&eacute;rica de la Universidad Carlos III de Madrid. En la Universidad del Norte: Coordinadora del &aacute;rea estrat&eacute;gica en comercio e integraci&oacute;n. Profesora investigadora de la Divisi&oacute;n de Ciencias Jur&iacute;dicas de la Universidad del Norte y miembro del Grupo de Investigaci&oacute;n en Ciencia Pol&iacute;tica (GIDECP). Tel&eacute;fono 3509509 ext. 4082. <a href="mailto:insignaress@uninorte.edu.co"><i>insignaress@uninorte.edu.co</i></a></p>     <p><b>Fecha de recepci&oacute;n:</b> 10 de julio de 2013    <br><b>Fecha de aceptaci&oacute;n:</b> 17 de julio de 2013</p>   <hr>     <p><b>Resumen</b></p>     <p><i>El presente art&iacute;culo pretende realizar un estudio sobre la Uni&oacute;n Surame-ricana de Naciones, con el fin de analizar si estamos frente a un proceso de integraci&oacute;n regional o de una cooperaci&oacute;n pol&iacute;tica. Para ello, se plantear&aacute;n los aspectos necesarios para definir un esquema integracionista y por otro lado, lo que conlleva estar frente a una organizaci&oacute;n donde prevalece la cooperaci&oacute;n pol&iacute;tica. Luego de ello se efectuar&aacute; una revisi&oacute;n del contenido de la </i><i>UNASUR, </i><i>as&iacute; como el planteamiento de unas reflexiones para el fortalecimiento de esta organizaci&oacute;n internacional, previa revisi&oacute;n de su marco normativo. Para concluir con unas breves reflexiones sobre el car&aacute;cter de este esquema y de las obst&aacute;culos que debe superar para lograr cumplir los objetivos propuestos mediante su tratado constitutivo.</i></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Palabras clave: </b>Integraci&oacute;n, derecho internacional, cooperaci&oacute;n internacional, Constituci&oacute;n.</p> <hr>     <p><b>Abstract</b></p>     <p><i>This article aims to conduct a study on the South American Union of Nations in order to analyze whether we are dealing with a process of regional integration and political cooperation. To do this, will raise the necessary aspects to define an integration scheme and on the other side, leading to being in front of an organization where political cooperation prevails. After that there will be a review of the content of </i><i>UNASUR </i><i>and the reflections approach to strengthen this international organization following a review of its regulatory framework. To conclude with some brief reflections on the nature of the scheme and the obstacles that must be overcome to achieve the objectives meet by its founding treaty.</i></p>     <p><b>Keywords: </b>Integration, international law, international cooperation Constitution.</p>  <hr>       <p><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></p>     <p>A menudo escuchamos que en la esfera pol&iacute;tica se utiliza el t&eacute;rmino integraci&oacute;n entre Estados para describir alianzas que encuadran de manera directa en lo que se conoce como &quot;cooperaci&oacute;n pol&iacute;tica&quot;. Pareciese que los estadistas utilizan el tenor gramatical de lo que significa &quot;integrar&quot;, desconociendo los efectos jur&iacute;dicos y f&aacute;cticos del alcance de sus propuestas. Por tanto, con de este art&iacute;culo de investigaci&oacute;n nos proponemos dejar en evidencia c&oacute;mo en el contexto latinoamericano se contin&uacute;a realizando asociaciones de Estados con fines pol&iacute;ticos o econ&oacute;micos pero alejados de los preceptos integracionistas propios de un esquema de integraci&oacute;n regional. Un ejemplo de esto lo constituye la UNASUR, que a trav&eacute;s de su Tratado Constitutivo, e incluso de sus antecedentes directos, se presenta como una integraci&oacute;n de Estados, mediante la cual se fortalecen sus aspectos pol&iacute;ticos y de defensa de los miembros.</p>     <p>La integraci&oacute;n ha sido planteada bajo diversos esquemas<a name="n1"></a><a href="#n_1"><sup>1</sup></a>, entre los que se encuentran la definici&oacute;n de integraci&oacute;n formal, como aquella que &quot;crea un nuevo gobierno supranacional; la integraci&oacute;n basada en un tratado que establece las reglas de juego y un tribunal para la eventualidad de controversias, y la integraci&oacute;n de hecho, sustentada en la proximidad geogr&aacute;fica, las inversiones cruzadas y otros lazos, inclusive raciales y culturales de la comunidad de los negocios de los distintos pa&iacute;ses&quot; (Ondarts,1992).</p>          <p>Incluso se ha llegado a plantear la diferencia entre integraci&oacute;n funcional, marcada por el elemento econ&oacute;mico, y la integraci&oacute;n institucional, con presencia del elemento pol&iacute;tico, al afirmar que</p>     <blockquote>    <p>la existencia de instituciones supranacionales no garantiza que en una regi&oacute;n ocurra un proceso de integraci&oacute;n. Se dan diversos modelos de integraci&oacute;n y no todos gozan de acuerdos e instituciones supranacio-nales formales. En el caso de la Comunidad Econ&oacute;mica Europea, como hemos visto, los Estados y aparatos gubernamentales son los que impulsan la integraci&oacute;n mediante acuerdos e instituciones formales. De otra parte, en la norteamericana, el proceso de integraci&oacute;n entre EE.UU., Canad&aacute; y M&eacute;xico fue generado por las empresas y otros intereses econ&oacute;micos privados; en sus comienzos no exist&iacute;an instituciones, ni mucho menos acuerdos formales, y los ciudadanos casi no estaban al corriente de la integraci&oacute;n econ&oacute;mica. Por lo tanto, la integraci&oacute;n regional puede ocurrir en dos niveles relacionados pero diferenciables: a nivel de firmas privadas, una integraci&oacute;n monopol&iacute;stica comenzada a nivel econ&oacute;mico privado sin acuerdos formales de integraci&oacute;n; o, a un segundo nivel, resultado de una gesti&oacute;n regulada desde su origen por organismos gubernamentales. (Frambes-Buxeda, 1993)</p></blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por otra parte, se sostiene que la integraci&oacute;n econ&oacute;mica debe ser un paso previo a la integraci&oacute;n pol&iacute;tica. Sin embargo, en Latinoamericana el proceso ocurri&oacute; a la inversa, ya que la idea de Bol&iacute;var buscaba en principio la uni&oacute;n pol&iacute;tica y jur&iacute;dica m&aacute;s que la consolidaci&oacute;n econ&oacute;mica de los Estados; idea que se materializ&oacute; por once a&ntilde;os a trav&eacute;s de la Gran Colombia (C&aacute;novas, 2002).</p>        <p>Lo que s&iacute; es claro, cuando se habla de integraci&oacute;n, es que el ejercicio de la soberan&iacute;a en el marco de un esquema de integraci&oacute;n deber&iacute;a entenderse m&aacute;s como la ampliaci&oacute;n del espectro del concepto de soberan&iacute;a cl&aacute;sico, ya que se desarrollan nuevas alianzas que le permiten cumplir a los Estados sus fines y alcanzar objetivos ambiciosos que por s&iacute; solos no podr&iacute;an alcanzar. Como bien lo apunta Orrego Vicu&ntilde;a (1966), la proyecci&oacute;n de la soberan&iacute;a debe realizarse a trav&eacute;s de &oacute;rganos e instituciones capaces de responder de manera aut&oacute;noma e independiente a las necesidades e intereses de la regi&oacute;n, con el objetivo de que el inter&eacute;s general prime sobre el individual de cada Estado. Estos &oacute;rganos podr&aacute;n actuar de manera directa en el territorio de cada uno de los Estados miembros sin que estos puedan intervenir en el fondo del asunto. Este ser&iacute;a el medio para garantizar la aplicaci&oacute;n de la soluci&oacute;n comunitaria en la regi&oacute;n, que le permitir&iacute;a separarse de la aplicaci&oacute;n de intereses contrapuestos e individuales de los Estados; solo a partir de la transferencia de parte de las competencias soberanas de cada Estado es como estos &oacute;rganos pueden actuar eficazmente.</p>     <p>Por lo anterior, esta investigaci&oacute;n se iniciar&aacute; con el an&aacute;lisis de los conceptos e implicaciones de lo que implica un proceso de integraci&oacute;n entre Estados, para desarrollar los elementos que comprende la cooperaci&oacute;n internacional. Una vez identificados los aspectos importantes se proceder&aacute; a establecer su inclusi&oacute;n en la UNASUR, para concluir con unas reflexiones sobre la naturaleza jur&iacute;dica de esta organizaci&oacute;n internacional.</p>     <p><b>1. LA INTEGRACI&Oacute;N REGIONAL Y SU &Aacute;MBITO DE APLICACI&Oacute;N</b></p>     <p>La integraci&oacute;n hace referencia al planteamiento de objetivos espec&iacute;ficos regida por principios de afinidad, como ser&iacute;a el caso de Jap&oacute;n y su asociaci&oacute;n con los pa&iacute;ses del sureste asi&aacute;tico, los cuales carecen de instituciones formales de integraci&oacute;n pero su intercambio comercial los consolida como un bloque s&oacute;lido. Por su parte, encontramos ejemplos de integraci&oacute;n por &quot;tratado&quot;, como son los casos de la Uni&oacute;n Europea, MERCOSUR y la CAN, ya que adem&aacute;s de constituirse mediante tratados internacionales en su interior pretenden la creaci&oacute;n de instituciones de car&aacute;cter supranacional que orienten el proceso integrador.</p>        <p>Se ha propuesto una clasificaci&oacute;n de la integraci&oacute;n conformada por tres tipos: la econ&oacute;mica, la pol&iacute;tica y la social. La integraci&oacute;n econ&oacute;mica es la m&aacute;s com&uacute;n, en la medida en que ha sido la que han logrado alcanzar un gran n&uacute;mero de Estados. Dependiendo del grado de cohesi&oacute;n econ&oacute;mica que quieran lograr los Estados asociados, as&iacute; ser&aacute; el nivel de integraci&oacute;n<a name="n2"></a><a href="#n_2"><sup>2</sup></a> en el que se encuentren. De la misma manera, el aspecto econ&oacute;mico ha incidido directamente en la divisi&oacute;n de las tendencias integracionistas a nivel econ&oacute;mico; por un lado encontramos la integraci&oacute;n desarrollada bajo un modelo neoliberal y capitalista<a name="n3"></a><a href="#n_3"><sup>3</sup></a>; por otro lado, la integraci&oacute;n con tendencia marxista y socialista<a name="n4"></a><a href="#n_4"><sup>4</sup></a>. La primera es la que ha desarrollado la mayor&iacute;a de las &aacute;reas de libre comercio y de los mercados comunes que existen en la actualidad.</p>     <p>En este sentido, podemos definir los siguientes grados o estadios que se predican en la integraci&oacute;n econ&oacute;mica a partir de la visi&oacute;n neoliberal:</p>     <p><b>• &Aacute;rea de libre comercio. </b>En este nivel, los Estados partes acuerdan eliminar todo tipo de tarifa, cuotas y aranceles entre ellos pero conservan su autonom&iacute;a en relaci&oacute;n con el establecimiento de aranceles hacia terceros pa&iacute;ses.</p>        <p><b>•&nbsp;Uni&oacute;n aduanera. </b>Los pa&iacute;ses acuerdan eliminar entre ellos toda tarifa, cuotas y aranceles, adicionando la pol&iacute;tica de establecer un arancel externo com&uacute;n para aplicar a terceros Estados. Es considerada como una aplicaci&oacute;n de la teor&iacute;a del proteccionismo que opera desde la aplicaci&oacute;n de tarifas discriminatorias desde el punto de vista geogr&aacute;fico. Fue a partir de la creaci&oacute;n de las Comunidades Europeas cuando se gest&oacute; la creaci&oacute;n de uniones aduaneras transnacionales. Esta propuesta, hecha por Jacob Viner en 1950, analiz&oacute; los efectos de las uniones aduaneras sobre los niveles de bienestar, identificando dos efectos b&aacute;sicos: el de creaci&oacute;n y desviaci&oacute;n del comercio. A trav&eacute;s de la creaci&oacute;n se aumenta el comercio global de los pa&iacute;ses miembros, y existir&aacute; desviaci&oacute;n cuando los pa&iacute;ses que se integran desv&iacute;an hacia el interior importaciones que antes realizaban desde terceros pa&iacute;ses, siendo clave en su teor&iacute;a la actitud del consumidor, que siempre se va a inclinar hacia los menores costos, lo cual genera una competencia entre los distintos productores; es decir, como las uniones aduaneras se crean a partir de los menores costos, ser&aacute;n positivas en la medida en que el crecimiento del comercio sea mayor al de su desviaci&oacute;n. De la misma manera, se ha analizado por qu&eacute; la creaci&oacute;n de uniones aduaneras entre pa&iacute;ses latinoamericanos presenta inconvenientes, por lo que se sugiere preparar a las estructuras econ&oacute;micas internas, para que la importaci&oacute;n de bienes a bajo costo no cause un impacto negativo y directo en la econom&iacute;a (Arag&aacute;o, 1968).</p>     <p><b>•&nbsp;Mercado com&uacute;n. </b>Adem&aacute;s de lo establecido en los anteriores niveles, incluye la posibilidad de concertar pol&iacute;ticas comunes relacionadas con la libre circulaci&oacute;n de bienes de capital.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>•&nbsp;Uni&oacute;n econ&oacute;mica. </b>Comprende todos los beneficios de los grados anteriores m&aacute;s el establecimiento de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas conjuntas, como las monetarias y fiscales.</p>     <p><b>•&nbsp;Uni&oacute;n pol&iacute;tica. </b>Integraci&oacute;n total y unificaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas estatales.</p>      <p>Debe considerarse que las formas enunciadas no se consideran etapas dentro de un proceso. En este sentido, son independientes las unas de las otras, por lo que no deben cumplirse cada una de estas para concluir en una integraci&oacute;n pol&iacute;tica. As&iacute; las cosas,</p>     <blockquote>    <p>&#91;...&#93; dentro de cada esquema puede haber integraci&oacute;n sectorial, como algo diferente de la integraci&oacute;n <i>across-the-board </i>(total), en &aacute;reas particulares de la econom&iacute;a, como por ejemplo, la agricultura en el caso de la CEE (espec&iacute;ficamente la Pol&iacute;tica Com&uacute;n Agr&iacute;cola). Sin embargo, la integraci&oacute;n por sectores es m&aacute;s bien una forma de cooperaci&oacute;n en alguna &aacute;rea en espec&iacute;fico, y no implica necesariamente que se tiene que dar una integraci&oacute;n econ&oacute;mica completa entre varios pa&iacute;ses. (Acosta Lebr&oacute;n, 1996)</p></blockquote>     <p>Analizando las implicaciones y el concepto de integraci&oacute;n econ&oacute;mica se han observado ciertas caracter&iacute;sticas propias de este tipo de procesos, entre las que podemos mencionar distintos aspectos relacionados con la creaci&oacute;n de un bloque econ&oacute;mico internacional, compuesto por Estados con nivel de desarrollo similar; el papel fundamental de las instituciones estatales en el desarrollo de las negociaciones en estos acuerdos; el car&aacute;cter regional; el aumento de la productividad de la sociedad donde se desarrolla; los modos de producci&oacute;n y sistema socioecon&oacute;micos similares, a diferencia de la cooperaci&oacute;n econ&oacute;mica internacional que se efect&uacute;a entre Estados (Frambes-Buxeda, 1993).</p>     <p>En virtud de lo anterior se puede se&ntilde;alar que a nivel de la integraci&oacute;n latinoamericana se presenta una falta de cohesi&oacute;n nacional, lo cual dificulta la integraci&oacute;n en otra escala trasnacional. Ello se debe a que los pa&iacute;ses no tienen claridad sobre el desarrollo de sus pol&iacute;ticas p&uacute;blicas ni de su aplicaci&oacute;n, mucho menos de los factores que necesitan para poder interactuar dentro de un bloque econ&oacute;mico.</p>     <p><b>2. COOPERACI&Oacute;N INTERNACIONAL</b></p>     <p>La cooperaci&oacute;n en el &aacute;mbito internacional genera una relaci&oacute;n directa con la integraci&oacute;n, en la medida en que esta se constituye en una herramienta que permite a los Estados lograr una mayor cohesi&oacute;n de cara a la integraci&oacute;n. Igualmente, la cooperaci&oacute;n es considerada como el medio utilizado por actores internacionales (especialmente las organizaciones internacionales) para lograr fines espec&iacute;ficos.</p>      <p>En este caso, la cooperaci&oacute;n es entendida como una forma de relaci&oacute;n interestatal, tal y como ocurre en el caso de la integraci&oacute;n, en la que se genera un proceso de coordinaci&oacute;n de pol&iacute;ticas. As&iacute;, algunos autores definen la cooperaci&oacute;n, en sentido estricto, como el esquema que re&uacute;ne tanto actores estatales como no estatales que con un trasfondo pol&iacute;tico logra acuerdos puntuales de tipo econ&oacute;mico y comercial. De esta definici&oacute;n se derivan dos aspectos claves que deben cumplir los Estados: &quot;i) los Estados deben liderar el proceso, y ii) la sociedad civil debe participar activamente, lo cual la diferencia de la concertaci&oacute;n&quot; (Franco Vasco &amp; Robles, 1995).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Seg&uacute;n los diferentes te&oacute;ricos de las relaciones internacionales, la cooperaci&oacute;n se desarrolla a partir de la teor&iacute;a de la interdependencia<a name="n5"></a><a href="#n_5"><sup>5</sup></a> o del constructivismo, ya que permite la construcci&oacute;n de un orden internacional gobernable, m&aacute;s justo, cimentado en el respeto de la democracia, la justicia social y los derechos humanos.</p>     <p>La cooperaci&oacute;n, como forma de interacci&oacute;n estatal, busca la coordinaci&oacute;n de distintas pol&iacute;ticas, sin que implique un grado muy complejo de coordinaci&oacute;n, como s&iacute; ocurre en el caso de la integraci&oacute;n. En este entendido, la cooperaci&oacute;n ser&iacute;a un instrumento para alcanzar la integraci&oacute;n; por ejemplo, si hay rebaja de aranceles en el sector agr&iacute;cola, los Estados y el sector de la sociedad civil que resulte afectado podr&aacute;n pactar rebajas arancelarias para crear ventajas comparativas (Franco Vasco &amp; Robles, 1998).</p>     <p>Es importante resaltar la diferencia entre cooperaci&oacute;n e integraci&oacute;n. Ello nos permitir&aacute; entender m&aacute;s el proceso de integraci&oacute;n econ&oacute;mica que desarrollan algunos pa&iacute;ses. Es por ello que la cooperaci&oacute;n es entendida como el mecanismo mediante el cual se realizan acciones encaminadas a reducir la discriminaci&oacute;n comercial entre unidades econ&oacute;micas de pa&iacute;ses diferentes, sin tener que integrarse totalmente. Por su parte, la integraci&oacute;n buscar suprimir algunas formas de discriminaci&oacute;n en un lugar determinado (Acosta Lebr&oacute;n, 1996). De la misma manera, se afirma que existe una diferencia tanto cualitativa como cuantitativa entre cooperaci&oacute;n e integraci&oacute;n, que se puede entender en la medida en que la cooperaci&oacute;n incluye medidas destinadas a armonizar las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y disminuir la discriminaci&oacute;n y la integraci&oacute;n busca suprimir las medidas discriminatorias. En este caso, los acuerdos internacionales sobre pol&iacute;ticas comerciales pertenecen al &aacute;rea de cooperaci&oacute;n y la abolici&oacute;n de restricciones al comercio es un acto de integraci&oacute;n (Belassa, 1964).</p>        <p>Una estrategia del regionalismo impulsado por Estados Unidos es la cooperaci&oacute;n, especialmente con los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina, evidenciada en la &quot;Iniciativa para las Am&eacute;ricas&quot;, impulsada por el gobierno Bush en 1990 como una opci&oacute;n para apoyar las reformas econ&oacute;micas de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, la cual inici&oacute; desde los a&ntilde;os ochenta, e incluso desde el gobierno Kennedy, en los setenta, cuando impuls&oacute; la &quot;Alianza para el Progreso&quot;. La &quot;Iniciativa para las Am&eacute;ricas&quot; profundiz&oacute; la promoci&oacute;n del comercio y la inversi&oacute;n y no se limit&oacute; al otorgamiento de ayuda financiera oficial a los pa&iacute;ses latinoamericanos, siendo sus componentes m&aacute;s importantes</p>     <blockquote>    <p>la cooperaci&oacute;n comercial con el objetivo final de firmar acuerdos de libre comercio con pa&iacute;ses de la regi&oacute;n y tener un &aacute;rea de libre comercio hemisf&eacute;rica, la financiaci&oacute;n de proyectos y programas que promocio-naran reformas en las pol&iacute;ticas de inversi&oacute;n, la reducci&oacute;n de la deuda bilateral oficial para apoya reformas de mercado y la modernizaci&oacute;n de sus econom&iacute;as. (De Lombaerde &amp; Garay, 2008)</p></blockquote>     <p>Otra de las diferencias entre un proceso de integraci&oacute;n y uno de cooperaci&oacute;n tiene que ver con la Cl&aacute;usula de Habilitaci&oacute;n (art. 24 del GATT)<a name="n6"></a><a href="#n_6"><sup>6</sup></a>, que permite entender las preferencias arancelarias otorgadas por pa&iacute;ses desarrollados a los pa&iacute;ses en desarrollo.</p>           <p>Por su parte, la cooperaci&oacute;n al desarrollo se refiere a un concepto m&aacute;s espec&iacute;fico de cooperaci&oacute;n entre Estados, que en el caso de la Uni&oacute;n Europea fue desarrollado a partir del Tratado de Maastricht de 1992, en el que se establecieron los prop&oacute;sitos espec&iacute;ficos que debe favorecer la Comunidad Econ&oacute;mica en materia de cooperaci&oacute;n: el desarrollo econ&oacute;mico duradero de los pa&iacute;ses en desarrollo.</p>     <p><b>3. UNI&Oacute;N SURAMERICANA DE NACIONES (UNASUR) 3.1 Antecedentes</b></p>     <p>Los antecedentes hist&oacute;ricos m&aacute;s pr&oacute;ximos de la UNASUR son las reuniones de presidentes de Am&eacute;rica del Sur, en las cuales, desde su primera celebraci&oacute;n el 1&deg; de septiembre de 2000, se vio la necesidad de establecer una continuidad geogr&aacute;fica y una comunidad de valores que concurrieran en una agenda com&uacute;n de desaf&iacute;os y oportunidades. Lo cual se materializ&oacute; con la Declaraci&oacute;n de Cusco de 2004, en el marco de la III Reuni&oacute;n de Presidentes de Am&eacute;rica del Sur. Sin embargo, en este per&iacute;odo, espec&iacute;ficamente en 2002, se adopt&oacute; la declaraci&oacute;n sobre la Zona de Paz Sudamericana, que declara a Am&eacute;rica del Sur como zona de paz y cooperaci&oacute;n, y reitera para la regi&oacute;n los principales compromisos internacionales asumidos por los Estados que participan en este proceso: &quot;Proscripci&oacute;n del uso o la amenaza del uso de la fuerza entre los Estados, del emplazamiento, desarrollo, fabricaci&oacute;n, posesi&oacute;n, despliegue, experimentaci&oacute;n y utilizaci&oacute;n de todo tipo de armas de destrucci&oacute;n en masa y su tr&aacute;nsito y el compromiso de establecer un r&eacute;gimen gradual de eliminaci&oacute;n de las minas antipersonales&quot;(Cano Linares, 2010).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El a&ntilde;o 2004 fue clave para la consolidaci&oacute;n de los objetivos de la Comunidad Suramericana de Naciones (CSN), ya que se foment&oacute;, por un lado, el fortalecimiento de la institucionalidad existente en los procesos de integraci&oacute;n regional (ALADI, CAN y MERCOSUR) y, por otra parte, se plante&oacute; la convergencia de estos procesos en un &aacute;rea de libre comercio sudamericano. Sin embargo, las comisiones designadas para trabajar estos objetivos se centraron m&aacute;s en el fortalecimiento de las instituciones del CSN y en la b&uacute;squeda de la integraci&oacute;n econ&oacute;mica, a trav&eacute;s de diversos mecanismos de cooperaci&oacute;n pol&iacute;tica, social y cultural, por tanto, como &aacute;reas prioritarias se defini&oacute; el di&aacute;logo pol&iacute;tico, la integraci&oacute;n energ&eacute;tica, los mercados financieros, las telecomunicaciones y la justicia social (Baroni &amp; Rubiolo, 2010).</p>       <p>As&iacute;, a partir de 2005 se celebraron tres reuniones ordinarias de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno de la Comunidad Suramericana de Naciones, en las cuales se defini&oacute;, entre otras: una agenda prioritaria y el plan de acci&oacute;n<a name="n7"></a><a href="#n_7"><sup>7</sup></a>; la celebraci&oacute;n de una Cumbre Energ&eacute;tica Sura-mericana; el cambio de nombre a UNASUR; el establecimiento de un modelo de integraci&oacute;n basado en la solidaridad, cooperaci&oacute;n, soberan&iacute;a, paz, respeto, democracia, pluralismo y desarrollo sostenible<a name="n8"></a><a href="#n_8"><sup>8</sup></a>; la creaci&oacute;n de los Consejos Suramericanos de Lucha contra el Narcotr&aacute;fico; Infraestructura y Planeamiento, Desarrollo Social y la creaci&oacute;n del Consejo Suramericano de la Educaci&oacute;n, Ciencia, Cultura y Tecnolog&iacute;a (COSECCTI)<a name="n9"></a><a href="#n_9"><sup>9</sup></a>; pero solo hasta 2008 se suscribi&oacute; en Brasilia<a name="n10"></a><a href="#n_10"><sup>10</sup></a> (Brasil) el Tratado Constitutivo de la Uni&oacute;n de Naciones Suramericanas en una reuni&oacute;n extraordinaria de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno de la UNASUR<a name="n11"></a><a href="#n_11"><sup>11</sup></a>.</p>         <p>De esta manera, luego de su constituci&oacute;n como UNASUR se celebr&oacute; la IV Reuni&oacute;n ordinaria de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno, en la cual se suscribi&oacute; la declaraci&oacute;n de Georgetown; se aprob&oacute; el Protocolo Adicional del Tratado Constitutivo de la UNASUR sobre compromiso con la democracia; se cre&oacute; el Consejo Suramericano de Econom&iacute;a y Fi-nanzas<a name="n12"></a><a href="#n_12"><sup>12</sup></a>; y ya en el marco de la V Reuni&oacute;n, se suscribi&oacute; la Declaraci&oacute;n de Asunci&oacute;n respecto al proyecto de decisi&oacute;n sobre la creaci&oacute;n de un Consejo Electoral de UNASUR.</p>     <p>De esta manera, con la entrada en vigencia del Tratado Constitutivo de la UNASUR, el desarrollo de la estructura e institucionalizaci&oacute;n de esta no se produce solo en el marco de las reuniones ordinarias y extraordinarias de los Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno, sino adem&aacute;s en el desenvolvimiento de las reuniones ordinarias y extraordinarias del Consejo de Ministros y Ministras de Relaciones Exteriores de la UNASUR, los cuales designan el secretario general de este organismo y aprueban su presupuesto, entre otras competencias establecidas en el art&iacute;culo 8 del mismo tratado.</p>     <p>Tanto el pre&aacute;mbulo como los art&iacute;culos 12 y 13 del tratado constitutivo de la UNASUR descartan la configuraci&oacute;n de la supranacionalidad. Sin embargo, se hace especial &eacute;nfasis en el fortalecimiento de la integraci&oacute;n basado en las normas de derecho.</p>     <p>Respecto al tema del d&eacute;ficit democr&aacute;tico, se puede decir que la UNA-SUR ha incorporado como mecanismo de participaci&oacute;n social la Cumbre Social; estas se han desarrollado de manera paralela a las cumbres intergubernamentales, cuyo espacio ha permitido que representantes de la sociedad civil interact&uacute;en de manera directa con representantes de los gobiernos, lo que permite crear una integraci&oacute;n m&aacute;s justa y democr&aacute;tica (Serbin A., 2007-2008).</p>      <p>Respecto a la naturaleza de la UNASUR, debe destacarse que si bien sus caracter&iacute;sticas se asemejan m&aacute;s a la cooperaci&oacute;n o constituci&oacute;n de un foro pol&iacute;tico, en su pre&aacute;mbulo y en sus objetivos se define como un espacio en el que se desarrollar&aacute; una integraci&oacute;n en lo social, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico entre los pueblos de los Estados partes<a name="n13"></a><a href="#n_13"><sup>13</sup></a>.</p>     <p>La UNASUR es considerada como la &quot;integraci&oacute;n de la integraci&oacute;n&quot;; lo importante es destacar que este proceso m&aacute;s que una cooperaci&oacute;n lo que busca es vincular los procesos de integraci&oacute;n existentes a trav&eacute;s de los criterios de convergencia que tengan como base la proyecci&oacute;n social y los valores, es decir, una vocaci&oacute;n integradora de los pueblos y no solo de las econom&iacute;as; por tanto, puede decirse que su objetivo principal se centra &quot;en el acuerdo comercial entre la Comunidad Andina y MERCOSUR, adem&aacute;s de la integraci&oacute;n f&iacute;sica en la regi&oacute;n suramericana y la proyecci&oacute;n de la integraci&oacute;n energ&eacute;tica&quot; (Cano Linares, 2010).</p>     <p>Desde su creaci&oacute;n, se ha generado diversas expectativas por parte de cada uno de los Estados miembros. En este sentido, Brasil refuerza su car&aacute;cter hegem&oacute;nico en el sur del continente, que de cierta manera intenta reforzar la integraci&oacute;n entre los Estados suramericanos, en contraposici&oacute;n con la visi&oacute;n norteamericana, que favorece la suscripci&oacute;n de tratados de libre comercio. Argentina es el rival por excelencia de Brasil, por lo que su apuesta est&aacute; m&aacute;s en el fortalecimiento del MERCOSUR que en la consolidaci&oacute;n de la UNASUR, donde Brasil ser&iacute;a el l&iacute;der natural. En lo que respecta a Venezuela, su inter&eacute;s en la UNASUR se deriva de considerarla como el mecanismo para hacerle frente a la hegemon&iacute;a norteamericana, , lo cual le asegurar&iacute;a un nuevo espacio pol&iacute;tico , pues en este aspecto se hab&iacute;a debilitado al momento de su salida de la CAN (Chaves Garc&iacute;a, 2010).</p>       <p><b>3. 2 &Oacute;rganos institucionales</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Seg&uacute;n el art&iacute;culo 4 del Tratado Constitutivo de UNASUR, esta posee una estructura institucional conformada por un Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno; Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Internacionales; Consejo de Delegadas y Delegados; Secretar&iacute;a General y el Consejo Energ&eacute;tico Suramericano<a name="n14"></a><a href="#n_14"><sup>14</sup></a>.</p>     <p>Adem&aacute;s de esto, en desarrollo de su institucionalizaci&oacute;n<a name="n15"></a><a href="#n_15"><sup>15</sup></a>, y con la finalidad de cumplir a cabalidad, de manera directa, focalizada y especializada los fines propuestos por la UNASUR, tal como lo dispone el art&iacute;culo 6 de su Tratado Constitutivo, se han creado una serie de instituciones<a name="n16"></a><a href="#n_16"><sup>16</sup></a>, las cuales han sido producto de las decisiones tomadas por los Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno, lo cual reafirma el fuerte car&aacute;cter intergubernamental de esta organizaci&oacute;n.</p>     <p>Su estructura institucional est&aacute; encabezada por el Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno (&oacute;rgano de conducci&oacute;n pol&iacute;tica). Este Consejo es el &oacute;rgano m&aacute;ximo de la UNASUR, y es el encargado de establecer los planteamientos pol&iacute;ticos y el plan de acci&oacute;n, promoviendo los procesos de integraci&oacute;n suramericanos, velando por la implemen-taci&oacute;n de medidas que permitan llegar al mismo .</p>     <p>Tiene la facultad de convocar a reuniones ministeriales sectoriales, crear consejos a nivel ministerial y decidir sobre propuestas presentadas por el Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores. Ordinariamente se re&uacute;ne anualmente, pero se prev&eacute; que a solicitud de un Estado miembro se puede convocar a reuniones extraordinarias interponiendo una petici&oacute;n ante la Presidencia pro-tempore, la cual para su aprobaci&oacute;n debe contar con el consenso de todos los Estados miembros.</p>       <p>En cuanto al Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores (&oacute;rgano ejecutivo y coordinador del proceso), sus funciones centrales son el desarrollo de las decisiones tomadas por el Consejo de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno, lo cual realiza por medio de la aprobaci&oacute;n de resoluciones que implementan las decisiones. Propone proyectos de Decisiones, para que sean tomadas por el Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno; asimismo, prepara las reuniones anuales de este Consejo. Adem&aacute;s, aprueba el programa de actividades y el presupuesto anual de la UNASUR; implementa lineamientos pol&iacute;ticos respecto a terceros; aprueba resoluciones y reglamentos de car&aacute;cter institucional sobre temas de su competencia; aprueba el financiamiento de las iniciativas comunes de la UNASUR, entre otras funciones.</p>     <p>Las reuniones del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores se realizar&aacute;n en un per&iacute;odo no mayor de seis meses, y existe la posibilidad de que la Presidencia pro-tempore autorice una reuni&oacute;n extraordinaria, siempre que sea requerida, por lo menos, a petici&oacute;n de mitad de los Estado miembros.</p>     <p>En lo que respecta al nivel operativo, encontramos el Consejo de Delegadas y Delegados, conformado por uno o m&aacute;s representantes acreditados de los Estados miembros, los cuales se re&uacute;nen en el territorio del Estado que ejerce la Presidencia pro-tempore o en otro lugar que se acuerde. Sus reuniones son bimensuales.</p>     <p>Entre sus principales funciones encontramos que mediante la adopci&oacute;n de disposiciones implementa las decisiones del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno y las resoluciones del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores; prepara las reuniones del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores; elabora proyectos de decisiones y resoluciones; promueve la complementarie-dad de esfuerzos, compatibilizando y coordinando las iniciativas de UNASUR con otros procesos de integraci&oacute;n regional y subregional vigentes; conforma, coordina y supervisa los Grupos de Trabajo; propone el proyecto de presupuesto ordinario anual de funcionamiento de UNASUR para su consideraci&oacute;n y aprobaci&oacute;n por parte del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores.</p>       <p>Respecto al &oacute;rgano ejecutor, la Secretar&iacute;a General tiene su sede en Quito, donde ejecuta los mandatos que le confieren los dem&aacute;s &oacute;rganos de UNASUR, y ejerce tambi&eacute;n la representaci&oacute;n de esta por delegaci&oacute;n expresa de aquellos. Est&aacute; bajo la conducci&oacute;n del secretario general, quien es designado por el Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la propuesta realizada por el Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores. El tiempo de duraci&oacute;n en el cargo es de dos a&ntilde;os, renovable por una sola vez, pero bajo ninguna circunstancia pude ejercer consecutivamente un secretario general de la misma nacionalidad que la del anterior.</p>     <p>Entre sus funciones se encuentran: apoyar a los dem&aacute;s &oacute;rganos de la UNASUR en el ejercicio de sus funciones; promover iniciativas y efectuar seguimiento a las directrices de los &oacute;rganos de la UNASUR; participar con derecho a voz y ejerce la funci&oacute;n en reuniones de los &oacute;rganos de la UNASUR; preparar el proyecto de presupuesto anual para la consideraci&oacute;n del Consejo de Delegados y Delegadas y adoptar las medidas necesarias para su buena gesti&oacute;n y ejecuci&oacute;n; celebrar, de acuerdo con los reglamentos, todos los actos jur&iacute;dicos necesarios para la buena administraci&oacute;n y gesti&oacute;n de la Secretar&iacute;a General.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El secretario general, en el ejercicio de sus funciones, tiene dedicaci&oacute;n exclusiva a UNASUR, por lo que no podr&aacute; recibir instrucciones de ning&uacute;n Gobierno ni entidad ajena a esta. Igualmente debe garantizar una representaci&oacute;n equitativa entre los Estados miembros, teniendo en cuenta criterios de g&eacute;nero, idioma, &eacute;tnicos y otros.</p>     <p>Por su parte, el Consejo Energ&eacute;tico Suramericano, creado por mandato de la Declaraci&oacute;n de Margarita el 16 de abril de 2007, durante el desarrollo de la Cumbre Energ&eacute;tica de Am&eacute;rica del Sur, celebrada en isla de Margarita (Venezuela)<a name="n17"></a><a href="#n_17"><sup>17</sup></a>. Seg&uacute;n la declaraci&oacute;n, este concejo est&aacute; integrado por los ministros de ramo de los Estados miembros. El desarrollo del Consejo se produjo con la propuesta &quot;Plan de Instrumentaci&oacute;n y Cronograma para el Desarrollo del Contenido del Tratado Energ&eacute;tico Suramericano (TES)&quot;, el cual fue suscrito el 4 de mayo de 2010 en la Reuni&oacute;n Extraordinaria de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno de UNASUR, la cual se llev&oacute; a cabo en Cardales (Argentina).</p>     <p>Uno de los &oacute;rganos m&aacute;s importante dentro de la estructura institucional de la UNASUR es el Consejo Suramericano de Defensa (CSD), creado<a name="n18"></a><a href="#n_18"><sup>18</sup></a> como una necesidad de fortalecer la estabilidad en la regi&oacute;n, por fuera de los hilos e intereses norteamericanos. Este Concejo no se conform&oacute; con &aacute;nimo militarista sino de consenso entre los diferentes &oacute;rganos de defensa de los Estados miembros. Podr&iacute;a decirse que su antecedente es la iniciativa venezolana de crear una fuerza armada sudamericana, que en su reemplazo dio origen a este Consejo, el cual fue aceptado por un amplio n&uacute;mero de pa&iacute;ses, cuya principal funci&oacute;n fue servir de garante en la crisis boliviana de 2008. En este caso, la propuesta brasile&ntilde;a apuntaba a que la intervenci&oacute;n fuera convocada por el Gobierno democr&aacute;tico de Bolivia con la intenci&oacute;n fundamental de consolidar la institucionalidad democr&aacute;tica (Serbin, 2009).</p>     <p>El fundamento jur&iacute;dico de la creaci&oacute;n de este Consejo<a name="n19"></a><a href="#n_19"><sup>19</sup></a> se encuentra en el inciso s) del art&iacute;culo 3&deg; del Tratado Constitutivo de UNASUR, es decir, el intercambio de informaci&oacute;n y de experiencias en materia de defensa. No pudo crearse con la UNASUR por la oposici&oacute;n colombiana, que prefiri&oacute; la conformaci&oacute;n de grupos de trabajo previos antes que la conformaci&oacute;n inmediata de este tipo de &oacute;rganos. De la misma manera, se identifica un estrecho v&iacute;nculo entre la pol&iacute;tica de defensa de Brasil y el CSD, as&iacute; como se presume que la no inclusi&oacute;n de Centroam&eacute;rica y M&eacute;xico obedeci&oacute; m&aacute;s a no tener una confrontaci&oacute;n directa con Estados Unidos en esa zona estrat&eacute;gica.</p>       <p>Entre tanto, la propuesta brasile&ntilde;a podr&iacute;a definirse seg&uacute;n tres ejes principales: el primero, relacionado con la posici&oacute;n estrat&eacute;gica que representa para el continente suramericano, as&iacute; como por la necesidad de consolidarse como un actor pol&iacute;tico y econ&oacute;mico global; el segundo tiene que ver con la visi&oacute;n estrat&eacute;gica militar de este pa&iacute;s, la cual se fundamenta en su posici&oacute;n geogr&aacute;fica y en la lucha contra la drogas y la pobreza que viene librando desde hace varios a&ntilde;os; y por &uacute;ltimo, el tercero, materializado en el manejo de la industria armamentista, que le permite la exportaci&oacute;n de armamentos al mercado externo y al regional. Todo lo anterior permitir&aacute; la reorganizaci&oacute;n de su industria militar de cara a la tecnificaci&oacute;n de sus Fuerzas Armadas a nivel nacional, para conformar un escudo de defensa militar en Suram&eacute;rica (Garc&iacute;a, 2008). La conformaci&oacute;n de este Consejo ha sido duramente criticado por considerarse que podr&iacute;a parecer una OTAN suramericana<a name="n20"></a><a href="#n_20"><sup>20</sup></a> o provocar el debilitamiento de la OEA en la regi&oacute;n, precisamente por el rechazo que genera por parte de algunos pa&iacute;ses de todo lo que sea producto de iniciativa o tenga participaci&oacute;n norteamericana; por esta raz&oacute;n existe un consenso que apunta hacia el debilitamiento del sistema de seguridad interamericano. En este sentido, la Comisi&oacute;n de Seguridad Hemisf&eacute;rica, que opera en el seno de la OEA, es el &uacute;nico foro continental en materia de seguridad y defensa, lo que ha permitido el auge de otras formas alternativas de soluci&oacute;n de conflictos relacionadas con el &aacute;mbito de la seguridad y defensa; la apuesta brasile&ntilde;a, a pesar de su poder&iacute;o militar, radica en coordinar un sistema colectivo de defensa (Gratius, 2008).</p>        <p>Este Consejo, con la finalidad de convertirse en un &oacute;rgano de consulta, cooperaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n en materia de defensa<a name="n21"></a><a href="#n_21"><sup>21</sup></a> para los pa&iacute;ses miembros de UNASUR, ha participado en las siguientes propuestas surgidas en las distintas declaraciones: i) la definici&oacute;n del Protocolo de Paz, Seguridad y Cooperaci&oacute;n de la UNASUR<a name="n22"></a><a href="#n_22"><sup>22</sup></a>; ii) el establecimiento de una fuerza de paz conjunta: &quot;Cruz del Sur&quot;<a name="n23"></a><a href="#n_23"><sup>23</sup></a>; iii) el dise&ntilde;o de un documento objetivo, contrapropuesta a Estados Unidos, de la &quot;Estrategia Surame-ricana, Libro Blanco del Comando de Movilidad A&eacute;rea (AMC)&quot;<a name="n24"></a><a href="#n_24"><sup>24</sup></a>; iv) la adopci&oacute;n y el desarrollo de medidas de fomento de la Confianza y la Seguridad en la Regi&oacute;n, como sugerencia del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores<a name="n25"></a><a href="#n_25"><sup>25</sup></a>; v) la creaci&oacute;n este a&ntilde;o de un Consejo con el prop&oacute;sito de fortalecer la cooperaci&oacute;n en materia de seguridad ciudadana, de justicia y la coordinaci&oacute;n de acciones en contra de la delincuencia organizada transnacional<a name="n26"></a><a href="#n_26"><sup>26</sup></a>, entre otras propuestas.</p>        <p><b>3.3 &Oacute;rganos de </b><b>UNASUR </b><b>no creados por el Tratado Constitutivo<a name="n27"></a><a href="#n_27"><sup>27</sup></a></b></p>     <p>Entre los &oacute;rganos creados posterior al Tratado Constitutivo encontramos el Consejo de Salud Suramericano (CSS), creado el 16 de diciembre de 2008 por el Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno; es el &oacute;rgano de consenso y de consulta de la UNASUR en materia de salud. Est&aacute; conformado por los ministros de Salud de cada uno de los Estado miembros y tiene como objetivo general consolidar a Suram&eacute;rica como un espacio de integraci&oacute;n en salud, que contribuya a la salud para todos y al desarrollo, partiendo siempre del principio de que es un derecho fundamental del ser humano, que involucra solidaridad, complementariedad, respeto a la diversidad e interculturalidad, todo esto dentro del marco institucional de UNASUR.</p>     <p>De la misma manera, el Concejo Suramericano de Desarrollo Social (CSDS) fue creado por decisi&oacute;n de la III Reuni&oacute;n Ordinaria de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de UNASUR; el CSDS es una instancia de di&aacute;logo, reflexi&oacute;n, coordinaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n sobre desarrollo social y humano integral. Tiene como objetivos generales promover mecanismos de cooperaci&oacute;n solidaria en pol&iacute;ticas sociales de manera par-ticipativa y consensuada; contribuir al establecimiento de condiciones &oacute;ptimas para el desarrollo de sociedades m&aacute;s justas, participativas, solidarias y democr&aacute;ticas. Est&aacute; conformado por las ministras y ministros en el &aacute;rea social o sus equivalentes de cada uno de los Estados miembros de UNASUR.</p>     <p>En materia de infraestructura se encuentra el Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento (COSIPLAN), creado por decisi&oacute;n de la III Reuni&oacute;n Ordinaria de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno de UNA-SUR; es definido como una instancia de discusi&oacute;n pol&iacute;tica y estrat&eacute;gica, a partir de la consulta, evaluaci&oacute;n, cooperaci&oacute;n, planificaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n de esfuerzos, articulando programas y proyectos que permitan la implementaci&oacute;n de la integraci&oacute;n de la infraestructura regional de los pa&iacute;ses miembros de la UNASUR. Est&aacute; integrado por las ministras y ministros de cada ramo en las &aacute;reas de infraestructura y planeamiento o sus equivalentes de los Estados miembros de UNASUR.</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En cuanto a la instancia pol&iacute;tica de car&aacute;cter intergubernamental para la integraci&oacute;n, se constituy&oacute; el Concejo Suramericano de Educaci&oacute;n, Cultura, Ciencia, Tecnolog&iacute;a e Innovaci&oacute;n (COSECCTI), destinado a definir, concertar y promover pol&iacute;ticas con la finalidad de coadyuvar desde las &aacute;reas de la educaci&oacute;n, la cultura, la tecnolog&iacute;a y la innovaci&oacute;n, el proyecto integrador de UNASUR. Sus principios de su actuaci&oacute;n son: la integraci&oacute;n regional, equidad e inclusi&oacute;n social, equidad de g&eacute;nero, participaci&oacute;n ciudadana, calidad y cobertura educativa, transparencia y divulgaci&oacute;n, di&aacute;logo y solidaridad, entre otros. Est&aacute; conformado por las ministras y ministros del ramo correspondiente de cada uno de los Estados miembros de UNASUR y ejerce sus funciones por intermedio de grupos de trabajo especializado.</p>     <p>Para hacerle frente a la problem&aacute;tica de las drogas en la regi&oacute;n se cre&oacute; el Consejo Suramericano sobre el Problema Mundial de las Drogas, que es la instancia permanente de la UNASUR para enfrentar el problema mundial de las drogas, proponiendo estrategias, planes y mecanismos de cooperaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n que permitan construir una identidad suramericana para combatir este problema. Asimismo, se encarga de la promoci&oacute;n de la articulaci&oacute;n de posiciones de consenso en foros multilaterales en materias de drogas. Est&aacute; integrado por las ministras y ministros del &aacute;rea que dise&ntilde;a los planes para luchar en contra de las drogas de cada uno de los Estados miembros de UNASUR y trabaja en mesas especializadas.</p>     <p>Por &uacute;ltimo, el Consejo Suramericano de Econom&iacute;a y Finanzas (CSEF) es una instancia de di&aacute;logo, reflexi&oacute;n, consulta y cooperaci&oacute;n en materia de Econom&iacute;a y Finanzas en el marco del Tratado Constitutivo de UNA-SUR que busca alcanzar el desarrollo social y humano, construyendo sistemas econ&oacute;micos con equidad, justicia social y en armon&iacute;a con la naturaleza para un desarrollo sostenible, promoviendo el desarrollo econ&oacute;mico y el crecimiento, mediante la cooperaci&oacute;n econ&oacute;mica y comercial. Est&aacute; conformado por cada uno de las ministras y ministros del &aacute;rea de Econom&iacute;a y Finanzas de los Estados miembros de UNASUR.</p>       <p><b>3.4 Marco normativo de la </b><b>UNASUR</b></p>     <p>Constituido mediante el tratado fundacional, en el que se establece en su art&iacute;culo 11 que</p>     <blockquote>    <p>&#91;...&#93; las fuentes jur&iacute;dicas de UNASUR son las siguientes: 1. El Tratado Constitutivo de UNASUR y los dem&aacute;s instrumentos adicionales; 2. Los acuerdos que celebren los Estados miembros de UNASUR sobre la base de los instrumentos mencionados en el punto precedente; 3. Las decisiones del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno; 4. Las resoluciones del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores; y 5. Las disposiciones del Consejo de Delegadas y Delegados.</p></blockquote>     <p>Asimismo, en el mencionado art&iacute;culo se establece que las decisiones se tomar&aacute;n por consenso, lo cual reafirma el car&aacute;cter intergubernamental y se aparta de manera directa del elemento supranacional.</p>     <p>Respecto a la normativa derivada de la UNASUR, se debe analizar el art&iacute;culo 12 del Tratado Constitutivo, ya que en &eacute;l se establece de manera clara la obligaci&oacute;n de adoptar la normatividad por &quot;consenso&quot; que, como se ha visto en otros casos, podr&iacute;a considerarse como una ventaja frente a los Estados con menor poder&iacute;o econ&oacute;mico de la regi&oacute;n. Sin embargo, a nivel de un proceso de integraci&oacute;n representa un gran retroceso en cuanto a los principios aplicables al derecho comunitario. Por tanto, el art&iacute;culo en su p&aacute;rrafo final se&ntilde;ala que &quot;los actos normativos emanados de los &oacute;rganos de UNASUR, ser&aacute;n obligatorios para los Estados miembros, una vez que hayan sido incorporados en el ordenamiento jur&iacute;dico de cada uno de ellos, de acuerdo a sus respectivos procedimientos internos&quot;, siendo este el procedimiento de incorporaci&oacute;n aplicado en el MERCOSUR, y que ha generado inconvenientes en cuanto a la eficacia de la norma mercosure&ntilde;a. En otras palabras, el sistema de incorporaci&oacute;n<a name="n28"></a><a href="#n_28"><sup>28</sup></a> normativo se acerca m&aacute;s a lo establecido en el MERCOSUR que al empleado para la normatividad andina, cuyas normas gozan de supremac&iacute;a y aplicaci&oacute;n inmediata.</p>         <p>De la misma manera, deber&aacute; avanzar en la consolidaci&oacute;n del sistema de soluci&oacute;n de controversias, que tiene una naturaleza eminentemente pol&iacute;tica, apart&aacute;ndose del establecimiento de &oacute;rganos judiciales y jur&iacute;dicos como se encuentran desarrollados en los procesos de integraci&oacute;n existentes. De este modo, queda en manos de los Estados partes y del ejercicio diplom&aacute;tico la soluci&oacute;n de controversias o conflictos que se presenten en este esquema.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>3.5 Reflexiones propuestas para el fortalecimiento de la </b><b>UNASUR</b></p>     <p>Uno de los desaf&iacute;os con los que se enfrenta la UNASUR es ser un &oacute;rgano que a trav&eacute;s de la mediaci&oacute;n se convierta en un facilitador en la regi&oacute;n para resolver conflictos entre los Estados partes, lo que es considerado por algunos como el llamamiento a ser la organizaci&oacute;n que reemplace a la OEA. En este sentido, pa&iacute;ses como Venezuela contar&iacute;an con la plataforma necesaria para que a trav&eacute;s de sus recursos se fortalezca el liderazgo en la regi&oacute;n. Del mismo modo, debe superar las diferencias entre la posici&oacute;n brasile&ntilde;a y venezolana en cuanto al manejo del Consejo de Seguridad y los diferentes conflictos de la regi&oacute;n, como el caso de la guerrilla colombiana, respecto al cual Brasil ha intentado mantener una posici&oacute;n neutral.</p>     <p>Por otra parte, si uno de las metas de UNASUR es la convergencia de los procesos de integraci&oacute;n existentes en la regi&oacute;n, esto no podr&aacute; realizarse sin que se prevea la existencia de un ordenamiento jur&iacute;dico, adem&aacute;s de obligatorio, que prevalezca sobre las normas internas de los Estados y que se incorpore de manera directa; sin el cumplimiento de estos principios no puede generarse un derecho de la integraci&oacute;n con la fuerza jur&iacute;dica necesaria para hacer confluir estos procesos.</p>        <p>Se identifican tres condiciones claves que deben superar los Estados si contin&uacute;an en el fortalecimiento de este proceso integrador: por un lado, el de desarrollar una estrategia nacional que permita el aprovechamiento de los espacios de inserci&oacute;n internacional que incluya a la regi&oacute;n; segundo, el fortalecimiento institucional de conformidad con la realidad regional; y por &uacute;ltimo, fortalecimiento del sistema multilateral a escala global, sobre todo en lo relacionado con los bienes y servicios (Pe&ntilde;a F., 2009). El proceso de convergencia radica en la b&uacute;squeda de conciliar los intereses<a name="n29"></a><a href="#n_29"><sup>29</sup></a> de ambos bloques, donde a los pa&iacute;ses del MERCOSUR les conviene estrechar sus lazos comerciales con los de la CAN. A manera ilustrativa vemos que Brasil est&aacute; aliado con Per&uacute;, Colombia<a name="n30"></a><a href="#n_30"><sup>30</sup></a> y Venezuela no solo para compartir recursos naturales sino por la posici&oacute;n geogr&aacute;fica de estos pa&iacute;ses; por otro lado, por parte de la CAN, Bolivia podr&iacute;a ser el eje convergente entre esta y el MERCOSUR<a name="n31"></a><a href="#n_31"><sup>31</sup></a>.</p>        <p>A partir de la &uacute;ltima reuni&oacute;n, del 7 de diciembre de 2012, Bolivia inicia las negociaciones para incorporarse como socio pleno del MERCOSUR, y recibi&oacute; la bienvenida por parte de Brasil. Sin embargo, a pesar de existir la decisi&oacute;n 598 de la CAN, como norma habilitante para realizar negociaciones unilaterales por parte de los Estados miembros, el secretario general de la CAN hizo un llamado a revisar la flexibilidad normativa del MERCOSUR, as&iacute; como la aplicaci&oacute;n del trato diferenciado para pa&iacute;ses como Bolivia, de econom&iacute;a peque&ntilde;a. Podr&iacute;a decirse que estamos en el momento indicado para hablar de convergencias y de la fusi&oacute;n de los procesos de integraci&oacute;n m&aacute;s fuertes en Latinoam&eacute;rica.</p>     <p>De igual forma, lo que no se debe olvidar es el logro de haber conseguido firmar un tratado por todos los pa&iacute;ses miembros de Suram&eacute;rica; esto debe considerarse como un hecho hist&oacute;rico, ya que es la primera vez que a trav&eacute;s del consenso los Estados suramericanos acuerdan la suscripci&oacute;n de un tratado internacional. Siendo objetivos comunes buscar un punto de encuentro sobre la integraci&oacute;n de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Del mismo modo, es el &uacute;nico documento en el que se plantea de manera clara la necesidad de buscar una identidad y ciudadan&iacute;a sudamericana, basadas en el desarrollo de un espacio integrado en lo pol&iacute;tico, econ&oacute;mico, social, cultural, ambiental, energ&eacute;tico y de infraestructura, que es considerado el prop&oacute;sito fundamental de la UNASUR (Cardona, 2008).</p>     <p>Por &uacute;ltimo, los avances obtenidos hasta el momento por la integraci&oacute;n no han logrado conciliar los intereses frente a las estrategias integracionistas. En este sentido, la UNASUR ha sido el escenario natural<a name="n32"></a><a href="#n_32"><sup>32</sup></a> para la mediaci&oacute;n en ciertos conflictos entre los miembros, pero tambi&eacute;n para la creaci&oacute;n de nuevos intentos integracionistas, como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe&ntilde;os (CELAC)<a name="n33"></a><a href="#n_33"><sup>33</sup></a>, considerada por muchos como una OEA de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, sin la presencia de Estados Unidos. En todo caso, esto permite evidenciar la voluntad de integraci&oacute;n de los pa&iacute;ses latinoamericanos<a name="n34"></a><a href="#n_34"><sup>34</sup></a>. Sin embargo, lo que no est&aacute; claro es por qu&eacute; prevalece el miedo o la renuencia a no ceder competencias soberanas necesarias para la profundizaci&oacute;n de cualquier proceso de integraci&oacute;n (Solanas, 2011).</p>       <p>El tema de las competencias transferidas a los &oacute;rganos de la integraci&oacute;n ha sido ampliamente debatido desde la creaci&oacute;n de las comunidades europeas, en las que se menciona que adem&aacute;s de las competencias transferidas a los &oacute;rganos supranacionales existe un &quot;acto de creaci&oacute;n&quot;, por cuanto los objetivos propuestos exceden las posibilidades de ser realizados por los Estados nacionales. En otras palabras, si bien hay una cesi&oacute;n soberana de ciertos temas, esto es completamente necesario para lograr los objetivos y fines propuestos, es la manifestaci&oacute;n de la voluntad estatal.</p>     <p>En este sentido, Pescatore afirma que es mejor hablar de una creaci&oacute;n o atribuci&oacute;n de competencias que de una simple transferencia, por lo que el temor a la cesi&oacute;n de la soberan&iacute;a podr&iacute;a resolverse si se</p>       <blockquote>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#91;... &#93; considera que los Estados miembros, por intermedio de las instituciones comunitarias, participan en adelante en el ejercicio de un conjunto de competencias originales, cuya naturaleza se explica mucho mejor en consideraci&oacute;n a su finalidad (la realizaci&oacute;n de unos objetivos comunes), que en realizaci&oacute;n de su origen (la reuni&oacute;n de porciones desprendidas de las soberan&iacute;as nacionales de sus Estados miembros). (Pescatore, 1967)</p></blockquote>     <p><b>CONCLUSIONES</b></p>     <p>La UNASUR es una organizaci&oacute;n internacional con personalidad jur&iacute;dica internacional, con objetivos claros que obedecen a la necesidad de los Estados latinoamericanos de crear un bloque regional, que pudiese responder a las realidades de Latinoam&eacute;rica, y sobre todo, que permitiese un desarrollo sostenible para la regi&oacute;n. Sin embargo, el marcado car&aacute;cter intergubernamental, representado en la unanimidad para la toma de decisiones de sus &oacute;rganos, la debilidad de su estructura institucional, la carencia de &oacute;rganos supranacionales y de un derecho derivado del mismo , la ubica m&aacute;s en el campo de la cooperaci&oacute;n que de la integraci&oacute;n.</p>     <p>Desde su Tratado Constitutivo se evidencia el inter&eacute;s de los Estados por preservar sus competencias soberanas, sometiendo cada decisi&oacute;n, adem&aacute;s de la unanimidad, a la revisi&oacute;n de cada uno de los Estados antes de proferir cualquier tipo de directriz sobre los campos en los cuales la UNASUR ha intentado desarrollarse, como por ejemplo, el energ&eacute;tico, defensa y el de las telecomunicaciones. De la misma manera, se debe superar el componente pol&iacute;tico que marca las acciones de la UNASUR, en la medida en que en muchas ocasiones esta es utilizada por los Estados como foro pol&iacute;tico, lo que trae como consecuencia que las acciones adelantadas por alguno de los Estados repercuten de manera directa en los dem&aacute;s, est&eacute;n consientes o no de los efectos que esto implica.</p>     <p>Por &uacute;ltimo, teniendo en cuenta la organizaci&oacute;n institucional y el marco normativo de la UNASUR, esto nos permite apuntar que estamos ante una organizaci&oacute;n de cooperaci&oacute;n, m&aacute;s que ante un bloque de integraci&oacute;n. En este sentido, para que la UNASUR se consolide m&aacute;s como un proceso de integraci&oacute;n que de cooperaci&oacute;n necesitar&iacute;a, en primera instancia, que los Estados miembros sean consientes de reforzar la integraci&oacute;n al entregar prerrogativas soberanas; armonizar pol&iacute;ticas, crear &oacute;rganos supranacionales con capacidad decisoria; y donde se fortalezca un espacio de libre circulaci&oacute;n de personas, bienes y servicios. De esta manera se producir&iacute;a la convergencia entre los elementos pol&iacute;ticos y jur&iacute;dicos que que se busca desarrollar en los esquemas integracionistas.</p> <hr>       <p><a name="n_1"></a><a href="#n1"><sup>1</sup></a> “En lo que se refiere a los contenidos de los acuerdos, es pertinente hacer referencia a las diferencias que resultan del tipo de esquema, &aacute;mbito, cobertura y grado de armonizaci&oacute;n de pol&iacute;ticas: a.<b> Uniones aduaneras en etapa de perfeccionamiento</b>. Actualmente hay cuatro uniones aduaneras en el hemisferio en proceso de consolidaci&oacute;n, a saber: la Comunidad Andina, el Mercado Com&uacute;n Centroamericano (MCCA), la Comunidad y el Mercado Com&uacute;n del Caribe (CARICOM) y el Mercado Com&uacute;n del Sur (MERCOSUR). Pese a los avances logrados, estas uniones son a&uacute;n imperfectas debido a las excepciones que afectan los m&aacute;rgenes de preferencia y a la participaci&oacute;n limitada o restringida de algunos pa&iacute;ses. No obstante, estos esquemas son los que han registrado los m&aacute;s altos crecimientos del comercio intrarregional y se espera que promuevan la formalizaci&oacute;n de un mercado unificado entre sus miembros durante el pr&oacute;ximo quinquenio.<b> b. Zonas de Libre Comercio de “primera generaci&oacute;n”.</b> Se caracterizan por su naturaleza esencialmente comercial al promover la desgravaci&oacute;n plena con mecanismos sencillos y transparentes, aunque con un moderado grado de diferenciaci&oacute;n selectiva en t&eacute;rminos de ritmos y modalidades de liberalizaci&oacute;n entre grupos de bienes. Bajo esta modalidad se pueden clasificar las zonas de libre comercio pactadas por Chile con varios pa&iacute;ses, como Bolivia, Colombia, Ecuador, M&eacute;xico y Venezuela. Estos acuerdos promueven la desgravaci&oacute;n plena de pr&aacute;cticamente la totalidad del universo arancelario. c.<b> Zonas de Libre Comercio de “nueva generaci&oacute;n”.</b> Abarcan un &aacute;mbito m&aacute;s amplio que el del comercio de bienes, extendi&eacute;ndose a temas como servicios, inversiones, propiedad intelectual y compras estatales. Contienen disposiciones m&aacute;s complejas y elaboradas de regulaci&oacute;n de la competencia, y una mayor selectividad en el proceso de ampliaci&oacute;n del mercado. Se incluir&iacute;an en esta categor&iacute;a los tratados suscritos entre M&eacute;xico, Colombia y Venezuela(G3), M&eacute;xico y Costa Rica, M&eacute;xico y Bolivia. Si se considera el Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLCAN), los acuerdos de nueva generaci&oacute;n abarcar&iacute;an cerca de un 86 % del comercio intrahemisf&eacute;rico de 1994 y se espera que en 2004 logren la eliminaci&oacute;n total de aranceles al comercio entre los participantes, para el 95 % de los incisos arancelarios&quot; (Secretar&iacute;a Permanente del SELA, 1996).</p>     <p><a name="n_2"></a><a href="#n2"><sup>2</sup></a>&nbsp;Respecto a los niveles de integraci&oacute;n, v&eacute;ase Insignares (2007).</p>     <p><a name="n_3"></a><a href="#n3"><sup>3</sup></a>&nbsp;Las caracter&iacute;sticas de la <i>integraci&oacute;n capitalista </i>se pueden resumir en los siguientes t&eacute;rminos: &quot;La regulaci&oacute;n diaria es generada por la industria monop&oacute;lica privada; esta regulaci&oacute;n es a nivel de una planificaci&oacute;n m&aacute;s espont&aacute;nea, de corto alcance y menos abarcadora que en pa&iacute;ses socialistas; la involucraci&oacute;n del Gobierno a nivel de la integraci&oacute;n econ&oacute;mica, en la pr&aacute;ctica real es m&aacute;s limitada que en el socialismo; la integraci&oacute;n es parte del proceso internacional de monopolizaci&oacute;n del capital; existe una feroz lucha entre industrias; la integraci&oacute;n capitalista no logra eliminar la desigualdad de desarrollo econ&oacute;mico entre los pa&iacute;ses participantes, muchas veces aumenta; la integraci&oacute;n capitalista beneficia sobre todo a los monopolios y la clase dominante, num&eacute;ricamente minoritaria; ocurren frecuentes crisis econ&oacute;micas; en &eacute;pocas de contracci&oacute;n y recesi&oacute;n la lucha de clases aumenta&quot; (Frambes-Buxeda, 1993).</p>     <p><a name="n_4"></a><a href="#n4"><sup>4</sup></a>&nbsp;Las caracter&iacute;sticas de la <i>integraci&oacute;n socialista </i>son las siguientes: &quot;Se da una constante regulaci&oacute;n por parte del Estado; al no existir propiedad privada, la total propiedad socializada est&aacute; sujeta a una planificaci&oacute;n social minuciosa; la integraci&oacute;n beneficia directamente a la clase dominante, eso es, la clase trabajadora, a su vez, la m&aacute;s numerosa&quot; (Frambes-Buxeda, 1993).</p>     <p><a name="n_5"></a><a href="#n5"><sup>5</sup></a> Modelo de Interdependencia: requiere un grado de acoplamiento entre los actores, en el que influyen aspectos econ&oacute;micos, sociales, culturales y pol&iacute;ticos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="n_6"></a><a href="#n6"><sup>6</sup></a> El GATT, establecido en 1948, se convirti&oacute; en el mejor escenario de negociaci&oacute;n comercial despu&eacute;s de la posguerra; su objetivo principal era crear &quot;un comercio m&aacute;s libre y justo&quot;, lo que incorpor&oacute; a trav&eacute;s de tres principios: &quot;1. La no discriminaci&oacute;n, el multilateralismo y la aplicaci&oacute;n del Principio de la Naci&oacute;n M&aacute;s Favorecida (NMF); 2) la expansi&oacute;n del comercio por medio de la reducci&oacute;n de barreras comerciales y 3) la reciprocidad incondicional entre todos los signatarios&quot;. Los desaf&iacute;os que debi&oacute; afrontar el GATT se relacionaron directamente con la crisis de los a&ntilde;os setenta, que trajo como consecuencia un lento crecimiento econ&oacute;mico y la revitalizaci&oacute;n del proteccionismo econ&oacute;mico. Entre los sucesos podemos citar: 1) el paso a tipos de cambios flotantes y el consecuente comportamiento err&aacute;tico de las tasas; 2) la revoluci&oacute;n de la OPEP en el invierno de 1973-1974 y el enorme aumento de la energ&iacute;a mundial; 3) la intensificaci&oacute;n de la competencia japonesa; 4) la entrada en los mercados mundiales de los pa&iacute;ses recientemente industrializados (PRI), de alta competitividad; 5) la decadencia relativa de la econom&iacute;a norteamericana; 6) la clausura cada vez mayor de la Comunidad Econ&oacute;mica Europea y 7) la emergencia de una estanflaci&oacute;n global (GILPIN, 1990).</p>     <p>En este sentido, el GATT se concibi&oacute; como uno de los tratados m&aacute;s importantes para las relaciones internacionales, sin embargo, tuvo que atravesar por una serie de inconvenientes, como por ejemplo, sus escasas cl&aacute;usulas convencionales sobre una estructura institucional a larga sirvieron para motivar algunos acuerdos; b&aacute;sicamente su principal objetivo fue la promoci&oacute;n del bienestar econ&oacute;mico mundial. En este sentido se cre&oacute; el sistema Bretton Woods. Es importante destacar que uno de los aspectos que deb&iacute;a liderar este tratado hacia referencia a la necesidad de imponer obligaciones generales a los Estados partes, entre las que se encontraban la de abstenerse de adoptar medidas que obstaculizaran el libre comercio. Estos efectos se sintieron directamente en el contexto latinoamericano, que por una parte vio reducida la inversi&oacute;n extranjera, as&iacute; como la ayuda y cooperaci&oacute;n que les brindaba Estados Unidos, cuya econom&iacute;a era el pilar de la mayor&iacute;a de las econom&iacute;as latinoamericanas.</p>     <p>Por su parte, la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC) cuenta con un mecanismo de soluci&oacute;n de controversias, el cual es considerado por el derecho internacional p&uacute;blico como uno de los &oacute;rganos judiciales m&aacute;s avanzados de las organizaciones internacionales. Espec&iacute;ficamente, porque cuenta con un sistema de contramedidas y sanciones de gran efectividad.</p>     <p>Chomsky ha manifestado respecto al papel desempe&ntilde;ado por la OMC que &quot;en general Estados Unidos tiene una actitud bastante favorable hacia la OMC, cuya mezcla de liberalidad y proteccionismo se ha dise&ntilde;ado en gran medida conforme a las necesidades de las poderosas transnacionales e instituciones financieras. A la Ronda de Uruguay, que llev&oacute; a la creaci&oacute;n de los derechos de la OMC, se le llam&oacute; acuerdo de libre comercio, pero en realidad es m&aacute;s un acuerdo sobre los derechos de los inversionistas. Estados Unidos desea utilizar las reglas de la OMC en zonas que espera dominar, y ciertamente est&aacute; en posici&oacute;n de cancelar cualquier regla que no le parezca&quot; (Chomsky, 1996)</p>     <p>Permite la codificaci&oacute;n de instrumentos que facilitan la integraci&oacute;n entre Estados. En este sentido, a partir de su estipulaci&oacute;n reconoce en la legislaci&oacute;n comercial internacional que &quot;La Cl&aacute;usula de Habilitaci&oacute;n es el fundamento jur&iacute;dico del <b>Sistema Generalizado de Preferencias </b><b>(sgp), </b>en cuyo marco los pa&iacute;ses desarrollados ofrecen un trato preferencial sin reciprocidad a los productos originarios de pa&iacute;ses en desarrollo (como la aplicaci&oacute;n de derechos nulos o bajos a las importaciones). Los pa&iacute;ses que conceden la preferencia determinan de forma unilateral los pa&iacute;ses y los productos que incluir&aacute;n en sus programas. La Cl&aacute;usula de Habilitaci&oacute;n es asimismo el fundamento jur&iacute;dico de los acuerdos regionales entre los pa&iacute;ses en desarrollo y del <b>Sistema Global de Preferencias Comerciales </b><b>(sgpc), </b>en cuyo marco una serie de pa&iacute;ses en desarrollo intercambian entre s&iacute; concesiones comerciales (Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio, OMC, 1979).</p>     <p><a name="n_7"></a><a href="#n7"><sup>7</sup></a>&nbsp;Para el caso de la I Reuni&oacute;n, celebrada el 30 de septiembre de 2005 en Brasilia (Brasil). Los pa&iacute;ses miembros son Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guayana, Paraguay, Per&uacute;, Surinam, Uruguay y Venezuela.</p>     <p><a name="n_8"></a><a href="#n8"><sup>8</sup></a>&nbsp;El modelo de integraci&oacute;n se estableci&oacute; en el documento final de la Comisi&oacute;n Estrat&eacute;gica de Reflexi&oacute;n, en la II Reuni&oacute;n, celebrada el 16 de abril de 2007en Cochabamba (Bolivia).</p>     <p><a name="n_9"></a><a href="#n9"><sup>9</sup></a>&nbsp;Consejos creados en la III Reuni&oacute;n de Presidentes, llevada a cabo en Quito (Ecuador), el 10 de agosto de 2008.</p>     <p><a name="n_10"></a><a href="#n10"><sup>10</sup></a>&nbsp;El Tratado de Brasilia es considerado como un nuevo esfuerzo en la cooperaci&oacute;n e integraci&oacute;n de los Estados latinoamericanos, que en cierta medida representa la insatisfacci&oacute;n de los Estados con los procesos que se han suscrito hasta el momento.</p>     <p><a name="n_11"></a><a href="#n11"><sup>11</sup></a>&nbsp;Por el cambio de nombre realizado en el marco de la II Reuni&oacute;n Extraordinaria de la Comunidad Suramericana de Naciones en isla Margarita (Venezuela) dej&oacute; de denominarse Comunidad Suramericana de Naciones para llamarse UNASUR.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="n_12"></a><a href="#n12"><sup>12</sup></a> Importantes decisiones tomadas el 26 de noviembre de 2010, en Georgetown (Guayana), en medio de la consternaci&oacute;n por la muerte del secretario general N&eacute;stor Kirchner.</p>     <p><a name="n_13"></a><a href="#n13"><sup>13</sup></a> Tratado Constitutivo de la Uni&oacute;n Sudamericana de Naciones celebrado el 23 de mayo de 2008.</p>     <p><a name="n_14"></a><a href="#n14"><sup>14</sup></a>&nbsp;Este &oacute;rgano, si bien no fue creado por el Tratado Constitutivo, se puede entender como uno de los &oacute;rganos integrantes de la UNASUR, seg&uacute;n lo establecido por la Declaraci&oacute;n de isla de Margarita (Venezuela), celebrada en 2007.</p>     <p><a name="n_15"></a><a href="#n15"><sup>15</sup></a>&nbsp;V&eacute;ase Solares (2010).</p>     <p><a name="n_16"></a><a href="#n16"><sup>16</sup></a>&nbsp;El Consejo de Salud Suramericano (CSS); el Concejo Suramericano de Desarrollo Social (CSDS); El Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento (COSIPLAN); el Concejo Sura-mericano de Educaci&oacute;n, Cultura, Ciencia, Tecnolog&iacute;a e Innovaci&oacute;n (COSECCTI); El Consejo Sura-mericano sobre el Problema Mundial de las Drogas; el Consejo de Defensa Suramericano (CDS); El Consejo Suramericano de Econom&iacute;a y Finanzas (CSEF); el Consejo Electoral de UNASUR.</p>     <p><a name="n_17"></a><a href="#n17"><sup>17</sup></a>&nbsp;V&eacute;ase Malamud (2007), <i>La cumbre energ&eacute;tica de Am&eacute;rica del Sur y la integraci&oacute;n regional: un camino de buenas (y no tan buenas intenciones).</i></p>     <p><a name="n_18"></a><a href="#n18"><sup>18</sup></a>&nbsp;Estatuto del Consejo de Defensa Suramericano de UNASUR, celebrado el 11 de diciembre de 2008 en Santiago de Chile.</p>     <p><a name="n_19"></a><a href="#n19"><sup>19</sup></a>&nbsp;La creaci&oacute;n de una zona de paz sudamericana se remonta al &quot;24 de julio de 1998 en Ushuaia con la firma entre los presidentes del <i>MERCOSUR, </i>ampliado de la <i>Declaraci&oacute;n Pol&iacute;tica del Mercosur, Bolivia y Chile como Zona de Paz </i>y libre de armas de destrucci&oacute;n en masa; y seguida en la <i>CAN </i>por el <i>Compromiso de Lima: Carta Andina para la Paz, la Seguridad, Limitaci&oacute;n y Control de los Gastos destinados a la Defensa Externa </i>de junio del 2002, que incluy&oacute; un compromiso para el establecimiento de una <i>Zona de Paz en la Comunidad Andina, </i>libre de armas de destrucci&oacute;n masiva y de ensayos nucleares, garantizando la abstenci&oacute;n del uso de la fuerza y la amenaza de su uso entre Estados; la <i>Declaraci&oacute;n de Guayaquil sobre la Zona de Paz y Cooperaci&oacute;n Sudamericana, </i>suscrita durante la II Reuni&oacute;n de Presidentes de Am&eacute;rica del Sur los d&iacute;as 26 y 27 de julio de 2002, proscribiendo el uso de la fuerza y la amenaza de tal uso, y las armas de destrucci&oacute;n masiva, y la declaraci&oacute;n de San</p>     <p>Francisco de Quito del 12 de julio de 2004, sobre el establecimiento de y desarrollo de la Zona de Paz Andina, como libre de armas de destrucci&oacute;n masiva y garantizando la no utilizaci&oacute;n de la fuerza o del amenaza de su uso entre Estados, entre otros aspectos&quot; (Ugarte, 2010).</p>     <p><a name="n_20"></a><a href="#n20"><sup>20</sup></a> Algunos autores sostienen esta posibilidad teniendo en cuenta el poder&iacute;o en recursos y efectivo que podr&iacute;an ser parte de la estrategia sudamericana de defensa; en este sentido, se afirma, a manera ilustrativa, que su presupuesto sumado ser&iacute;a parecido al de potencias como Alemania o Jap&oacute;n; adem&aacute;s, Brasil cuenta casi con el mismo n&uacute;mero de tropas de Alemania, pero gasta la mitad (Gratius, 2008).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="n_21"></a><a href="#n21"><sup>21</sup></a>&nbsp;Estatuto del Consejo de Defensa Suramericano de UNASUR, 11 de diciembre de 2008, Santiago de Chile.</p>     <p><a name="n_22"></a><a href="#n22"><sup>22</sup></a>&nbsp;Desarrollado en la IV Reuni&oacute;n de la Instancia Ejecutiva del Consejo de Defensa Suramerica-no, realizada el 28 y 29 de abril de 2011 en Lima (Per&uacute;).</p>     <p><a name="n_23"></a><a href="#n23"><sup>23</sup></a>&nbsp;En la Reuni&oacute;n Extraordinaria del Consejo de Defensa Suramericano, realizada en Santa Cruz el 23 de noviembre de 2010.</p>     <p><a name="n_24"></a><a href="#n24"><sup>24</sup></a>&nbsp;Declaraci&oacute;n de Guayaquil, 6 y 7 de mayo de 2010.</p>     <p><a name="n_25"></a><a href="#n25"><sup>25</sup></a>&nbsp;Declaraci&oacute;n final de la Reuni&oacute;n Extraordinaria de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en Los Cardenales, provincia de Buenos Aires (Argentina), el 4 de mayo de 2010.</p>     <p><a name="n_26"></a><a href="#n26"><sup>26</sup></a>&nbsp;Declaraci&oacute;n de Cartagena, celebrada en el marco de la reuni&oacute;n de Ministras y Ministros de Defensa, Justicia, Interior y Relaciones Exteriores de UNASUR.</p>     <p><a name="n_27"></a><a href="#n27"><sup>27</sup></a> Las siguientes apreciaciones est&aacute;n hechas con base en cada una de las decisiones sobre las cuales se estableci&oacute; el correspondiente Consejo. Disponibles en la p&aacute;gina web de UNASUR: <a href="http://">http://</a> <a href="http://www.unasursg.org/">www.unasursg.org/</a>.</p>     <p>Respecto al papel de las Fuerzas Armadas en la UNASUR, as&iacute; como de las estrategias colegiadas establecidas por los Estados, puede consultarse el documento elaborado por el Centro Superior de Estudios de Defensa Nacional 2010.</p>     <p><a name="n_28"></a><a href="#n28"><sup>28</sup></a> Respecto al sistema de internacionalizaci&oacute;n de las normas en el MERCOSUR y sobre la necesidad de insertar el elemento supranacional a partir de la constituci&oacute;n de un Tribunal que permita desarrollar un nuevo derecho entre los Estados partes, v&eacute;ase Frente al sistema de internaciona-lizaci&oacute;n de las normas en el Mercosur y sobre la necesidad de insertar el elemento supranacional a partir de la constituci&oacute;n de un Tribunal que permita desarrollar un nuevo derecho entre los Estados partes, v&eacute;ase (Bergamaschine Mata Diz, 2005).</p>     <p><a name="n_29"></a><a href="#n29"><sup>29</sup></a>&nbsp;En cuanto a la conciliaci&oacute;n de intereses, debe tenerse en cuenta la visi&oacute;n de los diferentes Estados, por ejemplo, en lo que concierne al tipo de integraci&oacute;n que se quiere construir; es la posici&oacute;n boliviana expuesta por el presidente Morales, quien manifest&oacute; en una oportunidad que &quot;el proceso de integraci&oacute;n puede seguir velocidades distintas seg&uacute;n la situaci&oacute;n de cada pa&iacute;s, pero debe apuntar a una coordinaci&oacute;n m&aacute;s profunda de las naciones para generar opciones propias frente al contexto global&quot;. En este sentido, se podr&iacute;a entender que en vez de utilizar la integraci&oacute;n como veh&iacute;culo para insertarse en la globalizaci&oacute;n, el presidente boliviano propusiera que este tipo de organizaciones sirven m&aacute;s para defenderse de la globalizaci&oacute;n actual y reafirmar la soberan&iacute;a cl&aacute;sica (Gudynas, 2006).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="n_30"></a><a href="#n30"><sup>30</sup></a>&nbsp;En el caso colombiano, la Corte Constitucional colombiana mediante Sentencia C-633 de 2011 reiter&oacute; el car&aacute;cter intergubernamental de los &oacute;rganos pertenecientes a la UNASUR, as&iacute; como su recelo al momento de generarse cualquier cesi&oacute;n de competencias soberanas. Lo cual nos puede llevar a afirmar que para Colombia los objetivos que deban surgir de la UNASUR deber&aacute;n plantearse en el marco de la cooperaci&oacute;n. En este sentido, la Corte preciso: &quot;es decir que para iniciar la construcci&oacute;n del modelo de integraci&oacute;n latinoamericana se ha concebido <b>no un organismo de car&aacute;cter supranacional propiamente dicho, sino interestatal, </b>donde <b>cada Estado conserva celosamente su soberan&iacute;a </b>y donde con un prop&oacute;sito com&uacute;n claro y vinculante, cada acuerdo para la cooperaci&oacute;n, la acci&oacute;n com&uacute;n y la acci&oacute;n integrada, en su definici&oacute;n y ejecuci&oacute;n, deben ser producto del di&aacute;logo pol&iacute;tico, el <b>consenso, el acuerdo un&aacute;nime </b>y finalmente la aprobaci&oacute;n por cada Estado. Esta es una forma de asegurar que cada paso <b>en la construcci&oacute;n sea firme y consistente con los ideales de cada naci&oacute;n firmante, </b>aunque ralentiza el proyecto que el tratado de <i>Unasur </i>crea en su dogm&aacute;tica, hace parte de las opciones constitucionales del Estado colombiano durante la configuraci&oacute;n de sus relaciones internacionales&quot;. (La negrilla no es del texto original). De la misma manera, mediante Sentencia C-246 de 2013 reitera la necesidad de la manifestaci&oacute;n por unanimidad del pleno consentimiento de los Estados, lo que reafirma el marcado car&aacute;cter intergubernamental de la misma.</p>     <p><a name="n_31"></a><a href="#n31"><sup>31</sup></a> Este an&aacute;lisis lo realiza Socorro Ram&iacute;rez, quien afirma que los intereses b&aacute;sicamente se manejan en dos bloques por parte del MERCOSUR: se encuentra Brasil y su inter&eacute;s por lograr un mejor acceso al Pac&iacute;fico por el lado de Bolivia, Ecuador, Per&uacute; y Colombia; con Venezuela (hoy miembro del MERCOSUR) y Guyana por el potencial petrolero. Por su parte, a Argentina le permitir&iacute;a manejar sus relaciones con Brasil y aprovechar los potenciales energ&eacute;ticos y los pa&iacute;ses peque&ntilde;os como Paraguay y Uruguay, por lo que ambos pa&iacute;ses podr&iacute;an obtener aliados en la regi&oacute;n que les permitan manejar las asimetr&iacute;as. Respecto a los pa&iacute;ses de la CAN, ayudar&iacute;a a aliviar tensiones entre los vecinos y aprovechar las econom&iacute;as complementarias (Ram&iacute;rez S., 2008).</p>     <p><a name="n_32"></a><a href="#n32"><sup>32</sup></a>&nbsp;Como foro pol&iacute;tico se ha pronunciado sobre temas conflictivos para los Estados miembros, entre los que se encuentran los asuntos relacionados con la Declaraci&oacute;n de UNASUR respecto el desplazamiento de la fragata HMS MONTROSE a las islas Malvinas; en esta oportunidad la UNA-SUR rechaz&oacute; la actitud tomada por el Gobierno brit&aacute;nico respecto el desplazamiento de dicha fragata a las islas Malvinas, Georgina del Sur y Sandwich del Sur, toda vez que consider&oacute; dicha presencia contraria la pol&iacute;tica de la regi&oacute;n por el apego en la b&uacute;squeda de soluciones pac&iacute;ficas de las controversias de soberan&iacute;a, en conformidad con lo que determin&oacute; asimismo la Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas en la Resoluci&oacute;n 31/49. En el asunto de la Injerencia militar de USA en LA, se pronuncia a trav&eacute;s de la declaraci&oacute;n de BARILOCHE de 2009, en el Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, en el cual se llam&oacute; a la reuni&oacute;n de los Ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa para elaborar un documento sobre &quot;Estrategia Suramericana, Libro Blanco del Comando de Movilidad A&eacute;rea (AMC)&quot;. En esta ocasi&oacute;n el Consejo de Jefas y jefes de Estado y de Gobierno de UNASUR afirmaron nuevamente que las fuerzas extranjeras no pueden con sus medios y recursos vinculados a objetivos propios amenazar la soberan&iacute;a e integridad de cualquier naci&oacute;n de Suram&eacute;rica; asimismo instruyeron al Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores para que de manera complementaria al modelo de la OEA dise&ntilde;aran mecanismos de fomento de la confianza y la seguridad, incluyendo mecanismos de implementaci&oacute;n y garant&iacute;as para todos los pa&iacute;ses aplicables con los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n y extraregionales. Del mismo modo, instruyeron al Consejo de Defensa Suramericano para que analizara el texto &quot;Estrategia Suramericana. Libro Blanco, Comando de Movilidad A&eacute;rea (AMC)&quot;, elevando sus resultados al Consejo de Jefas y Jefes del mismo modo, instruyeron al Consejo de Defensa Suramericano para que analizara el texto &quot;Estrategia Suramericana. Libro Blanco, Comando de Movilidad A&eacute;rea (AMC)&quot;, elevando sus resultados al Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno para que analizaran las medidas a seguir. Sobre la situaci&oacute;n de seguridad de Bolivia, III reuni&oacute;n extraordinaria del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de UNASUR, Quito, agosto de 2010. Sobre la Situaci&oacute;n de Bolivia: puntos 17 - 21 del Acta. En esta oportunidad evidenci&oacute; el Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno la efectiva participaci&oacute;n de UNASUR en el esclarecimiento de los hechos conocido como &quot;Sucesos de Pando&quot;, por medio del establecimiento de la &quot;Comisi&oacute;n de la UNASUR para el esclarecimiento de los hechos de pando&quot;, mostrando la preocupaci&oacute;n de UNASUR por la promoci&oacute;n y protecci&oacute;n de los derecho humanos y de apoyo a la institucionalidad democr&aacute;tica. Del mismo modo, y en aras de garantizar uno de los objetivos de su Tratado Constitutivo: &quot;La promoci&oacute;n de la diversidad cultural y de las expresiones de la memoria y de los conocimientos y saberes de los pueblos de la regi&oacute;n, para el fortalecimientos de sus identidades&quot;, reconocieron que el masticado de hoja de coca es una manifestaci&oacute;n ancestral del pueblo de Bolivia, que debe ser respetado por la Comunidad Internacional. (Pagina web de la UNASUR).</p>     <p><a name="n_33"></a><a href="#n33"><sup>33</sup></a>&nbsp;La CELAC -Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe&ntilde;os- se constituy&oacute; en el desarrollo de la II Cumbre de la Unidad Latinoamericana y del Caribe, celebrada el 22 y 23 de febrero de 2010 en la Rivera Maya (M&eacute;xico). Conformada por los 33 Estados de Centroam&eacute;rica, el Caribe y Suram&eacute;rica, formalmente surgi&oacute; en la III Cumbre CALC (Cumbre de Am&eacute;rica Latina y el Caribe sobre Integraci&oacute;n y Desarrollo), celebrada el 2 y 3 de diciembre de 2011 en Caracas</p>     <p>(Venezuela); en la cual se aprob&oacute; la declaraci&oacute;n de Caracas, los estatutos del mecanismos y el plan de acci&oacute;n 2012. Como principios comunes la CELAC fomenta: El respeto al derecho internacional, la soluci&oacute;n pac&iacute;fica de controversias, la prohibici&oacute;n del uso y de la amenaza del uso de la fuerza, el respeto a la autodeterminaci&oacute;n, el respeto a la soberan&iacute;a, el respeto a la integridad territorial, la no injerencia en los asuntos de cada pa&iacute;s, la protecci&oacute;n y promoci&oacute;n de todos los derechos humanos y de la democracia. Tiene como finalidad la creaci&oacute;n de un mecanismo representativo de concertaci&oacute;n pol&iacute;tica, cooperaci&oacute;n e integraci&oacute;n de los Estados latinoamericanos y caribe&ntilde;os, como un espacio com&uacute;n que garantice la unidad e integraci&oacute;n de nuestra regi&oacute;n. Actualmente est&aacute; precedida por Chile, con el apoyo de Venezuela, M&eacute;xico, Brasil y Jamaica; Cuba asumir&aacute; la presidencia en 2013 (v&eacute;ase p&aacute;gina web de la Canciller&iacute;a colombiana).</p>     <p><a name="n_34"></a><a href="#n34"><sup>34</sup></a> Respecto a este tema, uno de los aspectos que no terminan de coordinar los Estados es la identidad de la pol&iacute;tica sudamericana; en este sentido, a pesar de los pronunciamientos hechos hasta el momento, uno de los objetivos centrales en el que deber&iacute;a enfatizar es en evitar las constantes disputas que se presentan entre pa&iacute;ses fronterizos, respecto a lo cual el Consejo de Seguridad se constituye en una instancia adecuada para presentar sus posibles soluciones, pues muchas veces estas cuestiones terminan en simples ret&oacute;ricas que no trascienden del foro pol&iacute;tico. Para mayor informaci&oacute;n v&eacute;ase Bonilla (2011).</p> <hr>     <p><font size="3"><b>REFERENCIAS</b></font></p>     <!-- ref --><p>Acosta Lebr&oacute;n, J. (1996). Algunos fundamentos de la teor&iacute;a de la integraci&oacute;n econ&oacute;mica internacional. <i>Serie de ensayos y monograf&iacute;as </i>, 1-21.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000150&pid=S0121-8697201300020000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Arag&aacute;o, J. M. (1968). La teor&iacute;a econ&oacute;mica y el proceso de integraci&oacute;n de Am&eacute;rica Latina. <i>Revista de la Integraci&oacute;n </i>, 82-131.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000152&pid=S0121-8697201300020000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Baroni, A., &amp; Rubiolo, M. F. (2010). unasur: alternativa de integraci&oacute;n frente a desaf&iacute;os internacionales emergentes. <i>Estudios Internacionales </i>, 129-151.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000154&pid=S0121-8697201300020000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Belassa, B. (1964). Hac&iacute;a una teor&iacute;a de la integraci&oacute;n econ&oacute;mica. In M. Wionczek, <i>Integraci&oacute;n de la Am&eacute;rica Latina. Experiencias y perspectivas </i>(pp. 3-48). M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000156&pid=S0121-8697201300020000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Bergamaschine Mata Diz, Jamile (2005). La institucionalidad del mercosur: &iquest;hacia la conformaci&oacute;n de un mercado com&uacute;n?. En: Molina Del Pozo, Carlos. Evoluci&oacute;n hist&oacute;rica y jur&iacute;dica de los procesos de integraci&oacute;n en la Uni&oacute;n Europea y en el mercosur Buenos Aires: Eudeba.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000158&pid=S0121-8697201300020000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Cano Linares, M. A. (2010). La Uni&oacute;n Suramericana de Naciones: un ambicioso e innovador proceso de construcci&oacute;n de integraci&oacute;n regional. <i>Revista Electr&oacute;nica Iberoamericana </i>, 10-37.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000160&pid=S0121-8697201300020000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>C&aacute;novas, P. (2002,7-Marzo). <i>Planteamiento de la integraci&oacute;n. Evoluci&oacute;n de la integraci&oacute;n Latinoamericana. </i>Retrieved 2011 <b><i>üiia </i></b>22-julio from III Simposio Grupo de Estudios Jean Monnet: <a href="http://www.ucm.es/BUCM/cee/cjm/0201/0203">http://www.ucm.es</a><a href="http://www.ucm.es/BUCM/cee/cjm/0201/0203">/bucm</a><a href="http://www.ucm.es/BUCM/cee/cjm/0201/0203"target="_blank">/cee/cjm/0201/0203.pdf</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000162&pid=S0121-8697201300020000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Cardona, D. (2008). El abc de unasur: doce preguntas y respuestas. <i>De integraci&oacute;n </i>, 19-30.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000163&pid=S0121-8697201300020000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Chaves Garcia, C. A. (2010). La inserci&oacute;n internacional de Suram&eacute;rica: la apuesta por la unasur. <i>&Iacute;conos </i>, 29-40.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000165&pid=S0121-8697201300020000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Frambes-Buxeda, A. (1993). Teor&iacute;as sobre la integraci&oacute;n aplicables a la unificaci&oacute;n de los pa&iacute;ses Latinoamericanos. <i>Pol&iacute;tica y Cultura </i>, 269-306.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000167&pid=S0121-8697201300020000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Franco Vasco, A., &amp; Robles, F. (1998). Integraci&oacute;n: un marco te&oacute;rico. In M. Jaramillo, P. De Lombaerde, L. Carvajal, &amp; et.al., <i>Integraci&oacute;n Internacional </i>(pp. 229-243). Bogot&aacute;: Universidad Sergio Arboleda.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000169&pid=S0121-8697201300020000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Franco, A., &amp; Robles, F. (1995). Integraci&oacute;n: un marco te&oacute;rico. <i>Colombia Internacional </i>, 16-22.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000171&pid=S0121-8697201300020000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Garc&iacute;a, J. (2008). El Consejo de Defensa Sudamericano: &iquest;instrumento de integraci&oacute;n regional o mecanismo para la hegemon&iacute;a de Brasil? <i>UNISCI </i><i>Discussion Papers </i>, 160-176.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000173&pid=S0121-8697201300020000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Gilpin, Robin (1990). <i>La econom&iacute;a pol&iacute;tica de las relaciones internacionales. </i>Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano. Colecci&oacute;n Estudios Internacionales.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000175&pid=S0121-8697201300020000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Gratius, S. (2008). &iquest;Hacia una otan sudamericana? Brasil y un Consejo de Defensa Sudamericano. <i>Fride </i>, 1-6.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000177&pid=S0121-8697201300020000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Insignares, Silvana (2007). El derecho comunitario andino &iquest;un obst&aacute;culo en la integracion?. <i>Revista de Derecho, </i>295-308&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000179&pid=S0121-8697201300020000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Pescatore, Piere (1967). Distribuci&oacute;n de competencias y poderes entre los Estados miembros y las comunidades europeas. <i>Derecho de la integraci&oacute;n,</i> 108-153.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000180&pid=S0121-8697201300020000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Pe&ntilde;a, Felix. (2009). La integraci&oacute;n del espacio sudamericano: &iquest;La unasur y el mercosur puede complementarse? <i>Revista Nueva Sociedad. </i>pp. 46 - 58.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000182&pid=S0121-8697201300020000700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Ondarts, G. (1992). La nueva integraci&oacute;n. <i>Integraci&oacute;n Latinoamericana </i>, 3-12.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000184&pid=S0121-8697201300020000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Orrego Vicu&ntilde;a, F. (1966). <i>Anales de Derecho. Balance cr&iacute;tico de los aspectos jur&iacute;dicos e institucionales de la </i><i>ALALC. </i>Retrieved 2012 <b>hh&iquest; </b>27-enero from Anales de Derecho. Balance cr&iacute;tico de los aspectos jur&iacute;dicos e institucionales de la alalc: <a href="http://www.analesderecho.uchile.cl/index.php/ACJYS/article//viewArticle/4125/4018"target="_blank">http://www.analesderecho.uchile.cl/index.php//ACJYS/article//viewArticle/4125/4018"</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000186&pid=S0121-8697201300020000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Ramirez, Socorro (2008). 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